Capítulo 14

Azize sintió que casi perdía el conocimiento por la intensidad el beso que Cevdet le daba. Su cuerpo se sintió casi sin fuerzas, apretado entre sus brazos y logró suspirar antes de que él separara su boca de la ella, dándole un respiro…

-¿Acaso esto está pasando realmente? - murmuró sobre sus labios, agitado.

Ella se sintió incapaz de contestar y asintió levemente, tratando de recuperar el aliento.

Azize levantó sus manos y lo tomó de la barba. Sus respiraciones se mezclaban, habían encontrado esa dulce comodidad estando tan cerca…

-Cevdet…- le dijo y volvió a besarlo, dejando escapar un suspiro, pleno de necesidad…

Cevdet creyó que perdería la cabeza cuando la sintió pegada a él, y sus manos cobraron vida, deslizándose por sobre la tela del vestido, sintiendo que su piel quemaba por la desesperación de sentirla bajo sus dedos…

Ella jadeó apreciativamente cuando se sintió atrapada entre él y la pared. El calor que despedía su cuerpo le hacía cosquillas, le daba esperanzas, la hacía desearlo tanto, que su cuerpo ardía…

Cevdet llegó con sus manos hasta su cintura y separó su boca de la de ella. La miró con tanto deseo que ella sintió que se derretía…

-Escucha…- le dijo y deslizó los dedos de su otra mano por los labios de ella, necesitaba contenerse, al menos hasta saber si ambos estaban en la misma página.

-Cevdet… cuando hablamos lo arruinamos… tú hablas demasiado…- le dijo y sonrió.

-Y tú eres una gruñona… a veces pienso que me pegarás…

-¿Pegarte? Sólo quiero besarte...- le dijo sobre sus labios y él aceptó un beso húmedo, cargado de promesas…

-¿Estás segura de este paso?

-¿Realmente crees que podríamos dar marcha atrás ahora? ¿Seguir amándonos platónicamente? - le dijo agitada.

-No… no…- admitió él y volvió a besarla con necesidad.

Azize lo oyó suspirar a él y se separó de su boca, besó su cuello y hundió su nariz allí mientras sus manos desabotonaban su camisa con algo de torpeza. Sus manos lo acariciaron directamente sobre la piel y continuó su camino de besos por su torso…

Escuchó su corazón latiendo aprisa y luego sintió sus manos luchando con el cierre lateral del vestido, él también estaba desesperado por tocarla.

Interrumpió su tarea y se perdió en sus ojos, cubrió su mano con la de ella y lo ayudó a liberarla. Cevdet se alejó un momento y la observó. Azize sintió que temblaba al percibir la intensidad de su mirada y él finalmente volvió a besarla mientras sus manos se daban el lujo de explorarla…

Azize luchó para quitarle lo que le quedaba de ropa a él y lanzó un suspiro al sentirlo contra su piel, cálido, desesperado por ella…

Cevdet la levantó en sus brazos y hundiendo la nariz en su hombro, la condujo a la habitación…

La depositó en la cama y ella lo rodeó con sus brazos y buscó sus labios con los de ella.

Él la besó y luego deslizó sus labios por su cuello y siguió descendiendo por su cuerpo, deleitándola con sus caricias minuciosas, certeras…

Azize cerró los ojos y se abandonó a él, enfocada en sentir cada movimiento, cada roce…

La necesidad la obligó a pedirle que se convirtieran en uno solo y Cevdet se perdió en sus ojos, mientras la consentía…

-Mi vida… mi Azize…- le dijo al oído y ella sonrió con emoción.

-Te amo…- suspiró ella y se entregaron a la pasión…

Luego de un buen rato, intercambiaron posiciones y Azize fue quien se dedicó a acariciarlo y besarlo, llevándolo al borde del abismo.

Perdieron la noción del tiempo, las caricias no parecían suficientes y varias veces las interrumpieron para demorar el ansiado final…

Entrelazaron sus dedos y ella se agachó, buscando sus labios cuando sintió que no podría reprimir la llegada al máximo placer…

Cevdet hundió más la cabeza en la almohada y la observó deleitado cuando ella volvió a incorporarse, temblando, producto del clímax…

No tardó en seguirla y ella lo observó paciente, mientras se recuperaba…

Cevdet la besó húmedamente mientras intentaba recuperar su respiración normal y Azize rio con suavidad…

-Eres maravillosa, mi vida…- le dijo y ella se desconectó y se acurrucó en sus brazos, su cara perdida en el torso de él.

-Estoy muy feliz, Cevdet… a pesar de las dificultades… de los momentos de discusiones y nervios… nunca me sentí tan ligada a alguien en mi vida…

-Yo tampoco… creí que el amor no era para mí… que solo podría disfrutar de alguna que otra noche de pasión vacía… para saciar mi deseo físico…

-En eso también nos parecemos… tampoco creí que pudiera enamorarme… y sin embargo, aquí estamos…- le dijo y él besó sus labios cuando ella lo miró.

-Aunque seas una gruñona…

-¿Y tú no lo eres? Me retas todo el tiempo, me celas, me controlas…

-Te amo…- dijo y ella, que se había puesto a protestar, no pudo evitar sonreír.

-No me digas gruñona…

-Lo eres… pero no quiero discutir, más bien…- dijo y deslizó una mano para acariciarla y sintió que ella jadeaba con sorpresa- preferiría hacer algo más productivo.

-Mmmm…- dijo ella y cerró los ojos notando la insistencia de él.

-¿Estás muy cansada? - le preguntó él mientras sus labios comenzaban a acariciarla otra vez.

-No tanto…- dijo y volvió a abandonarse a él…

Esta vez todo fue más rápido y cuando terminó, él la besó con ternura y se fueron quedando dormidos…


Azize abrió los ojos, recuperando la noción unas cuantas horas después y se encontró con la mirada azul de él, que la observaba inquieta, cómplice…

No pudo evitar sonreír, se sentía en el cielo, abrazada a su cuerpo cálido, piel contra piel… y sintiendo su deseo rozándola apenas…

-Buenos días…- le dijo y se inclinó para besarla.

-¿Descansaste?

-Mucho… ¿y tú?

-Lo suficiente…- dijo y suspiró.

-Bien… ¿desayunamos?

-Si…- dijo ella y cuando intentó separarse de él, no pudo, porque Cevdet la atrajo hacia su cuerpo y la hizo reír- creí que querías el desayuno…

-Tú eres mi desayuno, doc…- le dijo y se colocó sobre ella.

Se perdieron en las caricias un buen rato, y luego se levantaron porque ambos tenían que irse a trabajar…

Mientras disfrutaban de un café en la cocina, él entrelazó sus dedos con ella y la miró con ternura…

-Escucha… Azize…- le dijo y ella se quedó mirándolo.

-Cevdet… nunca tuve intenciones de aceptar ninguna propuesta de Tevfik… realmente intento tener buena relación con él porque es mi jefe, pero eso dista mucho de ceder a sus avances… y ahora menos que nunca… porque se que no es lo que intenta mostrar.

-Me alegra escuchar eso… pero quería decirte otra cosa…

-¿Qué? - preguntó ella sintiéndose algo avergonzada de sus presunciones…

-Yo… no puedo ofrecerte mucho más que esto… ratos de amor, de compañía… porque mi vida es un desastre…

-¿Y la mía? Ambos hemos dejado de lado nuestras vidas personales y nos consagramos al trabajo… pero eso no tiene por qué seguir así….

-Es cierto… pero en mi caso a veces no depende de mi decisión…

-Lo entiendo… me pasa lo mismo…

-¿Entonces?

-En cualquier otro momento no me hubiese animado a arriesgarme… pero lo que siento por ti es profundo… así que intentémoslo… vayamos despacio, pero firmes…

-¿Crees que deberíamos decírselo a todos?

-Te mueres por hacérselo saber a Tevfik…- dijo y él golpeó cariñosamente su hombro y la hizo reír.

-Sería lindo ver su cara arrogante al saberlo… pero no… lo que pienso es que no sería bueno que alguien lo supiera por ahora…

-Reservémoslo para nosotros, entonces…- le dijo y él se inclinó para besar su frente.

-¿Estás de acuerdo? - le preguntó.

-Por supuesto…- le dijo y alzó las cejas.

Azize lo acompañó hasta la puerta, él tuvo que irse primero…

-Te llamaré más tarde… quizá podamos encontrarnos esta noche… para alguna cita romántica… ¿qué te parece? - le preguntó rodeándola con sus brazos.

-Pero… si alguien nos ve…

-Me refería a tenerla aquí…

-Bien… sí… por supuesto…- le dijo y aceptó el tierno beso de él antes de que se fuera.

Azize suspiró con una sonrisa no bien cerró la puerta. Todavía tenía la sensación de los besos intensos e insistentes de Cevdet sobre su piel… todo se sentía increíblemente correcto… ¿acaso esa etapa oscura y solitaria de su vida se había terminado para siempre?


Bueno, finalmente Azize y Cevdet se entregaron al amor. Veremos como sigue esto! Gracias por seguir leyendo!