Capítulo 20
Azize frotó sus ojos cuando se despertó con el molesto sonido de su despertador. Tardó unos minutos en caer a la realidad y se desperezó, pensando si era positivo darse un buen baño o una ducha rápida…
Optó por la ducha, se preparó un desayuno, aunque no tenía tantos deseos de comer y salió hacia el hospital.
Hilal la esperaba con algunas novedades y aunque ella todavía se sentía algo incómoda con su nueva posición, todos parecían haberse acostumbrado antes que ella a sus responsabilidades…
Evitó todo lo que pudo hacer las rondas, pero ese día habían faltado dos médicos y finalmente tuvo que hacerse cargo…
Llamó a Yildiz que la miró con cara de culpa cuando le entregó el informe de los pacientes que necesitaban el alta…
-Lo siento, no quiso irse… me dijo que te esperaría y que, si eso me traía problemas, dijera que aún no se sentía bien…- dijo y se mordió el labio.
-No te preocupes…- dijo con algo de fastidio. Sabía que la chica no tenía demasiada responsabilidad y conocía perfectamente la habilidad de Cevdet para manipular a la gente…
Yildiz la observó mirar el informe e inspirar hondo antes de acercarse a la puerta de la habitación en donde él se encontraba…
Cevdet levantó la vista de su móvil cuando la vio entrar y sonrió. Azize lo miró brevemente, estaba mucho más repuesto y se acercó a buscar los papeles para darle el alta…
-Buenos días…- le dijo él y ella notó la emoción en su voz.
Azize no le contestó y sacó un bolígrafo. Terminó de leer y firmó debajo.
-Listo… ya puedes irte…- le dijo y le entregó el certificado del alta a él.
-Así sin más…
-El informe dice que estás en buenas condiciones…
-No me revisarás…
-Cevdet…
-Necesito que me hagas las curaciones… la enfermera se negó...- dijo y ella bufó y dejó la carpeta a un costado, se guardó el bolígrafo y se acercó, tratando de no mirarlo a los ojos.
Cevdet humedeció sus labios cuando ella llegó a su lado. Azize levantó sus manos y desabotonó su camisa… él enfocó sus ojos en los labios de ella, que al abrir la camisa y retirársela, observó y destapó cada una de las heridas y volvió a curarlas.
Cuando terminó de vendarlo, levantó la vista y estaba tan cerca que sus labios casi se rozan con los de él…
Ella levantó sus manos y revisó la zona de su párpado, donde la herida estaba al descubierto…
No tienes que preocuparte… no te quedará una cicatriz tan grande…- le dijo luego de deslizar sus dedos por la herida.
Cevdet la tomó entre sus brazos y le impidió alejarse…
-Cevdet…- dijo ella molesta.
-Sería tan fácil dejarme llevar y besarte… dejarte sin aliento… te necesito tanto…
-También sería fácil que te denunciara por acoso…- le dijo ella molesta, sintiendo que casi no podía controlarse.
-Azize…
-Hablo en serio…
-Sabes que no tengo una vida sencilla…
-Pero de ahí a tener una relación con alguien en paralelo…- dijo ella y lo empujó un poco.
-No es una relación, es una mentira…
-No sirvo para esto… estoy cansada de sufrir por tantas cosas y ahora sufro por amor…- dijo y sacudió la cabeza.
-Azize…
-Ya basta, Cevdet… soy la directora del hospital ahora… necesito ocuparme de mis cosas…- dijo tratando de poner distancia.
-¿Directora del hospital? Me alegra oír eso…- dijo él algo sorprendido.
-No se si estoy tan contenta dadas mis responsabilidades ahora… sabes que mi vocación es atender a la gente...
-Puedes tomar decisiones importantes sin necesidad de consultar demasiado…
-Tampoco es tan así… tengo una junta a mis espaldas que controla todo…
-Bueno…- dijo y la soltó con suavidad- gracias por curarme, por cuidarme… no se qué haría sin ti…
-No me digas nada…
-¿No puedo invitarte ni siquiera a un café con crema?- dijo él sabiendo que ella lo entendería.
-Empezó a dejar de gustarme el café con crema…- le dijo ella y él suspiró con resignación.
En ese momento se abrió la puerta y Azize puso los ojos en blanco sin que Zehra la viera cuando la mujer se acercó apurada y abrazó a Cevdet…
-Gracias por todo, doc…- dijo y se perdió en sus ojos llenos de furia cuando le dio una última mirada antes de irse.
Azize respiró al salir, sabía que había sido bastante cierta la posibilidad de que esa mujer los hubiera encontrado dándose un beso o demasiado cerca y eso hubiera entorpecido la misión de Cevdet… y ella, a pesar de todo no quería que eso sucediera…
Se dedicó a sus ocupaciones, que eran muchas, tuvo un par de reuniones y algunos momentos bastantes tensos en la guardia, pero finalmente terminó y decidió pasar por su pizzería favorita porque no tenía deseos o intenciones de cocinar…
Llegó a su casa y luego de lavarse las manos y ponerse una enorme remera que le quedaba larguísima, se sentó en el sillón e hizo zapping mientras comía un par de porciones…
Se quedó mirando una película vieja por cable y cuando comenzaba a cabecear, escuchó que alguien golpeaba la puerta.
Se imaginó a alguno de sus vecinos queriendo pedirle alguna receta o preguntándole que debía tomar para determinada molestia e inspiró hondo, por algo se había convertido en médica… y su profesión no tenía horarios y ella siempre lo había sabido…
Se acercó a mirar por la mirilla y cuando vio a Cevdet, su corazón se perdió un par de latidos…
Pensó en no abrirle, pero supo que él sabía que ella estaba allí y que se las ingeniaría para entrar de todos modos…
Puso la cadena para trabar la puerta y la abrió apenas…
-¿Qué haces aquí?
-Necesitaba verte…
-¿Tu novia te autorizó a venir? ¿sabe que estás aquí?
-Azize… por favor, mi vida…
-¿Sigues en tu misión? – dijo y lo vio asentir con fastidio- entonces si no me equivoco es muy peligroso que estés conmigo… no solo para ti sino también para mí…
-Es solo un momento… quiero abrazarte, olerte… necesito sentirte…
-No es sano todo esto…
-¿Por qué no?
-Porque no me gusta sufrir… y el punto es que sufro igual…
-Azize… escucha…- dijo y se detuvo y ella se quedó mirándolo- no te tocaré si no quieres, pero al menos déjame entrar, me duele mucho el brazo…
Ella estuvo a punto de replicar que no lo haría, que no le importaba que se estuviera muriendo y que creía que eran excusas, pero finalmente bajó la vista y destrabó la cadena para dejarlo entrar…
-Siéntate…- le dijo ella y él la miró al volver de la cocina, con un café en la mano, minutos después y se quedó observando sus piernas largas, interminables.
-Gracias…- le dijo cuando aceptó la taza y ella asintió y se sentó algo alejada de él.
-¿Cómo te sientes? ¿tomaste un analgésico?
-No… no importa…- dijo y ella sacudió la cabeza.
-¿Comiste? - dijo y él solo negó.
Azize se levantó y fue consciente de la forma en que él la observó hasta perderse en la cocina…
Volvió con tres porciones de pizza que le habían sobrado y él sonrió.
-¿No comes?
-Ya lo hice…
-Gracias…- dijo él y ella asintió, un poco más relajada con el paso de los minutos.
Cevdet comió en silencio y ella se limitó a observarlo.
-Toma…- dijo ella y le extendió una pastilla- tómate esto… solo es un analgésico...
-Gracias…- repitió él y le sonrió con suavidad.
Azize se acercó y él la miró. Tironeó de su camisa y la desabotonó para observar la herida.
-¿Aquí te duele? - le preguntó tocando la herida más grande que tenía en el brazo.
-Un poco…- dijo él y ella lo vio entornar los ojos.
-Está un poco hinchado… deberías tenerlo en observación…- dijo y empujó otra vez la gasa para taparla.
Cevdet la tomó de la muñeca y ella alzó la mirada y se perdió en sus ojos.
-Te necesito…- le dijo sobre sus labios y ella dejó escapar un suspiro.
¿Crees que yo no?- se quejó ella- pero no puedo con esto… te juro que no…- dijo y él vio que algunas lágrimas en los ojos de ella luchaban por aparecer.
-Mi vida…
-No, Cevdet…- dijo ella y se soltó, levantándose para alejarse.
Él se levantó rápidamente. Y se acercó a ella, sin tocarla. No quería desafiar a su suerte.
-Azize…- le dijo y la vio tomarse la cabeza.
Hubo un instante en el que él no supo si ella le pegaría o le gritaría y de pronto sus manos se entrelazaron alrededor de su cuello y sus labios colapsaron con los de él, besándolo urgentemente…
Y Cevdet no le hizo esperar su reacción y la atrapó entre sus brazos, dejándola hacer durante un rato y luego adueñándose del beso, dejándose llevar por lo que ambos necesitaban…
Bueno, parece que fue imposible resistirse, veremos como sigue! Gracias por leer!
