Hace unos pocos meses que Rukia Kuchiki se ha unido a la asociación de mujeres Shinigami, se enteró de su existencia gracias a las quejas de su hermano quien es asaltado regularmente por las mujeres que suelen ocupar las paredes de la mansión noble. La invitación llegó de una manera inesperada, Kiyone simplemente le comentó que debería pasarse con ella a una de las reuniones y hablar con Nanao sobre unirse, ciertamente ella cumple con el único requerimiento para unirse a una asociación exclusiva para mujeres. No es como otros clubes donde tienen actividades específicas, de hecho, las reuniones a las que ha asistido desde que es miembro no han sido más que un lugar de cotilleo general por parte de algunas miembros mientras Nanao intenta poner orden y otras están simplemente en su propio mundo, como Nemu.
Recuerda la sorpresa de la primera vez al entrar con Kiyone y ver a la Capitana Soi Fon, quien luego más tarde le susurraría que unirse a la asociación no sería bueno para su salud mental, tratándose de la capitana no cree que haya sido un comentario en broma. A veces la misma Yoruichi Shihoin se pasa a saludar, de algún modo escabulléndose dentro del Seireitei solo para pasar el rato con ellas y escuchar las últimas noticias del lugar, Rukia nunca podrá entender cuál es su fijación de llevarlas a todas a un supuesto "Baño termal secreto" pero de alguna manera la sonrisa con la que lo dice le provoca escalofríos. Hay días donde hacen actividades más concretas, fuera del cotilleo y de leer algunos artículos de la revista local, esos días son los más interesantes por mucha diferencia:
Como la vez que Yachiru, aparentemente la presidenta de la asociación, las envió en una especie de búsqueda del tesoro pero solo de dulces y golosinas.
O la vez que Hinamori trajo todo lo necesario para reproducir películas del mundo humano, romances demasiados dramáticos que la hicieron llorar al punto de desmayarse deshidratada.
O cuando Isane intentó dar un curso de primeros auxilios que solo terminó en Matsumoto cuestionando y modificando sus uniformes para que estos muestren más piel.
Siempre hay alguien que está en contra de cosas tan triviales pero no Rukia, ella disfruta todo, desde las actividades en grupo hasta solo sentarse y escucharlas discutir sobre algún tema, como alguien que nunca ha pertenecido a ningún grupo fuera del trabajo desde que se unió a los 13 Escuadrones, ella aprecia mucho esos momentos de intranquilidad que solo traen las interacciones entre tantas personas distintas. "Esas mujeres son la ruina" eso fue lo que su hermano le dijo, todavía el comentario le produce una sonrisa, que el propio Byakuya Kuchiki les tenga temor fue lo que la convenció de que es un grupo especial.
Y así, la actividad de ese día es "Juntarse a beber".
No suena como una actividad de club pero Matsumoto necesitaba una excusa para alejarse de su papeleo así que terminó por arrastrar a todas las que forma parte de la asociación que pudo encontrar, hay ausencias bastante predecibles, claro.
Yachiru está ausente por supuesto, ambientes relajados no van bien con ella y no sería la primera vez que arma un escándalo en público que las deja a todas vetadas.
Nemu fue más determinante con su respuesta, argumentando que Mayuri la necesita hoy.
Soi Fon fue imposible de encontrar, se presenta a las reuniones pero nunca se la ve cuando surge algún asunto fuera de las mismas al punto que Nanao sospecha que las está evitando deliberadamente.
Eso deja a Nanao, Kiyone, Isane, Momo, Rangiku y Rukia.
El bar en cuestión es uno de los tantos que atiende en su mayoría a los Shinigami, las usuales miradas acosadoras que trae consigo el caminar junto a Matsumoto desaparecieron en el momento que entraron al lugar, al parecer ella frecuenta este bar y tiene una reputación de ponerse algo violenta una vez el alcohol se asienta en ella y alguien se dirige a ella de manera indebida. La rubia ya se encuentra completamente ebria, seguida por Kiyone quien no se ha quedado atrás en el tema de la bebida, Hinamori y Nanao se encuentran algo rojas de cara aunque apenas y han bebido un poco de Sake, Isane pudo evitar beber poniendo como excusa que debe estar lista para una emergencia médica y, finalmente, está la misma Rukia quien comienza a sentir su cabeza dando vueltas.
- ¡Te digo! ¡Esas fotos se habrían venido bien! – La rubia ríe con fuerza llevando sus quejas a Nanao sobre una campaña para hacer un álbum de fotografías masculinas, algo que Rukia desgraciadamente no pudo ver en persona pero ahora disfruta a modo de relato con lujo de muchos detalles.
- ¿Bien? No, pero si se habrían vendido a gente pervertida como tú, Matsumoto – La habilidad de ambas para hablar correctamente incluso en ese estado es muy admirable, Rukia evita abrir la boca siquiera por miedo a mezclar cada silaba.
- ¡Ha! ¡Todavía tengo algunas de las que tomé! –
Una mano desaparece bajo la apertura de su uniforme, de algún lado bajo sus amplios pechos Rangiku saca una fotografía que inmediatamente está en la cara de Rukia. Esos son Hisagi e Izuru llevando ropa interior color blanco que no deja mucho a la imaginación, uno de ellos, Hisagi, mira en dirección contraria de brazos cruzados exponiendo sin mucho problema su trasero casi desnudo.
Se ven muy bien, al menos.
Rukia suspira y decide culpar ese último comentario al alcohol.
- ¡M-matsumoto, no deberías mostrar eso! –
- ¿Hm? – La rubia da la vuelta mirando directamente a una muy avergonzada Isane, esboza una sonrisa ebria – Mira quien habla ¿Debo recordarles a todos quien fue la que las hizo "desaparecer"? –
- ¡PFHAHAHAHAHA! ¡Te atrapó! – Kiyone ríe golpeando con fuerza la espalda de su hermana, esta se encoje de hombros y toma la mesa con fuerza como si fuera a esconderse debajo.
- Recuerdo que tu tenías unas fotos del Capitán Ukitake también ¿No Kiyone? –
- ¡¿Eh?! ¡No! ¡Para nada! –
El intercambio entre las hermanas es seguido por otra exagerada risotada por parte de Kiyone quien parece ser una de esas llamadas "borrachas alegres", la pequeña Kotetsu continua riendo mientras atrae miradas de todas las mesas cercanas y por lo bajo Isane le pide que se relaje un poco con el alcohol. Matsumoto vuelve a su asiento guardando la foto una vez más en su amplio escote, toma su sake de un solo sorbo y deja salir un suspiro satisfecho.
- Es perfectamente normal tener algo por el capitán ¿No Nanao? –
La aludida estaba en medio de tomar su propia bebida, lo logra apenas pero de la sorpresa comienza a toser al haber pasado mal el trago.
- ¿D-disculpa? –
- El capitán Kyoraku es un buen espécimen – Guiña la voluptuosa rubia.
- ¡Por favor! Como si fuera a darle una oportunidad a ese borracho bueno para nada –
Kiyone esta vez se une, inclinándose sobre la mesa.
- O sea que, si no fuera borracho y haragán ¿Te revolcarías con él? –
- ¡Kotetsu! ¡Por favor! – Con sus dedos índice y pulgar Nanao acomoda sus lentes, no puede notarlo ella misma pero su posición en la mesa extremadamente recta indica muy obviamente que está disimulando una borrachera ya algo importante – Nunca jamás… -
- Ya, ya, Nanao está en lo cierto – Ahora es Hinamori quien interviene, con una sonrisa tierna que no coincide con lo que dice – Antes de eso tendrían que salir un par de veces… ¿A dónde creen que le gustaría ir al Capitán Kyoraku? –
- N-no estás... ayudando, Hinamori – La mirada de Nanao, vencida, desaparece tras el brillo de sus lentes – Además, hay alguien en esta mesa que si podría hacer uso de sus "consejos" –
Todo mundo hace pausa, el ruido de los otros grupos de Shinigami lentamente se sobrepone ante la charla gritona de la asociación femenina, de repente Rukia encuentra a todas mirándole fijamente mostrando varios grados de rubor en sus rostros y algunas sonrisas que no le inspiran demasiada confianza.
No es secreto que Rukia está viendo a alguien, o más bien, es un secreto pero no para la asociación quienes se enteraron enseguida por quien sabe cuáles medios. El debate sobre la identidad de este segador misterioso ha sido un dolor de cabeza para Rukia pero, después de ya casi tres meses, ha podido mantener su secreto lo suficiente como para que deje de ser la novedad y las situaciones embarazosas cesen… hay excepciones, como ahora mismo.
- ¡Ooh, claro! El gran misterio – Matsumoto dice por lo bajo, dejando salir una risita – Pobre muchacho –
Esas últimas dos palabras no deberían molestarle tanto pero, gracias a una mezcla de alcohol en el ambiente, Rukia frunce el ceño y cae en la trampa.
- ¿Cómo que "pobre muchacho"? –
- Solo digo – La rubia deja de mirarla, a propósito – Sería todo un reto estar con alguien con tu… manera… de ser, estoy segura que ni siquiera han hecho eso –
- ¿Qué? –
- Anda Rukia, Matsumoto se refiere a que a veces actúas como si fueras una hermana o algo así, no tienes exactamente ese aire de… seducción – Kiyone agrega – Además con todo eso de ser una Kuchiki, me imagino que a varios les debes parecer como inalcanzable –
- Detrás de esa cara tan dura no hay nada de experiencia, deben verse adorables – Matsumoto vuelve a reírse.
- Y has dicho que es más alto que tú, debe acariciar tu cabeza bastante – Momo sonríe encantada.
- Que suertuda… - Isane agrega por lo bajo.
En ese momento llega uno de los empleados en el pequeño bar que se encarga de retirar la jarra de Sake ya vacía de la mesa, Rangiku le detiene y, inclinanadose demasiado cerca del joven, le pide que traiga otra, mientras tanto Nanao e Isane intentan calmarla para poder terminar salvar la noche de un posible escándalo por parte de la borracha teniente.
Rukia se queda muda con el pequeño recipiente de Sake entre sus labios.
No es así como la describe ¿Verdad?
Claro, a veces golpea a Hanataro en forma de broma, pero eso es solo cuando él le molesta con algo o se pone indeciso, también suele entrenarlo en combate pero entonces debe comportarse como un Shinigami cualquiera y no como una jovencita, a veces lo toma con fuerza del brazo para llevarlo a donde ella quiera si es que caminan donde no hay demasiado publico pero no es que realmente le duela… nunca se ha quejado…
Recuerda también una vez que le trajo chocolates del mundo humano ella comenzó a comer apenas después de darle las gracias y solo tras haberse tragado tres de ellos le ofreció algunos, con la boca llena… Pero es que eran muy monos, tenían forma de animalitos.
- Cielos –
Rukia da un sorbo, la bebida baja por su garganta dejando un gusto toxico y picante que va bien con el golpe de realidad que le han dado
– Pero no es tan malo –
Se han besado en más de una oportunidad, eso sirve para al menos validar el hecho de que están juntos, incluso si todas las veces que le vienen a la mente ahora mismo han sido cosa suya y Hanataro apenas ha reaccionado ruborizándose y dejándose llevar. Nunca le ha escuchado hablando de ella de algún modo salido, es un chico muy correcto pero al punto que se le hace difícil saber si siente ese tipo de atracción hacia ella… ¿Siquiera la ve como una mujer o es un hermano menor a sus ojos? ¿Está esperando que ella haga alguna movida? ¿Piensa que ella tiene más experiencia y por eso teme hacer algo mal?
- Es malo, es muy malo –
Afortunadamente Rukia nota que el resto han continuado con otro tema de conversación y están demasiado ocupadas como para notar su silencio y el hecho de que ha estado mirando al mismo punto sobre la mesa de madera durante un par de minutos.
Izuru y Hisagi están parados a la mesa, al parecer habiéndose ganado un pequeño rato de descanso, Rukia no los ha visto llegar, Nanao parece estar algo molesta con su presencia pero se encuentra callada ya que Rangiku y Hinamori les invitan bajo el pretexto de que podrán ser "mujeres honorarias" durante el resto de la noche. Las risas y la bebida continúan inundando la mesa y pronto el tema que tanto se cuestionaba queda en el pasado…
Y, sin embargo, Rukia todavía se siente enojada con ello.
Sabe bien que Matsumoto es infame por su brutal sinceridad estando bajo la influencia del alcohol, su enojo no es con la rubia sino con ella misma.
No puede dejar que él la vea así, su orgullo no le deja aceptarlo, las palabras del grupo resonaron toda la noche en su cabeza, el alcohol ayuda a que ella imagine a Hanataro diciéndolo.
- Eres como una hermana para mí, Rukia – Su voz es tan dulce que la empalaga – No eres muy seductora pero ¡Está bien de todas formas! –
Incluso si Hanataro está durmiendo ahora mismo, gracias al Sake, él tiene la culpa.
Ella va a enseñarle con quien se está metiendo…
Habia otra historia en la que prometí un posible lemon HanaRuki si tenia suficientes visitas, y no las tuvo, pero yo soy un dios benevolente y aquí estamos. Después de una apuesta con una amiga decidí probar con el lemon, el cual ya se vendrá en el segundo capitulo.
No quiero agregar mucho mas, y aunque haya tres capítulos en esta historia dejaré solo el primero con nota de autor.
Si les ha gustado, pueden comentar y dejar sus opiniones o ver mis otras historias, y muchas gracias por leer por supuesto.
Hasta luego, y cuídense.
