MUNDO PARALELO
1. VICTORIA
─ ¡Aquí termina la final del torneo Fútbol Frontier! ¡El Raimon, que ha realizado una remontada espectacular, vence al equipo Zeus y logra el título que debió ganar hace 40 años! ¿Serán estos chicos el resurgir del legendario Inazuma Eleven? ¡Solo el tiempo lo dirá….! Hasta entonces, disfrutad, chicos del Raimon, ¡os lo habéis ganado!
La voz de Chester Horse se alzaba por encima de una multitud enloquecida. Acababan de presenciar un partido trepidante, una final loca, el nacimiento de una equipo de leyenda.
Allí, en el centro del campo, sobre el verde, dos equipos.
El Zeus, verdugo de la Royal Academy, no había sido capaz de acabar con el espíritu del perseverante capitán del Raimon, Mark Evans.
─ ¡CAMPEONES! De la voz de los jugadores del Raimon solo se oía esa palabra.
De repente, todos se quedaron mudos al ver a Mark acercarse a Byron Love, capitán del Zeus. Iba decidido, con su caracerística sonrisa, y con los ojos llenos de pasión por el fútbol.
─ Byron ─ dijo Mark ─ ¡Qué partidazo hemos jugado! ¡Ya tengo ganas de volver a enfrentarnos a vosotros! Nosotros aceptaremos encantados.
Mark extendió el brazo para ayudar a levantarse a Byron, que estaba en el césped, sentado, y perplejo.
Miró la mano que le ofrecía Mark durante unos segundos, sonrió y la aceptó. Una vez de pie, dijo: ─ Mark Evans, muchas gracias por enseñarnos a mi equipo y a mí el verdadero significado del fútbol, un deporte en el que solo importa no darse por vencido, y creer a muerte en los compañeros, sin importar las circunstancias, en todo momento. En nombre de todo el equipo, gracias. A partir de ahora, abandonaremos los métodos de Ray Dark y nos dedicaremos a entrenar duro para un próximo partido.
─ ¡Aceptamos encantados! ─ dijo Mark.
Observando la escena, ambos equipos, perplejos y admirados por la buena sintonía que había entre sus respectivos capitanes.
─ Bien, Mark ─ dijo Hillman para sí mismo. ─ No esperaba menos del nieto de David. El fútbol debe usarse para crear lazos y puentes entre las personas, no para destruirlos. Ves, Ray ─ mirando hacia el despacho de Ray Dark ─ al final, todos los chicos son iguales, solo quieren correr detrás de un balón, divertirse con sus amigos, darlo todo por el deporte que aman. Estoy seguro que dentro de ti sigue viva esa llama, esa que llaman pasión, y que solo hay que avivarla. Eso fue lo que Mark logró en mí, despertarme del letargo al que me había sometido yo mismo. Por eso, Mark, te doy las gracias ─ dijo, mirando nuevamente al capitán.
─ Sí, gracias a todos vosotros. Axel, Jude, Nathan, Kevin, Max, Jim, Timmy, Willy, Tod, Bobby, Erik, Steve, Jack, Sam… gracias a todos por realizar el sueño que nosotros no pudimos. Vosotros sí que sois el equipo legendario.
─ ¡Equipo! ─ Todos le miran ─ ¡Esto no es más que el comienzo de otra aventura nueva y emocionante en esto que llamamos fútbol! Tras superar tantas adversidades, os conocéis el uno al otro a la perfección. Lleváis a vuestras espaldas la ilusión, las ganas, el espíritu de todos aquellos a los que habéis derrotado. No olvidéis eso nunca.
─ ¿Significa eso que ya somos como el legendario Inazuma Eleven? ─ dijo Tod, todo ilusionado.
─ Que va ─ dijo Axel ─ la leyenda comienza ahora.
─ Con que leyenda, ¿eh? ─dijo Jude, con una sonrisa de oreja a oreja ─ me gusta como suena, me apunto.
─ ¡Y yo!
─ ¡Y yo! ─ (todos) ─
─ ¡Eh, Mark! ─ dijo Nathan ─ ¿Unas últimas palabras para acabar esto?
─ ¡Sí, eso, Mark! ─ dijeron todos.
─ Yo, eh, bueno….. ─ dijo Mark.
─ Debes hacerlo, Mark, para algo eres el capitán, ¿no? ─ dijo Nelly, con aire de superioridad. Ella también se moría de ganas de escuchar a Mark.
─ ¿Nelly, tú también? ─dijo Mark ─ En fin, ¿qué puedo decir…..?...sí, eso está bien.
─ Amigos, viendo de dónde venimos, y dónde hemos acabado…. estoy muy orgulloso de todos. Para mí, como capitán, ha sido un orgullo llevaros a lo más alto del torneo. Comenzamos con 7 jugadores y, gracias a este maravilloso deporte que es el fútbol, pudimos conocer a un montón de nuevos amigos que están hoy con nosotros.
─ Jude, Erik, Bobby, Axel…. Muchas gracias por habernos acompañado y haber confiado en nosotros. No lo hubiésemos podido lograr sin vosotros. Y las gerentes, Silvia, Celia y en especial Nelly, habéis estado siempre ahí para ayudarnos y apoyarnos cuando más lo necesitábamos. Nelly, gracias a tus exigencias y amenazas pudimos sacar lo mejor de nosotros y, con el campo de entrenamiento Centella, nuestro nivel creció muchísimo.
─ Por otro lado, entrenador Hillman, usted confió en nosotros cuando no teníamos entrenador, nos apoyó y nos dirigió hacia lo más alto. En nombre de todo el equipo y, como capitán, le doy las gracias.
─ Y esto va por todos : para llegar hasta aquí hemos soportado durísimos entrenamientos y partidos aún más difíciles. Siempre hemos sabido reaccionar, sin importar cómo fuera la situación. Hemos dejado atrás a muchos equipos que soñaban con estar hoy aquí. Es por eso que cargamos con todas sus esperanzas y deseos de ganar. Así que tenemos que seguir entrenando, pase lo que pase. Nunca se es suficientemente bueno, y siempre habrá un pez más grande y mejor que tú. ¿Qué decís chicos?
─ Cuenta con nosotros, Mark ─ dijo Axel.
─ Por supuesto ─dijo Jude ─ ¿Y vosotros? ─ dijo dirigiéndose al equipo.
─ ¡Sí! ─ dijeron todos.
─ ¡Esa es la actitud equipo! ─ dijo Mark.
─ ¡Oye, Mark! ─ dijo Nathan ─ ¡Date prisa que tienes que recoger el trofeo, como capitán del equipo!
En ese momento, en el centro del estadio se había instalado un minipodio donde estaba esperando Sonny Raimon con la copa en las manos.
─ ¡Y ahí está el equipo Raimon, el resurgir de las leyendas, el mítico Inazuma Eleven regresa de sus cenizas 40 años después! ─retumba la voz de Chester Horse por todo el estadio ─ ¡ Sí señores, miren qué felices son, levantando la copa hacia el cielo! Sin duda, estamos ante el nacimiento de una nueva leyenda.
La estampa no podía contener más felicidad: Mark, arropado por todos sus compañeros, levantando hacia el cielo el trofeo. Todos, absolutamente todos, gritando y gritando de la alegría. Se veía al entrenador Hillman, con una mirada llena de orgullo dirigida hacia sus jugadores, y a una Nelly sobrecogida por la emoción, llorando de felicidad.
─ Bien, Mark, bien ─ pensaba Nelly ─ Habéis logrado que una chica fría y calculadora como yo se emocione como nunca antes lo había hecho y, encima con un deporte tan absurdo como el fútbol. Pero algo en ti, algo en tu mirada, en tu pasión hacia este deporte, hizo que despertara algo en mi interior. Una llama que nació cuando te vi jugar por primera vez en aquel partido contra la Royal Academy. Nunca te distes por vencido y, ahora, tu perseverancia ha hecho que seáis el mejor equipo del país. Quiero que esa llama siga prendiendo, y que la sigas avivando con tu fútbol. No cambies nunca.
─ ¡Ahora chicos, a celebrarlo con la gente del instituto! ─ dijo Mark.
─ ¡Sí!
Pero, mientras nuestros amigos celebraban su ansiada victoria, en algún lugar de Japón…:
─ Está todo preparado, mi señor.
─ Perfecto ─dijo otra voz, fría como la noche ─ Que comience la operación O.R.F.B.
