El Redentor 777. Jaja, Kikuko se actualiza con los juegos como dices, y también Jun conoce a un chico, aunque es hermano de una de sus Kouhais y vamos a adentrarnos más en eso.

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RinMakoto. Kikuko será la encargada de unir a los dos y es que al ver que tienen cosas en común pueda que sienta que van de la mano y con Jun, ahora veremos eso.

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Sin más, comencemos…

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Ese día de entrenamiento realmente fue algo agotador, más en la mira del desafío que les habían lanzado ambas academias las cuales al parecer buscaban desafiar a Hanamiya por lo hecho contra las Kokureikan.

Kikuko llegó al área de donde estaban entrenando las chicas las cuales parecían un poco más cansadas de lo normal, aunque esto era más que obvio ya que estaban escalando muy rápido.

- ¡Tiempo! – ordenó Leo a lo que las chicas sin más bajaron de los muros para tomar algo de aire y también algo de agua.

- Lo están haciendo bastante bien – dijo la peli blanca – lástima que no vino mi hermana maestra, pudieron hablar un poco ustedes dos.

- K-Kiku-chan.

- Vaya Konomin, ¿eso es cierto? – Nonoka se fijó mucho en la peli morada la cual solo se sonrojó por eso.

- N-No es cierto, no hacemos nada con Natsuo-san, nada de nada – aunque Konomi tratara de hacerse la tonta, las demás solo quisieron saber más sobre lo que la involucraba a ella.

- Kikuko-chan, ¿podrías decirnos más sobre el asunto? – la peli roja del grupo solo trataba de aguantar la risa por todo el asunto, aunque Jun no lo mostrara, esto le daba algo de gracia, ni que decir de Sayo la cual no ocultaba su curiosidad.

- Mi hermano Natsuo y mi maestra han estado saliendo mucho últimamente durante toda la semana, por lo que me resulta muy extraño todo esto.

- Vaya, vaya, Konomin, ¿no se supone que no estabas interesada en los chicos? Y ahora sales conque sales mucho con el hermano de Kikuko-chan, que escondido te lo tenías.

- N-No es así, solamente que Natsuo-san es bastante compatible conmigo, tenemos varios intereses en común y… bueno… es genial saber de alguien que pasó lo mismo que yo.

- Entonces admite que te gusta – dijo Sayo.

- ¡Que no capitana!

- ¿Y tú Jun? Por favor no me digas que no quieres conocer a algún chico con el que quieras estar – la peli roja estaba mirando a la morena la cual solo desvió la mirada.

- N-No me interesa eso, además, solo me quiero enfocar en la escalada, no tengo intención de estar en una relación – dijo Jun la cual solo fue vista por la peli roja y también por Sayo la cual estaba al lado de Leo.

- Vamos Jun, no hay de que sentirse avergonzada, al final de todo un chico a lo mejor llega a tu vida y no te das cuenta.

- C-Capitana, no era necesario que dijera eso.

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Jun se fu a su trabajo en el que ya estaba Akane entrenando a algunas de los jóvenes los cuales venían a entrenar un poco en los muros.

- ¿Por qué tardaste en llegar? Es raro en ti llegar tarde Jun Uehara – dijo Akane mirando a la chica.

- Lo siento, pero es que me retrasé en los entrenamientos con las demás, como vamos a tener ese encuentro con las de San Caterno y Kurikawa que hemos entrenado más duro de lo normal.

- ¿Tendrán un desafío contra esas dos academias? – Jun asintió – bueno, al menos trata de no perder, no me gustaría tener a una compañera que le ganó a las mejores de Japón y perdió contra alguien inferior.

- No lo haré, para eso me estoy entrenando.

- Mejor solo vamos a enseñar a los chicos que ya vamos a empezar.

- ¡Akane-Sensei, Jun-Sensei! – la joven peli negra del día anterior, Rika, llegaba rápidamente al gimnasio de escalada – lo siento por llegar tarde.

- No te preocupe Rika-chan, no hemos comenzado, así que llegaste temprano – dijo Jun la cual solo sonrió recibiendo a la peli negra, aunque no venía sola.

- Lo siento por llegar tarde con Rika, es que el tráfico estaba horrible cuando llegué con mi auto – Rei llegó al sitio llamando la atención de Jun.

- Miyashita-san.

- Uehara-san, lo lamento por llegar tarde.

- No se preocupen, al final de todo no habíamos comenzado, además, yo también vengo llegando, así que no hay problemas.

- Me alegra, bueno Rika, puedes irte y… - en eso, el chico revisó un mensaje y al abrir este revisó y unos segundos después solo suspiró – diablos.

- ¿Pasa algo hermanito?

- N-No es nada Rika, simplemente cosas de la universidad, nada más – con eso, la chica de cabello negro se fue hacia el interior del gimnasio, aunque Jun quedó con la duda.

- ¿Pasó algo grave Miyashita-san?

- No es nada, simplemente es que al parecer cancelaron una salida que tendríamos con unos amigos debido a que uno de ellos se enfermó gravemente y por respeto decidieron cancelar la reunión, además, el hospital en el que está no admite visitas hasta mañana ya que solo lo hacen hasta las 3 de la tarde, por lo que no podré ir a verlo, así que quedé con dos horas libres sin hacer nada y no quiero volver a casa.

- Que mal por ti – dijo Jun a lo que se le vino el recuerdo de cuando el joven peli negro subió a gran velocidad el muro hace unos días, por lo que por alguna razón se le vino una idea a la mente – oye Miyashita-san, tu…

- Entonces, ¿Por qué no ayudas a tu hermanita en lo que pasa esas dos horas para que no te aburras? – Akane fue más rápida que Jun y esta le propuso esa idea al peli negro.

- ¿Estará bien eso?

- Sí, aunque seamos una escuela de escalada, también puede estar uno de los familiares en el lugar, además, sabemos que eres su hermano, así que no hay problema.

- Bueno, creo que lo podría hacer, además, pasan un buen anime hasta dentro de unas horas, por lo que sí puedo estar en el muro unos minutos después de que terminen, estaré bien.

- Decidido entonces – la castaña miró a la morena – te lo encargo Uehara.

- Uchimura-san, ¿Qué tramas? – dijo en voz baja Jun mirando como la castaña se iba al interior del edificio en el que estaban los niños.

- ¿Entramos entonces Uehara-san?

- Adelante Miyashita-san, sé bienvenido.

Con eso, el peli negro de ojos morados entró al gimnasio en el que la Miyashita menor quedó impresionada por eso, pero de igual forma le parecía genial ver a su hermano mayor ahí con ella.

- ¿Están listos niños? – preguntó Akane.

- ¡Sí, estamos listos!

- No los escucho.

- Sí Sensei, ¡estamos listos!

- Uuuuuh… vive en una piña debajo del mar…

- Lo siento por esa presentación de Uchimura-san, es que no almorzó y está muy hambrienta, pero vamos a proceder con la clase de hoy – Jun solo fue vista muy seriamente por la castaña, pero decidió no decir nada porque estaban los menores ahí.

- T-Tienes razón Uehara, solo demos la clase de una vez.

- Bien – Jun comenzó – como saben, hemos estado escalando mucho, pero nosotras con Uchimura-san hemos estado practicando la escalada libre y en la que estamos nosotras se le conoce como escalada deportiva.

- ¿Y cuál es la diferencia entre la libre y la deportiva? – preguntó uno de los alumnos.

- Bueno, la escalada deportiva puede incluirse dentro de la escalada libre, aunque en la escalada libre no se permite el descanso colgándose y descansando ya que se tiene que seguir arriba y si lo hace, deberá repetir el tramo desde el principio.

- También está la escalada clásica que es la que normalmente hacen que es cada vez que suben instalar la cuerda en los seguros naturales, no en seguros artificiales como en la deportiva.

- Con eso, por ejemplo, nosotros usamos los muros para que puedan empezar a escalar, así con el pasar del tiempo pueden ir subiendo en sitios de más nivel y así, si siguen con ese paso, serán buenos escaladores.

- ¡Muy bien!

- Vamos a comenzar con los calentamientos – dijo Jun y los niños solo se levantaron a calentar un poco estirándose y unos minutos después los chicos ya estaban en el muro listos para escalar.

- Bien, vamos a practicar un poco con la escalada libre, ya saben que apenas van desarrollándose en el campo de la escalada, por lo tanto, no crean que podrán subir a la primera, aunque si lo hacen, será bastante bueno.

- Miren el ejemplo de Uchimura-san – Akane miró a su compañera como diciéndole "¿Por qué yo?", pero de igual forma solo lo hizo para enseñarle a sus alumnos.

- Bien, recuerden como hemos hecho en estos días, tomen las presas con fuerza y no las dejen ir por ninguna razón a menos que sientan que los brazos le ardan, aun así, busquen la forma de mantenerse firmes – Akane subió el muro hasta que llegó a la cima - ¿lo ven?

- Lo hizo bien Sensei – decían los chicos.

- Ahora inténtelo – con eso, los chicos tomaron turnos para hacer lo que Akane había hecho, aunque les costaba mucho apenas llegar a la mitad, los niños apenas aprendían por lo que sus esfuerzos no eran en vano.

- Vamos allá – Rika fue la siguiente e impresionó a las dos escaladoras cuando miraban como la joven iba subiendo hasta llegar casi a la mitad y solo se puso a descansar. Sin más, procedió a subir un poco más, pero su fuerza no le dio para más y cayó a los colchones – que mal, casi llego al final.

- Lo hiciste Rika-chan, llegaste más lejos que ninguno hasta ahora – decía Jun y de lejos Rei solo reía un poco y estaba feliz por lo que su hermana menor había hecho algo genial.

Las prácticas siguieron por un mucho tiempo, con los chicos subiendo, aunque de igual forma con el pasar de una hora los chicos se cansaron y los brazos los tenían cansados por lo que solo se pudieron a descansar.

Aunque iban a terminar las clases, Rika fue a donde estaba su hermano, cosa que los demás chicos miraron y se les ocurrió una idea.

- ¿Por qué el hermano de Rika-chan sube también?

- Sí, si ella es buena, entonces su hermano debe ser mejor.

- Gran idea, digámosle a las Senseis que lo haga – con eso, los chicos fueron a decirle a Jun y Akane que permitieran al hermano de su compañera hacerlo.

- Oigan, él solo está aquí para ver la clase, no hay que molestarlo con subir – dijo Jun.

- Uehara-san – en ese momento Rei se acercó a la morena - ¿cree que me puede permitir subir al muro?

- ¿En serio?

- Sí, Rika me pidió que lo hiciera y por lo que miro, los chicos también quieren que lo haga – dijo el peli negro a lo que Jun miró a Akane la cual solo se hundió de hombros.

- Muy bien, puedes hacerlo, a lo mejor sería una buena demostración para que vean lo que quieran ser – con eso, el chico solo se dirigió al muro y lo miró por un momento. Rei de una vez inició subiendo a gran velocidad y antes de que se dieran cuenta, ya había subido todas las presas hasta llegar al final, haciendo el signo de la paz colgado de una mano y mirando a su hermana menor.

- ¡Lo hiciste bien hermano!

- ¡Increíble el hermano de Rika! ¡Que genial!

- Lo hizo muy bien – dijeron las escaladoras mirando al peli negro bajar con bastante gracia.

- ¡Sensei, escale también! – dijeron los chicos mirando a las dos chicas.

- Lo siento chicos, como no almorcé no puedo subir porque me puedo marear, pero Uehara-san lo hará – ahora fue el turno de Jun de mirar a la castaña, pero al final aceptó sin más y se fue al muro.

- Ni modo, a hacerlo – Jun comenzó su ascenso y lo hacía con mucha facilidad, aunque en una de esas l morena sentía ganas de estornudar y aunque aguantó a medida que subía y a pesar de llegar a la cima, el polvo que había en las presas se le metió en la nariz y sin más, estornudó en la cima haciendo que perdiera el equilibrio.

- ¡Cuidado! – Rei fue el primero en actuar y atrapó a Jun antes de que esta cayera en una de las colchonetas y la tomó entre brazos - ¿estás bien?

- S-Sí… estoy bien… - la chica solo miró al peli negro y tuvo que admitir que no estaba nada mal, de hecho, Jun se puso sonrojada al ver de tan cerca a un chico, no era lo mismo con su entrenador Minami, aparte de que estaba ya con Sayo, con Rei fue diferente, le pareció atractivo ahora que lo veía de frente y más estando en esa posición, aunque no duró mucho ya que el oji morado la bajó de sus brazos – g-gracias por la ayuda.

- No hay de qué.

Con eso, la clase terminó y los niños se fueron a sus respectivos hogares al igual que Rei y Rika, no sin antes, Jun agradecer al peli negro por la ayuda, a lo que él le dio una sonrisa y le dijo que no había sido problema.

Cuando se fueron, Jun seguía mirando el horizonte en el que se habían ido los hermanos Miyashita.

- ¿Cuándo seguirás con esa cara de idiota?

- Uchimura-san, ¿de qué hablas?

- Por favor, no me vayas a salir con que te gusta el hermano de una de nuestras alumnas porque sabes lo que pasará.

- N-No digas eso, solamente estoy agradecida por haberme ayudado, solamente eso.

- Ay sí, tu como no, mejor entra y alistémonos para cerrar – la castaña estaba entrando –también, al menos disimula el sonrojo que tienes en la cara.

- ¡Cállate! – con eso, Jun entró, pero de igual forma el corazón le latió con fuerza al recordar el rostro de Rei, pero decidió ignorar eso, aunque eso solo sería el comienzo de algo para la morena.

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Continuará…