CAPÍTULO 40: LAS MEMORIAS DE LOS SEMINOA

Ichigo y su grupo decidieron viajar al norte, ya no buscarían entrometerse con los reiatsus más fuertes, quien sabe que les pasaría si algún otro shaman tenía escondido otro arrancar, o tenía guardado algún rencor contra el shinigami, o algún otro de su grupo.

"entonces, ¿el nuevo plan es seguir a los demás, pero no preguntarles nada? Que estúpido plan, debemos detenernos a preguntar, digo, de eso se trata esta parte, buscar información sobre la aldea apache." Dijo Yoruichi molesta.

"no volveremos a meternos con nadie, pero si buscaremos información, solo no con nadie que tenga un reiatsu extraño, o familiar." Respondió Ichigo, que estaba acostado en la parte trasera de la camioneta, con vendado del cuerpo.

"mejor buscaremos donde se estén reuniendo más reiatsus y nos acercaremos, con cuidado, no quiero que Jean nos encuentre, o alguien más." Continúo diciendo Ichigo, él estaba aún un poco adolorido, su caída había lastimado su cuerpo, aunque no mucho, además de que aún estaba procesando el hecho de que Jean era la hija de Ginjo.

Redseb y Seyram estaban también molestos, ellos no habían podido asistir a su hermano mayor en la lucha y ahora él estaba lastimado, no se sentían responsables, pero no les había gustado ver a Ichigo malherido en Karakura y no les gustaba verlo ahora tampoco.

"yo aun no entiendo por qué huimos, venciste a todos los ángeles, creo que habrías podido con la pequeña zorra." Kana iba conduciendo.

"segura? La última vez que este idiota peleo con Ulquiorra, él lo mato." Uryu aun recordaba la pelea contra los arrancar en hueco mundo, este estaba apuntándole a Ichigo, pero Kana no veía.

"por eso lo digo, podrías derrotarla aun con ese espíritu." Respondió Kana, Uryu se dio un facepalm al ver que no solo lo ignoraba, sino que parecía no ponerle atencion.

"como sea, al menos por ahora no podemos hacer mucho, sigamos al norte, deberíamos llegar a un pueblo para la noche." Dijo Matilda que tenía el mapa abierto, ella y los niños lo observaban, ella era la única de las tres compañeras de viaje que no se molestaban por tener niños cerca.

En otro lugar de Norteamérica

Ren y sus compañeros acababan de salir del hospital, dos días antes la reina del hueco mundo había barrido el suelo con todos, estaban en aquel lugar por que debían encontrar a una mujer llamada LiliLala, ella parecía tener información del anterior torneo de shamanes y de la posible localización de la aldea apache.

"me las va a pagar, cuando la vuelva a ver, se va a arrepentir de haber jugado conmigo." Dijo Ren, él estaba furioso, no solo por lo de Tier, sino porque lo hacía ver el nivel del torneo y desgraciadamente, el nivel de su cuñado y la diferencia de poder se le hacía abismal.

"no hagas bilis, estamos vivos, es lo que cuenta." Dijo Yoh para tratar de calmar a Ren.

"Ren tiene razón, esa mujer pudo matarnos, que nos haya dejado ir solo habla de lo lastimosos que somos." Lyserg tampoco estaba de muy buen ánimo.

"esto me hace preguntarme, ¿Qué tan fuerte será Ichigo?" Yoh finalmente saco la duda que él y los demás tenían.

"por lo que se, él es capaz de luchar de igual a igual con los arrancar y nosotros cinco no pudimos hacerle nada a Hallibel." Ren se molestaba más a cada palabra.

"un shinigami, nunca he visto uno, pero si él puede pelear con ellos, debe ser muy fuerte, tal vez, él pueda derrotar a Hao." Dijo Lyserg.

el joven se había unido a Yho y los demás para buscar aliados, en realidad el buscaba a alguien que pudiera derrotar a Hao, Ichigo podría, pero al verlo hablar con Hao en el avión, le había dado mala espina, ahora viajaba con sus amigos y estos lo había puesto al tanto de Ichigo, ahora Lyserg lo buscaba a él, con la intención de unirse a Ichigo en su lucha contra Hao.

"YA DEJEN DE HABLAR, ME MOLESTAN, YO TAMBIEN ME VOLVERE MUY FUERTE, DERROTARE A ESA MUJER, A HAO Y A ICHIGO, YO SERE EL REY SHAMAN." Ren parecía estar reafirmando esas cosas a sí mismo, más que diciéndoselas a sus compañeros.

"no se si esta molesto, animado, o solo le gusta gritar." Amida Maru estaba sorprendido por la actitud de Ren.

"así de resiliente es el señorito." Respondió Bason.

"me pregunto cómo habrá acabado la batalla de los ángeles, digo, estaba peleando contra un robot gigante." Yoh estaba un poco maravillado con el robot y el pensar en una lucha de un shinigami contra un robot, le parecía surrealista.

"Lyserg, ¿en qué dirección se encuentra la persona con información de la aldea apache?" pregunto Ryu y el joven posesiono su péndulo con su acompañante Morphin, un hada bastante linda, que le ayudaba a usar la radiestesia. El péndulo se levantó y comenzó a apuntar a una dirección.

"por ahí." Respondió Lyserg y el grupo avanzo en esa dirección. El cielo se estaba llenando de nubes y parecía que pronto comenzaría a llover.

tras un rato caminando el péndulo ya no apuntaba a una dirección, sino a una casa, el grupo se acercó y toco la puerta, esta se abrió y los jóvenes entraron. Era una casa con diversas cosas shamanicas decorando las paredes, pero ninguno parecía encontrara una persona dentro.

"oigan, ¿creen que se molesten? Entramos sin permiso." Dijo yoh.

"pues ya lo hicimos, si se molestan, solo pediremos disculpas, es todo lo que podemos hacer." Respondió Horo-Horo.

Tras entrar en un cuarto se encontraron con una mujer sentada en una especie de mueble cuadrado, esta era delgada y con ropa de nativo americano, con un bastón en una mano, y cabello negro largo, a su derecha tenía cinco muñecos, bastante extraños.

La mujer solo observo al grupo, la mujer los vio, la luz era tenue, pero se podía ver perfectamente, después Yoh se inclinó un poco.

"una disculpa señorita, la puerta estaba abierta." Dijo el shaman y la mujer se levantó.

"son shamanes." Dijo la mujer.

"¿Cómo lo supo?" Ryu a veces estaba un poco fuera de sí, no recordaba que todos ellos iban acompañados con un espíritu.

"eres un idiota, ella puede vernos." Tokageroh apunto como no veía a los muchachos, sino a los espíritus.

"así que a ustedes también los engañaron los apaches." Dijo la mujer.

"¿engañarnos?" pregunto Ryu.

"no deben seguir, no deben ir con ellos." Dijo la mujer.

"disculpe, pero ¿Quién es usted para decirnos que no y que si podemos hacer?" dijo Lyserg con un poco de altanería.

"vinieron buscándome o, mejor dicho, a la información que yo poseo" dijo la mujer.

"yo soy Lili Lala, descendiente de los guerreros seminoa, ellos participaron en la batalla de hace 500 años. Por eso vinieron, ¿no? Por la localización de la aldea apache." Dijo la mujer.

"entonces ¿si sabe en dónde está la aldea?" pregunto Ren.

"no, pero mis espíritus sí." Respondió Lili Lala.

"tenemos la megasuerte de nuestro lado, ¿podemos hablar con ellos? Eso nos ayudaría mucho" dijo Ryu.

"voy a hacerles más que un favor, voy a salvarles la vida." Lili Lala levanto su bastón y los muñecos a su derecha comenzaron a moverse.

"¡tengan cuidado!" Horo-Horo trato de esquivar el ataque de los muñecos, pero cada uno fue atacado por uno de los pequeños.

Los jóvenes lograron esquivar varias veces a los muñecos, pero eso solo fue al inicio, después trataron de bloquearlos y con tan solo tocarlos, los recuerdos fluyeron en ellos.

"AAAAAAAAAAAAAGGGGGGHHHHHHH" Ren cayó al suelo, sujetándose una pierna, al verlo así, los demás se distrajeron y los muñecos comenzaron a hacer contacto con ellos, uno a uno fue cayendo.

Tras unos segundos, los jóvenes volvieron en sí, se dieron cuenta de que lo que les había ocurrido eran solo las memorias de los espíritus que posesionaban a los muñecos.

"¿esos, fueron recuerdos del espíritu?" Yoh estaba aún recuperándose.

"eso parece." Dijo Lyserg.

"claramente sentí como me cortaban por el hombro" Ryu estaba en shock, sosteniéndose el hombro.

"lo que sintieron, fueron los últimos momentos de vida de cinco de los guerreros que fueron a luchar en la pasada batalla de shamanes." Lili Lala regreso a sentarse, ninguno sabía lo que la mujer quería realmente.

"los apaches los están engañando, ellos no son lo que parecen, ataren a los jóvenes shamanes con el objetivo de alimentar a un terrible demonio." Dijo la mujer, ninguno quería creer que sus supervisores fueran malvados.

"¿de qué hablas?" pregunto Ren molesto, recordar a Chrom lo hacía sentir mal, por lo que le había hecho, de no ser por Ichigo y Jun, Ren ya sería un asesino.

"veo que no se dieron cuenta, muy bien, mis muñecos los atacaran de nuevo, esta vez, asegúrense de ver lo que ocurre." Dijo Lili Lala y tras levantar su bastón, los muñecos se movieron y atacaron de nuevo.

Los jóvenes permitieron que los muñecos entraran en contacto con ellos, con el objetivo de ver aquellas acusaciones de la mujer contra los apaches.

Visión

Cinco personas se dirigían al oeste, ya era tarde y el paisaje parecía ser un lugar desértico, Yoh y los demás estaban viendo todo desde un espíritu diferente.

Frente a ellos pareció un hombre vestido como apache, aquel hombre se parecía tanto a Silver, que Yoh creyó que era el mismo Silver. Detrás de él se encontraba el espíritu del fuego, el ente era aún más grande que el que acompañaba a aquel sujeto en la época actual.

"vine a hacerles una invitación, a crear un reino de shamanes." Dijo aquel hombre, los guerreros seminoa se pusieron en guardia.

"¿de qué hablas maldito?" pregunto el que estaba con Yoh.

"es simple, creo que el mundo sería mejor si estuviera a cargo de personas como nosotros, podemos llevarlo por un mejor camino. Únanse a mí, y este no será un simple sueño." Dijo el hombre.

"¿Qué insinúas, que le pasara a los que no son shamanes, o a los que se te opongan?" pregunto el que estaba con Lyserg.

"no habrá lugar para ellos, los quemare con el espíritu del fuego." Respondió el hombre.

"no suena diferente a lo que el otro sujeto quiere hacer, los dos son unos locos asesinos." Dijo el que estaba con Yoh.

"acaso, ¿él ya se acercó a ustedes?" pregunto el extraño.

"no hace falta que sigamos perdiendo el tiempo, lo detendremos a él y a ti también, aquí y ahora." Respondió el que estaba con Ren.

Entonces los guerreros se lanzaron contra el apache, el hombre los observo con un poco de tristeza antes de comenzar la masacre.

El espíritu del fuego apareció y corto de arriba abajo a Ryu, después atravesó a Horo-Horo, le corto las piernas a Ren y finalmente mato a Yoh.

Tras ver eso los jóvenes se quedaron petrificados, aquella persona se parecía tanto a Silver y tenía ropas de apache, además de tener al espíritu del fuego con él.

"ese sujeto… ¿era Silver?" pregunto Horo-Horo.

"no, eso fue hace 500 años, lo más seguro es que aquel sujeto sea su antepasado, de ahí el parecido." Respondió Ren, afuera de la casa ya estaba lloviendo.

"ya lo ven, esos son los auténticos deseos de los apaches, ellos quieren que ese demonio se alimente de almas." Dijo Lili Lala.

"no lo creo, Silver no es una mala persona, ni tampoco Kalim, ni Chrom." Respondió Yoh.

"¡¿aun crees en ellos?!" la mujer estaba sorprendida de la fe que el muchacho les tenia a los apaches.

"creo que ese sujeto también se parecía a Hao, y tenía al espíritu del fuego con él." Horo-Horo parecía relacionarlo con el muchacho que los había atacado en la base Yokocha.

"de nuevo, eso fue de hace 500 años, no podría ser el mismo." Dijo Lyserg.

"esto no nos lleva a ningún lado, Lili Lala, ¿podrías mostrárnoslo de nuevo?" pregunto Ren.

"¿Qué… que dices?" la mujer estaba sorprendida.

"debemos ver mejor a nuestro alrededor, solo así podremos ver a donde se dirigían y en donde estaban." Dijo Yoh.

"vamos de nuevo, Lili Lala." Yoh insto a la mujer a que enviara sus muñecos a atacarlos de nuevo, la mujer levanto su bastón y los muñecos volvieron a atacar, esta vez ni se molestaron en tratar de esquivarlos, un rayo cayo fuera al momento de que los shamanes regresaron a ver las memorias de los seminoa.

De nuevo fueron muertos uno tras otro por el espíritu del fuego, al volver ya tenían más idea de donde estaban, en ese momento Lili Lala se dio cuenta de que la estaban usando para ver el camino a la ladea apache, pero los muñecos no dejaban de moverse y atacarlos.

"no olviden el camino." Le dijo el espíritu del guerrero a Ryu

"no lo haremos Nitba." Respondió Ryu.

"no olviden la fuerza monstruosa de aquel sujeto." Del guerrero de Horo-Horo despareció.

"no, ni olvidaremos que ustedes lucharon para proteger a otros, Yofia." Le respondió Horo-Horo a su guerrero.

"no lo olviden, el espíritu del fuego es solo uno de cinco." Le dijo el gerrero a Ryu.

"no lo haremos, no olvidaremos su desesperación, Drysa." Respondió Ren.

"y no olviden la frialdad de aquel hombre." Le dijo el guerrero a Yoh.

"no, ni los olvidaremos a ustedes, Ian." Yoh estaba conmovido.

"no olviden su nombre, es Hao." Le dijo el guerrero a Lyserg.

"nunca lo olvidare, ni tu nombre, Canachi." Lyserg estaba sorprendido, aquel hombre también se llamaba Hao.

Después los espíritus se desvanecieron, su misión se había terminado. Lili Lala no sabía que había ocurrido, pero parecía que un peso se había levantado de sus hombros.

"¿Qué ocurrió, porque se fueron?" pregunto la mujer al ver que sus espíritus se habían ido al más allá.

"tu cumpliste con tu parte, tu deber era mandar a shamanes poderosos en la dirección correcta." Respondió Yoh.

"ahora, ellos no deben preocuparse más, por eso se han ido." Ren estaba convencido de que podía ganar.

"¿mi misión se terminó?" Lili Lala estaba contenta, al fin se había terminado su misión y la de sus ancestros.

Lods jóvenes descansaron un poco en el lugar, debain recuperar fuerzas y esperar a que la lluvia pasara.

"oigan, ¿Quién era el otro sujeto, al que se referían los seminoa?" preegunto Ryu, Lili Lala no sabía mucho, pero igual les conto, sobre el actual rey shaman.

"el estado del mundo actual es el resultado de la influencia del rey shaman, aquel que gano hace 500 años la batalla, es al otro al que se referían." Dijo la mujer, esto gano la atención de todos, querían saber del rey shaman que estaba por salir.

Sin embargo, para Yoh y Ren era obvio a que se refería la mujer, si el estado del mundo reflejaba de algún modo la influencia del actual rey, entonces aquel que reinaba durante la era de mayores conflictos, personajes tan aberrantes y la deshumanización, eso ya les decía mucho del rey actual.

"¿sabes algo más de él, los seminoa no se encontraron con el?" pregunto Horo-Horo.

"no, solo sé que a él ya lo llamaban el todo poderoso, antes de ser el rey shaman." Respondió Lili Lala, eso dejo pensando a todos, un hombre con ese apelativo, incluso antes de unirse a los grandes espíritus debía ser alguien formidable.

"debemos irnos, entre más rápido lleguemos a la aldea, mejor, podremos descansar una vez que estemos ahí." El grupo se despidió de Lili Lala y partieron, la lluvia se había detenido y aunque seguía nublado, ahora sabían a donde ir.

"¿me pregunto donde esta Ichigo? tal vez deberíamos buscarlo y compartirle lo que aprendimos." Dijo Yoh.

"no es necesario, que encuentre el camino por su cuenta." Dijo Ren.

"vamos, creo que podríamos ayudarnos mutuamente." Respondió Yoh.

El grupo iba caminando por la calle, cuando se cruzaron con una mujer, de piel blanca, minishorts, un top blanco y una gorra militar. Tenía el cabello largo y rubio. Parecía una supermodelo. Los jóvenes la vieron, algunos se sonrojaron, Ryu y Horo-Horo le lanzaron algunos piropos. La mujer los ignoro completamente y siguió su camino, el cual la llevaba al lado contrario de los jóvenes.

Al cabo de un rato la mujer llego a la casa de Lili Lala, ella era la encargada de vigilar a Yoh y su grupo, pero debía ocuparse de algo primero.

La mujer toco a la puerta y tras unos segundos esta se abrió, las dos se vieron por unos segundos, Lili Lala se llenó de horror al ver la cruz quincy en los botones de la mujer, no les había dicho todo a los jóvenes para no ponerlos en peligro, pero ella sabía que el rey shaman actual, era un quincy.

"buen día, señorita Lili Lala, permítame entrar, tenemos algo que discutir." Dijo la mujer.

"no tengo tiempo." Y Lili Lala trato de cerrar la puerta, pero la mujer se interpuso y evito que la cerrara.

"de verdad, me hace enojar, que hable demás con los concursantes del torneo, no debe interferir." Dijo la mujer.

"¿Quién eres y que te importa lo que yo les diga a los shamanes?" la shaman estaba preparándose para pelear.

"soy Candice del trueno, y me importa porque nadie debe saber de nuestro rey." Dijo Candice con tono macabro, después forzó su entrada a la casa, Lili Lala trato de alejarse, pero la mujer la toco en la cabeza y un rayo cayó del cielo, fulminando a Lili Lala.

Debido al rayo, la casa de la shaman comenzó a quemarse, Candice salió del lugar y se fue sin llamar la atención de nadie. Lejos de ahí, Yoh y su grupo vieron como el cielo se había iluminado por un rayo que había caído, no sabían dónde, pero por un segundo, Yoh escucho la voz de Lili Lala.

Etemenanki

En la más alta de las comunas, en donde vive Dios, en aquel lugar donde la tierra alcanzaba el cielo y este se volvía el suelo de aquel templo y las estrellas aún más arriba coronaban aquel lugar, se encontraba un hombre sentado en un trono, tenía el cabello negro, largo y un bigote prominente, traje blanco y una túnica carmesí oscura y botas blancas. todo a su alrededor, parecía estar hecho de cristal transparente, que dejaba ver el cielo a su alrededor.

El rey dormía y mientras lo hacía soñaba muchos sueños, soñaba con un muchacho de cabello naranja, al cual guiaba. Soñaba con dioses viejos y con su subyugación. soñaba con ser el único y futuro rey. Soñaba con un ideal que solo él y algunos de los suyos entendían.

Los sternritters se reunían ahí, pero en un piso más abajo, donde Jugram Ashwalt daba las ordenes en lugar del rey Ywach, pero en ese momento no había nadie, el hombre estaba solo, pero cada estrella en aquel cielo era un soldado suyo.

Y en aquel lugar en la cima del mundo espiritual el rey shaman, el rey espiritual, el rey quincy Ywach continuaría durmiendo por un tiempo más.

Capítulo 40: Fin