Devorando el corazón.
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One Shot.
NejiHina/ItaHina/SasuHina
Género: Drama/Romance/Incesto
Aclaratoria: Si no les gustan los temas de incesto, favor no leer, porque esto va a estar plagado de eso por doquier.
Disclaimer:
Los personajes son propiedad de Kishimoto-sama, la historia a continuación es solo el producto de mi imaginación, sin fines de lucro, más que solo un momento de entretenimiento.
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Sinopsis.
¿Qué es el amor?
¿A quién se nos permite amar?
¿Está mal, amarla?
Neji se interroga así mismo, con la culpa por soñar y desear a la única mujer que es prohibida para él, pero en verdad, ¿Estaba mal amarla?
No lo creía así, los sentimientos que el tenía por ella, eran reales, ¿si tocaba el cielo con sus labios, era malo?
La amaba más que a la vida misma, la deseaba como a una gota de agua en el desierto, esos sentimientos no podían estar errados, quería más que nada amarla a plenitud, sin miedo a ser tachados como unos raros. Su tío pondría el grito en el cielo si se enteraba que la dulce Hinata era la manzana prohibida que Neji tanto quería morder y perderse en su pecado.
Pero el quería morderla, probarla, sentir su sabor, hacerla suya...
Era tarde para escapar, lo sabía... lo sabían.
[...]
¿Aquello iba a terminar mal?
Si, sin duda sería así, ambos lo sabían, aun así, estaban dispuestos a arder juntos.
No había vuelta atrás, Neji lo hizo, después de un arranque de celos, el coraje pudo más, y es que era imposible no perder la cordura ante la escena que paso frente suyo.
Ver como su prima fue besada por ese tipo que odiaba tanto, no supo como llego tan rápido, quizás la furia que envolvía su cabeza lo hizo caminar tan aprisa, cuando se dio cuenta de sus actos, el pobre idiota ya estaba en el suelo, con el castaño encima, dándole de golpes sin piedad alguna.
Si no fuera por Naruto y Lee, estaba seguro de que habría matado al tonto que recién se había autoproclamado novio de Hinata.
Pero que idiota... como si eso pudiese pasar en realidad.
Neji miraba con tanto desprecio al tipo que se levantaba con el labio partido y algunos hilos de sangre derramándose desde la nariz hasta caer gota a gota por el mentón.
El Uchiha estaba seguro que si no lo hubiese tomado distraído, las heridas que tenia ahora no serian tan graves, pero no fue así, le dolía horrores la nariz, ese bastardo Hyuga, le dio una buena golpiza, aun estaba en pie gracias a que su amiga Sakura lo ayudo, tenía toda la intención de ir sobre el Hyuga y regresarle los golpes, pero Itachi lo detuvo, evitando hacer una escena.
Era claro para muchos que el imperio Hyuga y Uchiha tenían rencillas, aunque últimamente estaban tranquilos, gracias a la unión familiar.
Hace unos pocos días el líder Hyuga y Uchiha, anunciaron entre sus familias que sus hijos mayores, los futuros herederos se comprometerían, eso indicaba que Hinata se casaría en un futuro no muy lejano con Itachi, pero en esa ecuación, había dos problemas que ninguno de los adultos conocía.
El primero, es que Sasuke Uchiha estaba enamorado de Hinata, el saber la noticia que su hermano seria quien la desposaría le hizo hervir la sangre, no estaba dispuesto a perder a la chica que tanto le gustaba por su hermano, verla como cuñada, eso era imposible para el azabache.
El otro problema y el mas complicado de todos, era Neji Hyuga, todos sabían lo sobreprotector que era con su prima, lo que nadie sabia es que el amaba a Hinata, la noticia del matrimonio lo descoloco, y ver al otro Uchiha querer aprovecharse de ella, lo enfureció.
Neji juro que no dejaría que ningún bastardo Uchiha tendría a su prima, primero tendrían que matarlo para poder acercarse a ella, ningún hombre en la faz de la tierra era digno de estar con ella.
Nadie... incluso él, no se consideraba suficiente para la dulce Hinata.
Si Itachi vio el beso, Sasuke no lo supo, pues su hermano mayor era muy reservado, en otro tiempo, quizás seria sencillo hablar con el mayor y decirle que le cediera su lugar, pero, Sasuke sabia que a Itachi también le gustaba la Hyuga, se enamoro de ella, desde que se frecuentaban por las clases de arte que recibían juntos.
Sasuke estaba casi seguro de que la idea de ese compromiso fue de Itachi, como siempre, supo convencer a su padre, con la idea tonta de dejar las rencillas a un lado y hacer una unión, con ese matrimonio, no solo cesarían las constantes ataques entre ambos clanes, si no que al unirse también traerían mas inversionistas y sus imperios crecerían como nunca.
Claro está que el mayor beneficiado seria Itachi, pues no solo se quedaría con la mujer más codiciada de Konoha, esa mujer que Sasuke quería, sino que también sería el líder de ese nuevo imperio Uchiha-Hyuga. Poderosamente imparable en términos cortos.
Hinata por su parte se quedo de lado de Neji, su primo era peligroso, lo sabía, el comportamiento de Sasuke la dejo confundida, si era cierto que el azabache la cortejo por un tiempo, bueno, si es que a eso se le podía llamar cortejo, el simplemente se planto enfrente un día y le dijo que era su novio, días mas tarde se dio la noticia del compromiso con Itachi, provocando que el menor de los Uchiha la acosara a cada momento.
Así que allí estaba Hinata frente a su prometido, el chico que se hacia llamar su novio y su primo, por inercia ella tomo el lado de Neji, no quería causar malentendidos entre los hermanos Uchiha, pero tampoco quería que Neji terminara lastimado.
Un grito se ahogo en su garganta en cuanto sintió la mano de Neji sostener la suya y llevarla casi a rastras de allí.
—Neji-san— Itachi intento detenerlo— ¿podemos hablar? — pregunto el azabache, quería arreglar las cosas con la familia de su prometida.
—¿De que quieres hablar Uchiha? — respondió tosco—¿Quieres saber porque golpee a tu hermanito? — se burlo viendo de menos a Sasuke, el mencionado hacia lo posible por querer ir encima del castaño y darle un puñetazo— ¿No deberías hablar tu con el niño? Al parecer no ha entendido que el prometido de mi prima no es él...—Itachi se sorprendió pero no lo demostró— Si el mocoso vuelve a besarla, no, si vuelve si quiera a acercársele, lo pagara muy caro— sentencio Neji, ante la vista de todos.
Nadie allí sabia que Hinata estaba prometida.
Itachi giro su vista a Sasuke, su hermanito tonto había besado a su prometida, si él lo hubiese visto, no seria el Hyuga quien le habría dejado esos moretones.
Lo miro con reproche, ¿Por qué Sasuke beso a su prometida?
La idea de sorprender a Hinata teniendo una cita a la salida de la universidad se vio destruida con los eventos ocurridos, no le quedo de otra que irse en su auto junto a Sasuke.
—No se desde cuando estas interesado en Hinata, quisiera decirte que hablare con padre para que cederte mi lugar, pero esta vez no, Hinata es mi prometida Sasuke, debes respetarla, si vuelves a acercarte a ella, no será Neji quien te haga entender que no debes verla mas que solo como tu cuñada—
Sasuke bufo, ante la advertencia de su hermano, poco le importaba la opinión de los demás, que hicieran mas prohibida a esa mujer, mas lo alentaba a seguir conquistándola, ella seria suya, esa era su meta.
[...]
En la casa Hyuga, el ambiente no era menos tenso, Neji estaba que se lo llevaban los mil demonios, apenas llegaron a la mansión y busco algo con que limpiarle los labios a Hinata, la molestia que sentía lo hizo hacerlo de forma un poco brusca, al bajar el paño se fijo en lo rojo que quedaron los labios de Hinata, pero ella no se quejó en ningún momento por su actuar.
—No quiero que ningún Uchiha vuelva a tocarla, Hinata-sama— le dijo en la privacidad de la habitación de la fémina, ella lo miro, había culpa en esas perlas y furia en las de él—¿Fue con su consentimiento? — pregunto refiriéndose al beso.
Ella negó bajando de nuevo la mirada.
Era vergonzoso tener que dar explicaciones por algo de lo que aún no lograba asimilar.
—Neji...— musito ella, pero pauso casi al instante, al sentir el paño de nuevo en sus labios.
—Están sucios...—murmuro Neji, pasando con lentitud aquel paño, pero lo dejo caer, no necesitaba un trozo de tela para quitar las impurezas del bastardo Uchiha— Debo limpiarlos...— dijo antes de perderse en la forma tan seductora que esa boca tenía.
El castaño tomo el rostro de la Fémina con ambas manos, trazando una curva con sus yemas, esa carnosa y rosada boca que no hacia mas que tentar sus deseos, sin pensárselo mas y dejándose llevar por la imagen tierna y avergonzada de Hinata, se acercó lentamente, permitiéndose saborear sin premura la delicia de esos labios, tanto tiempo deseando poder ser quien los devorara había valido la pena.
Hinata sintió la presión en su boca al ser capturada con delicadeza, muy contrario al arrebatado beso de Sasuke, este era diferente, dulce, lento y delicado, cerro los ojos ante el calor y vergüenza que le provoco sentirse con la necesidad de tener mas de ese beso, bastaron pocos segundos, para que ella correspondiera al beso, acción que para Neji fue una clara invitación a profundizarlo más, siguió devorándola con vehemencia, como si no existiera un mañana, se separaron jadeantes pero nada interesados en parar, apenas lograron obtener mas aire en sus pulmones se dejaron llevar por el calor de sus cuerpos.
Las manos del castaño pronto se aventuraron a tocar mas que solo el rostro de Hinata, la urgencia por sentirla iba más allá de su raciocinio, Hinata en su frustrante deseo por tener mas de Neji, se aferro con fuerza al cuello de él, provocando que sus cuerpos se pegaran al perder el equilibrio y caer sobre la acolchonada alfombra, era imposible para el castaño, no sentir esos enormes y firmes senos apretarse en su pecho.
Hinata era tan perfecta, maldita la hora en que nació como su primo, pero ese hecho no lo detendría, no ahora que por fin mordía la manzana prohibida, y era dulce... tan dulce y embriagador que quería más.
La caída los dejo en una posición muy comprometedora, con el castaño en medio de las piernas de la femina, pero aun así, ellos no dejaron de besarse, al inicio Hinata movía su boca torpe y pudorosa por falta de experiencia, pero pronto se acoplo al ritmo que Neji le guiaba. El castaño metió una de sus manos, bajo la blusa, logrando así, acariciar sobre la estorbosa tela que cubría los senos que tanto qeria apretar.
La sintió removerse ante ese toque sobre la ropa interior, pero no negarse, ella esperaba por más, eso era seguro y el se negaba a portarse como un egoísta y no darle lo que necesitaba, entre besos y caricias logro quitarle la blusa, ella se sorprendió un poco al sentir como tan pronto su blusa voló, sus pechos también quedaban expuestos, las manos femeninas tardaron en cubrir la desnudez, pues la boca de Neji ya estaba sobre uno de los botones rosados, lamiendo y succionando, que Hinata sintió una electrizante sensación anidarse bajo de su vientre, era como un palpitar que se quejaba por atención, era su primera vez, así que no tenia claro que hacer para calmar ese efecto que poco a poco iba aumentando.
Neji se encontraba maravillado, por la perfección de esos senos, los metía en su boca, turnándolos, y apretando con su índice y pulgar el pezón que quedaba sin atención, Hinata arqueo la espalda inconscientemente, reacciono ante el estímulo, Neji supo entonces que tanto para él y ella solo tocarse no era suficiente.
Bajo el pantalón que aun vestía la hermosa chica, dejando ante su vista una prenda que no pensó que ella usara, el fino y suave encaje lila quedaba maravilloso en ese cuerpo pecaminoso, pero nada le gustaba mas que la idea de ver esa prenda en el suelo, así que sin pedir permiso, la quito, deslizando lentamente por las piernas de la morena, la tomo por los tobillos y empezó a dar pequeños besos, hasta llegar arriba de las rodillas.
Su vista se clavo en la intimidad de Hinata, ella agradeció mentalmente por haber sido obligada por Hanabi a asistir a su cita de depilación la tarde anterior.
Un sobresalto la sacudió al tener la lengua de su adorado primo entre las piernas, justamente sobre su intimidad, abriendo sus pliegues con su musculo bucal, saboreando cada parte, el parecía sorber y degustar extasiado y ella no pudo hacer mas que sostenerse con fuerza de la alfombra. En un arrebato por el momento se dejó llevar y acerco aún más su intimidad al rostro de Neji, él se aseguró de darle lo que quería, dejando que su lengua la penetrara, todo era nuevo y sofocante para Hinata, cuanto más probaba, más necesitaba y si el placer no fuera suficiente, pronto una oleada se desato en la parte baja de su vientre, como una explosión que la hizo gemir, casi en un grito, su cuerpo se sentía extraño, mas aun su centro pues no podía ignorar la humedad que había allí.
Neji disfruto ser el causante de ese orgasmo que provo paciente con su boca, se levantó y la ayuda a ponerse sobre él, sentado en el piso con la espalda pegada a la cama, la dejo caer a ella sobre las rodillas, abriéndolas de par en par, para que sus sexos pudieran rozarse.
El aun estaba vestido, nada le gustaría mas que poseerla allí mismo, pero temía lastimarla.
Hinata continúo besando a Neji, dejando que su desnuda piel se friccionara contra el chico que la sostenía por los glúteos, haciéndola moverse sobre esa dura y palpitante erección que necesitaba ser enterrada en lo más profundo de ella.
—Hinata-sama...— susurro dándose por vencido a sus deseos— Quiero que sea mía...— pidió sobre los labios de la fémina.
Volvió a besarla sin la intención de detenerse de lo que deseaba a continuación, se levanto junto con ella y la coloco sobre la cama, abriéndose espacio entre las delicadas piernas, poco a poco se fue quitando la ropa, ante la vista expectante de la morena, que parecía aterrada, pero firme en continuar.
Hinata tuvo que ahogar un grito con sus manos, en cuanto vio a Neji, despojarse del boxer, dejando ante su vista el orgulloso falo que se pegaba al abdomen del castaño, grande, grueso, imponente, resaltando algunas venas que solo reflejaban orgullo y poderío.
—¡Neji! — exclamo asustada—No va a entrar... es demasiado—
—Si lo hará... ya la he preparado lo suficiente para que pueda tenerlo dentro— respondió con una ladina sonrisa, si ella supiera que aun no lograba el tamaño real, se asustaría mas.
Las conquistas de Neji eran pocas, debido a su muy dotada virilidad, por lo general terminaba lastimando a las mujeres que no soportaban ese tamaño dentro de ellas, por eso debía tener cuidado, estaba casi seguro de que era la primera vez de Hinata, no podría meterlo todo de golpe, tendría que ir con calma.
—¿Dolerá? — pregunto asustada, dudando en si hora correcto terminar de cruzar la línea.
—Solo debe relajarse...— comento al besarla de nuevo, espero un momento a que los besos subieran el calor de la pasión desenfrenada que estaban sintiendo.
Una vez que ella pareció relajarse, Neji continúo tocando su erección, rozándola levemente de arriba abajo, sobre la intimidad de la morena, hasta empezar a empujar lentamente, aquello parecía una batalla, el castaño intentaba ser gentil para no lastimarla, pero estaba costando tanto tener control y no apresurarse a romper esa barrera que en cada empuje hacia estremecer a Hinata.
Hubo una molestia una presión al momento que el himen fue traspasado, ella quiso gritar, pero fue callada en un beso.
—Tan estrecha y deliciosa...— murmuro Neji deteniéndose, a penas logro meter la mitad de su erección y ella ya estaba derramando lágrimas, aun así no lo soltó, se aferro con mas fuerza a los hombros del castaño, decidida a continuar, Neji siguió besándola, para calmarla, una vez que lo consiguió dio inicio a las suaves embestidas que poco a poco fueron tornándose más violentas y profundas. Suficientes para sacar gemidos de dolor y placer de la pequeña boca de la Hyuga.
Continuaron con ese vaivén, Hinata podía jurar que en cada embestida sentía esa erección cada vez más grande.
Al final luego de un rato de besos y estocadas, Neji cayo rendido ante el éxtasis del placer que culmino aquel encuentro que tanto tiempo había deseado.
—¿Esto... esta mal? —pregunto Hinata luego de un rato de estar abrazada al pecho de Neji, sintiendo por primera vez la culpa de sus actos.
¿Qué había hecho?
¿Qué diría su padre si se entera?
Ella estaba prometida... pero ahora yacía desnuda después de una gloriosa entrega en los placeres que su primo le otorgo.
—¿Por qué debería estar mal? Ambos lo disfrutamos... los dos nos queremos, si hay amor, nada más importa—respondió con tanta seguridad que Hinata se convenció de sus palabras.
Neji se puso en pie, para ir a su habitación, al hacerlo se percato de la mancha roja en la sabana, Hinata también lo noto y en seguida coloco la almohada para cubrirla, su rostro se tiño de rojo, estaba avergonzada.
—Lo siento...— se disculpo por inercia, cada vez que se sentía atrapada o avergonzada terminaba por disculparse.
—¿Por qué? Hinata-sama, no debe sentirse cohibida, eso solo es la muestra que yo fui el primero, y el único, porque no pienso dejar que nadie mas se atreva si quiera a ponerle un dedo encima...—
La puerta de la habitación fue golpeada un par de veces, alertando a los jóvenes.
—¿Hinata-sama? — la llamo Ko.
—Estoy vistiéndome, Ko, en un momento salgo— se excusó rápido.
—La cena estará lista en un momento, también vine a informarle que su padre y Hanabi están fuera, regresaran la próxima semana— comentó, haciendo que la sonrisa de Neji se ensanchara.
—Tal parece que me quedare a cuidarla toda una semana, sin descanso...— le susurro a Hinata que tembló ante el roce del aliento en su oído.
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Continuará...
