Minific
Quiero un novio de Regalo
Por Mayra Exitosa
Epílogo
Los silbidos y ladridos interrumpieron el gran beso que se dio de un salto, Candy se ruborizaba porque casi tumba a Albert por las escaleras de la entrada, ella lo aferraba no solo con su beso sino jalando su camisa, logrando así que el beso se hubiera intensificado por la apasionada bienvenida que le había regalado al rubio. -¡Oh Albert! yo… - ¡feliz Cumpleaños preciosa!
La perrita reconocía su moño por lo tanto ahora lo reclamaba y esta les ladraba solicitándolo ya que la estaban persiguiendo por todos lados y con ese moño nadie la molestaba.
Anthony reclamaba a Tom, que si había traído pareja porque estaba bailando con Elizabeth y desde cuando había tanto acercamiento que el ignoraba que estuviera interesado por su prima, a lo que Niel intervenía que si estaba celoso para que trajera novia. Connor se molestaba porque lo había sacado a bailar una pelirroja y terminaba con la pelinegro de Diana y no lo soltaba jalándolo de un lado a otro sin todavía habérsela presentado.
Paty reía al contarle a Stear que en un chat de amigas Candy quería un novio de regalo y que habían pensado Annie y ella decirle a Anthony que se le declarara a Candy, pero había llegado con novia y ahora resultaba que cobraba celos por Elizabeth y Tom no la soltaba, mientras Diana tampoco soltaba al güerito nuevo de mirada malosa, hasta que le devolviera la colorada al suyo.
Archie y Annie entrados en confianza como veían que Candy y su tío se estaban besando estos también se mostraron efusivos haciendo que la señorita Winter los separara, por andar exhibiéndose y antojando a las personas. George la escuchaba se burlaba y luego lo amonestaba a él por no ir a saludarla como era debido y no informarle a ella, que el señor William Andrew ya era novio de la señorita y bien que ella si le informaba a él las cosas que sabía.
Mientras que se decidían hubo un golpe y un sombrerazo, terminando Niel, Tom y Anthony en golpetazos, corriendo William a detenerlos y George a sujetarlos, para tranquilizar y darse cuenta de que Anthony no estaba muy enamorado de Clarissa y no le gustaba los cambios que encontraba en su casa.
La güerita de Clarissa se incomodaba y era consolada por el morenazo de Niel quien le decía que Anthony estaba un poco tenso, Connor se tranquilizaba conversando con Diana y asegurándole que ella lo llevaría a conocer lugares bonitos de por ahí.
Tom terminaba siendo cuidado por Elizabeth quien ahora notaba que al menos el vaquero siempre la respetaba, mientras que Anthony la cambio de buenas a primeras cuando se fue de viaje y de ella se olvidó. Esta fue la fiesta de que los que llegaron sin pareja la obtuvieron y los que llegaron con ella la perdieron y es que Stear y Archie llegaron si pareja y sus novias ya los esperaban, Diana que siempre había querido a Tom y este no se decidía lo acompañaba y de buenas a primeras se quedaba con el güerito mal entonado de Connor.
Anthony estaba muy disgustado porque no sabía que el sentía mucho cariño por Elizabeth y Candy, hasta que las vio en otros brazos.
Albert cambio rescate de mascota por cumpleañera voladora que lo confundió con su regalo y el jamás negó que lo fuera, a tal grado que ya no entregaba el estuche de piedritas, si ella lo aceptaba como regalo estaba mucho más que disfrutándolo, porque ni los ladridos de la "pecas" hicieron que Candy cambiara de opinión o soltara de abrazarlo y mimarlo desde que lo atrapo en las escaleras. El también había llegado sin pareja y tenía ahora una, recomendación general a Lakewood llegue solo porque si viene acompañado puede que le vuelen la pareja, pero si llega usted solo… hasta volando le llega la que más desea.
George se la paso consolando a la señorita Winter y le aseguraba que esos dos no le habían dicho nada, la que le había avisado era la señorita Elroy antes de morir que su sobrino William veía con ojos de amor a la señorita Candy y que si así fuera, ella dejaba en buenas manos a la hija de sus amistades y le pedía que no la dejaran desamparada y le hiciera mencionar esto a su sobrino llegado el caso.
Candy por la mañana le mostraba sus cuarzos rosas, morados, verdes amarillos y azules, resultando que en el bosque tenían una sección de piedras cerca del río y que estaba coleccionándolos, así las gemas que William había comprado las escondía y definitivamente aceptaba declarándose a Candy la noche anterior como el novio que el deseaba ser en cuanto fuera mayor de edad. Candy le aseguraba que, si él no se le declaraba, ella lo haría, así que estuvo excelente tomar el moño y colocárselo, porque definitivamente de todos los regalos que había recibido ese era el que más le gustaba y no había devoluciones, ya si él se negaba, tendrían que arrebatárselo y ni así se los iba a dejar quitar. - ¿estás muy segura Candy? - Completamente.
Anthony le aseguraba a William que lo que deseaba era poner celosas a Elizabeth y a Candy, pero cuando llegó se dio cuenta que a Candy jamás e importó y que a Elizabeth le molestó de tal manera que ahora se la pasaba consintiendo a Tom. Clarissa y Connor tuvieron que regresar a su país, a lo que Diana volvía al ataque para pelearse a Tom, quien al ver a la preciosa pelinegro darle una buena regañada a Elizabeth por aventada y coscolina, fue que ella frente a la colorada le robaba un mega beso al vaquero y le aseguraba que de esos todos serían para él, que ningún güerito desabrido le quitaba su lugar en su corazón.
Elizabeth recibía las rosas de Anthony y este le aseguraba que no deseaba perder su amistad, a lo que la ex colorada ahora pelirroja, le comentaba que nada de amiguitas, que si quería fueran novios, pero que no le aceptaría a ninguna otra monita forastera para darle celos, porque si lo hacía ella se los devolvería con su amigo Tom, con el que se puso de acuerdo para darle una lección. Anthony le dio de besos efusivos y ella más que feliz lo acepto encantada, porque la lección que le dijo Candy había funcionado de maravillas y Tom ahora era muy buen amigo de Niel y de ella.
Stear y Archie formalizaron sus noviazgos, y ahora William le pedía a la señora Winter que cuidara a las dos parejas, mientras que él sin que nadie se diera cuenta, se escapaba al bosque a ver disque piedritas de colores, lo que más le gustaba era besar a su novia voladora, y que la señorita Winter no les hiciera mal tercio, porque Candy estaba aprendiendo a dar besos y el estaba más que dispuesto a mostrarle como darle otros más sin que los vieran o juzgaran, que al cabo ahora eran mayores y desde el cielo, tenían la bendición de la tía Elroy, que ya de por si, fue cupido en sus últimos años, más solo les provocaba querer estar juntos y ella les separaba. Ahora que Candy estaba deseosa de irse con él, nada ni nadie los iba a detener.
FIN
Deseando esta pequeña historia que tenía como idea original comenzar como regalo para Candy y terminar como regalo para Albert
esperando les haya gustado y sea de su entero agrado, muchas gracias pro todos y cada uno de sus comentarios,
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
