¡Hola! Ya nos acercamos al final de esta obra. Sinceramente no pensé que me tomaría tanto tiempo, al principio iba a ser algo corto. Pero al final acabe haciendo algo más largo de lo que esperaba, espero que les guste y sin más que agregar… ¡comenzamos!

Capítulo 29 - El resultado de este amor.

Las palabras que estaban por desbordar no las espere ni siquiera yo. Pero una vez que salieron de mi boca las sentí tan correctas.

-Te amo Sakura - Sorprendida me miró y luego de sonreír, me extendió la mano, yo acepte, acercándome a ella. Envolvió sus piernas alrededor de mi cintura y me abrazo. Estoy en el lugar correcto, con la persona indicada.

-¿Por qué tan de repente?

-Porque fuiste la primera persona en sacarme de la monotonía - me separe un poco, utilizando mis antebrazos como sostén, para poder estar cara a cara - pero eso te lo contaré una vez que termine de probarte mis sentimientos - por ahora me dedicaré a complacerla .

Hay muchos lados que debo conocer de esta nueva Sakura. Es más abierta, no siente tanta vergüenza como antes, me indica que y como quiere ser atendida - ¿Qué estás esperando? - mordió su labio inferior y empujo mi torso para alejarme, abrió sus piernas, dándome acceso a su centro. Estaba mojada, yo por explotar. Pase mi miembro por sus pliegues, empapándome de ella - Quiero sentirte - sus manos descendieron por sus pechos y terminaron acariciando mi pene.

Como deseo a esta mujer. El glande comenzó a abrir su vagina y yo retrocedí - ¡Demonios!

-No lo saques - la piel de mis brazos se erizo. El tono que utilizaba era sedoso, tentándome todo lo posible e incitándome a continuar.

-Espera iré por el condón - evito que me moviera, sosteniendo mis caderas con sus piernas - No es buena idea… - la reprendí con la mirada, ella solo respondió con una mirada tan seductora que me dejo sin palabras.

-Solo un momento - me resultó deseoso de enterrarme en ella, pero tengo miedo, he sido muy descuidado últimamente y no logro salir de su interior antes de correrme. Al ver la duda en mis ojos volvió a hablar - en la cómoda hay un paquete - Me libero y sonrió - las posibilidades de que yo quede embarazada son prácticamente nulas pero.

-Hombre precavido vale por dos - No titubee, me coloque de pie y una vez que logre enfundar el plástico en mi miembro volví a su lado. Era de los que son súper finos y aunque nunca se comparara a la sensación de la piel, igual el calor era más que palpable. Gruñí bajo, agachándome y pegando nuestros frentes, antes de comenzar el vaivén. El sonido del acto era casi igual de excitante que el rostro de mi novia.

La abrace, sin detenerme. Recorriendo su cuello con mi nariz, embriagándome con su aroma. La bese, con la suficiente fuerza para dejar una marca y escucharla gemir en un tono un poco más elevado. Cogí sus muslos para poder aumentar la fuerza del movimiento, sujetándola por las nalgas, las penetraciones eran más profundas gracias a eso, eso provoco que su vagina comprimiera mi miembro de manera exquisita.

-¡Así! - Su mano me empujo un poco para atrás y luego fue a su clítoris, frotándolo y dándose placer, solo con esa vista me doy por bien servido - ¡Más rápido! - las piernas se abrieron más, mientras yo aumento la velocidad a pedido suyo, solo necesita unas cuantas embestidas para que ella arquee su espalda separándola casi por completo de la cama, sus pechos se rozaron con mi torso y luego quedo lánguida. Ya baje la intensidad, más no me detuve.

-¿Te gusta? - la parte posterior de sus rodillas estaban en mis muslos, temblando un poco con cada movimiento de mi pelvis.

-Hmmm - acaricie su cadera, me incline un poco más adelante - despacio tigre - dijo, pero no me detuvo Las penetraciones eran lentas pero profundas - así - pellizco unos de sus pezones hasta que me pare de moveme.

Salí por completo, baje de la cama, arrastrándola conmigo hasta el borde. Estaba tan mojada y cuando por fin abrió los ojos le sonreí, bajé mi rostro hasta su entrepierna, lamí sus labios mayores y los separe para poder pasar mi lengua directamente sobre el capullo de placer de mi peli rosa, su espalda nuevamente se dobló y yo subí mis manos hasta sus pezones, jalando de ellos, primer suave y luego con algo más de fuerza - ¡Oh mí! - no le di tregua, a medida que aceleraba los movimientos de mi órgano blando los dedos jugaban con sus botones rosas - ¡No, espera! - un grito ahogado y el cuerpo tembloroso fue mi recompensa.

Me coloque de pie, frotando mi pene de arriba abajo ante la visión de la diosa de cabellos rosados, tendida en la cama y con los ojos cerrados. Estaba recuperándose del orgasmo - ¿Qué quieres ahora preciosa? - los parpados se separaron, dejándome apreciar sus bellos jades, hundidos en deseo.

-Dame cinco minutos - dijo cansada - yo - quedo sin palabras al ver que separe sus piernas y dirigí mi miembro nuevamente a su vagina.

-Nada de cinco minutos - me pene lo sintió por explotar, la penetre despacio, pero sin detenerme hasta estar completamente dentro - ¡Dios! - Las contracciones en su vagina se sentían deliciosas, sus ojos estaban cerrados y sus pequeños dedos apretaban las sabanas - ¿Qué ocurre? - temí haberle hecho daño, más las palabras que salieron de su boca me instaron a continuar.

-Voy a correrme de nuevo - una de mis manos sujeto su seno derecho y la otra acaricio su clítoris al mismo ritmo que mis caderas se movían - ¡No! ¡Sas!

-¡Córrete para mi Sakura! - El botón rosado estaba tan hinchado - déjame verte - los gemidos eran excitantes y arrolladores, mi placer es que ella disfrute tanto como yo.

Fueron dos horas y algo más de sexo. No, obviamente la penetración no duró tanto, pero me dedique a mimar su cuerpo con todo lo que tenía. Le hice el amor a Sakura de tantas maneras en ese lapso que llego al punto de rogarme para poder descansar. Esta es la primera vez en mi vida que puedo afirmar que una mujer me logro cautivar tanto. Ser un actor y espectador al mismo tiempo es la mejor sensación del mundo.

Fue al baño, se dio una ducha y aunque quería seguirla, me lo prohibió. Que dudaba de mis intenciones al ver como la mire cuando se colocó de pie. Yo reí, más le di la razón, probablemente habría intentado tocarla nuevamente. Me pidió que cambie las sabanas mientras tanto, ya que estas estaban mojadas y bastante sucias debido a la actividad reciente. Me dejo un juego nuevo, y mientras se aseaba hice lo que me pidió. Una vez recostado, comencé a sentir el cansancio. Mantuve mis ojos abiertos todo lo que pude, más ni siquiera me percate de en qué momento mis parpados se cerraron.

Desperté y mire el reloj en la mesita de noche, eran cerca de las diez PM. Cuando intente levantarme sentí un peso sobre mi brazo derecho y al ver que era detuve mis movimientos y me acomode exactamente como estaba. La peli rosa dormía plácidamente, apoyando su rostro contra mi pecho. Desde aquí puedo ver su sonrisa, ha de estar soñando y no deseo ser el culpable de sacarla de ahí. Acaricie su mejilla, quitando algunos cabellos que ocasionaban que arrugara la nariz. La mujer fatal con la que estaba hace unas horas, contrasta perfectamente con el pequeño y adorable rostro que veo ahora.

-¿Sasuke? - hablo con voz adormilada.

-Vuelve a dormir - abrió levemente los ojos, me miro y luego volvió a acurrucarse a mi lado. Cubrí nuestros cuerpos con la manta, me acomodé mejor y ante tanta tranquilidad, rápidamente volví a quedarme dormido.

...

Desde ahí en adelante todo fue viento en popa, nuestra relación ya era oficial. Ella venía a la firma y la presentaba como mi novia, además de que todos en su shopping me conocían como el novio de la dueña. Mamá adoraba a Sakura, íbamos cada 15 días a visitarla ya compartir con mis sobrinos. Realmente esta cambiada hasta en su manera de hablar. Se nota en su manera de tratar a las personas, en su trabajo las empleadas la tiene en un pedestal, como una jefa intachable y amable. Mientras que con mis familiares, ella es la novia perfecta.

Al principio tenía miedo, luego de todo lo que habíamos vivido en el pasado, dudaba de tanta tranquilidad. Pero por suerte las cosas no hacían más que mejorar. Llevábamos saliendo cerca de un año ya cuando ella comenzó a sentirse mal. La comida le provocaba arcadas y su presión bajaba de manera anormal. Nunca le dio importancia, le echaba la culpa al cansancio ya la falta de sueño. Pero yo no estaba satisfecho con esa respuesta, así que en contra de su voluntad fuimos al médico a que le hicieran un chequeo.

Le realizo some preguntas, ya medida que ella iba contestando este anotaba en la computadora los detalles - ¿Último periodo? - Contesto 20 días - ¿Métodos anticonceptivos? - Inyección y preservativo fue lo que respondió esta vez - ¿Cuándo comenzó a usar ese método?

-Hace 3 meses - ella me dijo que se cuida desde pequeña - las pastillas comenzaron a provocarme reacciones alérgicas, por eso las cambie.

-Entiendo - le dio algunas indicaciones para sus síntomas, y una cantidad de estudios que debe realizar. Entre ellos estaba una prueba de embarazo, ella me entrego los papeles y fue a solicitar turnos en recepción para poder hacerse el análisis, mi mente se colgó unos segundos… No hay posibilidades de que… ¿O sí?

Mientras hablaba con el encargado de los turnos, yo la mire. Mi imaginación voló, sería una excelente madre. Es comprensiva, algo enojona a veces, más es dulce y amorosa cuando quiere. Me sonroje al ver el rumbo que tomaban mis pensamientos, porque si eso es lo que está pasando… yo sería padre.

La mayoría de los estudios pedidos los pudo realizar ese día, lo único que debía esperar para hacerse era el electrocardiograma. Le enviarían los resultados a su correo por la noche y con eso en mano, debe volver para consultar con el médico. Ya de camino a su casa me miro - ¿Feliz?

-Estaré tranquilo una vez que tengas tus resultados - rodo los ojos - hace dos semanas que estás con eso, no sé porque esperaste tanto para venir a ver qué pasaba.

-Porque no creo que sea nada - poso su mano sobre la mía - ¿Sí? Estoy bien.

Sujete su mano y la acerque a mi boca para besar sus nudillos - Solo quiero cuidarte.

-Y lo haces de maravilla - no volvimos a tocar el tema.

La deje en su casa y fui a la oficina, tenía un caso mañana en la corte. Me quedé hasta las 11 de la noche y cuando el guardia quería cerrar el lugar me aviso. No pude hablar con la peli rosa, ella me mando mensajes, pero estaba demasiado ocupado y solo pude responderle uno. Al día siguiente mi celular sonó y tuve que ponerlo en silencio antes de entrar al juzgado. Ya cuando la audiencia acabo mire el mensaje, era un correo del hospital y eso me extrañó.

" Resultado de análisis - Paciente 346795 Sakura Haruno" No debería de llegarme a mí, salvo que ella haya puesto también mi correo como referencia. Abrí el PDF que venía dentro y todos sus niveles estaban bien, el único resaltado en negrita él era HCG - 25 (EMBARAZO POSITIVO)… me quede de piedra, parado en ese pasillo mientras las personas caminaban a mi alrededor.

-Dr. ¡Uchiha! - levante la mirada más no respondí. Mi cliente se acercaba a paso apresurado - hay algunas cosas que me gustaría discutir con usted.

-Yo - volví a mirar mi teléfono -… Ahora no puedo, tengo algo urgente que atender, pide una cita con Anko - Corriendo fui a mi vehículo, necesito ver urgentemente a mi novia.

Llame varias veces a su teléfono más no contesto. La secretaria de la entrada tampoco contesto. Le deje un mensaje para que me devolviera la llamada, pero no obtuve respuesta en todo el camino. Al llegar el edificio entero estaba a oscuras, como el ascensor no funcionaba tuve que subir los pisos por las escaleras y estaba exhausto una vez que alcancé mi destino. No había NADIE dentro del lugar, suspire y marque nuevamente el número de Sakura. El tono de llamada comenzó a sonar, "Between the Bars" se escuchaba al otro lado de la puerta, más nadie contestaba.

-¿Sasuke? - Voltee sorprendido al reconocer la voz - ¿Qué ocurre? Estás todo sudado - la peli rosa me dio un beso en la boca y paso por mi lado abriendo su oficina con la llave.

-¿Por qué está todo apagado?

-El generador no está funcionando, y ahora lo están revisando - en sus manos traía un café caliente.

-Te llamé mucho - suspiro.

-Tuve una reunión con los dueños de una de las tiendas y deje mi teléfono en la oficina por despistada ¿Qué paso?

-Llegaron tus resultados - le dio un sorbo a su bebida - a mi correo también.

-Sí, nos puse a los dos. Yo casi no reviso el mío y sé que tú estás más al pendiente - estaba organizando unos papeles - ¿Ya los revisaste?

-¿Lo sabias? - mi tono fue más serio de lo que pretendía.

-Obvio, te dije que estaba bien. No siento nada aparte de esas náuseas, pueden ser causadas por los medicamentos que tomo y - abrí el documento y le mostré el texto - mi… - me saco el teléfono de un jalón - esto no. No puede ser…

-Pues eso dice lo contrario - se acomodó en el sofá de su oficina, yo no sabía que decir. Estoy en shock al igual que ella.

-¡Nosotros nos cuidamos! - sus ojos iban de un lado a otro - no… no tiene sentido.

-Tanto como no es - cubrió su boca con una de sus manos - no siempre uso preservativos y esas vacunas no son 100% fiables.

-Debe haber un error - no me había mirado desde que le mostré el documento, cuando me vi reflejado en los ojos jade, pude ver lo asustada que realmente estaba.

-Si quieres puedes hacerte una prueba más. Pero si lo que dice eso es cierto, tienes que comenzar a cuidarte - me paso el aparato.

-Yo no… No tenía idea - comenzó a morder la uña de su dedo gordo - ¿Qué haremos?

-¿No quieres al bebé?

-¿What? ¡No! ... ¡Digo sí! Es mi bebé y… - se sonrojo - tuyo.

-Será nuestro hijo - una muy leve sonrisa se dibujó en sus labios - y ambos nos haremos cargo - me acerque a ella y la abrace, tardó un rato en responder a mi gesto, pero lo hizo.

-¿Seremos buenos padres? - sospechar.

-Lo intentaremos - escondió su rostro en mi cuello y ambos nos quedamos en silencio, disfrutando de la compañía del otro por un largo rato. Permanecimos en su oficina pensando en todas las posibilidades. Tratando de considerar todos los panoramas. Lo que más me costó que entienda fue que no podía quedarse sola. Tuve que explicarle con soldaditos que, estar acompañada era 100% necesario en caso de que pasara algo yo debería estar con ella para auxiliarla.

Luego de consultar con un ginecólogo, nos enteramos que estaba en la primera semana de embarazo, que los primeros 3 meses deberíamos que tener mucho cuidado, tanto en la alimentación de Sakura, como en los ejercicios realizados durante esas fechas. Ella tenía que tomar suplementos y vitaminas para evitar cualquier inconveniente más adelante, además de hacerse chequeos cada semana para ir controlando que todo vaya bien.

Ambos acordamos no anunciar nada hasta que nuestro bebé pasara la etapa más peligrosa. Porque no queríamos preocupar a nadie y menos que todo se haga público tan pronto. Concordamos que un departamento no es bueno para un niño, por más bello y espacioso que este sea. Nos tomó una semana encontrar una bonita casa, y cerca de un mes acondicionarla para que podamos vivir ahí. Mientras, yo me quedaba con ella, saliendo directamente del trabajo para ir a buscarla a la oficina.

Todo lo hicimos a las espaldas de nuestros amigos. Sakura ya tenía 1 mes de embarazo cuando le comentamos que vivíamos juntos en una casa a Naruto y Hinata, los demás se fueron enterando de a poco. Ella tenía muchas náuseas matutinas y por algún motivo el que tenía antojos era yo. Por suerte solo buscaba comer tomates o terminaría hecho una pelota antes de que llegara a los 3 meses nuestro bebé.

Al finalizar el segundo mes no había muchos cambios en mi novia, salvo su apetito y que ahora su abdomen estaba un poco abultado. Ella se miraba en el espejo y le habla a la panza, diciéndole que estaba muy contenta, que lo esperaba con ansias y que lo amaba. Yo soy menos expresivo, pero aprovechaba mientras dormía para mimar a mi futuro hijo. Prometiéndole que lo cuidaría y me encargaría que sea feliz, mucho más de lo que nosotros lo fuimos.

En el tercer mes ya los síntomas de mareos y vómitos han disminuido. Eso sí, la peli rosa se dormía en cualquier lado, ella era aún más cariñosa que antes y ya comía sin sentirse mal. Como el medico nos dijo que debíamos tener cuidado no tuvimos sexo en este primer trimestre. Logrando que ella se moleste conmigo cada vez que se lo negaba, recalcándome una y otra vez que ahora no la deseaba por estar más gorda. Tenía que mimarla constantemente para que se le pase el enojo.

Ya entrando en el cuarto mes nos volvimos a hacer públicos. Durante casi 13 semanas nos escondimos de todos. No salíamos casi, salvo que sea para trabajar, médicos y compras del supermercado. Ella escondía su panza bajo vestidos, sacos e incluso tapados a veces - creo que va siendo hora de que los demás lo sepan - le dije una noche.

-¿No te parece muy pronto?

-Nuestro bebé está entrando a la treceava semana, mamá me está por volver loco con el tema de que no la visitamos.

-Igual podíamos verla, pero insististe en que no lo hiciéramos.

-Ya sabes de ese sexto sentido que tiene - me acomode a su lado y le quite una de sus papas fritas - fácilmente esa mujer podría ser una bruja.

Mi novia rio y cruzo sus piernas sobre el sofá - Y ahora que ya parezco quieres embarazada que vayamos.

-Tu vientre a penas y es visible - enarco una ceja - bueno, si es más notorio que antes, pero ese no es el punto - respire profundo y la mire a los ojos. Lo que ella no sabe es que planeo pedirle matrimonio frente a nuestros amigos - me gustaría que mi familia se entere, sobre todo mamá.

-Está bien cariño - se acercó, beso mis labios y se montó a horcadas sobre mí. Coloque mis manos sobre su cintura para tenerla más cerca.

-¿Qué te dijo el médico? - sujeto mi rostro.

-Que tuviéramos mucho - otro beso - pero muuucho cuidado.

Bajo sus manos por mi pecho, comenzando a deprender mi cinturón y desabrochar el pantalón - oh, claro que lo tendré - hicimos el amor en nuestro sofá y continuamos en la cama. Termino exhausta, pero no lo hicimos tantas veces como antes. La lleve a la ducha en los brazos, dejándola en el suelo una vez que estuvimos en el baño. Ella me dijo que se encargaría sola y yo me dedique esa noche a planear todo para el fin de hacerlo semana oficial.

Ya tenía casi todo listo a la mañana siguiente, solo falta un pequeño detalle… El anillo. No pude conseguir ayuda de nadie, ya que la sorpresa sería para todos además de mi novia y tuve que basarme únicamente en la sugerencia de la vendedora. El anillo que elegí, tenía un ópalo rosa en forma de corazón y estaba hecho de oro rosado. Esconderlo de Sakura esa semana fue muy complicado, varias veces estuvo cerca de descubrirlo, pero por suerte conseguí mantener el misterio.

Los cite a todos los que son importantes para nosotros, no creí que tanto, por suerte el patio de la casa que compramos era lo suficientemente grande. Mamá fue la primera en llegar, y el último de todos fue el impuntual de Shikamaru con Temari. Mientras todos almorzaban, me coloque de pie y golpee mi copa. En este momento me arrepiento de no haber hecho la propuesta estando solo ella, la presión era aun mayor con todos viéndome.

-¡Ejem! - mire a Sakura y suspire, yo puedo hacerlo –El día de hoy los invite por dos motivos… - le tendí la mano a mi novia y ella se colocó a mi lado, sujetando mi mano. Llevaba un vestido ajustado en el pecho y el resto suelto, el cabello bailando a su espalda y zapatos bajos - el primero de ellos es - un apretón en mi mano me dio ánimos - Vamos a ser padres - todas las bocas se abrieron enormemente, yo me sonroje como un idiota. Todos tardaron cerca de 30 segundos en reaccionar a la noticia y levantarse a abrazar a mi futura esposa (si me acepta) para felicitarla.

La más emocionada de todos era obviamente mamá, ya comenzando a hacer planes sobre qué nombre deberíamos nuestro o nuestro bebé. Itachi por su parte, se colocó a mi lado sujeto mi hombro y me deseo suerte. Naruto prácticamente me ahorco, a la vez que me reprendía por ser un mal amigo. Cuando todos estaban más calmados, volví a acercarme a Sakura y la tomé de las manos. Sacando la pequeña caja del bolsillo a la vez que me arrodillaba frente a ella. El silencio fue automático, la sorpresa estaba pintada en todas sus facciones. Realmente la tome súper desprevenida.

-Y la segunda - revelé el anillo que combinaba con su precioso cabello - ¿Me harías el honor de aceptarme como tu esposo? - su sonrojo y la sonrisa pintada en su rostro me dieron muchísimas ganas de abrazarla. Me prometí a mí mismo hacerla feliz y es lo que haré el resto de mis días.

-… ¡Sí! ¡Por supuesto que sí! - todo saldrá bien de ahora en adelante, pero si hay algún problema lo enfrentaremos juntos.

No quisimos saber el sexo del bebé. Compramos tanto las decoraciones como ropas en un color amarillo para que no hubiera problemas y contábamos los días ansiosos. Ahora que todos estaban al tanto, era mucho más fácil todo. Hubo algunos inconvenientes con la prensa, pero ella le restó importancia y puso todo su empeño en cuidarse para poder recibir al pequeño ser humano que estaba en su vientre de la mejor manera posible. Él o ella sería la prueba de nuestro amor, ese que sobrevivió la distancia y el peligro.

Su nacimiento estaba programado para los primeros días del mes de abril. Yo estaba en la corte cuando recibí la noticia de que mi novia estaba en el hospital, el pequeño se había adelantado y ahora mi madre la estaba acompañando. Tuve que esperar a que todo terminara para poder ir junto a ellas. Mi hermano, Naruto y Hinata estaban en la sala de espera cuando llegue. Guiado por una enfermera me y luego de que me pusieran una bata, unos guantes además de bolsas en los zapatos me permitieron pasar.

Mamá salió al ver que estaba aquí, menos mal llegue a tiempo para poder recibir a nuestra hermosa Sarada, ese fue el nombre que salió de la boca de mi futura esposa y yo acepte de inmediato. A Sakura no le estuvo dado anestesia general por lo cual se fueron consiente; llorando de felicidad al tener a nuestro bebé en brazos. Las enfermeras llevaron a la pequeña para limpiarla y yo permanecí junto a la peli rosa hasta que terminaron de coser las heridas.

La trasladaron a una habitación y la dejaron descansar luego de ver que todo estaba en orden. Muy a pesar de que mis familiares querían pasar yo no lo permití, la madre dormía profundamente y mataría a cualquiera que la despertara. Pero eso no impidió que vayan a mirar al bebé a través del vidrio. Mi hija tenía el cabello negro y la carita redonda. Respiraba tranquila vestida con su pequeño enterizo amarillo - ¡es igualita a ti! - Mamá le hacía caritas, ni siquiera había abierto los ojos - ¡Es tan adorable!

-Al menos ahora Boruto dejará de pedirme un hermano - Hinata rió - muchas felicidades.

-Espero que seas un buen padre - Naruto sonrió y golpeo mi hombro - puedo darte algunos concejos si quieres.

-¿Sobre cómo no hacer las cosas? - lo moleste y la vena en su frente salto - Bromeo, necesitaremos mucha ayuda para que Sarada crezca feliz.

-¿Sarada? - asentí.

-Sakura lo decidió y así se quedará - Mire a la pequeña y no pude evitar que mis labios se curvaran hacia arriba. Tu madre y yo te daremos todo el amor que no recibimos. No volveremos a repetir los errores de nuestros padres. Puedo prometerte que serás feliz y no te faltará nada, ya tengo bien claro lo que deseo… La princesa Uchiha, nacida el 31 de marzo y su hermosa madre son las razones de que encontrará mi camino.

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Nos vemos en el último capítulo.