Ni Vocaloid ni sus personajes me pertenecen.
El amor se equivocó
Capítulo 11: Las trampas del amor
-Y que quede claro, esta vez no fui yo – Mayu asegura con toda honestidad.
-¿Entonces las anteriores sí fueron cosa tuya?- Gackupo se revuelve el cabello y deja caer su cara contra el escritorio.
Miku mira desde su asiento, permaneció callada todo ese rato de debate entre el ángel de la razón y el ángel del amor y el odio, pero no lo va a negar, solo le faltaban las palomitas y una bebida. Siendo uno de los ángeles más longevos, Miku había visto las incontables renovaciones de ese ángel, y siempre terminaba por entretenerla. Seguramente así era para su hermano el interactuar con el anterior ángel del amor.
¿Y cuál es el problema esta vez?
En el escritorio del ángel de la razón hay una queja formal por parte del ángel del destino, ¿y cuál es la queja? Todo resumido en un pequeño post-it.
"Al inútil jefe del departamento de justicia, Hay una anomalía en el sistema. Espero una respuesta favorable si no quieres que me vaya a quejar con tu superior. Con cariño, tu peor pesadilla."
Debajo de la nota estaba la queja oficial y una copia de la lista de los mortales borrados del libro del destino. En un color rojo estaba marcado el nombre de Rin Kagamine, y con todo ese papeleo un archivo grabado del incidente.
Miku miró de reojo dicho documento, vaya que la lista era larguísima. Y bueno, Rin Kagamine estaba marcada como "en proceso para reubicar".
-¿Qué? No. Dije que todo lo haría sin usar mis poderes, y eso hice. Todavía no entiendo cómo es que llegó a esto – Mayu posa su mano en la barbilla – admito que estoy sorprendida, y contenta, pero yo tampoco puedo creer que alguien que ya fue borrado del libro del destino… esté siendo procesado para decidir si será reintegrado. ¿En serio pasó esto solo porque su corazón reaccionó a los sentimientos de la otra? Yo solo quería que pasara feliz sus últimos momentos.
-Sin precedentes- apenas Miku dice esto, Gackupo vuelve a azotar su cara contra el escritorio y sigue refunfuñando.
-Esto es absurdo- gimotea el pelivioleta.
Regresemos unos meses atrás.
…
…
Mayu estaba de nuevo asechando a la joven rubia, Miku no estaba con ella, eran días de mucho trabajo.
Aquel fin de semana Rin iría sola al hospital para una revisión rutinaria, en la siguiente estación entraron muchas personas y la joven tropezó estando a punto de caer. Apenas se salvó porque alguien la detuvo del hombro. Y todos sabemos quién era.
-Ajaja, disculpe y gracias. ¡Ah! ¡¿Luka-san?!
-¿Estás bien?
Rin se agarró de una de las barras - ¡Claro! – le sonrió – Qué sorpresa. ¿Qué haces aquí? - preguntó confundida y contenta de ver a alguien conocido.
-Vine a visitar a unos amigos.
En lo que quedó del recorrido estuvieron platicando hasta que Rin bajó del tren.
-Casi hiciste que se cayera- Big Al acompañaba a la responsable. Vio cómo Mayu puso su pie para que Rin tropezara.
-Pero no pasó nada malo, así que está bien – Mayu sonrió serena.
…
Otro día:
Después de aquel día en que intercambiaron números, Rin y Luka solían enviarse mensajes esporádicos. Pocas veces tienen largas conversaciones, pero esas interacciones han sido suficiente para que ese día la pelirrosa haya invitado a la rubia a salir a comprar. Así es, un simple día de compras.
Rin y Luka se la pasaron viendo ropa en cada establecimiento, a veces se probaban algunos conjuntos, otras solo miraban. Sin duda ambas se estaban divirtiendo en el centro comercial.
Rin había entrado a probarse unas prendas y finalmente había elegido algo. Ahora era el turno de Luka.
Y ahí estaba Luka, poniéndose ese vestido de una pieza con cierre en la parte trasera.
Y ya sabemos qué pasó.
-Um… ¿R-Rin?
-¿Hm? ¿Ya estás lista? – afuera del probador, Rin revisaba algunas prendas que quería que Luka se probara.
-Este… N-no, tengo un problema- apenas iba a pedir ayuda, pero Rin actuó más rápido y cuando la pelirrosa escuchó la cortina recorrerse, por instinto miró al espejo y cubrió su busto.
-¡Espera, espera! ¿Qué pasó?- Yuki apareció de repente, una ligera señal de libido había aparecido en algún lugar. La pequeña se veía confundida, esto le había pasado tan pocas veces hasta para contarlas con una sola mano.
-Wow…- Rin estaba sonrojada. Luka también estaba sonrojada – Jajajajaja, te quedaste atrapada Luka-san. Espera, ya te ayudo – Sin alguna doble intención, Rin ayudó a la otra a bajar el cierre por completo para poder acomodar el vestido.
-Vaya, en serio Luka-san, eres como una modelo, te ves bellísima.
Yuki apenas iba a decir algo cuando volvió a desaparecer, apareció en otro lugar donde Kiyoteru la esperaba.
-¿Yuuki, qué pasó? De repente ya no estabas- el ángel de la inocencia agarraba a la pequeña por los hombros.
-No sé qué fue eso- la niña se sentó en el piso, estupefacta.
En el probador Rin miraba emocionada, Luka solo intentaba recuperar la calma.
-Mayu-chan, ¿no fue muy pronto? – Miku se tapaba la boca sorprendida por la audacia del ángel del amor y el odio.
-Sí lo fue, casos extremos medidas extremas – esta vez el ángel había bloqueado el paso del cierre de aquel vestido.
Después de aquella escena, Rin no dejó de decirle a Luka todos los conjuntos que le quedarían preciosos.
Resultaba que Luka por fin tenía una licencia de conducir y semanas atrás había comprado un auto, y al final del día Luka llevó a Rin a su casa. Ahí Len la saludó, platicaron un rato y el rubio la obligó a marcharse poco antes de que la madre de los chicos hubiera llegado.
Luka no lo sabía, pero la señora Kagamine terminó con una muy mala impresión de Luka cuando se enteró que aquella joven y Rin un día de repente dejaron de ser novias; peor aún, justo cuando Rin necesitaba todo el apoyo emocional. Ella no quería pensar mal de la joven pero tampoco podía sentirse en paz con la forma en que todo pasó.
Eso era algo que Luka no necesitaba saber, de todas formas, eso ya estaba en el pasado, uno que ni siquiera recordaba, y Len sabía que no iba a recordar.
…
Otro día, muchas semanas después:
-¡Waaaa~h ese concierto fue lo máximo!- Rin entraba detrás de Luka al departamento de la pelirrosa.
-¡Tenemos que volver a ir a otro de sus conciertos! La próxima sí conseguiré el autógrafo de Gumi- Len entró detrás de Rin.
Ambos hermanos llevaban playeras y souvenirs del concierto al que fueron.
-Jaja, es la cuarta vez que lo dices- Luka dejaba sus llaves sobre un buró.
-¡Es que Luka-nee, debiste ir!- Len movía eufóricamente sus manos con varitas luminosas de color verde.
-En serio, no creo que me vaya a gustar un evento así.
Todos ya estaban en la sala, Luka les invitó a tomar asiento mientras iba a la cocina por algo para ofrecer a sus huéspedes.
Siguieron platicando, contando anécdotas y riendo.
Para dormir Luka ofreció su cuarto a los hermanos. Len pidió dormir en el sofá de la sala, según él, porque se sentía raro dormir en habitaciones de chicas.
Al final Luka y Rin durmieron en el mismo cuarto. La pelirrosa durmió sobre un futón mientras Rin durmió en la cama.
Pasaban las dos de la mañana, Luka fue por algo de beber a la cocina. Al cerrar la puerta del refrigerador encontró a Len en la entrada de la cocina.
-Luka-nee.
-Ah, Len, disculpa, ¿te desperté?
-Nah, no podía dormir. Y vi que entraste a la cocina. Nee, gracias por dejarnos quedar en tu casa. Este concierto significaba mucho para mi hermana.
-¿Ah sí? Jeje, creí que tú eras el más emocionado- ambos tomaron asiento mientras Luka bebía de su vaso con agua.
-Antes… -Len dudó por un momento, luego miró a Luka a los ojos y siguió hablando – antes de todo lo que pasó, mi hermana tenía una lista de cosas por hacer. En esa lista estaba ir a uno de estos conciertos. Pero después de lo que pasó fue como si a mi hermana no le importara tanto, incluso se deshizo de la lista – el muchacho se veía triste – todas las cosas que antes le preocupaban o le emocionaban simplemente desaparecieron.
-¿Estás intentando… terminar esa lista?- Luka posó su mano en el hombro del muchacho.
A estas alturas, ella ya se había puesto al tanto de la condición de Rin.
-¿Estoy haciendo algo malo?- el joven empezó a llorar – Es como si a ella ya no le importara nada, pero tampoco se porta como si le diera igual. Nunca la veo triste, siempre parece estar feliz, jamás se enoja. Es frustrante- habló con un semblante adolorido.
Siguieron platicando largo rato hasta que el rubio se desahogó.
Por la mañana los hermanos se despidieron de Luka y regresaron a su casa.
…
Otro día:
-Ya llegamos, Rin, sujétate a mí – Luka pasaba el brazo de Rin alrededor de su cuello y le ayudaba a levantarse del asiento del auto. La joven rubia apenas se ponía de pie con las piernas temblorosas.
Apenas llegaron a recepción y Luka vio que Rin fue llevada por unos enfermeros, llamó a Len y le informó de lo sucedido. En poco tiempo Len ya estaba ahí. Luka esperaba afuera de un cuarto.
Len dio unas palmaditas en el hombro de la mayor y le dijo que se relajara, ese tipo de episodios no ocurrían muy seguido pero eran ya parte de la rutina de Rin y sus medicamentos.
Un rato después les permitieron ver a Rin, El hermano fue quien habló con el médico que la ayudó. Ambos hermanos recibieron un regaño, cosa que a Luka no le tocó porque era ajena a la familia.
Lo primero que hizo Rin al ver a Luka, al salir del hospital, fue reír como si nada y agradecerle por la ayuda.
Luka recordó lo que Len le había dicho, parecía verdad, Rin no mostraba miedo, tristeza o preocupación alguna.
Después de que Luka los llevó a casa, Rin y Len estuvieron en la sala, viento tv.
-¿Eh?- Olivier, que había estado ahí todo el rato, notó una marca más en su cuerpo, no era una herida provocada por la tristeza de Len, era una diminuta herida provocada por la hermana –No puede ser- Olivier no cabía en el asombro.
-Wowowow- Rin sintió una ligera presión en el pecho.
-¿Rin? ¿Otra vez te estás sintiendo mal?- Len reaccionó rápido y se acercó a su hermana.
-N… no, solo… ¿Qué extraño? Siento… - puso su mano en el pecho - ¿Len?- agarró la mano de su hermano, quien se sorprendió al sentir un ligero temblor proveniente de esta.
-N-no tengas miedo- la abrazó.
-¿Qué? No. Yo… - Pero Rin, contraria a sus palabras, correspondió al abrazo.
-Mayu-chan, eso fue un poco arriesgado, quitarle sus pastillas no estuvo bien – Miku posaba su mano en la cabeza del otro ángel. Mayu se veía un poco preocupada y triste, era consciente de que había ido lejos pero no quedaba mucho tiempo y ella no quería rendirse.
-No lo volveré a hacer- prometió mientras ambas se iban del lugar.
…
Otro día:
Nuestra humana, objeto de juegos, visitó a sus amigas de universidad en una de esas reuniones de graduados. No se divirtió mucho y prefirió salir temprano de ahí para ir a pasear a algún otro lugar. Por cosa natural llegó al parque que solía visitar en sus tiempos de universitaria, el café de ahí se veía como lo recordaba.
-Sonó como la línea de alguna historia que vimos antes. ¿Cuál era?
-Mi historia, mis referencias.
-Como sea.
La humana estaba cansada. Ya sabes, lo primero que hicieron al llegar fue hablar de sus vidas relativamente maravillosas. Y la humana no podía quejarse, a ella también le iba bien. Solo que algo le faltaba.
-Aquí tiene su café latte.
-Claro. Ah, ¿podría traer también una rebanada de tarta de zarzamora?
-En seguida.
Luka volvió a sus pensamientos, bebió un poco de su bebida y solo se le ocurrió que estaba menos amarga. Para empezar, ¿por qué pide un latte si a ella le gustan más amargos? Aunque bueno, tampoco es que supiera mal. De hecho, conocía a alguien a quien le gustaría probar ese café.
-Alto, alto, alto- Luka miró la forma dibujada en la espuma de su café. Una carita feliz. Luka volteó al interior del establecimiento pero no veía a alguien que conociera. Como fuera, ese detalle le sacó una sonrisa.
-Y ahora vienen los recuerdos- Mayu empezó a hablar en el oído de Luka una lista de cosas y eventos que compartió con Rin. Y en cada uno Luka se sentía contenta.
-¿Qué estás haciendo?- la voz de un hombre tomó por sorpresa a Mayu y a Miku, esto provocó que Luka saliera de su imaginación.
-Jefe, no me des esos sustos – Mayu infló la mejillas, molesta porque Gackupo la hizo perder la concentración.
-Y yo pregunto, ¿qué estás haciendo?- Gackupo cruzando los brazos.
-Mayu-chan está intentando hacer que Luka-san recuerde cosas que pasó con Rin-chan en los últimos meses.
Después de un suspiro, Gackupo avisó a Miku que su hermano estaba listo para regresar a su labor.
Por ese motivo Mayu se quedó sola con Luka, quien, dicho sea de paso, se sintió un poco somnolienta y recostó su cabeza sobre sus brazos en la mesa.
Y así el ángel del amor provocó que la pelirrosa tuviera una serie de sueños extraños.
-¿Extraños?
-Sueños rosas.
-Y ahí vas de nuevo.
En esos sueños, Luka se veía con alguien más, se veía feliz, escuchaba la voz de aquella persona y aunque no podía percibir sonido alguno, tenía la sensación de que era una voz que conocía. Aquella persona se movía eufóricamente a cada rato y tenía expresiones infantiles; aunque ella no podía ver su rostro, podría afirmarlo.
Luka despertó con los ojos bien abiertos, ¿una chica?, la única cosa que pudo recordar de ese extraño sueño. ¿Besó a una chica? Se sonrojó todavía con la cara oculta, intentaba procesarlo pero no podía creerlo, ella estaba segura que esas cosas ya las había dejado por la paz mundial. No planeaba querer una relación. Ni lo buscaba. ¿Entonces por qué ese sueño tan bizarro?-Ahhh, no puede ser- murmuró y siguió moviendo su cabeza de forma negativa sobre sus brazos.
-¿Oye, estás bien?
-¿Eh?- Luka sintió algo extraño al escuchar esas palabras.
-¿Luka-san?- la voz de Rin - ¿estás durmiendo? - y su mano que suave pasaba sobre la cabeza de la pelirrosa.
Al levantar la cabeza se encontró a esa brillante joven. "¿Brillante?" Luka parpadeó repetidas veces y volvió a enfocar la vista. No, no era una alucinación, Luka se sonrojó al instante. Aquella silueta en sus sueños de hace un momento, era ella sin duda. Frente ella Rin brillaba de forma casi angelical como en ese sueño. El corazón de Luka hizo un Kyuuuuu~n.
-Luka se acaba de enamorar- Miku apagó el monitor que Mayu le había prestado, siguió caminando a la sala donde le esperaba su hermano.
-Onee-sama estaría orgullosa – Mayu dio unos aplausos orgullosa, mientras sentía en su interior como algo se aligeraba, tal vez la culpa de Yukari seguía presente en ella, pero ya no más. Porque justo en ese momento, el pecho de mayu se sintió tan ligero que el ángel por un momento empezó a brillar haciendo que los mortales alrededor suyo se sintieran llenos de cariño.
-¡Felicidades, Mayu-chan!- Big Al vio todo y, tan feliz como el otro ángel, la levantó con ambas manos.
-Gracias – Mayu empezó a reír, la joven no lo sabrá jamás pero su risa sonaba igual que la de Yukari.
-Wow, ¿qué es esto? – Rin notó que la gente alrededor de repente había cambiado de actitud al mismo tiempo. Rápidamente le restó importancia al ver que Luka la seguía mirando estupefacta - ¡Jajaja! Luka-san deberías ver tu expresión.
…
Otro día:
Los hermanos Kagamine se mudaron a otra ciudad para atender la universidad, obra del destino o qué se yo, viven en los mismos departamentos que Luka. Son casi vecinos por unos pisos de diferencia.
Han ocurrido algunos eventos extraños para la rubia. Después de aquel día en el parque, Luka la empezó a tratar de una forma extraña, diferente aunque igual. Se lo contó a Len pero este no le entendió. También hizo una ligera investigación. Era como si de repente Luka se distrajera más cuando estaba con ella. Para aumentar más la confusión, Luka había estado regresando a su departamento acompañada de un colega de trabajo que también se mudó a esos departamentos hace poco.
Y hablando de la fuente del dilema, ahí iba con aquel colega de trabajo. Rin los vio desde su piso, ambos subiendo al ascensor y la rubia aún en su lugar. Se sintió inquieta al punto de casi enojarse y sin saber por qué.
El ángel de los celos apareció de repente sin saber qué hacía ahí.
-¿Otra vez? Ya, en serio, ¿quién fue?- volteó a buscar la fuente de celos pero no había nadie, no era la primera vez que aparecía en ese lugar, pero cada vez era con mayor frecuencia.
Rin entró a su departamento y siguió con su tarea.
Mayu no lo planeó, solo miró cómo pasaba, por una parte se le veía confundida, por otra se le veía contenta.
En otra parte el ángel del destino estaba revisando sus listas, y ahí estaba un pequeño error que cometió, parece que un nombre no lo había pasado a las listas de desechados. ¿O ya lo había hecho? No, seguro creyó que ya lo había hecho. A veces pasaba. Volvió a escribir aquel nombre donde debía estar.
x-x-x-
Otro día:
-Lo… lo siento- Rin se disculpaba, pero sus palabras y sus acciones no estaban coincidiendo, porque mientras la rubia hablaba, también cerraba los ojos y besaba la clavícula descubierta de Luka. Esta solo dio un respingo y un leve gemido que provocó algo en Rin, ¿qué fue?, quién sabe. Así que la rubia volvió a besar y Luka, tan confundida y extasiada, apenas pudo atinar a acariciar la cabeza de la rubia y tirar un poco de ella.
-Luka-san…- Rin se quedó dormida en el pecho de la pelirrosa.
Aquella noche tuvieron una especie de pijamada, se suponía que los hermanos y Luka beberían para celebrar su mayoría de edad pero el hermano menor fue llevado por sus amigos a otro lugar, dejando así al par y el montó de bebidas que habían comprado previamente para la ocasión. Rin sugirió que si su hermanito iba a salir a divertirse, entonces ellas también se divertirían a su manera, y así lo hicieron.
Rin quiso probar cada bebida, de acuerdo a las recomendaciones de Luka, las bebidas con demasiado alcohol estaban estrictamente prohibidas tanto por Luka como por Len, y aun así Rin terminó ebria, tropezando al intentar agarrar una bebida detrás de Luka.
-A ver, que no entiendo, ¿no se supone que esta chica ya no existe en las listas del destino?- Yuki se sobaba la cabeza viendo el desastre frente a ella.
-¿Habrá pasado algo? – Kiyoteru sacó su dispositivo y apuntó a Rin, la chica dormida en el pecho de Luka mostraba señales de inocencia. Ahora sacó el dispositivo de Yuki, y Rin resultaba que también tenía señales de lujuria. Si Rin de verdad había desaparecido de las listas, entonces sus dispositivos no deberían reaccionar a ella - ¿Una anomalía?
-Pero aún no es amor…
-¿Mayu-chan?- Yuki volteó a ver al ángel que no habían notado en todo ese tiempo - ¿tienes algo que ver en esto?
-De la lujuria también puede nacer el amor, ¿no? – el ángel se sentía confundido, había leído de muchas formas de llegar al amor pero desde la más simple hasta la más absurda, parecía que no funcionaban.
-No siempre, solo algunas veces, la mayoría se convierte en obsesión o pasatiempo. Algunas otras termina en cosas inesperadas –Yukiteru cargó a Yuki en sus brazos mientras la niña seguía hablando – deja de forzarlas a que surja el amor usando mis métodos, porque puede terminar mal. ¡Ah! Pero si consigues hacer que se amen, con gusto te apoyo en el siguiente paso – la niña y el adulto se despidieron moviendo las manos mientras desaparecían por la pared.
Luka estaba roja hasta las orejas, mientras intentaba ahogar su grito de sorpresa. Lo que hizo Rin fue tan inesperado, pero se sintió tan bien. Después de que se calmó, se levantó del piso y ayudó a una adormilada Rin a caminar hasta la cama. A la mañana siguiente Rin despertó en la cama de Luka y vio que la pelirrosa no estaba en el futón acostumbrado. Al salir a la sala encontró a la profesora durmiendo en el sofá - ¿Luka-san, qué haces durmiendo en la sala?- preguntó en voz baja. Pasó a la cocina y preparó algo para desayunar. No recordaba lo que había hecho la noche anterior.
…
Otro día:
Rin y Len volvieron a quedarse en casa de Luka. Rin volvió a dormir en la cama de Luka, Luka volvió a dormir en el futón. Todo parecía ir normal después de que al parecer Rin no supo lo que hizo aquella noche semanas atrás.
La rubia estaba muy somnolienta como para notar lo que pasaba.
-Mayu-chan, esto es usar tu poder – Miku estaba de regreso.
-Claro que no, es culpa de ella por caminar medio dormida y creer lo que le dije.
Mayu había hablado en la oreja de la rubia oreja haciéndole creer que estaba acostándose en su cama cuando en realidad estaba acostándose en el futón.
-Oh, cielos.
Al día siguiente dos voces femeninas gritaban a todo pulmón, esto despertó a Len que fue corriendo al cuarto de Luka.
-¡Hermana! ¡Luka-nee! – apenas había abierto la puerta precipitadamente y su cara se preocupación cambió a una de confusión. Luka tenía una de sus manos en el pecho, su mirada confundida perdida en las sábanas. Rin por su parte se cubría la cara totalmente roja, estaba sentad al borde de su cama.
-E… ¿Qué pasó? ¿Está todo bien?
-No está bien… - Rin respondió en una voz tímida. Y esa respuesta trajo a la mente de Len un recuerdo de antaño. El joven sonrió como quien recibe la más grata de las noticias.
Luka por su parte enfocó su atención en Rin y sonrió enternecida. No tenía idea de cómo, pero, simplemente viendo el comportamiento de la rubia, Luka entendió lo que ocurría ahí. Su amor tenía una oportunidad. ¿Tenía una oportunidad? ¿Quería una? ¿No había decidido no hacer nada? Como fuera, Rin seguía brillando.
-Ufufu, ya está hecho.
Miku miraba con el dispositivo del ángel del amor, y efectivamente, Rin se había enamorado genuinamente de Luka.
-Bueno, debo decirlo, me sorprendes Mayu-chan.
-Gracias.
¿Cómo sería despertar un día en los brazos del amor de tu vida? Ni idea.
Esa mañana Rin despertó abrazada a Luka, y Luka le correspondía.
Primero percibió un dulce aroma, reconfortante podría ser un buen calificativo. Después sintió estar rodeada por algo suave, una suavidad que sentía conocida. Después se movió un poco provocando que la personal lado suyo se moviera también. Y ahí fue que reaccionó. Abrió los ojos y enfocó lo más rápido que la vista matutina le permitió. Aquella larga cabellera rosa acomodada en una larga trenza, aquel cómodo pecho entre el que su rostro casi se sumergía, aquellos esbeltos brazos que la atraían un poco más en un abrazo inconsciente.
Rin se sonrojó al instante, como en los dibujos animados.
-¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
-¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- Luka despertó de golpe con ese grito y con el movimiento brusco que hizo la rubia. Luka, todavía procesando y gritando, encontró a Rin sentándose rápidamente en el borde de la cama.
Luego Len entró al cuarto.
Y mientras todo eso pasaba, un ángel notó cómo su libro y sus hojas empezaban a comportarse de forma extraña, esta vez la anomalía fue grabada.
-¡Ja! Sabía que algo raro estaba pasando contigo- el ángel señaló acusador al documento.
…
Tiempo actual…
-Luka-san, hola!- Rin la saluda en una llamada.
-Rin, buenos días.
-Wejeje, buenos días, ya abordé el tren, llegaré en dos horas.
-Bien, te estaré esperando en el lugar de siempre.
-Ok! Nos vemos luego - le manda un beso y Luka se sonroja. La llamada termina y Luka no lo sabe pero tiene una sonrisa boba.
…
-¿Y ahora qué sigue?-Gackupo mira su lista de pendientes. Mayu y Miku se retirado hace poco.
-Jefe, Un ángel del nivel superior dice que tiene que reportar algo urgente. Sobre una mortal que se actualizó en sus listas sin autorización.
-No otra vez… - después de su queja, el ángel de la razón pidió que dejaran pasar al ángel.
-¿Por qué siempre estás molestando al pobrecito Gackupo? Creí que era tu personaje favorito por tener un color parecido al nuestro.
-Por eso mismo me gusta molestarlo. Me recuerda mucho a ti.
-¡Oye!-
En el nivel más alto dos pequeños seres siguen jugando con un montón de muñecos.
x-x-x
N/A:
Oigo sus pasos *el capítulo final* D:
Creí que no podría terminar este cap para este mes ;-; pero aquí está, con sudor y llanto y un buen café.
En otro tema: esta temporada hubo buena música TT—TT
¬w¬/ Saludos!
Autor del mal.
