Días antes del evento de Navidad.
Kohaku se llevó las manos al mentón mientras observaba a Senku "bailar"
—¡Senku! Es paso, paso, giro, adelante, paso .-y mientras hablaba, repetía los movimientos que supuestamente debía seguir su amigo-. ¡¿Cómo te complica tanto?!
Y así había sido durante toda la hora de deporte, los niños del salón estaban emparejados practicando lo que sería la presentación en un par de días más, y aunque la capacidad de movimientos de algunos se veía bastante limitada, la de Senku era un total asco.
La mala suerte del niño era que lo habían emparejado con la niña más atlética del salón, con su amiga Leona, la cual no dejaba de darle consejos para mejorar su ritmo.
—Es todo, no me pienso pre-… .-la mirada de enojo que le dio Kohaku lo hizo callar, al parecer hacerse pasar por enfermo no era una opción.
—¡Ni se te ocurra dejarme sola ese día, Cebollín! Además, el doctor Xeno y mi papá ya compraron cámaras. ¡Anda! Ya casi te sale.
—¿En serio Leona? ¿Te preocupas porque tú papá y Xeno compraron cámaras? ¿O te preocupa que no puedas mostrarle el baile completo a Ruri?
Kohaku infló las mejillas y se acercó a golpear el hombro de su amigo, la verdad era que ella también había estado practicando en su casa y Ruri la había ayudado mucho durante esos días, así que decepcionar a su hermana no era opción para ella.
—¡Auch! ¡Está bien, está bien! ¡Por eso Chrome te dice gorila!
Kohaku alzó el puño amenazante y Senku simplemente le saco la lengua para volver a su rutina de pasos, esto sería vergonzoso para él. El baile no era lo suyo ¡Ninguna actividad física era lo suyo! Lamentaba que esa fiebre que le dio hace una semana no se presentará ahora, y eso que al día siguiente había tratado de hacerse el enfermo para no asistir a clases a sabiendas de que comenzarían con los ensayos para ese ridículo evento.
Lamentablemente para él, Xeno lo descubrió apenas verlo. Su tutor no se había tragado para nada ese acto esta vez.
—Niños ¿Cómo van? Vamos a hacer el ensayo grupal ahora, así que por favor a sus posiciones.
Ambos asintieron, Kohaku mucho más energética que Senku, pero aún así el niño extendió la mano hacía su amiga, la niña la tomó sonriente y ambos caminaron hasta reunirse con los demás de su salón.
Senku en su mente rogaba porque ocurriera algún tipo de catástrofe natural que lo obligara a quedarse en casa el día de la presentación.
Xeno ajustó su abrigo una vez más y se acercó a su objetivo lentamente.
—Peluda, es día de veterinario. Así que adentro.
Él, el doctor Xeno Houston Wingfield, uno de los científicos con mayor reconocimiento a nivel mundial se encontraba batallando con la mascota familiar.
Ese día se suponía que Buba tenía que asistir al control con el veterinario, así que Xeno ocupo su hora de almuerzo para ir a buscarla a casa, pero nunca creyó que sería tan difícil hacer que esa peluda se metiera en el auto.
Buba bajo sus orejitas y volvió a esconderse bajo el vehículo de Stanley. Generalmente la que llevaba a Buba a esos controles era el militar, pero ahora que no estaba tenía que ir junto a Xeno.
Y a Buba le gustaba Xeno, porque el hombre le daba mucha comida y le acariciaba la cabecita para felicitarla, pero ahora Xeno parecía molesto, y eso no le agradaba a ella.
—Buba, tenemos menos de quince minutos para llegar a tu cita. Sal de ahí antes de que yo también llegué tarde al trabajo.
Buba ladró y Xeno sintió su ceja tiritar ¿Acaso lo estaba retando? Stanley seguramente se burlaría de él por no poder contra un simple animal. Bien, ahora vería esa cosa peluda.
El científico sacó de su bolsillo una de las galletas caninas, dejándola en el suelo justo frente a esa perrita tan poco elegante. En la tarde ya regañaría a Senku por no educar a su preciada mascota como prometió.
—¡Vecino! Buen día ¿Problemas con su perrita? .-la vecina de la casa de al lado sonría mientras saludaba al hombre-. Creí que era su pareja quien llevaba a Buba a sus controles.
Xeno rodó los ojos al ver a esa mujer tan chismosa, la única persona que soportaba con esa actitud era a Chelsea, y eso solo a veces.
—Buen día .-respondió sin siquiera mirarla, estaba más atento a como Buba se acercaba con cuidado a la galleta.
Y cuando ya estuvo lo suficiente cerca, la tomó rápidamente, cargándola con demasiado esfuerzo para caminar hasta su auto y así meterla en el asiento trasero, amarrando la correa al respaldo del asiento delantero.
Buba simplemente ladro y se recostó sobre la manta de cohetes que Xeno había dejado para ella, manta que ella le había quitado a Senku cuando llegó a esa casa, a su nuevo hogar.
—Si, Stanley lleva a Buba. Nos vemos, vecina.
La mujer se despidió sonriente mientras él se subía en el auto para así por fin conducir hasta la veterinaria, además de día de vacuna era día de baño y en la bañera la perruna ya no entraba, así que recurrían a la estética canina del lugar.
Buba desde el asiento trasero se encontraba mordiendo uno de sus juguetes, y soltaba leves quejidos a ratos.
—¿Qué? El que debería estar enojado soy yo. Senku pasará a recogerte después del colegio, vendrá con la señorita Kohaku.
Y como si la perrita entendiera, se sentó y lanzo un ladrido moviendo la colita feliz. Buba adoraba a esos niños, Kohaku siempre le hacía cariño y cuando Senku estaba con ella parecía ser más feliz.
—Si, si, peluda. Sé que te gusta ser el centro de atención.
De algún modo a Xeno le gustaba hablarle a Buba, esa peluda parecía entenderlo y responderle con sus gestos o ladridos, también cuando le lamía la mano. Aún cuando eso le disgustaba.
Xeno también estaba agradecido de que Buba estuviera en casa, así cuando Senku llegaba del colegio no se encontraba solo.
Bueno, no solo del todo. Stanley había dejado claras órdenes a los soldados de menor rango de quedarse frente a la casa resguardando al niño cuando este llegará del colegio si es que "su mocoso", como le decía, no se encontraba en casa de su amiga.
Al final, Buba era una compañía para todos en esa casa.
Dos días antes del evento de Navidad.
Faltaba poco para ese acto idiota. Y él seguía sin poder realizar bien esos estúpidos pasos de baile.
¿A qué idiota se le había ocurrido esa coreografía? Es más ¿Por qué tenía que estar todo el tiempo tomado de las manos de Kohaku? No era como que le molestará mucho, después de todo siempre terminaban por tomarse de las manos cuando caminaban al parque que había cerca de su casa o cuando ella lo acompañaba a sacar a pasear a Buba, pero solo era porque Xeno y Kokuyo les decían que no se alejen mucho el uno del otro.
—Llegó tu traje .-Xeno sonrió desde la puerta señalando el atuendo que debía ocupar aquel niño.
—¡No pienso ponerme esa cosa!
Y es que, el traje consistía en un enterito café con una macha blanca en el medio, junto a una diadema con cuernos y lo que más llamaba la atención era esa nariz roja.
Un completo traje de Rodolfo el reno.
—De algún modo, es elegante .-el científico alzó el traje de reno para poder analizarlo mejor.
Definitivamente si Stanley estuviera en casa, Senku sería la burla del militar por el resto de su vida.
—¡No! Es ridículo ¿Por qué debo usarlo? .-se acercó a tomar la vestimenta sintiendo su ceja tiritar.
—Es lo que mando tú maestra. No puedo hacer nada contra eso.
El científico dejó el traje colgado en el closet del niño, ya había revisado que la tela fuera de calidad, que no le causará alergias a Senku o cualquier otro tipo de peligro. Sí, Xeno era un completo sobreprotector, en todo sentido.
Desde que Senku vivía con él, se propuso organizar hasta el tipo de alimentación que recibía, por eso solo lo dejaba comer chatarra los fines de semana o en ocasiones especiales, su único problema era cuando Stanley recogía a Senku del colegio y sorpresivamente ambos parecían no tener hambre al volver a casa.
Después de escuchar más reclamos por parte del menor, dejó que esté siguiera en su pequeño ensayo a solas.
Muy dentro de él, Xeno estaba ansioso porque llegara el día del acto.
Por fin se dio por realizado cuando consiguió aprender la mayoría todos los pasos y que le saliera relativamente bien.
—La Leona se tendrá que conformar con esto .-bufó mientras salía de su dormitorio rumbo a la cocina.
La puerta del dormitorio de sus tutores estaba abierta y pudo ver como Buba estaba acostada por el lado que le correspondía a Stanley.
—Oye cosa gorda .-se acercó a su mascota y esta solamente levantó la mirada hacia él-. ¿Extrañas a Stan?
Buba ladeo la cabeza, pero volvió a acurrucarse mucho más en la cama.
—Stan va a volver, recuerda que lo prometió .-Senku sonrió mientras sacaba el collar que le fue entregado por el militar.
Senku sentía la ausencia del hombre. Lo extrañaba, quería hablar con él y incluso salir a correr juntos, pero no tenían manera de comunicarse con el militar, solo recibían informes por parte de los soldados respecto a la situación en la que se encontraba.
Lo único que sabía él, era lo que decía Xeno, y él confiaba en Xeno.
Stanley estaba bien, eso era lo único que le importaba.
23 de diciembre, día del evento navideño.
Si llegaba tarde al bendito acto, sería culpa de Scott.
Todo porque el doctor ese que no lograba hacer un buen plano a escala ¿Qué tal difícil podía ser eso?
Y aún había tenido la osadía de detenerlo a la salida del trabajo para entregarle un regalo navideño.
Xeno suspiró dentro del auto, ahora estaba metido en medio de un tráfico horrible en dirección al colegio de Senku. Si, estaba enojado con su compañero de trabajo, pero era solo porque de no ser por él estaría llegando a tiempo y elegir un buen lugar para poder grabar todo el acto escolar.
El sonido del celular lo distrajo de todas las bocinas sonando.
—Doctor Xeno.
—Xeno, te llamo solo para decir que el acto de los chicos comienza en unos treinta minutos .-la voz de Kokuyo desde el otro lado de la línea, y informando de su retraso-. Kohaku y Senku ya tienen los trajes puestos, Turquoise le ayudó a Senku como pediste.
En la mañana paso a dejar a Senku a la casa de los Yamaha para que pudieran ayudarlo con el traje, lo hubiera podido hacer él de no ser porque llegaría tarde al trabajo.
—Le daré las gracias después. Kokuyo ¿Podrías guardarme un lugar? Trataré de llegar antes de que comience el acto… De no ser así, por fa-…
—Si no puede venir, que no venga. No es necesario que esté aquí.
Ese no era Kokuyo.
Ese era Senku. Un Senku seguramente molesto con él por no estar ahí.
—Llegaré. Guárdame un lugar.
—Si, nos vemos.
Así acabó esa llamada, y ahora… ¿Por qué sentía una pizca de culpa dentro de él? ¿Por qué le dolió la manera en la que habló el niño?
Si Senku se llegaba a enojar con él por este retraso, le daría una carga de trabajo horrible a Scott. No importaba que tan buen colega fuera, si llegaba tarde no se lo perdonaría.
Senku y Kohaku observaban a la multitud detrás del telón del escenario.
Kohaku tenía puesto un disfraz de duende navideño, agregando como accesorio unas orejas puntiagudas y un gorro verde con un pompón rojo, en contraste con el niño reno al lado suyo, ella parecía estar mucho más feliz de usar aquel atuendo.
Aunque eso no era lo importante, lo importante era que ambos estaban buscando alguna cabellera que se pareciera a la del excéntrico tutor de Senku, pero nada. Ni un rastro de Xeno ahí.
—Seguro llega en un rato, aún quedan quince minutos .-Kohaku trato de animar a su amigo que parecía estar triste.
—No. Dijo que había tráfico, y algunas calles están llenas de nieve .-Senku presiona sus manos un poco para luego mirar hacía su amiga-. En fin, no era importante que viniera ¿No? Es solo un acto tonto.
Kohaku quiso reclamarle, pero la mirada de su amigo nuevamente volvió a ser una triste.
A ella no le gustaba ver a Senku así. Desde que hicieron la primera pijamada en su casa, ahora él la dejaba escuchar en las noches la grabación de sus padres y Senku siempre hacía esa mirada triste, como si fuera a llorar, pero ella siempre le tomaba la mano mientras escuchaban la grabación.
Ella quería que su amigo fuera feliz, que siempre fuera ese Senku que le gustaba el espacio y que era un mimado, aunque él no lo aceptará.
Y con eso en mente, se acercó hasta él para poder abrazarlo.
—¡Leona! ¿Qué diablos te pasa? .-Senku frunció el ceño aún en medio del abrazo, sin querer que lo suelte del todo.
Kohaku se quedó así un rato más y solo se alejó cuando vio a la maestra acercarse a ellos, seguramente los llevarían a sus lugares para tenerlos organizados.
—¡Vamos niños! ¡Ya casi nos toca!
La maestra hizo que ambos niños se tomarán de las manos y los guío junto a los demás.
Senku aún encontraba raro ese abrazo repentino, pero de alguna forma logró que se tranquilizará.
Si Xeno no llegaba, no sería culpa del científico. Solo era un contratiempo, y además… Si Xeno no llegaba, no tendrían grabación además de la de Kokuyo que seguramente solo se enfocaría en la Leona.
Diez billones de puntos si eso ocurría.
El telón se abrió dejando ver a los alumnos de primaria, los niños con trajes de reno y las niñas con traje de duendes. La única que era Santa allí era la maestra que se acercó al podio.
—¡Muchas gracias a todos por venir hoy a este acto navideño de fin de año! Los niños de segundo han estado trabajando durante todo el mes en este baile con la canción Rudolph the Red Nosed Reindeer .-la maestra habló sonriente, mientras se giraba a ver a las parejas de niños tomados de las manos-. Este año nos hemos esforzado en los disfraces, y creo que todos los niños quieren decirles algo a sus padres.
—¡Feliz navidad y queremos regalos! .-todos los niños gritaron sonrientes hacia la multitud.
Todos menos Senku que solo movió la boca, sintiendo la presión en la mano por parte de Kohaku por no hacer caso a la maestra.
Bueno, él sí quería regalos.
Lo que no esperaba Senku, fue el chillido de emoción que soltó Kohaku mientras jalaba de su mano y señalaba con la mirada a la entrada del lugar. Con un poco de esfuerzo, el pequeño niño vestido de reno pudo visualizar cómo entraba un Xeno malhumorado sacudiendo la nieve de su abrigo.
¡Xeno cumplió con venir! ¡Xeno llegó a ver el acto!
La sonrisa en la cara de Senku fue inevitable, así como la sonrisa de Kohaku mientras observaba a su amigo.
—¡Bueno! Y ahora vamos a dar comienzo a este baile, esperamos que los papis y mamis disfruten de esto .-la maestra sonrió acercándose a los niños para acomodarlos por última vez y dar paso al baile.
La canción comenzó a sonar y las parejas de niños se tomaron ambas manos, comenzando a hacer los pasos aprendidos.
O eso intentaron algunos.
Kokuyo le había mandado un mensaje sobre que trato de guardarle un lugar, pero que se vio ocupado y ahora había quedado en la última fila, donde no podía ver o grabar bien nada de lo que ocurría.
A la mierda, no se aguanto el tráfico de más de treinta minutos para no grabar ese momento.
—Permiso .-Xeno tomó su cámara de video y se acercó hasta el pasillo.
—Señor, debe quedarse en su así-… .-uno de los asistentes al acto trato de que Xeno volviera a su asiento.
La mirada que le dio al hombre lo hizo callar y se alejó de allí caminando hasta donde se encontraba un grupo de madres, que al igual que él, estaban grabando el acto de los niños.
Apuntó la cámara de video y hizo zoom hasta Senku junto a Kohaku, el niño se veía algo perdido, además de cansado, en todos los movimientos, saltos y giros que tenía que hacer, Kohaku por otro lado se veía tratando de animar a Senku a seguir con sus pasos de baile, en especial cuando tenía que saltar.
De alguna manera, en esos pequeños saltos la colita del traje de los niños se movía de forma adorable.
Ya estaba por terminar la canción, y él recordaba que Senku tenía que alzar los brazos junto a la niña a modo de terminó, pero al parecer estaban demasiado perdidos unos con otros.
—¡Abrazo! .-la señora junto a él gritó en un tono que solo los niños pudieran escuchar.
Y eso confundió más a los mocosos. Algunos terminaron de la manera correcta aquel acto, otros que habían escuchado ese grito abrazaron a sus parejas que los veían confundidos y otros se abrazaron entre ellos.
De hecho, esos que se abrazaron entre ellos mismos fueron nada más que Senku y Kohaku, que veían a sus demás compañeros de clases sin llegar a entender.
Bueno, si eso no le hacía ir a la delantera de su apuesta con Stanley, no sabía que lo haría. Lo importante era que tenía todo eso grabado.
Después del acto, los padres fueron detrás del escenario a por sus hijos. Entre ellos, Xeno se acercó de igual manera para recoger a Senku que se encontraba en una sesión de fotos junto a Kohaku por parte de Kokuyo.
—¡Xeno! .-Senku se alejó de allí y corrió hacia su mentor que lo alzó en brazos sonriendo-. Dije que no era necesario que vengas.
—Hola a ti también, Senku .-sonrió un poco y se acercó hasta la familia Yamaha-. Buenas tardes a todos. Señorita Kohaku, se ve bonita en su traje de duende.
—¡Doctor Xeno! .-Kohaku infló las mejillas y se acercó hasta el hombre, justo en el momento en que Xeno bajaba a Senku-. ¡No vuelva a llegar tarde a los actos! ¡Eso no es nada elegante!
Ruri se acercó a su hermana para tratar de calmarla, algo avergonzada por el comportamiento de esta.
—¡Kohaku! .-Kokuyo se acercó hasta el científico e hizo una reverencia, mucho más avergonzado que su hija mayor-. ¡Lo siento mucho Xeno!
Lejos de enojarse, Xeno estaba totalmente de acuerdo con Kohaku. No había sido para nada elegante por parte de él llegar a ese acto tarde.
Así que, volviendo de la semana de vacaciones de diciembre, Scott tendría mucho trabajo.
—¡Vamos! Me quiero quitar este disfraz tonto .-Senku jalo la mano de Xeno a lo que este solo negó divertido-. ¡Xeno!
—Ya escuché, ve por tus cosas y nos vamos.
—¡Esperen! .-Kohaku corrió hasta su padre y jalo del abrigo del hombre, quien le entregó algo.
Nuevamente Kohaku se acercó a Senku y le extendió un regalo, a lo que el niño lo miró confundido.
—Pasa una buena navidad, Senku. Nos vemos en tu cumpleaños .-después de que Senku aceptará el regalo, Kohaku se acercó a darle un beso en la mejilla sonriendo.
Senku hizo una mueca de asco ante eso, pero también tenía la cara sonrojada por ese acercamiento.
—¡Leona!
Xeno se lamentó completamente el no haber tenido la cámara grabando en ese momento.
24 de diciembre.
—No. Me quedaré aquí y atraparé a ese viejo gordo.
Xeno ahora si tenía que lidiar con algo difícil.
¿Cómo poner los regalos bajo el árbol con Senku allí? Los años anteriores, él iba a arroparlo mientras Stanley se encargaba de poner los obsequios, para que así al día siguiente el niño los abriera feliz, aunque siempre cuestionando cómo era que un hombre gordo entraba al departamento.
Esta vez, creía que atraparlo en la casa sería mucho más fácil.
—Aún te pueden traer carbón.
—No importa. Atraparé a ese viejo gordo y lo obligare a decirme su secreto.
—¿Y cómo piensas hacer eso?
—Fácil .-Senku tomó a Buba que estaba sobre el sillón de la sala y la alzó en dos patas con algo de esfuerzo-. Buba puede tirarse sobre él.
Xeno suspiró ¿Desde cuando era tan rebelde? En serio, lo que más le asustaba era llegar a la etapa de adolescente.
Seguramente Senku terminaría por quedarse dormido en el sillón, así que bajo unas mantas para arroparlo en el lugar, mientras se acercaba a colocar la grabación de sus amigos en el equipo de música.
Tal y como pensó, a la hora de que eso pasó, el niño dormía profundamente abrazando a su mascota.
Colocó los regalos que había comprado, los suyos y los que Stanley se encargó de comprar mucho antes de irse.
"Cincuenta, cincuenta. La mitad son para el mocoso y la otra mitad son para ti"
Rio ante el recuerdo mientras se acercaba al sillón y se sentaba junto al niño dormido.
Durante la cena, Senku había comentado la ausencia de Stanley y su mirada cambió a una triste, definitivamente la ausencia del militar se sentía profundamente en la casa.
Solo quedaban nueve meses, nueve meses y volverían a estar los tres como siempre.
El pensamiento de que volverían a ser una familia rondo un poco en su mente, pero ese pensamiento se vio opacado por el sueño que sintió en ese momento, quedándose dormido allí con la mano sobre el cabello del niño.
Xeno, Stanley y Senku, junto a Buba, ya tendrían una nueva navidad juntos.
Continuará...
HELLO, TRAJE MOMENTO SENHAKU CHIQUITOS.
Odio a Scott, es mi OC más odiado(?!) Mientras que Buba es la perruna más linda… De hecho, una amiga hizo un dibujo de Buba, si lo quieren ver, es mi foto de facebook junto a la de portada, me buscan por CCGadel.
Lamento la demora, perdón si no es lo que esperaban
También, gracias si siguen leyendo esto.
¡Perdón por la mala redacción y las faltas de ortografía!
¡XOXO!
