Disclaimer: Los personajes de Pucca no me pertencen, excepto los de la siguiente generación que son sus hijos. Esos si son todos mios. Prohibido el plagio o robo de alguno de ellos, que me convierto en mama oso 7u7

N/A: Aman mis notas, yo lo se 7u7 Solamente quería recomendarles que leyeran mis otras historias Hogar, Dulce Hogar y Funny Love Next Generation si no lo han hecho antes, pues es importante para que entiendan y conozcan a los Ocs que saldrán aquí. Ya me callo :3

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Amor a primera vista

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― Esta vez no escaparas de mi venganza, Garu ― amenazo Tobe, sacando sus espadas.

Garu en respuesta gruño y frunció el ceño, blandiendo su propia espada preparándose para atacar. Se miraron directamente a los ojos por prolongados minutos, tratando de adivinar los movimientos del otro para así estar un paso más adelante que su enemigo.

Justo cuando por fin estaban a punto de atacarse el uno al otro, un grito desesperado resonó por todo el bosque.

― ¡GAAAAAARUUUUUU!

El aludido rodo los ojos al escuchar esa conocida voz. Tobe por su parte se cruzó de brazos indignado porque alguien interrumpiera su sed de venganza, otra vez.

De repente Abyo apareció de entre los arbustos y los arboles del bosque, responsable de dicho grito. Apoyo las manos sobre sus rodillas respirando agitadamente de tanto que habia corrido, intentando controlar y normalizar su ritmo cardiaco.

― ¿Don…de… te habías… me…tido? ― pregunto entre jadeos el moreno.

― Disculpa, ¡pero estamos a la mitad de un duelo decisivo aquí! ― intervino Tobe exasperado.

― No hay… tiempo para eso… ― replico Abyo, luego se dirigió al ninja de coletas ― Garu… tienes que… tú debes…

Garu enarco una ceja. ¿Qué estaba tratando de decirle?

El artista marcial se enderezo ya un poco más recuperado de la carrera ― Ya es hora… ― agrego ― Pucca…

No necesito decir nada más. Ante la mención del nombre de la chica Garu abrió los ojos como platos comprendiendo el mensaje, mientras que la ansiedad y los nervios comenzaban a dominarlo por completo. ¿Por qué justo en ese momento cuando él estaba en la parte más alejada de la isla?

Garu miro a Tobe y abrió la boca como queriendo decir algo, pero la volvió a cerrar sin saber cómo explicarse. ¿Cómo decirlo para que lo comprendiera?

― Vete ― le dijo Tobe de repente. Garu se sorprendió al escucharlo. ¿Era enserio? ¿Tobe lo dejaría irse así de fácil, sin más? ― Lo dejaremos para otro día. ¡Ahora lárgate antes de que cambie de opinión!

El ninja no pudo hacer más que asentir agradecido, y tomando al pobre Abyo del cuello de su camisa se echó a correr a toda velocidad a través del bosque.

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Ambos entraron a la pequeña salita de espera en el hospital de Sooga.

Ahí ya se encontraban Linguini, Ho y Dumpling, los tres luciendo casi igual de ansiosos que él. También estaba Dada y tan loco como sonara, Ring Ring junto con él. ¿Quién diría que esos dos llegarían a ser algo? Aunque ella no se miraba muy feliz o emocionada por estar ahí, pero ya era bastante decir que hubiera aceptado acompañarlo en ese momento, especialmente tratándose de Pucca.

Garu saludo a la pareja solo con un cortés asentimiento de cabeza, dirigiéndose directamente a los chefs.

― ¡Oh Garu! ¡Por fin llegas! ― exclamo Dumpling.

― Descuida, todo está saliendo de maravilla ― agrego Ho.

― Ching esta con ella, seguro que lo está haciendo muy bien ― animo Linguini.

El ninja asintió. Bien sabía que el debería de estar ahí adentro con Pucca y no Ching, pero honestamente no sabía si sería capaz de lidiar con algo así. Seguramente solo sería un estorbo. En definitiva Ching era de mucha más ayuda que él en este tipo de casos.

No le quedaba más remedio que esperar, rogando al cielo por que todo saliera bien.

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Los minutos pasaban, y todavía no sabían nada.

Garu ya parecía león enjaulado caminando de aquí para allá en la pequeña salita con el ceño fruncido, impaciente y ansioso. ¿Era normal que tardara tanto?

― Viejo, me estas mareando ― le dijo Abyo sentado en una de las sillas. Pero Garu lo ignoro.

― ¿Quisieras parar ya? No va a servir de nada que estés caminando como zombie por toda la habitación ―aconsejo "amablemente" Ring Ring. El ninja le lanzo una mirada de pocos amigos. De nuevo, ¿Por qué rayos ella estaba ahí?

En eso, el doctor hizo acto de presencia en la salita. Todos los presentes (excepto como es obvio, Ring Ring) se acercaron a él con miles de preguntas en los ojos. Pero el doctor poso su mirada en Garu, que lucía más ansioso y preocupado de todos. Poso una mano en el hombro de ninja, y le sonrió de manera fraternal.

― Felicidades, Garu. Ya eres papa.

"Ya eres papa"

Garu simplemente nunca podría describir todo lo que sintió en su interior al escuchar esas palabras.

Era como una mezcla de emoción y miedo con algo de nauseas en el estómago, pero también combinado con absoluta felicidad. "Ya eres papa" se repitió el ninja mentalmente tragando saliva y comenzando a temblar ligeramente, ya sea por el terror o la dicha que ese hecho le provocaba.

― ¿Cómo esta nuestra pequeña, doctor? ― pregunto Dumpling al notar que Garu estaba demasiado perdido en sus pensamientos como para vocalizar algo coherente.

― Pucca está algo cansada, pero muy feliz. ¡Lo hizo bastante bien! También Ching fue de mucha ayuda ― agrego el doctor dirigiéndose a Abyo esta vez.

― ¡Je! Esa es mi chica ― menciono Abyo hinchando el pecho de orgullo por su mujer.

― Justo ahora trasladamos a Pucca a una habitación de piso. Por eso tarde un poco en venir a notificarles, quería que todo estuviera listo y no tener que hacerlos esperar más ― explico ― ¿Te gustaría pasar a verla, Garu?

El ninja asintió un poco inseguro, sintiendo el corazón en la garganta. Salió de la salita siguiendo al amable doctor por el pequeño pasillo que conectaba hacia una habitación en el fondo.

Los dos se detuvieron justo al frente de la puerta de dicho cuarto.

― Adelante ― lo animo. Pero Garu en lugar de hacerle caso se quedó estático en su sitio paralizado por los nervios, por lo que el doctor mismo tuvo que abrirle la puerta y darle un pequeño empujoncito en la espalda para hacerlo que entrara.

Cuando ingreso a la habitación miro primero a Ching, quien estaba sentada de frente a la puerta en una cómoda silla con su inseparable mascota sobre su cabeza como siempre. En cuanto lo diviso, su amiga le regalo una sonrisa sincera ― ¡Garu! ¡Muchas felicidades! ― felicito ella con auténtica alegría. La gallinita también lo miraba con una expresión simpática, como si también le estuviera dando sus felicitaciones a su propia manera.

Garu les regreso una semi-sonrisa nerviosa, y asintió en manera de agradecimiento. Les debía una grande.

Después, giro su rostro y sus ojos se encontraron con los de ella. En cuanto lo miro, su rostro se rompió en una sonrisa tan grande y radiante como el día de su boda. A pesar de su estado, Garu no pudo evitar sonreírle un poco de vuelta.

En eso noto el pequeño bultito envuelto en una cobija amarilla en los brazos de Pucca, y su corazón comenzó a latir frenéticamente. Pucca le hizo un gesto con la mano para animarlo a acercarse. Lenta y mecánicamente, el ninja obedeció. Una vez que lo tuvo lo suficientemente cerca, ella hizo ademan de querer tenderle al bebe.

Garu al principio no quería cargarlo, ¡el nunca habia cargado a un bebe! ¿Y si se le caía?

Se miraba tan tranquilo y en paz en los brazos de su esposa, ¿Y si a él lo desconocía y empezaba a llorar por que no quería estar con él?

Muchas inseguridades dignas de un padre primerizo atacaron a Garu, pero Pucca insistió con esa sonrisa suya llena de dicha, transmitiéndole la calma y tranquilidad que necesitaba. Ella confiaba en que podía hacerlo.

Si ella podía, ¿Por qué el no?

Delicadamente, se inclinó para tomar a su hijo entre sus brazos, y una vez que lo tuvo instintivamente la acerco a su pecho. Y cuando lo miro, descubrió que Pucca estuvo en lo correcto todo ese tiempo.

El amor a primera vista si existía.

Pucca sonreía tiernamente viendo como su esposo quedaba embobado al ver a su bebe. Deseo con todas sus fuerzas tener una cámara junto a ella y capturar ese momento para siempre, pero todo habia ocurrido de forma tan repentina y tan rápida que no tuvo tiempo de empacar la suya. Pero sin duda quedaría grabado en su corazón el resto de sus días.

― ¡Wow! ¡Enhorabuena papa! ― exclamo Abyo entrando de repente a la habitación, rompiendo con la atmosfera de paz que se respiraba y asesinando brutalmente la intimidad del momento. Pero Pucca y Garu estaban tan felices y encismados en su propio mundo que ni siquiera se molestaron ante la poca prudencia de su amigo ― ¡Esto será genial! Espera a que crezca un poco más y el tío Abyo le mostrara todos sus movimientos especiales. Incluso le enseñare a cómo y cuándo rasgarse la camisa propiamente. ¡Seré su héroe! ― comenzó a parlotear emocionado el tío del año.

Ching rio por lo bajito acercándose a él y lo tomo del brazo para tranquilizarlo ― Cariño, no creo que sea propio que una chica se rasgue la camisa ― comento.

― ¿Huh? ― exclamo Garu al escucharla, apartando los ojos de su bebe para mirar a Pucca sorprendido. La sonrisa de ella se amplió y asintió de forma afirmativa, contestando la pregunta silenciosa de su marido.

― ¿Qué? ¿Cómo? O sea que… ¿es una niña? ― cuestiono Abyo, notablemente menos entusiasmado que antes.

― ¡Oye! ¿Qué te sucede? Una chica puede ser igual de buena en las artes marciales que un chico ― defendió Ching, mientras Won asentía en conformidad con su dueña.

― Pero tú misma lo dijiste, no pueden rasgarse la camisa ― contrataco el moreno.

― ¿Y eso que tiene que ver?

― ¿Cómo que que tiene ver? ¡Todo!

Mientras Abyo y Ching debatían sobre los pros y contras de rasgar las camisas en dos, Garu miraba a su bebe.

Una niña. Su hija.

Inconscientemente se le escapo una tierna sonrisa, observando como los pequeños deditos de ella se entrelazaban en su pulgar, haciendo unos soniditos intangibles que el encontró demasiado adorables.

Kim ― dijo Pucca, llamando su atención.

Garu se quedó pensando un momento. Kim. Le gustaba como sonaba.

Le sonrió, dándole su aprobación. La pequeña Kimmy.

Cuidadosamente se sentó en la cama a lado de Pucca, dejando que ella envolviera sus brazos alrededor de él. Ambos perdidamente fascinados ante la pequeña vida que los dos habían formado. Emocionados y ansiosos por emprender la nueva aventura que les esperaba… Paternidad.

"¿Qué tan difícil puede ser?" se preguntó inocentemente Garu.

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Tobe llego a su guarida sintiéndose cansado sin saber exactamente porque. Tal vez se habia pasado en citar a Garu en un lugar bastante lejano para luchar. Y todo para nada.

― ¡Papa! ― lo llamo una vocecita.

Sin poder evitarlo una sonrisa se escapó de la boca de Tobe, un gesto bastante extraño viniendo de él.

― Que hay, lagartija ― lo saludo.

El pequeño niño de cabello castaño (por herencia materna) se acercó a su padre mirándolo con expectación ― ¿Le pateaste el trasero al enemigo? ¿Lo venciste? ― pregunto con inocencia, emocionado por conocer la respuesta. Aunque solamente tenía tres años, era bastante parlanchín y muy listo. Tal vez se debía a que se rodeaba principalmente de puros adultos, lo cual lo volvió un niño bastante precoz para su edad.

― Lamentablemente, el cobarde huyo antes de que pudiera hacerlo ― mintió descaradamente.

― Ohh… ― musito decepcionado. Pero luego su rostro adquirió una expresión llena de determinación ― No te preocupes papa, ¡seguro que lo vencerás algún día! Y si no… ¡yo lo hare por ti!

Tobe rio un poco ante la seguridad de su pequeño vástago ― ¿Ah sí?

― ¡Si! Cuando sea grande me vengare de él, ¡ya lo veras! ― exclamo hinchando su pequeño pecho.

― Ese es mi muchacho ― dijo el ninja poniendo una mano sobre la cabeza de su hijo ― Por cierto, ¿Dónde está tu madre? ― cuestiono, al mirar a todas direcciones y no encontrar a su mujer por ningún lado.

― Dijo que iría a robar la cena junto con tío Payaso y tío Chaman ― explico el niño.

― Pues más vale que se apresure porque me estoy muriendo de hambre ― comento Tobe ― ¿Y te dejo solo?

― Nah, me dejo a cargo de tus ninjas. ¡Pero los encerré en el closet yo solito!

Esta vez el ninja soltó una risotada, revolviendo los cabellos de su hijo con su tosca mano ― Tobi, ¿te he dicho ya lo orgulloso que estoy?

El pequeño Tobi sonrió satisfecho.

De grande él quería ser exactamente igual que su padre, su héroe.

Poco sabia en ese entonces que el destino tenía planes diferentes para el…

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Muahaha :V

Pues lo prometido es deuda queridos! Por fin aquí les traigo la tan esperada colección de mini-historias dedicadas a la nueva generación :3

Me pareció apropiado comenzar con el nacimiento de Kimmy. Si quieren saber cómo Garu y Pucca se enteraron que ella venia en camino pueden pasar a leer Positivo que habla precisamente de eso.

Y bueno, aquí vamos a dar saltos en el tiempo. En un one-shot puede que sean unos nenes y en el siguiente que ya sean mayores y así. No habrá un orden temporal pero siempre me asegurare de que se entienda así como también aclarecer la edad de los personajes. Algunos trataran de familia, de amistad o de romance dependiendo de quienes son los que vayan a salir en cada shot.

Otro dato importante que tal vez quieran tomar en cuenta es que en este punto Garu ya NO mantiene su voto de silencio, pero tranquilos, no pienso hacerlo hablar… mucho. De hecho hasta ahorita en ninguno de los shots que tengo pensado subir aquí habla, siento que como que no le queda hablar a el XD Sera como Ferb de Phineas & Ferb, que solo habla esporádicamente, cuando le da la gana o cuando es necesario :V pero quería hacer esa aclaración por si las moscas.

Como dije al principio, si son nuevos leyéndome, en mi shot Hogar, dulce hogar introduzco a los personajes, quien es hijo de quien y así. Y en mi otro shot Funny Love Next Generation se aprecia un poco más la personalidad de cada uno y como se relacionan o se llevan entre ellos. Si van a seguir esta serie de mini-historias les recomiendo haber leído de antemano ambos para no perderse y comprender mejor xD

Creo que eso es todo :3

No olviden dejarme sus reviews! Que son el Garu de mi Pucca :'D

Y los que me hayan dejado en El regreso del príncipe, los contestare en el siguiente one-shot independiente.

P.D También ya sé que esperan la boda de Garu y Pucca, pero paciencia! Hay un par de shots que quiero subir primero que irán entrelazados con ese fic, así que no desesperéis xD

Besos, ¡y hasta la siguiente mini-historia!