I capitulo

Era una mañana soleada en la época antigua, pero el tiempo no reflejaba lo que en realidad sucedía: una peligrosa pelea en la que inuyasha y kagome junto con sus amigos peleaban con su más grande enemigo

Naraku! – grito inuyasha al tiempo que lanzaba su viento cortante, el cual dio en el cuerpo de naraku y lo destrozo. Pero segundos después su cuerpo empezó a reconstruirse.

¿De verdad crees que podrás matarme con esos ataques tan insignificantes? –dijo el malvado sonriendo - pero ese error te costara muy caro

-¡CALLATE! – grito inuyasha

Pero inexplicablemente naraku comenzó a reír

Creo que deberías cuidar mas a kagome – dijo señalando a un punto detrás del medio demonio.

-¿Que… ?– inuyasha se dio la vuelta y lo que vio le paralizo el corazón. Kikyo había atravesado el estomago de kagome con unas de sus flechas y la pobre chica estaba recostada en un árbol ya que no podía ponerse de pie. Al parecer kikyo tenía poco tiempo de haber llegado y debido a que inuyasha estaba concentrado en su pelea con naraku no lo noto.

Kikyo… ¿Porque lo hiciste? – Pregunto mirando atónito a la sacerdotisa

Pero esta no pudo responder ya que naraku la atrapo con uno de sus tentáculos a la vez que también atrapaba a kagome y las acerco a un precipicio

Decide inuyasha…- dijo naraku con una sonrisa maligna en el rostro. No espero a que el peliplateado siquiera pensara, aflojo sus tentáculos y las dos sacerdotisas cayeron, más por instinto que por otra cosa salvo a kikyo.

"Inuyasha, tanto la amas que la salvaste después de lo que me hizo" pensaba kagome mientras caía, para su suerte cayo en un rió y por ello el golpe no fue tan fuerte como pensaba, ya casi sin fuerzas logro salir.

Tiritaba del frío y del dolor, no aguanto más y desmayo pero antes de perder el sentido le pareció ver unos ojos que la observaban.