Nota antes de empezar: debo aclarar que este OS lo empecé a escribir durante la S3 mientras Chloe estaba teniendo una evolución de su personaje pero luego los escritores cambiaron de opinión y bueno... solo les pido que le den una oportunidad imaginándose a esa Chloe que trata de mejorar.


— Gusto en conocerte, Luka —dijo Chloe con una sonrisa fingida en su rostro... por segunda ocasión.

Por la forma en la que sus ojos se entrecerraron, supo que él se había percatado de la cita directa a sus propias palabras que había hecho.

— El gusto es mío, señorita Bourgeous —demasiado serio para su gusto, tomó su muñeca y le dio un suave beso, como lo había hecho el día que se conocieron.

¿Acaso ellos mismos se querían lastimar de esta manera?

— Bueno, los dejaré un momento —mencionó su padre, tocando el hombro del peliazul como símbolo de despedida—, iré a saludar a unas personas.

Ella sabía que no iba a saludar a nadie y que esa solo había sido una excusa para irse, como siempre hacía.

Cuando se quedaron solos no pudo soportar el silencio que hubo entre ambos, por lo que trató de irse con aires de superioridad.

— Yo tampoco tengo motivos para seguir aquí — dijo dando media vuelta para seguir su camino pero Luka la detuvo agarrándola del hombro, deteniéndola en seco.

— ¿Soy tan difícil de reconocer? —mencionó con cierto sarcasmo.

Chloe estaba de espaldas a Luka, así que obviamente él no la podía ver pero aún así rodó los ojos... ¿cómo creía que se podía olvidar de él?

— Ya suéltame —ordenó tratando de liberarse de su agarre y fracasando porque en realidad no había empleado mucha fuerza, pero siempre era bueno un poco de dramatismo.

— No hasta que me digas la razón de tu supuesto "olvido" —se escuchó herido—, ¿acaso te hice algo?

Chloe como pudo dio media vuelta para encararlo (pues aún tenía su mano sobre su hombro para retenerla) y posó una mano en su cadera.

— No tengo nada que hablar contigo, Luka —resopló llevando sus ojos al techo aunque sabía que él ya lograba identificar cuando esos gestos eran fingidos, como ahorita—. Para empezar, ¿qué haces aquí? ¿Acaso me estás siguiendo?

— Claro que no, ya te dijo tu padre que vine a tocar para tu fiesta —por fin Luka la soltó pero dio un paso para acercarse más a ella sin tratar de acorralarla—. Ahora contesta mi pregunta.

La rubia dio un rápido vistazo al salón a su alrededor y, una vez confirmando que nadie les estuviera prestando atención, levantó la voz.

— ¿Qué querías que dijera? "¡Oh! Sí, papá, ya lo conocía. Es el chico que anda tras la panadera pero ella lo ignora porque no deja de babear por Adrien" —conforme iba hablando bajaba más la voz, por primera vez con intensiones de no llamar la atención. Por lo que tuvo que acercarse más a él para que pudiera oírla mejor—. ¿Te perece esa una buena presentación para el gran alcalde de París?

La expresión de Luka pasó de neutra a seria, demasiado seria para su gusto, eso significaba que lo había herido... se lamento enseguida de lo que dijo.

— Sabes muy bien que no me conoces por eso —adoptó un tono molesto mientras levantaba la barbilla para no demostrar lo ligeramente herido que se sintió. Ella también ya sabía leerlo— ¿Acaso ya se te olvidó, Bee?

Chloe lo empujó del pecho, sintiéndose igualmente herida por el simple hecho de haberla llamado por el apodo que él dulcemente le había dado, alejándolo un poco de ella esperando que nadie se hubiera percatado de su repentina proximidad.

— ¡Ay, por favor! —chilló mientras volvía a sentir esa necesidad de escapar lo más pronto posible o si no terminaría bajando sus defensas de nuevo—. Éste no es lugar para hablar de eso, Couffaine.

— Ah no, ¡¿entonces dónde es?! —se notó desesperado por la forma en la que extendió sus brazos y comenzó a agitarlos conforme hablaba pero Chloe le sostuvo una intensa mirada— Porque no importa el lugar en el que estemos, haces como si yo no existiera, ¡como si nunca me hubieras conocido!

— ¿Y eso qué más da? Sigue con tu vida, Luka, así es mejor para los dos —dijo esas palabras altaneramente aunque en su interior sintió cómo esas simples palabras le quemaron, como ácido en su corazón.


Luka no pudo evitar bajar la mirada. No pudo evitar sentirse impotente y herido ante las palabras que le acababa de decir Chloe.

En el fondo (pero muymuy en el fondo) deseo ser un poquito como ella y poder olvidarla tan rápido como ella lo hizo con él. Aunque la vida le seguía complicando esa tarea al ponerle a la chica en su camino a cada rato...

Cada que hacía entregas en su bicicleta, siempre que pasaba por hotel alcanzaba a visualizar sus rizos dorados o, cuando iba por Juleka a la escuela, terminaba encontrándosela cara a cara.

Claro que no todas las veces que se la encontraba hablaban, pero aún así siempre lograba ver en sus grandes ojos azulados que él no le era tan indiferente como se empeñaba en demostrar.

Hasta en cierto punto pensó que todo estaba en su cabeza y Chloe se comportaba así de indiferente porque simplemente no estaba interesada en lo más mínimo en él pero confirmó que no era así cuando en su fiesta sus miradas no habían dejado de cruzarse por ningún motivo, como si fueran imanes atrayéndose.

Chloe no le prestaría tanta atención a alguien que no le interesa en lo absoluto.

¿A qué estás jugando, Bee?

Sacándolo de sus pensamientos, Chloe fue más rápida que él; dio media vuelta y se perdió entre la gente antes de que Luka pudiera alcanzarla. Por suerte, no tardó en localizar una puerta que daba hacía algún balcón y se aproximó hacia allí.

Dio gracias al cielo cuando confirmó que ahí se encontraba de espaldas la chica.

Su vestido dorado se movía ligeramente, siguiendo la dirección del viento y su cabello (que contrastaba en perfecta sintonía con su atuendo) se despeinaba sutilmente, dejando ante Luka una imagen delicada y sublime, una que fácilmente podría describir con notas musicales.

Chloe estaba mirando el hermoso paisaje nocturno de París y, aunque parecía menos tensa al aire libre, pudo distinguir que se veía melancólica.

—¿Qué es a lo que le tienes miedo, Bee? — preguntando suavemente, escapándosele la pregunta inconscientemente.

Chloe no se inmutó por su presencia, sabiendo que iba a terminar llenado hacia ella... tal vez hasta lo había planeado para no tener público.

Luka estaba frustrado. ¿Por qué siempre se interesaba en las personas desde la primera vez que las veía sin antes investigar si estaban extremadamente eclipsadas de otras personas o si eran un conflicto andante?

Más bien, ¿por qué le gustaban las almas buenas pero complicadas? Aunque siendo sincero, sí sabía la respuesta.

Porque pudo escuchar el alma de la chica cuando la encontró ese día en el Trocadero. Una alma bondadosa y sensible que sus propios errores hicieron que perdiera la credibilidad.

Y, aunque Luka desde hace tiempo tenía una teoría sobre ella (porque claro que la conocía desde antes... ¡Era Chloe Burgeous! La chica que había traicionado a los héroes de París y le hacía la vida de cuadritos a Marinette) le sorprendió darse cuenta que estaba en un error, ella no era mala. Solo necesitaba sacar a la luz esa capa de ternura que tenía en el fondo (tal vez muy en en fondo) de su corazón.

Lo que no entendía era por qué se negaba a que le ayudara con esa labor.

— Solo déjame en paz, Luka, por favor —dijo susurrando con la mirada agachada, primera señal de que había bajado sus defensas.

Luka se aventuró y coloco su mano sobre la de ella, que reposaban en el barandal del balcón. Chloe no lo apremió ni quitó la mano, solo respiro profundo como si agarrara fuerzas.

— Por favor, explícame qué te hice.

Pareció que se estaba debatiendo en su cabeza sobre si hablar o no y cuando se decidió por hacerlo, alzó su mirada y sintió como si esa fuera la primera mirada sincera que le daba esa noche.

— No se qué es lo que quieres de mí, Couffaine —susurró, como si fuera un pensamiento que no quería decir en voz alta—, pero es mejor que dejemos ahí las cosas, lo poco qué hay entre nosotros.

Alcanzó a ver cómo su labio comenzó a temblar y supo que no era por frío.

— No me pidas eso. Por más que he intentado, no te puedo dejar ir —Luka dio un paso hacia ella y la tomó de los brazos—. No he dejado de pensar en ti, en que los dos podemos intentarlo, podemos dejar a todos los que nos hicieron daño atrás y comenzar de nuevo —sus manos bajaron hasta sus delicadas manos y entrelazó sus dedos—. Seremos un partitura lista para reescribir, Chloe, solo déjame conocerte, déjame hacerlo. Sé que no eres totalmente mala y que yo no soy perfecto pero juntos podemos ser la armonía que nos hace falta.

Luka dejó de hablar esperando que Chloe hiciera o dijera algo, lo que sea, pero parecía que por primera vez la chica se había quedado sin palabras.

En el tiempo que estuvo esperando, pudo observar bien a la chica y logró notar sus mejillas sonrojadas y, si su vista no lo traicionaba, sus ojos algo acuosos.

— Por favor, dime algo —suplicó.

— ¿Por qué, Luka, por qué lo haces? —dijo en voz baja, como si le diera miedo preguntarlo.

Él quiso tomar la iniciativa desenlazando una de sus mano y colocándola, apenas rozando, en la mejilla de ella.

— Porque te quiero, Bee


Chloe sintió un frío recorrerle todo el cuerpo, lo que le hizo dar un pequeño respingo.

La quería.

Vió como el ojiazul se empezó a acercarse a ella peligrosamente con toda la intención de besarla y, por un momento, no le importó si alguien la veía o si lo que hacía era lo correcto o no, solo también quería besarlo... y mucho.

Pero antes de poder concretarlo, su cordura regresó y se apartó ligeramente de aquel contacto, bajando aún más la mirada pero aún sin separase completamente de él. De cierta forma, ella lo sentía como un imán de calor y no quería desprenderse de él.

— No puedo.

Luka se quedó en silencio unos segundos, antes de tomarle la barbilla y hacer que su mirada regresara a él.

— Sé que puede ser difícil al principio, pero podremos con eso —acunó su rostro con más delicadeza y acarició una de sus mejillas.

Chloe estaba tratando de agarrar todo el valor que podía, tenía que hacerlo.

No podía permitirse arruinarle la vida, a él no.

— Confía en mi —prosiguió Luka mientras la chica rompió con todo el dolor de su corazón su contacto. Se tomó unos segundos para tomar el valor de decir sus siguientes palabras.

— Luka, ya se que te gusta ser el príncipe de armadura blanca que rescata a damiselas en peligro —su tono delicado se empezó a volver cada vez más filoso, tratando de ignorar a su corazón que le suplicaba que parara—. Y hasta eso te queda lindo el personaje, ya sabes, queriendo ver lo mejor de las personas y tratar de ayudarlas —ahora fue ella quien se acercó tanto a él que podía sentir su respiración, tratando de provocarlo—. Pero no te has puesto a pensar que, talvez, yo no quiero ser recatada... esto no es un cuento de hadas, Couffaine.

Él se quedó sin palabras aunque su furia aumentaba cada vez más. Después de confesarle sus sentimientos ¿lo rechazaba de la forma más grosera posible? Si, eso acababa de hacer.

— ¿Sabes qué? Tienes razón —se separó bruscamente de ella y con cada paso que daba, ella sentía como el aire se volvía más denso—. Creí en la Chloe dulce que conocí ese día en el Trocadero pero ahora puedo ver lo que todos ven.

Sentía como el balcón reducía su tamaño con cada palabra que Luka decía. Tenía ganas de retractarse, correr hacia él y decirle que ella creía en lo mismo... pero era mejor dejarlo así.

— Te crees la "Reina" sintiéndote superior a todos —marcó las comillas con sus dedos y alzó la cabeza para no verse intimidado—, pero escucha bien, Burgeous: el que seas la hija del alcalde no justifica la forma en la que te pones por encima de todos. Nos haces creer que somos insuficientes para ti pero no es así, te lo puedo asegurar... —antes de terminar, caminó hasta quedar a un lado de ella, hombro con hombro, con la voz más hiriente que jamás le hubiera escuchado hacer— lo único especial que tienes es hacer que lo hermoso se vea horrendo.

Y así, siguió su camino sin voltear hacia atrás.

Si hubiera volteado, hubiera visto que Chloe no podía estar más destrozada y que yacía en el suelo, abrazando a sí misma para buscar consuelo en su propio cuerpo.

Tal vez, al final de cuentas, la princesa quería ser rescatada.

Tal vez, lo que ella no quería era arrastrarlo a su caótica vida, donde el amor no existía sino la conveniencia. Y no sabía que el dejarlo ir había sido el más doloroso acto de amor verdadero que jamás había hecho.

Tal vez, lo amaba tanto que esperaba que no fuera suyo, para que no regresara jamás porque eso era lo mejor para él.

Sólo esperaba que Luka tuviera razón y estando juntos pudieran combatirlo todo, podrían enmendar sus errores, los dos se apoyarían ante cualquier problema, serían el complemento perfecto, serían felices.

Porque de ser así, tal vez sí había espacio para el amor en su vida después de todo.

Empezó a correr entre la gente que seguía en su suite; espero una eternidad para que el ascensor llegara por ella y aguardó el mismo tiempo para que la bajaran hasta el lobbie. Para cuando llegó a la entrada, ya estaba sin aliento.

Revisó ambos lados de la calle tratando de percibir algún rastro del músico y por suerte a lo lejos alcanzó a ver una sombra que se dirigía hacia el río sena.

Debía alcanzarlo.

Corrió hacia él y cuando estaba a una distancia prudente gritó su nombre. El susodicho volteó, todavía indignado. Ya estando a no más de un metro de distancia, Luka fue el primero en volver a reclamar.

— ¿Ahora que qui... —empezó a decir, pero Chloe calló cualquier reclamo próximo a salir porque lo besó con tanto cariño que logró esfumar cualquier sentimiento de ira en el chico.

— También te quiero, Coufainne.

Tal vez y este era el inicio su verdadero cuento de hadas.

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Como lo mencioné al principio, tenía mucha fé en Chloe y yo de verdad esperaba que se volviera "buena" y cuando escribí esto pensé que Luka podría haber sentido eso al conocerla... que era buena y en el fondo podía cambiar, y aunque a Chloe le diera miedo al principio, terminaría aceptando que lo quiere... ¡en fiiiin! Gracias escritores por quitarle ese arco evolutivo a Chloe.

Gracias también a los que llegaron hasta acá y se aventaron más de 3000 palabras de un ship qué tal vez no les guste... por favor díganme que les pareció el OS y el ship. ¿Lo ven lógico de esa perspectiva o no les gustó?

Mu Bug Moon, espero que este Os pueda sustituir al Nathloe jajaja pero es básicamente algo parecido. Y gracias a los demás comentarios del capítulo pasado :)

Además, si pueden escuchen la canción... si o no esta canción tiene el nombre de Chloe por todos lados?