Alguien me espía
Y la mire... escondida tras un árbol. Hacia todo por pasar desapercibida, pero podía notar su presencia. No sabía quién era, nunca la había visto, pero no me generaba desconfianza. Hacia un par de días esa pequeña rubia siempre aparecía cuando me encontraba solo. Un día, decidí que era tiempo de enfrentarla. Me iría a pasear por el bosque cerca del palacio, seguro aparecería y ahí la podría enfrentar.
Cuando por fin estuve solo, me adentre en el bosque, al cabo de un rato pude sentir esa sensación tan especial en mi estómago cuando sabía que era observado por ella, entonces, rápidamente comencé a correr y me oculte, tuve que usar todas mis habilidades para que ella no pudiera notar que regrese sigilosamente, quedando detrás de ella, oculto tras un árbol pude verla mejor. Su cabello era tan largo como jamás había visto, su piel tan blanca como la misma luna... mi corazón se comenzó acelerar, no sabía porque, pero comencé a ponerme nervioso.
Note que ella seguía mirando hacia todos lados, seguramente estaba buscándome, pero ¿por qué? No nos conocíamos, ¿por qué me seguía? ¿Acaso era enviada de algún otro reino para matarme? Al cruzar esta idea por mi cabeza la deseche, una criatura tan hermosa no podía intentar eso. Entonces, decidí acercarme lentamente por detrás, tomándola rápidamente por la espalda, sujetándola firmemente entre mis brazos, sentí su cuerpo tensarse, sin saber porque, me acerca a su oído.
—Te atrapé —le dije en un susurro.
La solté de mi agarre y ella volteo rápidamente mirándome fijamente a los ojos.
Fue ahí cuando supe que jamás podría ver criatura tan hermosa, debía ser un sueño. Tenía frente a mí los ojos más hermosos que había visto. Seguía dentro del hechizo de su presencia cuando sentí que su mano sobre mi mejilla, me tocaba cuidadosamente y se acercó peligrosamente más y más. Cuando estuvimos suficientemente cerca, ella volvió a tensar su cuerpo y antes de poder decir algo salió corriendo.
