Capítulo 27
Azize entró a la sala de embarque y suspiró. Vestía un traje sencillo, color verde claro, había llevado un vestido para la gala, aunque no tenía muchas ganas de arreglarse. Pero sabía que tenía que asegurarse de pasarlo lo mejor posible porque era muy positivo para su trabajo que pudiera dar una buena imagen ante los griegos…
Y a pesar de que, si un par de días atrás le hubiesen dicho que ese hombre le daría una mano, no lo hubiese creído, era obvio y evidente que ese era el caso ahora…
Galanis se acercó con una sonrisa franca y provocó una en ella, que necesitaba distenderse un poco…
-Bienvenida… llega justo a tiempo.
-Gracias…- dijo y apretó su mano a manera de saludo.
El griego la sorprendió un poco apoyando su mano en su espalda, para acompañar sus movimientos y Azize avanzó a donde la gente se había juntado para embarcar.
Cevdet se quedó observando todo desde detrás del vidrio que separaba esa sala de la más amplia en donde la gente aguardaba ser llamada para el preembarque…
Sintió una punzada de celos al verla arreglada, hermosa, sonriendo, aunque no tanto como la había visto sonreír él, en esos momentos más íntimos…
No sabía bien a qué había ido, quizás a verla, a darle un beso de despedida, pero no se había atrevido a acercarse, porque él también estaba dolido, enojado con que no pudieran entenderse…
Vio como ese hombre se acercaba para hablarle, de pronto quiso golpearlo y ella pareció sentir su incomodidad y al girar la cabeza lo vio…
No pudo mas que levantar la mano a manera de saludo y ella se quedó mirándolo sorprendida… giró la cabeza y le dijo algo a su acompañante y se encaminó hacia la puerta para verlo…
Cevdet se acercó para encontrarla y ella no ocultó la emoción que sentía al verlo, a pesar del enojo…
-Cevdet…
-Quería despedirme… desearte un buen viaje…- dijo en voz baja, perdido en sus ojos- creí que ibas sola… o con Yildiz…
-No… el señor… Galanis me acompañará… me ayudará con el idioma…
-Entiendo… ¿quién es él?
-Miembro de la junta… ¿recuerdas el que siempre me combate?
-Me alegra que haya cambiado de opinión…
-No lo hizo… no me lo dijo…
-Créeme…- dijo y ambos lo observaron, atento a ellos- lo hizo… parece que tienes que irte… ¿vuelves a la madrugada?
-Mañana… aprovecharé el viaje para conocer un poco la ciudad…
-Disfruta… buen viaje…- dijo y se inclinó, aspirando el aroma de su cuello unos segundos y luego besó su mejilla para no incomodarla…
Ella sonrió levemente y se apuró a volver, para llegar justo cuando les tocaba el turno de embarcar…
Cevdet levantó la mano sin sentido… y se quedó pensando… sin duda, imaginarla allá, disfrutando de una fiesta, al lado de otro hombre no le gustaba en lo más mínimo… pero no tenía otra opción que aceptarlo…
Azize se acomodó en su asiento al lado de la ventanilla y suspiró. Al menos él había ido a verla para despedirla… eso significaba que no estaba tan molesto…
Giró la cabeza cuando Galanis comenzó a hablarle, mostrándole una revista griega para que lograra familiarizarse con algunas letras y palabras…
Se pasaron el viaje charlando y Azize sintió que había aprendido al menos los saludos o frases básicos…
Cuando aterrizaron, fueron directamente al hotel en el que pasarían la noche y quedaron en encontrarse para ir a la gala…
Azize tomó su móvil y le envió un mensaje a Cevdet para avisarle que había llegado bien… él no le contestó y ella creyó que tal vez estaba ocupado…
Se preparó para la gala y se sintió algo fuera de lugar, demasiado arreglada, aunque la imagen que el espejo le devolvía le agradaba bastante… llevaba un vestido negro, ceñido suavemente al cuerpo, largo por debajo de las rodillas y con los hombros al descubierto…
Se maquilló lo necesario, se colocó un chal sobre los hombros y salió hacia el lobby…
-Kalinychta…- dijo y se sonrojó un poco- ¿lo recordé bien?
-Kalinychta…- repitió el hombre con un acento más marcado y dejando que sus ojos la recorrieran sin avergonzarse- lo recordó perfectamente… ¿vamos? - le dijo ofreciéndole el brazo…
Llegaron a la gala y escucharon los discursos, Azize estaba algo nerviosa porque solo entendía palabras sueltas, pero se relajó cada vez que Galanis se inclinaba y le contaba al oído el resumen de lo que se iba diciendo…
Finalmente se encontró con la gente del hospital y las negociaciones fueron exitosas. Luego del brindis, Azize se despidió y Galanis la acompañó al hotel…
-Tengo que admitir que me equivoqué con usted, Azize…- le dijo mirándola a los ojos cuando llegaron- usted es una mujer más que idónea para el cargo que tiene… y…
-Usted no me conocía y tenía derecho a desconfiar…- dijo y recordó las palabras de Cevdet- me alegra que haya cambiado de opinión…
-A mí también… ¿qué le parece si tomamos algo más, y charlamos un rato?
-Lo siento, señor Galanis, pero estoy agotada… pensaba descansar durante el vuelo, pero me entretuve…
-Conmigo…- dijo él y bajó la cabeza- descanse… mañana la veo en el desayuno para llevarla a conocer un poco la ciudad…
-Hasta mañana…- dijo ella sonriendo levemente y él se quedó mirándola mientras se alejaba por el pasillo…
Azize llegó a la habitación y se quitó las sandalias, sintió una punzada de culpa al ver que sonreía frente al espejo. No había sido tan malo después de todo…
Su móvil vibró y ella pensó que se trataba de alguna noticia del hospital…
"Buenas noches, que tengas lindos sueños" leyó y no pudo evitar sonreír, cerró los ojos y se imaginó en los brazos de Cevdet… perdida en su mirada cristalina… allí, sintiéndose acariciada por sus ojos y no los de Galanis…
"Descansa tú también" le contestó y se preparó para dormir…
Apoyó su cabeza sobre la almohada un rato después y se sintió vacía, anhelaba estar en sus brazos… era cierto lo que le había dicho, no quería sufrir por él, pero ya era tarde, porque se había enamorado de él hasta los huesos y de eso no había retorno…
Del otro lado del mar, en Esmirna, Cevdet recibía su mensaje mientras tomaba un vaso de whisky barato que tenía para esos días en que se sentía como ese, solo, melancólico…
Se preguntó si la melancolía tenía que ver con la forma en que sus cosas estaban con Azize… y supo que era así…
Se moría de ganas por abrazarla, por tenerla cerca, por besar sus labios… pero ella estaba lejos, en una ciudad extraña y acompañada por un hombre que él había visto como la miraba…
Tomó el último trago del tercer vaso de whisky y miró su móvil… necesitaba escucharla más que el aire que respiraba…
Pensó si no la interrumpiría… y se dijo que, si ella no podía atender, no lo haría…
Marcó los primeros números y se sobresaltó cuando comenzó a vibrar y reconoció su número…
-Azize…- dijo en voz baja, casi sin poder esperar a oírla.
-¿Dormías? - le preguntó ella un poco más entera que él.
-Iba a llamarte, pero temí que estuvieras ocupada…
-No lo estoy… la gala terminó, fue muy positiva…
-Me alegra… ¿qué hay del tipo ese, el que fue contigo?
-¿Qué quieres saber?
-Nada… nada…
-Cevdet…
-No me gustó como te miraba…
-¿Desconfías de mí?
-Desconfío de mi…
-Sería hasta gracioso que te pusieras celoso porque alguien me mira cuando yo tuve que soportar que estuvieras con otras mujeres en tus famosas misiones…
-No es así y lo sabes…
-Claro, porque ahora quien sufre eres tú…
-¿Entonces todo esto es para darme una lección?
-¿De verdad me preguntas eso? Se trata del destino… que quizás quiere mostrarte un poco de lo que yo siento cuando haces lo que naciste para hacer…- dijo con amargura.
-¿Saldrás con él?
-No…- dijo solo ella.
-Pero te invitó a salir…
-Solo quiso ser amable…- él tenía razón en cierto punto...
-¿Piensas que lo nuestro tiene arreglo?
-Espero que sí… porque no te llamé para discutir, ni para hacerte sufrir… sino porque quisiera que estuvieses conmigo…
-Me pasa lo mismo… y yo creo que lo nuestro tiene arreglo…- le dijo y se quedaron en silencio un momento.
-Me alegra… hasta mañana…- le dijo para despedirse.
-Te amo…- le dijo él y ella sonrió.
-Yo también…- contestó y finalmente cortaron…
Cevdet cerró los ojos y sonrió, más allá de los celos, todavía había amor por el cual luchar…
Bueno, veremos como se sale de esto. Seguiré pronto, ahora tengo más tiempo! Nos vemos en el próximo!
