Resumen: Todos los nobles y hombres poderosos de Francia se apresuran a enviar a sus hijos a Versailles tras el anuncio de que la hija única del monarca va a elegir a su próximo esposo, pero uno de los pretendientes no está muy feliz de estar ahí.

Notas:

1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.

2) Este fic está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.

3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la cuarta temporada y de los especiales.

OCURRIÓ EN VERSAILLES

CAPÍTULO 17

Galería de los espejos, Versailles

La noche siguiente

Después del duelo de la tarde anterior, el rey había ordenado el inmediato arresto de Xavier Yves por haber atacado a la princesa Marinette y también a Bob Roth por su conspiración y el ataque contra Adrien mientras estaba en la Bastille. Los cortesanos estaban comprensiblemente indignados por lo que sucedió, pues la mayoría habían sido testigos de la manera en la que Xavier había atacado a Madame Royale después de haber perdido el duelo.

Aliviados al ver que todo eso había terminado, esa noche hubo una gran celebración porque la princesa finalmente había elegido a uno de los pretendientes. No quedaba duda en la corte de quién se trataba y el muchacho se había hecho popular en la corte, sobre todo por la manera en la que había peleado contra Xavier, jugando con él como si fuera un gato jugando con su comida. Le habían concedido el mote de "Chat Noir", por su manera de pelear y sobre todo porque la mayor parte del tiempo lo habían visto vestido de negro.

-Ejem…- el rey se aclaró la garganta- buenas noches, gracias por haber venido. Me complace anunciar que mi amada hija Marinette por fin ha elegido a uno de sus pretendientes para ser su esposo. El afortunado elegido es monsieur Adrien Agreste-

Un fuerte aplauso se escuchó en la galería de los espejos, haciendo que incluso los vidrios vibraran un poco. Fue entonces cuando Adrien y Marinette entraron a la galería tomados de la mano. La joven llevaba un hermoso vestido de color rojo y Adrien un traje color azul brillante que lo hacía verse mucho más apuesto de lo que era. Se notaba que el joven estaba un poco nervioso, pero no había duda de lo feliz que era mirando de reojo a su futura esposa.

-¡Que las celebraciones comiencen!- dijo el rey con una sonrisa amplia- los pastelillos de esta noche fueron preparados por mí y por mi hermosa reina. ¡Disfruten!-

Al escuchar eso, los cortesanos se abalanzaron sobre las mesas de postres en el palacio, pues sabían que serían magníficos.

FLASHBACK

Cocinas del Palacio

La noche anterior

Todo el mundo sabía que los reyes de Francia amaban pasar tiempo en las cocinas del palacio. Hornear pan y preparar pastelillos era un pasatiempo de la pareja real, al mismo tiempo que les ayudaba a liberar el estrés del gobierno. Cuando las cosas se volvían pesadas, el rey pasaba la tarde o incluso la noche en las cocinas, en un horno especialmente separado para él.

La noche anterior había sido diferente. Ambos habían quedado impresionados por la sinceridad de Adrien y su valor durante el duelo. Estaban decididos a que ese muchacho fuera su futuro yerno y decidieron celebrar el hecho de que Marinette les haya dicho que estaba segura de querer casarse con él haciendo pastelillos para la fiesta del compromiso de su hija la noche siguiente.

-No puedo creer que nuestra pequeña ya haya elegido marido- dijo el rey mientras amasaba con ayuda de sus manos.

-Más vale que lo creas, ma chéri- dijo la reina sin dejar de sonreír- es un muchacho tan apuesto y con un buen corazón. Estoy segura de que Marinette será muy feliz con ese muchacho a su lado-

-No me queda la menor duda- dijo el rey.

-Monsieur, madame, ¿necesitan algo más?- intervino una de las cocineras, una joven bajita que vestía su uniforme y un delantal completamente rosa.

-No, muchas gracias, Daizzi- le dijo la reina cariñosamente- puedes irte a descansar-

Daizzi hizo una reverencia antes de salir de las cocinas y dejar a la pareja real sola. La reina se puso de puntillas y besó la mejilla de su esposo.

FIN DEL FLASHBACK

Mientras que todos se apresuraban a tomar los pastelillos que el rey había preparado, Adrien se volvió hacia su ahora prometida y acercó su mano a sus labios.

-¿Quisieras bailar, ma lady?- dijo él con una sonrisa traviesa.

-Me encantaría- dijo ella con una sonrisa traviesa mientras que ambos caminaban al centro de la galería para bailar. Puso con cuidado sus manos en los hombros de él.

A pesar de que estaban rodeados por toda la corte, ellos dos parecían estar en su propio mundo, mirándose a los ojos sin dejar de sonreír e impacientes para que llegara el día de la boda.

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Catedral de Notre Dame

Dos meses después

Adrien respiró hondo mientras esperaba a su novia junto al altar. No podía creer lo afortunado que era. Marinette había declarado que quería casarse con él lo más pronto posible, que no podía esperar, y sus padres estuvieron más que felices de organizar la boda y una gran fiesta después para cumpliera sus deseos. Y por fin había llegado, Adrien esperaba a su princesa en la catedral, vistiendo ropas magníficas que los reyes habían insistido que tomara.

Sintió una mano en su hombro y se volvió a ver a su padrino. Nino le sonrió para tratar de ayudarlo a tranquilizarse.

-No temas, yo también me puse nervioso- dijo el conde de Provence- y eso que yo no me estaba casando con un miembro de la realeza ni iba a tener todas las responsabilidades que…-

-No estás ayudando, Nino- dijo Adrien entre dientes.

El conde de Provence se había casado con Alya Césaire casi de inmediato y eran la pareja más famosa de la corte, después de la que formaban la princesa y su prometido, por supuesto.

Todos habían asumido que Plagg sería su padrino, pero Adrien había insistido que su tutor tomara el puesto del padre del novio, ya que él había sido la única figura paterna que realmente había tenido el muchacho.

Por fin la música comenzó a sonar, y Adrien se volvió hacia el pasillo central de la magnífica catedral para mirar a su futura esposa. Apenas pudo mantenerse de pie ante la imagen delante de sus ojos, pues la vista de Marinette lo había dejado sin aliento. Su vestido era impresionante, de color dorado con algunas perlas bordadas en la tela.

-Dios mío…- apenas pudo decir boquiabierto mientras que su prometida cruzaba el pasillo de la catedral de la mano de su padre. Al llegar, el rey puso la mano de Marinette sobre la de Adrien con una sonrisa.

-Estamos reunidos para ser testigos de la unión de esta pareja…- comenzó a decir el obispo.

Adrien miró de reojo a su novia, quien le sonrió nerviosamente también pero se encontraba radiante y llena de felicidad. Apenas pudo responder a las preguntas del obispo, pues no podía quitar sus ojos de la novia.

Al terminar la ceremonia, los dos recién casados salieron de la catedral tomados de la mano y subieron al carruaje abierto donde todos los habitantes de París formaron filas alrededor de las calles por donde pasarían para saludarlos y vitorearlos.

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Palacio de Luxembourg

Esa noche

Los novios no volvieron a Versailles esa noche, sino que se quedaron a pasar la noche en París en el palacio de Luxembourg, el favorito de la princesa Marinette. La chica estaba en su habitación con sus damas de compañía, moviendo sus manos nerviosa mientras que la ayudaban a salir del magnífico vestido de novia y deshacían su elaborado peinado para prepararla para la noche de bodas.

-Estarás bien- sonrió Alya mientras cepillaba cariñosamente su cabello- es tu esposo y te adora, jamás hará algo que te lastime-

Marinette sonrió al escuchar eso. Una vez que estuvo lista, Alya puso una bata sobre su camisón y dio un paso atrás con una sonrisa. Casi al mismo tiempo llamaron a la puerta, y tras la misma apareció su esposo junto con una comitiva, también sonriendo tímidamente. El obispo bendijo la cama matrimonial y, tras una señal de Adrien, todos salieron para dejarlos solos, ya que ninguno quería tener público.

Adrien se acercó a ella y pasó su dedo por su mejilla con cariño.

-Eres tan hermosa, ma lady- dijo él con un susurro- casi me desmayo de la impresión cuando te ví entrar a la catedral-

-Adulador- dijo ella.

-Para nada, lo digo sinceramente- dijo Adrien acercándose a ella para besar su frente y poniendo sus manos en su cintura. Al sentirla temblar, el joven la abrazó- no te asustes, puedes confiar en mí-

-Claro que confío en ti- dijo ella sonriendo, poniéndose de puntillas y besando su mejilla- estoy contigo-

Como respuesta, Adrien le quitó la bata con cuidado para poner la sobre una silla y el mismo se quitó la suya. Después de ello, él la levantó en sus brazos y caminó con ella hacia la cama, depositándola con cuidado sobre las mantas. La miró y respiró hondo.

-¿Qué sucede?-

-Es solo que… aún no puedo creer que haya pasado esto- dijo Adrien sintiendo calor en sus mejillas- que estemos los dos aquí-

-Yo tampoco puedo creerlo, estoy segura de que es un hermoso sueño- sonrió Marinette recostándose sobre su lado izquierdo y entendiendo su mano derecha hacia él- ¿no quieres venir a la cama, esposo?-

El rostro de Adrien se enrojeció por un momento, sintiendo su corazón latir de contento al escuchar la manera en la que su hermosa princesa lo había llamado, pero solo duró unos segundos antes de que el chico sonriera travieso.

-Por supuesto que quiero, esposa- dijo él entrando en la cama con ella y recostándose a su lado para mirarla de frente. Deshizo el nudo del camisón de Marinette y lo deslizó hacia abajo para revelar sus hombros. Presionó sus labios desde la base de su cuello hacia sus hombros, y regresó para besar sus labios- te amo tanto-

Marinette se acostó sobre su propia espalda y cerró los ojos, disfrutando el beso con su esposo. Cuando se separaron, Adrien se volvió hacia la mesita de noche y sopló para apagar las velas del candelabro.

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Versailles

Una semana después

Los recién casados regresaron a Versailles tan pronto como terminó su luna de miel. Cuando Adrien bajó del carruaje de un salto y ofreció su mano a Marinette para ayudarla a bajar también los dos miraron con una sonrisa al ver a Tikki y Plagg recibirlos tomados de las manos.

-Bienvenidos- dijo Tikki haciendo una reverencia- madame, monsieur… su Majestad quiere hablar con ambos-

-Por supuesto- sonrió Marinette tomando el brazo de Adrien- vamos-

La pareja los condujo por los pasillos a las habitaciones del rey y fueron conducidos a la antecámara, donde el rey Thomas los esperaba. Cuando llegaron, los dos recién casados hicieron una reverencia.

-¿Querías vernos, papa?- dijo Marinette.

-Sí, con tu madre hemos tomado una decisión y queríamos que supieran- dijo Tom con una sonrisa- estamos planeando abdicar en favor de ustedes dos cuando cumplan un año de casados…-

Adrien sintió un vuelco y Marinette hizo la pregunta que estaba en la mente de él.

-Pero, ¿porqué?- dijo la princesa- papa, tú y maman aún son jóvenes, no necesitan…-

-Lo sé, pero queremos darles la oportunidad a ustedes dos- dijo el rey- además, tu madre y yo queremos retirarnos para ocupar nuestro tiempo en otras cosas. Tendrán un año para aprender las funciones del gobierno-

Marinette se volvió a su esposo, quien le dio un pequeño apretón en su mano.

-Puedes hacerlo, serás la mejor reina que existe- dijo él- y tus padres estarán aquí en caso de que tengas alguna pregunta-

Ella aún tenía reservas, pero asintió con una sonrisa.

-Gracias, Adrien- dijo la princesa antes de volverse al rey- ¿cuándo comenzamos?-

-El próximo lunes- dijo el rey seriamente antes de volverse a Adrien- los quiero a los dos presentes. A pesar de que Marinette tomará las riendas del gobierno, necesitará de ti para algunas actividades cuando ella no las pueda hacer-

-Yo siempre la apoyaré, monsieur- dijo Adrien seriamente- jamás soñaría con dejarla sola-

-Así me gusta- dijo el rey- pueden retirarse-

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Habitaciones de la princesa Marinette

Un año después

Los planes del rey de abdicar un año después de que su hija se casara se vieron impedidos por otro evento, y ese fue el feliz nacimiento del dauphin, el príncipe Louis. El pequeño tenía apenas unos días de nacido y la princesa aún no se recuperaba. No solo eso, como la reina Sabine también se había negado a entregar al bebé a una nodriza y se había encargado de alimentarlo ella misma sin importarle lo que dijeran los demás. Su esposo estaba constantemente a su lado, cuidando de Louis para darle una oportunidad de descansar mientras el enano estuviera dormido y recién alimentado.

Adrien estaba sentado en la orilla de la cama con Louis en uno de sus brazos mientras que acariciaba el cabello de Marinette.

-Mmm…-

-Shhh… duerme, ma lady- dijo él en un susurro mientras acariciaba su cabello.

Sin abrir los ojos, la princesa sonrió levemente y suspiró antes de quedarse dormida. Adrien sonrió y se volvió a mirar a Louis, quien dejó escapar un bostezo.

-¿Tú también dormirás, cachorro?- dijo Adrien mirando al pequeño y acercarse para besar la frente del bebé- menos mal que dejas descansar un poco a tu madre-

Adrien se levantó para correr las cortinas y dejar la habitación en penumbra para que su esposa descansara mejor antes de dejarse caer sobre un pequeño sillón con el pequeño en brazos. Su lady y su gatito estaban con él, todo estaría bien.

Habían pensado en quienes serían los padrinos de Louis y finalmente se habían decidido por el duque y la nueva duquesa de Aquitania. Sonrió levemente al ver a Kagami tan feliz con Luka como él lo era con Marinette.

Louis arrugó la nariz, abriendo y cerrando su manita. Para evitar que llorara, Adrien se levantó y lo apretó contra su pecho, provocando que el bebé sonriera en sueños y cerrara finalmente su manita alrededor de la tela de su camisa.

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Catedral de Reims

Tres meses después

Las campanas de la catedral de Reims comenzaron a sonar cuando la pareja real entró por el pasillo central y comenzó a caminar por el pasillo. Ambos se encontraban magníficamente vestidos con ropas cosidas con hilos de oro y con perlas bordadas en sus ropas. Adrien llevaba consigo la mano de su amada esposa y le dirigía algunas sonrisas de apoyo a pesar de que él mismo estaba nervioso por lo que estaba a punto de pasar.

Cuando por fin llegaron al altar, ambos se arrodillaron en el reclinatorio que estaba preparado ahí para ellos dos.

-Estamos aquí reunidos para celebrar la coronación de nuestros nuevos monarcas, la reina Marinette y el rey Adrien- dijo el obispo.

FLASHBACK

Galería de los espejos

Dos meses después

Marinette miró nerviosamente a su esposo, quien le sonrió con confianza. Ambos eran seguidos por Duusu, quien llevaba a Louis en sus brazos. La princesa había renunciado a Liiri para que pudiera estar con Sass en casa del duque de Aquitania. Le había dolido un poco perderla, pero sabía que Liiri sería feliz con él.

El rey y la reina estaban frente a ellos, ambos con sonrisas tranquilas para animarlos.

-Tranquila, todo va a estar bien- dijo Adrien sin soltar su mano- haremos esto juntos-

Un par de sirvientes colocaron una mesa frente al rey y la reina, sobre el cual se encuentra un pergamino desenrollado, tinta y una pluma.

-Por medio de este decreto presente, el rey Thomas declara que ha decidido abdicar a su trono a favor de su amada hija, la princesa Marinette y su esposo el príncipe Adrien- leyó uno de los ministros del gobierno.

Todos los cortesanos vieron sorprendidos al rey firmar el documento, efectivamente renunciando a su trono y pasando el poder real a la princesa Marinette.

FIN DEL FLASHBACK

Al terminar la larga ceremonia de coronación, la pareja salió de la catedral y fue recibida con aplausos por los habitantes de Reims. Los miembros de la nobleza también se acercaron a felicitarlos, cuando uno de los invitados se acercó a ellos haciendo que el nuevo rey palideciera.

-Adrien, ¿qué sucede…?- comenzó a preguntar Marinette al notar la tensión de su esposo y casi dio un brinco de susto al ver de quién se trataba.

-P…père…- dijo Adrien sin aliento al ver al hombre acercarse a ellos. No lo logró, pues Marinette hizo una seña a monsieur Raincomprix para que los guardias lo detuvieran.

Gabriel Agreste no se veía nada mal para alguien que vivió en el exilio el último año y medio, y se acercó a los reyes con confianza.

-Déjenme pasar- ladró el recién llegado- ¿no sabe quién soy yo? ¡Soy el padre del rey de Francia!-

Marinette frunció el entrecejo y se volvió a Adrien, quien salió de su sorpresa frunciendo el entrecejo.

-¡No!- dijo Adrien seriamente- ¡eres un criminal y un asesino! ¡Eres un traidor delante de los ojos de la corona! Intentaste asesinar a la marquise de Châtelet y además Nooroo confirmó que eres un esclavista. No importa que seas mi padre, tienes que pagar por tus crímenes como cualquier otro ciudadano-

-¡No me vas a abandonar, Adrien!¡Soy tu padre!- dijo Gabriel alzando la voz antes de volverse a Marinette- ¡no vas a dejar que tu esposo trate así a su propio padre!-

Ella no alcanzó a decir nada porque Adrien se plantó frente a ella.

-¡No te atrevas a hablarle a sí a mi esposa! ¡Ella es tu reina!- siseó Adrien antes de volverse Marinette. La nueva reina sonrió levemente y asintió, volviéndose a monsieur Raincomprix.

-Monsieur, hágame favor de remover a este hombre y llevarlo a la Bastille para esperar su próximo juicio- dijo ella.

-Oui, votre Majesté- dijo el aludido haciendo una señal para que los guardias arrestaran a Gabriel, quien fue arrastrado hacia un carruaje que lo llevaría a París mientras que gritaba improperios contra la pareja real.

Marinette se volvió hacia Adrien, quien se relajó una vez que su padre fue retirado.

-¿Te encuentras bien?-

-Por supuesto- dijo él en voz baja- si te parece bien, podemos concederle algo de clemencia a mi padre, pero estoy seguro que es demasiado peligroso como para dejarlo libre-

-Estoy de acuerdo- dijo ella acercándose a él para besar su mejilla- vamos, olvidémonos de esto por hoy, tenemos una celebración a la que asistir-

Adrien asintió y se volvió hacia Duusu para tomar a Louis de sus brazos antes de que ambos subieran al carruaje que los llevaría al banquete preparado para ellos. Con su hijo en sus brazos y su hermosa reina a su lado, Adrien podía contarse entre los hombres más felices del mundo.

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FIN

¡Hola a todos! Actualizo ahorita porque mañana no podré. Por fin terminó esta historia, espero que les haya gustado. Me divertí mucho escribiéndolo y, en parte, fue culpa de Misao porque me recomendó la serie "Versailles". ¡NO ME RECOMIENDEN SERIES! Pasé un fin de semana sin comer ni dormir porque estaba muy buena. Ejem… el próximo fic es un poco oscuro, y quizá me tarde en subirlo porque ya regresé al mundo real.

Antes de irme, les recomiendo los fics de Misao-CG, sobre todo el último.

Muchas gracias por haber seguido esta historia y por sus reviews. Nos leemos pronto.

Abby L.