Capítulo 26

Cevdet la tomó del brazo y ella giró, intentando secarse las lágrimas…

-Hablemos, Azize…- le dijo y ella negó con la cabeza mientras seguía secándose, pero también llorando sin poder evitarlo.

-No hace falta… lo que es necesario es que pienses y tomes tus decisiones, Cevdet… yo no te oculté nunca nada…

-¿Crees que yo sí? - dijo él serio.

-Al principio lo hiciste… por lo que sea… no te culpo… pero en mi caso siempre supiste lo que yo sentía y que no quería arriesgarme a sufrir por ti… no lo necesito…

-Azize… se trata de mi trabajo… el que, en caso de decidir estar juntos, será el sustento para que podamos vivir…

-¿Te olvidas que yo también trabajo? Tengo un muy buen sueldo… podrías darte el lujo de renunciar, estoy segura de que encontrarías algo mejor qué hacer…

-¿Y lo que yo quiero hacer? Sabes que mi trabajo de policía es muy importante para mí…

-Es cierto… ¿pero acaso no hay una opción intermedia? ¿O las misiones o nada?

-Yo solo estoy evaluando las posibilidades de lo que puede ser mejor para ambos…

-Ahí es donde te equivocas… para mí sufrir no es una opción… creí que estaba claro…

-Azize…- dijo y trató de acercarla a su cuerpo.

-No, Cevdet… piensa, saca cuentas, tómate tu tiempo, y cuando te decidas, sea cual sea la decisión, avísame…- le dijo y detuvo un taxi para evitar que él la retuviera…

Cevdet se quedó mirando el auto que se iba y miró hacia el cielo, inconscientemente buscando alguna clase de ayuda de alguien más, porque él se sentía en ese momento, un total inepto para hacer lo que supuestamente era lo mejor…


Azize llegó a su casa y comenzó a recibir algunos mensajes de reportes de sus colegas. Se distrajo con eso y cuando quiso acordar era casi medianoche y se preparó para dormir.

Apagó la luz, se acomodó entre sus almohadas, y cuando cerraba los ojos, entregada al cansancio de todo el día, escuchó que su móvil vibraba…

Decidió no atender la llamada de Cevdet y apenas lo desconectó, cerró los ojos otra vez…

Un mensaje volvió a interrumpirla…

"Café doble con crema" leyó y resopló.

Decidió que lo mejor era apagar el teléfono, él la conocía muy bien, sabía que insistiendo la doblegaría, pero ella tenía muy en claro que esta vez, necesitaba que él la comprendiera y realmente tomara una decisión con respecto a su futuro…

Cevdet se acurrucó a su almohada, esperando en vano la respuesta de su mensaje y suspiró.

Se sentía solo… sentía que ella no lo comprendía en lo más mínimo… él sí podía comprenderla a ella, pero lo que Azize no entendía era que él estaba pensando en el futuro de ambos… y que tenía la intención de dedicarse a hacer lo que sabía y para lo que sentía que tenía una vocación y que siempre había pensado que lo ayudaría a hacer una diferencia…

Si tan solo ella supiera que él no sentía absolutamente nada por ninguna de las mujeres que habían pasado por su cama ese tiempo… que la única en su mente, en su piel y en su corazón era ella…

No, pero ella estaba preocupada pensando que él podría cansarse y dejarla…

Cevdet lanzó una carcajada con amargura y se tapó la cara con la almohada… tenía que descansar un poco…

Al otro día, Azize llegó tempranísimo al hospital. No se cruzó con nadie y se dirigió a su despacho…

Se sentó y tomó las carpetas con los informes que había pedido…

Luego leyó su correspondencia y no le dio demasiada importancia a una invitación que le hacían para una gala de beneficencia en Atenas… realmente no quería saber nada de eventos sociales…

Cuando se disponía a acercase al buffet para pedir el café que no había podido tomarse en el desayuno, recibió un mensaje de uno de los miembros de la junta… recordándole una reunión para ese día, en un rato…

Azize suspiró con resignación, ese hombre, Galanis… la había combatido desde el primer día, y aunque ella se las había ingeniado para contestar a todas sus preguntas y requerimientos, que le hubiese pedido una entrevista la preocupaba, sobre todo porque no tenía intenciones de discutir con nadie más…

Su asistente fue a verla y se sorprendió al encontrarla en su despacho tan temprano, Azize le pidió que le trajera un café y un analgésico porque le dolía un poco la cabeza y preparó un par de documentos que podrían servirle en caso de que ese hombre le pidiera cuentas sobre sus últimas decisiones…


Un rato después de tomar el café, pasó a ver a un paciente a pedido de Yildiz, y cuando volvía, notó la cara de incomodidad de su asistente…

El señor Galanis la espera… desde hace unos minutos…

-Bien…- dijo Azize e inspiró hondo antes de entrar.

No bien entró a su despacho pudo sentir el aroma a perfume, para su gusto en exceso, de ese hombre que casi siempre vestía muy bien y, a pesar de sus preguntas inquisidoras, era bastante educado…

-Señor Galanis…- dijo y el hombre giró para mirarla.

-Directora…- dijo el hombre y se puso de pie para esperar a que ella tomara asiento en su sillón.

-Lo escucho… ¿qué es lo que viene a reclamarme esta vez? - le dijo en tono amable pero firme.

-Señora… esta vez no vengo a reclamarle nada, sino a hacerle una invitación que será beneficiosa, no solo para usted sino también para el hospital, que es lo que más nos importa…

-¿Invitación?

Así es… vi que ya ha recibido la invitación para la gala en Atenas…- dijo y ella frunció el entrecejo hasta que recordó.

-La gala… si…- dijo y el hombre la interrumpió.

-Tuve que hacer algunas gestiones, pero logré una reunión muy importante… la gente del hospital central de Atenas está interesada en un intercambio de especialistas y enfermeros, para que ambos grupos puedan capacitarse en ambos países… y además están interesados en compartir ciertos equipos que reciben sin ningún tipo de impuestos y que a nuestro hospital le vendrían muy bien…

-Eso es maravilloso…- dijo y sonrió apenas. Sin dudas eran buenas noticias…

-Bien… eso quiere decir que irá…

-No lo he decidido… ¿por qué no va usted? Sería una buena forma de que podamos entendernos mejor…

-Señora…- dijo y ella por primera vez lo vio sonreír- si la estoy invitando es porque ellos esperan verla a usted… yo soy simplemente un miembro de la junta y le ofrezco acompañarla porque hablo el idioma… yo nací en Patras, pero viví toda mi vida aquí…

-Entiendo… bueno…- dijo y buscó la invitación- ¿y cuándo es la gala? - preguntó y abrió los ojos al ver la fecha- mañana por la noche…

-Así es… y le pido que me confirme cuanto antes así mi agente se ocupa de los pasajes y la estadía…

-Pues… ¿estadía? Yo creí que volveríamos no bien terminara la gala…

-¿De noche? No hay necesidad… además, me gustaría que conociera un poco más de la ciudad, creí escuchar que usted nunca había ido a Atenas…

-Es cierto…- dijo y suspiró.

-¿Qué me dice? ¿Acepta? Esto es muy importante para su gestión…

Azize inspiró hondo. La verdad era que quería salir corriendo. El sonido de un mensaje que entraba en su móvil la sobresaltó…

"¿Podemos hablar?"

-Directora…- insistió Galanis.

-Está bien…- dijo y asintió al ver que el hombre se ponía de pie y le dedicaba otra sonrisa antes de irse.

"Hablaremos cuando tengas las cosas en claro. Tengo que viajar por trabajo a Atenas mañana. Tomemos este tiempo para pensar en lo que realmente queremos hacer con lo nuestro"

Azize se quedó esperando la contestación que no llegó. Se preguntó si no sería mejor llamarlo para asegurarse de que había comprendido, pero supo que, aunque no estuviese atento a su móvil, en algún momento recibiría el mensaje… la verdad era que ella no tenía ánimo para escuchar otra vez lo mismo.

Se enfocó en su trabajo y cada tanto se preguntó si ese viaje no les daría la posibilidad a ambos de alejarse un poco del sufrimiento y ver claramente cuál era la mejor forma de encarar su futuro…


Bueno, veremos si este tiempo sirve realmente para que ambos sepan lo que quieren... Gracias por leer!