Al día siguiente, Sheldon fue al trabajo con Leonard; Amy se había ido en su auto pero no quiso llevarlo.
-¿Y... como va todo?- Preguntó Leonard.
-No intentes forzar una conversación Leonard, no pasa nada estoy bien- Dijo dudoso.
-Lo sé Sheldon pero... que pasó con lo del bebé?
-No sé a qué te refieres.
Y no hablaron más durante todo el camino.
Eran ya las 15:00 de la tarde, Amy seguía sumergida en el trabajo y de repente, mientras cortaba unos cerebros, sintió un fuerte dolor más abajo de su estómago, un poco similar al dolor de la menstruación. Luego de unos minutos, el dolor pasó pero volvió con más fuerza. Amy dio un pequeño grito de dolor, como pudo se quitó la bata blanca y tomó su bolso, sabía que algo andaba mal.
Salió al pasillo pero no había nadie ahí, caminó un poco más y se encontró a Barry Kripke, extraña coincidencia, pensó.
-Barry- Lo llamó con un grito ahogado.
Kripke se dio vuelta y vio a la mujer de Sheldon, apretándose el estómago con los brazos y haciendo muecas de dolor.
Él ya sabía que estaba embarazada, las noticias volaban rápido. Fue rápidamente a agarrarla antes de que se cayera.
-¿Amy? ¿¡Que pasa!?- Preguntó alarmado, la pobre mujer parecía estar sufriendo.
-Me duele, el estómago... llévame al hospital por favor...
La sujetó y caminaron al estacionamiento, la hizo sentarse y le puso el cinturón de seguridad, conducío rápidamente al hospital.
-Sheldon, olvide llamar a Sheldon- Murmuró en voz baja, agarrando su teléfono.
-Amy esta bien, yo lo llamaré.
Llegaron al hospital en menos de diez minutos, cuando la estaba guiando hacia la puerta; Amy sintió que sus piernas estaban mojadas y miró hacia abajo, viendo la sangre que bajaba por ellas.
-Oh, no- Dijo Barry en voz baja. Lamentablemente, sabía lo que estaba pasando...
Una enfermera los atendió y se llevaron a Amy. Barry marcó el número de Sheldon y esperaba que atienda rápido.
-¿Kripke, que es lo que quieres?
-Hola para ti también Cooper- Dijo sarcásticamente. -Te llamo porque estoy en el hospital con Amy.
-¿¡Que!? ¿Porque en el hospital?
-Me encontró en el pasillo, le dolía muho el estómago y cuando llegamos comenzó a sangrar, pero ya la están atendiendo. Será mejor que vengas pronto- Y cortó la llamada.
Amy estaba acostada en una de las camillas, tenía una vena intravenosa en el brazo y todavia sentía dolor.
-Bueno señora Cooper- Dijo la doctora que la estaba atendiendo. -Esta en riesgo de aborto espontáneo. La tendremos en observación pero si sucede, quiero decirle desde ya que esto no es culpa suya, simplemente sucede pero... estaré rezando por que no pierda a su bebé.. todo esta en las manos de dios.
Cuando la doctora se retiró, Amy no supo que decir. No creía en Dios pero en este momento, tenía que aferrarse a algo, no quería perder a su bebé.
-Por favor...- Murmuró apoyando las manos sobre du vientre. -No hagas esto, quédate aquí conmigo bebé.
Sheldon entró corriendo a la sala de urgencias, vio a Kripke en una de las sillas del pasillo.
-¿Donde está Amy?- Le preguntó frenéticamente.
-Esta en la tercera habitación de la izquierda, pero le tienes que avisar a la recepcionista.
Corrió hacia la recepción.
-¿En que puedo ayudarlo señor?
-Ingresaron a Amy Farrah Fowler aquí hace unos 20 minutos. Tengo que verla.
-¿Y usted es...?
-Soy su esposo.
-Veamos- Revisó unos papeles y le permitió que entre.
Una vez que llegaron a la habitación, la enfermera se retiró y Sheldon entró apresurado. Vio a su esposa acostada en la camilla, acariciando su vientre con las manos y sollozando silenciosamente.
-Amy- Llamó en voz baja, temeroso de la reacción que peda tener.
-Sheldon... no quiero perderlo, es mío... no quiero que desaparezca.
El físico se sentó en una de las sillas al lado de Amy y acaricio la mano que protegía su pancita.
-No pasará, no dejaremos que pase. Lamento no aceptarlo, lo siento... Me siento una basura, yo tampoco quiero perderlo... lo siento tanto Amy, sabes que te amo y podemos tener todos los bebés que tu quieras- El llanto no se hizo esperar y él lloró, apoyando su cabeza en el estómago de su esposa.
Amy acariciaba el cabello de Sheldon, no era culpa de ninguno de los dos lo que estaba pasando.
-Tranquilo amor, tranquilo...
Continuará...AC: ¡Hola! Los extrañe a todos, lamentó haber desaparecido pero no estaba pasando un buen momento emocionalmente y estuve trabajando en mi bienestar. Ahora volví mejor que antes y con actualizaciones nuevas :)
