No tenía idea de cuánto tiempo había pasado desde que Barry le dijo que lo esperara en la entrada al cine, sin embargo, cuando decidió ver la hora se dio cuenta de que la película había iniciado. Por lo que optó regalar sus boletos a una pareja que estaba comprando y junto a eso las palomitas y bebidas que tenía en las manos. Se sentía ridículo.
Y aún seguía sin aparecer el velocista, había pasado una hora completa y él no estaba por ningún lado. ¿Quizás algún metahumano lo detuvo? Le habría avisado. Por ello, decidió irse del cine cuando la película que verían llevaba ya una hora desde que comenzó.
-¡Oliver!-escuchó a sus espaldas cuando subía la escalera a la salida.
-Llegaste-susurró con las manos en sus bolsillos y una mueca que fue imposible borrar.
-Sí, lamento el retraso-dijo consciente de que había sido más que unos minutos.
-No te preocupes, estoy seguro que tienes una buena razón- eso se había dicho durante el tiempo que estuvo esperando, lo único que quería era que lo confirmara y olvidarse de todo el tema.
-Iris necesitaba que le ayudara con las compras del supermercado-dijo de una vez como si fuese la cosa más obvia del mundo.
-Esta salida la programando hace semanas, era el estreno de la película que querías ver-dijo sorprendido y algo indignado.
-¡Ella necesitaba ayuda! No la iba a dejar sola.
-Pero si pudiste dejarme solo a mí, cuando tú pediste venir a ver esta película-dijo sin creer lo que el castaño le decía.
-No la iba a dejar sola, te recuerdo que ella es mi no...amiga-dijo tan sorprendido como Oliver por lo que iba a decir.
-Comprendo-susurró mirando por un momento el suelo-comprendo, no te preocupes por mi-dijo suave, terminó la distancia con las escaleras y se marchó de ahí.
¿Qué caso tiene seguir intentándolo? Si Iris seguía siendo la novia a ojos del corredor, aún cuando ellos eran pareja hace poco más de seis meses, aún cuando él había bajado todas sus defensas para dejar que Barry estuviera en su vida.
-Oliver, por favor…-pero no lo escuchó, el arquero simplemente continúo su camino hasta su vehículo y se subió. Se iría a su ciudad, no tenía caso continuar en un lugar donde la persona que amaba aún pensaba en su ex novia. Quizás si Barry aclaraba sus pensamientos todo sería más sencillo. Quizás.
