Resumen: Todos los nobles y hombres poderosos de Francia se apresuran a enviar a sus hijos a Versailles tras el anuncio de que la hija única del monarca va a elegir a su próximo esposo, pero uno de los pretendientes no está muy feliz de estar ahí.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fic está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la cuarta temporada y de los especiales.
OCURRIÓ EN VERSAILLES
CAPÍTULO 12
Habitación de Kagami
Poco antes
Pollen recogió los paños húmedos de la chica y puso una mano en su frente para revisar su temperatura, sacudiendo la cabeza preocupada. La joven sirviente había estado trabajando en las habitaciones de Chloé Bourgeois hasta hace un par de días, cuando la princesa le había pedido que cuidara de la marquise. No que le molestara, no creía que hubiera una persona en Versailles de más alto mantenimiento que la duquesa Bourgeois.
-¿Madame?- susurró Pollen al escuchar un ruido, pero la joven marquise estaba dormida, moviéndose incómodamente en sus sueños. ¡Pobre! Ese resfriado había sido particularmente agresivo con ella.
Pollen se encogió de hombros antes de quitarle los paños húmedos, arroparla con una manta ligera y salir de la habitación tras tomar un cubo vacío para traer un poco más de agua fresca y limpia para cambiar sus paños húmedos ayudarla a bajar su fiebre.
-Volveré en un momento, madame, no tardo- dijo Pollen en voz baja antes de recordar que la marquise estaba dormida y no podría escucharla. Tras decir eso, la joven sirviente cerró la puerta con cuidado, dejando sola a la joven enferma.
O eso parecía, porque tan pronto como la puerta se cerró, la entrada de un pasaje secreto tras el espejo de la pared se abrió y una sombra entró a la habitación. Tenía la forma de un hombre alto y de hombros anchos, caminaba con cuidado como si tuviera miedo de hacer ruido y al mismo tiempo era como si estuviera buscando en la habitación.
Tras rondar unos momentos en la oscuridad, finalmente se detuvo junto a la cama de Kagami y se quedó observándola por un momento al mismo tiempo que llevaba una mano al cinturón y apretaba el mango de su espada.
La marquise esta sumida en un sueño intranquilo, parcialmente iluminada con la luz de la luna que entraba por la ventana. Sus mejillas estaban tan enrojecidas que parecía como si estuvieran en llamas, sus labios estaban levemente separados mientras que respiraba agitadamente quejándose con cada inspiración, lo cual era producto de la fiebre y de su resfriado.
La figura desconocida la miró por un momento y soltó la empuñadura de su espada. En vez de ello, extendió la mano hacia la cama para tomar una almohada que estaba suelta a su lado. La miró por un momento antes de empujarla con fuerza contra el rostro de la chica, tratando de sofocarla.
Kagami despertó de golpe al sentir la almohada siendo violentamente empujada sobre su rostro. No sabía lo que estaba pasando, pero no podía respirar y comenzó a luchar contra su atacante. El sujeto se había subido a la cama y estaba encima Kagami, con sus pies sobre los tobillos de la chica para que no pudiera patalear y una de sus manos atrapaba las dos muñecas de ella mientras que con la otra seguía empujando la almohada contra su cara.
Desesperada por no poder respirar, la joven se giró hacia un lado y logró soltar uno de sus brazos, el sujeto no trató de atraparlos de nuevo y siguió presionando la almohada contra su rostro con más fuerza que al inicio mientras que la chica manoteaba desesperada tratando de alcanzar algo con qué defenderse. Por fin, Kagami sintió algo metálico en su mano y no lo pensó dos veces, tomó lo que sea que había alcanzado y abanicó para golpear con ello a su atacante. Su plan funcionó y sintió desaparecer el peso sobre ella.
-AAAAH-
-Ugh…-
Kagami respiró hondo tan pronto como se quitó la almohada de encima y miró alarmada a su alrededor. Había un hombre gimiendo y deteniéndose la mejilla con una mano en el suelo, y el objeto que había usado para quitárselo de encima había sido un pequeño candelabro de tres velas que estaba en su mesita de noche.
-¡Maldita perra!- siseó el hombre mientras se levantaba.
La joven se levantó débilmente de su cama al suelo, aún sosteniendo el candelabro con las dos manos para defenderse. Gruñó frustrada al darse cuenta de que apenas se podía mantener de pie y trató de gritar para pedir ayuda, pero la voz no le salió.
"Maldita sea…", gruñó ella.
-Grita todo lo que quieras, nadie te va a escuchar así- dijo el hombre sacando su espada- quería ser compasivo y que esto no doliera, pero al parecer tendrá que ser doloroso-
Kagami se puso en guardia, mirando a su alrededor. El hombre bloqueaba el camino hacia la antecámara, que era donde ella había dejado su espada, y también bloqueaba la salida hacia el pasillo. E incluso si lograba pasarlo no estaba segura que pudiera llegar a la puerta en el estado en que se encontraba, pero sabía que Longg debía estar fuera de sus habitaciones, así que tenía que hacer suficiente ruido para llamar su atención. La pregunta era, ¿cómo?
El hombre la atacó con su espada tratando de atravesarla con ella, pero Kagami apenas se pudo quitar del camino. Casi tropezó y tuvo que detenerse de uno de los postes de la cama para no caer de bruces.
Y fue cuando lo vio, un jarrón lleno de flores que el duque Luka le había regalado en una de las mesitas de noche. La chica tomó el candelabro y golpeó el jarrón con todas sus fuerzas, tirándolo al suelo para quebrarlo y provocando un gran ruido.
CRASH
Su enemigo volvió a atacarla dos veces abanicando su brazo y Kagami detuvo los golpes de la espada con el candelabro, la segunda vez tiró el objeto de sus manos, el cual rebotó un par de veces en el suelo.
CLANG CLANG
Sus rodillas temblaban, apenas se podía mantener de pie y dio un paso atrás para apoyar la espalda en la pared. El hombre levantó la espada para darle un golpe, pero antes de que lo lograra dos bultos le cayeron encima y lo tumbaron al suelo. Sus piernas ya no pudieron detenerla y se dejó caer, siendo atrapada antes de que se golpeara en el suelo.
-La tengo, madame- dijo una voz conocida.
-¿Longg?- trató de decir, pero la voz no le salió.
-No temas, niña bonita- le dijo Longg en un tono cariñoso como cuando era una niña pequeña para que se calmara- ya estás a salvo-
Desde los brazos de Longg, Kagami vio que Adrien y Luka eran quienes habían detenido al atacante y forcejeando con él para someterlo. En ese momento, Pollen regresó con el agua y miró horrorizada lo que estaba pasando.
-Pollen, corre por los guardias- dijo Longg sin soltar a Kagami.
La sirviente asintió y salió corriendo para traer a los guardias. Aprovechando la distracción, el atacante dio un codazo a Luka en la boca del estómago para soltarse y se echó a correr hacia el pasaje secreto con la intención de huir, pero Adrien saltó hacia él y atrapó las piernas del sujeto, haciéndolo tropezar y caer de bruces al suelo.
-Oh no, no escaparás- gruñó el rubio.
Luka se levantó y se apresuró a alcanzarlo, comenzando a golpearlo repetidamente en la cara, tan furioso como estaba. Una vez que el tipo estaba inconsciente y al ver que el duque seguía golpeándolo cegado por la furia, Adrien detuvo su mano.
-Ya basta…-
-¡Suéltame inmediatamente, Adrien!- gruñó Luka olvidando la fórmula de cortesía y soltándose violentamente de la mano del otro joven para seguir golpeando al atacante.
-Piénselo bien, monsieur- le dijo el rubio deteniendo su mano de nuevo y manteniendo la calma a pesar de la mirada amenazante del otro joven- si este hombre muere, nunca sabremos quién fue la persona que ordenó que atacaran a la marquise-
Luka lo miró con los ojos entrecerrados y finalmente se relajó sabiendo que tenía razón. Ambos se mantuvieron en el suelo sosteniendo al hombre en caso de que recuperara la consciencia mientras esperaban a que Pollen regresara con los guardias.
-¿Kagami se encuentra bien?- dijo el duque finalmente.
-Eso parece, monsieur- dijo Longg aún sin soltar a Kagami.
-Creo que sería buena idea pedir a Madame Royale que la cambien de apartamentos- dijo Adrien seriamente- en caso de que esto se repita. Y que mantenga un grupo de guardias en el pasillo y los pasajes-
No pasó mucho tiempo cuando un grupo de guardias llegaron a la habitación y se llevaron al intruso con instrucciones de no dejarlo ir por ninguna manera con ayuda de Luka y Adrien. Mientras tanto, Longg puso a Kagami de regreso en la cama y Pollen volvió a acercarse a ella para ponerle los paños húmedos para bajarle la fiebre.
x-x-x
Celdas del palacio
Al mismo tiempo
Luka y Adrien acompañaron a los guardas a entregar al atacante a las celdas del palacio, donde el capitán Raincomprix se encontró con ellos al escuchar que hubo problemas en las habitaciones de la marquise.
-Llevaré a este bribón a la Bastille para ser interrogado- dijo seriamente el capitán- no quiero que exista el riesgo de que tenga un cómplice en el palacio y venga a liberarlo. Ya ordené el carruaje para que se lo lleven a París-
-Me parece bien- dijo Luka seriamente. Aún tenía los dientes apretados y las manos cerradas en puños, y no se relajó hasta que vio al sujeto transportado hacia la Bastille seguido por una fuerte vigilancia.
Mientras que caminaban de regreso a los apartamentos de los nobles, Adrien miró de reojo a Luka, quien a pesar de haberse relajado un poco pero seguía estando tenso y molesto. No que lo culpaba, él también se sentía enojado pero no lo suficiente como para ser cegado por la furia.
La pregunta era, ¿porqué habían atacado a Kagami?
-Creo que no tiene lógica lo que sucedió- dijo Adrien de pronto.
-¿A qué te refieres?- dijo Luka volviéndose hacia él.
-Si uno lo piensa, ¿qué se ganaría matando a alguien como Kagami?- dijo el rubio- no parece ser obra de ninguno de los pretendientes de la princesa Marinette porque no ganarían nada. Debe ser causado por algo más-
-No importa quien haya ordenado esto o porqué- dijo el duque seriamente- quiero que atrapen al culpable y le den su merecido. La sola idea de lo que intentaron hacerle…-
-Lo sé- dijo Adrien pensativo. Seguía sin entender quien podía beneficiarse de la muerte de Kagami. Tendría que hablar con Plagg, quizá él podía ayudarlo en caso de que se estuviera perdiendo de algo.
Y hablando de Plagg, ¿dónde se había metido?
x-x-x
Apartamentos del rey
La mañana siguiente
Marinette se sintió horrorizada al escuchar lo que había pasado la noche anterior de parte de Liiri, quien a su vez se había enterado por Pollen. No podía creer que ese tipo de cosas sucedieran en el palacio. La princesa había pasado toda su vida ahí y jamás había ocurrido algo parecido. ¿Una mujer noble a punto de ser asesinada en Versailles? Jamás se había escuchado desde el tiempo de Louis XIV.
La princesa había acudido a los apartamentos de su padre para contarles lo que sabían. Igual que ella, los reyes estaban escandalizados por lo que acababa de pasar.
-Primero lo que le hicieron a Liiri y ahora esto. Quizá esto sobre los pretendientes es una mala idea- dijo el rey- deberíamos llevarlos de regreso a casa-
-Papa, no creo que haya sido por eso- dijo Marinette pensativa- porque la marquise no tiene nada que ver con ello. Si ella muriera, ¿en que beneficiaría a alguno de ellos?-
-Quizá ella sabe algo que no quieren que sepamos- dijo el rey.
-No, debe ser por razones más personales- dijo la reina- recuerda que también vandalizaron su hogar en Val du Loire-
-No tengo idea de quién haya hecho eso, pero sí sé que tenemos que prepararnos para lo peor- dijo la princesa- pero quisiera pedirles permiso de cambiarla a otros apartamentos en el palacio, de preferencia por los pasajes secretos para que nadie sepa donde está mientras que se recupera-
-Por supuesto- dijo el rey.
-También una investigación. El capitán Raincomprix me dijo que el culpable está en la Bastille- continuó Marinette- y un grupo de guardias en los pasillos y en los pasajes de sus apartamentos. Quería enviar a Liiri junto con Pollen a cuidarla-
-¿No crees que su sirviente fue cómplice del asesino?- preguntó la reina.
-No, Pollen no sería capaz- dijo Marinette- la pobre la pasa muy mal con la duquesa Bourgeois y la cambié de manera imprevista desde que la marquise se resfrió. No tenía manera de saber que estaría en el sitio-
-De acuerdo, haz lo que creas mejor, chérie- dijo el rey.
Una vez que la princesa se fue, la reina se volvió hacia su esposo.
-Quizá sería buena idea enviar a un guardia a las habitaciones de Marinette también- dijo ella- estoy un poco preocupada por ella-
-Pediré al capitán que organice rondas por los pasillos por las noches- dijo el rey- de manera discreta, no queremos que los nobles sospechen que estamos preocupados por ello-
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Apartamentos de Kagami
Más tarde
Marinette canceló todos sus citas y actividades del día para encargarse especialmente del asunto. Llegó acompañada de Liiri a los apartamentos de Kagami tan pronto como salió de su reunión con los reyes y se encontró con Longg y Pollen, quienes la actualizaron de lo que había sucedido y como estaba Kagami. La marquise estaba despierta y la princesa le informó que la cambiarían a otros apartamentos más seguros, que tenía vigilancia en los pasillos y solo una sola puerta hacia el pasillo para entrar y salir.
Aprovechando que la joven estaba despierta y de mejor ánimo que la noche anterior, Longg aprovechó para llevarla a los otros apartamentos, siguiendo a la princesa por los pasajes secretos. Longg se sentía halagado por la confianza que Madame Royale ponía en ellos, aunque sabía que jamás podría memorizarlos de todos modos.
-Liiri se quedará unos días con usted para ayudar a Pollen en lo que necesite, madame la marquise- dijo Marinette- no le pongan tareas muy pesadas, se está recuperando de una herida en su brazo-
Kagami alzó las cejas mirando a la joven sirviente, quien tenía un antebrazo vendado pero sonreía amablemente. Recordó que Luka le había comentado que Sass la había rescatado cuando la torturaban para sacarle información sobre la princesa.
-Gracias, madame- dijo ella con una expresión cansada. Su voz apenas le salía, pero había mejorado un poco comparado con la noche anterior
Marinette se sentó en una silla junto a su cama.
-Lamento mucho que haya pasado esto- dijo la princesa bajando la mirada- es inexcusable que lo que sucediera en Versailles-
-No es su culpa, madame- dijo Kagami en un susurro- no sé quien está detrás de eso, pero estoy segura de que no tiene nada que ver con usted-
-Quizá, pero es inexcusable que un asesino entrara a sus habitaciones- dijo la princesa- mi padre me dio su autorización para que los guardias vigilen los pasillos para mantenerla a salvo-
Kagami sonrió levemente y apoyó su cabeza en la almohada. No podía creer que la misma princesa estuviera con ella mientras que convalecía. Y pensar que por un momento había estado molesta con ella por el hecho de que Adrien había ido a Versailles por ella, pero también si no fuera por ella no habría conocido al duque Luka. Aunque no importaba, después de todo era también un pretendiente de la princesa.
-La he visto con el duque Luka los últimos días- comentó de pronto Marinette- y parecía muy preocupado por usted-
-Es un caballero atento- dijo Kagami fingiendo indiferencia- estoy segura de que es uno de sus pretendientes más importantes…-
-Oh no- dijo la princesa sacudiendo la cabeza- el duque ya renunció a la contienda-
La marquise abrió los ojos desmesuradamente al escuchar eso. Estaba segura de haber escuchado mal, pero la expresión de Marinette le había dicho que escuchó bien.
-¿Qué?¿Por qué hizo eso?- preguntó Kagami.
-No es mi lugar decirlo- dijo la princesa con una sonrisa curiosa- quien sabe qué esté sucediendo en su corazón-
Al escuchar eso, Kagami volvió a sonreír y bajó su mirada para que Madame Royale no se diera cuenta de su sonrojo, pero Marinette aún así se dio cuenta.
-Bien, la dejaré descansar. Si necesita algo, envíe a Liiri a buscarme y me encargaré de arreglarlo-
La marquise se quedó pensando en lo que había pasado mientras que la princesa se ponía de pie y salía de sus habitaciones.
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Apartamentos de Adrien
Al mismo tiempo
Adrien ya se había imaginado que Marinette estaría ocupada esa mañana después del ataque en Versailles así que se quedó en su habitación y pidió a los sirvientes que llevaran el desayuno a sus apartamentos. Después de agradecerles por la comida, Adrien se sirvió su propia taza de café y revisó su correspondencia. Vio una carta de su padre, pero como siempre solo le escribía para reclamar que estaba siendo lento en conquistar a la princesa y que ni se le ocurriera distraerse con la marquise.
Ignorando la carta, Adrien dio un sorbo a su taza de café y por fin vio llegar a Plagg a sus apartamentos.
-Plagg, ¿dónde has estado todos estos días?- dijo el rubio.
-¿De qué estás hablando?- dijo el hombre mayor- he estado aquí todo el tiempo mientras andas flotando enamorado por los pasillos…-
-No me mientas, no te he visto en dos días- dijo Adrien mirándolo sospechosamente- ¿has visto algo importante?-
-Sí y no- dijo Plagg- es algo que no es para tus oídos-
-¿Qué?¿No me lo vas a decir?- dijo el rubio sorprendido- ¿no se supone que me ibas a ayudar?-
-Ah, esto no te ayudará a conquistar a la princesa- dijo Plagg encogiendo los hombros y restándole importancia al asunto- no es como que necesites ayuda. Creí que nunca ibas a caer en sus encantos…-
-¡Plagg!-
-Ugh, está bien- dijo él resignado- hay algo que no te he dicho nunca sobre… mi pasado-
Adrien señaló un asiento frente a él para que su sirviente se sentara. Plagg lo hizo y tomó un trozo de queso, ignorando el resto del desayuno.
-Verás, recuerdas bien lo que le dije a tu padre sobre mí- comenzó a explicar Plagg- yo no nací plebeyo como la mayoría de los sirvientes de los pretendientes que están aquí. Mi padre fue el segundo hijo del antiguo duque de Anjou. De hecho, el duque actual es mi primo, pero por las leyes de primogenitura eso significó que ni mi padre ni yo íbamos a recibir ninguna herencia de parte de mi abuelo-
-Lo sé, por eso viajaste a Inglaterra y a Italia para aprender todo lo que sabes- dijo Adrien sintiendo- ¿qué tiene que ver…?-
-Cuando regresé de mi último viaje de la corte imperial de Viena a París, fue cuando la conocí- dijo Plagg- una hermosa mujer de una familia noble y acomodada. ¡Deberías haberla visto! Yo solo fui a ofrecer mis servicios a la mansión, pero cuando la vi en el jardín… esos hermosos ojos azules, sus mejillas adornadas con lindas pecas, esos cabellos rojos que tenían el mismo color que la puesta del sol…-
Adrien escuchó a Plagg sorprendido. Jamás lo había escuchado hablar así. Usualmente siempre decía que las mujeres traían problemas y odiaba las cosas cursis.
-Estaba enamorado de ella- continuó explicando Plagg- y tuve la fortuna de que ella devolviera mis sentimientos, pero su familia se opuso a nuestra relación. Cuando le pedí matrimonio ella aceptó, pero… un día después, recibí una carta suya diciéndome que había cambiado de opinión y que obedecería a sus padres-
-Oh no…-
-Fue entonces cuando me fui de París para siempre y cómo llegué a Val du Loir- dijo Plagg- y cuando ofrecí mis servicios a tu padre-
-Por eso llegaste a enseñarme cuando era pequeño- dijo Adrien antes de parpadear y sacudir la cabeza- ¿porqué me estás diciendo todo esto?¿Qué tiene que ver con tu ausencia?-
-Porque esa joven es madame Tikki, la institutriz de la princesa- dijo Plagg.
Adrien sintió un horrible vuelco. Conocía bien la influencia que Tikki podía ejercer en la princesa pues ella misma le había dicho que era como una segunda madre para ella, pero Plagg seguía tranquilo.
-No temas, ella me prometió que nuestro pasado no influiría en su opinión sobre ti con la princesa- dijo Plagg- ahora, falta algo más en esa historia-
-¿Qué cosa?-
-Desde el punto de vista de Tikki, yo la abandoné para casarme con alguien más, o eso fue lo que sus padres le dijeron-
-¡Pero eso no era cierto!-
-Lo sé- dijo Plagg- Tikki y yo ya aclaramos lo que pasó en nuestro pasado y…-
Adrien lo miró expectante con enormes ojos. Quería que Plagg le dijera que estaban juntos de nuevo y que se casarían y serían felices para siempre, pero sabía que eso era solo desear.
-Nos reconciliamos- dijo Plagg simplemente- aún no sé cómo me siento al respecto-
-Oh- dijo Adrien relajándose. No era la información que esperaba pero estaba feliz por él- entonces, ¿eso es lo que has estado haciendo durante tus ausencias?-
-Así es- dijo él seriamente- ¿y qué sucedió aquí? Parecen todos gallinas sin cabeza, sin mencionar que me encontré dos veces con un grupo de guardias. ¿Qué sucedió para que ocurriera eso?-
-Plagg, un asesino se escabulló en los apartamentos de Kagami y la atacó anoche- dijo Adrien.
-¿Qué?- dijo Plagg sorprendido.
-Lo que escuchaste- dijo el rubio frunciendo el entrecejo- por suerte el duque de Aquitania estaba ahí también…-
-¿También?¿Tú estabas ahí?- dijo Plagg alarmado, y Adrien asintió- ya veo-
El joven dio un sorbo a su taza de café antes de continuar.
-El asesino fue capturado y llevado a la Bastille- dijo Adrien- lo que no entiendo es, ¿quién querría lastimar a Kagami?¿Qué beneficio tendrían?-
Plagg asintió pensativo. No tenía sentido, la marquise no bloqueaba el camino de ninguno de los pretendientes, excepto quizá el de Adrien por el hecho de que la había cortejado previamente. Recordó también que la mansión de la marquise en Val du Loire había sido atacada también. ¿Habría sido eso obra de quien creía?
-¿Qué piensas, Plagg?- preguntó el rubio.
-Nada- dijo él sacudiendo la cabeza a pesar de que sí tenía un sospechoso, pero estaba seguro de que a Adrien no le gustaría escucharlo- voy a averiguar lo que pueda para saber qué es lo que descubro al respecto-
Adrien asintió mientras Plagg pensaba en hacer una pequeña visita a La Bastille en París para averiguar un poco más, y también escribirle a Nooroo.
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Atacaron a Kagami y por poco no la cuenta porque estaba enferma. Lo bueno es que Adrien y Luka estaban cerca y lograron someter al asesino. Ya veremos si logran descubrir al culpable (coff… coff… Gabriel) y su reacción al saberlo.
Vayan a leer el fic de Misao, mi pelotita antiestrés murió el sábado.
Muchas gracias por leer y por sus reviews. Abrazos.
Abby L.
