Senku 6 años y 11 meses

¡Al fin pudo atrapar a ese bendito robot!

—¡Anda ReiBot! Solo quiero revisar tus circuitos .-Senku sonrío mientras se acercaba al pequeño robot circular.

—¡Solo Byakuya! ¡Únicamente Byakuya! .-ReiBot giro para poder escapar del hijo de su creador.

Senku inflo un poco las mejillas al ver como se le escapaba de las manos el mejor invento de su padre, estaba por correr nuevamente hacía él, hasta que su madre entro en su cuarto.

—¡Senku! ¿Qué te dijo papá de molestar a Rei? .-Lillian cruzó los brazos acercándose a su pequeño hijo travieso.

El niño giro hacia su madre y temió el regaño, su padre siempre se reía de sus constate curiosidad, pero Lillian era otra cosa, ella si lo regañaba feo.

—No toques a Rei sin su permiso .-bufó cruzando los brazos de igual forma a su mamá

Lillian sonrío al notar como su pequeño hacía caso, así que se acercó hasta él para poder tomarlo en brazos, sin importarle el reclamó del niño ante esas muestras de afecto que le disgustaba la mayoría del tiempo.

—Vamos, Byakuya está por llegar y aún tengo que preparar la cena.

El niño asintió aún molesto por no conseguir desarmar al robot, pero algún, algún día lo haría.

Junto a su madre, ayudó a preparar parte de la cena, pero era pequeño así que no lo dejaban ocupar mucho los cuchillos, como si fuera un mocoso ¡Ja! Era mucho más inteligente que todos los de su clase.

La puerta de la casa se abrió y él corrió a recibir a su padre. Muy dentro de él, lo extrañaba, pero jamás lo diría en voz alta porque el viejo se pondría meloso y eso no le gustaba.

—¡HIJO MÍO! .-Byakuya abrazó con fuerzas a Senku, alzándolo en sus brazos-. ¡Papá ya llegó!

—¡Ya bájame viejo! .-frunció el ceño tratando de soltarse de ese abrazo demasiado incómodo para él.

Byakuya rio por esa actitud, pero bajó al niño antes de recibir una patada.

—¡Bienvenido a casa Byakuya! .-Lillian se acercó sonriente a su esposo para poder darle un corto beso en los labios a modo de bienvenida.

—¡Asco! .-Senku se cubrió los ojos, sus padres se amaban y él lo sabía, pero no por eso aceptaría que anduvieran así de melosos por la casa.

La pareja de esposos rio, y juntos avanzaron hasta la cocina para poder cenar en tranquilidad, compartiendo esos momentos juntos.

Senku adoraba que sus padres estuvieran en casa, de verdad eran momentos preciados para él.

—¿Cuándo volverán a Estados Unidos? Xeno ya debe tener avanzado el cohete y Stan ya querrá sacarlo de la oficina a como dé lugar .-preguntó curioso recordando como Stanley siempre llegaba de improviso a tratar de sacar a Xeno debajo de tantos planos.

Sus padres se observaron entre ellos un momento, hasta girar la mirada hacia él y sonreírle.

—Cariño ¿No lo recuerdas? Stanley murió en su misión en medio oriente .-Lillian sonreía radiante como si nada.

—Y a Xeno le explotó el motor de cohete ¿Es que no lo recuerdas hombrecito? .-Byakuya se carcajeó después de decir esas palabras.

—¿Qué?...

No. No.

Eso no era verdad, eso no era cierto. Sus padres no dirían algo tan serio de esa manera, jamás hablarían de la muerte de sus amigos de esa manera.

¡Stanley no estaba muerto! ¡Stan le iba a traer regalos! Y… ¡Y XENO DIJO QUE IBA A CUIDARLO!


Senku despertó de golpe sintiendo su cuerpo sudoroso, además de la mano de Xeno sobre su frente.

—Tienes fiebre .-Xeno suspiró en su lugar mientras se sentaba en la cama del niño-. Hoy no irás al colegio.

Se quedó observando a Xeno un momento sin decir nada, sentía su cuerpo helado, pero también sabía que estaba sudando, pero eso no era lo importante.

Lo importante era que solo fue una pesadilla, Xeno estaba allí, Stanley estaba en algún lugar de medio oriente, sus padres… Sus padres jamás le habrían dicho esas cosas de manera tan fea, ellos adoraban a sus amigos y no le hubieran dado esas noticias con una sonrisa.

—Llamaré al trabajo, no puedo dejarte solo en casa .-Xeno suspiró volviendo a ver al niño que lo veía como si tuviera ganas de llorar-. ¿Te duele algo?

Senku negó y se sentó en su cama, otra vez, solo era una pesadilla.

—Pero las tareas…

—Podemos pedirle los apuntes a la señorita Kohaku después ¿No? Ahora vuelve a dormir .-Xeno le indico a que volviera a recostarse y así poder arroparlo mejor-. Descansa un poco más, te traeré una toalla húmeda para tratar de bajarte la fiebre .-volvió a pararse en su lugar y noto como Buba miraba a Senku, parecía como si esa cosa peluda también entendiera que el niño estaba enfermo-. Buba, afuera.

Al menos, ella era obediente y caminó directo a la puerta, aunque con la colita baja y soltando leves gimoteos.

—Xeno .-Senku llamó desde su cama.

—¿Qué?

Senku dudo un momento ¿Qué iba a decirle? Soñé que Stan y tú morían, pero estaba feliz porque mis papás estaban con vida ¡No! Porque él sería feliz, solo si tanto sus papás como los hombres que lo cuidaban estuvieran allí.

—Nada.

Xeno le dio un último vistazo antes de cerrar la puerta.

Senku solo se cubrió aún más con las mantas y se acurruco ¿Y si volvía a soñar esas cosas?... No, los sueños no tenían lógica alguna, pero de tenerla esto era algo de lo que tendría que hablar con su psicólogo.


Xeno se acercó al baño y tomó una toalla de cara, ya tenía el pote de agua con hielos listos para poder cambiarle cada cierto tiempo la toalla a Senku, pero antes tenía que avisar en su trabajo.

¡Doctor Xeno! .-al otro lado de la línea, la voz nerviosa del doctor Scott le contestó.

—Doctor Scott, buenos días. Lamento llamarte tan temprano, pero hoy te dejaré todo el trabajo a ti, trataré de avanzar unas cosas aquí en mi casa.

¿Está todo bien? ¿Se le averió el auto de nuevo? Puedo pa-…

—No, descuida. Senku tiene fiebre y no puedo dejarlo solo en casa. Solo era eso, hasta mañana.

Solo esperó el adiós por parte de su colega y colgó, no podía hacer esperar a Senku mucho tiempo, y de hecho esperaba que no le subiera la fiebre mucho más, si no tendría que verse obligado a llevarlo al hospital y no tenía a Stanley para que su atención fuera más rápida.

Y pensando en Stanley, también lamentaba que no estuviera en ese momento, ya eran casi tres meses en que no estaba y su ausencia se sentía en la casa, hasta Buba lo notaba porque cada cierto tiempo iba a la habitación que compartía con el militar y se acostaba del lado de este.

—Te quedas afuera peluda .-y pensando en la cosa gorda, Buba estaba recostada fuera de la habitación de su dueño, esperando paciente al permiso para poder pasar a ver a su niño.

Xeno se adentro en la habitación del niño nuevamente y notó como este ya dormía, seguramente la misma fiebre le causó no dormir bien durante la noche.

Colocó la toalla húmeda sobre la frente del niño y sonrió un poco viendo como aún entre sueños fruncía el ceño por el frío.

Ya después de asegurarse que Senku dormía plácidamente, pudo bajar a la cocina a por su desayuno, solo sería un café y se centraría en su trabajo, no podía dejar ningún detalle sin revisar.

Lo que no se esperó, fue que antes de que empezará a trabajar recibiera una llamada.

—Doctor Xeno .- contestó sin siquiera revisar el número.

¡Doctor Xeno! Soy Kohaku, este es el número del señor Jasper.

—Oh hola, señorita Kohaku ¿A qué debo el llamado?

Es que, siempre espero a Senku a la entrada del colegio o él me espera a mí, y ya esta por sonar el timbre y no ha llegado ¿Le paso algo?

Vale, que sus apuestas con Stanley las estaba perdiendo más temprano de lo que creyó. Al menos el militar no estaba para molestar al niño enfermo.

—Despertó con fiebre, pero iba a llamar a tu padre para pedirle que le trajeras los apuntes de las clases de hoy ¿Puedo pedirte ese favor?

¡Sí! Anotaré todo en clase y le iré a dejar las notas al cebollín después de la jornada ¡Por favor dele mis saludos y que se recupere!

—Yo le digo. Gracias, señorita Kohaku.

¡Nos vemos doctor Xeno!

Sí, definitivamente iba perdiendo las apuestas con Stanley.


La mocosa rubia, va a terminar con el mocoso .-Stan se recostó en la cama con una sonrisa en su rostro.

Ese era el último día de vacaciones de Senku y también el último día que Ryusui estaba en Japón, por lo cual organizaron entre los adultos una comida para los niños en la casa de los Yamaha.

Y durante el camino de vuelta a casa, Stanley no dejo de molestar a Senku por los "celos" que sentía por la cercanía de Kohaku y Ryusui.

¿Te estás escuchando? Son solo niños y tú ya los emparejas .-Xeno suspiró mientras cerraba el libro de paternidad adolescente.

Después de la salida al parque con Chelsea, y observar el constante crecimiento del niño, temió por no llegar preparado a esa etapa.

Solo digo, que cuando vuelva, quiero que el mocoso lleve los anillos y la mocosa rubia sea la niña de las flores.

¿Y quien dice que apruebo eso?

¿No lo haces?

Vale, sí lo hago. Estaba pensado pedirle lo mismo a Kokuyo que dejará a la señorita Kohaku ser la niña de las flores.

Bien, entonces solo queda que me pagues mil dólares cuando el mocoso y la niña rubia estén juntos.

Te estás pasando Snyder.

Cien a que ella se declara primero.

Cien a que es Senku

No supo cómo había caído en eso, pero cayó.


Senku despertó después de sentir su estómago rugir, necesitaba comida.

Colocó sus pantuflas y caminó hasta su puerta, el problema fue que al abrirla Buba se le tiró encima.

—¡Cosa gorda! .-trato de alejar a su perrita de seis meses, ya era de un tamaño bastante grande y se notaba que iba a crecer mucho más-. ¡No me lamas! .-sonrió un poco aún tratando de alejar a la perrita que gimoteaba por no haber visto a su dueño.

Sus gritos en realidad no hicieron más que espantar a Xeno que subió las escaleras corriendo hasta llegar a él.

—¡¿Qué pasó?! .-correr, no era lo suyo y mucho menos combinado con subir escaleras.

Observó como Senku se encontraba en el sentado en el suelo y Buba ladro feliz, ahora también había visto al hombre que le daba comida.

—Buba me saltó encima .-Senku explicó mientras sonreía burlón al ver como su tutor corrió.

Xeno alzó una ceja al notar como el niño seguía en pijama y demasiado desabrigado para su gusto, tenía fiebre y si se llegaba a enfermar peor significaría que tendría que faltar más tiempo a clases.

—A tu cama .-suspiró tomando a Buba por el collar y alejarla un poco de Senku-. Y tú peluda, te quedarás afuera todavía.

Buba bajo sus orejitas como si entendiera que la estaban regañando, pero aún así se quedo quieta en su lugar.

—¡Tengo hambre! Iba a buscar comida a la cocina .-Senku se cruzó de brazos en claro ejemplo de no querer volver a la cama.

El científico sacó el termómetro que había encontrado en el botiquín y guío al niño de vuelta a la cama, ignorando todos los reclamos de querer moverse.

Colocó el termómetro en la boca del niño que aún tenía las mejillas rojas, seguramente seguía con fiebre.

—Iré a buscarte algo, y me daré cuenta si llegas a quitarte eso. Así que quieto, Senku

Senku frunció el ceño mientras veía a Xeno salir de su habitación, era verdad que aún se sentía débil, pero ¡Era por el hambre! No había comido nada en ese momento por andar de dormilón.

Si Stan estuviera allí, ya lo habría molestado con lo debilucho que estaba… Y también le subiría dulces o le haría algo de comer de su gusto.

Extrañaba a Stanley, pero ya le había prometido que le haría caso a Xeno en todo, y era una promesa de hombres.


Senku no quería hacer otra escena, no quería llorar otra vez. Pero Stan se iría en la madrugada de ese día, y él no iba a estar despierto para despedirlo.

¿Todavía molesto? .-Stanley sonrío mientras terminaba de arroparlo, ese día Xeno les dio su espacio para despedirse.

¿Vas a volver? .-susurró leve observando al hombre que lo estaba arropando.

Te prometí que volvería ¿No? .-el militar sonrió acariciando el cabello de su mocoso-. Te dije que lo haría, mocoso.

Ya una vez le prometieron que iban a volver por él, y esa vez fue una cruel mentira.

Mocoso .-suspiró sentándose en la cama observándolo mejor-. Volveré ¿Entendido? ¿Tanto me quieres? .-trato de bromear un poco, pero la cara del niño no cambiaba.

Senku tenía una mirada decaída, de verdad que no quería volver a llorar, pero parecía que eso sería casi imposible.

Stanley tomó a Buba en brazos y la acercó al lado de Senku, donde la cachorra se acurruco rápidamente junto a su dueño, parecía ser que aquella cosa gorda también entendía la situación en la que estaban.

Mientras yo no esté, tú debes de encargarte de disciplinar a esa cosa gorda .-sonrió ladino y golpeando en la frente de su mocoso suavemente-. Y también, hacerle caso a Xeno en todo… También echarle un ojo al fan número mil de Xeno.

¿El doctor Scott? .-Senku se giro quedando de lado en su cama, a lo que Buba aprovecho para acurrucarse un poco más.

Ese mismo tipo .-bufó recordando lo molestó que era sentir celos sin razón alguna-. Pero lo importante aquí, es que le hagas caso a ese gruñón en todo.

¡Si le haré caso! Siempre lo hago .-rodó los ojos, que hiciera una que otra travesura era diferente.

Promete eso mocoso. Así como yo prometo volver, tú tienes que cumplir esto .-Stanley rompería sus reglas, pero de igual manera se conseguiría otras-. Esto mocoso .-el militar sostenía sus "dog tag" o chapas de identificación-. Me lo vas a devolver cuando yo vuelva, esto es símbolo de nuestra promesa de hombre ¿Entiendes?

Senku tomó entre sus manos el collar que le ofrecía Stan, sabía que eso era un simbolismo de las fuerzas armadas, y que el militar le entregara eso a él, significaba mucho.

Recuerda mocoso, promesa de hombres.

Promesa de hombres.

Stanley le sonrió mientras se acercaba a abrazarlo, sería el último abrazo que se dieran durante ese año, solo había que aguantar.


Efectivamente, el niño seguía con la temperatura alta, pero se notaba un poco mejor en su rostro, solo que aún era peligroso dejarlo andar deambulando por allí, así como así.

—Sigues teniendo un poco de fiebre .-Xeno suspiró, esto de padre a tiempo completo era extraño.

Mierda.

—Gracias por traerme comida, Xeno .-Senku sonrío comenzando a comer sus cereales de siempre, al menos lo estaban consintiendo en algo.

Xeno sonrió nervioso y se alejó rápidamente de allí mencionando que debía volver a trabajar.

Ya en su oficina, trato de volver toda su atención a los planos que Scott le mandó, pero…

Pensó en él como padre, maldita sea otra vez con ese pensamiento ridículo, una y mil veces se había repetido que él jamás iba a ocupar ese lugar.

No era para nada Byakuya, de hecho, siempre andaba actualizando a Senku con las noticias sobre la compañía que fundó su amigo en Japón, la cual crecía día a día, era algo que Senku heredaría cuando cumpliera dieciocho años.

Así qué ¿Por qué pensar en eso? Ser padre no era para él, nunca lo fue, nunca lo quiso.

Muy diferente era querer al niño, lo criaba porque Byakuya y Lillian así lo quisieron, pero nadie sabía que el motor explotaría, nadie excepto… Él, de hacer mejor los cálculos, todo… No estarían en esa situación.

Byakuya ya habría vuelto hace años, Lillian seguiría cantando, Senku… Senku estaría en su natal Japón, y él solo se conformaría por hablarle por videollamada o verlo cada tanto en las visitas que sus padres hicieran a Estados Unidos.

Y ahora esa idea le hacía temer algo. En su situación actual ¿Estaba dispuesto a separarse de Senku? Si él no se sentía capaz para seguir adelante con esa crianza, podría hablar con la bruja de servicios para que lo enviaran a un orfanato en Japón, dónde no lo volvería a ver jamás, a menos que la familia que lo adoptará dejará que el niño le hablará.

—No .-suspiró masajeando sus sienes, el solo hecho de pensar eso era peor.

No importaba lo que pasará, él lo iba a cuidar y criar porque sus amigos lo pidieron, pero no se desviraría jamás por el lado a sentirse el padre de él. Senku no era su hijo.

No lo era.


Senku ya estaba aburrido de estar tanto tiempo en la cama, no era algo que le gustará y ahora ya se sentía mucho mejor a cómo se sintió en la mañana.

Esta vez, se colocó la bata que señorita Luna le envió por su cumpleaños número seis y tomó la manta de Doraemon que la doctora Chelsea también le regalo para esa misma ocasión, ahora Xeno no podría quejarse de que bajaba desabrigado.

Buba no lo atacó apenas lo vio salir, solamente movió la cola y juntos bajaron hasta el primer piso.

—¿Xeno? .-se acercó a la puerta de la oficina de su mentor, estaba abierta y pudo notar como hablaba por celular.

Aún con el celular en mano, le dio una mala mirada, pero en ese momento no lo podía regañar.

—Si Scott, le doy el visto bueno a tus planos, solo termina de hacer los cálculos que te pedí y estaría todo terminado, solo faltaría pasarlo a…

¡Estaba hablando con el fan mil!

Sabía que era parte de su trabajo convivir con el tipo, pero Stanley le dijo que le echará un ojo a cualquier interacción que tuvieran cercana.

Sus dotes de actuación no eran buenos, pero aún así comenzó a toser de una forma que parecía dolorosa.

—Scott, momento .-Xeno cubrió el micrófono del celular y se acercó a Senku rápidamente-. ¿Ahora tienes tos? ¿Te duele?

Senku negó, pero aún así volvió a toser y casi soltó una sonrisa de triunfo.

—Terminamos por hoy Scott. Adiós .-y colgó la llamada sin esperar respuesta para acercar su mano hasta la frente de Senku-. Tu temperatura bajó considerablemente, eso es buena señal ¿Te duele algo? ¿O es solo la tos?

—Solo la tos .-de verdad, Stan le debía muchos regalos cuando volviera-. ¿Puedes llamar al viejo de la Leona? Necesito los apuntes de hoy .-hurgó en su oído despreocupado, ya se sentía bien y Xeno ya se había tragado ese teatro.

Xeno alzo la ceja ante el cambio rápido de actitud del niño, pero si estaba preocupado por los apuntes era porque se sentía mejor y esa tos solo era pasajera.

—La señorita Kohaku llamó en la mañana preocupada por ti, te mando saludos y que te recuperaras.

—¿La Leona llamó? .-ladeó la cabeza ante eso, no se lo esperaba.

—Sí, y dijo que te traería los apuntes apenas terminar las clases.

—Ah, bueno .-se encogió de hombros y acomodo la manta sobre sus hombros-. ¿Terminaste de trabajar?

—Si ¿Quieres ver el avance?

—¡Claro!

Senku corrió hasta el escritorio con Xeno negando divertido ante esa actitud. El científico se sentó sobre la silla y cargó al niño para que pudiera observar de mejor manera, explicándole detalladamente cada uno de los avances que se hicieron ese día, también Senku aportó algunas preguntas interesantes sobre la construcción de ese nuevo cohete, era grandioso ver todo el trabajo desde cero.


Una hora más tarde, Kohaku apareció junto a Ruri en la puerta de la casa, ambas saludaron al científico respetuosamente, pero Kohaku olvido todo eso y corrió hasta su amigo que estaba en la sala viendo caricaturas.

—¡Cebollín! .-Kohaku se acercó a él y tocó la frente de su amigo-. ¡¿Cómo estás?!

—¡No grites Leona! .-Senku frunció el ceño ante ese escándalo-. Ya, estoy bien ¿Trajiste los apuntes?

—¡Me preocupo por ti idiota! .-la pequeña rubia infló las mejillas y saco su mochila sobre sus hombros, sacando sus cuadernos para entregarlos a su amigo-. Aquí tienes, anote todo y tenemos un acto próximo a realizar.

—¿Un acto?

—¡Cebollín! .-Kohaku sonrió traviesa sobre lo que iba a decir-. Al parecer, tú y yo seremos pareja de baile.

Senku sintió una ceja tiritar, de ninguna manera.

—¿Acto? .-Xeno llegó a la sala junto a Jasper y Ruri, la mayor de las niñas sonreía nerviosa por la intromisión de su hermana menor.

—¡Así es doctor Xeno! .-Kohaku rio un poco dando un giro en su lugar-. Tendremos un acto para navidad, y al cebollín le toca bailar conmigo.

—¡Ni hablar! ¡Me niego a hacer el ridículo! .-se giró buscando apoyo en su tutor, tenía que decir algo para salvarlo.

—Oh, en ese caso buscaré una cámara de video. Así lo grabo para mostrárselo a Stanley cuando vuelva.

—¡Xeno!

Xeno sonrió viendo como los niños volvían a discutir sobre el tema de ese famoso acto navideño, ahora se veía obligado a comprar una cámara de video para grabar en mejor definición eso. También tendría que volver a pedir permiso en el trabajo.

Después de todo, si Stan se perdía eso se lo reclamaría de por vida.

Continuará...


¡Hola! Público hoy porque quiero hacer sentir mejor a una amiga uwu.
Aunque Stanley no esté, está presente en los corazones y mentes de estos genios, y obvio en el mio xD
También, ver que Senku chiquito si andaba de celoso por la amistad entre sus mejores amigos -Perdón Taiju.
Gracias por si leyeron.
¡Perdón las faltas de ortografía y mala redacción!
¡XOXO!