El Redentor 777. Nakano fue la primera en sospechar de esto y podemos decir que fue la provocó esto y bueno, hay que decir que Tsubasa y Kudo ya están viviendo la adultez con todo eso jaja.
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RinMakoto. Con todo y presión finalmente Shinonome dijo lo que sentía y Ramón correspondió ese sentimiento y sí, esos dos realmente la viven jaja.
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Sin más, comencemos…
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Shinonome finalmente cedió ante sus sentimientos y ya habían iniciado una relación con Ramón, sin embargo, muchas miradas se volcaron hacia el hondureño el cual había logrado lo que ningún chico pudo.
- ¡Maldonado! – varios chicos se lanzaron al peli negro el cual quedó un poco sorprendido por esto.
- ¿Qué pasa?
- ¡¿Cómo demonios lo hiciste?! – exclamaron varios chicos alrededor del centroamericano - ¿Cómo pudiste conquistar a Shinonome-san?
- ¡Dinos tu secreto!
- Miren, no sé de qué mierda me hablan, simplemente fui yo mismo, pasamos mucho los dos y al final nos enamoramos, nada más – respondió el hondureño yéndose del sitio, aunque los demás chicos solo lo quedaban viendo como el joven que logró conquistar a la más popular de la academia.
Llegando a su salón, como siempre, varios chicos lo miraban de forma celosa por lo que hizo, aunque Joan y Yasmina solo se rieron un poco por la "suerte" de su amigo.
- ¿Te siguen molestando con que como le hiciste?
- No me lo digas, realmente me molesta mucho y ya les dije como mil veces que solo fui yo mismo con Ryo.
- Que bueno que yo estoy feliz con Aoi-Senpai – dijo el peli rosa.
- Bueno, eso es bueno ya que si no le eres fiel te la cortará, ella ya te lo explicó ¿no?
- Aguas, que ahí viene tu novia – el mexicano le dio un codazo pequeño a su amiga hondureño y este solo río un poco cuando Shinonome entró por la puerta y llevaba un pequeño sonrojo.
- Buenos días.
- B-Buenos días – la peli azul se sentaba detrás del centroamericano, aunque esta parecía estar algo tímida por saber que ahora tenía una relación sentimental con el peli negro.
- ¿Por qué tan tímida Ryo?
- B-Bueno, es que muchos chicos me siguen preguntando como es que estamos juntos y me da pena ya que varias chicas también me dijeron exactamente lo mismo.
- Dímelo a mí – unos minutos después, el maestro llegó y la clase comenzó, aunque cuando estas finalizaron y se dio la hora del almuerzo, por lo que cada quien tomó destino con su respectivo grupo o con su pareja.
En el caso del hondureño y la peli azul, como siempre estaban con el grupo comiendo en las gradas de la cancha de futbol mientras algunos chicos jugaban ahí.
- ¿Y cómo amaneció la pareja el día de hoy? – preguntó Iwaki y Aoi solo reía por lo bajo.
- ¿P-Pueden dejar de molestarme? Estamos comiendo.
- Lo siento, pero es que es bastante divertido ver que al final si conseguiste pareja – decía la peli mostaza – es más, gané muchos yenes por eso.
- ¿Por qué?
- Aposté que tendrías pareja antes de que terminara el año y los demás dijeron que no sería así, por lo que al final lo hice – Yoshimi mostró un gran fardo de billetes – gracias Ryo.
- ¡No me uses como amuleto de apuestas!
- Lo importante es que también Ramón, por fin, tiene pareja – dijo Yukio al lado de Kurashiki – imaginar que ninguna hondureña te atraería y tuvo que ser una japonesa la que finalmente te enamorara, de película todo esto.
- No hables cuando sabes que tú y Maiko también traen algo.
- Al final de todo, parece que el amor ha triunfado – dijo Esperanza, aunque luego miró como su amigo mexicano era alejado de ella por su amante peli negra - ¡Kana, no es justo!
- Joan es mi amante, puedo tenerlo conmigo todo el día si quiero – dijo la vicepresidenta del Consejo teniendo a Joan muy pegado a ella.
- Por cierto, ¿Qué dijeron los padres de Shinonome-san cuando se enteraron?
- Hubieran visto su reacción, parecía que se habían ganado la lotería… aunque son ricos – río el hondureño – de hecho, ayer cuando fuimos a su casa…
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Flashback
Ambos chicos se dirigían hacia la mansión de la familia Shinonome y justo cuando llegaron, los recibió el portero el cual notó como venían ambos, con la peli azul tomando del brazo al hondureño.
Sin más, ambos entraron, aunque Ramón insistió en dejarla ahí y él irse a su apartamento.
- ¿Por qué no me acompañas? – preguntó la chica.
- No creo que deba, es que no quiero imaginarme que dirán tus padres cuando sepan de nuestra relación.
- ¿Les tienes miedo?
- No debería, pero es que con el poder económico que tienen también me pueden joder – Ramón solo río un poco nervioso.
- Ramón, al fin y al cabo, terminarán enterándose si no les decimos y es mejor hacerlo, aunque…
- ¿Aunque?
- Mi hermano me molestará mucho después de esto – dijo Shinonome sonrojada a más no poder sabiendo que su hermano mayor se burlaría de ella cuando se enterase.
- Entonces vamos a terminar con esto de una vez – con eso, ambos chicos fueron y entraron a la mansión, sin embargo, no estaban simplemente los padres de Shinonome, también había más personas.
- ¿Eh?
- Hija, Maldonado-kun, que bueno que llegan – dijo la señora Shinonome la cual llegó a recibirlos.
- Mamá, ¿Qué pasa aquí?
- Olvidé decírtelo Ryo, resulta que vendrían todos los miembros de la familia a cenar, tus abuelos, mis hermanos y los de tu padre, tus primos y la novia de Ryuusei también vino. Y qué bueno que viniste Maldonado-kun, me gustaría que nos acompañaras.
- No quisiera causar molestias.
- Vamos, después de todo eres querido por la familia desde que ayudaste a mi hija a no salir lastimada, además de que ella me habla mucho de ti.
- ¡Mamá no le digas eso! – reclamó Shinonome sonrojada la cual solo causó la risa de su novio.
- Vamos hija, solo ven a la mesa, después de todo de suerte dejamos dos sillas libres juntas para que tú y Maldonado-kun se puedan poner.
- Gracias – con eso, ambos solo se miraron – creo que tendremos que decirles sobre lo nuestro en privado.
- Es mejor, no quiero que se enteren los demás en la familia – con eso, los dos llegaron a donde estaban los demás, aunque se extrañaron al ver al hondureño ahí, cosa que llamó la atención de los ahí presentes y preguntaban quién era.
- Comencemos entonces – dijo la señora Shinonome – antes que nada, les quiero presentar a Ramón Maldonado-kun, él es un amigo de Ryo que nos está acompañando.
- Otra cosa que decir de él, fue cuando ayudó a Ryo a evitar salir lastimada, lo curé y realmente eso lo hace un buen hombre – dijo el tío de la peli azul recordando cuando atendió al peli negro.
- Ojalá fuera mi futuro cuñado – dijo el hermano de Shinonome por lo bajo, aunque de igual forma fue escuchado.
- ¿Y es que Ryo aún no tiene pareja? – dijo una de las dos abuelas de la chica la cual solo la sonrojó.
- S-Sobre eso…
- Me siento algo triste honestamente, quisiera ver a mi hija ya con un hombre que yo crea que es alguien que le será fiel y pueda cuidar de ella – decía el señor Shinonome – no solo eso, quisiera que fuera deportista para poder asegurarme que apoyará a Ryo en lo que haga.
- Creo que no nos jodimos Ryo – dijo por lo bajo Ramón.
- Oye hermanita, ¿Cómo van las cosas en el amor contigo? – dijo Ryuusei mirando a Shinonome la cual se sonrojó mucho y veía de reojo a Ramón el cual asintió.
- B-Bueno, sobre eso… y-yo…
- Lo diré yo Ryo – Ramón llamó la atención de los demás familiares de la peli azul, más porque la llamó por su primer nombre sin honoríficos – señor y señora Shinonome, hay algo que debo decirles.
- E-Espera Ramón, dijimos que lo diríamos en privado.
- ¿De qué hablan?
- Resulta que justo hoy… Ryo y yo hemos establecido una relación sentimental – dijo el peli negro el cual solo causó un silencio sepulcral en el sitio, aunque por dentro pensó que la había cagado.
- ¿E-En serio? – dijo el hermano de la chica a lo que ambos asintieron de forma nerviosa, aunque Shinonome estaba que se moría por dentro del miedo.
- Sí, y no me da miedo la decisión que tomé, al final de todo la elegí porque me gustó.
- Maldonado – el señor Shinonome solo se paró frente al moreno el cual, aunque este fuera más pequeño que el señor, este estaba preparado para lo que fuera, pero de la nada miró como este le dio un abrazo de hombre a hombre – bienvenido a la familia.
- ¿Eh?
- ¡No me lo creo! ¡Ryo finalmente tiene novio! ¡Es increíble! – la madre de la peli azul celebraba con sus hermanos y cuñados, lo mismo que sus sobrinos – pensé que Ryo se quedaría soltera y no me daría hijos y que solo Ryuusei lo haría, pero de igual estoy feliz.
- Y aunque no sea japonés, es un buen chico por lo que miro, así que ya es parte de la familia.
- C-Creo que se solucionó todo – dijo Ramón con una gota de sudor en la cabeza, aunque su novia estaba sumamente roja de la vergüenza.
- Que pena… mejor nos hubiéramos esperado a que estuvieran ellos solos, ahora toda mi familia lo sabe.
Luego de unos momentos de felicitaciones por parte de la familia Shinonome hacia el hondureño, este solo las recibió, aunque su novia estaba igual de avergonzada por todo el asunto. Unos minutos después, todos estaban comiendo, aunque los familiares de Shinonome querían saber un poco más sobre el peli negro.
- ¿Y eres extranjero?
- Sí, soy de Honduras, un país pequeño de América, vine aquí a Japón porque me interesó la cultura de aquí, además de ver las raíces de mis hermanas mayores.
- ¿Por qué de tus hermanas mayores?
- Contarlo es algo raro, pero es que mi padre estuvo anteriormente casado con una japonesa y tuvieron 3 hijas, luego de eso ella falleció en un accidente y mi padre quedó solo con las niñas. Al tiempo conoció a mi madre y lo aceptó a pesar de tener 3 hijas y bueno, con el tiempo nací yo y mis hermanos menores.
- Que cosas de la vida, parece que vas por el mismo camino de tu padre – dijo uno de los abuelos de la joven peli azul.
- No lo sé, realmente creo que pueda pasar eso – Ramón miró a Shinonome – no sé porque, pero no me gustó alguna chica de mi país natal hasta que conocí a Ryo, realmente no entiendo eso. Creo que por eso es que dicen que no elegimos de quien enamorarnos.
- Así es, al menos has visto en mi hija el amor, y dinos Ryo, ¿Por qué te enamoraste?
- B-Bueno, no es como que tuviera una historia interesante, aunque nos lleváramos mal al inicio, con el tiempo vi que no era un mal chico, que de hecho se preocupaba por mí y más por su modo de ser que es muy diferente a la de los japoneses, por lo que poco a poco me terminó gustando y bueno… al final de todo fue correspondida.
- Al menos puedo decir que Ryo queda en buenas manos, porque al final de todo si un chico es capaz de salir lastimado por querer ayudar a una chica, es alguien que se sabe que protegerá a su amada.
- Y en cuanto a físico, ¿Qué te gustó de ella?
- Bueno, tengo que decir que Ryo es linda físicamente, su cabello largo y azul, su cuerpo atlético.
- Si te casaras con ella, ¿Por qué lo harías?
- Siendo sincero suegro… es que Ryo tiene un buen trasero – dijo el hondureño causando muchas risas entre todos, aunque con su novia no fue tanto ya que se puso roja por eso.
- ¿Por qué se ríen? ¡¿No deberían estar molestos?! – reclamó la peli azul mirando a sus padres.
- Lo siento hija, pero es que tu madre sabe algo que le dije hace muchos años a mis suegros – el señor Shinonome miró a los padres de su esposa – resulta que esas mismas palabras fueron las que le dije a mis suegros cuando me preguntaron porque me casaría con su hija y les dije "siendo sincero señor, tiene un buen trasero".
- Que cosas ¿no? – empezaron a reír todos, aunque para Shinonome era algo horrible que la avergonzaran.
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Fin Flashback
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- ¡¿En serio dijo eso?! – preguntaron varios riendo de forma escandalosa y es que la historia fue bastante divertida.
- Sinceridad ante todo.
- Dios… eso fue más gracioso que cuando vimos el vídeo de Arihara-san y Miyamoto-san teniendo relaciones – cuando Nakano mencionó esto, todos empezaron a reír más fuerte, aunque los dos mencionados quedaron sonrojados y no podían hablar de los avergonzados que están – en serio Arihara-san, usa protección.
- P-Pero es que hacerlo sin preservativo es mejor y como Kudo-kun a veces se la pasa solo en su casa cuando sus padres y su hermana salen que… bueno… le digo que nunca use uno, es que odio el sexo con protección, prefiero hacerlo sin nada de condones.
- Me haces sentir orgullosa Tsubasa-chan, aunque solo lo uso cuando no estoy en mis días seguros – dijo Honjou.
- Dios, que idiota es esta tía – habló Esperanza.
- Bueno, al final de todo si tienes un buen trasero Ryo – dijo Ramón riendo un poco.
- C-Cállate.
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Continuará…
