CAPÍTULO 54: BITACORAS Y ZANPAKUTOS

Ren se estaba recuperando de haber intentado enfrentarse a Zaraki, solo después de que Kana y las demás lo regresaron a la aldea y de que Silver y Kalim lo curaran, se dio cuenta de que a quien había atacado era un capitán, uno de los más fuertes en la sociedad de almas.

"señorito debería estar descansando." Bason iba detrás de Ren que salió a tomar aire fresco.

"ya me siento mejor." Le respondió Ren a su acompañante, mientras se dirigían a el área central de la aldea.

Poco a poco llegaban más y más shamanes a la aldea, el lugar se estaba poniendo más vivo cada día. Ren no tenía un objetivo claro, solo estirarse un poco, después comenzaría su entrenamiento de nuevo.

A lo largo de su camino, escucho a los demás equipos debatiendo, algunos hablaban del grupo de Hao que estaba en el bosque, diciendo como él era el shaman más fuerte, algunos incluso decían que su poder superaba el millón de puntos.

Otros hablaban de los X-Laws y de su doncella, se decía que ella tenía a su disposición a un dios y a un demonio, tan poderosos que con uno era capaz de acabar con cualquier resistencia y con el otro curar sus heridas y las de sus aliados, estos creían que sería ella la ganadora.

Otros hablaban de un equipo de la india, más enigmático que los otros dos, pero se decía que su líder, Sati estaba al nivel de Jean y Hao, al igual que Jean poseía un espíritu de la clase sagrada y no solo ella, según los rumores, todo su equipo poseía un espíritu sagrado.

Finalmente, en algunos lugares escucho el rumor de un hombre y un robot, el hombre poseía una extraña cualidad, la de desdoblar su espíritu y al hacerlo obtenía poderes superiores a los de un shaman común, estos decían que la semana anterior al revisar el oráculo virtual, el poder de aquel sujeto por un rato estuvo al nivel del de Hao, Jean y Sati, pero ninguno sabia el nombre de aquel sujeto y por ello no les creían, estos defendían su punto diciendo que lo habían escuchado de los apaches.

Del robot se decía que había sido creado por un científico con la esperanza de recrear al mítico golem. Pero ni el hombre ni el robot se veían por al lado, así que la existencia de ese sujeto y del robot era casi un mito.

"Idiotas." Era todo lo que Ren murmuraba al escucharlos hablar así.

"¿tú crees?" la voz de una mujer que venía desde atrás lo espanto, al girarse vio a Kana.

"si no lo conociera, yo también dudaría de su existencia." Dijo la mujer que comenzó a caminar al lado de Ren.

"¿no se habían ido?" pregunto Ren algo molesto.

"no parecías estar en contra de nuestra presencia cunado te salvamos el otro día." Kana no le dio mucha importancia a su presencia en el lugar.

"no se-" Ren trato de defenderse.

"No se los pedí." Dijo Kana al mismo tiempo, ambos se vieron mutuamente y se quedaron callados un rato.

"¿Qué haces aquí?" pregunto Ren, pero Kana no respondió.

"estoy explorando el lugar y revisando a la competencia." Dijo después de unos segundos Kana.

"¿hay alguien que haya llamado tu atención?" Ren quería saber lo que pensaba Kana de los demás shamanes que estaban llegando.

"salvo por los grupos más grandes, el resto es basura." Le respondió la chica.

"¿dirías que yo estoy entre la basura, o entre los fuertes?" pregunto Ren.

"definitivamente en la basura." Respondió Kana sin titubear un poco, Ren no se lo tomo tan a apecho, pero no podía evitar pensar que de hecho así era.

"pero eso va para el 95% de los presentes, el señor Hao es muy superior a todos aquí, seguido de Ichigo, luego esta esa loca de los X-Laws y la mujer de los Ganhdara.

"¿te incluyes entre la basura? Que poca autoestima tienes." pregunto Ren.

"la verdad es que no me interesa en donde me encuentro, solo me interés a ayudarle al señor Hao a cumplir su objetivo, luego en el mundo que el creara poder descansar y no importara como la gente de este mundo me vea, todos estarán muertos." Respondió Kana.

Ambos caminaron un poco más juntos, pero en silencio, luego de unos minutos llegaron a la parte central, ahí había aún más gente, parecía un desfile extraño, gente con vestuario de todos los rincones del mundo caminaba por ahí. Ambos siguieron cmainando por unos minutos observando a los shamanes que habían llegado la última semana.

"yo me quedo aquí." Kana entro en una tienda, mientras Ren seguía con su camino.

En Karakura

Los niños y el golem entrenaban con Ginta y Ururu en el manejo del golem, debían aprender a manejarlo mejor de lo que venían haciéndolo, la pelea entre el golem e Ichigo les había dejado claro que tenían un arma de cuidado con ellos.

Mientras Ichigo entrenaba con Shinji y Toshiro, de vez en cuando se unía su padre a sus entrenamientos, poco a poco el joven estaba recuperando el poder de hacía dos años, aunque no pretendía usar de nuevo el getsuga tensho final de nuevo.

Por su parte Urahara continuaba tratando de abrir un senkaimon a la sociedad de almas, pero de vez en cuando le echaba un vistazo al golem.

"sus entrenamientos son muy… diferentes a lo que yo imaginaba." Jun entraba de vez en cuando al lugar para presenciar los entrenamientos de su novio y sus hermanos.

"¿Qué esperabas?" pregunto Rangiku a Jun, mientras Ichigo peleaba con shinji y Toshiro.

"algo más espiritual." Respondió Jun, mientras veía a Ururu perseguir al golem y a Ginta lanzarle rocas como si de un pitcher se tratara.

"comprendo, bueno, depende el shinigami, pero estos de aquí son en su mayoría brutos, con excepción de la capitana Unohana, el capitán Shinji y un poco mi capitán, pero el resto son así." Rangiku sabía que la percepción de los vivos acerca de seres como los shinigamis era muy diferente a la realidad.

"sin embargo, no me es difícil creer lo que me has contado, acerca de Ihcigo y ese evento, la guerra de invierno, un guerrero es un guerrero, no importa si está vivo, o es un espíritu." Jun por fin había escuchado el relato real de la pelea de Ichigo y Aizen de alguien que lo había vivido.

"además verlo ilustrado por medio de sus dibujos es algo gracioso." Jun se dirigió a Rukia que se encontraba ocupada de momento entrenado con Renji.

"fue por ella que Ichigo se convirtió en shinigami." Dijo la joven china algo cabizbaja.

"¿te molesta?" pregunto Rangiku.

"no, es solo que, sin ese acontecimiento, Ichigo y yo no nos habríamos conocido, Ren probablemente habría matado a aquel hombre y muy posiblemente nuestro padre nos habría matado." Jun comenzó a pensar en cómo su vida había cambiado luego de encontrarse con Ichigo y como también había cambiado su familia.

"muchas cosas cambiaron en la sociedad de almas también, cuando el llego." Dijo Rangiku, mientras recordaba la última pelea con Aizen.

"tu familia suena complicada, me da gusto que todo haya funcionado al final." Rangiku se levantó y se dirigió a donde estaba Rukia, Jun se quedó sola en un lugar lejos de donde los demás entrenaban.

Tras unos minutos sola, Ururu se le acercó y le ofreció una careta, Jun la vio por unos segundos y la tomo.

"¿Qué hago con esto?" Jun no sabía porque Ururu le había dado la bandana.

"no te quedes aquí sola, entrena un poco, te hará bien." Dijo la niña, luego se fue de ahí a continuar persiguiendo al golem.

"veamos que me sirve esto." Jun se colocó la careta y se dirigió a donde estaban Ichigo, Shinji y Toshiro.

"¿Jun?" Ichigo y los demás se detuvieron al verla acercarse.

"yo también quiero entrenar un poco." Dijo la muchacha, los demás la vieron un poco desconcertados.

"esa no parece ropa de ejercicio." Shinji apunto al traje de la joven, un vestido rojo corto con estampados dorados, y unos zapatos de vestir, todo lo que tenía para entrenar era la careta.

"pero yo no soy su oponente directo, yo lucho como una shaman taoista." Dijo Jun sonriendo maliciosamente, saco un talismán de su liga y la taoísta lanzo el pergamino a cierto lugar.

"¿¡JUN!?" Ichigo estaba algo nervioso, el lugar a donde había lanzado el pergamino era a donde se encontraba su cuerpo.

El cuerpo de Ichigo se levantó y avanzo hasta donde se encontraba ella, los presentes se quedaron impresionados.

"¡Mi cuerpo!" Ichigo no podía creer que Jun pudiera controlar su cuerpo como lo hacía con Lee Bruce Long.

"creí que ya no querías usar cadáveres para pelear." Ichigo se acercó a su novia.

"no es un cadáver, eso espero." Jun estaba sonriéndole al shinigami, luego ella se acercó un poco más a Ichigo, hasta que su boca estuvo cerca del oído de su novio.

"míralo como compensación por las veces que tú has tomado mi cuerpo." Dijo la muchacha con tono seductor, la sangre se le fue a la cabeza a Ichigo, Jun se retiró y lanzo un pergamino a su nuevo zombi.

"¡Ichigo, ataca a Ichigo!" ordeno Jun y el cuerpo del shinigami comenzó a atacarlo, Shinji y Toshiro no sabían que hacer o cómo reaccionar ante lo que veían.

"no se queden parados, ayúdenme a atacarlo." Ordeno Jun luego de unos minutos y Shinji y Toshiro decidieron hacerle caso a la shaman y se unieron a la pelea.

En la aldea apache

Tras unos días más Ren se había recuperado más, él y su equipo caminaban por los alrededores de la aldea buscando donde entrenar.

"eres un inconsciente, deberíamos descansar también." Horo-Horo se quejaba por lo temprano que era.

"¿no has escuchado el dicho el dicho de el que madruga dios lo estruja?" dijo Chocolove.

"cambie de opinión, quiero golpear a chocolatín aquí mismo." Horo-Horo saco su tablilla y la posesiono y amenazo a Chocolove.

"deténganse, aun debemos ir más allá para estar seguros de que nadie nos molestara." Ren aplaco a sus compañeros y continuaron su camino.

Al llegar a donde había una especia de edificio abandonado se dieron cuenta de que no estaban solos, en el lugar ya había más personas, una niña rubia de vestido negro y paliacate rojo estaba soplando un silbato al tiempo que dos sujetos hacían abdominales cada que ella soplaba su silbato, mientras más al fondo estaba Yoh llorando mientras hacia una silla de aire con pesas en las manos y piernas.

"¡muy bien ustedes dos, aumentare el ritmo, Yho has ese ejercicio bien o empezaras las 24 horas de nuevo!" Ana regreso el silbato a su boca y continúo entrenando a Ryu y a otro sujeto.

"¡NOOOOOOO, YA NO!" Yho lloro aún más fuerte.

"¿ese quién es?" pregunto Horo-Horo apuntándole al hombre pálido que estaba con ellos.

"es Fausto VIII, miembro del equipo de las aguas termales funbari, el equipo de Yoh." Una voz que venía desde atrás le respondió a Horo-Horo.

"ya veo, dejaron de esperar a Lyserg." Ren intervino.

"eso parece, igual no lo encontramos, aunque lo buscamos por todos lados." Dijo Chocolove.

"¿¡QUIEN CARAJOS ERRES!?" Horo-Horo se giró y vio a quien les había hablado.

"el padre de Yoh." Lo reconocieron en cuanto lo vieron, él les había ayudado con la arrancar en same uldede.

"hay que irnos, este lugar ya está ocupado." Ren trato de irse, pero Mikihisa lo detuvo.

"de hecho, estaba por ir por ustedes, me ahorraron bastante tiempo." Dijo el enmascarado.

"¿de qué hablas?" pregunto Horo-Horo.

"ustedes también se quedarán a entrenar aquí." Respondió el hombre.

"hace unos días, se formó una… alianza, con la finalidad de derrotar a Hao." Mikihisa se alejó de ellos.

"nosotros no formamos parte de esa alianza." Respondió Ren.

"¿quieres aumentar tu poder y tener una oportunidad contra Hao, Jean e Ichigo?" pregunto Mikihisa.

"¿tú nos entrenaras para alcanzar ese nivel?" pregunto Ren incrédulo, en ese momento Mikihisa lo golpeo tan rápido que Ren no logro verlo.

"mis oponentes no son ninguno de ellos, sino tu y en comparación con ellos, tú no eres nada." Mikihisa trato de atacar el orgullo de Ren para ver si así el joven se motivaba.

"¡Infeliz!" Bason floto hasta donde estaba su compañero, Ren estaba sonriendo.

"ciertamente, no eres tan fuerte como ellos." Ren posesiono su espada y se lanzó contra Mikihisa, pero tan pronto lo corto, se dio cuenta de que era una ilusión de los espíritus de Mikihisa.

El aceta apareció detrás de Ren dispuesto a atacarlo de nuevo, pero tan pronto apareció Chocolove ya estaba moviéndose para detenerlo, Mikihisa cambio de nuevo con uno de sus espíritus para evitar el golpe.

"no te será fácil doblegarnos, viejo." Horo-Horo y Chocolove estaban al lado de Ren dispuestos a pelear con el enmascarado.

"eso es, prepárense para entrenar, no tenemos mucho tiempo y deben hacerse más fuertes." Mikihisa vio que ya los tenía motivados y se preparó para un largo día de entrenamiento.

"viejo." Murmuro Mikihisa.

"ya están de mejor humor, me da gusto." Dijo Yoh a Amidamaru que estaba con él.

"sí, aunque espero que el señor Mikihisa sepa lo que está haciendo, trayendo al equipo de Ren aquí, no es por ser pesimista, pero con Ichigo los Tao ya tienen una ventaja enrome, si Ren se hace más fuerte, solo les daría aún más ventaja." Explico Amidamaru.

"son nuestros amigos, incluso por sobre nuestra rivalidad, además, esa alianza misteriosa que Ana y mi papa dijeron, también los involucra a ellos, aunque no nos hayan dicho nada, el hecho de que los elegidos para entrenar con nosotros sean ellos nos da dos conclusiones lógicas." Yoh aun no sabía con quién habían hecho una alianza, pero lo sospechaba.

"¡YOH, SI NO TE CALLAS VOLVERAS A INICIAR DESDE CERO!" Rugió Ana al escucharlo cuchichear con Amidamaru.

"¡NOOOOOOOO!" Yoh continuo con su entrenamiento, al tiempo que Ren y su grupo iniciaban el suyo con Mikihisa.

En Karakura

Al día siguiente el grupo siguió entrenando a Ichigo y al golem, Jun usaba el cuerpo de Ichigo para atacar al shinigami, mientras Shinji, Toshiro, e Isshin le ayudaban, el shinigami estaba bastante cansado ya, si bien su cuerpo zombi no representaba una amenaza para el, el sí representaba una amenaza para su cuerpo, lo que le daba un singular nivel de dificultad al enfrentarse a Jun que usaba su cuerpo y se dio cuenta de que eso era precisamente lo que quería lograr Jun, aumentar la dificultad de su entrenamiento.

"¡Continúa atacando!" ordeno Jun al cuerpo de Ichigo que lo acaba con fuerza, Ichigo evitaba por todos los medios enfrentase a su cuerpo, pero este siempre intervenía cuando encaraba a alguno de los otros oponentes.

Veamos, esto va a aquí y esto por acá, con esto su espada podrá soportar aún más poder espiritual." Urahara estaba mejorando la espada del golem, mientras Seyram lo observaba.

"¡está listo!" Urahara cerro la espada y se la dio a Seyram.

"toma, llévasela a tu hermano." Le dijo el sombrero a la niña, esta asintió y se dirigió a darle la espada al golem.

"bastante increíble, ese autómata que creo, Camel Munzer." A Urahara le llamaba la atención el golem.

En la aldea apache

Al día siguiente, Ren aun intentaba derrotar a Mikihisa, Chocolove y Horo-Horo ya habían tenido suficientes palizas el día anterior, mientras el grupo de Yoh continuaba entrenando con Ana.

"¿no entrenaran?" pregunto Ryu acercándoseles un poco a los dos miembros del equipo de Ren.

"aun entrenamos." Respondió Horo-Horo.

"no se nota." Tokagero apareció.

"estamos pensando en cómo derrotar a ese hombre." Chocolove observaba atentamente a Mikihisa que peleaba con Ren.

"ya veo, ¿ya tienen un plan?" Ryu trataba de saber si ya estaban por ir a ayudar a Ren.

"no, ahora vete, molestas." Horo-Horo trato de hacer que Ryu se fuera.

"entonces solo… contemplan como le dan una paliza a Ren." Tokagero de nuevo intervino.

"más bien digamos que estamos en la fase contemplativa de nuestro plan." Horo-Horo continuaba concentrado.

"sí, estamos contemplando nuestro flan." Y Horo-Horo golpeo a Chocolove.

"dime, Ren Tao, ¿Qué te está motivando? incluso tus compañeros se hicieron a un lado." Mikihisa atacaba a Ren con dos clones y lo golpeaba brutalmente.

"¡No nos retiramos!" grito Horo-Horo.

"no me importa lo que hagan los demás y a ti tampoco debería importarte." Ren se levantó, tenía sangre en la cara y el cuerpo raspado y magullado, su ropa estaba rota.

"interesante, te ves muy mal, pero aun así no siento que estes nervioso." Dijo el enmascarado que detuvo su posesión.

"no te temo, no me importa cómo, te derrotare, encontrare la forma de hacerlo." Respondió el joven chino, Mikihisa no respondió.

"…" el enmascarado desapareció.

"descansa un poco, continuaremos en un rato." Se escucho la voz de Mikihisa por todo el lugar.

"Ryu, Fasuto, Yoh, ustedes también descansen un poco." Ana decidió dejar a su grupo descansar también y los tres se acercaron a sentarse con Horo-Horo y Chocolove.

"deberías descansar, no tiene mucho que ese shinigami casi te mata de nuevo." Yoh llamo a Ren, pero el picudo lo ignoro y se retiró del lugar.

"no debiste mencionar eso, le molesta que no haya podido hacer nada contra ese otro shinigami, cree que todos tienen una cantidad ridícula de poder." Horo-Horo le dijo a Yoh la razón del porque Ren parecía estar molesto.

"no son dioses de la muerte por nada." Ana también se acercó.

"pero, escuche que aquel tipo y un montón de humanos invadieron la comuna conocida como la sociedad de almas hace dos años." Ana sabia de la pelea de los ryoka hacia dos años.

"incluso los humanos pueden enfrentarse a ellos, es un alivio saber eso." Ryu se sentía mejor luego de escuchar a Ana.

"además, el shinigami al que se enfrento es un capitán, no es un oponente que pueda ser derrotado con el poder de un shaman común." Ana continuo.

"¿Qué se necesita?" Tokagero estaba nervioso, quería creer que tenían una oportunidad de ganarle a Zaraki.

"… jejeje." Yoh, levántate y sígueme, necesito hablar contigo." Ana se veía animada por alguna idea desconocida.

"¿no me puedes decir que piensas aquí?" Yoh no quería levantarse, pero Ana lo vio de reojo con la mirada más dura que tenía y el joven se levantó de inmediato y fue tras ella dejando a los demás descansar.

Horo-Horo, Ryu y Chocolove continuaron hablando y pensando en que podrían hacer para derrotar a un espíritu con el nivel que parecían tener los oponentes como Zaraki, Ichigo y Tier.

En otro lugar de la aldea apache

"señorita Jean, le traigo a la persona de la que le comento Marco." Riruka toco a la puerta de la habitación de Jean, detrás de ella estaba Lyserg.

"adelante." La voz de la niña se escuchó, parecía estar algo ocupada. Riruka abrió la puerta y entro, Lyserg entro detrás de ella, al ver a la doncella Jean Lyserg por fin vio a quien él pensaba que verdaderamente podía vencer a Hao.

La habitación de Jean era bastante luminosa, la niña estaba sentada a la mesa comiendo dulces, detrás de ella a su izquierda se encontraba el dios shamash y a su derecha Ulquiorra que ya podía mantener su forma fuer a de Jean.

"Lyserg Diethel, ¿cierto?" dijo la niña, que le indico a al joven que podía sentarse, Riruka estaba por irse.

"Riruka, come algo conmigo." Dijo la niña sonriéndole a Riruka que no se hizo de rogar y se sentó junto a Jean a comer dulces.

"¡gracias!" Riruka y Jean comenzaron a intercambiar comentarios sobre los dulces y cuánto les gustaban, Lyserg por su lado solo las observaba, de igual manera Ulquiorra y Shamash no dejaban de mirar a Lyserg, pero el muchacho no se intimido.

"¿qué piensas?" Jean le pregunto al joven al verlo observando a sus espíritus.

"me dijeron que tenía un dios y un demonio a su disposición, son impresionantes." Lyserg trato de no sonar irrespetuoso sobre los espíritus acompañantes de Jean.

"Ulquiorra no es un demonio, es un arrancar, te agradecería que no lo metas en la misma categoría que los espíritus malignos." Le dijo Jean.

"aunque ya parece más un espíritu común y corriente, su hueco se está cerrando." Comento Riruka, Ulquiorra observo a la pelirroja que solo desvió la mirada e hizo como que no había dicho nada.

"Lyserg, Marco me dijo que deseabas unírtenos, ¿Por qué? Tu estabas con el grupo de Yoh, Ren e Ichigo, si desearas derrotar a Hao bien podrías haberte quedado con ellos." Dijo Jean, Lyserg ya sabía que le iba a responder, pero en ese momento antes de que respondiera Riruka intervino.

"¿fue algo que hizo Ichigo?" pregunto la pelirroja casualmente y Lyserg la vio sorprendido, en ese momento Riruka también se sorprendió.

"¿si fue culpa de él?" pregunto Riruka igual de sorprendida.

"el, Yoh y los demás son buenos, yo no lo soy tanto, casi mate a una de sus compañeras y me amenazo por eso, no lo culpo, pero no me agrado que defendiera a una aliada de Hao." Respondió Lyserg.

"ya veo, viniste porque estas solo y el grupo de Ichigo te dio la espalda por eso." Dijo Riruka.

"no, yo…" Lyserg no sabía cómo continuar con lo que originalmente quería decir.

"no te preocupes, no es sencillo llevarse bien con alguien que protege a quienes te lastimaron, entiendo eso muy bien, pero aun quiero saber por qué de todos los grupos que hay, elegiste el nuestro." Dijo Jean.

"ustedes y sus ángeles parecen más dispuestos a luchar y a hacer lo necesario para detener a Hao, Yoh e Ichigo no, ellos no tienen lo que se debe tener para derrotar al mal." Explico Lyserg, Jean lo observo.

"¿y qué piensas tú que nosotros tenemos que ellos no tienen?" Jean le pregunto, dependiendo de su respuesta lo dejaría unirse a los X-Laws o no.

"están decididos a hacer el bien, incluso si eso los ensucia de sangre, porque alguien debe hacerlo y no hay nadie más con el deseo de hacerlo. Ellos podrían hacer algo al respecto, pero no lo harán, están a gusto así, ellos no sintieron el calor del espíritu del fuego, a ellos no les quemaron su casa, a ellos no les asesinaron a sus padres, de ahí que tengan una visoin de la vida más ingenua." Explico Lyserg.

Jean lo vio, ella sabía que ese no era el caso para Ichigo, no fue Hao, pero un Hollow había matado a su madre. En cuanto a Yoh, él había estado solo por años gracias al legado shamanico de su familia.

"ya veo." Dijo simplemente Jean.

"Lyserg, si bien creo que tienes mucha ira en tu interior, tu poder proviene de ahí, tu temperamento también. ¿Qué tan lejos estas dispuesto a llegar por derrotar a Hao?" pregunto Jean.

"¿si te ordenaran matar a tus viejos compañeros lo harías?" pregunto Jean y Lyserg dudo.

"bien, te dejare unirte a nosotros, pero quiero que entiendas una cosa." Dijo Jean.

"no hacemos muchas cosas de las que hacemos con gusto, no nos gusta matar para cumplir nuestros objetivos, lo hacemos para cumplir con la ley de dios, tenemos el poder que tenemos para proteger a los débiles y castigar al malvado, esa es la misión de nosotros los X-Laws." Explico Jean.

"espero que un día tus amigos decidan apoyarnos, de lo contrario es muy posible que nos enfrentemos a ellos en el torneo." Jean había a que se refería al decirle eso al joven que asintió.

"Riruka, llévalo con Hans, denle ropa y muéstrenle el lugar." Ordeno Jean y Riruka se levantó con una dona en la boca y saludo militarmente a Jean.

"¡fa fla foden!" dijo la pelirroja que se dirigió fuera de la habitación de Jean, Lyserg la siguió.

"¿crees que sirva de algo meter a ese niño a estas alturas?" pregunto Ulquiorra.

"está solo, no podemos dejarlo, además esta confundido y dolido, sé que no puedo curar corazones en mal estado, pero con tiempo, tal vez aun haya esperanza para él." Respondió Jean, Ulquiorra solo la miro seguir comiendo, ese día era le día libre de Jean, el único día en que no debía estar dentro de la doncella de hierro.

En karakura

Tras algunos días más de entrenamiento faltaba poco más de una semana para la siguiente ronda, Ichigo continuaba entrenando con los capitanes, además de Jun que usaba el cuerpo del joven como un zombi.

Los días continuaron pasando y los entrenamientos en la aldea apache y en karakura continuaron, pronto el día de la reunión en la isla deshabitada de tokyo llego, el día marcado cuando debían iniciar las peleas entre shamanes.

"ya estas más cerca del nivel con el que enfrentaste a Aizen, pero dudo que aun con eso vayas a ganarle a Hao de la manera que quieres." Isshin trataba de convencer a Ichigo de dejar de ser terco y hacer que peleara en serio con Hao, mientras Orihime estaba curando a Ichigo y Uryu que acababan de ser apaleados por los capitanes.

"tú también deberías poner los pies en la tierra, no lo alientes a hacer estupideces." El padre de Ichigo se dirigió a Jun que estaba observándolos.

"no, yo lo apoyo, creo que puede ganarle a Hao sin matarlo." Respondió Jun, Isshin la vio tratando de intimidarla con la mirada.

"..." Su padre se retiró al ver que Jun tampoco quería hacerle caso.

"¿al menos sabes que vas a hacer cuando estes contra Hao?" pregunto Orihime algo preocupada.

"…" Ichigo no respondió, su novia lo veía un tanto preocupada también.

Uryu y Orihime se fueron después de sanar a Ichigo, dejando solos a Jun y a Ichigo, los demás estaban descansando del entrenamiento.

"deberíamos replantearnos lo de dejar vivir a Hao." Dijo Jun.

"¿no crees que lo lograre?" pregunto Ichigo.

"ni siquiera sabemos cómo ira la pelea, ¿Qué tal si no te queda de otra?" Jun apretó un puño, no quería pensar en que pasaría si al final Hao lograba superar a su novio, pero al ver a Ichigo la mujer se detuvo antes de hablar más.

"¿Qué piensas?" pregunto Jun.

"solo debo acabar con su espíritu y todo se habrá acabado, derrotare al espíritu de fuego, sin él, Hao no podrá seguir adelante." Ichigo revelo lo que pensaba, Jun se sorprendió.

"…" Jun se quedó callada, nunca nadie se había planteado derrotar a un espíritu elemental, eran los más poderosos entre todos los espíritus y ahí estaba su novio planteándose hacer lo imposible, sin embargo, aun con miedo Jun decidió apoyarlo.

Capítulo 53: Fin