CAPÍTULO 42: ARTES Y TÉCNICAS

Ya había pasado poco más de un mes desde la partida de Ichigo y Ren, en sus casas ya no los esperaban pronto, Isshin ya se estaba haciendo a la idea de que Ichigo tendría que recursar ese último año de preparatoria, o hacerle crunch, en cuanto regresara. Karin y Yuzu ya se habían calmado, ellas estaban más centradas en sus estudios.

Jun se encontraba de camino a la tienda de Urahara, desde que Karin la había llevado, se había vuelto cliente frecuente del sombrerero. Caminar por las calles la ciudad le agradaba más cada día, el evento de la posesión del demonio ya lo había dejado atrás, pero ahora se sentía con más responsabilidades, no solo estaba desarrollando una nueva posesión, ahora era la hermana mayor de Karin y Yuzu.

Al cruzar por una tienda la muchacha se vio en un espejo, ese día traía un chaleco azul, con flores bordadas, con uno pantalones cortos hasta las rodillas, también con flores, su cabello recogido en tres picos con pinzas y una bolsa de panda, tenía planeado ir con la familia de Ichigo después, pero primero debía llegar a la tienda.

Al llegar a la tienda se encontró con Tessai que estaba acomodando algunas mercancías, el hombre la vio y dejo de hacer lo que hacía, por órdenes de Urahara ella era un cliente VIP, aunque al amigo del tendero le quedaba claro que eso era por el tamaño de la cartera de Jun.

"buen día señorita Jun, ¿Qué busca hoy?" le pregunto Tessai, la joven estaba viendo unos pequeños frascos de dulces, con forma de animales.

"vine a ver mi pedido, no lo han enviado." Respondió Jun.

"eran 80 gigais y varias cajas de gikongan?" pregunto Tessai y Jun sonrió y asintió.

"ya veo, el señor Urahara fue personalmente con nuestros proveedores a ver el porqué del retraso, si pudiera regresar más tarde, o mañana." Tessai después espero la respuesta de Jun.

"de acuerdo, pero aun así busco ciertas cosas, papel para pergaminos y alguna tinta, odio quedarme sin tinta y tener que lastimarme los dedos para poder hacer nuevos pergaminos." Dijo Jun y Tessai fue a buscar ese papel.

Después de regresar con el papel, la muchacha lo examino, al ver que no había problema, Tessai le dio un frasco de tinta rojo oscuro, en un envase de vidrio transparente con tapa con forma de bola, Jun la vio.

"interesante, parece sangre." Dijo Jun.

"no lo es, sin embargo, es un buen canalizador de energía espiritual, le ayudara bastante." Tessai trataba de vender, pero él era más honesto que Urahara y no le mentía.

"me llevo el papel y una botella de esta tinta, voy a ver que tal funciona." Jun saco su tarjeta y Tessai le dio sus cosas, para después traer una terminal, Tessai le pidió el numero a Jun y está ingreso su nip.

"regresare mañana." Jun se fue de la tienda.

"¿ya se fue?" una voz desde atrás llamo la atención de Tessai.

"si." Respondió el bigotón.

"diablos, de verdad me asuste, creo que debo reconsiderar tomar el dinero por adelantado." Dijo Urahara.

"es tu culpa por querer aprovecharte de ella, si le quedas mal, podrías perder a una buena cliente." Tessai casi nunca reprendía a Urahara, pero era necesario cuando él hacía cosas demasiado irresponsables, como prometerle 80 gigais a una shaman y no poder conseguirlos a tiempo.

En ese preciso instante, Jun regreso a la tienda, no se había ido, decidió quedarse escuchando lo que Urahara y Tessai decían, al verla el sombrerero simplemente se bajó un poco el sombrero.

"señorita Jun, acabo de llegar, nuestros provee-" Urahara trato de explicarle, pero Jun sonrió y alzo la voz por sobre la de él.

"¡no es necesario!" Jun no se veía un poco molesta, sin embargo, los dos hombres aun sentían un poco de miedo.

"los escuche, no me interesan las excusas, solo saber si cumplirá con el trato, o me veré en la necesidad de tomar otras medidas." Dijo la muchacha, después Urahara y Tessai se vieron por un momento el uno al otro.

"es difícil conseguir lo que me pidió en mayoreo, pero le prometo que se los conseguiré." Respondió Urahara.

"estoy dispuesta a renegociar." Dijo Jun, Urahara estaba un poco extrañado.

"ok, adelante, no me dirá que se enamoró de mí y que me va a perdonar el dinero sin recibir nada a cambio, ¿verdad?" el tendero trataba de aminorar la tensión, pero lo había hecho de una manera que le disgustaba un poco a Jun y esta no dudo en mostrarle la mirada más dura que tenía.

"sí, eso pensé. Y bien, ¿Qué tiene en mente?" pregunto Urahara ya más serio.

"he estado tratando de aprender un nuevo estilo de posesión, pero me encuentro en un bloqueo mental, no soy capaz de avanzar mucho sin toparme con que estoy regresando a las bases del taoísmo, pero taoísmo, a fin de cuentas, quiero saber de otros shamanes que me pudieran guiar, o darme algunos consejos, al respecto. A cambio bajare la cuota de 80 gigais, a 79." Dijo Jun, Urahara y Tessai estaban atónitos, ¿a eso le llamaba ella hacer un trato? Pensaron los dos.

"es difícil pensar fuera de la caja una vez que ya es parte de ella, ¿no es cierto señorita Jun? Pero volviendo a lo del trato, podría proponer otro, uno más benefici-" Urahara volvió a ver como Jun le lanzaba dagas con los ojos y el tendero se rindió, era su culpa por tratar de engañarla.

"regrese mañana, tratare de tener los 79 gigais, sus cajas de gikongan y un par de shamanes para que la apoyen." Dijo Urahara un tanto molesto.

"de acuerdo, espero que esta sea la última vez que trata de estafarme, ¿a qué hora vengo?" Respondió Jun, antes de irse.

"por la tarde, que tenga buen día, señorita." Respondió Urahara derrotado, después Jun se fue de la tienda.

"¿a quién traerás?" pregunto Tessai.

"como si conociera muchos shamanes en la zona, voy a traer a los muchachos y a ver qué pasa." Urahara se retiró del lugar, debía buscar las cosas de Jun, antes de que la mujer decidiera añadirle el único gigai que parecía estar dispuesta a perdonarle.

Jun siguió con su día como normalmente lo hacía, fue con Yuzu y Karin a su casa a ayudarles en algunas cosas, por la tarde regreso a su casa, de nuevo caminando, ceno con sus padres y abuelo y tras eso regreso a su cuarto, su lugar estaba decorado con temática china y pandas, mucha parafernalia de pandas, se sentó en un escritorio y comenzó a estudiar, tras una hora Jun se levantó y se dirigió a una ventana, día tras día, desde la partida de Ichigo y Ren, los últimos pensamientos que tenía en el día, eran de ellos dos y rezaba una pequeña plegaria para que estuvieran bien, después se metía al baño y tras eso, a dormir.

Al día siguiente

Jun de nuevo siguió con su día normal, la gente de la ciudad, especialmente los locales que ya empezaba a frecuentar sola, o acompañada, ya la reconocían más, por primera vez la joven se sentía parte de una comunidad, después de haber estado aislada por años, incluso si sus contactos reales se limitaban a unas cuantas personas.

Tras dejar a karin y Yuzu, Jun se fue a la tienda de Urahara, esperaba que el tendero tuviera mejores resultados hoy, necesitaba los gigais para su posesión, sin usar cadáveres se había propuesto a usarlos como medio, pero sin un espíritu le era difícil, de ahí su inconveniente, requería saber cómo mover los muñecos sin depender de un espíritu acompañante, además deseaba mover varios muñecos a la vez, eso le demandaría varios espíritus, tenía la idea de usar los gikongan, pero no lo lograba aun, las lamas artificiales no parecían dar buenos resultados.

Jun llego a la tienda, afuera se encontró con varias estibas de cajas, al entrar vio a Chad y a Orihime hablando con Urahara.

"ya llego, me alegro de informarle que logra conseguirle los gigais y gikongan, además de poder traer a dos fullbringers, ellos pueden ayudarle." Dijo Urahara que se puso en medio de Chad y Orihime y les puso una mano en el hombro a cada uno, Orihime sonrió y saludo a Jun, Chad solo se quedó parado.

"fullbring, un arte shamanico donde se usan espíritus de los objetos, es parecido a usar los espíritus de la naturaleza, eso me sirve." Dijo Jun.

"buen día Jun, ¿cómo has estado?" pregunto Orihime que se acercó a la shaman.

"bastante bien, no he podido ir contigo y Tatsuki a pasear, he estado ocupada." Dijo Jun, y era cierto, generalmente entrenaba en las mañanas, iba con Yuzu y Karin por las tardes y en la noche estudiaba.

"no te preocupes por eso, nosotros tampoco podemos salir seguido, la escuela y los trabajos de medio día nos quitan la mayor parte del tiempo, ¿verdad?" Orihime trato de incluir a Chad en la conversación, pero el gigante seguía un poco apenado, por no poder ocultarle bien a Jun que Ichigo había salido herido en la batalla que el shinigami había tenido contra Hao, en karakura.

"¿ustedes dos podrían venir a mi casa? Ahí les explicare mejor lo que quiero hacer." Jun les pregunto a ambos, Chad solo asintió.

"¡por supuesto, vamos!" dijo Orihime.

"de acuerdo, ¿me enviaran las cajas pronto?" pregunto Jun, y Urahara asintió.

"las estamos preparando para el camión, deberían llevárselos un poco más tarde." Respondió el tendero, entonces Jun, Orihime y Chad se fueron del lugar. Los dos que iban con la joven china se sorprendieron de ver que la muchacha iba a pie.

Al pasar cerca de unas tiendas, Jun y Orihime se quedaron viendo unos paradores, con ropa y otras cosas, Chad se sentía un poco fuera de lugar, el lugar se estaba restableciendo desde esa batalla con Hao y sus seguidores, ya casi en ningún lugar se notaban las marcas de las peleas, salvo por las fábricas, esos edificios si tardarían en reconstruirse, pues algunos se redujeron a cenizas por el incendio causado por Luchist y su ángel Lucifer y Chad.

Al llegar a la casa de Jun, Orihime se dio cuenta de que era vecina de Ishida, Chad por otro lado estaba un poco asustado por los zombis sirvientes que tenían los Tao.

"esos se parecen a los zombis con los que peleamos en la torre." Dijo Chad.

"algunos de ellos son los mismos, se reconstruyen y siguen adelante." Respondió Jun, eso era lo que ella consideraba que estaba mal con el taoísmo que le habían enseñado, obligar a los cadáveres a seguir adelante a pesar de no poder más, someter y obligar a sus espíritus a continuar adelante, de ahí que quisiera cambia su estilo, además de las formas en las que habían conseguido los cadáveres de muchos de esos zombis, le parecían reprobables.

Al entrar en la casa Jun los guio por el lugar hasta un enorme salón, en un lado había aparatos de ejercicio, parecía un gimnasio completo.

"no pareces el tipo de persona que se ejercitaría tanto." Dijo Chad.

"¡claro que me ejército! Aunque, yo no uso todos estos aparatos, esto es de mi hermano y de mi padre." Dijo Jun, y Chad prefirió quedarse callado.

En la segunda mitad del salón, había varias mesas y muchas cajas apiladas, sobre las mesas había muñecos gigai, algunos desarmados, otros enteros, algunos tenían pies en las manos, y manos en los pies, algunos partidos a la mitad y unidos por la cintura, Chad volteo a ver un muñeco gigai en forma de centauro, con cuatro brazos. Chad se sintió un poco perturbado, pero no mucho, Orihime estaba emocionada, cada escultura nueva le gustaba más que la anterior.

"busco, una forma de volver a uno de estos mi herramienta de posesión, pero sin un espíritu acompañante, no puedo hacerlo, ustedes como fullbringers, ¿podrían enseñarme a usar el fullbring?" pregunto Jun, Orihime y Chad se vieron el uno al otro.

"pues no es complicado." Y Orihime invoco los espíritus de sus prendedores de cabello y Chad transformo sus brazos, Jun se acercó a verlos más de cerca.

"interesante, muy interesante ¿Qué clase de espíritus usan?" pregunto Jun.

"son los espíritus de las cosas, lo sacamos y hacemos que adopten una forma diferente, con poderes distintos a los que normalmente les atribuirías." Dijo Chad, casi no hablaba, pero en esos casos, era muy bueno explicando.

"ya veo, todos los objetos poseen un espíritu, hay culturas que así lo creen, la japonesa, por ejemplo." Dijo Jun, después de observar los mediadores de Orihime y Chad se acercó a uno de los muñecos normales.

"¿podrían poseer este muñeco?" pregunto Jun.

"lo siento, yo no puedo, tu, ¿Chad?" y el moreno movió la cabeza de manera negativa, al escuchar la pregunta de Orihime.

"¿Por qué no? ¿Acaso no quieren ayudarme?" pregunto Jun un poco angustiada, en ese momento Ching entro al salón y se dirigió a los tres jóvenes.

"no creo que sea eso Jun, ¿por qué no le explican lo que hace un fillbringer? De manera más detallada por favor." Dijo Ching, que se detuvo a ver los muñecos y las extrañas esculturas que había hecho su nieta.

"no podemos, porque los objetos que nosotros usamos están cargados con un sentimiento nuestro, Orihime tiene esos prendedores desde hace años, yo uso mi piel, e Ichigo usaba su pase de combate. No podemos usar objetos comunes, al menos no nosotros." Explico Chad.

"para usar el fullbring, nosotros usamos objetos valiosos para nosotros, no podemos usar nuestros poderes para posesionar otro objeto como lo hacen otros shamanes." Termino de decir Orihime.

"no puede ser." Jun estaba desanimada.

"los demás shamanes usamos otros espíritus para poner poder en objetos y realizar la posesión de objetos, mientras que ellos sacan ese poder directamente del alma en formación del objeto, he ahí la diferencia." Termino de rematar Ching, Jun sintió como todos sus esfuerzos y esperanzas estaban siendo destrozados, pero en ese momento recordó lo que Urahara le había dicho.

"es difícil pensar fuera de la caja, cuando ya eres parte de ella." Dijo Jun, Orihime y Chad estaban confundidos, Ching sonrió de oreja a oreja, al oír a su nieta decir eso.

"así es, mientras no veas tus propios límites, significa que puedes seguir avanzando." Dijo el anciano, después se comenzó a retirar, Jun insistió, pensando.

"demonios, parece que no tengo modales." El anciano se volteo a ver a los dos amigos de su nieta.

"mi nombre es Ching Tao, el abuelo de Jun, bienvenidos, discúlpenme por no presentarme antes, pero quería ayudar a mi nieta.

"no es ningún problema, yo soy Inoue Orihime." Dijo la muchacha.

"Sado Yasutora." Respondió el gigante moreno.

"¿se quedarán a cenar con nosotros?" pregunto Ching.

"sí, quédense por favor." Dijo Jun, los dos jóvenes no tenían ninguna otra cosa que hacer y aceptaron. Jun continuaba pensando, tal vez si usaba los espíritus de la naturaleza, o si conseguía espíritus animales, o aprendía a usar algo más, varias ideas pasaban por su cabeza.

Esa noche la cena fue muy animada, Orihime era bastante alegre, a Ran y En les agrado la muchacha, Chad era bastante callado, pero respetuoso, En tenía un especial interés en los poderes de la muchacha, curar heridas de cualquier grado era un poder realmente útil, y sobre todo, extraño.

Tras comer Jun llevo a sus casas a Orihime y Chad, después de lo que le habían explicado a la joven sobre los fullbring, se quedó mayormente pensando, tras un rato, su mente se clavó solo en una cosa.

"alma en formación." Dijo Jun para sí misma cuando ya iba de regreso a su casa, mientras manejaba.

Al día siguiente

Jun tenía una mejor idea de lo que debía hacer, o al menos un pensamiento vago, todos los objetos poseían su propia alma, inerte e inmóvil, incluso las rocas la tenían, de ahí los espíritus de la naturaleza, solo que entre menos tiempo llevaran existiendo, menos presente estaba esta, pero.

"¿cuál existencia?" se preguntó Jun al ver sus muñecos.

"un objeto de madera ya tenía un alma, cuando fue parte del árbol, el metal era parte de la tierra y poseía su espíritu…" Jun siguió pensando.

"¿acaso estos abandonan el objeto en algún momento?" se preguntó Jun, después toco uno de los muñecos en una mesa, estos no eran madera, diablos por lo que sabía Jun ni siquiera eran del plano terrenal.

"…" Jun cerro los ojos y se concentró más, trataba de buscar el espíritu en el interior del muñeco, ahí debía estar, aunque fuera un rastro del original, o eso creía ella, un fullbringer solo podía posesionar un objeto ya cargado con energía espiritual, afín a el fullbringer. Ella era una shaman, debía poder posesionar otros objetos, pero las cosas eran más complicadas si se trataba de hacer al espíritu dentro de las cosas reaccionar.

"vamos… … … … … … … … …" no lo lograba, sin embargo, al abrir los ojos lentamente se encontró con que el muñeco la veía fijamente, Jun no se sobresaltó, proceso lo que ocurría, el muñeco la veía, tenía los ojos abiertos, Jun sonrió, pero al desconcentrarse el muñeco cerro los ojos.

"lo logre, de verdad está ahí, el espíritu original no se va, ¡es parte del objeto!" dijo emocionada Jun.

Al paso del día Jun siguió tratando, solo lograba que el muñeco abrirá los ojos, pero le parecía bien, era un inicio. Su día siguió como siempre, por la tarde fue con Yuzu y Karin, después al anochecer, algo llamo su atención, mientras iba de vuelta a su casa, ya era de noche, cuando vio a alguien, era una persona, esta estaba viéndola desde el cielo.

"¿me ves?" pregunto la voz de una mujer.

"soy shaman, por supuesto que veo a un espíritu tan grande como este." Respondió Jun, la mujer no volaba, estaba sobre la palma de un espíritu dorado, enorme.

"ya veo, mi nombre es Sati." Dijo la mujer que bajo a ver a Jun.

"soy Jun Tao." Respondió la muchacha, al ver que Sati también tenía un oráculo virtual esta se preguntó que, hacia un shaman en Japón, tal vez no había calificado a la segunda ronda.

"es un lugar tan pacifico." Dijo Sati, viendo a la ciudad de karakura, Jun no sabía a qué se refería.

"los espíritus dicen que el mundo casi se acabó aquí hace casi dos años." Dijo Sati y Jun recordó lo que su novio le había contado, la batalla de invierno, su batalla con Aizen Sosuke, había ocurrido ahí hacia casi dos años.

"¿el fin del mundo?" pregunto Jun.

"sí, vine a buscar a alguien, el hombre que nos salvó entonces, debo encontrarlo, hay un demente que debe ser detenido." Dijo Sati y Jun comprendido, esa mujer buscaba a Ichigo.

"¿no deberías buscar entonces al salvador, al rey shaman?" y Jun sentía que no eran justos con Ichigo, todos querían ser salvados, pero no querían ser ellos los que se enfrentaran al monstruo, todos buscaban a Ichigo. Sati volteo a verla atemorizada.

"no sabes nada." Respondió Sati un poco molesta.

"debo irme, cuídate mucho, nos vemos, Jun Tao." Y Sati fue levantada de nuevo por su espíritu y este se fue entre los árboles.

Al regresar a su casa y bañarse, Jun estaba incomoda, no sabía nada de aquella mujer y parecía que la situación con Hao se estaba volviendo más y más grave, si ya estaban hasta los humanos buscando al shinigami que había detenido a Aizen Sosuke.

"cuídate mucho, Ichigo." Ese día, solo pensó en su novio, incluso sus avances se le habían olvidado.

Capítulo 42: Fin