El dragón negro

Esto ocurrió poco después de la gran batalla con Rasel y la resurrección de Berseck, poco después de una semana y después de muchos esfuerzos y sacrificios todos decidieron seguir con sus vidas, en Japón Izanamy vestía ropa negra y no tenia su ojo izquierdo ya que lo tenía vendado, a su lado estaba Hinata vistiendo un traje negro con vendajes por el cuello, brazos y cabeza, junto a ellos estaban sus hijos y nietos mientras Hanabi estaba caminando hacia una tumba dejó unas flores llorando, ella solo vio la tumba de su esposo Darién, todos permanecieron en silencio lamentando su pérdida y entre ellos estaba Isaac vistiendo ropa negra.

En el bosque James y Boa ayudaban a recuperar algunas plantas gracias a su Chi de guardianes, pero por sus parte Kajo había sembrado algunas flores formando un gran rosal en forma de corazón por la miga que había perdido, Sparks y Byakun ayudaban en el palacio imperial a reconstruir las ciudades destruidas, por su parte Po y Tigresa estaban hablando con Isaac después de regresar de Japón-

Bueno es todo lo que tenia que hacer -dijo Isaac serio-

Ahora que Rasel ha sido destruído, ¿que vas a hacer Isaac? -Tigresa pregunto mientras Lu, Himiko, Sai, Kondo, Tom y Eagle estaban poniendo atención-

Lo siento pero creo qué hay más haya afuera -dijo Isaac calmado- he decido irme para encontrar mi propio camino

Lo entiendo, si es lo que decís te, no podemos cambiar tu opinión -dijo Po sonriendo-

Espera padre -Lu Ann se acercó y vio a Isaac- Isaac puedes quedarte aquí, eres parte de nuestro y nuestra familia, este es tu hogar

Lu Ann ya lo hablamos, lo siento pero tengo que seguir con mi camino, la venganza fue lo único que me guió hasta este punto -dijo Isaac calmado- ahora que la he cumplido mis compañeros pueden descansar en paz

Pensé que después de todo este tiempo...yo sería...suficiente para ti -dijo Lu Ann deprimida-

Lo siento Lu Ann, pero necesito encontrar mi propio camino fuera de todo esto, no soy un guardián, tampoco un maestro de Kung Fu, solo quiero averiguar quien soy -dijo Isaac calmado-

Lo entiendo -dijo Lu Ann deprimida- pero ¿volverías aunque fuera por mi?

No -Isaac contestó dejando a Lu poco sorprendida y luego cerró los ojos-

En...entiendo, pues entonces es el adiós… -Lu Ann levantó la mirada llorando mientras Isaac asintió, él se retiró solo saludando con una reverencia, mientras Lu Ann lloró un momento sin decir o hacer un solo ruido-

-Isaac se marchó sin un rumbo fijo, paso por montañas desérticas, heladas y cubiertas de hielo, cuando menos se dio cuenta estaba llegando a una ciudad algo grande, un gran ciudad tanto que parecía que había un palacio de una familia real en el centro de la ciudad-

¿A donde llegue? No parece la ciudad imperial -Isaac se pregunto a sí mismo-

-siguió recorriendo cada la ciudad notando una gran variedad de animales por el lugar, cuando pasó por el centro de la ciudad pudo ver a una hermosa loba blanca de ojos color dorado, ella vestía un vestido blanco con tonos dorados en la falda en forma de relieves de flores, en los hombros y estómago usaba una tela azul clara mostrando una faja con botones dorados. Cuando la vio se quedó sorprendido sin perderla de vista pero pudo notar como ella emanaba un extraño aroma de su cuerpo, se tapó la nariz y gruñó un poco-

Que asco...ella huele a malicia… -pensó serio y notó como la loba era transportada en un trono sobre una placa hecha de oro siendo cargada por un grupo de leones menores sin mucha melena, también iba acompañada de algunos leones y lobos vestidos como caballeros con armaduras metálicas-

¡Que viva nuestra majestad la princesa Kaguya! -gritaron algunos animales entre el público, Isaac pudo notar como los animales gritaron lo mismo muy animados, la loba por su parte estaba sonriendo saludando a todos los presentes-

¿Princesa Kaguya? Ya veo estoy en Kunming Yunnan y llegue a terreno de la princesa sera mejor que me vaya no quiero usar mi fuerza sin motivo -Isaac de nuevo pensó para sí mismo y se comenzó a retirar llevando su equipaje-

La princesa Kaguya lo vio de lejos y notó como no volteaba a verla, podía ver como todos los animales del reino gritaban y festejaban con tan solo verla pero él era el único que no le hacía caso.

¿Como se atreve a ignorarme? -pensó la princesa molesta pero notó como Isaac solo se giró para verla una última vez o eso pensó, Isaac estaba viendo al público pero luego siguió su camino- Hmmm es muy guapo creo que podría ser un buen juguete

-eso la hizo sonreír de una manera muy extraña, sus pupilas se hicieron pequeñas pero su sonrisa marcada como si tuviera unas perversas intensiones-

General Jung Mao -de entre los caballeros se acercó una loba de pelo café claro, melena larga con ojos amarillos claros vestido con traje de combate rojo de armadura carmesí y espada china en la cintura con un escudo redondo en su espalda-

Si mi princesa -dijo la loba-

Entre el público vi a un lobo blanco con ojos cafés, él no me venero en lo absoluto quiero que lo lleves ante mi presencia y averigües quien es él -dijo la princesa algo molesta-

Entendido majestad -dijo Jung Mao calmada y se movió a un lado extendido el brazo, los soldados se detuvieron y la vieron- compañía atención, se ha visto a un lobo extranjero por aquí, la princesa teme que pueda ser peligroso, persignaron y triángulo para interrogarlo

A la orden general -dijeron los soldados y comenzaron a retirarse corriendo entrando entre el público-

-Por su parte Isaac estaba caminando saliendo de la ciudad y notó un gran campo cubierto de pasto y flores, él sonrió un momento notando la calma, respiro profundo y sonrió, camino un momento y vio un campo abierto con una Laguna, se detuvo para tomar un agua cuando escuchó unos gritos de parte de una hembra-

¡Ayuda por favor! ¡Que alguien venga a ayudarme por favor!

-Isaac no lo pensó dos veces y corrió hacia donde escuchó los gritos, cuando llegó vio a una loba de pelo amarillo claro y con poco brillo, con ojos cafés oscuros, ropa vieja y sucia mientras cargaba una canasta en sus manos, ella fue empujada al suelo y terminó siendo pateada por un grupo de bandidos, dos machos y dos hembras, los cuatro eran leones, los machos de melena menor y junto a ellos un par de leonas, una leona se quedó encima de la loba y la jaló del cabello mientras la segunda leona la pisaba en la cabeza, los otros dos estaban riendo se pateándola ligeramente en las costillas-

Vamos, vamos, quiero ver tus lagrimas, quiero ver como lloras y pides clemencia sucia campesina -dijo la leona sobre ella riendo un poco-

Vamos, ¿que hacia aquí? ¿Y porque tienes una canasta con comida? ¿Acaso te la robaste sucia ladrona? -dijo la leona que la lisa entre risas-

Si te la robaste entonces tendremos que hacer justicia -dijo uno de los leones sonriendo- Vamos gime de dolor, así pagarás por tus pescados sucia pordiosera

Basta...por favor basta -dijo la loba llorando de dolor-

-los cuatro leones se rían pero Isaac se enfadó un momento, dejó el equipaje a un lado y se cubrió la cabeza con un gorro de su ropa expulsó energía cambiando el color de sus ojos por rojo, la leona se reía pisando más a la hembra hasta que Isaac la pateó en la espalda lanzándola contr al primera leona tirándolas al suelo-

¡¿Quien hizo eso?! -gritó uno de los leones molesto y vieron a Isaac el cual permanecía con las manos en los bolsillos- ¡Vaya mira un idiota que busca pelea!

¡Estupido viniste al lugar equivocado! ¡Nos golpeaste ahora podemos defendernos, no, un bandido nos ataco y tuvimos que matarlo eso diremos! -dijo el segundo leon sonriendo pero Isaac solo permaneció en silencio- ¡Vamos éntrale! ¡Ven y pelea!

¡No espere a que ataque vamos a matarlo! -gritó el primer leon serio, ambos corrieron y trataron de atraparlo pero Isaac se agachó esquivando el agarre de un leon, lo rodeó, y lo golpeó en la espalda con sus dedos extendidos y el lado lateral de su mano, el leon terminó cayendo al suelo pero Isaac permanecía de pie- yugular maldito

-El segundo leon trató de golpearlo pero Isaac extendió su brazo y abrió su mano bloqueando cada uno de golpes del leon sin problemas, los golpes eran lentos y débiles para Isaac y cada uno lo boqueaba sin problemas, Isaac solo sujetó el puño del leon y luego lo giró torciéndole la muñeca-

¡Maldito...voy a matarte! -dijo el leon molesto, Isaac vio como la loba permanecía llorando pero las leonas iban hacia ella de nuevo, Isaac levantó su pierna izquierda y pateó al leon rompiéndole algunos dientes-

¡No puede ser! ¡Arata resiste! -gritó el primer leon sorprendido, mientras Isaac se acercó al primero para sujetarlo de la cara con su mano y luego lo empujó estrellándolo contra el suelo dejando un agujero y su cabeza herida con algunas gotas de sangre cayendo de su frente hacia sus ojos, lo levantó y lo lanzó hacia las leonas las cuales gritaron asustadas de ver al leon inconsciente, una de las leonas tomó un cuchillo pero Isaac lo tomó sin miedo de la hoja, la leona trató de retirarlo pero Isaac no lo dejó y congeló la hoja para romperla doblando el cuchillo sin problemas-

¿Qué eres tú..? -dijo la leona asustada-

Solo lárguense y no molesten de nuevo -dijo Isaac serio volviendo su voz gruesa y fría, los leones se asustaron y se alejaron corriendo-

¡Lo pagarás lo juro! -una de las leonas grito molesta mientras se retiraba con los demás-

Oye, dime, ¿estás bien? -Isaac se acercó a la loba la cual se levantó algo adolorida, sus mejillas estaban rojas y heridas, su pelo se había desprendido en pequeños lugares dejando huecos en su melena, parte de su ropa estaba rota pero lucia algo vieja-

Gracias….gracias -dijo la loba llorando, Isaac se quitó el abrigo y la cubrió para dejar que se levantara- me ayudaste bastante

No fue nada solo no me gustan las injusticias - dijo Isaac calmado, la ayudó a levantar todas las cosas que había tirado y se las dio-

Gracias dejame invitarte algo de comer en agradecimiento -dijo la loba sonriendo-

Aaah no gracias, no quiero ser una molestia -dijo Isaac nervioso-

Te juro que no es molestia -dijo la loba sonriendo- vamos, quiero invitarte, ellos me..habrían matado si no hubieras llegado -Isaac suspiró y asintió-

Claro no hay problema -dijo Isaac sonriendo, él recogió sus cosas y siguió a la loba mientras la ayudaba cargar las cosas-

Maria, me llamo Maria -dijo la loba sonriendo-

Aaah perdón, me llamo Shishui Isaac -Isaac sonrió mostrando su sonrisa más calmada- perdón pero tu nombre...no es Asiático, Chino o Japonés

Así es, soy lo que uno llamaría sangre mestiza -dijo Maria sonriendo- mi padre era de un país más halla de los mares, mi madre sin embargo es...china

Ya entiendo -dijo Isaac calmado- ¿y por eso ellos...te…?

Ellos son unos malcriados adinerados de la ciudad -dijo Maria calmada- ellos vienen a mi aldea más cercana y nos maltratan por no tener mucho dinero

Bastardos -dijo Isaac molesto-

-los dos siguieron caminando por el campo hasta llegar a una aldea pequeña con algunas casas hechas de paja y madera, Isaac notó como la pequeña aldea estaba avivada con animales corriendo, viviendo con sus parejas y sus familias, Isaac sonrió un poco y vio como ellos mantenían campos de cultivo fertilices y vivos, Isaac acompañó a Maria hasta una casa de madera donde ella vivía, al entrar se quitó las botas para caminar en el piso de madera, camino un momento y dejó las cosas en una mesa pequeña-

Ponte cómodo -Maria camino por la casa y llego a un cuarto-

-calento algo de leña y colocó una olla, comenzó a cocinar mientras Isaac vio la casa, era como cualquier otra en la que había estado, piso de madera, ventanas y puertas hechas de madera y papel, poco amplia con dos cuartos, vio la mesa en el centro de la sala y se sentó sobre sus rodillas, permaneció ahí sentado unos minutos hasta que Maria entró mostrando una comida de tres platillos, un poco de arroz, cinco dumplings y sopa-

Listo, lamento que no sea mucho pero es que suelo cocinar para mi -dijo Maria sonriendo-

Vaya se ve delicioso, incluso huele delicioso -dijo Isaac sonriendo-

Adelante, come sin problemas -dijo Maria sonriendo-

Itadakimasu -dijo Isaac sonriendo, Maria lo vio confundida y luego Isaac comenzó a comer y gimió saboreando el contenido- vaya está muy delicioso, es increíble

Muchas gracias -dijo Maria sonriendo- dime Isaac, ¿que trae a un japonés como tú aquí en China?

Nadie en japón, pero me crié en China, cumplí algo muy importante y pensé en salir a ver el mundo o al menos la nación -dijo Isaac sonriendo mientras comía-

Aaah ya veo, debe ser duro para alguien ir solo por ahí, de seguro tu familia te espera -Maria mostró preocupación pero Isaac suspiró-

No. Tengo familia, bueno unos hermanos y mi padre, pero fuera de eso soy soltero -Isaac dijo calmado y siguió comiendo con cuidado, cuando término fue por sus botas y se las colocó- ¿Hay algún lugar donde pueda pasar una semana?

Hmmm puedes quedarte en mi casa, no tengo problemas con eso...solo pido un pago a cambio -Maria sonrió y levantó el dedo colocándolo en sus labios-

¿Que necesitas? -Isaac pregunto calmado, más tarde Isaac se quitó la camisa quedando únicamente en pantalón, se acercó a un campo y tomó una pala, de un golpe la clavó en el suelo y comenzó a retroceder dejando una marca en el suelo donde Maria caminaba y sembraba semillas en el suelo-

Gracias yo no podría ni hacer este trabajo en un día solá -dijo Maria sonriendo-

Descuida, me diste de comer y un techo claro té ayudaré -dijo Isaac calmado-

-siguió marcando él suelo mientras Maria sembraba cada semilla con sus manos, en otro extremo Isaac comenzó a excavar el suelo con sus herramientas y se alejó un par de pasos pasó extender ambos brazos, primero creó una bola de hielo y luego la golpeó con una bola de fuego derritiéndola enseguida, el agua cayó creando un pequeño pozo donde Isaac solo esperó a que el agua enfriara-

¿Qué haces? -Maria pregunto confundida-

Te acabo de hacer un punto de cosecha de arroz -dijo Isaac calmado- en Japón hacen esto, para colocar las plantas y tallos de arroz y dejar que frescas en semanas

Entiendo, gracias -Maria sonrió mientras Isaac se puso de pie, ambos sembraron arroz y poco después Isaac estaba en una tina hecha de una olla vieja y grande reciclada con agua caliente dentro y una fogata debajo para calentarlo con una base de metal y piedras para sostener la olla y su peso-

Me siento como si fuera un caldo -dijo Isaac suspirando, se relajó dejando que el agua le quitara todo el barro y lodo del cuerpo-

Isaac dime, ¿cómo está el agua? -Maria estaba sonrojada viendo la olla pero Isaac se levantó para verla y ella vio a otro extremo-

Claro, gracias por el baño -dijo Isaac calmado- Oye Maria..dime, esa loba de ojos dorados, ¿quien es?

¿Que? ¿No me digas que no conoces a la princesa Kaguya de Kunming Yunnan? -Maria pregunto sorprendida-

He escuchado historias, pero lo que pregunto es ¿como es como monarca? -Isaac pregunto-

Bueno a las aldeas las trata como vertederos, cree que los pobres somos cerdos -dijo Maria molesta y se sentó a un lado de la olla mientras Isaac se giró y la vio mientras apoyaba sus brazos en el borde de la olla- cada vez que sale se arma una fiesta en el reino cuando termina sus caballeros vienen y tiran basura como si fueras parte de un lugar podrido, nos tratan muy mal, y lo permitimos ya que es el único reino cercano y donde aceptan nuestras cosechas, sin las cosechas ni la tierra tan fértil podríamos irnos sin dudar, pero estamos atados aquí

Ya veo, es una princesa sin valor que ve a los demás como seres menores a ella -dijo Isaac serio- bien no vale reunirme con ella, pero creo conocer a alguien que los aceptara sin problemas el problema será que deberán ir en barco

¿Tienes un contacto tan poderoso? -Maria pregunto confundida-

Así es, mi hermana mayor es monarca de una tierra fértil en Japón, su aldea está compuesta por aldeas menores y los cuida como una reina verdadera, vivirán sin problemas y fuera del alcance de la princesa Kaguya -dijo Isaac serio-

Gracias pero salir de aquí no sería tan sencillo, hay guardias rodeando las fronteras y traer un navío con otra reina sería como un acto de guerra -dijo Maria calmada-

Lo será si salen personas por día y se refugian en una zona aislada del territorio, ademas mi hermana se gano el favor de la reina madre, Ichihime -Isaac mantuvo su mirada seria y se giró viendo al cielo-

¿La reina madre? Pero los únicos que hacen son…-Maria se sorprendió e Isaac asintió sonriendo-

Si, son los guardianes, Shiba Hanabi, la guerra del sol, es mi hermana mayor -dijo Isaac calmado-

Aaah impresionante -dijo Maria sorprendida- espera...si es tu hermana mayor eso significa que tu padre….grrr...es el monstruo que destruyó la ciudad imperial junto a los otros dos guardianes

Si, pero casi no hablo con el, el...aaah ya está muy viejo y se retiro junto a su esposa para vivir una vida tranquila -dijo Isaac calmado-

-la noche pasó sin problemas, Isaac permaneció acostado en la cama del cuarto junto al de Maria, durmió por un corto tiempo mientras la gema del dragón negro brillaba en su brazo, levantó el brazo izquierdo y vio una gema negra en un brazalete negro brillante hecho de metal, no lo pensó mucho y se durmió para retomar fuerzas, a la mañana siguiente Isaac comenzó a rodear el campo, visitó cada termo de cultivo y ayudó a los aldeanos a cosechar algo de comida y vegetales, por su lado Maria junto a algunos animales para decirles del plan de Isaac-

¡Es una buena idea! ¡Esperó resulte! -gritó un aldeanos entre el grupo-

Esperen el es un forastero, ¿como sabemos que no es una trampa? -preguntó otro un poco molesto-

Isaac me ayudó bastante, y confió en el, el no sigue a la princesa como los demás, el salva vidas lo se, porque me salvo -dijo Maria preocupada- pueden confiar en el

-los aldeanos se mostraron inconformistas con Isaac pero decidieron pensarlo por si lo que decía Isaac era verdad o mentira, mantuvieron una distancia con él por el momento hasta ver que era verdad lo que decía, pasó otra noche e Isaac escribió una carta, la guardo entre sus cosas y se dispuso a dormir, a la mañana siguiente se levantó y comenzó a entrenar, hacía flexiones con un solo brazo mientras el otro lo tenía en la espalda, Maria estaba cocinando algo mientras sonreía y tarareaba un poco, Isaac se detuvo y movió las orejas un momento, se levantó de un salto y se metió a la casa-

¿Ocurre algo? -pregunto Maria confundida-

Si, puedo sentir como vienen fuerzas hacia acá, escucho a sus pasos, son muchos, al menos unos veinte -dijo Isaac serio y camino hasta a llegar a la entrada de la aldea, notando como un grupo de soldados estaban entrando con algo de prisa, entre ellos estaba Mao, la loba guardaespaldas de la princesa, todos los soldados formaron dos filas tomando sus armas para dejar pasar a Mao en el centro-

¡Escuchen aldeanos hemos venido porque escuchamos que albergan a un forastero aquí! ¡Por orden de la princesa Kaguya Kungmin deben entregarlo de inmediato para verificar que sus intensiones son contra la vida de la princesa! -Mao gritó molesta mientras los aldeanos solo se acercaron preocupados- ¡Entreguenlo o mis hombres comenzaran a tratarlos como hostiles!

¡Nosotros no hemos hecho nada malo, y aún así nos atacan! ¡Sucios salvajes! -gritó alguien entre el público mientras los soldados se acercaron mostrando las espadas-

¡Cállate aquí los que están en investigación son ustedes! ¡Si el sujetó que buscó es un enemigo lógico ustedes son traidores a la princesa! -Mao gritó de nuevo y vio al civil frente a ella- ¡Tú, te usaremos de ejemplo! ¡Atrápenlo! -los soldados se acercaron dando a cuatro rodeándolo, el civil era un conejo, un conejo contra cuatro leones- Él mostró su verdadero instinto creyendo que nosotros somos el enemigo, por eso lo ejecutaremos aquí y ahora, por la princesa

-los cuatro leones levantaron sus armas listos para matarlos pero se escucharon algunas quejas y las espadas cayeron al suelo, los leones cayeron al suelo inconscientes mientras Isaac estaba detrás de ellos de brazos cruzados-

¡¿Quien rayos eres?! -dijo Mao molesta mientras tomaba su espada como los demás soldados-

Soy el forastero que estás buscando -dijo Isaac serio- escuché que querías verme

Así es, no podemos permitir que los forasteros anden libres por aquí, y también si eres una posible amenaza para mi princesa entonces tengo que ponerte bajo custodia -dijo Mao molesta-

Soy un forastero pero no vengo para perjudicar a tu princesa o lo que sea, ademas -Isaac busco entre sus ropas y mostró un papel con un sello hecho de tinta roja con la cabeza de dos leones viendo a los lados con la melena única- La reina madre Ichihime me dio la condecoración como el Dragón negro, Guardián del hielo

¿Que has dicho? -Mao dijo sorprendida, se acercó y vio el papel notando como la tinta era auténtica, los aldeanos y soldados estaban asustados mientras Isaac guardaba el papel en su ropa de nuevo- discúlpeme...por favor...yo no lo sabía Guardián

-los murmullos siguieron entre los aldeanos asustándolos un poco, los soldados temblaron de solo ver a Isaac y sus ojos rojos y afilados-

Ya te mostré que no soy un peligro, así que vete -dijo Isaac serio-

Por favor espere….es verdad que no es un peligro, es un guardián, un héroe, pero por favor venga conmigo a reunirse con la princesa -dijo Mao asustada- solo serán unos momentos -Isaac la vio de manera fría y seria, notó como los soldados seguían en fila y luego vio a los aldeanos-

Bien, iré contigo pero no vuelvas a asustar a los aldeanos, quiero ver a los soldados de frente y a mis lados, no quiero que ninguno se quede aquí -dijo Isaac serio-

Como usted ordene -dijo Mao preocupada-

-los soldados e Isaac fueron caminando hacia el palacio, María sólo vio a Isaac preocupada pero Isaac sólo negó con la cabeza lentamente, María sólo asintió y se quedó en la aldea, Isaac fue llevado hasta el palacio donde la princesa Kaguya sonrió de manera algo malefica al verlo, pero lo disimulo bien pero no para Isaac-

Vaya es guapo y parece ser muy fuerte, creo que podría servirme, puedo engañar a cualquier hombre o persona que me vea será fácil para mí - pensó la princesa sonriendo y se acercó a Isaac-

Bienvenido seas a mi castillo y a mi presencia guerrero -dijo la princesa mientras bajaba con cuidado unos escalones pequeños frente a ella y luego quedó a un par de metros frente a Isaac-

Gracias por recibirme princesa Kaguya, mi es Isaac Shishui, se me conoce como el dragon negro -dijo Isaac serio-

Trae con sigo una condecoración de parte de la emperatriz Ichihime, el es nombrado oficialmente un Guardián -dijo Mao nerviosa pero la princesa volvió a sonreír, lo oculto un momento y usó un abanico para cubrir su rostro-

Oh eso es impresionante, pero ¿Que hace un poderoso guardián en mis humildes tierras? -preguntó la princesa-

Estoy viajando de tierra ayudando a gente que lo necesita -dijo Isaac serio- gente indefensa

Es un héroe -dijo la princesa, su sonrisa estaba oculta por el abanico mientras Isaac no quitaba su mirada fría y seria- bueno hay algo en lo que me gustaría que nos ayudaras

Ella oculta sus pensamientos y sonrisa muy bien con el abanico y sus ojos pero no puede ocultar su olor ese olor me indica algo malo pero no tengo opción hasta que no pueda contactar a mi hermana tendré que proteger la aldea de esta… Criatura

¿Bien a que se debe que solicite mi ayuda? - Isaac preguntó serio cruzandose de brazos-

Ten más respeto podrás ser un guardián pero no olvides que los nobles te llenan la boca de comida - dijo Mao molesta-

Tranquila Mao -Kaguya la vio con severidad y Mao solo asintió- escuche que el poder de los guardianes sólo puede ser descrito como el poder de un ser sagrado, bueno espero que su poder nos ayude a mantener la paz sobre mi reino, vera hace semanas apareció un grupo de bárbaros, asesinos y demás, llegaron, atacaron y casi destruyen todo, dicen que quieren matarme y no se porque

Quizás se deba a tu mal reinado

Pero por favor aquí hay muchos que necesitan su ayuda guardián, por favor use su poder para derrotar al mal -dijo la princesa sonriendo-

De acuerdo usaré mi poder a cambio quiero una recompensa -dijo Isaac serio-

¿Que clase de recompensa? -preguntó la princesa-

Quiero dinero lo que se le haga justo por el trabajo que haré -dijo Isaac serio-

Me parece correcto, por favor solo salvarnos -dijo la princesa sonriendo, Isaac cerró los ojos y suspiró-

Bien, por favor Mao solo dame información sobre este asunto -dijo Isaac serio-

De acuerdo sígueme y te mostrare todo referente a la situación -dijo Mao calmada, ambos se retiraron del salón del trono mientras Kaguya solo se reía un poco-

¡Que ojos tan maravillosos! ¡Llenos de vacío y perdidos, él no es un héroe ni un guardián es solo un estupido buscando sentido a su mísera existencia! ¡Que ridiculo solo busca la muerte jajaja!

-Kaguya solo se reía de forma histérica mientras Isaac seguía a Mao hasta una armería donde encontró armaduras rotas, otras abolladas o con manchas de sangre, tomó una parte de la armadura y la revisó notando que el metal era pesado y parecía estar algo grueso y duro-

¿Qué clase de armadura es esta? -Isaac pregunto calmado-

Es de un guerrero bárbaro, es uno de los que nos atacó, no sabemos porque solo fue así, no hablan chino o japonés, solo gritan y atacan, pero son muy duros para enfrentar con mis fuerzas así que te lo dejo a ti héroe -dijo Mao, pero su tono era serio y un poco molesto-

Notó hostilidad desde que me conociste -dijo Isaac serio-

Si porque odio a los guardianes, seres que lo tiene más fácil por trucos mágicos y objetos mágicos, en cambio yo me gane estar aquí, hice todo cuanto pude -dijo Mao molesta-

Lo entiendo, entiendo lo que es sentirse impotente, pero lo corregí y me hice más fuerte pero fue porque tuve ayuda no por estar solo -dijo Isaac serio- pero entiendo tu frustración

No trates de entenderte conmigo, solo has el trabajo que se te pido y luego lárgate -Mao solo salió de la armería mientras Isaac lanzó la armadura otro lado, más tarde regresó a la aldea donde le hizo preguntas a todos los presentes-

Eso pasó, ¿saben sobre estos ataques recientes o de los seres que usan estas armaduras? -Isaac lanzó un pedazo de la armadura dejando que un viejo león lo reviso-

Si, hace días vinieron pero solo atacaron el palacio, no la aldea por estar al sur, pero en la zona frontal se perdieron algunas casas, vimos nubes de humo por unas horas -dijo alguien entre los aldeanos-

¿Quedaron sobrevivientes? -Isaac preguntó pero los aldeanos solo vieron a otro lado algo asustados, muchos evitaron la pregunto por lo que Isaac decidió ya no preguntar- entiendo

Si el palacio cae entonces, nosotros seremos los siguientes o puede que nos rodeen y nos maten -dijo un aldeano algo serio-

Descuiden tengo un plan, cerrare la aldea con muros de hielo, tendrán frió pero estarán a salvo -dijo Isaac serio- solo protéjanse del frío y esperen a mi regreso

-los aldeanos estaban atentos, más tarde esa noche, Isaac recorría los muros de la ciudad y permaneció en vigilancia por un rato, a lo lejos notó como venían algunas antorchas siendo cargadas por animales de piel gruesa, rinocerontes, toros, entre otros estaban marchando hacia la ciudad-

Ahí vienen, todos los soldados prepárense -Mao dio su orden mientras los soldados se preparaban-

-Isaac vio la entrada a la aldea y extendió su brazo izquierdo y concentró energía creando un gran muro de hielo alrededor de la alde, el muro se extendió casi hasta formar un domo, los soldados solo se asombraron del poder que Isaac demostró y él bajó mostrando una armadura en brazos, piernas y pecho de color negro brillante con bordes plateados-

¿Tu hiciste ese domo de hielo? -Mao pregunto sorprendida-

Así es, puedo crear hielo -dijo Isaac serio y tomó su espada de la cintura-

-vió como el grupo parecía un ejército, Isaac no dudó mucho y avanzó corriendo, banzo tan rápido y golpeó al grupo causando una onda de sonido, el salto y cayó girando golpeando el suelo con el puño izquierdo, el suelo tembló y algunos enemigos fueron empujados, Isaac avanzó corriendo y pateó a un enemigo en el pecho alejándolo más hasta estrellarlo con otro grupo, él avanzó y sujetó a un toro de los cuernos, giró y lo lanzó a otro extremo, saltó y cayó en picada perforando el pecho de un todo, solo avanzó corriendo rápido y le cortó el estómago a un enemigo, levantó los brazos y le cortó la cabeza, se giró y lanzó un golpe horizontal liberando flamas negras y carmesí, los enemigos gritaron siendo golpeados por el fuego, solo avanzó corriendo y perforó el pecho de un enemigo con la espada-

-Isaac corrió y sujetó a un oso del rostro, se impulsó y lo tiró contra el suelo, el oso trató de golpearlo pero Isaac liberó hielo haciendo que su cabeza se congelara y luego la golpeó para destruirla en pedazos, los enemigos gritaron asustados pero Isaac no se detuvo, un grupo trató de atraparlo en una red pero Isaac sujetó su espada y la giró lanzando varios cortes hasta romper la red, avanzó y saltó girando y cayó pateando a un oso en la cabeza para romperle el cráneo, el oso terminó cayendo dejando manchas de sangre por toda su cabeza y algunos dientes se le cayeron de la boca, un grupo de animales empujaron una catapulta llenando una bola con fuego y materiales flama les, un león dio la orden y dispararon la catapulta, Isaac saltó y sujetó la masa de fuego con sus manos hasta que la congeló, esperó un poco y luego la destruyó de un golpe, la bola cayó hecha pedazos, Isaac tomó uno de los pedazos y giró lanzándolo con fuerza, el pedazo golpeó contra la catapulta destruyendola-

Jejeje...jamás me había sentido tan bien -dijo Isaac sonriendo, su sonrisa era algo maliciosa, sus ojos tenían la iris más pequeña mientras se veía como ganaban un color carmesí más oscuro-

-los animales siguieron disparando de nuevo la catapulta pero Isaac solo gritó y golpeó el suelo creando un viento fuerte que se levantó creando un muro de hielo, la masa destruyó el muro dejando caer pedazos cubiertos de vapor, Isaac gritó de nuevo y liberó hielo por el suelo, el suelo se abrió, se sacudió asustando a varios, de las grietas aparecieron pedazos de hielo que destruyeron las catapultas mientras algunos fueron golpeados y perforados por el hielo, los enemigos gritaron siendo apuñalados por el hielo y llenándolo con sangre, Isaac solo sonrió y tomó su espada.

Isaac solo gritó y avanzó, las horas pasaron hasta que el amanecer llegó, los soldados solo caminaron saliendo de la ciudad viendo como Isaac estaba sentado en una roca viendo pilas de cuerpos y sangre, Mao solo se asustó de ver a Isaac mientras el solo guardó la espada y su armadura se deshizo-

Esta hecho -dijo Isaac serio, Mao solo se alejó asustada de él, no de forma rápida sino lenta dejándolo pasar tranquilamente-

Es un monstruo… -Mao solo se quedó pasmada mientras Isaac se acercó a la aldea y bajo los brazos deshaciendo el muro congelado, los aldeanos sonrieron al verlo regresar pero Maria sonrió y comenzó a revisarlo-

Descuida estoy bien -dijo Isaac calmado-

Perdón es que escuche los gritos toda la noche y parecía que te divertías -dijo Maria sonriendo-

Estaba pasando un momento de desestres -dijo Isaac calmado- bien parece que la amenaza que tenían con esos guerreros fue detenida, también necesito ponerme en contacto con Japón, tengo una carta para mi hermana

En la aldea vecina hay un grupo de gansos que vuelan a Japón, ellos podrán mandar tu carta -dijo Maria calmada-

Bien iré más tarde -Isaac y los aldeanos permanecieron en paz un momento hasta que los soldados de la princesa se acercaron a ellos, entre ellos apareció un soldado cargando un papel enrollado con un sello, el soldado abrió el rollo y comenzó a leerlo-

Isaac, el dragón negro por medio de la presente quiero informar que la princesa ha solicitado su presencia por su cooperación en la pelea contra las fuerzas enemigas -dijo el soldado calmado-

-Isaac asintió y después de una hora Isaac estaba frente a la princesa, pero él no estaba de rodillas, el solo permanecía de pie, en silencio y con la mism mirada fría que le daba a todos los presentes, entre ellos estaba un leon algo grande y viejo sujetando un cadena sujeta a un collar con un leon de pelo amarillo claro con melena rojiza y ojos carmesí, la vestimenta del leon atado era un simple pedazo viejo de tela con un collar de cadenas en su cuello.

Vio a otro extremo notando a un leon de melena negra, entrenado, y demasiado grande, usaba una armadura de cuerpo completo de color plateado con una espada de doble filo en su espalda, a su lado estaba una loba de pelo amarillo claro con ojos rojizos, parecía pálida, desnutrida y con ojos rojizos usando un traje de mucama, siguió moviendo la mirada y notó a un tigre delgado, algo pequeño para ser un tigre, su cuerpo era delgado y flaco vistiendo un traje de mayordomo, parecía estar asustado ante una zorra de ojos amarillos, la cual usaba lentes y un traje chino de gala detrás de ella estaba una hembra de leopardo con ojos amarillos vistiendo un traje de mucama-

Gracias por presentarse héroe, o mejor dicho, nuestro Guardián Shishui Isaac, el Guerrero del Dragón negro -dijo Kaguya sonriendo mientras los murmullos en la sala comenzaban- Le agradezco mucho por salvarnos de los salvajes que vinieron para aterrorizarnos, se lo agradezco de todo corazón

Gracias por sus honrosas palabras, pero se me prometió un pago por mis servicios -dijo Isaac serio-

Claro aquí tiene el pago solicitado -Mao camino hacia él y le dio una bolsa con varias monedas de oro- diez mil Yuanes, por su valiente esfuerzo

Se lo agradezco mucho -Isaac guardo la bolsa dentro de su gabardina- ¿Hay algo más a tratar?

Si lo hay, estos importantes duques vinieron hasta aquí para verlo joven Guardián -dijo Kaguya sonriendo revelando a todos y cada uno de ellos pero Isaac los vio, cada uno de ellos tenía un aroma que lo dejó sorprendido-

¿Que es esto…? ...ellos...todos ellos huelen a sangre, y no es poca de una pelea...son litros, y es de muchas no de una sola persona -Isaac mantuvo la calma pero por dentro estaba sorprendido y un poco aterrado, sudo en frío notando a cada uno de ellos pero a quien le prestó más atención fue al león de la armadura y espada-

Joven guardián hemos visto cómo usted peleó contra una orden de soldado enemigos, mejor conocidos como salvajes, tengo que decir que me he quedado sorprendido por el sorpresivo poder que tiene -dijo el primer león el cual usaba un traje de gala- verán en estos tramos nos hace falta alguien como usted...un gran peleador, un guardián

Es verdad, por el momento estas tierras cuentan con mi protección pero...hasta yo tengo mis límites, no soy capaz de llegar a zonas tan alejadas, nos vendría muy bien su ayuda por un tiempo -dijo el león con armadura sonriendo-

Pero más que nada en mi caso yo ayudó a los soldados a desarrollar su fuerza al extremo, me gustaría reunir un poco más sobre su fuerza y así nos pueda ayudar a sobre salir -dijo la zorra sonriendo-

Todos ellos...esconden sus verdaderas intenciones, disfrazan la verdad con cosas pequeñas, este reino...está podrido hasta el interior… creo que fue bueno que llegara hasta aquí, bien tendré que hacer que me sigan como si fuera su juguete, pero luego veré que traman

Entiendo las circunstancias, en ese caso acepto quedarme aquí y apoyarlos en lo que lo necesiten -dijo Isaac serio-

Gracias guardián -dijo Kaguya sonriendo pero ella sacó su abanico para que no viera que reía-

-El tiempo pasó dejando todo en calma y creando pequeños cambios, Isaac había hablado con Hanabi por medio de cartas, desafortunadamente no podían recibir a más refugiados hasta nuevo aviso, su aldea seguía en reparación aún después de meses de trabajo, entonces no tuvieron otra opción más que esperar, en total pasaron seis meses, meses en los que Isaac vivió en la aldea con Maria.

La relación entre ambos iban con calma, primero empezaron como amigos, aunque Isaac no era muy comunicador él contestaba todo con honestidad tratando de mantener su tono frío y agresivo a tono bajo y control, él ayudaba medio tiempo en la aldea, usaba su fuerza y poderes para ayudarlos a cultivar, pero cuando la princesa solicitaba su ayuda él iba solo a acomplejar cada misión que tuviera excepto en donde notaba cierta desconfianza del objetivo, por ejemplo una vez tuvo que ir a vigilar a alguien de quien se sospechaba robaba al pueblo pero tan solo vio como el dinero se dejaba por algo en una iglesia.

El no era muy religioso pero hasta él sabía que la iglesia debía tener cierto ingreso de algún lado, él no dudó más y decidió dar por concluida esa vigilancia.

En una simple noche Isaac estaba viendo por la ventana del palacio mientras permanecía cruzado de brazos, la noche era tranquila, sin ninguna nube a la vista y con estrellas brillantes a lo lejos, él vio como los nobles bailaban, reían y llenaban sus bocas con comida que bien se le pudo haber dado al pueblo, incluso notó como entre ellos estaba un grupo de leones jóvenes, él sonrió ya que al verlo recordó que eran los mismos que molestaban a Maria cuando la conoció, Isaac tomó algo de comida de un plato, almorzó y luego se comenzó a retirar-

¿Planea irse tan temprano de esta fiesta guardián? -Kaguya se acercó a Isaac vistiendo un vestido elegante estilo chino con decoraciones doradas y el escote abierto mostrando sus atributos-

Lo siento pero no me siento cómodo en las fiestas, soy más un lobo solitario -Isaac solo hablo y se alejó caminando- discúlpeme

Aaah pero guardián por favor brinde al menos o sino baile conmigo por favor -Kaguya sonrió y se acercó un poco-

Lo siento pero como dije tengo que ir a otro lugar, por favor perdóname -dijo Isaac calmado, él no sonrió, no mostró ni la más mínima expresión de cambio en su rostro al ver a kaguya, el solo se fue caminando dejando a la princesa enojada y con venas marcadas en su frente-

¿Ese maldito lobo vagabundo me acaba de rechazar? -pregunto Kaguya molesta mientras Mao solo la vio algo asustada-

Lo...lo siento majestad...pero...parece que...el Guardián no..tiene ningún afecto sobre usted -dijo Mao asustada pero la expresión de Kaguya fue de enojo y furia, ambas se alejaron y fueron a un cuarto privado, dentro del cuarto Kaguya golpeó a Mao en la cara tirándola al suelo- por favor...perdóname...mi princesa

¡Cierra la boca! ¡¿Como se atreve ese idiota a menospreciarme?! ¡Me rechazó en mi propia cara! -Kaguya gritó molesta- El es un juguete solo eso, solo es un simple juguete

Princesa...parece que el guardián tiene una pareja en la aldea de los cultivos...no se sabe mucho pero parece que son oficialmente una pareja -dijo Mao nerviosa mientras se ponía de pie-

Ya veo, bien dime una cosa, ¿cual es el siguiente trabajo que tiene? -Kaguya pregunto molesta-

Si, parece que encontraron el campamento principal de los enemigos que quieren derrocarla mi princesa -dijo Mao sería-

Bien, en ese caso, Mao si mañana el guardián logra derrotar a los enemigos le ofreceré ser mi guardián personal, creo que puedo procrear con él para engendrar a alguien fuerte, y ese heredero podrá cumplir mis metas -dijo Kaguya sonriendo-

Entiendo su punto, pero ¿no sería mejor que usted fuera la guardiana? -Mao preguntó-

No, ya que no tengo características de peleadora -dijo Kaguya sonriendo- pero Isaac es muy fuerte, además escuché que los guardianes que tienen hijos esos hijos ganan poderes de guardianes, mi hijo será el único rey de esta mierda de nación, ahora teme a mi guardián Mao

Como ordené mi reina -dijo Mao calmada-

-más tarde en la mañana siguiente Isaac estaba hablando con Maria, Maria estaba sonriendo para despedir a Isaac-

Cuídate mucho -dijo Maria sonriendo-

Descuida siempre lo hago, ahora quédate aquí y alista todas tus cosas, ya le enviaré la carta a mi hermana mayor, solo cuídala -dijo Isaac calmado-

¿Qué opinas de los rumores? -Maria preguntó calmada-

¿Que rumores? -Isaac preguntó calmado-

De que somos pareja… -Maria dijo nerviosamente mientras se sonrojada-

Hmmm la verdad es que no les he prestado atención, pero cuando me dicen algo así, lo diría de esta forma, no somos pareja, solo somos buenos amigos, lo siento pero jamás estaría en una relación de nuevo -dijo Isaac calmado-

Oh ya vi -dijo Maria algo decepcionada- ¿espera de nuevo? ¿Pasó algo malo?

Si, la tuve, y me la quitaron, la mataron -dijo Isaac calmado- bueno me voy, regresaré en poco tiempo

Cuídate mucho -dijo Maria sonriendo-

-Isaac camino por la aldea notando como los aldeanos sonreían saludando a Isaac, Isaac regresó el saludo con una sonrisa pequeña, un par de niños, entre ellos un pequeño lobo gris, se acercaron sonriendo y le mostraron a Isaac una pelota pequeña, un niño se la lanzó e Isaac la atrapó con sus pies, comenzó a jugarla moviendo los pies pateándola en cortos periodos y luego se la devolvería al niño sonriendo, el niño sonrió sujetando la pelota e Isaac se retiró sonriendo.

Isaac salió de la aldea reuniéndose con Mao y el resto de los soldados, escoltaron a Isaac de regreso al castillo donde Kaguya lo esperaba en la sala del trono-

Gran guardián, gracias por haber venido, me alegro en verlo -dijo Kaguya sonriendo-

Si de nada, vine porque la general Mao me dijo que usted me daría algo importante -dijo Isaac serio-

Así es, verás tu siguiente misión es encontrar a un guerrero renegado, un soldado que se llevó a mucha gente para venderlos como esclavos, en total se ha llevado a muchos inocentes, un total de 250 aldeanos, y el muy cobarde se oculta en una cordillera, la general Mao te llevará y tú podrás derrotarlo, después de todo nadie es oponente para el guardián -dijo Kaguya sonriendo-

Claro ayudaré, pero este será mi último trabajo -dijo Isaac serio- después de eso me iré, gracias por el dinero

¿Como que te irás? ¿No preferirías tenerme a mi? -Kaguya preguntó sonriendo nerviosa pero Mao y los caballeros miraban enfadados a Isaac-

No, lo siento pero no siento más que respeto por usted, pero no tengo ese tipo de intenciones, una vez termine aquí iré al siguiente pueblo, no quiero nada que me ate solo quiero ser libre -dijo Isaac serio-

-los soldados, Mao y la princesa permanecieron en silencio viendo a Isaac con miradas de enfado, Isaac solo pudo sentirlas en su cuerpo pero las ignoró-

Bueno me retiro general Mao, la espero afuera -dijo Isaac serio, el se retiró mientras Kaguya gruñó apretando los dientes-

Mi princesa -dijo Mao nerviosa-

Ese idiota, se atrevió a rechazarme, a mi nadie me rechaza -dijo Kaguya molesta- Mao, te daré una orden, cuando le muestres al Guardián donde esté el campamento rebelde quiero que regreses, déjalo solo, tu misión será asesinar y destruir a todos en la aldea donde aloja

¿La aldea? Pero mi señora esa aldea es la principal agricultora, no tendremos mucha comida, solo los del palacio tendrían comida, más no los súbditos -dijo Mao asustada-

¡Cállate! ¡¿Que no ves que te estoy dando una orden?! ¡Eres mi juguete! ¡Eres mi soldado y si te digo salta saltas! ¡Obedece lo que te dice tu princesa! -Kaguya gritó molesta y Moa asintió mientras caí de rodillas- quiero que destruyas esa aldea, mata a todos, niños, mujeres, incluso las embarazadas, que no quede ninguno y también, quiero que las doncellas empaquen mis cosas, iré a la capital -dijo Kaguya sonriendo- por desgracia me tengo que ir antes de que el guardián vea lo que le harán a su querida villa

Tengo una idea de que hacer su majestad, pero me gustaría ir con usted, así que dejaré a Magma, mi general de confianza a cargo, pero ¿que le gustaría que le hicieran al guardián? -Mao preguntó-

Ya se, cuando su espíritu sea aplastado quiero que se lo vendan a Berial, ese león maldito paga muy bien horo por cada luchador que es enviado a la Arena de la muerte -dijo Kaguya sonriendo de forma maléfica-

Lo entiendo, el se encargará de llevar al Guardián a la arena -dijo Mao calmada mientras permanecía de rodillas-

Bien creo que nos dará un buen oro por alguien como el -dijo Kaguya calmada- Ahora verá el error que es rechazarme