Resumen: Todos los nobles y hombres poderosos de Francia se apresuran a enviar a sus hijos a Versailles tras el anuncio de que la hija única del monarca va a elegir a su próximo esposo, pero uno de los pretendientes no está muy feliz de estar ahí.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fic está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la cuarta temporada y de los especiales.
OCURRIÓ EN VERSAILLES
CAPÍTULO 13
Apartamentos de Kagami
La mañana siguiente
Luka se mantuvo alejado de los apartamentos de Kagami para darle su espacio y se conformó en enviar a Sass a preguntar por ella, cosa que no le molestó ni un poco a sus sirviente porque Liiri estaría ahí. A la mañana siguiente, Sass regresó a las habitaciones del duque con una invitación de la marquise a acompañarla en el desayuno.
El joven no se hizo del rogar y se apresuró a ver a Kagami a sus habitaciones. Miró con alivio que los apartamentos de la marquise estaban rodeados por varios grupos de guardias del palacio.
TOC TOC
Liiri abrió la puerta y sonrió al verlo llegar sabiendo lo feliz que eso haría a Kagami, y se apartó para dejarlo pasar. Luka entró a la antecámara de los apartamentos de Kagami, encontrando a la joven vestida con normalidad y sentada en uno de los sillones de la salita. Aún tenía sus mejillas ligeramente enrojecidas y podía notar sus ojos cansados, pero en general se veía mucho mejor que la otra noche.
El duque dejó escapar un suspiro de alivio al verla levantada y relativamente bien. Sonrió mientras caminaba hacia ella.
-Monsieur le duc- dijo Kagami.
-Me da gusto verla recuperada, madame la marquise- dijo Luka tomando la mano de la joven y besándola.
-No por completo, pero ya me siento mucho mejor- dijo ella señalando un asiento frente a ella. Luka no se hizo del rogar y se sentó donde Kagami le indicó. La vio tomar aire antes de agregar- le debo mi agradecimiento, monsieur. Si no fuera por usted y Adrien…-
-No tiene nada que agradecer- la interrumpió Luka- si no fuera por mí y mi torpeza, usted no hubiera estado enferma esa noche y se hubiera podido defender sin problemas por sí misma. La he visto pelear-
-Aún así le agradezco que me ayudara- dijo ella sonriendo ligeramente sonrojada antes de dudar un poco- hay algo… que quisiera saber-
Luka alzó las cejas y asintió, dándole a entender que la estaba escuchando. Vio a la joven juntar sus pies y jugar nerviosamente con sus manos antes de levantar la mirada hacia él.
-Madame Royale estuvo aquí… y me dijo que usted se retiró de la competencia de sus pretendientes- dijo ella después de una breve pausa.
-Lo hice- dijo el duque.
-¿Puedo preguntar porqué lo hizo?- dijo la marquise- si lo entendí bien, usted era quien tenía una mayor oportunidad de casarse con la princesa y ser el futuro rey-
Como respuesta, Luka se puso de pie y, tras asegurarse de que Liiri y Pollen los hubieran dejado solos, se acercó a la joven y puso una rodilla en el suelo a su lado.
-Porque mi corazón solo le pertenece a una mujer, madame- dijo Luka tomando sus manos- me enamoré de usted desde la primera vez que la vi, cuando casi me asesina durante su práctica con el arco, porque su flecha pudo haber pasado al lado de mi cabeza, pero la verdad es que me dio en el corazón-
Diciendo eso, Luka condujo las manos de Kagami a su pecho para que ella sintiera la violencia con la que su corazón latía.
-La amo con todo mi ser- continuó Luka sin soltarla- quisiera que conceda el honor de seguir cortejándola porque es mi intención pedir su mano en el futuro-
La joven sintió como si de nuevo le faltaba el aire, pero no tenía nada que ver con su enfermedad. Su corazón latía con la misma fuerza y violencia que el de Luka. Como respuesta, ella soltó sus manos y las puso sobre los hombros de él, deslizándose un poco hacia delante en la silla y presionó sus labios sobre los de él. Sorprendido por el atrevimiento de la marquise pero aliviado de que devolviera sus sentimientos, Luka la rodeó con sus brazos para acercarla a él y respondió a su beso.
TOC TOC
Los dos se separaron bruscamente al escuchar el ruido de la puerta, y Luka se puso de pie de golpe tan rápido que casi tropieza, lográndolo justo antes de que Longg entrara a la habitación. El sirviente de Kagami había estado de mal humor desde que habían llegado, y ahora miraba sospechosamente a Luka.
-El médico real acaba de llegar a verla, madame- anunció el recién llegado haciendo una exclamación tratando de evitar la mirada de Luka.
-Gracias Longg…- dijo Kagami sin poder evitar un tono decepcionado, del cual el duque se dio cuenta. Luka toomó su mano y la acercó a sus labios para besarla.
-La veré más tarde, madame- dijo él con una sonrisa tan dulce que hizo que la chica agradeciera estar sentada.
-Eso espero, monsieur- dijo ella sonriendo mientras que veía a Luka salir. Una vez que se quedó sola, Kagami llevó distraídamente una mano a sus labios sin dejar de sonreír, aunque rápidamente se compuso para recibir al médico real.
x-x-x
Apartamentos de la princesa
La noche siguiente
Alya miró a las damas de compañía de la princesa charlando emocionadas sobre los pretendientes en la antecámara. Rose mencionó que era terriblemente romántico que el duque Luka hubiera renunciado para cortejar a la marquise. No solo eso, Juleka estaba feliz por que su hermano encontrara a alguien a quien amaba y Mylène mencionó que Adrien le parecía no solo apuesto, sino muy galante.
La única que no estaba muy impresionada era Alix.
-Bah, que ridículo- dijo la chica pelirroja- ¿acaso ya se olvidaron que el sujeto estuvo con cara de pocos amigos la mayor parte del tiempo que estuvo aquí?-
-Vamos, Alix- dijo Rose- no puedes negar que es muy guapo-
-No la escuchen, es solo que Alix ya está casada- añadió Mylène con una risita.
Las chicas siguieron discutiendo cuando Marinette se levantó y se escabulló hacia su habitación. Alya la siguió discretamente para que las otras chicas no se dieran cuenta. Cuando entró, se encontró a la princesa calzándose sus botas.
-¿Estás segura de que quieres hacer esto?- dijo Alya.
-Por supuesto- dijo Marinette abrochando las botas mientras que la pelirroja recogía una capa y la ponía sobre los hombros de la princesa- quiero pasar tiempo a solas con él para saber si sus sentimientos son los mismos…-
-Por supuesto que es, el chico te sigue por todos lados como un cachorrillo enamorado- dijo la joven poniendo sus manos en las caderas, claramente sin aprobar el plan de la princesa- y parece un buen hombre-
-Quiero verlo a solas y estar segura- dijo Marinette en voz baja.
-Bien, supongo que tienes razón- dijo Alya atando los cordones de la capa y ayudándola a ponerse la capucha- solo… ten cuidado. ¿Quieres que envíe a Trixx a vigilarlos?-
-No es necesario- dijo la princesa- confío en él-
-Bien, solo ten cuidado- insistió la pelirroja.
Marinette asintió y salió de sus habitaciones por un pasaje secreto junto a su peinador. Una vez que la princesa desapareció en el pasaje, Alya acomodó las almohadas en la cama para dar la apariencia de que estaba dormida en su cama y apagó las velas antes de regresar a la antecámara.
-¿Alya?- dijo Alix- ¿qué sucede?-
-Madame Royale dijo que estaba cansada y se retiró a dormir- dijo la pelirroja- vayan a sus habitaciones sin hacer ruido-
Las chicas asintieron y salieron de la antecámara hacia el pasillo. Una vez que lo hizo, Alya regresó a la habitación de la princesa para esperar su regreso.
x-x-x
Pasillo sur
Al mismo tiempo
Adrien no podía creer la nota que había recibido esa tarde de parte de la princesa, en la que le pedía que la encontrara en el pasillo sur. Al principio había pensado que era una broma pesada de alguien, pero las ganas de verla ganaron a sus dudas.
"Ten cuidado", le había dicho Plagg "bien podría ser una trampa de ese desagradable Xavier Yves para hacerte quedar mal".
Adrien le prometió que así lo haría y por fortuna no fue decepcionado, porque después de apenas unos minutos de haber llegado y estar esperando sintió que una pequeña mano se cerró alrededor de su muñeca y tiró de él, acercándolo hacia la pared y haciéndolo entrar un pasaje secreto. Pronto se dio cuenta de que la persona que lo había atraído, una mujer que estaba cubierta por una capucha, era la princesa.
-Madame- dijo Adrien al verla, a punto de hacer una reverencia.
-Shhh- dijo la joven cubriendo su boca y tomando su mano- sígueme-
Sin soltar su mano, la princesa lo siguió por el pasillo secreto que ya conocía hacia la sala de música. Una vez que llegaron, Adrien la ayudó a quitarse su capa y capucha con cuidado de no hacerla sentir incómoda. La chica no parecía molesta para nada, al contrario, parecía muy cómoda con su presencia.
Una vez que terminaron con ello, la princesa le pasó una vela encendida del candelabro que llevaba en una mano y ambos se dispusieron a encender las velas de la sala.
Finalmente la joven tomó una flauta y señaló el piano.
-Para esto quería que viniera. ¿Me haría el honor de acompañarme?-
-El honor es mío, madame- dijo Adrien tomando asiento en el banquillo y puso sus manos en las teclas- este piano es magnífico-
-Por eso quería verte aquí- dijo Marinette sonriendo y dejando de hablarle de manera formal- la primera vez que nos vimos aquí… bueno, no he podido olvidar la música que tocaste ese día. Aunque huiste tan pronto como me viste aquí-
Adrien bajó los ojos avergonzado al recordar la manera en la que se había comportado cuando recién había llegado a Versailles.
-No… no sé que decir, fui un tonto-
-No diga eso, monsieur- dijo la princesa poniendo una mano sobre el hombro de él- todos podemos cometer errores. Yo también creí… que no era una persona agradable, pero pronto me di cuenta que no es así. ¿Le parece si comenzamos?-
Marinette se llevó la flauta a sus labios y Adrien comenzó a pasar sus dedos rápidamente sobre las teclas del piano. Ambos crearon una hermosa melodía que los hizo sentir mucho más cercanos de lo que habían estado antes a pesar de que estaban en extremos separados de la sala.
Después de un rato de tocar, la princesa dejó la flauta a un lado pero hizo una seña de que Adrien siguiera tocando. El chico no se hizo repetir la indicación y siguió tocando. Después de unos minutos sintió algo a su lado, y se dio cuenta de que la joven se había sentado a su lado.
-Madame- dijo Adrien tomando su mano. ¡Su piel era tan suave! La cercanía de la princesa lo hizo ponerse un poco nervioso.
Marinette puso sus manos sobre las de Adrien, quien tenía las suyas sobre las teclas, y el joven comenzó a tocar haciendo que la joven sonriera levemente mientras que ella mantenía sus manos sobre la suyas. Los ojos de cada uno de ellos pasaron de las teclas a los ojos del otro y se miraron de nuevo con una sonrisa.
Adrien acercó su rostro al de ella y ésta hizo lo mismo. Los dos cerraron los ojos conforme se acercaban, pero el rubio fue el primero en bajar las manos y separarse un poco de ella.
-Lo siento- dijo el joven en voz baja, cerrando sus manos en puños como si estuviera intentando controlarse- la respeto y esperaré el tiempo que sea necesario porque tengo la esperanza de que me elija como su esposo. La amo con todo mi corazón. Además, no quiero causarle problemas porque estamos a solas. La… amo tanto que no quiero hacer nada que pueda causar que la pierda-
Marinette no parecía molesta por ello, al contrario, seguía sonriendo mientras escuchaba eso. Solo apoyó la cabeza sobre el hombro de él y suspiró con una sonrisa mientras que Adrien volvía a tocar.
-Me gustó mucho pasar esta velada con usted- dijo la princesa después de un rato, cuando ambos se dieron cuenta de lo tarde que era- debe tocar para mí de nuevo-
-Cuando lo desee- dijo Adrien.
Los dos se levantaron del banquillo del piano. Adrien la ayudó a volver a ponerse su capa y capucha antes de acompañarla de regreso a sus habitaciones por los pasajes secretos, todo ello con cuidado de no hacer ruido para no alertar a los guardias que recorrían los pasillos desde el ataque contra Kagami.
-Bueno, aquí estamos- dijo Marinette deteniéndose en la puerta detrás del peinador de su habitación.
-Le agradezco por haberme invitado a esa hermosa velada- dijo Adrien sonriendo apenado, no sabía qué decir.
-Gracias por acompañarme-
-Buenas noches, madame- dijo el joven, tomando su mano y besándola sin dejar de mirarla a los ojos.
-Buenas noches- dijo ella poniéndose de puntillas y besando su mejilla antes de salir del pasaje secreto a sus habitaciones y cerrando la puerta.
Adrien se quedó paralizado por un momento, tocándose la mejilla sin poder creer que la princesa lo había besado, antes de sonreír ampliamente y regresar por el pasaje secreto hacia el pasillo donde se había encontrado con ella y regresar a sus apartamentos.
No se dio cuenta que dos pares de ojos lo miraban furiosos. Xavier Yves y su padre estaban comenzando a perder la paciencia, sabiendo que sus posibilidades de conquistar a la princesa eran casi nulas a estas alturas.
-Tenemos que hacer algo un poco más drástico con nuestro problema con el chico Agreste- dijo Bob Roth apretando los puños.
x-x-x
Habitaciones de Marinette
Al mismo tiempo
Cuando Marinette entró a su habitación, se quitó la capa y la capucha y se apresuró al sillón donde sabía que Alya la estaría esperando después de su aventura.
-¡Alya, no te imaginas lo que pasó!- dijo la joven poniendo una mano sobre su hombro.
La pelirroja se volvió hacia ella y encendió una lámpara a su lado, pero la princesa sintió un vuelco de sorpresa al ver que no era Alya, sino Tikki.
-No me digas- dijo su institutriz entrecerrando los ojos y cruzando los brazos- ¿dónde se suponía que estabas a esta hora de la noche?-
-Ti… Tikki- dijo Marinette nerviosamente- no te había visto ahí. ¿Qué haces aquí?-
-Vine a buscar a mi pupila, y me encuentro con Alya tratando de hacer excusas para cubrirte- dijo la mujer pelirroja aún mirándola molesta- ¿me vas a decir dónde estabas y con quién, o voy a tener que ir con tus padres a contarles lo que pasó?-
La princesa palideció. Si sus padres llegaban a saberlo, estaría en graves problemas.
-No, Tikki, no les digas nada- dijo ella finalmente con una expresión derrotada- bien, la verdad es que estaba con Adrien en la sala de música-
-¿Qué dices?- dijo Tikki sorprendida- Marinette, ¿cómo se te ocurre hacer algo así?¿No pensante en tu honor, en tu reputación?-
-No pasó nada, él solo tocó el piano y ya- dijo la princesa- Adrien es el elegido… él es tan galante y respetuoso…-
Tikki parpadeó.
-¿Estás segura?- dijo su institutriz- recuerda que aún quedan varios días antes de que esperen tu anuncio, aún tienes tiempo de ver otras opciones-
-Lo amo- dijo Marinette, sorprendiendo a Tikki de la seguridad con la que lo decía- estoy segura-
La institutriz se relajó al escuchar eso y sonrió levemente, pues al parecer Plagg había hecho bien educando a ese muchacho.
-Bien, vete a dormir y mañana hablaremos de esto- dijo Tikki finalmente- pero no quiero volver a saber que escapaste para ir a verte con el muchacho-
Marinette asintió apenada.
x-x-x
La Bastille
La tarde siguiente
Monsieur Raincomprix caminaba de un lado a otro fuera de las celdas de la temible prisión. A pesar de que era el capitán de los guardias del rey y uno de los hombres más leales, la sola vista de la fortaleza le causaba escalofríos y esa semana había tenido que visitarla más seguido de lo que le hubiera gustado.
Era la segunda vez que había un ataque en Versailles desde que los pretendientes habían llegado y, a pesar de que los incidentes no parecían estar relacionados, él estaba seguro de que llegaría al fondo del asunto. Su hija vivía en Versailles también y no le hacía ninguna gracia que dos mujeres hayan sido atacadas en las últimas semanas, una sirviente y una marquesa.
Había interrogado a los atacantes de Liiri hacía unos días, pero lo único que esos dos sabían era que una mujer les había contactado para que sacaran información a la sirviente por cualquier medio necesario y que la encontraran en un sitio secreto, pero con la noticia de su captura no se presentó en el sitio. No sabían quien era la mujer ni para quien estaba trabajando.
Ahora que habían capturado al casi asesino de la marquise Kagami quizá lograría obtener más respuestas. Kim e Ivan, sus subordinados, habían pasado los últimos días interrogándolos para conseguir sus respuestas.
-¿Y bien?- dijo Roger.
-El prisionero aún se resiste a hablar, monsieur Raincomprix- dijo Kim gruñendo mientras se asomaba por la puerta de la celda- necesitamos más tiempo para que confiese-
-Tiempo es lo que no tenemos- dijo el jefe de la guardia- sus Majestades están impacientes y quien hizo esto puede tener un cómplice e intentar atacar de nuevo-
Kim asintió y regresó al interior de la celda mientras que Roger apoyaba la espalda en la pared, pensando en que si no fuera peligroso le pediría a su hija Sabrina que dejara el servicio de la duquesa Chloé para vigilar a la marquise, pero pronto desechó esa idea. Kagami estaba bien protegida, seguramente no la atacarían de nuevo de esa manera.
No, necesitaba información.
-Tiene que tener paciencia, monsieur- dijo Max, su asistente, ajustándose las gafas- quizá debería interrogar a los sirvientes de los pretendientes… si es que el ataque a la marquise tiene que ver con ellos-
-Claro que tiene que ver con ello- dijo Roger frunciendo el entrecejo- nunca había sucedido algo así bajo mi vigilancia. Ninguno de los dos ataques se parecen y al mismo tiempo son distintos-
No pasó mucho tiempo cuando finalmente Ivan y Kim salieron de la celda con expresiones sorprendidas. Kim se volvió a Max.
-Necesitamos preparar una compañía para viajar inmediatamente a Val du Loire- dijo Kim seriamente.
-¿El asesino por fin habló?- dijo Roger, y los dos jóvenes asintieron- ¿quién es responsable?-
Los dos se miraron entre sí antes de responder.
-Sí, monsieur- dijo Ivan- no lo va a creer…-
x-x-x
Galería de los Espejos
Esa noche
La princesa había invitado a todos los pretendientes y todos los jóvenes viviendo en Versailles a un baile en la galerie des glaces del palacio. Afortunadamente la marquise Kagami ya estaba lo suficientemente recuperada para asistir a pesar de las objeciones de Longg. Finalmente el duque Luka lo había convencido, prometiéndole que se encargaría de cuidarla y la devolvería a sus habitaciones al primer momento en el que la viera fatigada.
Xavier Yves parecía desesperado por acercarse a la princesa pero Alya y Tikki no parecían dispuestas a dejarlo tocarla, sobre todo porque se ponía de mal humor cuando Adrien estaba cerca de ella. El único otro pretendiente que quedaba, Wayhem, parecía más interesado en charlar con Sabrina y Mylène que tratar de cortejar a la princesa.
Las damas de compañía de la princesa estaban dispersas por la sala, algunas bailando con algún joven. Además de ellas estaba la duquesa Chloé Bourgeois y la hija del embajador italiano, Nino aún cortejando a Alya, Marc y Nathaniel quienes eran el cronista y el pintor real respectivamente.
Durante la fiesta, era bastante obvio la preferencia de la princesa hacia Adrien, sobre todo porque no habían parado de bailar juntos tan pronto como había comenzado la música.
-Me siento mucho honrado de que me haya elegido para bailar conmigo, madame- dijo Adrien con una sonrisa enamorada, su corazón latiendo de emoción al sentir el cuerpo de ella tan cerca del suyo, esos hermosos ojos azules sobre los suyos. No podía creer que no era solo la mujer que amaba y que parecía amarlo de vuelta, sino que era la princesa de Francia.
-Es un placer, monsieur- dijo Marinette sonriendo sonrojada- no puedo creerlo-
-¿Creer que cosa?- dijo el rubio mientras daban una vuelta muy cerca de donde Luka y Kagami bailaban también, mirándose enamorados.
-Que lo haya encontrado- dijo la princesa- a alguien como usted-
Adrien no supo que decir, solo sonrió apenado. Podía sentir sobre ellos dos las miradas de Nino y Alya, quienes bailaban cerca.
-Soy yo quien no puede creer que se haya fijado en mí- dijo Adrien en voz baja- usted es la princesa de Francia y yo solo soy… yo-
Marinette amplió su sonrisa y apoyó su cabeza en el pecho de él.
-No solo por que es quien es- continuó el joven- sino por que su corazón es tan puro que no pude evitar enamorarme de usted. Desde que la vi cuidar de Liiri o de Kagami me di cuenta de que no podía evitar enamorarme de usted. Y es tan hermosa que me deja sin aliento…-
La princesa se ruborizó, aún apoyando su cabeza en el pecho de él y sintiendo su corazón latir de emoción mientras seguía diciendo esas palabras. Se separó un poco de él para mirarlo a los ojos.
-Adrien, la verdad es que yo…-
Pero no terminó de decir su frase porque las dos puertas de la galería se abrieron de golpe para dejar entrar no a los guardias del palacio, sino a un grupo de soldados rodeando a todos los invitados a la fiesta. Los presentes se alarmaron comenzando a murmurar y Adrien no dudó el empujar levemente a Marinette hacia uno de los espejos mientras que él la cubría con sus brazos extendidos.
A la cabeza de ellos iba monsieur Raincomprix caminando seriamente hacia la princesa con cara de pocos amigos.
-Alto- dijo Adrien entre dientes sin moverse, preocupado de que el ejército hubiera traicionado a los reyes y estuvieran moviéndose a atacar a Marinette.
La princesa puso una mano en su hombro para tranquilizarlo antes de volverse seriamente hacia el capitán de la guardia.
-¿Qué significa esto, monsieur Raincomprix?- dijo seriamente Marinette.
-Lamento interrumpir su fiesta, Madame Royale- dijo Roger haciendo una inclinación y tocando la punta de su sombrero mientras hablaba- pero hemos venido con la misión de ejecutar una orden de arresto contra un monsieur Adrien Agreste y trasladarlo a La Bastille en París-
-¿QUÉ?- dijeren Adrien y Marinette al mismo tiempo.
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Pues un nuevo giro en la historia, Adrien está a punto de ser arrestado y ser llevado a la infame prisión de La Bastille. Ya verán la razón.
Vayan a leer el fic "Conocerse de nuevo", de Misao-CG. ¡Sufran conmigo!
Muchas gracias por seguir leyendo y por sus reviews. Nos leemos pronto.
Abby L.
