Resumen: Así que ahora me encuentro repentinamente en una situación de muerte. ¿Eso que tenía que ver con la supuesta razón por la cual me metiste en este embrollo? Solo consigue distraerme... ¡A menos que eso no fuera la verdad en primer lugar! ¿Sabes que una simple belleza rubia automáticamente no me hará cambiar de opinión, verdad? Definitivamente, las chicas amables no me agradan.


Mis ojos se abrieron con cansancio, siendo recibido por la oscuridad de la habitación. Genial, me levanté más temprano de lo usual otra vez. Incorporandome con cansancio, noté como extrañamente al poner un poco de mi peso para levantar mi cuerpo, el tacto de mi cama se volvió relativamente duro y no se mantuvo del todo suave como lo hace usualmente. ¿Se estaba arruinando? Debería dejar de tirarme sobre ella de una manera tan bruta. Perdón por mis malas costumbres, padre, madre.

Dejando mis pensamientos de lado, una de mis cejas se levantó al darme cuenta que estaba sobre un futon, y por si fuera poco, los alrededores no ayudaban a calmar mi confusión, y oye, estoy seguro de que esta no es la ropa con la que me fui a dormir ayer.

Juro que había ido a casa y fui a dormir sin incidentes. Después de todo, ¿cómo podría olvidar el pequeño detalle de Komachi sacando un MAX COFFE de la nada y darmelo? No era algo que ella haga seguido, pero me encogí de hombros y lo tomé no sin antes darle los cumplidos que merecía mientras ignoraba su insistencia a que explique lo que ocurrió entre Yuigahama y yo después de que se me escapara su nombre durante la conversación.

Continuando con mis acciones erráticas, y mi cabeza maquinando distintas posibilidades del porqué me encontraría en una casa ajena al despertar, me puse de pie y exploré el hogar cuidando que mis pasos no hicieran ruido alguno, esperando a que algo saltara hacia mi cuello en cualquier momento.

Mis pies descalzos dando pasos lentos y tocando la madera fria mientras camino por un pasillo oscuro... Definitivamente la situación no hacía nada para calmar mis nervios. Esto parecía uno de esos juegos de terror de bajo presupuesto que tan famosos se empezaban a hacer, solo me faltaba una linterna.

Mis pensamientos fueron cortados por un ruido que me hizo contener el aliento, pero después de detenerme a oírlo durante un par de segundos, deduje que podría provenir de un celular.

Seguí avanzando cautelosamente hasta lo que pareciá ser la sala en donde escuchaba el ruido. Tomé un suspiró y deslizé la puerta, sorprendentemente la habitación estaba iluminada por un foco, lo cual me alarmó un poco. En el medio de la habitación, sobre una pequeña mesa de madera, había un celular de tapa dando un pequeño brillo blanco reproduciendo un ringtone junto con una hoja que descansaba a su lado. Antes de poner un paso sobre el cuarto, mire a mis lados en busca de cualquier otra cosa que podría tomarme por sorpresa, sin embargo todo se mantuvo igual.

Avanzando, pero sin bajar mi guardia, tomé el celular y observé la pantalla. Demonios, ¿cómo se maneja una de estas cosas...? Apreté unos cuantos botones hasta dar con el correcto y la alarma dejó de sonar, seguidamente presioné el botón de en medio que me llevó a la pantalla principal dejandome ver lo que buscaba

06-ABR MAR

05:37

"Por supuesto..." surgió un pensamiento. Es un celular casi tan viejo como yo. Seguramente quién lo conservó hasta el día de hoy lo tiene como colección y recuerdo. No hay manera de que esa fecha sea la correcta.(1)

Ahora mis ojos se pusieron sobre la hoja de papel que seguía en la mesa. Mi mano agarró la hoja, que daba la sensación de ser bastante nueva.

2004/04/06

Al fin tengo la oportunidad de hacerlo, será bastante único y divertido.

Solo... trata de no rechazar tu propio individuo Hachiman, de lo contrario todo esto será en vano y nada de lo que haga tendrá efecto en ti. Aunque la última vez eras tu mismo y la situación se complicó de todas formas... Debajo de esta mesa hay una tarjeta de crédito. Úsala para todo lo que quieras como consuelo por joderte un rato. Solo no mueras o me tocará huír de donde estoy.

Oh, por cierto, ignore los ligeros dolores de cabeza a partir de mañana. No es nada grave y durará solo durante todo ese día, luego me agradecerás que aligeré un poco tu trabajo.

PD: ¡Esta es tu casa ahora! Vives practicamente solo.

Después de terminar de leer el escrito, casi como si estuviera programado, un sentimiento de miedo y ira surgió de mí mientras apretaba la hoja con fuerza hasta arrugarla. Esto no era algo que tendría que estar pasando, debería estar en mi hogar. Seguro era una mala broma, quizá solo me desmayé camino a casa y alguien tomó mi cuerpo y decidió jugarme una broma que empezaría cuando desperté. Debe haber mini-cámaras en algún lado, ¿estaré en televisión?

"¡Está bien, ya me di cuenta! ¡La broma terminó!" Grité a nadie en particular antes de que mis ojos se abrieran aún más que antes. Probé algunas palabras y sonidos varios.

Esa no era mi voz...

Había notado las pequeñas diferencias fisicas, pero había decidido que solo era solo yo viendo cosas donde no las había, y las ignoré en pos de ver donde mierda me encontraba. Miré alrededor, nada cambió ni se movió ante mi arrebato.

Mis pasos se aceleraron abriendo distintas entradas hasta encontrar el baño. Rápidamente prendí la luz y con decisión miré hacia el espejo que asumí que encontraría. Lo que vi me dejó bastante alarmado.

Ante mí estaba una apariencia que no se asemejaba nada a la mía: Un chico de pelo rojo, ojos de color dorado y con facciones un poco afiladas. Miré mis brazos y luego al espejo de nuevo. Definitivamente más atlético de lo que yo debería ser, también. El cabello me hacía parecer unos de esos protagonistas shonen de las tantas obras que Zaimokuza me presentaba, o de las que yo solía apreciar en el pasado.

No sé en que momento mi respiración empezó a aumentar en ritmo, pero lo noté solo cuando comencé a sentir las palpitaciones de mi corazón.

Definitivamente esto tiene que tener una explicación lógica. Quizá podría continuar siendo una broma de alguna forma.

O también había posibilidad de que esté en un coma o algo parecido. Nunca había estado en uno, pero había oído de los sueños bastante vivídos que uno puede llegar a tener en uno.

Me ví en el reflejo otra vez, mis pupilas comenzaron a dilatarse, el chico de en frente copiando los movimientos que yo hacía. No se detenía y me imitaba perfectamente.

No, no, no. Entonces significaría que Komachi está sufriendo al ver a su querido hermano mayor postrado en una cama como un idiota.

Taquicardía. Hiperventilación. Pensamientos estúpidos.

El tipo en frente mío está copiando mis movimientos, si este es un sueño entonces...

Quiero despertar.

El sonido del vidrío roto fue lo que se escuchó a continuación, y trajo consigo un dolor en mi mano que no se fue.

Soy un idiota.

Miré mi mano sangrante durante unos segundos; las ganas de gritar de dolor apaciguadas por la confusión en mi mente.

Lentamente, me concentré en normalizar mi respiración. El dolor en mi mano exigió atención con más fuerza y me privó de pensar con claridad una vez mi comportamiento se hizo más calmado. Giré un grifo con mi mano izquierda y comencé a lavarme la mano dañada. El agua tibia calmó un poco el dolor conforme más tiempo entraba en contacto con mi piel, dejandome pensar en que hacer a continuación.

Actué precipitadamente... pero creo que cuando posiblemente estás en un cuerpo distinto vale la pena intentarlo. Lo que pensé hace unos segundos todavía puede ser plausible, pero quedarme solo con esa posibilidad es muy deprimente y no quiero tener otro ataque de pánico, así que decidí aferrame a cualquiera de las otras ridículas posibilidades.

La nota. Quién sea que la escribió, me conoce. Por lo general, en los manga isekai que había consumido ultimamente antes de detenerme, dejaron de usar ese tropo, reemplazandolo con la presencia misma de la entidad todopoderosa, que por alguna razón decidía gastar tiempo con el mortal de turno, pero de todos modos era reconocible para alguien como yo.

Sin embargo yo no morí, o al menos eso creo. Mis recuerdos de lo que pasó ese último día son bastante vividos. La escuela, presumiblemente ser el responsable de las lágrimas de Yuigahama al decirle que deje de fingir algo que no es, y poco tiempo despúes salir de la escuela en uno de los días más incómodos que he tenido desde que entré a Sobu.

Suspiré ante el pensamiento de lo que me depararía el futuro y miré mi mano ligeramente arrugada por el agua.

Ahora, ¿dónde hay vendajes en esta casa?


No encontré vendajes, así que decidí tratar la herida con un trapo que había en la cocina. Fue... más efectivo de lo que creí. Ahora me encuentro mirando la tarjeta de color rojo en busca de algún tipo de información que me ayudara a saber la identidad de la persona que estuvo aquí antes de que despertara, pero solo me encontré con mi nombre verdadero y llegué a la conclusión de que estaría aquí exclusivamente para ser un patético consuelo para mí.

Sí, patético...

Con esto podría hacer mi sueño de ser un esposo dedicado al hogar 24/7 sin preocuparme por nada, al menos, si no estuviera metido en todo este lío.

Si puedo conservar algo al momento de terminar el objetivo que busca ese psicópata, me llevaré esto a mi casa.

También había otra cosa importante a destac-

Un ruido proveniente de la puerta principal interrumpió mis pensamientos y me hizo guardar la tarjeta en el bolsillo.

¡Es un martes por la mañana! ¿quién podría venir a molestar a esta ahora...? Quizá algún vendedor, ugh.

Con el ceño fruncido y paso desganados, abro la puerta y me encuentro una chica que solo podría describir como irreal.

Literalmente, parecía sacada de algún anime.

Su largo cabello morado no parecía en absoluto teñido. Creeme, he estado en varias comic-con y convenciones otakus así que vi muchos pelos de colores durante ese tiempo. Esto se veía de alguna manera más-¿natural? No sabría como describirlo del todo, pero mientras más la veías más convencido estabas de que no era algo artificial.

Bueno, hasta hace unas horas me dí cuenta de que mi cabello ahora es rojo, así que la sorpresa solo duró unos segundos.

"¿Necesitas algo?" Pregunté, casi en un tono aburrido mientras miraba a todos lados menos a su rostro.

Hubo un pequeño momento de silencio antes de que ella empezara a un ruido de sorpresa y invadió mi espacio personal rápidamente, agarrando la mano con la que golpié el espejo y haciendome dar un inútil paso hacia atras por reflejo.

"¿Te lastimaste, Senpai? ¿Qué estuviste haciendo?"

Ante su tono alarmado lo único que podía hacer era observar con confusión su actuar. Hasta hace una hora atrás, cuando me di cuenta de que esto era el año 2004 a través de la televisión, decidí que al momento de que se presente algún tipo de situación confusa solo tendría que recordar lo escrito en la nota. Conforme pasaba el tiempo, los textos tenían al menos un poco de sentido.

"¿Senpai?"

Mientras veía la televisión, hubo algunos programas que reconocí que veía cuando era un mocoso, y otros que juraría, nunca existieron. Mi conjetura se hizo aún más posible cuando decidí sintonizar uno de los canales más caracteristicos de la televisión japonesa, Fuji TV, sin embargo su nombre era... ¡Fluffy TV! Y aparentemente solo era un canal dedicado a cosas tiernas.

Y como ese caso habían varios mientras pasaba los canales, hasta el punto en que me pregunté si la realidad en donde estaba era una especie de parodia del mundo real.

Si fuera así, entonces todo esto sería prefabricado por quién me trajo aquí, milimetircamente diseñado para su diversión.

Solo era una especie de simulación en donde todo lo que te rodeaba era falso.

"¡Senpai! ¿Me estás escuchando?!"

Y la apariencia de la chica que tocó a mi puerta, apoyaba esa declaración.

Solo mirarla me hacía querer fruncir el ceño. Su apariencia era un vivido recordatorio de todo esto.

Mis palabras salieron, sonando un poco más hostiles de lo que pensé y contradiciendo mi expresión.

"Creo que te equivocaste de persona"


(1): En japón por esas fechas se está iniciando las clases, lo cual no tiene sentido para Hachiman debido a que el ya lleva un par de meses asistiendo.

N / A: Bastante corto, la verdad solo diré que este fic es algo como un experimento. Tengo cosas planeadas para el, pero aún no me he decidido de que formas plantearlas, algunas personalidades no las recuerdo del todo bien, así que posiblemente una vez vuelva a ver dichas series tendría que reevaluar algunos acontecimientos. También es mi primer fic así que si hay algo en la narración o en la escritura que está mal o podría mejorar solo haganmelo saber.

Por cierto, este Hachiman es el de la primera temporada, si no mal recuerdo, el del capítulo seis del anime. Así que no será tan amable como se suele ver pasada la primera temporada.