Krei Tech se había posicionado como una de las principales empresas de tecnología, sin duda alguna Alistair Krei había sabido jugar bien sus cartas al invertir en los proyectos correctos. El director ejecutivo a sus 44 años de edad era uno de los hombres más ricos del mundo y cada estudiante de carreras relacionadas a la tecnología aspiraba a ser como él.

Muchos se sorprendieron que después del desafortunado accidente, el cual provocó la muerte de Abigail Callaghan y todas las demandas que enfrentó por ello, Alistair pudiera volver a levantar su empresa e incluso superar el éxito que había tenido previamente.

Algunos apuntaban a que había sido simplemente un golpe de suerte, otros aseguraban que el hombre se había involucrado con gente peligrosa para lograrlo, mientras que la mayoría parecía creer que todo era fruto de un arduo trabajo y de las grandes inversiones previamente realizadas.

Krei era el hombre más exitoso en todo San Fransokyo, más continuaba comportándose como un hombre amable y motivando a jóvenes a seguir sus sueños en cada ocasión que le era posible.

Esa actitud y su impresionante fortuna lo habían vuelto el soltero más codiciado, hasta que poco antes del accidente que amenazó con acabar su carrera, se comprometió y posteriormente contrajo nupcias con una joven de 24 años quien recientemente había egresado de la universidad; obteniendo su título en mercadotecnia.

Aquel compromiso en su momento fue muy criticado, la gran diferencia de edad que existía entre ambos y los rumores que apuntaban a que Elsa Anderson simplemente era una oportunista que buscaba adueñarse de la riqueza del hombre y conseguir una ciudadanía que le permitiera permanecer en San Fransokyo, puesto que una vez que su VISA de estudiante expirara tendría que regresar a su natal Noruega.

Más con el paso del tiempo había sido imposible negar la manera tan dulce que ambos se miraban el uno al otro. Durante el juicio; cuando el padre de Abigail Callaghan había demandado a Krei Tech y a Alistair, muchos pensaron que Elsa huiría, pero la joven permaneció al lado de su esposo y apoyándolo en todo momento.

Actualmente Alistair en cada una de sus entrevistas agradecía a su amada Elsa por jamás abandonarlo y prometía sin parar que él tampoco la abandonaría nunca.

Aquella promesa, aunque dulce no hacía sentir reconfortada a la rubia.

Tantas cosas habían pasado después de que Alistair había sido declarado inocente, la joven Abigail estaba consciente de los riesgos que se corrían al momento de probar aquel invento y había firmado cientos de documentos donde lo confirmaba. Aun así, Krei tomó cartas en el asunto y se encargó de encontrar maneras de reducir riesgos al mínimo, así como también se le prohibió que en inventos tan riesgosos no se efectuaran pruebas en humanos durante los primeros prototipos.

Sin embargo aquello no había sido suficiente para Robert Callaghan, quien no mucho después se había encargado de traer oscuridad a sus vidas.