Tienda de Sesshomaru:
Mientras que en la tienda del Príncipe heredero, Nyra arreglaba la ropa que usaría Kagome y veía que ella estaba sentada como si hiciera Yoga, con los ojos cerrados y un campo la cubría a su alrededor.
Aquella aura era rojo suave, su cabello bailaba como si hubiera viento que pasara.
Sesshomaru solo observaba, ayer apenas pudo robarle unos pocos besos, porque sabía de la importancia de la meditación en ella y más aún por la noche tan feroz que tendrían.
-jaken -llamó al pequeño kappa que estaba parado en espera de órdenes.
-dígame, mi príncipe -dijo rápido ante su llamado.
-que nadie entre, solo Nyra, puede ser peligroso perturbar la meditación de Kagome sama -ordenó mientras se colocaba las espadas, para luego irse.
-como usted diga, príncipe Sesshomaru -haciendo una reverencia.
-sí que hacías falta por aquí -hablo Nyra con una ligera sonrisa, mientras doblaba las mantas.
-más respeto conmigo -llamo la atención algo incómodo- trátame como es debido.
-como usted diga señor jaken -dándole el gusto al gritón del pequeño kappa.
-0-0-0-0-0-0-
La mañana pasaba rápido y Kagome seguía en la misma posición, tratando de canalizar toda su energía, era agotador mantener la concentración con el ruido del exterior.
Por su lado Toga, al fin revelaba un plan extra que solo el general dragón Daisuke sabía.
-es por eso que tus soldados no están -habló en modo de afirmación, el general lobo Hiro.
-así es y fueron con otros soldados… empezaba el general dragón para ser interrumpido.
-hoy irán con el general Daisuke a donde está la trampa, hoy acabaremos con todo, pero recuerden, si ellos piden por sus vidas a cambio de respetar nuestras leyes y forma de vida, no los mataran -dijo tajante- no somos carniceros.
-como ordene mi Lord -respondió Hiro orgulloso que Toga no fuera un sanguinario- se respetara las normas.
-bien partirán en una hora, mi hijo estará con ustedes -refiriéndose a Inuyasha.
-es hora de limpiar -dijo con determinación el general Daisuke- la basura debe ser echada.
Los detalles estaban quedando completos. Por su lado, Irasue verificaba a su escolta, ella contaba con un grupo de hanyous guerreras, adiestradas que ayudarían en primera línea. Estas habían llegado unos días atrás y servían de espías para saber la ubicación del ejército de Zero.
Tienda de Sesshomaru:
La miko al fin salió de su meditación y se dieron cuenta de ello. Jaken y Nyra que tomaban algo de té, se detuvieron.
-Nyra envía por mi maestra -ordenó rápidamente, mientras se paraba.
-inmediatamente - dijo rápidamente, dejando la taza de té.
-mi ama, Princesa miko- no sabía que título usar- el amo él está ultimando detalles, ordenó que nadie entrara.
-Jaken ya acabe la meditación no existe peligro -tratando de calmar al intenso kappa- puedes informar a Sesshomaru que ya acabe.
-si mi ama… -contestó
-jaken, solo dime Kagome, nada más. Los honoríficos están por demás -sentenciando así de cualquier forma una réplica.
-sí, yo… -haciendo imposible pensar en pronunciar su nombre- iré inmediatamente.
No pasó mucho y mientras ella iba a comer una manzana, entró kikyo con Nyra.
-¿la meditación te ha ayudado? -interrogó mientras analizaba su energía espiritual.
-así ha sido -confirmó mientras miraba a Nyra- puedes retirarte y por favor tráeme algo que comer.
Nyra no necesito más y salió rauda de ahí, sabía de lo importante de esa lucha y rezaba a todos los kamis que no le pasara nada a su amiga.
-quería saber sobre la daga inmortal, sigues pensando en que debes ser tú la que apuñale a Zero -decía preocupada Kagome
-a mi parecer cualquiera de las dos lo haría, debes estar cerca mio y así poder acabar con esa Youkai -sugirió kikyo en tono bajo, los oídos no podían saber de ese plan de ambas.
-debemos tener cuidado -expresó algo preocupada por su reencarnación- ninguno de los inus debe empuñarla, sería una guerra a nivel de los kamis.
-esperemos que no llegue lejos -agregó kikyo.
Para este punto el príncipe heredero y sexy (sorry) llegó y vio que ambas se pusieron más serias de lo debido y que la marca le hizo sentir el nerviosismo de Kagome algo más fuerte que lo normal, pero interpretando rápidamente que se debería a causa de la lucha que tendrían en pocas horas lo dejo pasar.
-Inuyasha se fue con las tropas del General Dragón -informo a Kikyo que se tensó un poco.
-espero y no se deje dominar por sus impulsos -mencionó la miko del futuro al saber el temperamento del hanyou.
-en el campo de batalla es diferente a como es, se muestra seguro de sus estrategias y sus enfrentamientos, es inigualable a otros hanyou -dijo con orgullo el heredero que había tomado asiento al lado de Kagome.
-si es así no debemos preocuparnos -aunque un suspiro escapo de los labios de Kikyo -será mejor irme.
Dicho esto ella salió y aunque tuviera el semblante calmado se preocupó por el hanyou y más porque recordaba lo ocurrido ayer. Rezo una súplica y siguió con sus asuntos y dentro de ellos el estar más que preparada para la hora de la lucha.
La tinta que escribe el destino
Los gritos venían de todos lados, las lanzas surcaban en todas direcciones, las flechas se mezclaban con las lanzas, acertando y fallando en sus objetivos.
Había más de 3 mil Youkais en ese bosque y muchos más por los alrededores, estos sin contar con el bando de Toga que enfrentaba con fuerza y tenacidad al enemigo. Rendirse no era opción, la lucha era por como ellos querían vivir. El cambio que querían lamentablemente se escribía con sangre.
La tinta que usaban para escribir el nacimiento de una nueva vida era la sangre de quienes caían, bien sean los buenos o malos. Aunque estos no existían realmente porque cada ser veía lo justo y lo correcto desde un punto de vista único y para cada uno, ellos peleaban por lo que creían justo.
Las ráfagas de los ataques especiales, cobraban sus víctimas circunstanciales u objetivos fijos.
El grupo especial de Lady Irasue también peleaba, aunque ellas querían proteger a su Lady tenían ordenes de ayudar en la lucha.
Las mikos estaban espalda con espalda con una gran cantidad de flechas para purificar a todos los que quisieran atacarlas y si estas se acabarán iban a usar las espadas.
En el cielo veían a dos grandes bestias pelear. Uno era el Gran Inu No Taisho y la otra era claramente Zero. Irasue miraba desde el suelo impaciente quería un pedazo de aquella pero no podía ir, debía de evitar que dañen a Kagome, aunque en este punto sabía perfectamente que no necesitaba aquella miko su cuidado pero en eso ella veía, como dos de los generales de Zero iban a hacia ella eran Konton y Totetsu
.
Restaba importancia al segundo, el más peligroso era Konton con su prácticamente indestructible armadura y su arte de crear ilusiones como el fuego o seres que luchan en su lugar.
A lo lejos Sesshomaru iba a ayudarla pero fue retenido por la Youkai Kyuki que se sentía inflada por su poder y pensaba en su ignorancia que era rival para el Príncipe heredero.
Solo que en ese justo momento, un grito desgarrador se oyó desde el cielo, alguien caía, el rostros de los ahí presentes era de horror.
¿Hace cuánto tiempo habían llegado a tener esta encarnizada lucha?
2 horas antes
Narra autora:
Eran las 7 de la noche el plan seguía su curso, Sesshomaru y Kagome se adentraron al bosque exactamente a un claro y ahí había un árbol no tan viejo como el Goshinboku pero de una par de cientos de años, Kagome portaba un kimono diferente, de estampados lilas y dorados con amplias mangas, el tono era blanco y sobre él los estampados ya dichos.
Sesshomaru, no llevaba armadura llevaba un kimono parecido al de Kagome y el cabello lo traía sujeto en una alta coleta.
Había ocultado su armadura y hakanas a unos pasos de ahí y si cualquier por menor sucedida, Kagome usaría si fuera necesario su vida para protegerlo, ya no era como decía ella "un estorbo, un bulto que solo estorbaba".
El acto de su emparejamiento era ante la luna en respeto de su protector, Tsukuyomi - no - kami.
Los otros inus a excepción de Inuyasha se hallaban no muy lejos con ojos fijos en lo que pueda pasar, listos y muy prestos.
El acto de emparejamiento inicio…
-ante Tsukuyomi protector de la casa lunar -mirándola con intensidad- a la cual pertenezco, yo Sesshomaru Taisho te tomo a ti Kagome Higurashi como mi amante, mi fiel compañera, a la cual cuidare con mi vida si es necesaria -decía todo esto tan serio pero con ojos que emanaba amor por la que ya era su compañera- por el restos de mis días -aunque fuera solo un acto, todo lo que dijo pensaba cumplirlo.
Kagome sonreía con mucha alegría a pesar de estar en medio de lo que sería una lucha, amaba a ese Daiyoukai, y sin saber cómo, sus ojos derramaron lágrimas de felicidad.
Se obligó a estar de nuevo alerta y soltó una de las manos de Sesshomaru para limpiarse las lágrimas, pues éste las tenía sujetas.
-ante el kami de la luna y mis ancestros espirituales (refiriendo a mikos y monjes) hoy Yo Kagome Higurashi tomó por la eternidad a Sesshomaru Taisho, al cual juró proteger y ser su fiel compañera -decía cada palabra con seguridad y tono dulce, mientras ambos se miraban con una intensidad que solo las personas que saben que es amor, comprenderán. Una mirada cómplice y transparente.
Sesshomaru se acercó a Kagome y le dio un beso casto, para luego ir a su cuello a colocar "otra vez" su marca.
Solo que de la nada se oyó un sonido de palmadas.
-¡bravo! -reía Zero con aquel semblante tan sereno -mis felicitaciones futuro Lord del oeste, mis felicitaciones -mirando a Kagome que estaba calculando que haría la Youkai- bueno tu nombre no me importa porque tampoco vivirás por la eternidad.
Ante esto ella lanzó unos cuchillos que Kagome esquivo con facilidad.
-¡ve! -grito la miko, para que Sesshomaru tomará sus armas y armadura -me encargare de ella.
No espero más y a dos metros se hallaba lo que necesitaba.
Ante esto Zero comprendió que había sido engañada.
-¿Creen que he venido sola? -sonrió caminando hacia Sesshomaru.
-no importa si has venido sola o con un ejército hoy pagaras el daño que hiciste, cobrare por el atentado que le hiciste a la Casa del Oeste -habló el príncipe, mientras sacaba su espada Tenseiga.
La Youkai se sorprendió al ver esa hakana y más que nada por el poder que desprendía, pero no dejó que su enemigo viera debilidad.
-qué rencoroso eres -respondió haciéndose la ofendida- ¡muéstrense y acaben con estos! -gritó mientras salía un grupo de al menos cien Youkais que eran muy fuertes pero no lo suficiente para Kagome y Sesshomaru.
-¡estos no son oponentes para mi Zero! -grito Sesshomaru y enfundando su espada, se lanzó a la batalla con su garras, y ella era su objetivo.
-déjame algo para mi querido -intervino Kagome deteniéndolo, mientras en sus manos dos esferas de energía se acumulaban y Zero la vio con horror- ella casi mata al ser que amo, tú -dijo finalmente y lanzaba las esferas, siendo la primera esquivada por esta y la segunda le rozó el brazo.
-tu no deberías…- sus palabras se quedaron en el aire, mientras trataba de evitar que la purifiquen.
Una flecha, era la misma flecha que casi mata a Sesshomaru la que ahora había pasado por la mejilla de Kagome rozándola y sacando algo de sangre.
Ante esto todos salieron, incluso la miko Kikyo.
Esta última busco con la mirada y rastreaba la energía de Tsubaki, la vio a lo lejos y no fue hacia ella, comprendió de inmediato que era una trampa para separarlas.
-ven a mi Tsubaki, no seas una cobarde y enfréntame -retaba kikyo, tensando el arco y caminado hacia Kagome.
-sabía que era una estrategia de doble fondo -murmuró Zero mientras esquivaba un ataque de Sesshomaru- ¡ataquen! ¡Maten a todos! -gritó iracunda perdiendo su semblante calmado por fin.
Sin embargo en ese momento el ejército de primera línea salió al ataque, derribando rápidamente a aquel grupo.
Solo que de la nada aparecieron miles de Youkais y entes oscuros que en un primer momento atemorizan al bando de Toga.
-¡no teman! -grito Inuyasha que iba con sangre manchada en su ropa y espada- hemos vencido a muchos de esos -sonrió mientras lanzaba su técnica especial.
Tras del hanyou llegaban los cientos de soldados que el Youkai Lobo Hiro y Dragón Daisuke lideraban y otros cientos venían en la ayuda de su Lord.
Zero algo desconcertada se sintió defraudada, pero no se rendiría fácilmente, nunca lo haría.
-Konton, Kyuki, Totetsu, Tokotsu -los mencionados salieron de las sombras - es hora de vengar la muerte de mi hermano Kirinmaru, acaben con la Casa Taisho.
Los mencionados salían y Tokotsu, empezó a atacar a Inuyasha.
Los otros tres barrían con los soldados, abriendo caminos hacia los inus.
-Irasue -habló el lord - cuida de Kagome, me encargare de Zero.
Mirando a Zero que fácilmente se libraba de Sesshomaru pues este se había lanzado a atacar. Aunque pareciera irreal, la sujetó del cuello o sea Toga.
-¡maldita, al fin me muestras tu rostro, cobarde! -le gritaba, pero Zero solo lo veía con una sonrisa burlona- habla porque tu acto tan cobarde, si tenías un asunto era a mi quien deberías de atacar…
-¡ya cállate!, tú hablas de cobardía, mataste a mi hermano de la manera más cobarde, le apuñalaste una daga por la espalda -le recordó, mientras intentaba, liberarse del agarre.
-¡eso es mentira!- refuto enérgico- tú sembraste el odio en él, solo fuiste tú quien empujó a tu hermano a la muerte -le decía molesto apretando más su agarre- no aceptaste que tuve un hijo con la mujer que amaba.
-nunca lo aceptaré -dijo ya empujándolo, mientras hacía uso de su poder- tú siempre me diste a entender que te gustaba, que me querías, sabía bien la relación que tenías con Irasue, de tu estupidez por traer paz a las tres razas, todo eso es basura. ¡Tú me engañaste! -grito en este punto, estaba muy dolida.
-tu…- iba a replicar, pero no había manera, ella no entendería- nunca te vi como tú lo imaginaste.
La Youkai muy molesta dejó fluir su youki, su bestia interior "tan cuerda como ella" salió y dio paso a una transformación y se lanzó hacia Toga, pero el Gran General Perro no se quedó atrás.
Ambos tan inmensos aunque Zero era ligeramente más pequeña, ascendieron a los cielos, donde se desató una lucha.
Sesshomaru vio todo y no intervino, aunque le daba coraje no ser él quien al menos hiriera a la Youkai, descendió su mirada viendo como Kagome y Kikyo estaban de espaldas y como su madre era enfrentada por Konton, iba en su ayuda.
Fin del flash back, 2 horas después:
El grito ensordecedor, se oyó y al momento que caía, Zero tomó su forma humanoide, cayendo al lado de Tsubaki.
-¡Es ahora! -ordenaba kikyo- lanzando un fuerte ataque a los que tenía en su delante.
-tienes razón -afirmaba Kagome, concentrando gran poder en la flecha y lanzándole, dejando con mucho dolor a los que fueron alcanzados por su poder que emanaba.
Ambas corrieron hacia Zero y vieron que Tsubaki, se puso delante de la Youkai y que con unos pergaminos de poder oscuro, los enviaba hacia ellas.
En medio de todo esto Riku aparece, dispuesto a llevarse a su protectora.
-¡hazlo kikyo, detendré sus ataques! -dijo con determinación, alzando un campo de energía, que pulveriza los pergaminos.
Toga había descendido tomando su forma humanoide y viendo al acecho que tenían a Irasue sin dudarlo fue a su rescate.
Irasue, luchaba, ante los seres que colocaba Konton.
-¡maldito cobarde, enfréntame tu mismo! -grito furiosa, mientras evitaba que una ataque le diera de lleno.
Solo que en ese momento Toga apuntaba hacia él, pero no percatándose de Totetsu, que se había entretenido con algunos soldados, ahora lo tenía en su mira.
Sesshomaru, frustrado que la Youkai Kyuki no le dejaba ir a ayudar a su progenitora, se molestó de sobremanera y usó la luna infernal sin piedad, sacando al fin del camino a Kyuki.
Corrió hacia su madre, mientras que con su látigo venenoso, mataba a los idiotas Youkais que se atrevían a enfrentarlo.
Vio que Totetsu estaba prácticamente sobre su padre y Konton, estaba concentrado, manipulando sus creaciones y más rápido que una ráfaga de viento, lo decapito con sus garras.
Su cuello era su punto débil, no tenía aquella armadura alrededor de su cuello.
Irasue viendo esto, se sintió aliviada y con espada en mano fue sobre Totetsu a ayudar a Toga.
Por su parte Sesshomaru buscó con la mirada a su compañera y no hallándola, busco por medio de la marca y se encontraba algo alejada de la batalla, así que corrió en su encuentro.
Los generales del bando de toga, se sintieron triunfadores, al ver que se había deshecho de dos de los 4 peligros.
Más aún cuando vieron que la espada de Inuyasha se tornaba roja y partía en dos a su oponente Tokotsu.
-al fin me deshice de ti -hablo triunfante el hanyou y viendo a dónde se dirigía su hermano corrió, no veía a Kikyo y menos a Kagome, estaba seguro que su hermano iba en busca de ellas.
-¡ustedes! -mirando a esos dos generales- ¡encárguense del resto!
Ambos asintieron y siguieron luchando, y las lanzas seguían surcando, había muchos cadáveres.
Explosiones por las bombas artesanales de los hanyous que lanzaban en ambos bandos, se empezaron a oír, atrayendo la atención de Toga e Irasue.
Toga dejó que Irasue se encargará de Totetsu, mientras buscaba a las mikos de las cuales no había rastro alguno.
Fue en su búsqueda mientras acababa con algunos generales de bajo rango.
Algo lejos de ahí:
Kagome se veía ya harta de los ataque de Tsubaki que ya había alejado del campo de batalla mientras que Riku se había llevado a Zero siendo seguido por Kikyo.
Ya harta la miko futurista lanzó una soga que estaba hecha de su poder espiritual. Tsubaki no pudo hacer mucho, porque fue atada.
-eres una desgracia para los grandes monjes y mikos, ¿Cómo te atreves a usar el poder especial que se nos dio para hacer daños? -alzó su espada para luego colocarla en el cuello de Tsubaki.
Esta no contesto, más bien solo sonrió toda burlona.
Fue dejada ahí, la dejaría para que El Lord decida su futuro.
Sin perder más tiempo Kagome fue en busca de Kikyo que mantenía una lucha con Riku, el cual era muy hábil y estaba que le daba trabajo a su encarnación.
Para esto Zero estaba recostada al pie de un árbol, tratando de colocarse en pie, pero con un corte grande en el brazo derecho y otra herida en la pierna también se veía que de su labio salía sangre.
-¡no tengo tiempo para juegos! -gritaba kikyo mientras que con su espada lanzaba un ataque espiritual, purificando a Riku.
Riku a pesar de su agilidad no pudo evadir el golpe certero que fue en su abdomen.
Zero al verlo gritó ahogadamente. Intentaba con las pocas fuerzas, colocarse en pie, lográndolo con mucho esfuerzo.
-¡maldita miko! -gritó con rabia, sacando poder de lo más oculto de su ser y recordando que tenía el miasma que naraku le entregó.
Kagome, que iba llegando vio con horror, como Kikyo fue traspasada con tal miasma. No supo cómo pero Zero había acertado en su ataque.
-¡KIKYO! -grito con dolor y corrió hacia ella.
Su encarnación, cayó secamente y botaba sangre, mucha sangre. No creía que ella iba a morir ese día, no lo creía.
-¡kikyo! -volvió a gritar, mientras que con cuidado alzó su cabeza, viendo cómo sus ojos perdían el brillo- ¡kikyo! Te pondrás bien -mintió, ella quería creerlo y quería que su encarnación lo creyera.
Lágrimas surcaban su rostro, le cariño el rostro y veía como la miko seguía vomitando sangre, miraba la herida del abdomen que la traspasaba.
-esto es un sueño -se dijo- ¡es un maldito sueño! - se negaba que esto ocurriera.
-tómalo -hablo con mucha dificultad la miko agonizante sacando la daga inmortal- termina el trabajo, yo… -escupió sangre- yo... Solo necesito descansar, debo descansar. Que nada sea en vano…-luego de eso, cerró sus ojos y Kagome gritó con tanto dolor que su compañero sintió todo lo que en ese momento ella sentía.
Dolor, tristeza, ira, enojo en su máximo esplendor, sentimientos que a cualquier Youkai alimentaria su poder.
Acunaba la cabeza de su encarnación en sus manos, lloraba como nunca había llorado, sentía que una parte de ella moría con kikyo.
Sesshomaru estaba por llegar aunque todo lo que sintió, lo detuvo. su ser más siniestro iba a salir, su bestia reclamaba salir. Solo que en eso sintió un poder jamás percibido.
La miko, su miko liberaba su poder, un inmenso poder que jamás pensó que un humano pueda manejar.
Kagome, tenía todos los sentimientos a flor de piel, con sumo cuidado, coloca la cabeza de Kikyo en el suelo y en eso del cuerpo de esta emerge el espíritu, era el alma de kikyo que entró en ella. Sujeto la daga y miró a Zero que cuidaba a Riku. Avanzaba hacia ellos, con paso firme.
Inuyasha pasó por el lado de Sesshomaru, corriendo a toda carrera, había visto a Kikyo en el pasto y temió lo inimaginable.
Estando a su lado, la vio inerte, y vio la herida del abdomen y como había vomitado sangre. El abrazo a su amada, lágrimas sinceras de pena y dolor se arremolinaban en sus ojos, le dio un beso en sus labios.
-¡porque! -grito con dolor- tú me ibas a dar una oportunidad, no es justo que te vayas -reprochaba el hanyou con tanto dolor- tienes que vivir, tu no debías morir, no te permito que me dejes solo, ¡yo te amo, te amo kikyo! -repitió mientras abrazaba más fuerte el cadáver de su miko.
Kagome estaba delante de eso dos...
-¡Zero! -grito mientras que empuñaba la daga y se lanzaba hacia ella.
Solo que Riku viendo esto, se paró con las pocas fuerzas que aún le restaba y empujo a Zero a un lado y recibe el golpe, Kagome veía con rabia la intromisión de éste y no le importó que Zero gritara por Riku.
Sacó la daga ensangrentada del cuerpo de Riku y sin pestañear la cogió por el cuello y Zero no podía moverse y la apuñaló en el corazón.
-La Casa del Oeste y Kikyo, te liberamos de tus deudas -susurro mientras aún empuñaba la daga en el corazón de Zero.
Sesshomaru se acercaba hacia Kagome, había matada a esos dos seres, no recrimino nada, ellos habían buscado ese final.
Kagome, giró hacia Sesshomaru y de sus ojos salieron lágrimas, y cayó de rodillas…
Sesshomaru la toco por el hombro iba a consolarla pero ella...
-Shinigami te invoco -mencionó, y el príncipe heredero la miró con asombro y más aún horror al ver aquel ser.
-¿Qué haces? -pregunto desconcertado.
Ella ignoró la pregunta.
-vaya querida -empezó el kami pero dándose cuenta del panorama y más aún que Sesshomaru estaba frente a él.
-shinigami, te entrego tu daga, solo que la muerte no es de algún Inu, sino de Zero -la vio molesto, borrando la sonrisa siniestra.
-eres una… -el kami no sabía qué grosería decirle, él estaba muy furioso- te dije que quería a Toga o Sesshomaru -reprocho molesto.
-nunca lo haría, por más corrompida que estuviera -respondió fastidiada- querías sacar provecho del odio que sentía en ese instante -miro a Sesshomaru y se puso en pie- solo que las cosas no fueron como tú deseaste -sonrió por el triunfo sobre Zero- y tampoco como habíamos planificado -viendo el cuerpo de su encarnación- además tú deseas que la guerra no fuera entre Youkais sino con los kamis, ambicionas lo que no debes.
-así que te atreviste a querer engañar a mi compañera -dijo con enojo Sesshomaru- quieres acaso que invoquemos a Tsukuyomi y enfrentarte a él.
Ante la mención de aquel kami Shinigami se tensó.
-no es necesario -hablo el kami de la luna- he visto todo y tú -señalando con el dedo a Shinigami- como es posible que actúes así, por un simple juego de Shogi, acepta que perdiste.
-no es cierto tú hiciste trampa -contraataco el kami de la muerte- además tu apostaste la familia de Kagome y perdiste y por eso ella sufre…
Esta información cayó como un balde de agua fría a la miko. Que se quedó asombrada ante tal descubrimiento.
-¡¿qué ha dicho?!- exclamó llena de decepción.
-¡cómo pudo un kami como usted -habló Toga que llegaba y oyó claramente o dicho- hacerle eso a alguien que me salvó, hacer tal daño!
El kami viendo como aquellos le daban una mirada asesina y que shinigami parecía una víctima circunstancial, trago en seco.
-kamis idiotas -Reprocho el kami de la tierra- soy Sarutahiko okami -se presentó pero no causó impresión en ellos que estaban muy decepcionados y apunto de atacar a los kamis.
Solo que esos kamis sabían de la importancia del kami de la tierra, ellos eran menos importantes que el por así decirlo y debían obedecerlo.
-ustedes deben pagar -hablo Sesshomaru invocando a la luna infernal.
-¡alto Sesshomaru! -ordeno el kami de la tierra- todo esto tiene solución, las cosas se pondrán como deben ser y ustedes -mirando a los kamis de la luna y la muerte, no vuelvan a entrometer a los humanos o quien sea en sus absurdas apuestas.
-¡como pretende que nos calmemos, cuando ellos y en especial el -señalando al kami de la luna con la punta de su hakana y como de esta se proyectaba la luna infernal- hicieron todo esto por un simple juego de apuestas!
-ustedes decepcionan al punto de querer apuñalarlos con esta daga –amenazaba la miko.
Ambos kamis, se miraban con cólera, estaban siendo reprendidos y más que nada delante de aquellos.
-entiende que esto se solucionara -hablo de nuevo el kami de la tierra con una voz seria y ojos fríos.
-Kagome, lo que hiciste en el tiempo, no puede decirse que estuvo bien o mal, pero era necesario -hablo el kami de la tierra de nuevo- tu línea del tiempo del cual provienes será reparada y junto a él todo lo que fue reparado con tu intervención...
-¿que pasara con kikyo? -pregunto preocupada y vio que Inuyasha se acercó.
Él se hallaba aislado de todo aquello, solo deseaba estar al lado de la que amo y amaba por ello solo reacciono al oír el nombre de Kikyo.
-deben volverla a la vida, ella solo fue una víctima de lo que sucedió aquí con Zero -explico con la esperanza de ser escuchada su petición.
Sarutahiko miro a Shinigami y vio la cara molesta de este y la negación que él daba con la cabeza.
-ella no puede vivir, su alma ya ingreso en Kagome, y si es retirada, ambas no pueden volver a coexistir en la misma línea del tiempo -explicó aburrido shinigami.
-eso no es cierto -refuto el hanyou- ellas vivieron juntas todo este tiempo.
Sesshomaru no comprendía qué estaba ocurriendo, él no sabía nada sobre ello.
Lanzó una mirada a Kagome y ella vio la interrogante de su amado.
-Lamento que te enteres de esta forma -y sintiéndose triste por lo que haría continuo- kikyo es mi encarnación, yo soy su reencarnación.
El príncipe iba a decir algo más, pero ella lo detuvo.
-yo volveré a mi tiempo, pero quiero que kikyo vuelva a la vida -ante esto Sesshomaru la tomo por el brazo.
-tú no puedes, no puedes irte -reclamo con ojos dolidos porque ni siquiera ella lo considero para decir eso.
-¡es mi decisión! –alzo la voz, le dolía hacerlo pero ya había decidido- volveré a mi tiempo, kikyo debe vivir, no le volveré a dar el mismo destino del que vine -explicó determinada- aunque esto te cause dolor no puedo hacerle esto, si ella tiene una oportunidad de volver a vivir y si tengo que irme lo haré.
-pero Kagome -hablo esta vez Toga- no te das cuenta del dolor que causarías a Sesshomaru, ustedes no pueden estar separados.
-haz una excepción -ordenaba el kami de la tierra a shinigami que ya estaba aburrido de ver el drama que se desarrollaba.
-maldito juego -murmuró- esto es tú culpa -señalaba a Tsukuyomi- está bien serán un único caso excepcional, ella volverá.
-mis disculpas sinceras -mencionó el kami de la luna a Kagome - no pensé que todo se fuera de mis manos, me asegurare que tu familia vuelva -mirando a shinigami.
-estos es vergonzoso -explotó Kagome- ustedes me han dejado tan decepcionada, tú te atreviste a apostar con mi familia ¿por qué? -señaló con su espada a Tsukuyomi- y tú, no aceptaste perder y pretendías que mate a los inus más importantes que tengo. Solo porque querías quitarte el mal sabor de boca de haber perdido -lanzando una esfera de energía espiritual.
-no creí que perdería, y además sentí de tu intervención en el tiempo y… -las palabras quedaron en el aire, en este punto era esquivar la esfera de energía que a pesar de ser espiritual, llevaba algo de energía de Sesshomaru por la sangre que el compartió.
-se lo tienen merecido -aplaudió el kami de la tierra, sonriendo- espero y aprendan a que los seres vivientes no son piezas en sus juegos.
Ambos lo miraban con ojos chispeantes, pero se contenía. Sabía que el podía influenciar a mas kamis y ellos podían ser relegados a menor rango.
Shinigami, un poco adolorido, chasqueó sus dedos mirando a Kikyo e hizo unos movimientos con sus manos al igual que Tsukuyomi.
De Kagome salió la esfera espiritual, era el alma de Kikyo y esta esfera entró en kikyo.
Inuyasha veía con asombro, aunque también quería darle unos golpes a eso kamis, pero no. Kagome se encargó de ellos.
-Inuyasha -hablo débilmente y el corrió hacia ella que estaba a unos pasos.
-kikyo -hablo con voz dulce, mientras la abrazaba- aquí estoy, te juro que haré lo posible para ser merecedor de ti.
La escena era conmovedora, pero repulsiva para el kami de la muerte que hizo un gesto de asco.
-tu tiempo volverá, puedes verlo desde mañana -hablo serio mientras desaparecía.
Tsukuyomi no dijo nada y desapareció.
-no esperes ofrendas de la casa del oeste por buen tiempo -dijo el Lord muy molesto con su guardián protector el kami Tsukuyomi.
Sesshomaru estaba serio, sin duda estaba enojado con Kagome aunque más él temió que Kagome se fuera.
Él se adelantó y fue al campo de batalla y resucito a los ahí caídos.
Por su lado Inuyasha se llevó a kikyo en brazos. Ella se sujetaba de su hanyou, lo miraba con una ligera sonrisa.
