Capítulo 24

Azize cerró los ojos cuando sintió que él la levantaba entre sus brazos y la subía a la mesada de la cocina, el ímpetu de sus besos y la necesidad de volver a sentirla casi asfixiándola…

Lo sintió parte suya y apartó su cara para poder mirarlo a los ojos…

-Te amo…- le dijo él y ella asintió, más allá de la pasión, había mucha emoción en sus ojos.

-Yo también, mi vida…- le dijo ella y se olvidaron un buen rato del mundo…

Cuando todo terminó, él la sostuvo entre sus brazos hasta que ambos recuperaron el aliento y se miraron agotados y sonrientes…

-Eres lo más hermoso que me pasó en la vida… ¿lo sabías? - le dijo él con una mezcla de alegría y emoción.

-Mmmm no… pero es bueno saberlo porque sacando cuentas…- le dijo y arrugó la nariz- creo que usted, señor Cevdet… fue lo mejor que me pasó a mí…

-Qué casualidad - dijo él riendo y besó su cuello, mordisqueándolo y provocando una carcajada de ella.

-¿Tienes hambre?

-Mucho…- dijo él mientras seguía dejándose llevar por las ganas de saborear el cuello de ella.

-¿Qué te gustaría?

-A ti…- dijo y ella alzó las cejas- algo sencillo y lo podríamos comer en la cama…

-Mmmm… bueno… que no se haga costumbre eso…

-¿Por qué lo dices? Lo más lindo del mundo es comer en la cama…

-Las sábanas se ensucian, quedan restos de comida… tú porque no tienes que lavarlas…- dijo y sacudió la cabeza- si alguna vez vi…- dijo y se interrumpió, de pronto se sintió acalorada y fuera de lugar.

-Azize…- dijo y se separó para mirarla a los ojos- no hay nada que quiera más que vivir contigo…

-Cevdet…- dijo todavía avergonzada.

-¿Por qué dudas?

-No lo sé… en momentos como este siento que estaremos juntos siempre… pero luego aparecen tus misiones y… no se si podría soportarlo…

-Escucha…

-No me expliques… se que es tu trabajo… lo respeto y no te estoy pidiendo que lo dejes o que elijas… pero soy realista…

-Yo también intento serlo… trabajé en esto durante años que hasta parecieron siglos… esa es la verdad… dejé años de esfuerzo, dedicación en lo que no lo pasé nada bien… solo me consolaba que era por una buena causa y que no tenía nada importante que me hiciera replantear nada…

-Entiendo…

-Pero ahora…

-Cevdet…

-Ahora todo cambió, Azize… ahora estás tú… y estaría loco si dejo pasar una oportunidad como esta de estar a tu lado…

-Pero yo no puedo pedirte nada…

-En realidad puedes… pero no es porque tú me lo pides… quizás creas que para mí es fácil pero se siente como si estuviese viviendo la vida de alguien más… ahora quiero vivir la mía… quiero ser feliz… tener planes… proyectar una familia, además de una pareja…- dijo y Azize sintió lágrimas en los ojos- si, quiero tener hijos… espero que tú también…- dijo y la besó con un poco más de intensidad de lo que ella esperaba y eso la hizo suspirar.

-Por supuesto…- le dijo y se abrazaron con ternura.

-Bien… perfecto…- dijo él y la levantó en sus brazos y ella lanzó una carcajada.

-¿Qué haces?

-Te llevo a la cama… a nuestra cama…

-¿Y la comida?

-En un rato…- dijo él y ella sonrió.

-¿Nuestra cama dijiste? - le preguntó ella con tono desafiante.

-Técnicamente…- empezó él y ella colocó un dedo sobre sus labios.

-Técnicamente no acepté que viviéramos juntos…

-¿Ah no? - dijo él y apretó los labios para no reírse, adoraba ese gesto de ella… ese y todos los demás también.

-No…- dijo ella y él se detuvo en seco en la puerta de la habitación.

-Bien… tu cama entonces…- dijo él y ella rodeó su cuello con sus brazos.

-¿Te enojaste? - le preguntó acercando sus labios a los de él.

-No…- dijo tratando de no mirarla.

-¿Seguro? - insistió ella y él la empujó hasta que ambos cayeron en la cama, él sobre ella.

-Creí que me habías dicho que te gustaría vivir conmigo…

-Pues… me encantaría…- dijo ella y entrecerró los ojos al sentir su piel erizándose por el contacto con la de él…

-¿Entonces? ¿tienes ganas de discutir?

-Solo… me resultó gracioso que asumieras que ya vivimos juntos… es un paso importante…

-¿Quieres algo más oficial?

-¿Oficial? - dijo ella y él se deslizó hacia el costado y ella se giró para mirarlo.

-Me refiero a arrodillarme con un hermoso anillo en la mano y ofrecerte casamiento…

-¿Quieres casarte? - le dijo ella algo nerviosa.

-¿Y tú? - dijo y levantó la mano para acariciar su cara.

-Eso es lo que sucede contigo… das vuelta todo lo que digo…

-Azize…

-Hablo en serio… ¿qué quieres saber?

-Creo que es bien concreto…

-Lo tomas con demasiada ligereza…

-Porque no puedo creer que tan solo consideres la idea…

-¿Por qué?

-No lo sé… creo que no te merezco… pero te amo tanto que aceptaría cualquier cosa que me propusieras… solo quiero estar contigo…

-Cevdet… cariño… necesito que hablemos en serio…

-Lo estamos haciendo… a mi manera quiero decirte que eres importante para mí… lo más importante… y que planeo buscar la forma de ofrecerte una estabilidad… y que si quisieras casarte conmigo me harías muy feliz… pero si no quieres hacerlo, pero aceptas estar a mi lado, también me harías feliz…

-Acepto…- dijo ella con una sonrisa emocionada.

-¿Aceptas? - preguntó emulando su sonrisa.

-Por supuesto…

-¿Qué aceptas?

-Por ahora… vivir contigo… y si alguna vez te animas a proponerlo como corresponde… quizás podría aceptar casarme contigo… ¿quién sabe? - dijo y él se inclinó y la besó.

-Te amo…

-Yo también…- dijo y se zafó de su abrazo.

-¿Adonde vas? - preguntó él sorprendido de que ella se le escapara.

-Tengo hambre…- dijo ella y él la siguió muerto de risa…

La alcanzó a mitad de camino, prepararon una ensalada para ambos y como Cevdet había insistido en hacer, la comieron en la cama…

Finalmente se acostaron uno en brazos del otro para poder descansar, en ese intento de convivencia que acababa de comenzar…


Bueno, espero poder seguir en poco tiempo, últimamente mis ocupaciones no me permiten escribir tan a menudo! Espero que les haya gustado! Gracias por leer!