Capítulo 28

Azize sacudió la cabeza una vez que pasó la puerta de su casa. Estaba agotada, pero había podido conocer mucho de Atenas gracias a la compañía de Galanis…

El problema había sido que Galanis tenía otros planes… pero ella había sabido como manejarlo… a pesar del intento de besarla en dos oportunidades, que ella había rechazado…

Se sentía rara, contenta de haber podido conocer lugares que solo había visto por fotos y estudiando en la escuela… probó comidas típicas y hasta pudo contemplar el paisaje del mar Egeo desde el otro lado…

Pero cuando Galanis sacó a la luz sus intenciones de ir más allá, ella había puesto un freno, con amabilidad, por supuesto… pero en un punto, la situación la había hecho sentir un poco más valorada… aunque también culpable, porque sentía que quizás, de alguna manera había fomentado esas falsas expectativas…

Pensó en avisarle a Cevdet que había llegado, pero prefirió tomar una larga ducha, quitarse toda esa sensación extraña… porque realmente ella no había hecho nada fuera de lugar…

Un rato después, se puso una bata y tomó su móvil para avisarle y vio que tenía varios mensajes del hospital, de Yildiz y uno de Cevdet…

Resolvió rápidamente los del hospital, le contestó a Yildiz y cuando tipeaba un mensaje para Cevdet, recibió su llamada…

-Mi vida…- contestó a forma de saludo.

-Creí que no contestarías…- respondió él en tono más distante.

-Estaba contestando tu mensaje cuando me llamaste… el tema es que tenía unos mensajes importantes del hospital y quise quitármelos de encima para hablar contigo…

-Entiendo… ¿el tipo ese? ¿Galanis?

-¿Qué?

-Pregunto si los mensajes urgentes eran de él…

-Cevdet… por favor… no, no eran de él…

-Bien… ¿cómo lo pasaste?

-La verdad es que Atenas es una hermosa ciudad… conocí un par de lugares… estoy contenta… y la gala fue magnífica… cumplí los objetivos…

-Bien… me alegra…- dijo él con todo apagado- ¿has visto el diario hoy?

-No, no pude… llegué hace solo un rato…

-Bien… bueno… supongo que luego lo verás…

-Cevdet…

-Tengo que dejarte, Azize… tengo que ir a una entrevista… hablamos luego- dijo y no le dio posibilidad de contestar…

Azize se quedó pensativa. Evidentemente algo había sucedido ¿acaso había salido algo en el diario?

Se apresuró a cambiarse y salió hacia el hospital. Seguramente allí tendría el diario y, además, quisiera o no, tenía que cumplir con sus obligaciones…

Saludó a sus colegas y trabajadores del hospital mientras daba una ronda, pero no se cruzó a nadie más allegado, como Yildiz o Hilal...


Al entrar a su despacho, abrió a boca al encontrar un enorme ramo de flores rosadas, y por un segundo disfrutó de la idea de pensar que, como otras veces, se las había hecho llegar Cevdet… pero cayó en cuenta de que él estaba algo distante… y allí recordó el tema del diario…

No le hizo falta buscar demasiado, en la tercera o cuarta página encontró lo que temía...

Claramente la foto era robada, porque ni ella ni Galanis habían posado. Él estaba inclinado sobre ella, hablándole al oído y ella sonreía…

"Gala a todo lujo en Atenas" "Las autoridades más importantes del hospital central de Esmirna compartieron un evento para reforzar los próximos acuerdos entre dicha institución y su par en Atenas. Un evento exclusivo en el que no faltó nada y sobraron los platos típicos, las relaciones diplomáticas… y ¿acaso un poco de romance?"

Azize cerró los ojos y los apretó con fuerza. Era en vano, ni la foto ni el comentario iban a desaparecer…

Pensó en llamar a Cevdet… más allá de lo que ella estaba segura que no había pasado, ella comprendía que la situación era incómoda… quería estar bien con él, quería terminar con todos los temas pendientes y encaminarse hacia algo más comprometido entre ambos… solucionar las diferencias… finalmente…

Sus ojos se detuvieron en la tarjeta que acompañaba al ramo… y la abrió…

"Querida Azize: realmente ansío la oportunidad de conocerte mejor. Espero que me des esa chance. Respeto tus motivos, trabajaré para que cambies de opinión. Galanis"

Se mordió el labio con impotencia… ella que se creía una inepta en el amor… pero la realidad era que más allá de ser una especie de caricia a su autoestima, todo este tema resultaría en un problema para lo que ella realmente necesitaba… estar bien con Cevdet…

Puso las flores a un costado y se deshizo de la tarjeta, no hacía falta conservarla…

Se dedicó a cumplir con sus obligaciones, pero se mantuvo atenta al teléfono, en caso de que Cevdet se comunicara…

Y como eso no sucedió, a última hora, cuando salía del hospital para su casa, intentó llamarlo…

Se sorprendió cuando él no la atendió. Y entonces decidió ir a verlo. No había estado en su casa antes, principalmente porque él iba a verla y porque le había contado que era una propiedad vieja, a la que le faltaba mantenimiento y significativamente pequeña…

Compró un par de cosas para poder esperarlo con una rica comida y recordó donde guardaba él la llave adicional para usar en caso de perder la suya…

En cuanto entró encontró las luces de las lámparas encendidas y se acercó a la habitación…

-¿Cevdet? - dijo cuando lo vio dormido, todo despatarrado en su cama, vestido con un traje, los primeros botones de su camisa abiertos…

Él no reaccionó, incluso cuando ella lo tocó y lo sacudió para despertarlo…

-Cevdet…- dijo otra vez y logró un suspiro de él.

-Déjame… tú no me quieres…- le dijo y ahí fue cuando ella se dio cuenta de que no reaccionaba porque había bebido hasta perder el sentido…

Se dirigió al baño y abrió a ducha. Volvió a buscarlo y agradeció la talla que había recibido genéticamente de la familia de su padre porque pudo quitarle la ropa y luchar contra él hasta obligarlo a quedarse bajo el agua tibia, casi fría…

Él se resistió todo lo que pudo y luego se dejó caer en el reducido cubículo sin bañera que tenía…

Azize se agachó a su lado y lo tomó de la cara hasta que lo vio abrir los ojos…

-¿Por qué me haces esto, Cevdet? - le dijo con preocupación.

-Tú ya no me quieres… el griego ese… seguro te puede ofrecer más que yo…- le dijo casi llorando, el alcohol haciendo estragos con él.

-Estás diciendo tonterías…- intentó decirle Azize y él la empujó para poder levantarse, tomó una toalla y se secó como pudo…

Azize lo persiguió hasta la habitación y se dio cuenta de que él buscaba algo…

-Aquí está… - dijo y lo vio con una hoja de diario en la mano.

-Cevdet… yo te voy a explicar todo… pero necesito que te calmes y te tomes un café para que puedas entenderme…

-Podría tomarme litros de café… pero no creo poder entenderte…

-Está bien… vamos a dormir… mañana hablaremos…

-Haz lo que quieras… no hace falta que te quedes…

-Me quedaré aquí contigo… ya basta…- le dijo y él se acostó refunfuñando y ella se acomodó a su lado.

Él se quedó dormido casi instantáneamente, pero ella se quedó un buen rato despierta.

Recién pudo conciliar el sueño a la medianoche… odiaba que él sufriera por ella, casi tanto como odiaba sufrir por él, pero estaba segura de que si se sinceraba con él, Cevdet entendería… todo había sido una confusión, incluso la de Galanis con ella…


Bueno, hasta aquí llegamos. Sigo pronto! Gracias por leer y buen comienzo de año!