Capítulo 52: OSCURIDAD Y MIEDO
Al mediodía Ichigo Y Jun ya estaban en Izumo, sin embargo, Ichigo no sabía al lugar al que debía ir, de hecho, se dio cuenta que salvo por que Mikihisa le dijo que debía ir a Izumo, no sabía a donde ir una vez llegando al lugar.
"¿estás seguro de que no sabes a dónde ir?" Jun y el joven estaban dentro del automóvil, acababan de llegar al lugar.
"no pregunte, solo me dijeron que viniera a Izumo." Respondió Ichigo.
"de acuerdo, ¿ves algo?" pregunto Jun, Ichigo dio un vistazo más agudo y acabo por ver el espíritu de un anciano que lo miraba desde atrás de un poste de teléfonos justo en una esquina más adelante.
"espera aquí." Ichigo uso su pase de batalla y salió en forma de shinigami. Al pasar por junto a un anciano pequeño, este se quedó viéndolo, Ichigo continuo con su camino, pero Jun si vio como el anciano volteo a ver a Ichigo.
Ichigo hablo con el fantasma por unos minutos, después el joven realizo el konso y el anciano desapareció, el anciano vivo que seguía viendo a Ichigo continúo observandolo, cuando el shinigami le paso, por un lado, de nuevo.
"no sabía nada." Dijo el joven.
"yo creo haber encontrado algo." Jun apunto al viejo que ya estaba al lado del auto, y se detuvo junto a él.
"¿Kurosaki Ichigo?" pregunto el anciano, Ichigo asintió.
"mucho gusto jóvenes, mi nombre es Yohmei Asakura." Dijo el anciano presentándose.
"mucho gusto, ella es mi novia Jun Tao y yo, bueno ya me conoce." Ichigo salió del automóvil y saludo de mano al viejo.
"bien, tenemos cosas de las cuales hablar, vámonos." Yohmei se encamino por donde había venido.
"podemos ir en auto." El anciano se detuvo al escuchar a Jun y decidió tomarles la palabra.
"así que decidiste aceptar el ofrecimiento de Mikihisa, me alegro, juntos tenemos más posibilidades de derrotar a Hao." Dijo el anciano, el camino a la residencia de los Asakura se puso tenso de pronto.
"… vine para hablar y ver si podemos ayudarnos, sin embargo, no pienso matar a hao." Le respondió Ichigo a Yohmei, el anciano abrió los ojos en señal de sorpresa.
"si no lo matas ¿Cómo piensas detenerlo entonces?" pregunto Yohmei socarronamente.
"no dejare que él sea el rey shaman." Respondió Ichigo y en ese momento Jun tuvo una idea en la que comenzó a elaborar.
"¿Qué no lo mataras y no lo dejaras ser el rey shaman?" Yohmei estaba empezando a ponerse furioso por la presunción de Ichigo.
"eres un payaso, si no planeas tomarte esto en serio, no me hagas perder mi tiempo." Yohmei gruño al hablar.
"No me burlo, es en serio, yo… le prometí a Yoh que no mataría a su hermano, no sé lo que Hao haya hecho, pero ustedes y los líderes de la sociedad de almas lo quieren muerto, he hablado un par de veces con él y no me parece un mal sujeto y creo que Yoh también percibe eso." Explico Ichigo, Yohmei estaba sorprendido de nuevo, ¿Yoh de verdad le había pedido a Ichigo que no matara a Hao? Jun por su parte no creía lo que escuchaba, ¿Hao no era un mal tipo? Ella no creía eso, el ya casi había matado a Ichigo una vez, ya no estaba bajo la influencia del demonio, pero para ella Hao era su enemigo.
"¿estás loco, no te parece mala persona? Casi te mato una vez, en lo que a mí respecta es un asesino." Dijo Jun molesta, Ichigo se quedó callado después de eso.
"…" el viejo se quedó callado también, pensando en lo que Ichigo acababa de decirle.
El resto del camino ninguno de los tres dijo nada, pronto salieron de la parte más poblada y llegaron a una casa japonesa tradicional, el lugar era enorme, al bajar del auto Yohmei les hiso la seña de que lo siguieran y Jun e Ichigo así lo hicieron, el lugar estaba rodeado por vegetación, a Jun le gustaba, Ichigo recordó la promesa con los dos niños, ese también podía ser un buen lugar para acampar.
"el año que entra." Murmuro Ichigo, ni Jun ni Yohmei lo escucharon.
Al entrar los otros residentes de la casa los vieron entrar, dos niñas y una mujer. La mujer observo a los dos jóvenes, de inmediato reconoció a Ichigo. Yohmei llevo a los dos al interior de la casa, en una sala japonesa con una mesa al medio, el anciano se sentó, Ichigo y Jun se sentaron delante de él.
"muy bien, terminemos rápido." Dijo Yohmei, Ichigo estaba un poco nervioso, lo peor que podía pasar era que se negaran a ayudarlo, en cuyo caso solo regresarían a karakura y entrenaría por su cuenta.
"¿Yoh te pidió que no mataras a Hao?" pregunto Yohmei.
"así fue, él dice que quiere tener la oportunidad de hablar con él alguna vez, yo le dije que no lo mataría, solo lo detendría." Explico Ichigo.
"mmh, ya veo, ¿y como piensas detenerlo? la muerte no acabo con las ambiciones de Hao, ha muerto dos veces y cada vez volvió más poderoso que en su encarnación anterior. ¿Cómo diablos crees que lo vas a detener de venir en 500 años más y que a nuestros descendientes los acabe matando?" dijo Yohmei molesto.
"entiendo los sentimientos de Yoh, pero no podemos ceder en esto, es todo o nada." Dijo Yohmei al tiempo que se levantaba.
"¿si la muerte no lo detuvo, ni estar en el infierno? ¿No cree que sea hora de probar algo diferente?" Ichigo tampoco quería ceder, no mataría a alguien ni por órdenes de la sociedad de almas, ni por el deber de una familia que estaba dispuesta a enviar a uno de sus hijos en contra de su hermano. Por su parte Jun estaba lista, tenía la idea completamente terminada.
"Ichigo luchará con Hao y lo derrotará, después se saldrá del torneo, así el torneo podrá ser ganado por cualquiera, incluso por ustedes." Dijo Jun, Ichigo volteo a verla al igual que Yohmei.
"explícate niña." Dijo Yohmei.
"es simple, Ichigo y Hao son los dos candidatos más fuertes, si ellos dos se eliminan del torneo al inicio, el torneo podrá ganarlo cualquiera. Ahora, en cuanto a cómo se eliminarán mutuamente, también es simple, Ichigo atacará a Hao antes de iniciar el torneo de shamanes, lo derrotará y lo dejará fuera de combate, después Ichigo se saldrá del torneo. Así cualquier otro podría ganar el título y el trono, el evento pasara a ser un torneo real y no una simulación." Dijo Jun, Ichigo y Yohmei estaban pensando en lo que acababa de decir Jun.
"no sabía que los Tao deseaban abandonar la oportunidad de acceder al trono." Dijo yohmei.
"no lo haremos, pienso que este plan también ayudara a la dinastía Tao, Ichigo removerá al más problemático y dejara el camino libre para que mi hermano sea el rey, para mí es un excelente plan." Dijo Jun.
"yo confió en que Ichigo puede ganarle a Hao y confió en Ren para ganar el torneo, la pregunta es ¿ustedes confían en Yoh lo suficiente para darle una oportunidad al muchacho?" Termino de decir Jun, Yohmei estaba sorprendido con la idea de jun, Ichigo estaba también asombrado con Jun y su agilidad mental, pero más aun con su confianza en él.
"yo opino que deberíamos darle una oportunidad al muchacho, parecen estar seguros de lo que hacen." La voz de una mujer se escuchó desde afuera de la sala, tras un segundo apareció una mujer delgada, de cabello negro largo muy bonita. La mujer se sentó al lado de su padre y sonrió.
Mucho gusto, soy Keiko Asakura, la madre de Yoh." Dijo la mujer.
"buen día, soy-" Ichigo estaba por presentarse.
"Kurosaki Ichigo, el héroe de la guerra de invierno, también destruiste las puertas de un infierno una vez y quien sabe que más cosas hayas hecho. Y Jun Tao de la dinastía Tao, la hija de una familia implacable y poderosa, con recursos casi ilimitados a su disposición." Dijo Keiko, Ichigo y Jun estaban ahora sorprendidos, Jun pensaba que tal vez tenían espías, Ichigo pensó que habían hablado con algún espíritu para saber todo eso.
Anna y Tamao se quedaron afuera escuchando, después Keiko les pidió que entraran y ambas niñas entraron junto a ella.
"soy una miko, Anna es una itako, Tamao entrena con mi esposo, es una adivina aceta, sabemos de ti desde hace tiempo, desde que derrotaste a aquel hombre, fuimos a verte de hecho, yo y Mikihisa" Keiko les explico cómo es que los conocía.
"escuchamos de ti de unos espíritus, escuchamos de un muchacho que vivía en karakura, capaz de enfrentar a casi un dios y derrotarlo." Keiko continuo.
"pero, cuando te vimos, tú ya no eras un shinigami, aquel día fue cuando decidimos usar cualquier medio a nuestra disposición, tú nos habías salvado una vez, decidimos salvarte a ti también, pedirte ayuda ya no era una opción, pero aquí estas, con tus poderes de regreso y con la disposición de ayudarnos." Dijo Keiko, Ichigo no recordaba haberlos visto.
"lo hace sonar muy romántico todo, Luche con Aizen para salvar a mi familia y amigos, eso es todo." Respondió Ichigo.
"hiciste más que eso, salvaste el mundo." Dijo Keiko, parecía que Keiko estaba un poco embelesada con Ichigo, el joven no sabía cómo reaccionar, Jun se molestó un poco.
"de acuerdo, pero deben darme su palabra, de que Hao será neutralizado, además deberán jurar que, si algo ocurre en 500 años, sus descendientes se verán obligados a pararlo, nuestro problema pasara a ser el suyo también, no por un sentimiento de egoísmo, sino porque es lo que corresponde, alguien debe estar ahí para detenerlo." Dijo Yohmei, tratando de dejar de lado a su hija y su fascinación con Ichigo, él y Jun se vieron el uno a la otra y después asintieron.
"si." Respondió Ichigo.
"de acuerdo." Fue la respuesta de Jun.
Yohmei se sintió satisfecho, Keiko sonrió y se levantó, Ichigo y Jun también lo hicieron, Yohmei salió del lugar y se fue.
"síganme." Les dijo Keiko y los dos la siguieron.
"yo puedo llevarlos." Tamao se ofreció, Keiko parecía querer seguirlos, pero Yohmei la detuvo y la niña condujo a los dos visitantes a su
"disculpen, la señora Keiko ha estado trabajando mucho, además el asunto de Hao la tiene muy agotada." Tamao dirigió a los dos a una habitación donde tenían preparados dos futones.
"esperen aquí, vendré por ustedes en cuanto la comida esté lista." Tamao los dejo en aquel lugar.
"gracias por ayudarme, no se me había ocurrido eso de atacarlo antes de iniciar." Dijo Ichigo, Jun sonrió al tiempo que se sentaba en el cuarto mientras veía las montañas.
"no te preocupes, confió en que lo lograremos, afinaremos los detalles luego." Dijo Jun, Ichigo se sentó a su lado y ambos esperaron en silencio mientras veían el paisaje.
Jun pensaba Keiko y en su extraño comportamiento, no era celosa, pero parecía que a Keiko le gustaba Ichigo, dejo eso de lado, pensando en la batalla de Ichigo y Hao y se preocupó por su novio, Ichigo parecía ser el único capaz de lograr aquello, pues era el más cercano al nivel de Hao, pero Ichigo se negaba a matarlo, Jun no sabía cómo lograría aquella proeza, si el shaman del espíritu del fuego ya lo había derrotado una vez, pero luego recordó lo que Urahara le conto sobre Ichigo en sus batallas, no se rendiría hasta haber derrotado a su oponente.
Ichigo por su parte se estaba tratando de despejar su mente, pero no lo lograba, no podía olvidar lo ocurrido con Kana, o el hecho de que ahora debía encontrar una forma de superar a Hao tan contundentemente que el shaman de fuego se diera por vencido para no volver, o hacerlo cambiar de opinión sobre la humanidad. Además, ahora parecía tener una nueva fan, solo esperaba que esta no tratara de acostarse con él a la fuerza. Al menos Jun había encontrado la manera de evitar que fuera el rey shaman, una manera tan sencilla, pero a él ni se le había ocurrido, por eso estaba agradecido con Jun.
Al cabo de un par de horas Tamao fue por ellos y los llevo al comedor, ahí se sentaron los cuatro a comer y hablar sobre como Ichigo y Jun se habían conocido, Keiko también les pregunto sobre si Yoh estaba bien y le alegro saber que cada vez hacia más amigos, la mujer les hablo como en aquel lugar Yoh no había tenido ningún amigo por considerarlo extraño y le agradeció a Ichigo el ser amigo de Yoh. En todo el rato que duro la cena Yohmei no pronuncio palabra alguna, solo se dedicaba a comer en silencio y observara al shinigami.
Cuando las estrellas y la luna ya estaban en el cielo y habían pasado un par de horas hablando Yohmei finalmente se dirigió al shinigami para que le mostrara lo que podía hacer, Ichigo apretó su pase de batalla y salió de su cuerpo, dejándolo al lado de Jun.
"muy bien, primero debo medir tu nivel y ver qué puedo hacer algo por ti, después de todo siendo un shinigami, tú ya debes conocer algunas habilidades de la bitácora mágica." Dijo Yohmei al tiempo que invocaba sus espíritus.
"¿bitácora mágica?" Ichigo no sabía que era eso, pero no le dio mucha importancia, saco su enorme espada y comenzó a defenderse de los espíritus. Mientras Jun y Keiko los observaban.
"pareces molesta." pregunto Keiko, Jun no dijo nada.
"está bien si no quieres hablar, lamento haberme metido en donde no me llaman." Keiko se disculpó por entrometerse al ver que Jun no respondía.
"es algo... no sé cómo decírselo" Respondió Jun.
"…" ahora era Keiko la que no sabía que decir, pero si parecía entender el por qué Jun actuaba así con ella.
"entiendo, no sabes nada, no me siento atraída a tu novio de manera sexual." Respondió Keiko, después se levantó y se fue, dejando a Jun sola.
"descuida, dice la verdad, ella ama mucho al señor Mikihisa." dijo Anna y Jun la vio con curiosidad. Anna comenzó a explicarle quien era Mikihisa y en donde estaba.
Ichigo no entendía el punto de luchar con los espíritus naturales que había invocado Yohmei, no eran fuertes, al menos no para él y podía incluso quedarse inmóvil y dejarlos, al final sus ataques no le dolían tanto, pero incluso así el los acababa sin miramientos.
Tras invocar varias oleadas de espíritus a Yomei le quedaron claras dos cosas, que él no podría derrotar a Ichigo en una batalla en serio, de hecho, ninguno de su familia ni de la familia principal, ni de la familia secundaria de los Asakura estaban a su nivel y dos, Ichigo estaba inestable, parecía no poder controlar su poder de manera mesurada, cada que daba un sablazo con su espada, olas de energía oscura salían de ella.
"es todo, mañana te llevare a Yomi, ahí entrenaras tu mente y espiritu." Dijo yohmei, el anciano se retiró. Ichigo se quedó ahí parado por unos segundos, preguntándose ¿de qué había servido aquello?
Ichigo se dirigió hasta su cuerpo y entro en él, Jun lo tenía en el regazo, el joven se levantó y observo a las montañas de nuevo.
"¿Qué es Yomi?" pregunto el joven y Anna lo observo.
"mañana lo sabrás, ahora vayan a descansar." Dijo Anna y la muchacha se levantó.
"yo me iré también mañana, voy a Norteamérica y le llevare la bitácora mágica a Yoh, nos veremos en la tercera ronda." Dijo la niña, después se fue del lugar.
"parece que tengo competencia." Jun se levantó y se fue a la habitación, ella no estaba convencida del todo que Keiko no estuviera interesada en Ichigo, el joven la siguió.
"¿de qué hablas?" Ichigo estaba confundido, no sabía por que de pronto Jun parecía estar molesta.
"deberíamos descansar." Dijo Ichigo al preparar los dos futones, después de verlos tan separados, Jun los junto más, Ichigo solo sonrió.
Ambos se acostaron y decidieron dormir, Jun vio como su novio se durmió primero, parecía estar bastante cansado, probablemente por el viaje, lo observo un rato, pensando en cosas más mundanas y sencillas, en su futuro y recito por una vez su mantra de los últimos días.
"Jun Kurosaki." Después la joven durmió al lado de Ichigo.
"¿qué te pasa?" pregunto Yohmei molesto, su hija actuaba como una colegiala enamorada, con un muchacho mucho menor que ella.
"… siempre he entendido la misión de los Asakura, pero, aun así, no puedo evitar maldecir mi destino. ¿Por qué tuve que dar a luz a Hao?" Keiko aunque parecía decidida a llevar a cabo su misión, no era algo que le diera satisfacción, o que le fuera sencillo.
"no desee nunca que esto te pasara a ti, solo paso… debes aceptar lo ocurrido, o de lo contrario no podrás seguir adelante." Yohmei reprendió a su hija, mientras Ichigo y Jun dormían, al mismo tiempo que Anna y Tamao también dormían.
En la aldea Apache
Ren se despertó tras un rato, estaba en una cama, se levantó y vio a Bason junto a él, al ver por la habitación, vio a las tres mujeres sentadas en diferentes lugares, Marion estaba sentada cerca de él, escuchando música con un mp3, Kana estaba viendo pro una ventana mientras fumaba, Matilda estaba jugando con Horo-Horo y Chocolove un juego de cartas.
"ya despertaste." Marion estaba más cerca de Ren, el joven la observo.
"no fue un sueño." Ren creía que había sido un sueño lo que acababa de pasar.
"no fue un sueño, ellas te trajeron hasta aquí, uno de los apaches te curo." Respondió Horo-Horo.
"¿por… porque me ayudaron?" pregunto Ren, él no había movido un dedo por Matilda cuando Lyserg la ataco, no podía entender porque ellas si se movilizaron para ayudarlo a él.
"creo que es bastante obvio, ¿no?" dijo Kana que continuaba viendo por la ventana, Ren no lo entendía del todo, pero se sintió a gusto de que estuvieran ahí.
"gracias." Fue todo lo que dijo el joven para después volver a acostarse, en pocos minutos se quedó dormido.
En el infierno
En un infeirno donde las puertas se habían roto una vez, un grupo de shinigamis estaba buscando ocultarse, algunos de ellos eran cpaitanes, otros tenientes, pero eran muy pocos, con ellos iba Aizen, era el quien habia logrado slavar ese grupo de shinigamis, el hombre abrió las puertas a ese infierno.
"ahora, entren." Ordeno Aizen, Soi Fon, Kyoraku y los demás no sabían si confiar en Aizen o no, dudaron en cruzar la puerta, Aizen no volvió a pedírselos y el solo se adentró en el lugar.
"no nos quedan muchas opciones." Kyoraku entro a ese averno, seguido de Soi Fon y los demás shinigamis.
En Izumo
A la mañana siguiente, Yohmei y Keiko no estaban a la vista, Ichigo y Jun se levantaron muy temprano, cuando Tamao los vio vagando por el recinto, esta los llamo al comedor, donde los jóvenes se sentaron a esperar la comida. Anna ya estaba ahí, ninguno de los tres hablo nada, tras terminar el desayuno los cuatro comieron juntos, tratando de disimular lo que había pasado, Ichigo era el más transparente, viendo y hablando de las montañas con más elocuencia que antes. Tras unos minutos, Keiko se unió al desayuno, sin embargo, tenía la mirada clavada en el suelo.
Keiko no decía nada, solo evitaba toparse a Ichigo, tras unos minutos más Yohmei también llego a comer, el viejo pensaba que el shinigami estaba loco, que Jun era extraña también y que su hija estaba demente.
"bien, hay que irnos, para llegar a Yomi al medio día." Yohmei se levantó, Ichigo dudo, pero Jun lo empujo.
"cuídate." Le dijo Jun, el joven suspiro y decidió seguir al anciano, dejando atrás a las dos mujeres.
"entonces el shinigami regreso al cuarto y dejo su cuerpo atrás, en unos segundos se fue con el anciano a la famosa cueva de Yomi.
"debo disculparme contigo por lo de ayer, no pretendí hacerte sentir incomoda, ni a ti, ni a Ichigo." Dijo Keiko algo triste.
"..." Jun no sabía que le había pasado a la mujer.
"descuida, no volverá a pasar, me alejare de él." Respondió Keiko.
"¿se encuentra bien?" Jun estaba un poco insegura de las intenciones de Keiko, o que le pasaba.
"sí, no es nada." Keiko se rompió un poco y unas lagrimas le corrieron, pero rápidamente se las seco y salió del lugar.
"señora." Tamao intervino, tratando de detener a Keiko.
"déjala, es mejor que la dejemos sola un rato." Anna detuvo a Tamao, la niña de pelo rosa vio a la rubia y se sentó.
"¿Qué fue eso?" se preguntó Jun.
"la señora Keiko no desea a Ichigo de manera carnal." Dijo Anna.
"ya me dijeron eso, ¿podrían elaborar más?" dijo Jun algo molesta, Anna suspiro.
"la señora Keiko piensa que, si Ichigo hubiera nacido en esta familia, las cosas habrían sido diferentes, ella lo tiene idealizado, como a un hijo que nunca tuvo, el cual cree que podría haber detenido lo que está pasando actualmente sin tener que pasar por matar a uno de sus hijos." Respondió Anna, Jun se sintió aliviada, pero al mismo tiempo se sintió mal por Keiko.
En Izumo
Dos personas llegaron al lugar buscando a alguien, un niño de cabello cenizo corto y una mujer bella y exhuberante.
"Matsumoto, ¿esto es Izumo?" pregunto Hisugaya.
"de acuerdo con el mapa, si, aquí es." Matsumoto le respondió.
"bien, Kurosaki debería estar por algún lado, hay que buscarlo." Toshiro no se dio cuenta de que estaba hablando solo, su teniente estaba ya en modo turista.
"¡Matsumoto, ven aquí!" ordeno Toshiro, mientras la mujer seguía adelante viendo monumentos y el templo llamado Izumo Taisha.
Ambos habían ido ahí a buscar a Ichigo, ellos al igual que los otros que no estaban en la sociedad de almas cuando Jugram la destruyo, algunos ya intuían lo que pasaba, pero algunos otros shinigamis aun ignoraban el destino de su comuna.
Por el rio
El anciano Yohmei guio a Ichigo hasta un arroyo, donde tenían una barca, el viejo salto en ella, Ichigo lo siguió.
"cuida la dirección." Yohmei se sentó, Ichigo tomo el remo y alejo la barca de la orilla, cuando la corriente comenzó a llevarse la barca, Ichigo se dio cuenta de que estaba ahí como monigote, no había muchos obstáculos en el camino, pero aun así el viejo no parecía querer hablar.
El arroyo se volvió un rio al pasar del tiempo, ahí el joven decidió se dio cuenta de que debía estar más alerta, Yohmei solo observaba como se dirigía Ichigo.
Al cabo de un par de horas la barca llego hasta el pie de una montaña, ahí el rio se metía a las cuevas, además de que las aguas se hacían más rápidas.
"es cerca, acércate a la orilla." Yohmei apunto a una lateral del rio, Ichigo le hiso caso y acerco la barca a la orilla, al llegar el joven se bajó de la barca y la arrastro el resto del camino para evitar que las aguas se la llevaran.
"sígueme." Yohmei guio al joven a una cueva, todo adentro estaba oscuro, Ichigo no veía nada, pero sentía un reiatsu, muy extraño, parecían haber cientos de espíritus, pero a la vez todos se sentían tenebrosos.
"esto es Yomi, es un lugar sagrado para nosotros los Asakura, aquí venimos a entrenar, en tu caso, yo no puedo ofrecerte más que esto." Dijo Yohmei.
"¿Qué voy a encontrar ahí dentro?" el joven no sentía miedo, pero estaba un poco inseguro de lo que ocurriría.
"entra y descúbrelo tú mismo." Le dijo Yohmei, mientras se retiraba.
"hace poco traje a Yoh aquí, después de que perdiera con Fausto VIII, se tardó siete días en salir, me pregunto, tú en cuento tiempo saldrás." El anciano trato de provocar a Ichigo, pero eso no funciono.
Ichigo sentía una energía espiritual extraña adentro, al ver que solo tenía las opciones de entrar, o de irse decidió entrar, se acercó a una piedra, se sentó y uso su pase de batalla para salir de su cuerpo, en su forma de shinigami se adentró en la cueva.
Yohmei vio al shinigami entrar, después se dio la vuelta y vio al cielo, él se quedaría el tiempo que le tomara a Ichigo salir, no debería ser tanto como le tomo a Yoh.
Al adentrarse en la cueva Ichigo se dio cuenta de que era como perder los sentidos, no veía y a medida que se alejaba de la entrada, su oído percibía menos sonidos.
Tras caminar por un rato no supo exactamente que debía hacer, sentía espíritus en la cueva, pero no sabía que debía hacer ahí, tras haber perdido también la noción del tiempo, el joven decidió sentarse y meditar como su padre la había enseñado, con las piernas cruzadas y coloco su zanpakuto delante de él, tratando de comunicarse con Zangetsu.
Tras varias horas, Ichigo no conseguía comunicarse con Zangetsu, pero decidió continuar con lo que hacía, después de todo no sabía que debía hacer.
"maldición, respóndeme, ¿Qué se supone que debo hacer?" murmuro Ichigo, cuando abrió los ojos vio levemente su zanpakuto, no podía comunicarse con ella. Después algo le llamo la atención, podía ver levemente su espada, al levantar la mirada vio a una niña brillando de un tenue azul pálido.
La niña tenía ropas antiguas, color azul, rotas y viejas. Cabello negro corto rizado, aunque enmarañado. Ojos color café como los suyos y estaba con muchas heridas y suciedad por todo el cuerpo, Ichigo comenzó a percibir la extraña energía salir de la niña un reiatsu muy débil.
"¿Quién eres?" Ichigo la observo, la niña comenzó a caminar hacia atrás con la espada en sus manos. Mientras Ichigo observaba a la niña, esta con un movimiento rápido le quito la katana.
"oye ¡devuélveme eso!" el joven trato de alcanzar a la niña, pero no lo logro, la niña corrió llevándose a Zangetsu con ella, Ichigo se levantó y la siguió, pero se tropezaba con todo, tras unos pasos se cayó al suelo y la niña se detuvo, tras levantarse Ichigo continúo siguiéndola.
Tras un rato Ichigo se dio cuenta de que cada vez que el perdía a la niña, ella salía de algún lugar y dejaba que Ichigo la viera para que la siguiera, si Ichigo se caía la niña se detenía y lo esperaba.
Así duraron por un rato, cuando Ichigo se dio cuenta de que estaba rodeado de espíritus en pena, no eran hollows, pero parecían haber varios cientos, el joven comenzó a ver cada vez más y más a medida que continuaba siguiendo a la niña.
Tras llegar con una mujer la niña se detuvo, Ichigo vio como los espíritus se comenzaban a arremolinar a su alrededor.
"oigan, si quieren que los mande al otro mundo solo deben regresarme mi espada." El joven no sabía que querían, pero algunos comenzaron a aferrarse a sus ropas, el joven trato de quietárselos, pero tan pronto lo hiso, los espíritus se volvieron hostiles, algunos lo arañaron, otros trataron morderlo y unos más lo atacaron abiertamente.
Ichigo se trató de sacudir los espíritus, en ese momento se dio cuenta de que esos no eran hollows, pero tampoco eran jibaku.
"no…" sus presencias le recordaron al demonio que había poseído a Jun.
El muchacho logro quitárselos de encima, corrió hasta alcanzar a la niña, al acercarse para reclamar su espada, la niña lo vio, su expresión ya no era la de una niña, había cambiado, también era un demonio, Ichigo solo estiro su mano para quitarle su espada, pero el pequeño engendro le mordió la mano, mientras estaba en eso, algunos más se le echaron encima, sus cuerpos parecían verdes y podridos, la luz azulina había cambiado por un verde enfermizo y las personas que lo rodeaban parecían estar roídas, carcomidas y frágiles, Ichigo podía jurar que podía oler carne podrida.
"¡GETSUGA TENSHOOOO!" Ichigo rompió el silencio del lugar mientras con su espada lanzaba un ataque para quitarse de encima los demonios, el ataque cimbro el lugar.
En la entrada
Ya habían pasado tres días, Jun se encontraba junto a Yohmei, aún no había señal de Ichigo, por lo que Jun se estaba preocupando, con ellos estaba Tamao, que estaba sentada con sus espíritus.
"¿Qué clase de lugar es este?" pregunto Jun.
"en este lugar ocurrieron varias desgracias durante la era heian, un terrateniente vino y asedio el lugar, algunos vinieron a buscar refugio en estas cuevas, entraron en ellas, pero nunca salieron, algunos hombres del terrateniente entraron a buscarlos, pero tampoco salieron, desde entonces se dice que están malditas, además de que pasaron aún más calamidades. Sin embargo, solo son leyendas, nosotros hemos entrenado aquí por generaciones y salvo la oscuridad más absoluta, no hay nada." Respondió Yohmei, Jun entendió un poco a que habían enviado a Ichigo ahí.
En ese momento sintieron un temblor leve y un ruido lejano desde adentro de la cueva, las aves comenzaron a irse del lugar como si huyeran despavoridas, ambos se sintieron algo perturbados.
"no se supone que pase eso." Dijo Yohmei.
"… espero que no esté haciendo lo que creo que está haciendo." Dijo Jun.
En Yomi
Ichigo seguía atacando a los demonios al interior de la cueva, ahora buscaba una salida, no entendía por qué los demonios no se iban, parecían débiles, pero a pesar de recibir los ataques del shinigami, estos no se iban al más allá, sin embargo, el reiatsu que sentía se iba volviendo cada vez más fuerte.
Había varios espíritus pequeños entre sus atacantes, además de ancianos y mujeres, Ichigo no se sentía a gusto atacándolos, pero ya había visto como sus dientes eran como clavos oxidados malolientes y sus uñas como navajas viejas y oxidadas.
"¡maldita sea déjenme en paz!" exclamo el joven, la cueva no le hacía muy fácil usar su espada, por el tamaño esta se atoraba al blandirla como lo hacía el causando derrumbes que le caían encima a él.
"¡Getsuga Tensho!" Ichigo decidió huir tan lejos como podía, usando el getsuga se deshizo de los más cercanos y, pero los demonios no retrocedieron, por el contrario, se pusieron furiosos al verlo.
En Izumo
Toshiro y Matsumoto ya tenían tres días buscando a Ichigo, pero no lo encontraban, en ese momento comenzaron a sentir el reiatasu del shinigami sustituto en las montañas.
"capitán." Matsumoto saco de entre sus senos un tubo de dulce de almas, saco una y le dio el tubo a Toshiro. Ambos se convirtieron en shinigamis y se dirigieron a la montaña.
"hay algo raro, es como si estuviera ahí y no…" dijo Toshiro, él y Matsumoto no habían sentido algo así en mucho tiempo.
"es un demonio." Respondió Matsumoto.
"interesante, es la primera vez que veré uno." Respondió Toshiro.
en la casa de los Asakura
Keiko estaba sola en la casa, Anna ya se había ido con Yoh a Norteamérica, ya habían pasado tres días desde que Ichigo se había ido a Yomi, a la madre de los Asakura le gustaba observar a Ichigo dormir, podía hacer eso ya que el día anterior Jun se fue con Yohmei y ese día por la mañana Tamao les había llevado comida a aquel lugar, ahora algo parecía estar ocurriendo en la montaña.
Keiko decidió rezar para alejar los malos espíritus y por el bienestar de los que estaban cerca de yomi.
En Yomi
Mientras Ichigo huía, varios demonios le salían por el frente, el shinigami los cortaba sin detenerse, a medida que avanzaba comenzó a escuchar ruidos extraños, era como si hubiera jinetes cabalgando en la lejanía, no quería, pero su camino parecía estarlo acercando a el sonido, preparo su espada y continuo, detrás de él aún había algunos demonios verdes.
Al avanzar más encontró un área donde había algunas luces, Ichigo se acercó un poco y vio jinetes en línea cabalgando más abajo de donde él estaba, el joven no alcanzaba a verlos bien, pero por verlos perdió de vista que detrás de él venían los otros demonios, aunque había algo de luz, solo había en donde estaban los jinetes, por lo que decidió correr en otra dirección.
Para su desgracia al correr por el lugar, de un pasillo salió otro jinete, el caballo era enorme y acabo lanzando a Ichigo al suelo, el caballo paso por sobre él, el joven solo trato de quitarse de entre las patas del animal, mientras los cascos pisoteaban a su alrededor, cuando logro pararse vio que el jinete lo miraba, era un samurái antiguo, con armadura verde y una máscara roja, con una antorcha que brillaba en azul, el caballo con ojos negros voluminosos y negros también lo veía, pero al igual que los demás era una especie de muerto en vida.
"¿Por qué no puedo sentir sus malditos reiatsus? Espera, solo hay uno, aunque sean muchos, solo hay un reiatsu" Ichigo estaba sorprendido, que después corrió lejos del lugar, el jinete se fue tras él, los demás jinetes voltearon hacia donde estaba el rezagado y al ver a quien perseguía se dieron la vuelta y se dirigieron al shinigami.
Ichigo vio como detrás venían los jinetes, además de los demonios de a pie, en ese momento se cansó de correr y decidió enfrentarlos, se dio media vuelta y corrió hacia ellos, ahora que la turba parecía estar entera podía sentir un reiatsu enorme y maligno.
"la suma de todos es el demonio." Dijo el muchacho, mientras se preparaba para chocar con la horda.
Ichigo salto por encima de los demonios con su espada en alto, los que tenían lanzas las levantaron, otros saltaron contra él.
"¡GETSUGA TENSHOOOOOOOOOOOO!" Ichigo dejo caer sobre la masa de cuerpos su ataque, el shinigami cayó en medio de los demonios, estos continuaron atacándolo con números sobre la fuerza, Ichigo tomo su enorme espada y giro con ella varias veces, para hacer más espacio, después varios demonios en caballo cargaron desde atrás en contra de él.
El joven detuvo un ataque y pateo a un demonio, uso el ancho de su espada para barrer de nuevo el área, varios demonios lo atacaron por la espalda, Ichigo los vio de reojo y se agacho, un demonio logro agarrarse a su espalda y trato de sacar al shinigami de balance, Ichigo no podía quitárselo de encima y varios demonios lo rodearon mientras trataba de quitárselo de encima.
"¡GGGGGGRRRRRAAAAA!" el joven siguió moviéndose, al tiempo que el monstruo lo mordía, finalmente Ichigo corrió de nuevo hasta tener una distancia de los otros demonios, después se rompió la ropa tratando de quitarse el demonio, pero todo lo que se quito fue el shihakusho y una mano del demonio.
"¡CARAJO!" La voz de Ichigo se mezclaba con los gemidos y gruñidos de la horda.
No sabía si seguir peleando con ellos hasta derrotarlos, a pesar de que buscaba la salida, no la había encontrado, pero ya se estaba dando cuenta de que se quedaría sin fuerzas mucho antes de acabar con aquella legión de espíritus, se sintió desesperado, volteo hacia arriba y en un acto de desesperación se puso su mascara y medio de los cuernos de su máscara comenzó a cargar un cero.
"¡CERRRRRROOOOOOOOOOOOOOOO!" Lanzo el ataque hacia arriba esperando abrir un camino a la superficie, el rayo de energía se abrió paso entre la roca de la montaña hasta alcanzar la superficie, al ver una pequeña luz a lo lejos, Ichigo salto, el techo de la cámara donde estaban comenzó a derrumbarse sobre los monstruos y a medida que avanzó el demonio que traía encima se soltó, cayendo en el agujero de vuelta al fondo, al caer ya no había demonios, el demonio se fundió con una extraña luz que paso de verde a azul.
Los demonios dentro de Yomi se comenzaron a volver una luz, azul de nuevo, todos sin excepción y esta comenzó a meterse entre la tierra, rocas y raíces de árboles y avanzo hacia arriba.
En la entrada
El ruido se comenzó a hacer más y más fuerte, dentro de la cueva, para sorpresa de Jun y Yohmei la cueva empezó a derrumbarse, después escucharon un estruendo por encima de la montaña.
Piedras y pedazos de árboles comenzaron a caer desde arriba, en ese momento un muchacho con un kimono negro y un abrigo blanco apareció y corto varias de las rocas más grandes salvando a Jun y a Yohmei.
"¡MATSUMOTO, ENCARGATE DE ELLOS!" Dijo el muchacho, entonces desapareció y detrás de los dos apareció una mujer.
"vengan, hay que irnos." Matsumoto sentía tres reiatsus dirigiéndose hacia la cima de la montaña, uno era Toshiro, el otro Ichigo y el otro debía ser el demonio.
"¡Ichigo sigue adentro!" Jun sabía que ella era una shinigami, vestía igual que Ichigo.
"¡no, el ya no está ahí, está llegando a la cima, justo ahora!" Matsumoto le tomo la mano a Jun y se la llevo, Yohmei ya estaba en la barca, Tamao los siguió para no quedarse atrás, los cuatro se subieron y se alejaron del lugar.
En la cima de la montaña
Ichigo salió por una cara de la montaña, al salir sintió el reiatsu de Toshiro desde más arriba, pero también sintió la fuerza del demonio, una luz azul emano desde el interior de la tierra al cielo, esta se arremolino y comenzó a tomar forma, la de un samurái montado en un caballo. Ichigo se quitó la máscara de vizard pensaba que podría enfrentarlo mejor en un lugar abierto.
El ser era enorme, con armadura negra, desgastada y fuego azul saliendo de entre las uniones, dos grandes cuernos en el casco, en una mano tenía una lanza rota y en la otra una katana desgastada y vieja, lo más bizarro era que el jinete y el caballo parecían estar fusionados.
El torso del jinete sobresalía del lomo del animal, las piernas del samurái estaban a los lados del caballo, como protuberancias malformadas, una mano era más larga que la otra.
El caballo era igual tal vez tres veces más grande que los que montaban los jinetes anteriores, algunas de sus patas parecían estar rotas, pero aun así estaba de pie, respiraba fuego azul y los ojos seguían siendo negros y abultados, pero la mitad de su cara ya no estaba, no tenía labios en su lugar solo había el cráneo desnudo del animal y la lengua pútrida colgando.
Un brillo azul rodeaba al demonio, Ichigo y Toshiro estaban sorprendidos, Toshiro rápidamente entro en Bankai y se lanzó en picada contra el ser, Ichigo lo siguió. Ambos se prepararon para atacarlo.
El ente salto a los cielos para interceptarlos, los tres chocaron al mismo tiempo causando una onda de choque que sacudió los alrededores de la cima de la montaña.
En el rio
"¿¡qué demonios ocurre aquí!?" Matsumoto, Yohmei, Tamao y Jun vieron desde la barca el enfrentamiento.
"¡no lo sé, esto nunca había pasado!" respondió Yohmei a la shinigami.
"esa cosa es un demonio, estaba dentro de las cuevas de la montaña." Dijo Matsumoto, mientras veían al samurái cabalgar por el cielo del atardecer, mientras los dos shinigamis iban tras el para detenerlo.
Capítulo 52: Fin
