Capítulo 17

Cevdet entrelazó los dedos con Azize cuando entraron al restaurante al que él había planeado llevarla. Era bastante más elegante de lo que ella se imaginaba, pero cuando él la miró de costado y le hizo una especie de reverencia, se olvidó de todo y se obligó a disfrutar…

Ambos estaban bien vestidos pero sencillos y cuando se sentaron frente a frente, ella le dedicó una sonrisa amplia, sincera…

-¿Te gusta el lugar? - le preguntó él con sus ojos en los de ella, sentía que no podía dejar de mirarla.

-Muy lindo…- dijo y miró hacia todos lados, observando los detalles de la decoración de buen gusto.

-Tenía muchas ganas de traerte aquí…- dijo él sonriendo.

-¿Vienes a menudo?

-Por trabajo… tú sabes, a veces me toca mezclarme con gente más adinerada… y así conozco sitios como este…

-Entiendo…- dijo pensativa- hay algo que me ha estado dando vueltas en la cabeza estos días…

-Dime…

-Se que no puedes contarme mucho de lo que haces… pero en esos trabajos encubiertos… te has… ¿relacionado con mujeres?

Cevdet levantó una mano y la apoyó sobre la de ella.

-Tú eres la única mujer de la que me enamoré…- dijo con una sonrisa.

-No me estás contestando…- dijo ella un poco más seria.

-Cuando no nos conocíamos, alguna vez aproveché la buena química para tener acceso más rápido a la investigación…

-¿Cuándo no me conocías?

-Cuando te conocí todo cambió… antes no me importaba si amanecía en la cama de una u otra, aunque créeme, no fueron tantas… pero desde aquella discusión cuando nos encontramos en la guardia… no he podido dejar de pensar en ti… y eso me hace muy feliz…

-Entonces, te mezclas con las mujeres con quienes te toca trabajar encubierto…- dijo ella y bajó la vista.

-¿Qué es lo que te preocupa?

-Yo no dudo de que te hayas enamorado de mí… por supuesto que te creo… lo que me causa dudas es que puedas cruzarte con alguien más y…

-Azize… mi vida… antes de conocerte, mi vida era un desastre… no te voy a negar que a veces me aprovechaba de alguna situación con alguna mujer para el trabajo y también para no sentirme tan solo, pero lo que me pasa contigo, siento que no me pasó ni me pasará con nadie… porque además de desearte, como podía desear antes a otra mujer, siento que si por mi fuera, me despertaría todos los días a tu lado y compartiría contigo mi vida…

-¿Seguro?

-No dudes más… ya me contaste que te sentías casada con tus obligaciones, que eso te traía inseguridad… no tengas miedo, mi vida… yo sé que tengo una vida complicada, inestable desde el punto de vista de las cosas que surgen… y tengo que cumplir… pero tienes mi corazón en tus manos…

-Tú también tienes el mío, por eso es que tengo tantas dudas… pero quizá soy yo que no estoy acostumbrada…

-Juntos es como podremos superar todo esto que todavía nos resulta extraño…

Azize le sonrió con algo de emoción. Realmente no tenía idea de que se sentiría así con nadie nunca… y aunque él le había gustado desde el comienzo, creyó que solo sería algo de pasión pasajera, de esa que no abundaba en su vida… y la sorpresa había sido que esa pasión se había convertido en amor… y eso le daba algo de miedo…

Trataron de relajarse y disfrutar de la comida. Él se pasó el tiempo sonriéndole, acariciando su mano y finalmente ella logró distenderse…


Cuando salieron, fueron a caminar por la zona de la costa y él la apretó entre sus brazos para que no tuviera frío con la brisa nocturna…

-Escucha…- le dijo y la tomó de los hombros- tienen que confirmarme cuando, pero debo alejarme unos días por una misión que no es nueva, pero debo continuar… no tengo que viajar, estaré en la ciudad, pero no podremos vernos…

-Cevdet…- dijo ella y suspiró con resignación.

-Lo sé… no es justo… pero prometo que será, como mucho una semana… y estaremos de vuelta juntos…

-Está bien…- aceptó ella y él besó su frente.

-¿Tienes frío? - le preguntó cuando la sintió estremecerse.

-Un poco…- dijo ella.

-¿Te llevo a casa? - le preguntó y ella asintió y él besó sus labios con ternura antes de abrazarla para conducirla hasta su auto.

Llegaron a la casa de ella y cuando Azize abría la puerta, lo vio pendiente de un mensaje que había recibido…

-¿Pasó algo?

-Mañana al mediodía tengo que irme… creí que tenía algo más de tiempo…

-Bueno…- dijo ella con tristeza- mientras más pronto comience, más pronto terminará…- y trató de sonreír.

-Es verdad… bueno…- dijo y la abrazó.

-¿Te quedas a dormir? - le preguntó esperanzada y él se perdió en sus ojos.

-Me encantaría…- le dijo y besó sus labios con ternura.

Azize lo tomó de la mano y lo condujo hacia su habitación. No era que él no conociera el camino, solo era que quería dejarse llevar, conducir por ella…

Ella se perdió en sus ojos cuando entraron, y él acarició su cara mientras se inclinaba para besarla…

Azize suspiró, los ojos cerrados, disfrutando el más mínimo contacto con él.

Cevdet se dedicó a acariciar y besar cada rincón de ella, primero, así como estaban, de pie al lado de la cama, totalmente vestidos, y cuando las caricias se hicieron más intensas y apasionadas, ambos dejaron de lado su ropa y se abrazaron piel contra piel, saboreando esa intimidad que habían aprendido a disfrutar…

Hicieron el amor varias veces esa noche, motivados por la despedida y por el hecho de no poder verse ni quizás tampoco hablar demasiado durante varios días…

Cuando finalmente decidieron descansar un poco, él la apretó entre sus brazos y ella hundió su nariz en su cuello, aspirando su aroma…

-Yo… no quiero ni puedo pedirte que me llames y mucho menos que nos veamos… estos días serán interminables…

-Es cierto… escucha…- dijo y la apartó un poco para mirarla a los ojos- me las ingeniaré para ponerme en contacto… espero que puedas entender si te envío mensajes encriptados…- dijo y sonrió.

-Podríamos establecer alguna clave…- dijo ella y se mordió el labio.

-Podría ser… "café con crema" y que eso signifique "te amo"

-Me gusta… me encanta…- dijo ella y sonrió con ternura.

-Bien… prometo enviarte algún mensaje… pero no podré hacerlo constantemente, aunque quisiera, para no ponerme en riesgo… ¿entiendes?

-Lo entiendo, mi vida… te amo… descansemos un poco…

-Yo te amo más…- dijo él y volvió a abrazarla.

Se quedaron dormidos un par de horas y cuando se despertaron, Azize agradeció haber cambiado su turno porque eran casi las 10 de la mañana…

-Mi vida… dijiste que debías irte para el mediodía…

-Lo se…- dijo Cevdet y se frotó los ojos- tengo mis cosas medianamente preparadas… creo que me ducharé aquí…

-¿Aceptas compañía?

-La reclamo…- dijo y se levantaron los dos rápidamente.

Por supuesto aprovecharon la ducha para continuar despidiéndose y luego de que él se fuera, Azize se preparó para ir a trabajar…


Se mantuvo ocupada durante todo el día. Recibió la notificación de que se reuniría la junta para poder elegir a las nuevas autoridades del hospital, debido a las últimas novedades sobre Tevfik…

Por suerte, uno de los médicos, que tenía una amplia trayectoria, se estaba haciendo cargo de todo…

Azize llegó cansada del trabajo y miró su móvil, esperando alguna señal de Cevdet, se preparó la cena, y luego de cenar se acostó…

Escuchó que entraba un mensaje y su corazón se aceleró…

"Café con crema" leyó y sonrió, pensar en él, recordar los momentos vividos le hacía caricias a su corazón….

"Café doble con crema" escribió y lo envió, jurándose que no le contestaría todas las veces…

Giró su cuerpo y se acomodó entre las sábanas. Suspiró pensando que quería que ese tiempo pasara lo más rápido posible…


Bueno, espero que les haya gustado! Gracias por seguir leyendo!