14. Encuentro inesperado


Es un enjambre de sábanas. No se sabe donde empieza ella y donde termina la cama. Las dos son una, y la chica parece no querer despertar después de varios meses privando el deseado descanso que fisiológicamente le pide el cuerpo al finalizar el día.

En un momento, se da media vuelta y una mano solitaria, nívea, sale entre medio de las sábanas y Sasuke sabe que aún la chica respira.

Cuando anoche llegaron a la casa de ella, no sabia muy bien que esperar, pero definitivamente no se había imaginado que su habitación fuese tan rosa – los libros si, por supuesto, tenía que haber un gran número de ellos al igual que de pergaminos – pero todas las paredes (circulares), que componen su habitación tienen el mismo color que su cabello.

Nadie lo nota, pero Sasuke hace una mueca parecida a una sonrisa. Ver a la chica dormir plácidamente en su cama, al fin descansando, lo llena de un sentimiento poco experimentado por él.

¿Paz, será?

Se ha dicho muchas cosas de él, por supuesto que sí, que es un sin vergüenza, un vengador, una persona nefasta, un sin corazón…

y está acostumbrado a eso, o bueno, estaba. Ahora es difícil colocar el punto en la i. Él, como buen Uchiha, ha acostumbrado a pensar, no a sentir.

Y últimamente ha sentido mucho.

Como aquella noche en su habitación, el pitido en sus oídos era casi tan fuerte como el retumbar de su corazón cuando ella simplemente no quería entender lo importante que era, y como no se cuidaba a si misma.

O las veces en donde entrenaron juntos. No era una eminencia en combate, todos los sabían, pero lo intentaba. Y lo intentaba. Y lo volvía a intentar-

O como ella lucía normal en el comedor de su casa. Hablando con Mikoto, y cuando su padre le dirigía la palabra, ella no bajaba la vista.

Le gusta eso.

Y cuando se pilla sonriendo, para.

No está bien. Esto no está bien. Ella ni siquiera es de su aldea. En menos de un año ella volverá a su tierra, a la misma cama donde está durmiendo y… ¿Qué?

Recompone su postura cuando escucha pasos en el pasillo, debe ser Kizashi Haruno, el hombre de cabello rosa que por más que se lo mire, parece de verdad.

– No se despierta, ¿verdad? – Le dice tomando lugar al lado suyo –, ella siempre fue así, aquí le decimos "niña dormilona" ¿ya sabes?, a la gente que duerme como si no hubiera mañana.

Sasuke traga saliva para evitar decirle que su hija no ha dormido ni las mínimas horas requeridas para la regeneración neuronal por más de 3 meses.

– Ven, dejémosla dormir, ya se levantará… tengo jugo de naranja.

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Ella despierta desorientada. Se quita el cabello de la boca, babeado. Se restriega los ojos más que de costumbre, por que adora esa sensación. Cuando los abre, todo es circular.

No es un sueño, sonríe, en verdad está en Suna.

– ¿¡Papá!? – Lo llama, levantándose de la cama, saliendo de la pieza – ¿Papá, estás por ahí?

Camina por un pasillo que conecta al primer piso, cuando una puerta se abre.

– ¡Sakura!

– ¡Nana!

Detrás emerge una anciana de edad, ni siquiera se logra ver sus ojos detrás de la abultada piel de su cara, lleva un tomate severamente retocado al cuero cabelludo y una túnica rosa pálido, el mismo color que el blazer de Sakura.

Sakura corre para abrazar a su abuela.

– ¡Nana, como te he extrañado!

– Y yo a tí, mi niña hermosa – Nana la abraza con demasiada fuerza – Dime, niña, ¿has comido algo? Estas más escluincla que antes…

– ¡Nana!

– Antes de marchar, tendrás que llevar unas naranjas y mi curry, ¡debes comer, niña!, y dime, ¿Cómo es Konoha?¿ya te han cortejado, no? Por eso llegaste con ese niño mudo anoche.

Sakura parpadea un par de veces, alejándose de Nana.

– ¿Niño mudo?

Nana comienza a caminar, y Sakura la sigue.

– Ya sabes, el de cara de malos amigos, el gruñón…. Tenía un símbolo en la espalda de un abanico.

Sakura sonríe de nuevo.

– ¡Ah!, ¿te refieres a Sasuke?

Mudo, gruñón y con cara de pocos amigos. Si. Definitivamente es él.

– Ya se me olvido su nombre, querida, tu ya sabes como soy – Nana se toca la frente, pidiendo disculpas –, pero si, Fafute.

Verdad, Nana tiende a cambiar el nombre de las personas la mayoría de las veces.

– Sasuke, abuelita, Sa-su-ke.

– Si, ese, Talupe, está tomando jugo de naranja con tu papá en el comedor.

– ¿Qué están qué?

Sakura deja a Nana rápidamente atrás mientras acelera el paso para llegar al sitio.

Efectivamente, llega en el peor momento del día.

– ¿Y cuáles son tus intenciones con mi hija?

Antes que Sasuke pueda contestar, Sakura entra tropezando a la habitación.

– ¡Buenos días a todos! – Saluda animosamente, corriendo hacia su papá, abrasándolo con demasiadas ganas – ¡Como te extrañe papi!

Sakura gira su cabeza para mirar a un Sasuke notoriamente incomodo sentado en medio del salón, con un jugo de naranja en sus manos sin siquiera ser probado. Ella le hace un gesto con la barbilla para que salga de la sala por la puerta.

– ¡Hija mía, que alegría que pudiste venir! – Kizashi abraza a su hija con la misma devoción, sonriéndole completamente – ¡Que bueno es verte!¡pensé que no te vería en mucho tiem-¡

Kizashi intenta terminar el abrazo, pero Sakura vuelve abrazarlo, pidiendo a Sasuke con los ojos que por favor se vaya rápido de la casa. El chico se coloca de pie rápidamente dejando el jugo a un lado.

– ¡Uy, papá, yo te extrañe mucho más, no sabes cuanto!

Sakura está apunto de respirar tranquila cuando Sasuke por fin abre la puerta y esta a punto de salir…

– ¿A dónde crees que vas, Saluke? – Nana cierra la puerta detrás de ella, con el palo de escoba – ¡Quédate a tomar desayuno!

Sasuke no sabe si es una invitación o una orden.

Sakura suspira en el hombro de su papá, estaba tan cerca.

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– Buenos días – Saluda Temari, entrando a la cocina de la torre Hokage. Sentados en hileras están los ninjas de Konoha y sus hermanos – ¿Alguien ha visto a Sakura?

Kankuro niega la cabeza, al igual que los ninjas de la hoja, Temari luce enojada cruzándose de brazos. En sus manos se acuerda que ha llegado un pergamino desde la Hokage para el Kazekage, por lo que tiende el papiro a su hermano quien yace con el ceño fruncido revolviendo su sopa.

– Quizás está con Sasuke – Aventura Kakashi, sentado al otro extremo de la sala –. Ayer no llegó a su aposento.

Ahora Temari es quien gruñe. Por supuesto que Sakura tenía que hacerse amigos de las personas incorrectas en la hoja.

– ¿Qué dice? – Pregunta Kankuro, observando a su hermano.

– Hokage-sama pide permiso para que la escolta de Sakura llegue sin problemas a la aldea.

– ¡Oh! ¿y quién es Gaara? – Pregunta Naruto, su boca llena de cereal – ¿Será Ino?¿Hinata?, ellas también quería venir.

Gaara niega con la cabeza, cerrando el pergamino.

– Es Rin Nohara.

Se escucha una cuchara caer al piso. Todos se devuelven a mirar a la persona que la dejo caer, siendo Kakashi.

El no parece la única persona que parece ligeramente perturbada, los Uchiha por un lado parece tan sorprendidos como Naruto.

– ¿Estás seguro que dice ese nombre, Gaara?

El kazekage levanta una ceja, molesto. ¿Cómo es que no va a leer bien el papel?. Naruto por fin traga lo que hay en su boca y mira al resto de los compañeros de su mesa.

– ¿Qué pasa con Rin Nohara, Naruto? – Pregunta Temari

– Es que… bueno, tenía entendido que ella, hace mucho tiempo, hee…. ¿Cómo lo digo?, es una ninja que…

– Está retirada del ejercicio como kunoichi.

Todos miran a Kakashi

– Hace más de 3 años que no realiza misiones por Konoha.

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– Kankuro, ya es hora.

El ninja de pelo gris suelta el escápelo y se devuelve a mirar a su maestro, hace una reverencia antes de responder.

– ¿Desea probar la sujeto número 21, señor?

La larga lengua de Orochimaru asiente, guardándola rápidamente en su boca. Kankuro realiza otra reverencia mientras el maestro se va.

– Estará lista esta misma noche, señor.

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– ¡me había olvidado los sabores de acá! – Dice Sakura con mucha emoción, llenando su tortilla con más miel de la que Sasuke ha probado en toda su vida – ¡Oh, nana, como extrañe tu comida!

– ¡Sigue comiendo, niña! – Dice Nana, colocando mas tortillas en la mesa. Son tantas que Sasuke no logra ver la cara de Sakura pese a que se sienta al frente de ella – ¡Hay también para Faluke, por si desea!

– gr-gracias – Replica Sasuke, unas gotitas de sudor en su sien.

– Se llama Sasuke, Nana.

– Así que Sasuke – prosigue Kizashi, sentado en el extremo de la mesa – ¿Qué te trae por aquí?

– Es confidencial, pa – responde Sakura, limpiando su boca llena de miel –, él y otros ninja de la hoja vienen a una misión.

– ¿Una misión, que misión?

– Que es confidencial, pa.

– Entonces debe ser importante, si dices que tanto ninjas de la hoja han venido para acá.

– .sabemos. . – Empieza aparecer un tic en la ceja de Sakura – ¿Puedes dejarlo ir?, seguramente Sasuke ya se debe contactar con su equipo para afinar los detalles de la misión.

– ¡Pero si recién llego!

– ¡Durmió acá, papá!

– ¿El calladito durmió acá? – Susurra Nana, mirando enfadada a Kizashi – ¿Y tú dejaste que durmiera con tu hija, aquí, sin siquiera mostrar una sortija?

Nana golpea la nuca de Kizashi, visiblemente enojada.

– ¡Mami! – Reclama el padre – ¡Tenemos visitas presentes! – Se acerca a la oreja de ella, - ¡Es un Uchiha!

– Ay Dios – Sakura se tapa su cara de la vergüenza.

– ¡Por supuesto que debe llevar cuchillas, es un ninja por Kami!

– No cuchilla, ¡Uchiha!

La abuelita abre los ojos, como si por fin comprendiera.

– ¿Se te perdió la mochila, Suluke? – Ella se acerca con cariño hacia Sasuke, tocando su brazo con cariño – Ya la vamos a encontrar, cariño, no te preocupes, ¿llevabas algo de valor ahí adentro?

– Yo….

– ¡Ya basta, ustedes dos! – Sakura se pone de pie, con las mejillas sonrosadas – ¡No se le perdió ninguna mochila a Sasuke, Nana, y…!

Knock Knock.

Todo el mundo deja de hablar y miran hacia la puerta. Es extraño que los Haruno reciban visitas a esta hora de la mañana. Nana es la primera que corre a la puerta para recibir compañía.

Cuando abre la puerta, muchas caras que no conocía le devuelven la mirada.

Nana observa primero al ninja enmascarado quien le sonríe muy feliz.

– Buenos días señora, ¿se encontrará Sakura aquí?

– ¿y quién eres tú?

– Oh, perdóneme, mi nombre es Hatake Kakashi.

Nana le entrega una mirada de arriba abajo y extiende su cuello hacia atrás, gritando.

– ¡Sakura, un ninja con pelo de espantapájaros y sin cara te busca!

Sakura se quiere morir. Cuando va a la puerta, Kakashi está en la puerta sonriendo incómodamente con una gotita en la cabeza, Nana parece tener cara de pocos amigos.

– Nana, ellos son mis amigos de Konoha – Sakura los presenta, abriendo la puerta un poco más.

– ¿Y en esa villa no hay mujeres o qué?

Los colores vuelven al rostro de Sakura

– ¡Nana!

– Ja, solo bromeaba – La abuelita de Sakura le punza suavemente su costado con el codo – Seguro ustedes tienen hambre-

– De hecho, ya desayunamos en la torre del Kazekage-

– bah, ¿comieron ahí?, entonces le dieron la misma comida que los presos, vamos, entren, deben tener hambre, son ninjas, ustedes siempre tienen hambre.

– No debería molestarse…

– ¡Que entren digo!

– ¡Si señora!

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– ¿Dónde están todos? – Pregunta Kankuro, entrando a la oficina de Gaara.

Temari sonríe mientras termina de redactar un pergamino.

– Los mandé a buscar a Sakura

– ¿están en la casa de Kizashi?

Temari asiente en silencio, con una sonrisa en su rostro.

– Oh, tu, mujer mal intencionada… - Kankuro niega con la cabeza, sonriendo de lado – seguramente deben estar conociendo a Nana.

Temari se larga a reír y Kankuro jura que vio una sonrisa en el rostro de Gaara.

La risa de Temari muere cuando un ninja de la arena se presenta a la oficina, realizando reverencias a los 3 hermanos.

– Kazekage-Sama – El ninja de aclara la garganta, visiblemente nervioso – Ha llegado una nueva ninja de la hoja, su nombre es Rin Nohara.

Gaara mira a Temari, quien suspira con cansancio.

– Esta bien – Responde la chica, levantándose de su asiento – Yo la guiare en su camino.

– ¿Y? – Pregunta Kankuro.

Temari entrejunta con ojos.

– Y sacare a los Konoha de la casa de Sakura.

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Sakura quiere que la tierra la trague.

Ya bastante difícil era la situación solo con Sasuke, pero que en su comedor este Kakashi, Shisui, Sasuke, Itachi y Naruto comiendo tortillas con miel bajo el escrutinio de su Nana pareciera que la situación llega a ser incómoda para todos menos para dos personas: Itachi y Nana.

Su papá, aun lado de ella, se acerca al oído de su hija.

– ¿En verdad tienes puros amigos hombres, Sakura? – Le susurra

¡Papá! – Cuchichea ella de vuelta – ¡Son amigos!

– ¿Todos ellos son amigos?

– B-bueno, ¡sí! – Responde la pelirosa, quien no concibe bajar el rubor de sus mejillas – Todos ellos me han ayudado a mejorar mis habilidades…

– ¿Y no existen mujeres ninjas en la hoja?

–- Se llaman Kunoichi papá, y si, si existen, es solo que ninguna fue asignada a la misión que ellos fueron asignados.

– ¿no te parece un poco sexista?

Sakura coloca los ojos en blanco.

– La hokage es mujer, papá – Sakura entrecierra los ojos –, y Tsunade-sama, mi mentora, no se podría ni siquiera definir como sexista.

– Descuide, papá-sama – Aclama Naruto, escuchando la conversación ajena – Sakura-chan está en buenas manos, todos nosotros la hemos cuidado, y tiene amigas mujeres también en nuestra villa… aun que no sé si Ino se considera una amiga, con la cantidad de peleas que ustedes dos tienen. ¿es tu amiga, Sakura-chan?

– ¡Que cosas dices Naruto!, por supuesto que es mi…

– ¿y que misión tienen que realizar aquí? – Pregunta Kizashi, levantando una ceja – Hace mucho tiempo que no se realizan misiones de la arena con ayuda de otras aldeas

– Papá, ya te dije, es confidencial.

– Tenemos en común un mismo objetivo – Menciona Kakashi, desde el otro extremo de la mesa – Es por eso que estamos aquí.

– ¿y cuál es ese objetivo?

Sakura se lleva una mano a la frente, ofuscada.

- ¿Qué parte de confidencial no quieres entender?

Knock Knock.

Todo el mundo guarda silencio y mira hacia la puerta, Sakura ya va en camino antes de que Nana pueda abrirla, ocupada como está emplatando más tortillas y sirviendo una cantidad inhumana de jugo de naranja en el vaso de Itachi quien parece realmente contento de ser atendido por la mujer anciana.

Cuando Sakura abre la puerta y ve a Temari, su cara cambia completamente.

– ¿Por qué les diste mi dirección?

– Oh, vamos – Ríe ella, cruzándose de brazos –. Admite que iba a ser divertido ver a Nana entre tantos hombres, ¿a que no fue el show del año?, bueno, de todas formas, vine a salvarte y a presentarte tu escolta devuelta a Konoha.

Sakura sube sus cejas mientras su amiga se hace a un lado.

– ¡Rin-san! – Exclama Sakura cuando Temari entra al gran comedor de los Haruno – ¡Que alegría volver a verle!, Tsunade-sama no me aviso que sería escoltada… aun que supongo que tampoco había tiempo…. ¿tiene hambre?, adentro tengo unas tortillas con miel que…

– Es mejor que empaques luego tus cosas, Sakura – Interrumpe Rin – Tenemos que partir antes del atardecer si queremos llegar luego a Konoha. Tsunade-sama me ha pedido ser tu maestra durante el periodo que dure nuestro viaje.

Los ojos de Sakura se iluminan.

– ¿Será mi maestra, Rin-san?

La sonrisa de Rin está llena de ternura.

– Bueno, si no buscas tus cosas luego, puede que me aburra.

– ¡Vuelvo inmediatamente!, me despediré de Nana y de pa y marcharemos luego – Solicita, haciendo una reverencia – pero, ¿está segura que no desea entrar?, el sol de Suna a esta hora es muy fuerte y…

– El tiempo corre, Sakura.

– ¡Ya vuelvo!

La muchacha se pierde rápidamente al entrar de nuevo a su casa redonda mientras Rin niega con su cabeza. El entusiasmo de su aprendiz le hace recordar a alguien muy cercano a su corazón que el tiempo arranco de manera prematura. El viento sopla suave, el sol calienta su piel y se arma de valor cuando ve salir de nuevo a la chica de la arena, Temari, seguida de un sequito de ninjas de la arena.

Ella conoce a todos, pero no saluda a ninguno.

Temari mira al grupo y a la nueva ninja con sana curiosidad, es extraño que ninjas de una misma aldea no intercambien palabras, incluso por protocolo ninja está la cortesía común entre camaradas.

Kakashi se queda en el umbral observando a Rin, quien responde el gesto, observando seriamente. Temari, sin siquiera ser parte directa del grupo, siente una tensión muy grande.

– Rin – Saluda Kakashi.

La ninja asiente, sin perder la vista del ninja copia.

– Kakashi.

– No sabía que habías vuelto a realizar misiones.

– Siempre he sido una ninja competente.

Kakashi suspira.

– No he querido decir eso.

– Creo que se te hace tarde kakashi – Rin mira al grupo que ya ha salido de la casa –, tu grupo te espera.

Rin no lo puede ver, pero Kakashi realiza una sonrisa triste detrás de su máscara.

El último salir es Sasuke y hasta a Temari se le erizan los pelos en su nuca.

Ella sabe, o al menos tiene una noción básica de los Uchiha, sabe que son poderosísimos, fuertes, inteligentes, calculadores, muchas veces engreídos por su supremacía…. Pero jamás ha visto a un Uchiha encogerse de hombros.

Es como, una rendición.

Temari abre los ojos como plato.

Rin sigue observando a Sasuke como si lanzara dagas en su espalda, y el pareciera… ¿aceptarlas?. El equipo comienza a marchar ante su guía, despidiéndose de Rin con un leve asentimiento de cabeza.

Temari no sabe lo que acaba de ver, pero sea lo que sea que fue eso, Sakura tendrá que hablar.

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– ¡Ya tengo todo listo!

Sakura asegura su bolso a un lado y mira a su Nana y a su papá, ambos esperándola en la puerta de su casa.

– Viniste por muy poco tiempo, cariño – Le dice su Nana, abriendo sus brazos, una invitación para ser abrazada. Sakura la acepta con cariño – La próxima vez por favor, ven por más tiempo, así puedo preparar el Curry que te gusta.

– Ni siquiera debería haber venido, Nana – responde Sakura, terminando el abrazo – De no ser por mi tenacidad, Tsunade-sama aún me tendría en Konoha estudiando… pero he hecho un pacto con ella y debo volver inmediatamente para completar mi sueño.

Ambos asienten. Ahora es su padre el que abre sus brazos y Sakura se abalanza a ellos.

– Me recuerdas tanto a tu madre – Le dice Kizashi en su oído –. Tenaz, fuerte, sé que lo vas a lograr, Sakura.

Ella no quiere terminar el abrazo para que su padre no la vea llorar, pero se seca rápidamente las lágrimas con su capa y le sonríe con tristeza.

– Ella estaría orgullosa de ti – continua Kizashi, entregando una pequeña libreta de cuero – Y le gustaría que tu tuvieras esto.

Sakura acepta la libreta entre sus manos, abriendo la primera página, observa la letra de su madre: propiedad de Mebuki Haruno

– ¿Una libreta de mamá?

– No es cualquier libreta, cariño – Kizashi apunta el contenido de las hojas que Sakura observa con curioso interés – Estos son los secretos de su clan, los jutsus que ella utilizaba.

Sakura cierra el librito y lo lleva hacia su corazón.

– Muchas gracias papá.

– Úsalo sabiamente-

– ¡Sakura, se nos hace tarde! – Se escucha la voz de Rin desde afuera.

Sakura guarda la libretita en su bolso y abraza a su familia por última vez.

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Empieza la vuelta cuando el sol ya se escondió en el desierto, ambas saben que ese es un problema, si el viento de la arena las pilla en terreno baldío, lo más probable es que sean presas de una ventisca que pueda lastimar desde la epidermis de su piel hasta órganos sensoriales.

Sakura sabe esto, y saca por conclusión que Rin-San también debería ser capaz de prever estas dificultades, ella es una ninja médico mucho más experimentada que ella, además, en el mismo examen del ninja médico, se adjunta un breve ensayo de las condiciones meteorológicas de todo el contienen shinobi.

Rin-san debería saber que salir tarde de Suna es extremadamente peligroso. ¿Por qué lo hace?

– ¿Rin-San? – Llama Sakura, corriendo detrás de ella – ¿No sería bueno volver a Suna? Pronto comenzará la tormenta.

Rin no contesta inmediatamente, en vez de eso, sigue corriendo lo más rápido que sus piernas pueden, así que Sakura sigue en silencio. Sin embargo, esta segura que a cada paso que avanza, el viento se hace más fuerte, y su visión es cada vez más borrosa con la cantidad de arena que se levanta desde el suelo.

– ¿Rin-San? – Prueba de nuevo Sakura.

–- Cuando di mi examen de ninja médico, el examen se celebro en tú aldea, Sakura – Rin contesta, sin dejar de correr –, la prueba física era aguantar una noche en el desierto. Aquellos alumnos que amanecían sin secuelas, ni escaras, ni lesiones de grado dos, pasaban a la siguiente etapa.

Sakura guarda silencio detrás de ella, siguiendo el paso.

– Tú estuviste de acuerdo con que te entrenara – Prosigue Rin, sin aminorar el paso –, ¿le tienes miedo a un poco de viento? ¿tú, una ninja de la arena?

– ¡Jamás! – Grita Sakura, colocándose al lado de ella - ¡No voy a claudicar!

Rin avanza a toda velocidad con una sonrisa en el rostro, dejando atrás a Sakura. La pelirosa observa a su mentora sorprendida. Sakura no es ágil comparada con un Uchiha, pero si logra defenderse y definitivamente no es la peor en su clase, sin embargo, Rin pareciera que flotara a toda velocidad, ni siquiera pareciera que pisa la arena mientras corre. Es realmente sublime la forma en que ella logra moverse.

– ¡Primera lección del día! – Grita Rin hacia Sakura – Proyección de chakra hacia las piernas. Traspasa tu energía hacia tus muslos, tobillos, pies y dedos de tus pies, la energía tiene que estar proyectada en misma cantidad hacia tus miembros inferiores, si no logras distribuir la misma cantidad, podrías sufrir caídas, espasmos musculares, hasta parálisis parcial de tu hemicuerpo – Rin aumenta el paso, dejando atrás a Sakura – ¡Inténtalo y alcánzame!

La silueta de Rin se pierde entre la cortina de arena que se levanta con más fuerza y velocidad a medida que avanza la noche. Sakura siente el corazón en la garganta, no sabe si por el terror a estar corriendo en medio del desierto en plena noche (sola), o porque esta intentando con todas sus fuerzas alcanzar a su mentora con su fuerza vital.

¿Proyectar chakra hacías sus piernas? Claro que lo ha intentado, pero siempre para subir un árbol, para sanar, o luego de estar parada durante horas en cirugía, pero nunca para correr.

si no logras distribuir la misma cantidad, podrías sufrir caídas, espasmos musculares, hasta parálisis parcial de tu hemicuerpo.

¡Parálisis del hemicuerpo!

Rin se olvidó mencionar si es transitoria o permanente.

A Sakura le cuesta respirar.

La cortina de arena se hace cada vez más espesa, es difícil saber si está corriendo en una dirección o solo está corriendo circulo. Si no logra salir de esta cortina de arena, la agarrará la tormenta y no podrá salir…

Mirar, respirar, andar se hace imposible.

la prueba física era aguantar una noche en el desierto

Sakura intenta calmar su mente. Aumentar el estrés solo provocará eliminar todas las chances que tiene de salir con vida en esta fría noche de desierto.

Cierra los ojos y se concentra en sus pisadas. Proyectar la energía hacia sus piernas mientras se mueven. Desde su plexo solar, su fuente de energía, intenta entregar el calor hacia su cadera, su pelvis, piernas, rodillas, hasta llegar a los pies. Intenta distribuir la energía en la misma cantidad hacia todo su miembro inferior.

La suela de sus zapatos comienza a emanar calor, sus piernas parecieran arder, pero no dolor, no siente parálisis, sus piernas siguen corriendo e intenta aumentar la velocidad, pero sigue con los ojos cerrados, concentrada.

Corre.

Sigue corriendo.

No pares.

– ¡-ra!

Corre

Vamos

– ¡ura!

Mantén el ritmo.

– ¡Sakura!

Ella abre los ojos

Muy al fondo, abriéndose paso en la arena, ve una sombra que corre a su misma velocidad.

– ¡Sakura! – Grita Rin – ¡Lo lograste!

Incluso a esa distancia, Rin puede ver la sonrisa de la kunoichi.

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– Nos dividiremos en dos grupos, uno será encabezado por mí, y otro por Kankuro, nosotros conocemos mejor el área, y mientras estemos en Sunagakure, permaneceremos como lideres de esta misión, ¿entendido? – Temari observa el rostro de todos los ninjas, y cuando nadie decide decir nada sigue – Bien. Kakashi, Naruto, Sasuke, ustedes irán conmigo. El resto irá con Kankuro. Mi equipo revisará el lado sur del mapa, el otro equipo revisará el lado norte. Partimos mañana a las cinco de la mañana. ¿Preguntas?

Nadie dice nada.

– Bien, prepárense. Nos vemos.

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No tiene nada que empacar, ya está todo listo. A su lado Naruto duerme tranquilo, y pareciera que Kakashi también, si es que no está disimulando con los ojos cerrados.

Sasuke nunca ha sabido disimular. Si no puede dormir, no pretende dormir.

En vez de eso se queda mirando la tormenta de arena que azota la ventana. Es el momento de la noche donde más fuerte se siente. Es como si el viento chocara contra la ventana, y empuja una marea de arena contra el edificio. El sonido del viento se siente fantasmagórico. Es un silbido que intenta vocalizar una u.

En su mente piensa que una capa está hondeando en el aire, intentando atravesar esa tormenta de arena en pleno desierto, campo abierto.

Si es sincero, nunca pensó que Rin sacaría a Sakura en plena tormenta de arena solo para demostrar sus habilidades, pero la vio abandonar el poblado cuando ya caía el sol y el viento tibio aún soplaba. El conoce el camino, no hay ningún sitio donde descansar durante varios kilómetros en ese desierto, la única forma de atravesar es a campo traviesa.

Sabe que esta noche no dormirá.

Se levanta y sale de la pieza.

Se sorprende cuando ve a Itachi en el pasillo. No parece dormir, pero está encaramado en la muralla con los ojos cerrados y sus brazos entrecruzados. Es como si durmiera, pero su hermano lo conoce mejor, la mente de Itachi jamás descansa.

– Ella estará bien, Rin es una maestra decente en control de chakra.

Sasuke no debería sorprenderse. Pero siempre es lo mismo con Itachi. El pareciera saber lo que pasa por su mente incluso cuando el mismo no sabe lo que está pensando.

– Si no logra atravesar el desierto en su elemento, tendrá pocas posibilidades de aprobar su examen.

Sasuke asiente, pero sus palabras no logran la calma que necesita. Comienza a caminar pasillo abajo.

– Orochimaru…

Sasuke se detiene cuando escucha a Itachi. Su hermano mayor deja de encaramarse en el pasillo, ahora sus ojos están abiertos.

– Estoy bien – Asiente Sasuke –, sé lo que debo hacer. Juré lealtad a Konoha.

Su hermano mayor asiente. Él presencio ese juramento.

(junto a toda una aldea enojada y enfurecida)

– Si necesitas…

– No, no necesito nada – (no necesito tu ayuda) – puedo con esto.

Sasuke se marcha ante la atenta mirada de Itachi.


¿Cómo decir que lamento mucho la demora, sin que me odien?

… intenté que el capitulo fuese chistoso. Amo el carácter fuerte de las señoras de edad.

Solo diré: CONTINUA CON LA HISTORIA.

Muchas gracias a todos los que leen.

¡Feliz navidad!