Capítulo 19

Azize se despertó cuando sintió la mano de Yildiz en su hombro, tocándola con suavidad…

-Amiga…- le dijo en voz baja.

-Dime…- dijo Azize, observando que Cevdet seguía inconsciente y ella sostenía su mano.

-Costó un poco, pero la mujer se fue... le aseguré que él estaba bien y me dijo que lo dejaba en tus manos…

-Bien… gracias Yildiz…

-¿Por qué no descansas un poco? Yo tengo guardia, te prometo que te avisaré si se despierta o algo cambia…

-No… no te preocupes…

-Azize…

-Yildiz… necesito quedarme con él…- dijo Azize con los ojos húmedos y la chica asintió.

La dejó allí, rodeada de un silencio casi absoluto. Lo único que se oían, eran los autos que pasaban por la avenida que daba al frente del hospital, pero a lo lejos porque las ventanas estaban cerradas…

Azize se quedó mirándolo un buen rato, acariciándolo levemente con la otra mano, la que no sostenía la de él hacía siglos sin soltarlo…

Cevdet se quejó un par de veces y ella acarició su cara con suavidad, murmurando en su oído que estaba a su lado…

No supo cuando se quedó dormida y se despertó unas horas después, al sentir los dedos de él apretando los suyos…

-Cevdet…- dijo sobresaltada y lo vio abriendo los ojos con mucho trabajo.

-Azize…- logró decir él y ella se inclinó sobre él, necesitaba perderse en sus ojos, saber que él estaba bien, que era su Cevdet…

-Mi vida… no hables mucho… debes recuperarte…- le dijo y vio que sus rasgos se suavizaban al verla…

Cevdet se focalizó en sus ojos y ella sonrió con algo de emoción.

-¿Qué pasó? Estás todo golpeado…

-La misión…- llegó a decir- no debes decir nada de nuestra relación… Zehra…

-¿La mujer que te trajo?

-Sí… ella cree que yo soy otra persona… no debe saber de ti y de mi…

-Está bien… me alegra que hayas venido… no sabía nada de ti hace mucho…

-Lo se… se complicó un poco…

-Ya veo…- dijo y acarició con suavidad la herida de su frente.

-Azize… escucha… Zehra… ella…

-No me digas nada… no quiero saber…- dijo ella angustiada.

-Quiero que sepas que yo te amo a ti… y que hago lo que tengo que hacer para cumplir con mi trabajo…

-Claro…- dijo y se apartó un poco, algo incómoda.

-Azize… en serio… he contado las horas desde la última vez que nos vimos…

-¿Crees que yo no? - dijo ella y él estiró su mano para tomársela.

-Escucha…

Ambos desviaron la mirada y Azize se soltó cuando escucharon golpes en la puerta.

-Cemal… cariño…- dijo Zehra al entrar y se acercó a él. Azize la miró y luego a él cuando la mujer casi se abalanzó sobre la cama y lo abrazó.

-Estoy bien… mejor…- dijo él mirando a Azize con culpa- la doctora se ocupó de mí…- agregó y ella achicó los ojos con una mezcla de fastidio y rabia…

-Es verdad, doctora Azize… estaré toda la vida agradecida contigo…- dijo la mujer sonriendo y Azize hizo una mueca parecida a una sonrisa.

-Solo… solo hago mi trabajo…

-Creí que ustedes se conocían…- dijo y los miró a ambos.

-La doctora no se acuerda mucho de mí… yo si de ella porque estuve aquí hace un tiempo y ella me atendió…

-Sí… por supuesto que lo recuerdo… señor Ce… Cemal… lo que ocurre es que ese día tenía muchos pacientes… bueno, los dejo, espero que se encuentre bien…

-Doctora…- dijo Cevdet y ella giró para mirarlo, se le notaba en la mirada que estaba dolida, molesta por la situación, aunque entendiera todo…

-Dígame…

-Gracias… y… le debo unos cuantos cafés con crema…-dijo y ella, por un momento dejó su mirada perdida en la de él y luego sonrió con algo de melancolía.

-Creo que deberían ser dobles…- dijo y cuando él asintió, agregó- pero prefiero que no… estoy cuidándome, necesito estar bien para el verano…- dijo y se fue.

Cevdet se quedó mirándola hasta que no tuvo más remedio que prestar atención a lo que le decía Zehra, que no le importaba en lo más mínimo…


Azize se dirigió hacia su consultorio, su despacho todavía no le pertenecía totalmente y quería, necesitaba estar sola.

Yildiz la vio pasar y trató de hablarle, pero Azize no la registró y la siguió hasta que estaba por cerrar la puerta…

-Amiga… ¿estás bien? ¿qué pasó?

-Yo… Yildiz… prefiero no hablar… necesito un momento…- dijo y se frotó la cara, tratando de sacarse la rabia.

Yildiz cerró la puerta y se quedó allí, mirándola…

-Azize… por favor… dime qué pasó… ¿quién es esa mujer?

-Es una historia larga y no estoy autorizada para contarla…

-Pero… ¿acaso él te engañó?

-No… no… es alguien de su pasado…- dijo para no tener que contar la verdad.

-Evidentemente ella no lo sabe… o él no se lo aclaró…

-No lo sé… no importa…- dijo y sintió que sus labios temblaban.

-Si que importa… dime en qué puedo ayudarte…

-Por favor… necesito un momento a solas… estoy bien… te lo juro…

-Bien…- dijo la chica y luego de apretar su mano se fue.

Azize se quedó allí tratando de ocuparse de lo suyo e intentando no pensar demasiado.

Atendió a algunos pacientes y luego se hizo cargo de algunas llamadas relacionadas con su nueva función, que todavía le quedaba algo incómoda…

Cuando juntaba sus cosas para irse, escuchó golpes en la puerta de su consultorio y cuando levantó la vista, vio a Cevdet que abría la puerta buscándola…

-Azize…

-¿Qué haces aquí? Deberías estar en tu habitación…

-Por favor…- dijo y cerró la puerta- necesitaba verte…

-Bien… ya me viste… ahora vete… no puedes estar caminando libremente por aquí...- dijo y miró hacia su cartera, encontrando más interesante el contenido que verlo a él…

-Vine a decirte que te amo… que los minutos son eternos cuando no estamos juntos…

-Sin embargo, te entretienes bastante…

-No es así… y con respecto a Zehra… es doloroso e injusto… pero no tengo ningún sentimiento por ella…

-¿Para qué viniste aquí? ¿para hacerme sufrir?

-Quería estar contigo… quería que tú me curaras como aquella vez…

-Es muy cruel considerando que no te importó que yo sufriera por verte con esa mujer…

-Azize…

-Me voy a casa… anoche dormí mal…- le dijo y él la sostuvo del brazo.

-¿Nos vemos mañana?

-Puedo arreglar para que Yildiz te de el alta…

-No… te esperaré mañana…- le dijo y la acercó a su cuerpo, ella no quiso mirarlo a los ojos porque sabía que era demasiado débil.

-Hasta mañana…

-Te amo…- dijo y la tomó de la cara- te amo… me estoy muriendo de tristeza de verte sufrir…

-Ya no se si es sufrimiento… pero si estoy enojada…

-Yo cero que sí… pero desearía poder evitarte el enojo…

-Imposible…- dijo y él besó su frente y ella cerró los ojos, no quería relajarse.

-Esta misión terminará… y podremos estar juntos… te lo prometo…- dijo y ella lo miró, era tanta la sensación de angustia que se mordió el labio para evitar demostrarla.

Cevdet se inclinó y capturó sus labios con suavidad, le dolía todo, pero necesitaba ese contacto…

Azize lo dejó hacer, ella también estaba desesperada por él…

-Hasta mañana…- dijo él y la dejó allí.

Azize sintió que algunas lágrimas se le escapaban cuando lo miró irse. ¿por qué le había costado tanto en la vida ser feliz?


Bueno, las cosas se complicaron un poco, pero confiemos en que podrán solucionarse... hasta el próximo!