Los personajes no me perteneces, si no a Gorila senpai, Hideaki sorachi, tampoco la imagen de portada, esa pertenece a su respectivo dueñolo único que me pertenece es la historia.

Aclaraciones:

Universo alterno

Cursiva: recuerdos anteriores,pensamientos.

—: diálogos

La personalidad de los personajes puede contener Out of Character (OoC): fuera del personaje .

Ojo: los ojos de Gintoki en el anime son rojo, mientras que en el manga son azules, en este fic el color de ojos de Gin serán azules.

Beteado por Cris AH ShiawaseDay

¡LEER BAJO SU PROPIO RIESGO,NO ME HAGO RESPONSABLE , CONTIENE SAD!


Con mucho cariño para : LostNeko120,Any-chan15, Wawit E.V, melgamonster,Gabyru07,lusan gaiden, SaraRTR, Liraz , tamago to gohan-aru

¡Gracias por comentar!

este capítulo está dedicado a todas ustedes


Siete años atrás…

— ¿Te gustaría tener hijo? — aquella pregunta fue sorpresiva.

— ¿Acaso es una propuesta? — Respondió con otra pregunta Gintoki mientras arqueaba la ceja— ¿o solo quieres mi colágeno? O tal vez, ¿quieres ser mi Sugar Mommy? — bromeo el hombre, la jovencita de veinticinco años soltó una carcajada, sabía que estaba de moda lo referente a las relaciones con diferencia de edad notable, sobre todo cuando había una mujer diez o veinte años más joven que su pareja.

—No, solo me gustaría saber qué piensas sobre tener hijos, a mi edad ya debía estar casada y con hijos, pero…— soltó una risa— parece ser que no será el caso, ya ves, fui abandonada meses antes de mi boda, lo peor es que… sabía que era un error desde un principio, no debí aceptarlo— se lamentó la joven veinteañera— pero no pude, simplemente no pude, siempre estuve enamorada de él.

Gintoki le dio un sorbo a su bebida, mira a la pelirroja lamentarse por segunda vez en la noche, él quería evadir cualquier pregunta con lo referente a un hijo o su familia, solo oírlo le traía recuerdos de su infancia, recuerdos mezclados entre alegría y tristeza, algunos hasta amargos.

— No deseo tener hijos— respondió, sacando a la jovencita de sus divagaciones, para él no era algo difícil de pensar, Gintoki lo había decidido desde hacía un tiempo, no quería y deseaba tener hijos, no se veía capaz de asumir tal responsabilidad, sobre todo lo que conllevaba ser padre de familia, mucho menos quería ser como él.

Más de una vez pensó en hacerse la vasectomía, pero era demasiado joven, además tenía miedo de que lo dejaran impotente, no era cualquier cosa, su miembro estaba en juego, sin mencionar el miedo que tenía a las inyecciones.

—Pensé que no responderías, mucho menos que fueras tan contundente con tú no, la mayoría de los hombres, o más bien los que conozco siempre me decían que sí, que desean ser padres en un futuro no muy lejano— hubo nostalgia en sus palabras, no pudo evitar recordar cuando su prometido le dijo que apenas se casaran tendrían muchos hijos— no pensé que le tuvieras miedo a la paternidad —Bromeo la joven de ojos verdes, Gintoki no respondió, Kouka miro su bebida, quizá no llevaba mucho tiempo de conocerse, pero la joven pelirroja pensaba que Gin podría ser un buen padre, quizá algo infantil y torpe, pero no creía que fuera malo, pese a ser un coqueto, en ningún momento se le había insinuado de manera sexual tras ese primer encuentro— yo creo que serías un excelente padre o al menos uno gracioso— musito Kouka dulcemente, Gintoki le sonrió, sin embargo su sonrisa carecía de gracia alguna, era más bien amarga.

—Sé que soy genial, pero no deseo dejar mis semillas en este mundo, ya es suficiente con los niños no deseados sobrepoblando el planeta.

—Gintoki…— tenía un buen punto, pero incluso para adoptar tenía que cumplir ciertos requisitos, como por ejemplo estar casada, tener una casa propia y ganar bien.

—Pero siendo sincero, creo que no soy responsable y no creo serlo en un futuro, además no quiero que mi hijo pase lo mismo como yo.

— ¿A qué te refieres? — Gintoki no solía hablar sobre su situación familiar, era algo demasiado privado.

—No deseo ser como mi…— las palabras no salieron, nunca lo había llamado de aquella manera, no es que Gin fuera rencoroso o al menos eso creía. Sin embargo, tras saber la verdad, todo cambio, incluso el sentimiento que albergaba hacia el hombre que le dio parte de sus genes— donador de esperma— Kouka soltó una risa, un poco avergonzada miro al peli plata, este simplemente negó con la cabeza.

—No hay mejor nombre para un hombre que no te crío de niño— dijo amargamente— supongo que es más fácil pensar que no terminare siendo un mal padre y odiado por un ser que no pidió venir al mundo.

—Creo que los errores de los padres no deben afectar en uno, te lo dice alguien que nunca supo quién fue su padre.

—Yo hubiera deseado no saberlo.

— ¿Quieres hablar de ello? — Gintoki se negó en un principio, no obstante las palabras comenzaron a fluir de sus labios, quizá era porque Kouka tenía ese aire maternal y de confianza que se le había más fácil hablar, le recordó a su madre y no es que el tuviera complejo de Edipo, amaba a su madre, esa mujer que siempre velo por el bienestar de él y Kin, las largas horas que trabajaba para darle lo mejor, mientras que su "donador de esperma" vivía una vida sin preocupaciones.

Kouka permaneció callada, mientras Gintoki le habla sobre su disfuncional familia, de cómo hacía tiempo no hablaba con su hermano y el resentimiento que le tenía a su padre. Aquella conversación quedaría grabada en las memorias de Kouka, que meses más tarde recordaría tras mirar una prueba de embarazo entre sus manos.

¿Qué debería hacer? Tenía que pensarlo muy bien, no era como elegir un animalito y ya, un hijo era para toda la vida, dependería de ella durante los primeros 18 años de vida, pensó en su futuro y el de Gintoki.

"No quiero tener hijos" su voz resonó en su cabeza, Kouka jugueteaba con aquella prueba, tenía sospechas, había tenido un retraso, aunque era algo común, pero no los extraños antojos de tomar leche de fresa y comida picante.

—Hermana— la voz de Mutsu la saco de su ensueño. — ¿Estas bien? — Mutsu no era tonta, miro a su hermana, se veía preocupada, la prueba de embarazo resulto positiva.

—Todo estará bien— sonrió la joven desviando la vista hacia la ventana. — no hay nada que preocuparse.

No deseo ser padre— vino nuevamente a su mente la voz de aquel jovencito que tuvo la confianza de abrir su corazón hacia ella— no deseo ser como mi donador de esperma…

Ella era mayor que él, Gintoki apenas estaba empezando a vivir, apenas estaba terminando la preparatoria y ella, aunque tenía un trabajo estable, tenía una hermana que dependía económicamente de ella y ahora iba a tener un hijo, uno que necesitaría muchas cosas.

No era fácil de asimilar, siempre pensó que se casaría antes de formar una familia, durante algún tiempo pensó que Kankou sería el padre de sus hijos y no un jovencito que tuvo la fortuna de conocer meses atrás.

Todo esto se salía de sus planes, tenía algo de miedo, ser madre soltera no sería fácil, sobre todo en la sociedad tradicional en la que vivía. Sin embargo, pese a todo, una pequeña sonrisa se asomó entre sus labios.

Un hijo.

De pronto sus miedos quedaron de lados, pensó en su hijo, en el pequeño ser que no pidió nacer y que ahora estaba formado parte de su cuerpo, toco por inercia su vientre, no estaba abultado, no había indicio alguno que estuviera embarazada, pero lo estaba, un nuevo ser crecía dentro de ella.

—Al parecer, tendré que asumir completamente mi responsabilidad—musito para sí misma— me pregunto si te parecerás a mi o serás igual a tu padre...

Capítulo 2.- ¿Ser responsable?... ¡Ojalá fuera un niño de nuevo!

Gintoki se quedó un largo rato sentado en esa banca de hospital, hacia un tiempo que Kankou se había ido a realizar los trámites correspondientes al funeral, no había podido intercambiar palabras coherentes, el hombre de peluquín simplemente le había dicho donde sería el funeral, que deseaba hablar con él más tarde, su supuesta hija se había ido con la tal "Mutsu".

Entonces ¿Por qué seguía ahí? No sabía la respuesta, no era fácil asimilar que tenía una hija de una vieja amiga y que esta al mismo tiempo muriera, ¿era como esas novelas extranjeras que veía a las nueve? ¡Pero esto no era una novela! Era la vida real y él ¡era padre de una niña de cinco años!

¿Qué tan jodida podría ser su día? Ni siquiera era medio día y ya era padre una niña.

Mierda.

¿Y ahora qué haría? Acaso aquel hombre quería… ¿Qué él se hiciera cargo de la niña? O quizás ¿pedir una pensión alimenticia?

Doblemente mierda, sabía que no debía abrir la puerta esa mañana, quizá si no se hubiera levantado, ahora estaría en Pachinko tomando junto con Madao, viviendo una vida sin preocupaciones, pero ahora ¿Qué debía hacer?

"Es tu hija", la voz de Kouka resonó en su cabeza.

Debería marcarle a su hermano y pedir ayuda, entre los dos, Kin siempre fue el más listo o al menos la voz de la razón, pero que le diría "Hola, hermano, ya sé que no te hablo desde hace meses pero ¿adivina qué? Eres tío de una niña que ni siquiera conozco, por favor ayúdame a como no pagar una pensión alimenticia, ¿crees que me metan a la cárcel sino pago? Hablando de pago, ¿me puedes prestar dinero?", seguramente su hermano le colgaría antes de siquiera terminar la llamada, después de todo, a él solo le marcaba escasamente unas dos o tres veces al año para felicitar por su cumpleaños y para año nuevo, sus llamadas eran demasiado cortas, no podía culparlo, ya que fue por culpa de Gintoki y su odio a su "padre" la principal razón de su distanciamiento, aun podía recordar la conversación que tuvo con su hermano años atrás.

"¡Ya no eres mi hermano! Lo has elegido a él, a ese bastardo que nos abandonó, no deseo tener ninguna relación con ustedes dos"

"Gin, siempre pensé que era un idiota, pero ahora te superaste".

"¡Cállate maldito traidor!"

"Siendo el mayor, debería ser más razonable, ya no eres un niño chiquito"

"¿Llamas razonable quedarte con él? aun sabiendo lo que mamá sufrió".

"Ella lo perdono".

"Pero yo no, él nos mintió y ahora espera que le llame 'padre' a ese donador de esperma"

"Gintoki"

Después de aquella pelea, Gin y Kin no volvieron a ser tan unidos como lo eran de niños, en ese momento el peli plata deseaba que su relación con su hermano gemelo no hubiera cambiado nada, pero Gin aún se sentía herido por la decisión de su hermano respecto a ese individuo al que llamaba "Padre".

Tal vez si fue algo infantil, pero… no por eso iba a perdonar a ese sujeto.

Kagura no comprendía lo que estaba pasado, no entendía las palabras que decía su tía con respecto a que su mami se había ido, ella la había visto durmiendo en el cuarto del hospital ¿Cómo podía decir que ya se había ido? Si su mami seguía ahí.

Escucho a las enfermeras hablando sobre su mami, ellas dijeron que "murió", pero que significaba exactamente aquellas palabras, recordó vagamente cuando su conejito enfermo y su mami lo llevo al veterinario.

No te preocupes, Kagura-chan, Bunny ya no sufre, se quedó dormido, ya no siente dolor— musito dulcemente su madre.

¿Pelo poque? — Pregunto con ojos llorosos— bunny ela mi mejol amigo.

Lo sé, mi niña, pero…el doctor dijo que era lo mejor, no estés triste, él ahora esta con su mami en el cielo.

¡No! No quielo que se vaya.

Mi Gura-chan—Kouka limpio el rostro de su hija, la abrazo dulcemente, Kagura sintió rápidamente la calidez que su madre emendaba— lo siento mucho, cuando seas un poco más grande lo entenderás, mi corazón— después de eso, su mami le costuro una especie de gato (aunque tenía más forma de un perro blanco), lo hizo con tanto amor y cariño, era el peluche favorito de Kagura, al cual nombro Sadaharu, le dijo que ese peluche jamás se iría como lo hizo bunny, desde entonces Sadaharu se convirtió en su fiel amigo.

Nunca entendió lo que su mami le dijo, solo que jamás volvió a ver a su conejito.

Kagura regreso del hospital junto con sus tíos, su tía Mutsu estuvo callada todo el trayecto a casa, se veía cansada, su hermano Kamui no dejaba de susurrarle palabras que ella no entendía, su tía que solía abrazarla y llenarla de besos, ahora se veía más seria de lo que era, miro a su hermano Kamui hablando con la servidumbre.

Kamui Yato era el medio hermano de Umibouzu, era un adolescente de diecisiete años, Kagura solía decirle "hermano" debido a que su tío, se comportaba más como un niño maldoso que un adulto responsable, sin mencionar que era el único que jugaba con ella, para la pequeña gura, Kamui era su ejemplo a seguir, lo admiraba porque era muy fuerte, además le compraba todo lo que pedía, desde juguetes hasta dulces y comida chatarra.

El joven pelirrojo se giró para ver a su sobrina, Kamui, el rebelde, malicioso y vago adolescente, lucía como otra persona, desde que su hermano hablo con él y vio como Mutsu colapso de los nervios, su actitud e incluso su rostro cambio, se llevó a Kagura hacia su habitación, era el único cuerdo en ese momento.

—Kagura-chan, necesito pedirte un favor…

Fue una mala idea, pensó Gintoki al momento de llegar al funeral y verse rodeado por tantos invitados. Gin sabía que no debía ir, pero no puedo evitarlo, recordó las largas horas que solía platicar con esa mujer, su relación fue fugaz, no había palabras como te amo o alguna que expresaráamor, era más bien una linda amistad que se formó entre ellos, Kouka no lo amaba y el solo la veía como una amiga.

Si bien su relación paso a lo carnal, fue simplemente por el deseo sexual, él sabía que esa jovencita buscaba desesperadamente olvidarse de su prometido y él, aunque sonara algo cruel, también buscaba olvidarse de su recién rechazo, si las cosas se hubieran dado de diferente forma, quizá tal vez su relación hubiera pasado a ser algo más que una simple amistad, pero él hubiera no existe y Gin debía dejar descansarla en paz, además todavía tenía un asunto urgente que hablar con el hombre del peluquín, no fue difícil encontrarlo entre tantos invitados, era el único que estaba recibiendo las condolencias de los invitados, se veía más grande de lo que recordaba, era como si su rostro hubiera envejecido en tan solo unas horas.

Kankou no tardó en darse cuenta de su presencia, ambos tenían que hablar, pero no era el tiempo ni el momento, no tenía cabeza para hablar sobre un tema tan delicado como lo era su hija y posiblemente la patria protestad de esta, el hombre del peluquín le había jurado a su esposa que siempre velaría por su hija, haría lo imposible por tener la custodia total de Kagura, no importaba si no llevaba su sangre, Kagura era y siempre sería su hija.

A unos metros de él, su cuñada Mutsu permanecía a lado del féretro, estaba pálida y con los ojos hinchados, ya no lloraba, pero seguía estando parada, mirando el cuerpo inerte de su hermana, no deseaba separarse de ella, Kouka era lo único que tenía, desde que su madre falleció a una temprana edad, Kouka se hizo cargo de su pequeña hermana, no importa lo distinta que era, ellas siempre fueron unidas, siempre juntas en las buenas y en las malas.

La pérdida de su mamá las unió más, ni que decir cuando Kouka se embarazo, Mutsu aún tenían resentimiento por el hombre que la había dejado sola con Kagura pero aun así, había hecho lo imposible por ayudar a su hermana y sobrina, siempre estuvieron juntas, incluso cuando le dijo sobre su enfermedad.

Mutsu aún recordaba como su hermana la miro y le dijo que todo estaría bien, pero no fue así, la enfermedad se desarrolló rápidamente, poco a poco su hermana comenzó a marchitarse y ella sin poder evitarlo, vio cómo su hermana comenzaba a sufrir por aquella horrible enfermedad, la vio llenarse de moretones por el medicamento que le era inyectado, después su cabello comenzó a caer debido a la quimioterapia, sus ojos poco a poco se fueron apagado, era una hermosa flor que poco a poco se marchito.

Gin dudo un momento si debía acercarse para darle el pésame, si bien no los conocía, creía que sería correcto de su parte presentar sus respetos. Sin embargo, no tuvo el valor, no es que tuviera miedo, es solo que verse rodeado de tantas personas le trajo amargos recuerdos, decidió salir un momento a tomar aire, quizá cuando regresara, ya no hubiera tantos invitados.

Empezó a caminar por el extenso jardín, no fue hasta que un sonido atrajo su atención, era un leve sollozo, pensó que era algún perro o gato que habían amarrado con eso del funeral, se acercó a ver que podía hacer, vaya que fue su sorpresa al darse cuenta de que no era ningún animalito, sino su pequeña hija.

¿Hija?

Se sentía raro pensar en ella de esa manera, Gintoki se sintió incomodo, que podía hacer o decir, ¿Debería solo ignorarla e irse? Pensó a la mira como la niña estaba sentada en el piso, mientras varias lágrimas caían por su rostro. Pero no lo hizo, Gintoki se sintió identificado al ver a esa niña no mayor de 6 años llorando.

Kagura se encontraba sentada cerca de los arbustos, lucia como un pequeño conejo intentado esconderse, traía puesto un vestido negro, entre sus manos llevaba un viejo perrito que su madre le había regalado tiempo atrás, su rostro estaba rojo de tanto llorar, sus ojos hinchados, le dolía la garganta, no entendía que estaba pasado, solo que no podía ir al "funeral", debía quedarse en su cuarto hasta que su papi la fuera a buscar, según le dijo el tío Kamui.

"—Kagura-chan, necesito pedirte un favor…

¿Cuál hermalo?

Sé que no lo entenderás, aun eres pequeña para comprenderlo, pero necesito que te quedes en tu habitación, una sirvienta se quedara contigo, te llevara todo lo que desees, mi pequeña Gura-chan.

¿Polque, hermano? ¿Dónde está mami? ¿quielo ver a mami? —musito, aferrándose a su pequeño peluche.

Kamui le sonrió con tristeza, se agacho hasta llegar a su altura, acaricio su cabeza con ternura.

Mi Kagura-chan, en un rato más vendrá tu padre y te explicará todo, se paciente… no puedes bajar …al funeral, aun eres pequeña para entenderlo.

Pelo... pontro cumplile seis años, ya soy glande, Kagura es una niña glande— musito con los ojos llenos de lágrimas—hemalno, quielo a mami— Repitió— ¿Dónde está tía Mutsu y papi? Hemaldo.

Lo siento, Kagura-chan— musito besando su coronilla —no salgas, quédate aquí, viendo Netflix y comiendo golosinas, el hermano Kamui se hará cargo de todo—le sonrió con cierta melancolía".

Después de eso, Kagura prácticamente se quedó encerrada en su habitación, junto con una sirvienta que cumplía todo lo que le pedía, durante un rato la niña no hizo más que hacer berrinche, exigiendo ver a su mami, incluso tiro sus juguetes y la comida que le habían llevado, la sirvienta que no era muy paciente ni cariñosa con ella la ignoro, la pequeña Gura lo único que deseaba en ese momento era ver a su mami. Se sentía sola, no había nadie que pudiera darle consuelo, nadie se percató que la más afectada era ella.

Apenas salió la sirvienta por algo de comida, Kagura aprovecho que no cerro con llave, la pequeña niña salió corriendo, con cuidado y sin que nadie la viera bajo las escaleras, su casa era de dos pisos, con más de diez habitaciones. Sin que nadie se diera cuenta llego a la sala principal, fue entonces cuando se vio rodeada de muchas personas vestidas de negro, eso le causo mucho miedo, más al ver como su tía Mutsu lloraba abrazada a una especie de caja, la pequeña Kagura huyo despavorida del lugar, corrió al único lugar donde se sentía segura, el jardín en donde solía jugar con su mami antes de que enfermara gravemente.

Se escondió entre los arbustos, intento guardar silencio para que nadie la viera, pero no pudo evitar comenzar a llorar nuevamente, el único que la consolaba en ese momento era su perrito de peluche, estaba sola y a nadie le importaba.

—No deberías estar aquí—Kagura se sobresaltó al escuchar su voz— tú familia debe estar preocupada por ti, hay mucha gente extraña por aquí— fue raro para Gin decir aquello, él también era un extraño. Kagura giro su rostro, Sakata sintió como la sangre se le subía, sus ojos azules eran idénticos a los suyos, era como verse a sí mismo, la pequeña niña rápidamente lo identifico como el sujeto de esa mañana.

—No es velda—musito— papi no me está buscando, él esta con mami— la niña bajo su rostro— tío Kamui dice que no debo salir de mi cualto, nadie quile que Kagura esté cerca de mami, pero yo quiero verla— hablo en tercera persona, para el veinteañero no pasó desapercibido que la niña aun no hablaba del todo claro, sobre todo que no pronunciaba bien ciertas palabras, aun así comprendió lo que decía, ciertamente entendía que su "hija" fuera ignorada en ese momento, no era fácil perder a un ser querido.

—Eres pequeña para comprenderlo.

— ¿Qué quieles decir? — la niña arrugo su frente, Gintoki no lo quería admitir, pero esa actitud se le hacía familiar—Yo soy una niña galde, Kagura sabe todo.

—Eh, si bueno— Gintoki empezó a rascarse la cabeza, no era muy maduro que se peleara con una niña, tampoco contradecirla, o eso le explico su amigo Katsura.

"Nunca le lleves la contraria a un niño, ellos siempre tiene la razón, sino pregúntale a mi pequeño Eli", no es como si Gin le hiciera mucho caso a Katsura, después de todo el papá luchón de su amigo no era muy confiable.

— ¡Tú tamlien piensas que Kagura es una tonta! — Chillo enojada la niña, sacándolo de sus pensamientos— ¡NO ES ASI! — gruño la niña. —prolto cumpliré seis años, ¡ya soy galde! — argumento la niña.

—No dije que fueras una tonta y cumplir seis años no te hace grande.

— ¡Soy galde!

—No quiero pelear— el hombre alzo las manos en son de paz— porque no te calmas y hablamos, no creo que a tu mami le hubiera gustado verte llorar.

— ¡Tú qué sabes! — la niña tenía razón, pensó Gin, aun así, no era bueno que esa niña se la pasara llorando todo el día.

—Lo sé porque conocí a tu madre, por favor deja de llorar.

— ¡No quiero! — Respondió rápidamente la niña— yo solo qlielo…ver a mi mami – repitió esas palabras, era tan difícil para los adultos comprenderla, pensó Kagura.

No era fácil para una niña tan pequeña asimilar que su madre estaba muerta y Gin creía que jamás lo haría.

—No llores, mira, si dejas de llorar te daré una paleta.

— ¡No quielo! — Reprocho enojada la niña, como si pudiera comprarla tan fácil ¡ja!, Kagura estaba enojada y dolida, no había nada con que comprarla, excepto tal vez ver a su madre— te dije que Kagura quiele ver a su mami, quielo a mi mami— gruño más fuerte— quielo vela, quielo… quielo que me abace, que me diga que me ama, que me cuelte cueltos, quielo a mami, quiero mamááááááá. —Cada vez el llanto se hacía insoportable, no sabía qué hacer para calmar a esa niña. —Mamáááá, mamiiii…

— ¡Tú mamá! — En un arrebato, Gintoki empezó hablar sin pensar— ella…—Kagura rápidamente calmo su llanto, lo miro con sus ojos llenos de lágrimas, esperando que siguiera hablando.

¿Qué le podía decir? "No llores, tu madre ahora vive en el cielo, algún día te reencontraras con ella ", ¿sería lo correcto mentir a un niño? Él no creía en la vida después de la muerte, pero quizá era mejor una dulce mentira a ver la realidad de las cosas, se debatió en un leve momento.

—Ella ya no está sufriendo— Y era verdad, Gin no podía imaginar lo doloroso que era para Kouka estar mostrada en una cama, sintiendo dolor a cada rato y ver como su familia sufría sin que ellos pudieran hacer algo — ahora descansa en otro lugar.

— ¡No quelo que descalse el oto lugal! Quielo que mi mami este aquí conmilgo— Gintoki ya no sabía que decir.

—Ella… no puede…regresar.

— ¿Pol qué?

— ¿Acaso tú padre o tu tía no te hablaron de ello?

—Papi solo dijo que fuera una niña buena e hiciera caso a mis tíos, tía solo dijo que mami se fue con abuelita, que estaba en un lugal mejor y… que ya no volvelia a verla, pero yo no quielo que se vaya, no quielo que muela— Gintoki no se había percatado en qué momento aquella niña se había acercado a él, no fue hasta que sintió como sus pequeños bracitos lo rodeaban.

Quizá era la sangre o simplemente una simple casualidad, pero en ese instante, la pequeña niña de escasos cinco años solo buscaba consuelo, necesitaba sentir la calidez de unos brazos, alguien que la reconfortara, eso entendió aquel hombre, fue en ese instante como si el tiempo hubiera retrocedido, su mente trajo aquel recuerdo que él había sepultado hace tiempo.

Lo lamento —musito. Gintoki y Kin miraron aquel hombre que era su modelo a seguir, Gin quien siempre fue el más duro, se derrumbó al sentir como esos cálidos brazos lo rodeaban, no fue el único, su pequeño hermano también se rompió— Ella se encuentra en un mejor lugar, recuerden que esto solo es un simple "hasta luego", siempre he creído que algún día, todo nos volveremos a reencontrar en otro lugar. — en ese momento, sus palabras sonaron mágicas y realmente Gintoki creía que se harían realidad, pero el tiempo paso y él creció, esa dulce mentira ya no era tan dulce sino amarga, siempre lo era desde que supo "la verdad"

Gin miro a su hija, entendía su dolor, el hombre de ojos azulados correspondió aquel torpe abrazo, una nueva sensación lo invadió, un extraño cosquilleo inundo su cuerpo, esa pequeña niña, se veía tan frágil entre sus brazos, verla llorar le provocaba una incomodidad, no deseaba verla así.

—Se lo que se siente— musito el hombre—también me dolió cuando mi madre murió, ella era el sol de mi vida, me gustaba verla sonreír, amaba sentir sus brazos y besos en mi mejilla…— la pequeña niña no entendía bien a que se refería aquel hombre, pero sus ojos, se veía triste—Ella murió cuando yo era un poco más grande que tú, en un accidente, tampoco entendía muy bien que significaba morir, lo único que puedo decirte es que al menos ya no le duele nada—eso fue lo que le dijeron los doctores, Gin aún recuerda el rostro de su madre conectado aquellas maquinas—tu madre sentía mucho dolor…pero ahora, ya no siente dolor alguno, sé que ella te amaba con todo su corazón y estoy seguro que no le hubiera gustado verte llorar, ¿o me equivoco? — Kagura negó con la cabeza, recordó cómo su mami siempre parecía fuerte, después de sus idas y venidas del hospital, ella lucia cansada pero siempre le sonreirá, nunca la veía quejarse, al menos cuando estaba con Kagura.

Kouka nunca se quejó frente a su hija, sin embargo, en varias ocasiones sin que ella lo supiera, Kagura la escucho quejarse, la vio romperse mientras ella fingía dormir, a veces solía espiar por la puerta cuando su mami hablaba con su papi de lo doloroso que era todo eso, la pequeña no decía nada para no preocupar a su madre, no le gustaba verla llorar o disculparse por su culpa.

Si bien era una niña, Kagura sabía que las cosas no estaban bien.

—Mamá también sufia—hablo niña— ella no me lo decía pelo escuchaba como susulaba a mi papi, despuel de que velia del hospital, mi hermalo Kamui decía que mami era muy fuerte y que yo no delia llolar, que mami solo estala pasalo pol etapas difíciles y que pronlo se recupelalía, pero... ahola me dice que se ha ido, no lo entienlo, yo la vi ahí, acostala ¿polque dice que se ha ido,polque? — Pregunto Kagura con lágrimas en sus ojos—No quielo que se vaya, promelo poltalme bien, promelo comel mis verdulas, pelo quielo que ella legrese, quielo que mi mami este conmigo, quielo que me ablace por las noches, prometo no pedirle que me cuente plometo... —la niña dejos salir su dolor.

Gintoki lo único que pudo ser fue quedarse a su lado, no sabía que decir, tampoco creía que sus palabras le darían consuelo, por más que le explicara, quizás Kagura no entendería hasta después de unos años, lo uno que pudo ser en ese momento, fue ser su pañuelo de lágrimas, secar cada una de ellas y darle un reconfortante abrazo… o eso era lo que un padre debía hacer…

Dicen que el ser humano es egoísta por naturaleza, que siempre se piensa en uno antes que en los demás, eso mismo paso con Mutsu y Kankou en ese momento, ambos se sumieron en su propio dolor, sin importar que una personita lo estaba pasando peor y sin tener el consuelo de ninguno de ellos, pensaron que al ser tan joven Kagura no entendería lo que estaba pasado.

Era mejor no golpearla con la dura realidad, siendo una niña tal vez no entendería lo que decía, quizá no lo sentiría tanto debido a que Kouka estuvo internada los últimos meses, pero ¿qué harían si la dejaban ver el cuerpo frío de su madre? ¿No sería un trauma para ella ver a su madre muerta en el ataúd? Para luego ser cremada y llevar sus cenizas a un nicho, por esta misma razón Kagura permaneció encerrada en su habitación, creyeron que era mejor encerrarla en una burbuja de cristal, eso hasta que Kagura desapareció.

El miedo se apodero de ellos, rápidamente la buscaron por toda la casa, hasta que la encontraron cerca del jardín, una escena inusual se estaba formando delante de ellos, era como si la sangre llamara, Kagura era abrazada por su "padre", quien torpemente intentaba consolar su pobre corazón, el remordimiento llego tan rápido como el miedo mismo.

Tanto Mutsu como Kankou sabía que nada sería igual, la vida de ellos cuatro estaba a punto de cambiar. La cuestión era ¿Qué estaban dispuesto a dar? O mejor dicho ¿Qué estaban dispuesto hacer para que nada cambiara en sus vidas?

Continuara…


Hablando del fic: Kagura no habla muy bien, algunas pronunciaciones no le sale, debido a su edad, por lo que a veces no se entiende lo que dicen, es normal ya que los niños a esa edad apenas están adquiriendo el lenguaje, algunos niños tiene mejor lenguaje debido a que desde bebé fueron llevado a la guardería, esto estimula a que ellos adquieran el lenguaje a base de interacciones con otros niños, a diferencia de los niños que son enviados a las escuelas a los 3 años o 4, esto lo tomo con base a mis dos sobrinos.

Para los niños a esa edad no entiende del todo lo que significa morir, puede que lo vayan asimilando poco a poco pero no es como si entendieran, esto debido a que no cuenta con la madurez, esto también lo tome de mis sobrinos, tras el fallecimiento de mi papá, ellos no entendieron al momento.

Gin tiene problemas familiares, mas adelante se verán.

Y si :) Gin tiene un hermano, siendo Gintoki el mayor.


Notas del autor:

¿Hay alguien que siga esperando este fic? uwu hoy es el cumple de mi vago favorito y como mejor que festejar su cumpleaños con una actualización de lecciones de vida.

Hola, hasta a mi me da vergüenza actualizar después de casi 3 años, lo lamento mucho, no hay excusa ni pretexto que pueda decir. Lamento si la escritura cambio en estos tres últimos años.

Se siente tan raro actualizar después de tanto tiempo, sinceramente me siento algo ajena al fandom, como algunos saben, estuve alejado en estos últimos meses por cuestiones personales, quizá algunos no lo saben pero perdí a mi padre hace casi 10 meses, ha sido duro seguir adelante, pero al menos estoy mejor a los primeros meses donde la depresión era terrible, todavía tengo días malos, donde el insomnio y la ansiedad no me dejan, son pocas veces, mayormente estoy mas tranquila, creo que el apoyo de mi familia ha sido fundamental, también de esos amigos que siempre están pendientes y sobretodo de mi beta uwu quien solo me ha apoyado en estos meses.

Quizá actualizar este fic, por el cariño que lo tengo, empecé este fic cuando mi padre estaba iniciado sus diálisis, donde entrar y salir del hospital era recurente, por hay del mes de julio empecé a leer mis borradores y me encontré con este, fue dificil retomarlo pero no imposible, tambien ayudo que por ese mes fui tia-mamá luchona de mi sobrino, ya que mi hermana tuvo covicho y se tuvo que aislar, gracias a dios no paso mas que una simple gripa, ella fue vacunada en los primeros meses del año y pues es alguien que cuida mucho su alimentación, quiza por eso no le afecto como a otros. Insisto que debe cuidarse, independientemente de la edad o la vacuna, esta enfermedad ataca diferente a cada persona, siga manteniendo su sana distancia y usen gel.

En fin, no se cuando vuelta actualizar este fic, todavía no me coordino con mis tiempos, se me olvido mencionar que me metí a estudiar una maestría (pros-grado, viene siendo luego de la licenciatura) que espero lograr terminar.

Estoy preparando una pequeña sorpresa :D para los amantes de galleta muy pronto actualizare y no sera solo un capitulo uwu serán varios, ya tengo listo tres e_é lamentablemente el capitulo que me hace falta es el que sigue cronológicamente, el de Sougo vs Nobume, si se que es raro, pero originalmente nobume no salía, así que los capítulos que tengo listo, eran los que seguían originalmente, me esta costado mucho de hacer el cierre de nobume, por tal motivo no puedo darles una fecha de actualización, solo que será en este mes.

Cuídese mucho y gracias por leer, recuerden que los comentarios son gratis.

Con cariño frany :D

Fecha de actualización.

10/10/2021