Resumen: Todos los nobles y hombres poderosos de Francia se apresuran a enviar a sus hijos a Versailles tras el anuncio de que la hija única del monarca va a elegir a su próximo esposo, pero uno de los pretendientes no está muy feliz de estar ahí.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fic está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la cuarta temporada y de los especiales.
OCURRIÓ EN VERSAILLES
CAPÍTULO 14
Galería de los Espejos
Al mismo tiempo
Nadie en en la gran galería se atrevió a decir nada, la orquesta había dejado de sonar y el silencio era ensordecedor. Ninguno de los presentes podía dar crédito a lo que acababan de escuchar.
-Lamento interrumpir su fiesta, Madame Royale. Tenemos una orden de arresto para un monsieur Adrien Agreste- había dicho el jefe de la guardia real.
-¿QUÉ?- dijeren Adrien y Marinette al mismo tiempo.
Sin responder a la pregunta y sin querer repetir lo que dijo, Roger hizo una seña a los soldados para que se acercaran a arrestar al rubio. Dos de ellos se adelantaron y tomaron a Adrien de los brazos, alejándolo un par de pasos de la princesa.
-¡Un momento!- dijo él horrorizado, forcejeando para soltarse de ellos pero los soldados lo tenían bien sujeto. Un tercero se acercó también y forzó sus brazos a la espalda para colocarle un par de grilletes en sus muñecas- ¿de qué se me acusa?-
-Se le acusa de ser el autor del intento de asesinato contra la marquise Tsurugi- dijo monsieur Raincomprix cruzándose de brazos- el prisionero acaba de confesar que atacó a la marquise bajo las órdenes directas de monsieur Agreste-
Adrien sintió un horrible vuelco al escuchar eso. ¡Si él no tenía nada que ver con eso! A menos que… si su padre sabía que Kagami estaba en Versailles también… no, no sería capaz de ordenar el asesinato de la marquise, ¿verdad? Pero por la expresión decidida de monsieur Raincomprix parecía que sí.
Al caer en cuenta de lo que hizo su padre, sus ojos se volvieron horrorizados a Marinette, quien estaba detrás de ella mirándolo sin creer lo que estaba sucediendo. Lo más importante en el mundo en ese momento era que la princesa creyera en su inocencia. Se forzó a sí mismo a volverse hacia ella y a mirarla a los ojos a pesar de los intentos de los soldados de inmovilizarlo
-Yo no hice esto…- dijo el rubio mirándola con urgencia, notando que estaba tan asustada e incrédula como él- lo juro, yo no tuve nada que ver…-
-¡Eso es ridículo, monsieur Raincomprix!- intervino el duque Luka sin soltar la mano de Kagami, quien también parecía querer intervenir en lo que estaba ocurriendo- ¡si él fue quien nos ayudó a atrapar al atacante!-
-Es cierto- dijo Kagami- él fue uno de los que acudieron en mi ayuda esa noche-
Un murmullo recorrió la sala mientras que todos esperaban a que la princesa dijera algo al respecto, pues parecía estar congelada de horror sin saber que decir o pensar de lo que estaba sucediendo en esos momentos. Finalmente Marinette intervino y dio un paso al frente para detenerlos.
-Alto, monsieur Roger- dijo la princesa volviéndose al jefe dela guardia, quien se sorprendió de la intervención de la princesa- suéltenlo-
-Madame Royale, no puedo…- comenzó a decir Roger.
-Le estoy dando una orden, capitán Raincomprix- dijo la princesa seriamente.
-Lo lamento, madame, pero no puedo hacer lo que me pide porque mis órdenes vienen directamente de Su Majestad el rey- dijo Roger.
La princesa se quedó sorprendida al igual que el duque y la marquesa, quienes sabían que no podían hacer nada para que lo liberaran si las órdenes venían del rey. La joven se volvió a Adrien preocupada, pero no pudo verlo por mucho tiempo porque el capitán de la guardia hizo una señal a los soldados para que se lo llevaran. Los dos soldados comenzaron a arrastrar a Adrien, quien no quitaba sus ojos de ella.
-Yo no hice nada, madame- exclamó Adrien forcejeando con los soldados sin dejar mirando a Marinette- tiene que creerme… yo no lo hice…-
La princesa se cubrió la boca al ver a Adrien siendo arrastrado fuera de la sala seguido de los soldados y su rostro desaparecía bajo una bolsa de tela. Quiso seguirlos pero la marquise la detuvo tomando su mano.
-Espere, madame- dijo Kagami seriamente- tiene que hablar con Sus Majestades. Las órdenes vienen de ellos-
-Lo… lo sé. Lo haré- dijo Marinette nerviosamente. La música volvió a sonar como si nada hubiera pasado, pero ninguno de los presentes parecía estar de humor para seguir bailando.
-No tiene sentido que acusen a Adrien- dijo Luka seriamente- yo estuve ahí cuando el asesino atacó a la marquise. Él fue quien impidió que huyera y quien me detuvo porque estuve a punto de… que se me pasara la mano. Adrien fue quien dijo que no lo hiciera para poder averiguar quien está detrás de eso. Es imposible que él haya tenido algo que ver-
Marinette meditó su respuesta.
-Vengan conmigo- dijo la princesa haciendo una seña a Tikki para que la siguiera- tenemos que llegar al fondo de todo esto-
x-x-x
Calabozo en Versailles
Esa noche
Adrien apoyó la espalda en la pared y parpadeó para aclarar sus ojos, que estaban llenos de lágrimas.
No podía creer lo que acababa de pasar. Por primera vez su vida estaba a punto de ser perfecta, parecía que la mujer que amaba devolvía sus sentimientos, pero nuevamente por culpa de su padre todo se había ido al trasto. ¡Su padre! No podía creer que hubiera llegado tan lejos como para ordenar el asesinato de Kagami.
Solo podía haber sido Gabriel Agreste. Había pensado que quizá era una trampa de Xavier Yves y su padre, pero ellos no sabían nada sobre su relación pasada con la marquise, no la habrían elegido como objetivo. No, su padre era seguramente el culpable
Apoyó la cabeza en la pared y suspiró mirando al techo. Había escuchado que esa noche lo moverían a la Bastille y como no era noble podían echarlo a una mazmorra o torturarlo. Mentiría si dijera que no tenía miedo, pero lo que más le preocupaba era que Marinette fuera a creer que realmente intentó asesinar a Kagami.
Adrien se abrazó a sí mismo y apretó los ojos. El solo pensar que Marinette estuviera pensando que era culpable le rompía el corazón. No importaba si salía vivo de ese entuerto o no, ahora sabía que era seguro que la princesa no confiaría en él, y aunque lo hiciera, los reyes nunca lo dejarían casarse con ella.
-Maldita sea- dijo él en voz baja, golpeando el suelo con su puño y causando un sonido tintineante al mover las cadenas.
CLAC CLAC CLAC
El sonido de pasos acercándose a la celda lo alertó, pero no le importó mucho ya que pensó que serían los soldados para transportarlo a la Bastille, pero se sorprendió al sentir una delicada mano sobre su antebrazo descubierto. Al levantar la vista se sorprendió de ver a una mujer escondida bajo una capucha extendía su mano hacia él de entre los barrotes e inmediatamente supo quien era antes de que descubriera su rostro.
-Mari… madame- dijo Adrien sorprendido de verla ahí, arrastrándose para acercarse a los barrotes- ¿que es…?-
Pero fue inmediatamente silenciado por la mano de la princesa sobre su boca.
-Shhhh- dijo ella seriamente- no tenemos mucho tiempo. Mírame a los ojos y dime que no tuviste nada que ver con el atentado contra la marquise de Châtelet-
-Lo juro- dijo Adrien seriamente sin apartar sus ojos de los suyos- no tenía idea de lo que había pasado. Por favor, tiene que creerme-
Marinette se relajó y sonrió.
-Estaba segura que no tenías nada que ver con ello- dijo la princesa en voz baja- escucha bien, con Plagg y los otros estamos tratando de convencer a mis padres de dejarte ir. No puedo hacer nada para evitar que te lleven a la Bastille hasta que mi padre se convenza de que no participaste en esta conspiración, pero estoy segura de que pronto lo lograré-
-Madame, lo único que me llena de alivio es que usted me cree- dijo Adrien tomando su mano y besándola a través de las rejas. No pasó desapercibido que la princesa no le hablaba ya con su fórmula de cortesía, pero él no se atrevía a hacer lo mismo- por un momento pensé que usted también me creía un criminal-
-Por supuesto que no- dijo ella pasando su mano por uno de los barrotes para tocar su mejilla. Adrien ladeó su cabeza hacia ella y cerró los ojos comenzando a sentirse aliviado.
-Gracias…- susurró él.
-Cuídate en la Bastille- dijo Marinette seriamente- no digas nada sobre mi plan, y no les des causa de hacerte daño…-
CRASH
Marinette se volvió dando un respingo al escuchar algo quebrándose detrás de ella. Se volvió a Adrien y le dio un apretón a su mano.
-Esa es la señal de que alguien se acerca- dijo ella rápidamente- confía en mí, todo estará bien-
El corazón del rubio dio un salto de emoción al contacto con ella y la vio desaparecer en la distancia por el pasillo y luego escabulléndose detrás de una armadura, seguramente a un pasaje secreto. No pasó mucho tiempo cuando monsieur Raincomprix y los guardias llegaron por él para transportarlo a la Bastille en París.
x-x-x
Pasillos del primer piso
Al mismo tiempo
Mientras que Marinette estaba en el calabozo con Adrien, Luka y Kagami se encargaban de distraer a monsieur Raincomprix explicándole que era imposible que Adrien estuviera involucrado en la conspiración para asesinarla por que había sido él había capturado al atacante. Al mismo tiempo, Tikki logró localizar a Plagg y lo puso al tanto de lo que acababa de suceder durante la fiesta.
La primera reacción de Plagg fue poner su mano sobre su espada dispuesto a hacer lo necesario para sacar a su cachorro del calabozo o de la Bastille, donde estuviera, pero la presencia de Tikki lo ayudó a tranquilizarse y pensar las cosas fríamente.
-A ver- dijo Plagg caminando de un lado a otro nerviosamente- el atacante de la marquise de Châtelet dijo que monsieur Agreste había sido quien pagó para que la asesinara. ¿No se les ocurrió que sería Gabriel Agreste?-
-Por supuesto. Según lo que logramos averiguar, monsieur Raincomprix envió a una compañía a Val du Loire para arrestarlo, pero también arrestaron al muchacho pensando en que fuera su cómplice- dijo Tikki mientras que Plagg entrecerraba los ojos- necesitamos a alguien que pueda servir como testigo de que Adrien no estaba al tanto del complot de su padre. Tu testimonio es necesario, pero necesitamos a alguien más-
Plagg meditó su respuesta. Sabía que el maldito de Gabriel Agreste tenía que estar detrás de todo ese problema. Era obvio que Gabriel quería que su hijo se alejara de Kagami y si ella estaba en Versailles, por supuesto que intentaría deshacerse de ella.
Si había alguien que conocía bien todos los negocios turbios de Gabriel era…
-Nooroo- dijo él de pronto.
-¿Perdón?-
-Nooroo es el asistente del viejo Agreste- dijo Plagg- es un hombre brillante que le debe dinero y por eso trabaja para él prácticamente como su esclavo. Quizá él puede ayudarnos-
Tikki entrecerró los ojos, claramente sin aprobar lo que Gabriel hacía, pero sacudió la cabeza y asintió.
-¿Crees que puedas hablar con él antes de que los soldados lo arresten?-
-Si el viejo Agreste alcanza a huir del país, seguramente lo dejará atrás- dijo Plagg- y sé que Nooroo se escondería en algún sitio, en su vieja casa tal vez. Puedo hacerlo, pero tengo que salir inmediatamente hacia Val du Loire para llegar antes que la compañía…-
-Eso quería escuchar- dijo Tikki tomando su mano- ven conmigo-
Los dos caminaron hacia los establos reales y la mujer utilizó su autoridad en el palacio para que le dieran un caballo. No solo eso, sino que le ofreció una bolsa llena de provisiones para el viaje. Antes de subir al caballo, Plagg atrapó a Tikki por la cintura y la besó en la mejilla.
-Espero regresar pronto con buenas noticias, ma Sucrette- dijo Plagg guiñándole el ojo antes de comenzar a cabalgar y alejarse en la distancia.
-Ten cuidado… Chaussette- dijo Tikki mirándolo perderse de vista antes de regresar al interior de Versailles. Dio un paso hacia delante, media vuelta y un paso atrás- ugh, ¡maldición!-
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Apartamentos de los Roth
Al mismo tiempo
Las únicas personas que se regocijaban de la mala fortuna de Adrien Agreste habían sido Xavier Yves y su padre, porque desde que regresaron a sus apartamentos habían estado brindando por su éxito. Sabían que no quedaban pretendientes, solo el inútil de Wayhem quien no parecía interesado y a quien la princesa nunca elegiría.
Esa noche, padre e hijo estaban celebrando el hecho de que Adrien estuviera siendo transportado a la Bastille, sacándolo automáticamente de la contienda.
-A nuestro éxito- dijo Xavier levantando su copa.
-A nuestro futuro a la cima del poder- añadió Bob Roth.
Los dos bebieron de sus copas con una sonrisa. Parecía que el destino les estaba entregando todo lo que querían en una bandeja de plata. El idiota de Nino Lahiffe había salido de la carrera tan pronto como vio a la dama de compañía de la princesa, y no mucho después el duque Luka Couffaine había hecho lo mismo por la marquise. Y ahora sabía que el chico Agreste estaba fuera de la contienda.
Y lo mejor: no habían tenido que hacer nada al respecto.
Había enviado a uno de sus sirvientes a sobornar a Liiri y saber quién llevaba la delantera, pero seguramente los Agreste habían sido quienes decidieron secuestrarla y torturarla. También había querido hacer algo para quitar a Adrien del camino, pero el muy idiota (o su padre) lo había hecho por él con ese intento de asesinar a la marquise.
-Mañana buscarás a la princesa e intentarás seducirla para sellar el pacto- dijo Bob Roth dando un sorbo a su copa- yo me encargaré del resto.
-¿Cuál es el resto?- preguntó Xavier Yves poniendo su copa sobre la mesa sin entender- ¿no acabas de decir que Agreste ya está derrotado?-
-Aún no- dijo su padre seriamente- vi la manera en la que la princesa reaccionó al arresto del muchacho Agreste. Tenemos que asegurarnos de que no sea liberado-
-¿Cómo?- dijo el joven- el rey o la misma princesa lo ordenan…-
-Ya verás, tengo mis métodos- dijo Bob Roth frotándose la barbilla- solo asegúrate de que la princesa se olvide de Agreste y se enamore de ti-
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Apartamentos del rey
La mañana siguiente
Marinette caminaba en círculos fuera de los apartamentos de su padre, esperando que le permitieran entrar bajo la mirada preocupada de Alya. A ninguna de las dos le gustaba mucho la situación y no estaban seguras de que ese plan funcionaría.
-No puedo hacer esto… no puedo…- repetía ella en voz baja.
-Claro que puedes- le dijo Alya animándola- vamos, tienes que sacar a tu príncipe de la Bastille-
La princesa se volvió a ella con cara de circunstancias y rodó los ojos fastidiada, volviendo a concentrarse en su misión. Tenía que hablar con su padre y convencerlo de dejar ir a Adrien. Dejó escapar un gruñido: esto sería mucho más fácil con Tikki a su lado, pero su institutriz parecía haber desaparecido desde la noche anterior.
-Vamos, puedes hacerlo- le dijo Alya.
-Puedo hacerlo… puedo hacerlo…-
Por fin, la puerta se abrió y Marinette entró a ver a sus padres. Alya se quedó afuera, levantando los pulgares en su dirección antes de que se cerrara la puerta, al mismo tiempo que su padre despedía a los sirvientes.
Tan pronto como estuvo a solas con sus padres, Marinette se inclinó levemente.
-Papa, necesito hablar contigo- dijo ella nerviosamente, jugando torpemente con sus dedos- es sobre Adrien Agreste…-
-Ah, el joven que intentó asesinar a la marquis de Châtelet- dijo el rey- ¡y pensar que le dimos la bienvenida a Versailles a pesar de que no tenía una gota de sangre noble! Menos mal que los criminales ya están en la Bastille para que el resto estemos seguros…-
-No, papa, estoy segura de que él no fue quien…- comenzó a decir Marinette antes de corregirse- estoy segura de que es inocente-
Los reyes se miraron entre sí y suspiraron con algo de pena, seguramente pensando en que la pobre Marinette se había enamorado del muchacho sin saber que era un criminal y estaba ahora empeñada en su idea idealizada de él.
-Hija, tienes que entender que…- comenzó a decir la reina.
-Escucha, maman, estoy segura de que Adrien es inocente- dijo la princesa mirando alternadamente a su madre y luego a su padre- por favor, den la orden de que lo dejen ir-
-¿Cómo lo sabes?- dijo la reina.
-Él mismo me lo dijo- respondió Marinette- Adrien me juró que era inocente, y yo confío en él-
El rey sacudió la cabeza seriamente. La joven iba a volver a reclamar, pero su padre hizo una señal para que se callara.
-Basta. Al parecer estás cegada por tus sentimientos, Marinette- le dijo el rey en un tono que no aceptaba réplicas- si quieres que dé la orden de liberar al muchacho Agreste tendrás que presentar evidencia de que es inocente. Si no, él se quedará en la Bastille-
-Pero…-
-Pero nada- dijo el rey haciendo un movimiento de su mano- fin de la discusión-
Marinette gruñó frustrada y salió de los apartamentos de su padre sin saber que iba a hacer ahora. Le había prometido que todo estaría bien, tenía que sacarlo de ahí a como diera lugar.
Al ver la expresión de Alya en el exterior sacudió la cabeza, indicándole que no había tenido éxito. La pelirroja encogió los hombros y la tomó del brazo.
-¿Qué pasó?-
-Papa quiere evidencia de que Adrien es inocente- dijo la princesa derrotada- ¿cómo voy a encontrar algo que lo exonere?-
-No importa, estoy segura de que pronto encontraremos una manera- dijo la pelirroja.
La princesa tenía sus dudas, pero asintió tristemente. Realmente esperaba que Alya tuviera razón.
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Val du Loire
Al mismo tiempo
Para cuando Plagg llegó a Val du Loire la compañía ya había llegado y revisado la mansión Agreste. Lo sabía porque había un grupo de soldados vigilando alrededor de la mansión con cara de pocos amigos.
-Para cuando llegamos, Gabriel Agreste y su asistente habían huido- dijo un soldado cuando Plagg le preguntó lo que había ocurrido- los vecinos dicen que probablemente huyeron a una de sus plantaciones en Africa-
No le sorprendía para nada de Gabriel, que huyera como la rata que era y dejara abandonado al cachorro en La Bastille. No tenía lo necesario para ser padre, menos el abuelo de un futuro rey de Francia. Sacudió la cabeza.
"Tengo que encontrar evidencia para exonerar a Adrien", pensó Plagg "para ello necesito encontrar a Nooroo".
Dio media vuelta y comenzó a caminar hacia una pequeña casa a las afueras de Val du Loire, donde vivían la mayoría de los plebeyos con profesiones. Identificó una de ellas y llamó a la puerta. Tuvo que esperar unos minutos antes de que un ojo se asomara por la mirilla y luego la puerta se abriera.
-¿Plagg?¿Qué estás haciendo aquí?- dijo Nooroo sorprendido- ¿no supiste lo que sucedió?-
-Por supuesto, por eso estoy aquí- le respondió él- Nooroo, arrestaron al chico-
El secretario abrió los ojos antes de bajar la mirada derrotado.
-Todo esto es mi culpa, debí haberles advertido lo que monsieur Agreste estaba planeando- dijo Nooroo afligido- traté de advertirle al amo que era peligroso hacer algo así y que tenía que confiar en Adrien, pero no me escuchó. ¡Apenas logré escapar!-
Plagg relajó su mirada. Nooroo sabía lo que había pasado y si testificaba delante del rey quizá lograba convencerlos de que Adrien no había tenido nada que ver con ello y que el verdadero culpable era Gabriel.
-Estaba preocupado por ti- dijo Plagg- vamos, tenemos que ir a Versailles-
-¿Qué?- dijo Nooroo incrédulo- ¡no sabes lo afortunado que eres por haber escapado! ¿Y todavía quieres regresar a Versailles?-
-Adrien está encerrado en la Bastille por un crimen que no cometió- dijo Plagg seriamente- voy a hacer lo necesario para liberar a mi cachorro. Por favor, necesito tu ayuda para ello-
-¿Qué puedo hacer yo?-
-Decir la verdad- dijo Plagg- dar tu testimonio sobre el hecho de que Adrien no sabía nada al respecto y rezar por que eso sea suficiente para sacarlo de ahí-
Nooroo dudó unos segundos. Realmente estaba preocupado por su propia seguridad, que el rey fuera a encerrarlos junto con Adrien por trabajar para Gabriel, pero de pronto asintió y volvió a entrar a su casa.
-¿Qué haces?-
-Tengo algo mejor que mi propio testimonio- dijo Nooroo regresando con una cajita llena de papeles doblados en su interior- la correspondencia de Gabriel con su espía en el palacio-
Plagg sonrió de nuevo, aliviado de que Nooroo hubiera tenido la precaución de guardar esas cartas, sabiendo que quizá eso era evidencia para el rey.
-Espero que esto sea suficiente para el rey- dijo Plagg satisfecho al ver las cartas donde claramente se veía las órdenes de Gabriel de atacar primero a Liiri y luego a Kagami- vamos, tenemos que regresar a Versailles lo más pronto posible-
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CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Adrien está en serios problemas pero Marinette y todos sus amigos están trabajando para ayudarlo a salir de esa, aunque Bob Roth no parece dispuesto a dejarlos.
Vayan a leer el fic de Misao-CG y sufran conmigo.
Muchas gracias por seguir leyendo y por sus reviews. Nos leemos pronto.
