LA CURIOSA Y MAGICA AVENTURA DE PETUNIA II
" La diciplina es el puente entre las metas y los logros" Jim Rohn
Petunia seguía esperando en una mesa algo retirada del restaurante sin perder de vista al ladrón hasta que llego alguien más y pudo ver como convocaban una especie de escudo donde hablaban, pero no se escuchaba nada, podía ver lo que hacían y como interactuaban de forma violenta se sorprendió que el tendedero del lugar pasara como si nada a su lado sin notar la fuerte pelea que tenían. Ahí se dio cuenta de que era un hechizo el que hacía que los demás los ignoran al parecer sus habilidades iban más allá de lo que pensaba.
En un momento vio como esos dos se separaban el ladrón saliendo del lugar y el otro dirigiéndose al baño, iba a seguir al ladrón hasta que se sintió como que su cuerpo dejaba este mundo y volvía de golpe, la conmoción hizo que se doblara en busca de aire mientras con una mano se sostenía el pecho, cuando por fin paso el exabrupto se sentía diferente, respiro un poco agitada y se volvió a reincorporar notando que todos la miraban fijamente y hasta con la boca abierta.
- ¿Qué sucede? … ¿Por qué me ven así? – cuestiono Petunia a Tom que era quien tenía más próximo a ella.
Todos estaban atónitos pues ante ellos estaba Petunia con una belleza etérea, ojos grandes y orejas puntiagudas, además de que sus ropas cambiaron a una túnica forma con una capa que portaba el escudo de la antigua ancestral y noble familia Selwyn y un anillo en su dedo de matrimonio que en conjunto la declaraban como heredera, la heredera Perdida. (Para los mágicos ella era la Anastasia Romanov de los muggles imagínense la algarabía).
De los pocos que había en el área donde estaba sentada petunia se pusieron de pie y alzaron sus varitas diciendo:
"Bendita sea la sagrada heredera, que viva la magia y por ella sus dones fluyan, a sus pies estamos los dispuestos a honrar su sacrificio y a quienes recibimos su protección"
Las varitas se iluminaron y Petunia respondió:
"Que sus bendiciones florezcan y así mismo sean devueltas, que mi magia los proteja y mis dones sean útiles, doy mi palabra que los protegeré a toda costa cumpliendo con el sacrificio de los que estaban antes de mi"– luego de esto de Petunia salió un halo de luz que rodeo la sala, haciendo que todos se sintiera reconfortados, inclusive una plata de rosas que tenía Tom en la esquina medio muerta al sentir el influjo de magia cobro vida y estaba en su máximo esplendor.
Muchos estaban ansiosos de hacerle preguntas de donde estaba y como es que apareció ahora hasta que se vieron interrumpidos por Tom el cual le pido respeto y espacio a la joven la cual estaba un poco aturdida pues le había perdido de vista al ladrón y a su acompañante por suerte fue precavida y se ató el hilo de magia que unía al ladrón con el escudo del banco a la muñeca derecha, agradeció a Tom por su ayuda cuando pensó en salir decidió espera unos minutos más al duende.
- Tom el baño de hombre no abre y necesito ir – le reclamo uno de los clientes.
- Ya voy – le dijo Tom con desgano mientras se dirigía a ver que sucedía.
Petunia le tomo importancia a esto ya que el compañero del ladrón había entrado unos momentos antes al mismo lugar mas no lo vio salir. Después de ver el intercambio entre Tom y el duende ahora niño, Petunia decidió volver a la mesa para seguir con el plan y no llamar la atención.
- Por lo visto ya se te cayo el glamour y ahora eres una heredera – dijo el duende en tono sarcástico y con una mueca muy sombría para ser un niño.
- A cada momento me sorprende más tu nivel de percepción… nada se te escapa – le respondió ella en el mismo tono.
- A mi igual que tu forma de pasar desapercibida y no llamar la atención – le respondió mordaz.
- Te daría la razón si no fuera porque no sé cómo paso. – le rebatió en su defensa.
- Al parecer el glamour que tenías era uno de sangre al romperse con tu madre se rompió para toda la línea y descendencia, ahora tienes la apariencia que debiste tener en un principio. - dijo el duende mientras la sacaba del bar hacia el mundo muggle – pero eso ahora no nos sirve pues la idea es pasar desapercibidos, así que no te muevas. – sacando su daga invoco un hechizo para ocultar a Petunia de los muggles. – ahora nadie más que yo puede verte y escucharte.
- ¿No será extraño que te vean hablar con la nada? – cuestiono Petunia mientras lo seguía como si nada hacia la calle muggle pasando frente a una vidriera y viendo su reflejo por primera vez, lo cual fue asombroso, era hermosa y parecía un hada de cuentos de fantasía, lo más sorprendente era sus orejas como terminaban de forma puntiaguda y sus ojos eran más grandes.
- No, porque tengo un hechizo para no llamar la atención en mi persona ahora deja de verte y guíame al ladrón – dijo el niño duende.
- ¡Que cascarrabias eres! – dijo Petunia para después seguir su camino, siguieron por un buen rato hasta que llegaron al centro de la ciudad y se encontraron en frente de una joyería.
- Ambos se quedaron con caras de circunstancias pues no era nada de lo que esperaban, pues en el mismo estaba el ladrón vestido como mundano, con un traje y vendiendo joyas. Ambos estaban confundidos pues no entendían que sucedía ni porque el escudo estaba señalándolo.
- Así que decidieron entrar para ver un poco más de cerca, pero justo en ese momento las ropas de Petunia cambiaban a unas de combate, lo cual los dejo impactado a los dos.
- ¿Ahora que paso? – cuestiono la joven más confundida que aterrada.
- Al parecer la magia de los herederos se activó porque de cierta forma estas en peligro lo que me da a pensar que lo que nos espera no será fácil, así que será mejor no quitarte el hechizo, eres mi haz bajo la manga en caso de que esto salga mal.
Después de eso entrando a la tienda no sin antes el duende colocar un hechizo para que los muggles se alejaran del negocio y no notaran nada de lo que ahí sucedía, ya adentro del local, el hilo que Petunia llevaba en la muñeca se dividió en cientos de haces, cada uno atado a una joya diferente.
Ahí fue cuando el duende dedujo lo que estaba sucediendo y procedió a explicarle a una confundidisima Petunia. El maldito había encontrado la poción que le permitía fundir el oro Goblin, el cual era un secreto en la nación pues el oro duende no puede transmutarse, fundirse o cambiarse con magia, solo los duendes podían por eso tenían el control de la mayoría de los bancos, los demás trabajaban con dinero en papel en una imitación a los muggles porque no tenían la habilidad de los duendes para evitar ser engañados.
Con esto podía fundir el oro para volverlo joyas las cuales vendía a muy alto precio en el mundo mundano y después volvía a cambiar a oro Goblin obteniendo ganancias insospechadas pues el valor del oro variaba en el mundo muggle siendo este mas caro. Estaba ganando a manos llenas y estafando doblemente a la nación duende. Esto hizo que la sangre de Hoob hirviera, no bastaba con encerrarlo quería la cabeza del ladrón.
- ¿y tú que haces solo por aquí pequeñín? – cuestiono William pensando que el niño se extravió y tratando de ser amable, siendo que el solo quería sacarlo de su tienda para evitar que el mocoso ensuciara o rompiera algo.
- Estoy cazando – dijo el duende niño con cara de rabia lo cual dejo confundido a Will – CAZANDO A UN LARON – grito el niño para después sacra sus dagas y atacarlo.
William que no era novato en el arte de la lucha cuerpo a cuerpo esquivo al niño usando una llave y lanzándolo por encima del mostrador lo cual hizo que se rompiera, varios clientes que estaban en la tienda lo miraran horrorizados, cuanto iba a sacar su varita para desmemoriarlos y atar al chico una fuerza obre humana lo empujo por encima de los aires chocando contra una vitrina.
Esa fue Petunia quien salió a defender a su compañero de trabajo como podría llamarse, los mundanos que eran en la tienda estaban no solo sorprendidos sino asustados, el chico se había levantado como si nada y su cara había cambiado ahora sus orejas eran largas y puntiagudas y sus cejas terminaban de forma extraña, su expresión era lo que más miedo daba.
Sin contar que el joyero había salido volando por los aires como si nada, el chico se abalanzo con renovadas fuerzas contra el dueño del negocio y este de repente comenzó a lanzar todo lo que tenía a su alcance al chico mientras este lo esquivaba.
Petunia se había lanzado por encima del escaparate y atrapo la varita del ladrón para luego romperla, esto no fue suficiente William sabia defenderse muy bien, tenía conocimiento de varias maldiciones sin varita por lo cual le estaba dando pelea al duende, esquivando sus dagas y lanzando uno que otro golpe, Petunia Aprovecho que el duende lo distraía para atacarlo por la espalda, pero no espero que este la bloqueara de una patada.
- ¿Creíste que no percibiría que hay alguien más contigo? – dijo William con una risa prepotente – no podre verla ni oírla, pero solo son dos de mis 6 sentidos – dijo este con una sonrisa sádica mientras comenzaba a lanzar golpes a diestra y siniestra defendiéndose tanto de Petunia como del duende.
Algo que caracterizaba a su familia es que tenían un sexto sentido capaz de captar cosas que los demás no sobre todo presencias, para los Alderton es su don mágico el poder ver más allá de lo que se percibe por lo cual eran muy buenos rastreadores y cazadores, su sexto sentido llega a tal punto que en la oscuridad absoluta pueden moverse ya que su sexto sentido es como un eco localizador y magnifica sus otros sentidos en ausencia de uno de los otros.
Petunia quien estaba a tras de el recibió de improviso una patada en la boca del estómago que le saco el aire y la mando al piso, mientras Hoob seguía lanzado cuchillazos de forma sincrónica, alternando con patadas las cuales Will esquivaba hasta que encontró un punto débil en la técnica del duende el cuál aprovecho y saco de su equilibro y dándole una patada que lo empujo hasta una vitrina que estaba en la entrada de la tienda, haciéndola pedazos.
Los muggles que estaban presente habían tratado de huir, pero la entrada no se abría debido a un seguro mágico que coloco William en caso de un ataque nadie podría escapar o entrar, cosa que aseguraba atrapar a sus enemigos o de lo contrario evitar que refuerzos entraran, esto era una medida de precaución sabiendo que lo que hacía solo le traería problemas tanto con los aurores como los Goblin siendo los últimos los peligrosos.
Los gritos de los mundanos más los gritos de pelea hacía del lugar un infierno, Petunia había recuperado el aire y solo el enojo la envolvía, este imbécil no se saldría con la suya cuando vio a Hoob volar por los aires hacia la vitrina petunia aprovecho para lanzarle un florero a Will y salir corriendo hacia el, esquivo el florero mas no a Petunia quien lo embistió como un bólido por la mitad del cuerpo en cuanto lo tuvo en el piso comenzó a darle de puñetazos de los cuales el esquivaba varios y le asentaba uno que otro a Petunia hasta que tomo impulso y con ambas piernas la empujo de encima de él.
Will aprovecho el liberarse del ser que lo atacaba y se dirigía a gatas hacia una trampilla que tenía detrás del mostrador para escapar hasta que sintió un puñal en su espalda y otro en su pierna, cuando vio hacia atrás el niño maldito se lanzaba hacia él, Will aprovecho para lanzar un Expeliarmus sin varita lo cual empujo al niño hacia una pared llena de espejos, Petunia que aprovecho la distracción tomo un estante alto y lo lanzo abajo esperando que le cayera encima a Will, con lo que no c0nto es que este aprovecho para abrir la trampilla y salir por ella.
Al caer el estante cubrió la trampilla con todo y lo que tenía dentro cuando el duende recupero las fuerzas y lo movió con magia ya era tarde estaba cerrado con magia, no le quedó otra opción que llamar al banco por refuerzos y desmayar a los muggles.
- ¡ maldición! … aquí Hoob reportándose, objetivo escapo, pero se encontró parte de lo robado, exposición a mundanos, exposición de nuestro secreto de estado, se solicita refuerzos estamos sellados con magia. - reporto al duende.
- Reporte recibido, unidad de apoyo en camino a locación, equipo de búsqueda en camino… ¿Necesitan equipo médico? – cuestiono el duende desde el otro lado.
- Si … en espera de apoyo. – respondió Hoob, el cual después de guardar el espejo procedió a retirar el glamour tanto de su persona y de Petunia.
La cual se encontraba sentada encima de varios escombros estaba golpeada y cansada, una cosa es pelear con los abusones de la escuela a puño limpio otra cosa es con un mago adulto, que tenía conocimientos en pelea mágica y mundana.
- ¿muchacha cómo te sientes? – cuestiono el duende.
Se sentía humillada era la primera vez que perdía y eso que tenía súper fuerza – mal es poco… ¿Cómo rayos me gano? … no entiendo mi fuerza es legendaria. – cuestionó Pet con un tono dolido y desganado.
Fuerza sin entrenamiento no es nada, de nada sirve un talento sin disciplina y preparación, te venció por que simplemente usaste tu fuerza bruta, no tienes técnica, ni usas la estrategia solo vas de frente esperando que solo con los puños vas a ganar… se perdona porque eres una novata y no vas a durar en esto. – dijo Hoob.
- ¿Por qué no voy a durar?... Solo porque falle mi primera misión – cuestiono Petunia en tono ofendida con el duende.
- Porque no eres un agente solo eres alguien con un talento que se prestó para esta misión, si en dado caso quieres volverte uno deberías ser entrenada en el banco y por tu situación que ni siquiera sabias que eras criatura ni de tu glamour te falta mucho entrenamiento. – dijo Hoob en tono frio, pero simple sin ánimos de ofender mientras echaba un vistazo a toda la tienda.
- No es mi culpa… es del maldito de Dumbledore y mi estúpida hermana por lo que no recibí educación mágica y ahora me tengo que poner al día, pero yo nunca me rindo, lo que me propongo lo cumplo y si quiero ser una agente lo seré y seré la mejor, además aun me necesitas para encontrar lo que se robó- dijo Petunia con su tono petulante y autosuficiente.
- Aun así, te falta entrenamiento y es muy riesgoso llevar a una novata a una misión de alto riesgo, esto iba a ser una misión de bajo perfil y al final se volvió una misión de máxima prioridad, después de esto esta misión pasara a un grupo táctico, ya que sobrepasa mis habilidades y obvio están las tuyas o mejor dicho las carencias de las tuyas. Esta misión ya nos sobrepasó, vez todas estas joyas fueran hechas con oro Goblin coa que no debió pasar pues el oro de nuestra nación no puede fundirse, pero el ladrón dio con la forma de hacerlo, segundo vendió nuestro oro a mundanos lo cual solo traerá caos, debido a que el oro Goblin esta maldito, entre magos y duendes hay un contrato vinculante de que pase lo que pase el oro siempre volverá a manos de un duende para que lo maneje, sin embargo entre mundanos y duendes no por lo cual a todos los que le vendió una joya echa con este oro recibirá una maldición de mala suerte por ladrón.
- ¿Qué sería lo que le pasaría a un muggle que desconozca esto? – cuestiono Petunia con algo de preocupación.
- Podrían pasar hambre, enfermedad, miseria inclusive la muerte dependiendo de cuanto oro posea de la nación, la maldición se magnifica, buscando el punto más susceptible del mundano. – explico Hoob mientras buscaba en el mostrador y encontrando lo que buscaba un libro de registro de ventas, esto serviría para buscar el oro más rápido.
- ¿Es decir que hay personas sufriendo ahí afuera? Solo porque ese maldito no sabía que los muggles no pueden tener dinero duende – dijo Petunia desconcertada y lívida pensando de a cuantas personas esto estaba afectando.
- ¿Quién dijo que no sabía? … todo mago que se introduce al banco mágico desde niños se le ensena que nuca debe usar dinero Goblin con mundanos y se les explica las consecuencias porque crees que el banco cambia el dinero mágico a muggle en caso de que el mago viaje o se desenvuelva en una comunidad no mágica – dijo Hoob con una ceja alzada.
Esto fue la gota que colmó la paciencia de petunia haciendo que de una patada rompiera lo que quedaba de un mostrador, por idiotas abusivos como este los demás inocentes pagaban, para petunia este sería su misión personal, se prepararía sería la mejor agente al servicio, mientras ayudaría en lo que pudiera para encontrar a las víctimas y ayudarlas, con respecto al maldito ella se aseguraría de encontrarlo y hacerlo pagar.
En esas estaban cuando la puerta fue abierta y un grupo de Goblins llegaban, un equipo se dirigió directamente a los muggles para examinarlos, curar a los que están heridos y después desmemoriarlos, otro grupo se dirigió a Hoob para solicitar la información de la misión mientras lo revisaban con magia al igual que Petunia y el resto se encargaban de poner un hechizo en la tienda para que pareciera que se quemó así no generar curiosidad ante los muggles, también proceder a confiscar todo lo encontrado.
Le dieron un traslador a Hoob para que fuera con la joven a la oficina del jefe, tanto a dar reporte como a entregar a la joven a sus padres. Los Goblin no tenían limites como los mágicos así que el traslador los llevo a la entrada de la oficina del jefe máximo Griphook, el cual, aunque no estaba satisfecho con el resultado de la misma al menos estaba conforme, su presentimiento con la nieta de Isot no estaba equivocado, de esta joven se podrá esperar grandes cosas.
Después de saber los pormenores de la misión despacho a Hoob para que fuera a descansar y recuperarse. Con Petunia paso a sacra una bolsa con 350 galeones según lo acordado con sus padres, procedió a entregársela para después explicarle los detalles de su nuevo status de sangre y lo que implicaba ser ahora heredera y representante de herencia de dos casas tan prominentes.
Para Petunia era desconcertante en la mañana se levantó siendo simplemente una joven hija de muggles con una hermana mágica que prácticamente la secuestro y vendió, eso era chocante pero de ahí a ser un tesoro nacional tanto por su don mágico como por su linaje de sangre la ponía en otro nivel, por dentro estaba que se ahogaba dando gritos pero por fuera estaba sentada toda estoica con la mirada perdida, estaba más allá de paniqueada, aterrada ahora sabia como se sentía su mama cuando esto le pasaba, quería llorar pero no podía era como si su cuerpo se gobernara solo.
Griphook que sabía muy bien el comportamiento de las ninfas procedió a darle una copa con poción calmante y a orientarla para que saliera de su ataque, para ella él fue su salvación pensó que se quedaría atrapada dentro de su cuerpo, era la primera vez que le pasaba, pero era entendible debido a todo lo que estaba pasando era apenas una adolescente entrando de golpe al mundo de la adultez mágica y las responsabilidades que esto conllevaba, de las cuales no tenía ni idea.
Griphook le dijo que se había comunicado con el Sr. Plate el cual estaba en Hogwarts en una situación delicada y que por la seguridad de Petunia sería mejor que se quedara allá y sus padres la irían a recoger. Este aprovecho para explicarle un poco a Petunia de lo que implicaba ser una ninfa y los dones que esto traía independientemente de ser una hija de la naturaleza, esto ayudo a la joven a enfocarse y estar más tranquila.
- ¿Quiero pedirle algo? – dijo ella tímidamente.
- Siempre y cuando este a mi alcance – respondió el duende.
- Quiero ser un agente del banco…. Sé que soy una novata en todo lo mágico, pero me comprometo a entrenar más duro que cualquiera, ya tengo tutora en el ministerio la cual me ayudara a prepararme en mi educación como hechicera… entonces pensé que después de mis clases puedo venir aquí para entrenarme tal cual como Hoob, quiero poder ser una guerrera como el – dijo Petunia con vergüenza, pero con mucha convicción.
- Querida eres una heredera mágica y nosotros las criaturas tenemos relaciones muy limitadas, no por nosotros sino por tu ministerio, así que no creo que sea posible lo que pides, poner en riesgo a un heredero y mucho más por criaturas seria como darle pie a esos burócratas para que nos cacen a voluntad – explico el duende con un tono neutro.
- Petunia lo miro con las cejas fruncidas pues esto no era lo que esperaba, ya una vez le quitaron el derecho a decidir sobre su futuro y le cerraron sus oportunidades y esta no será otra ocasión más – me importa un comino el ministerio, esta es mi vida y yo decido como vivirla, soy mitad bruja y mitad ninfa, lo que me hace parte de ambos mundos y ambos mundos tendrán que vivir conmigo tal cual y como soy y el que no le guste que se prepare y si algún burócrata se mete conmigo que Dios lo ayude porque será lo último que hará. Aclarado todo eso …. ¿Cuándo empiezo? – dijo la joven de pie y con los brazos cruzados con toda la actitud de no te metas conmigo perra y no aceptando un no como respuesta.
- Pasaste la prueba… eres digna nieta de Isot… por lo cual será un honor volver a tener a alguien de su clan en nuestras filas… recupérate, pon en orden tu vida y vuelve en cuanto estés lista – dijo el duende con una sonrisa sardónica pues estaba probando a la joven, quería saber qué tipo de carácter tenia y conociendo por rumores como era su hermana era mejor asegurarse.
- En serio me estabas probando … ¿Que pasa contigo? … sabes el día que he tenido- dijo la joven para después emocionarse y salir corriendo para decirle a Hoob que lo logro.
- ¡Adolescentes! – dijo el duende restando le importancia, pero con una risa divertida pues esa joven le recordaba a su amiga Isot, la cual fue su compañera de misión por más de 10 años o como ella lo llamaba de aventuras hasta que se casó, lamento que se involucrará con Richonat no por el sino por su familia pues eran muy racista y no se equivocó, ese amor la llevo a su muerte y lo peor a perder a su niña, si él hubiera sabido a donde la llevo Isot él se hubiera encargado de criarla como suya, pero al final la magia de protección triunfo, ahora que su nieta estaría aquí se encargaría de ella, como Isot lo hubiera hecho.
- ¡Descansa amiga, ahora me encargo yo! – dijo el duende a una foto de Isot y el cuándo eran novatos la cual siempre tenía en su escritorio para recordarle que el inicio de forma humilde a pesar de su linaje esta niña le recuerda mucho de ese aspecto, ahora solo será esperar y ver lo que el destino deparara con Petunia.
Hollis!
gracias a todos por su colaboracion, su apoyo y todo su amor para con esta historia.
ahora si disfruten!
XOXO!
