JABU DE EGIPTO

PROLOGO:

Tras haber sido derrotado en el torneo galáctico, Jabu, el caballero de unicornio, regreso a Oran, en Argelia (lugar en donde había entrenado durante cuatro años para ganar su armadura de bronce) y se sometió nuevamente a un duro entrenamiento bajo la tutela de Tayri (su mentor y maestro).

Sin embargo, tras varios días de entrenamiento, Jabu se deprimió al darse cuenta de que todos los ejercicios y pruebas que su mentor le daba las podía sobrepasar muy fácilmente.

"maestro, por favor, debe haber algún otro ejercicio más complicado que pueda hacer" dijo Jabu, frustrado "¡debe haber algo más en lo que pueda mejorar!"

"lo lamento, Jabu, pero esos son todos los ejercicios que conozco. Simplemente no tengo más nada que enseñarte, creo que ya has alcanzado tu limite"

"¡no, este no puede ser mi limite!" exclamo, lleno de frustración "Debo poder mejorar aún más porque, de lo contrario, significa que soy un fracasado. Cuando partí de aquí con la armadura de Unicornio, creí que era el caballero más fuerte, por lo menos entre los de bronce pero, cuando participe en el torneo galáctico y perdí tan fácilmente contra los caballeros de Andrómeda y de Fénix, me di cuenta de que aún tenía mucho por mejorar. Es por eso que decidí volver aquí con usted, para poder volverme más fuerte ¿y me está diciendo que este es todo el potencial al cual puedo aspirar?"

"¡lo lamento, Jabu, pero ya no puedo hacer nada por ti! Como sabrás, yo solo soy un instructor que simplemente se encarga de enseñarle lo básico a los principiantes para que ganen su armadura, ni siquiera soy un caballero como tal"

Al escuchar las palabras de su maestro, Jabu se deprime y se sienta en el suelo.

"¡entonces… se acabó! Por la única razón por la cual quería volverme caballero era para poder ser digno de estar con la señorita Saori, el amor de mi vida, pero ahora que sé que no soy más que un perdedor que lo mejor que ha hecho en su vida fue alcanzar un nivel de fuerza tan miserable como el que tengo ahora, no seré siquiera capaz de volver a verla a los ojos. Mientras hablamos, Seiya y los suyos la están defendiendo a muerte de innumerables amenazas, como verdaderos caballeros que son ¡Y realmente espero que la puedan cuidar de todo mal!"

"y si realmente amas y quieres defenderla ¿Por qué en vez de estar lamentándote y perdiendo el tiempo aquí no vas a su lado para cuidarla, como lo haría un verdadero hombre enamorado?"

"porque solo sería un estorbo, y lo único que podría hacer contra las fuerzas del mal que amenazan a Saori sería dar pena ajena, y no quiero pasar por eso ¡ya suficiente vergüenza he pasado en el torneo!" dice Jabu, mientras recuerda a su amada

Al ver a su alumno tan triste, Tayri sintió compasión por él y quiso animarlo, pero no se le ocurrió ninguna forma de hacerlo hasta que, de repente, recordó algo muy importante.

"¡animo, Jabu, no te des por vencido! Todavía hay una forma para poder volverte más fuerte"

"¿de verdad?" pregunta Jabu, con gran interés "¿Cuál es, maestro?"

"¿alguna vez escuchaste hablar del Udyat?"

"¡no, para nada! ¿Qué es eso?"

"Cuando era niño, mi padre me contaba historias acerca de Ra, el Dios del Sol Egipcio quien, durante un combate a muerte que tuvo con la serpiente Apofis, su más grande enemigo, perdió un ojo, el cual cayo en la tierra de los mortales y se transformó en una piedra llamada Udyat. Según las leyendas, la piedra Udyat le da a quien la porte un cosmos inmenso, incluso superior al de un caballero dorado"

"maestro ¿lo que dice es verdad? ¿Realmente existe una piedra así?"

"bueno, no sabría decírtelo, son solo leyendas, pero visto y considerando que la chica que te gusta está en la mira del Patriarca, y que sus caballeros de bronce no podrán protegerla por siempre, tal vez valga la pena que hagas el intento de ir a buscarla"

"¡si, eso hare!" exclama Jabu, a quien se lo veía más animado "¡iré a buscar esa piedra y, con su poder, derrocare al patriarca, salvare a Saori, y me ganare su corazón en el proceso!"

"¡así es como te quiero ver, Jabu, cabalgando por tus sueños cual unicornio lleno de vida!" exclama Tayri, contento "bien, ahora escúchame con atención: según las leyendas, la piedra de Udyat se encuentra en la mística región de Nun, en lo más profundo de Egipto, la cual está escondida entre las arenas del cruel desierto"

"¿y cómo voy a poder encontrar ese lugar?"

"primero, debes caminar hasta el sur y, una vez que veas la estatua de Ra que apunta hacia el destino, debes seguir tu propia sombra hasta que te topes con la región de Nun. Si hiciste todo bien, llegaras hasta un gigantesco oasis, lleno de vegetación abundantes y de templos abandonados en donde, supuestamente, se encuentra la piedra de Udyat perdida por ahí"

"¿y ahí gente viviendo allí? ¿Son amigables?"

"hasta donde sé, las tierras de Nun están habitadas por antiguos egipcio que no son hostiles pero, por las dudas, te recomendaría que no bajes la guardia una vez que llegues a ese lugar"

Al día siguiente, Jabu agarro su pandora box y se preparó para iniciar su viaje hasta Egipto.

"¡muchas gracias por todo lo que ha hecho por mí, maestro!" dice Jabu, y se pone un poco sentimental "de verdad, le agradezco todo lo que me ha apoyado a lo largo de mi vida"

"¡cuídate mucho, Jabu! Y recuerda: cuando encuentres la piedra, ve directamente con Atena, y no regreses aquí, porque lo mas probable es que yo ya no este"

"¿Cómo que no estará? ¿Acaso planea huir, maestro?" pregunto, preocupado

"Si, planeo esconderme hasta que la situación se calme un poco dentro del santuario, porque el patriarca está mandando a matar a todos aquellos que no están de su parte en el conflicto contra la "falsa Atena" y, aunque yo no sea una figura muy importante en el ejército Ateniense, prefiero prevenir que lamentar"

"no tiene de que preocuparse, maestro ¡Juro, por usted y por mi amada Saori, que no volveré de Egipto hasta haberme hecho con el poder de Udyat, y que usare esa piedra para erradicar a toda la maldad que ha infectado el santuario!" exclama Jabu y, con gran determinación, comienza su viaje hacia las tierras milenarias

"¡adiós, Jabu!" pensó el maestro, mientras veía a su estudiante perderse en el horizonte "el viaje que te espera podría estar lleno de dificultades y de adversidades, pero nunca olvides que no hay que perder la esperanza hasta el último minuto"

CAPITULO 1: "¡el potrillo que se convirtió en unicornio!"

Tras varios días de viaje, Jabu logro llegar a Egipto, y se quedó maravillado al ver las gigantescas pirámides, pero dicha sensación de asombro se perdió una vez que se internó en el Cairo (la capital del país) en donde quedo asqueado al presenciar el nivel de pobreza que padecía la población.

En la edad antigua, Egipto fue (junto a Grecia) una de las civilizaciones más importantes pero, en la actualidad y tras haber sufrido la corrupción, el nepotismo, y la incompetencia de varios de sus líderes, se convirtió en un país pobre y atrasado.

"¡que miseria!" pensó Jabu, mientras caminaba por la calle "es triste que ver a una civilización, que en antaño fue una de las más importantes del mundo, hundirse en la miseria y en la ignorancia"

Mientras más se adentraba Jabu en la ciudad, mas miseria y pobreza pudo observar. Las condiciones tan deplorables de la capital egipcia le hicieron al caballero de unicornio recordar el orfanato en donde había vivido sus primeros años, el cual era un lugar miserable y decadente, en donde muchas veces no se podían conseguir cosas básicas (como agua o comida). Durante su estancia en ese orfanato, Jabu realmente la había pasado mal, pues muchas veces se había tenido que ir a dormir con el estómago vacío, pero toda si situación cambio después de que la Fundación Kido lo adopto y lo llevo a vivir a la mansión. En dicho establecimiento, el joven niño pudo tener todo lo que nunca pudo poseer en su anterior hogar (como una cama acogedora, tres comidas al día, y hasta agua caliente para bañarse).

"¡que genial es esto!" pensó el joven niño, mientras disfrutaba su almuerzo en el comedor de la mansión Kido junto a los demas huérfanos "¡esto si es vida!"

Un rato más tarde, mientras los huérfanos estaban jugando en el patio de la mansión, llego Tatsumi, acompañado por la pequeña nieta del dueño de la fundación.

"¡atención, malditos inútiles!" exclamo el mayordomo, y todos los chicos lo observaron "ella es la señorita Saori Kido, la nieta de Mitsumasa Kido, el hombre que los saco de la miseria ¡salúdenla como corresponde!"

Apenas vio a Saori, Jabu se quedó completamente enamorado, pues jamás había visto a una chica tan bella en toda su vida.

"¡mucho gusto, amiga!" exclamo uno de los huérfanos, y se acercó a la señorita para saludarla

"¡no te me acerques, sucio!" exclamo Saori, y le pego al chico con un puntero en la cara

"¡pero que cruel!" pensó Seiya

"bueno, los dejare para que se conozcan mejor" dijo el mayordomo "y recuerde, señorita, que si alguno de estos bastardos la molesta, no debe dudar el llamarme"

Tatsumi se va, y Saori se para delante de todos los huérfanos.

"vamos a dejas algo bien en claro, bobos: ustedes están aquí gracias a que mi abuelo los saco de la calle y, por ende, están en deuda eterna él, conmigo, y con la fundación. Desde hoy en adelante, deberán acatar mis órdenes sin pensar ¿me entendieron? Ahora ¿Quién quiere jugar conmigo?"

"¡yo, yo quiero!" exclamo Jabu, y se acercó Saori "¡mucho gusto, me llamo Jabu!"

"me da igual tu nombre, ahora ven acá, que me quiero divertir"

Durante los siguientes días, Jabu fue el niño que más aguanto los caprichos y los berrinches de Saori de la cual, a pesar de que lo mandoneaba y lo menospreciaba contantemente, seguía perdidamente enamorado. Además, Jabu se ganó el desprecio de todos los demás huérfanos, quienes lo veían como alguien patético por su conducta, y hasta lo apodaron como "el perrito faldero de Kido". Una noche, después de cenar, Jabu fue el único que recibió una porción de pastel, la cual le fue dada por Tatsumi.

"¡te lo manda la señorita Kido!" exclamo el mayordomo "te felicito, niño, parece ser que realmente le agradas, y eso no es fácil de lograr"

Luego de entregar el postre, Tatsumi se va, y Jabu se queda súper contento.

"no lo puedo creer, he conseguido ganarme su simpatía ¡que genial!"

"oigan, amigos ¿vieron eso? ¡La dueña le acaba de dar una croqueta a su perro!" dijo Seiya, y todos se rieron

"si, búrlate todo lo que quieras, seiya, no me importa. Solo estas celoso porque soy el favorito de la señorita Saori"

"¡por favor! ¿Realmente crees que voy a sentir celos de un ser tan patético como tú? Enserio ¿Cómo le puedes ser leal a una familia tan despreciable como los Kido?"

"si vieras el lugar de donde provengo lo entenderías. Los Kido me sacaron de la miseria absoluta, y les debo obediencia por ello ¡No pienso regresar a aquel nido de ratas!"

"algo me dice que no es solo por eso que le eres tan leal a Saori" dijo Hyoga "he visto como la miras, tus ojos transmiten una emoción muy fuerte"

"¡no se de lo que estás hablando!" exclamo Jabu, un poco avergonzando

"¡ya se, estás enamorado de Saori! ¡Ahora todo tiene sentido!" exclamo Seiya

"¡JABU GUSTA DE SAORI, JABU GUSTA DE SAORI!" cantan casi todos los huérfanos al unísono, con un tono burlón

"¡que inmaduros que son, chicos! Además, eso no es verdad, solo la aprecio por ser la nieta del hombre que me dio una mejor vida, y por eso he jurado servirle fielmente"

"¡pues yo jamás voy a servir a la niña que me maltrata y que es nieta de la persona que me separo de mi hermana!" exclamo Seiya, quien se comenzó a molestar "¡ella no es más que un monstruo repugnante!"

"¿Qué fue lo que dijiste, imbécil?" pregunto Jabu, enfadado, mientras se levantaba de la mesa, y se ponía delante de Seiya "¡no te atrevas a volver a insultar a Saori!"

"¿y si no que, perrito?"

"¡ya basta, no pelen, por favor!" exclamo Shun, mientras se ponía en medio de los dos chicos

"¡no te metas!" dijo Jabu, y empujo a Shun

"¡ey, no toques a mi hermano!" exclamo Ikki

"¡pues tu enseñale a tu hermanito a no inmiscuirse en lo que no le importa!"

"¡SUFICIENTE!" grito Tatsumi, quien acababa de entrar en la habitación "¡dejen a Jabu en paz!"

"¡se salvaron por esta vez!" exclamo Jabu, mientras agarraba su postre "¡con permiso, Tatsumi, me voy afuera para disfrutar del regalo que me dio la señorita Saori lejos de estos idiotas!"

Una vez en el patio, Jabu se estaba a punto de comer su pastel cuando, de pronto, escucho a un niño llorando. Ese niño era Ban, a quien Tatsumi lo había dejando encerrado en el cobertizo de la mansión todo el día sin comer porque, durante la mañana, se había intentado escapar. Al principio, Jabu intento ignorar los llantos de su compañero, a quien le dolía el estómago por el hambre comer pero, finalmente, se apiado de él y le paso su postre por debajo de la puerta.

"¡gracias, Jabu, esta delicioso!" exclamo Ban, muy agradecido

"no hay de que, se lo que se siente pasar hambre y es horrible ¡ahora come rápido, antes de que Tatsumi venga!"

Luego de que Ban terminase de comer, Jabu junto el plato, fue hasta la cocina, y le entrego el plato a Tatsumi.

De regreso en el presente, Jabu había salido del Cairo, e inicio su viaje a través de los vastos desiertos Egipto, los cuales tenían dunas de arena del tamaño de montañas. Tras varios días de viaje a través de las implacables y desoladas tierras egipcias, Jabu se topó con un beduino, quien estaba desfalleciendo del calor.

"señor ¿se encuentra bien?" pregunto Jabu, mientras ayudaba al viajero

"¡oh, gracias a Ala que te encuentro!" exclamo el hombre, y tocio un poco "joven ¿por casualidad no tendría un poco de agua para convidarme? Es que me he quedado sin nada"

"¡Por supuesto, tenga!" dijo el unicornio, y le convido al beduino de su mota de agua

"¡AAAH, mucho mejor! Te lo agradezco mucho, joven. Unos segundos más y hubiera muerto de sed ¿puedes creer que tuve tan mala suerte que perdí mi cantimplora durante una tormenta de arena?"

"bueno, a veces la vida nos pone a prueba. Por cierto ¿usted sabría por casualidad por donde queda la estatua de Ra?"

"¿la estatua de Ra? ¿La que apunta hacia el destino?"

"¡la misma, hacia ella me dirijo!"

"pues entonces estas yendo por la dirección correcta. Sigue caminando en esta dirección y, mañana por la mañana, te toparas con la estatua"

"¡se lo agradezco!" exclama el chico, y le entrega su mota de agua al beduino "tenga, se la regalo, la necesita más que yo"

"¿estás loco? Si te internas en el desierto sin agua, no duraras un dia vivo"

"no se preocupe, yo ya he sobrevivido a peores desiertos que este ¡nos vemos!"

Tras su encuentro con el Beduino, Jabu continuo su viaje, al tiempo que comenzaba a recordar el duro entrenamiento al cual se había sometido para poder soportar las duras sequias.

Luego de que la Fundación Kido le hubiese asignado a cada huérfanos el lugar al cual debían ir para ganar su armadura, Jabu se dirigió a Oran, Argelia, en donde se convirtió en discípulo de Tayri, un berebere que, a su vez, era un agente del santuario.

El lugar a donde Jabu había ido a parar eran unas ruinas griegas abandonadas entre unas rocosas montañas que, a su vez, estaban rodeadas por un árido y caluroso desierto.

Un par de días después de haber conocido a su discípulo, Tayri le ordenó a Jabu golpear una columna griega hasta romperla y, aunque el pequeño niño se esforzó, lo único que logro fue lastimarse las manos y los pies.

"¡vamos, ponle más ganas, Jabu! Si quieres ser caballero, debes esforzarte mucho más"

"pero maestro Tayri, tengo mucho calor ¿me daría un poco de agua por favor?"

"¡cuando hayas tumbado esa columna beberás, antes no!"

"pero señor, es imposible que alguien como yo pueda derribar algo tan grande; tendría que ser un gigante para tener la fuerza suficiente"

"veo que no has comprendido nada de lo que te he enseñado. La fuerza de un caballero no radica en sus músculos, sino en el poder de su cosmos interior. Para poder pasar este ejercicio, debes concentrar la energía del universo en tu puño y, cuando lo hagas, no solo podrás derribar esta columna ¡serás capaz de romper el cielo y las estrellas!"

"lo lamento, maestro, pero aun no puedo hacer eso. Creo que es porque tengo mucha sed"

"¡IDIOTA!" grita Tayri, y le da un pequeño golpe en la cabeza a Jabu "¿realmente crees que tus enemigos se apiadaran de ti solo porque estas sediento? ¡PUES NO! Ellos te acabaran apenas detecten la más mínima debilidad en ti. Para poder proteger a Atenea, debes ser capaz de superar cualquier tipo de tormento, incluida la sed ¿fui claro?"

"¡si, señor!"

"¡bien, ahora hazte a un lado y observa, te enseñare como su utiliza el cosmos!"

Tayri se para enfrente de la columna, concentra su cosmos en su pierna derecha y, de una patada, destruye la columna griega, lo que sorprende a Jabu.

"¡increíble, maestro!"

"y eso no es nada. Cuando domines el cosmos, serás capaz de hacer muchas más cosas" dice Tayri y, utilizando su telequinesis, reconstruye la columna "¡ahora es tu turno!"

Jabu se puso en posición, cerró los ojos, y se comenzó a concentrar.

"¡si realmente quiero demostrarle a la fundación Kido mi aprecio por haberme dado una vida mejor y volver a ver a la señorita Saori, debo regresar a Japón con la armadura de Unicornio!" pensó el joven "¡por favor, si realmente tengo cosmos en mi interior, necesito que salga ahora!"

Finalmente, y tras una ardua concentración, Jabu logra manifestar su cosmos y, de un golpe, tumba la gigantesca columna, lo que sorprende a su maestro.

"¡nada mal para, niño, pero aún te queda un largo camino por recorrer!"

"¡y lo hare, no pienso irme sin la armadura de bronce!"

Al anochecer, en medio de la oscura y gélida noche del desierto, Jabu estaba teniendo un combate de practica con Tayri, el cual le había atado las manos en la espalda para forzarlo a usar solo las piernas.

"¿Esto es necesario, maestro?" preguntó el niño, al cual le incomodaban las ataduras

"¡es completamente necesario! Las armas del unicornio son sus piernas y, en menor medida, los puños. Si quieres ganar la armadura de bronce, debes demostrar que eres capaz de cabalgar igual que un unicornio persiguiendo el horizonte ¡AHORA PELEA!" grito el berebere, y le lanzo una patada al niño, quien la esquiva a duras penas

El tiempo paso, y Jabu fue superando distintos ejercicios y retos (como correr durante varios kilómetros en el desierto con pesas en los tobillos, apilar grandes rocas con su telequinesis, soportar días enteros combatiendo contra su maestro sin beber agua, etc) a la par que sobrevivía a las duras condiciones climáticas argelinas (en donde los dias eran de un calor insoportable, y las noches de un frio intenso). Finalmente, después de cuatro años de duro entrenamiento, Tayri reto a su pupilo a un combate de verdad en el pequeño coliseo de las ruinas griegas en donde vivía.

"¡bien, esta será una de tus pruebas finales, Jabu!" exclamo el berebere, mientras se ponía en posición de combate "para poder tener el derecho de ganar la armadura de unicornio, debes vencerme en un combate de verdad. Te advierto que no voy a contenerme para nada, así que te recomiendo que des lo mejor de ti"

"¡eso es exactamente lo que hare, maestro!" exclamo Jabu, quien también tomo su posición de combate "lo único que le voy a pedir es que no se enoje cuando le gane"

Tras observarse en completo silencio durante casi un minuto, Tayri utilizo su telequinesis para lanzarle arena en la cara a su alumno para poder cegarlo, y luego se lanzó al ataque. Rápidamente, Jabu pego un salto para evadir a su maestro, da una vuelta en el aire mientras se limpia la cara, y luego choca los puños con su adversario. El impacto fue tan fuerte que los dos salieron disparados hacia atrás. El primero en levantarse fue Tayri, quien le lanzo una onda cósmica a Jabu, pero el aspirante a caballero evadió el ataque y le lanzo varias patadas a su maestro, quien las esquivo a todas. Tras intercambiar un par de golpes durante un rato, Tayri inmovilizo a Jabu con su telequinesis, quien quedo completamente paralizado y no podía mover ni un dedo.

"¡eso te pasa por bajar la guardia!" exclamo el maestro "¡que la derrota te sirva de lección!"

Tayri concentro todo su cosmos en una potente patada, la cual le lanzo a Jabu pero este, tras concentrarse profundamente, logro hacer que su cosmo-energia ardiera lo suficiente para liberarse de la telequinesis, y evadió e la patada de su adversario. Inmediatamente después, el alumno inmovilizo a su maestro con la misma técnica que él había usado antes, y luego pego un gran salto hacia arriba. Al ver a Jabu en el cielo, Tayri pudo ver que este tenía la constelación del unicornio brillando a sus espaldas, y se puso feliz por ello.

"¡EL GALOPE DEL UNICORNIO!" Grito Jabu y, mientras se lanzaba en picada hacia su adversario, lanzo cientos de patas potenciadas con su cosmos, las cuales impactaron contra el pecho de Tayri, haciendo que este saliera volando y se estrellara violentamente contra una columna

Tras haber ganado la pelea, Jabu se dio cuenta de que se había excedido en su ataque, y fue a ver como estaba su maestro.

"señor Tayri ¿se encuentra bien?" pregunto él, preocupado, mientras ayudaba a su maestro a pararse

"¡eso fue genial!" exclamo el berebere, mientras se reía "¡te felicito, chico, hacía años que no me daban semejante paliza!"

"¿eso quiere decir que ya estoy listo, maestro?" preguntó el aspirante, con gran felicidad

"¡si, lo estás! Mañana mismo iremos al altar para que puedas realizar la prueba para ganarte la armadura del unicornio"

Al día siguiente, después de una buena noche de descanso, Tayri guio a Jabu hasta la zona más alta de las ruinas griegas, en donde se encontraba un pozo de brea gigantesco.

"¿aquí es donde se encuentra la armadura, maestro?"

"si, está debajo de toda esa brea. Para poder ganártela, debes sumergirte en ese pozo, y salir de él usando tu propia fuerza"

"no parece ser tan difícil"

"¡no te confíes, esa no es brea normal! Una vez que entras, ya no podrás salir de esa trampa mortal hasta que hagas estallar tu cosmos al nivel de un caballero de bronce y, si no lo consigues, terminaras como los aspirantes anteriores a ti"

Jabu observo atentamente el pozo, y se dio cuenta de que había huesos humanos por toda la brea, lo que lo puso un poco nervioso pero, aun así, se quitó la ropa y se sumergió en la oscura sustancia. Rápidamente, Jabu se hundió hasta el pecho, y comenzó a luchar para poder salir de la brea.

"¡recuerda todo lo que has aprendido! La fuerza del unicornio está en sus piernas ¡solo con las piernas podrás salir de la brea!"

"¡eso intento, maestro, pero es mucho más difícil de lo que creí!"

Jabu lucho con todas sus fuerzas para intentar salir de la breo pero, a pesar de sus esfuerzos, cada vez se hundía más y más.

"¡no te des por vencido, lucha!" exclamo Tayri, a quien ya se lo podía ver preocupado "¡DEBES DAR TODO DE TI, ES AHORA O NUNCA!"

"¡eso intento… maestro!" exclamo Jabu, a quien la brea ya le llegaba al cuello

"Jabu, no puedes perder la vida, no todavía ¿te has olvidado de esa chica llamada Saori? ¿Acaso ya no la amas?"

"¡SI, CLARO QUE LA AMO!"

"¡PUES ENTONCES LUCHA PARA SALIR CON VIDA! NO PODRAS ESTAR CON ELLA SI ESTAS MUERTO"

A pesar de los esfuerzos de Jabu, se terminó hundiendo hasta el fondo del pozo, y su maestro rompió en llanto, porque creyó que su alumno había muerto. Sin embargo, y antes de perder el conocimiento, Jabu despertó todo su poder y, al estallar su cosmos, hizo desaparecer toda la brea, lo que dejo anonadado a Tayri. Tras limpiarse la cara, Jabu pudo ver la Pandora box de Unicornio, y casi lloro de la emoción.

Al dia siguiente, el recientemente nombrado caballero de unicornio se calzo la armadura en la espalda, y se preparó para irse a Japón para participar en el torneo galáctico.

"¡mucha suerte, Jabu!" exclamo el maestro "¡te has convertido en un hombre de verdad, ahora ve y consigue a esa mujer que tanto deseas tener!"

"eso es lo que hare. Muchas gracias por todo, maestro, me ha encantado poder compartir con usted estos últimos cuatro años"

"el placer es todo mio ¡mucha suerte en tu viaje, caballero de unicornio!" dijo él, y Jabu se fue

De regreso en el presente, Jabu, tras haber caminado hasta el anochecer, logro llegar hasta la estatua de Ra, la cual señalaba en una dirección.

"ya no debo estar tan lejos de la Región de Nun, falta poco" pensó el caballero, mientras seguía caminando en la dirección que le indicaba la estatua.

Mientras recorría el desolado desierto egipcio, Jabu pudo ver su constelación, la del unicornio, y se amargo profundamente al ver que no brillaba tanto como la de Pegaso, la de cisne, la de dragón, o la de Andrómeda.

"¡todo eso va a cambiar cuando tenga la piedra de Udyat!" pensó él "¡espérame, Saori, tu príncipe unicornio ya va a ir a salvarte!"