Capítulo 21
Cevdet jadeó adolorido cuando alzó a Azize en sus brazos, acomodando sus piernas alrededor de su cintura mientras la besaba con intensidad…
Ella se separó suavemente, preocupada por causarle molestias y se miraron un momento, agitados, los labios de ambos hinchados por la intensidad del beso…
-¿Te duele mucho? - le preguntó ella mientras deslizaba sus dedos otra vez por la herida de la cara.
-Me duele más no tenerte así conmigo… te necesito… no puedo vivir sin ti…
-Yo también te necesito…- le dijo ella y volvió a besarlo.
Cevdet caminó unos pasos y la apoyó contra la pared. Sus labios abandonaron un momento los de ella y siguieron camino por su cara y su cuello y Azize cerró los ojos, concentrada solo en sentirlo.
Las manos de él se ubicaron a la altura de sus caderas, por debajo de la remera, acariciando directamente su piel y ella pudo sentir como la necesidad de él crecía a cada segundo…
Lanzó un suspiro y él volvió a besarla mientras la acomodaba para desplazarse hasta la habitación.
Empujó la puerta y entre besos la apoyó sobre la cama, su cuerpo abrigándola, su necesidad de ella evidente…
Ella sonrió cuando él separó su boca de la de ella y se quedó mirándola…
-No puedo quitarte de mi cabeza un solo segundo... eres como el aire que respiro...- le dijo sobre sus labios y apoyó su frente sobre la de ella.
-Cevdet...- dijo tratando de calmarse, pero no por arrepentimiento, sino para poder disfrutar de todas las sensaciones que él le hacía sentir...
Él colocó un dedo sobre sus labios y lo deslizó hacia abajo, ella entrecerró los ojos y luego volvió a mirarlo, ambos en silencio por lo que les pareció una eternidad... pero una eternidad feliz...
-Te amo…- le dijo y ella pudo ver la emoción en sus ojos.
-Te amo…- repitió y se incorporó para besarlo otra vez…
Cevdet deslizó sus manos, acariciando el costado de sus piernas, era tanto el deseo y la necesidad que sintió que la quemaba…
Se levantó de golpe y ella se quedó mirándolo agitada, su boca entreabierta, su deseo totalmente visible en su expresión…
Él comenzó a desvestirse y la expresión de ella se transformó en un interés bien explícito, se arrodilló en la cama y se quitó la remera, disfrutando también de la mirada de él, al descubrirla sin barreras de por medio…
Cevdet se apuró para reunirse con ella, incluso quejándose un poco con el roce de la ropa en sus heridas y finalmente se arrodilló frente a ella, que entrecerró los ojos cuando sus cuerpos entraron en contacto, su pecho contra el torso de él, sus manos atrayéndola porque simplemente no podía esperar más…
Azize acarició su cara, su barba y besó con suavidad sus heridas. Él tomó sus manos y las besó también y luego se inclinó sobre ella y la hizo recostar mientras la acariciaba…
Sintieron que había pasado una eternidad desde que cada uno se preocupó por complacer al otro y se entregaron apasionadamente a hacer el amor…
Él buscó sus dedos y los entrelazó cuando ambos alcanzaron el clímax y luego de besar sus labios, la encontró sonriendo, complacida, emocionada por estar nuevamente en sus brazos…
Azize se inclinó y mordisqueó con suavidad su hombro, marcándolo levemente… luego se apartó y lo miró con complicidad…
-Eres solamente mío… ¿estamos? - le dijo ella y él asintió con una sonrisa que la hizo suspirar.
-Yo soy tuyo, pero tú eres mía… ¿verdad?
-Así es…- le dijo ella y frunció la nariz, enternecida.
-No veo la hora de que esto termine para volver a ti, sin esconderme… te necesito en mi vida porque tú me sanas, no solo físicamente… sanas mi corazón… sanas mi cabeza…
-A eso me dedico…- dijo ella y él frunció el entrecejo y luego sonrió.
-Espero que no así con todos…- y alzó las cejas.
-Así solo contigo…- le prometió y él se inclinó para besarla.
Cevdet la cubrió con su cuerpo y los tapó a ambos. Luego de unos cuantos besos, se deslizó a su lado y la abrazó…
-Tienes que irte, ¿verdad?
-Planeaba quedarme hasta el amanecer, sobre todo para que no me vea nadie… ¿tú quieres?
-Por supuesto…- dijo y hundió la nariz en su cuello y él se quejó porque lo había rozado en el brazo- lo siento… lo siento…- le dijo y él le dirigió una mirada intensa cuando ella besó húmedamente su torso.
-Te perdonaré porque sino no dormiremos nada y debes descansar, señora directora del hospital…- le dijo y ella sonrió orgullosa.
-En algunos momentos es un suplicio… créeme… y no es para nada donde me imaginé que terminaría…
-Tienes poca imaginación, entonces… yo si lo vi… muy claro… eres una profesional excelente, dedicada, haces todo como se debe… ¿quién no te querría encargada de ese hospital?
-Tú lo dices porque…
-Porque estamos en la cama luego de hacer el amor… ¿de verdad piensas que no vales el cargo que recibiste?
-No es eso…
-¿Entonces?
-Es mucha presión para la que no se si estoy tan preparada…- dijo acariciándolo distraídamente.
-Pues, yo creo que sí… que quizá te cueste un poco adaptarte porque fue algo sorpresivo, pero lo harás perfecto… como todo lo que haces…
-Me parece que estás exagerando un poco…
-¿Será el amor?
-Así parece…-le contestó ella con una sonrisa- y me encanta…- le dijo y se acomodó sobre él.
-Mi vida…- dijo él cerrando los ojos ante la placidez que le producía el roce con ella- dije que quería que descansaras…
-No importa…- le dijo ella y lo buscó con sus labios.
Esta vez el encuentro no duró tanto y al rato estaban dormidos, agotados pero felices…
Unas horas más tarde comenzaba a aclarar y Cevdet se despertó y sonrió al verla acurrucada contra su cuerpo, buscando su calor…
Deseó poder quedarse, poder despertarse a su lado ese día y el resto de los días… él siempre había sido enamoradizo, pero nunca se había sentido así con nadie…
Acarició su cara y ella abrió los ojos. Le sonrió con ternura y él besó su frente.
-Debo irme, mi vida… pero te llevo en mi piel… y dentro de mi corazón…
-Lo se… lo se, mi Cevdet…- le dijo y lo besó con suavidad- ¿quieres tomar una ducha? Digo… compartirla… antes de irte…
-Es que… ya casi amanece… no sería bueno porque realmente, tardaríamos un buen rato… lo se, tú también lo sabes… te debo un baño reparador… uno de esos en los que uno se quita de encima todo lo malo… y qué mejor que compartirlo contigo…- le dijo y acarició su cara.
-Bien… es un trato entonces… nos debemos ese baño reparador…- dijo ella y sonrió.
-¿Estamos bien? Quiero decir… no me pegarás cuando me veas la próxima vez…
-No lo haré si te comportas…- dijo ella seria y finalmente sonrió también.
Él se inclinó y la besó un momento más, antes de dejarla en libertad y finalmente juntó su ropa y se vistió rápidamente…
Azize miró el reloj en su mesa de noche, aún faltaba una hora para que se tuviera que levantar.
Se acomodó entre las sábanas y cerró los ojos. Soñar con él sería la mejor opción. Sonrió al recordar las caricias, los besos y las miradas cómplices… solo un poco más… y él estaría libre y podrían estar juntos sin esconderse….
Bueno, parece que hubo reconciliación... espero que les haya gustado! Nos vemos en el próximo! Gracias por leer!
