Capitulo 8: Consecuencias


Era la mañana de un nuevo día en Inkwell, todo parecía pacífico en la vida de sus habitantes, por un lado estaban los residentes de la primer isla, en esta Cagney, que se despertaba con los primeros rayos de sol, se encontraba cuidando de su jardín de flores, Moe Tato, Weepy y Psycarrot de igual forma que la flor ya estaban despiertos y trabajando en su huerto, Ribby y Croaks estaban disfrutando de la buena vida como todos los días, Goopy le Grande recién se desperezaba y daba comienzo a su día, mientras que Hilda por su parte aún permanecía dormida, pues la noche anterior (al igual que casi siempre) se había desvelado mirando el cielo estrellado y la belleza de la Luna que lo adornaba.

Ahora, en la casa de Elder Kettle, había una paz rara en esta desde que acogieron al dado en la residencia, pues a vista de la ausencia del antes mencionado y del mayor de los hermanos taza, las mañanas un poco agitadas en las que King Dice apuraba a Cuphead para no llegar tarde al trabajo, no había pasado esta vez, pues de hecho, ninguno de los dos regreso del restaurant el día anterior, ni siquiera para dormir, por lo que ahora siendo las diez de la mañana Mugman y Elder Kettle recién se habían levantado a desayunar después de una buena noche de descanso. Mugman en aquellos momentos tenía sentimientos encontrados pues estaba preocupado por su hermano, pero por otro lado había una chispa que lo llenaba de felicidad, ya que en la tarde saldría a ver a su linda novia.

Momentos después de que el anciano y el chico terminaran de comer, lavaron sus trastes y Mugman se dispuso a salir un rato para despejarse antes de ir con su novia, pero este fue detenido por su abuelo antes de salir, el anciano le pidió el favor de ir a ver como se encontraban Cuphead y Dice, cosa que el menor aceptó gustoso pues este se encontraba en la misma situación que el anciano. El chico iba caminando tranquilamente por la isla, cuando, al pasar delante de la casa de la flor este le preguntó hacia dónde se dirigía y al oír la contestación del menor se ofreció a acompañarle, compañía que no fue negada, sino que contrariamente fue aceptada con gusto, pues la tacita pensaba en que el camino le sería más ameno con alguien a su lado.

El paso por la primera isla (lo poco que faltaba de esta) y la segunda no hubo problema alguno, ambos chicos estaban inmersos en su mundo, pero al llegar a la tercera Cagney no quería pasar en frente de la casa de la sirena pues aunque no había dejado de lado sus sentimientos por la tácita, sabía que si la chica lo veía con su novio podría haber un problema y no solo para él, por lo que le pidió a Mugman pasar por la casa de Werner, petición a la cual la joven tasa aceptó por lo que ambos siguieron su camino en paz, pero sin saber y a pesar de las precauciones de Cagney a lo lejos una joven mujer veía con cierto recelo aquella pareja de chicos caminando hacia lo que una vez fue el casino del Diablo.

En cuanto hubieron llegado al lugar se toparon con un bellísimo edificio de dos plantas de color borgoña del lado derecho se podía ver una hermosa cerca blanca que dejaba ver un enorme jardín repleto de mesas y sillas aún sin acomodar, por otra parte del lado izquierdo no había una cerca, sino un muro del mismo color que la cerca, solo que está en sus bordes tenía el mismo tono Borgoña de la fachada principal, ambos chicos al ver esto se voltearon a ver impresionados por lo que había delante de ellos, inmediatamente después de analizar el edificio se acercaron a la puerta la cual era de roble negro, con hermosos tallados de estilo barroco.

Finalmente luego de un largo tiempo de observación, aquel par se decidió a por fin tocar la puerta, esperaron un corto tiempo y la puerta fue abierta por Pirouletta, quien los recibió con una sonrisa y más al ver a Mugman en el lugar, pues estos dos ya habían pasado un corto tiempo juntos, esto debido a su hermano y al Dado, la chica les preguntó rápidamente el porqué de su visita, cosa que Mugman contestó con franqueza la preocupación que tenía por su hermano, la joven luego de oír aquello soltó una leve risita y los dejó pasar, para luego de avisar que iría a buscar a la taza mayor y que esperaran en el lugar.

Una vez entraron ambos se sorprendieron un poco más, pues este era simplemente espectacular la estancia era un hexágono irregular, las paredes se encontraban recubiertas de un papel tapiz color rojo y negro, los pisos eran de madera de un aspecto algo rústico, de igual forma había varios ventanales cubiertos de gruesas cortinas púrpuras, pero uno de ellos se encontraba con las cortinas a medio cerrar y al observar hacia esta se podía ver una puerta francesa abierta de par en par, del otro lado de la puerta estaba un bello jardín con una bella fuente en el centro de este, ambos lugares estaban llenos de mesas con manteles largos blancos con uno cuadrado más pequeño color lavanda sobre este que tenía encima un pequeño candelabro de dos velas, las sillas alrededor de las mesas eran de madera color negra con los cojines color rojo.

No pasó mucho tiempo para que Cuphead y Dice llegarán al lugar para sacarlos de su ensoñación, ya que los recién llegados al ver que los contrarios no habían notado su presencia y seguían observando los alrededores, razón por la cual el dado optó por carraspear un poco para llamar su atención, cosa que funcionó, pues ambos chicos al oír aquello voltearon a verlos rápidamente con un leve sonrojo sobre sus rostros denotando su vergüenza al ser encontrados "husmeando" sin descaro alguno. Tras aquella escena por parte de Mugman y Cagney, Cuphead soltó una leve risita debido a sus acciones cosa que relajo un poco el ambiente para los chicos que veían aquella estancia con asombro, los recién llegados se acercaron a los antes mencionados para hablar con ellos sobre el porqué de su vista, claro que el mayor de los hermanos no desaprovechó la oportunidad de abrazar a su hermanito y preguntarle entre susurros por qué iba acompañado de la (en su opinión) flor violadora, a lo que Mugman solo rio por lo que este dijo.

— Bueno, no es por molestar ni nada, pero podrían decir el porqué de su visita realmente estamos muy ocupados — Esas fueron las palabras que soltó Dice luego de un rato de ver a los hermanos abrazarse y de soportar el incómodo ambiente que se formó entre él y Caney.

— Cierto, lo siento Dice — respondió Mugman separándose de su hermano — Bueno la verdad venía a ver como estaban y si el trabajo va bien.

— Todo está en orden por acá como puedes ver Mugs — contestó la tacita roja rápidamente.

— El abuelo también quiere saber si volverán esta noche a casa — dijo Mugman de nueva cuenta — necesita saber para cuantas personas hacer la cena.

Cuphead y King Dice voltearon a verse y luego de un tiempo de pensarlo pareciera que llegaron a un acuerdo mentalmente pues asintieron sus cabezas sin dejar de mirarse para luego volver a mirar hacia Mugman y contestar al mismo tiempo que irían a cenar sin ningún problema, el menor de los hermanos al sonrío al oír esto, pues a pesar de que ambos eran bastantes ruidosos a veces, al final ellos le daban un aire más alegre a la casa con sus riñas sin sentido. Finalmente, luego de despedirse Cagney y Mugman salieron del lugar un poco emocionados, pues, el restaurante se veía increíble tanto por dentro como por fuera y luego de un rato de platicar sobre lo genial que sería comer y estar ahí pasando un rato agradable con amigos, luego de un tiempo ambos se despidieron pues Mugman le dijo que había quedado de ver a Cala y se le estaba haciendo tarde, a lo que Cagney asintió para alejarse del chico con desgana para volver a su hogar.


Hace más de media hora que Cala había llegado a la segunda isla, ella estaba esperando en una de las mesas que había frente al hogar de Djimmi pues ya se había cansado de esperar donde le había dicho Mugman, ella nunca llegó a pensar qué, primero, el chico se retrasara tanto, pues siempre llegaba a tiempo o incluso mucho antes que ella y segundo y lo que más la molestaba era que sabía que estaba con aquella molesta flor. Lo malo es que ella no sabía que su furia estaba a punto de incrementarse, pues, Cagney y Mugman no terminaron separándose hasta llegar al punto de encuentro de los enamorados, siendo este un punto medio entre la casa de Beppi y de Quadratus, así que, por ello, la chica pudo ver claramente la despedida de ambos chicos, la cual consto de un apretón de manos seguido de un abrazo, pero la gota que derramó el vaso, fue el que después de ver a la flor irse este tenía una enorme sonrisa y al ver a su novio con una igual y un leve sonrojo, decidió encarar lo que había pasado.

Cala rápidamente se levantó de su asiento y se dirigió a donde estaba su novio, Mugman al verla se alegró y la saludo, pero la sirena estaba tan molesta que simplemente ignoro a la taza y comenzó a reclamar, casi a gritos, él porque estaba con Cagney, también le dijo que si fue por eso que la dejo esperando media hora.

Cala se levantó de su asiento y rápidamente caminó hacia donde estaba Mugman, el joven al verla una nueva sonrisa apareció en su rostro, pero ni eso fue capaz de calmar la furia de la sirena y por eso en cuanto llegó al lado de su pareja comenzó a reclamarle a gritos sobre todo lo que llevaba guardando desde hace tiempo, desde lo más simple como sus sonrisas más bellas dirigidas hacia alguien más, hasta lo que era más serio, esto siendo su rara relación con Cagney, Mugman jamás espero aquella reacción de su novia por lo que hacía con su amigo, además de que nunca paso por su cabeza el que la chica estuviera celosa.

La mujer pensaba que posiblemente aquellas palabras harían sentir mal a su novio y al final terminaría disculparse por lo que había pasado con Cagney, pero no fue del todo así pues en un comienzo la taza realmente estaba preocupado por los sentimientos negativos de su pareja, lo malo es que en cuánto la sirena habló de un posible engaño, Mugman enfureció, entendía el que dudará de Cagney, pues el final ni estaba del todo equivocada con los sentimientos del mayor hacía su persona, pero dudar de él mismo era estúpido, el todos los días que se veían le llevaba presentes, flores que demostraban el amor que le tenía con su propio lenguaje y no había día en que no le recordará cuanto la quería y el que simplemente hubiera dudado de su fidelidad lo hacia rabiar.

Ese pequeño comentario ocasionó algo demasiado grande, la pelea que ambos tuvieron después de ello fue bastante intensa, tanto que provocó la atención varios de los habitantes de la isla, el chico fue el que dio la última palabra dejando a la joven sirena con el corazón un poco roto por lo que había provocado y unas gruesas lágrimas surcando su hermoso rostro, Mugman por su lado al soltar su última palabra se fue del lugar molestó dejando atrás a su novia, pero cuándo estuvo un poco más tranquilo se arrepintió de algunas cosas que dijo, pues como en toda pelea salieron palabras que uno solo dice por la adrenalina del momento y eso lo hacía sentir miserable, pero a pesar de sus sentimientos de culpa se reafirmó a sí mismo que no se disculparía hasta que Cala aceptará su error y entendiera que estaba haciendo una tormenta en un vaso de agua.

Ahora volviendo con Cala, ella se quedó un tiempo más en el lugar luego de partir a su novio para finalmente regresar a pasos lentos a su hogar, pero no todo salió como ella esperaba, pues al llegar a las escaleras en frente de la "colmena" de Rumor se tropezó, la reina que casualmente se encontraba observando el paisaje vio la caída de la chica y fue a ayudarla, al estar a su lado vi las gruesas lágrimas en su linda cara y su preocupación aumentó, si bien ella no era tan cercana a la sirena como otras personas, sabía por cuenta propia que ella era alguien fuerte, tanto física como mentalmente y el verla tan frágil en ese momento no sabía que hacer, por lo que sólo le pregunto si estaba bien y si quería ayuda, Cala solamente respondió que estaba bien y que no necesitaba ayuda, para luego levantarse e ir como zombie a su hogar, Rumor sabía que era malo meterse en los asuntos de los demás, pero luego de lo que sucedió con los hermanos taza ella cambió un poco y aprendió que a veces la ayuda no esta de más, por eso fue a ver a Sally, sabiendo que Cala si la escucharía a ella.

Al llegar a la casa de la actriz y contarle lo sucedido a la mujer está inmediatamente se preocupó, le agradeció a la reina sus acciones y fue con la sirena, al llegar primeramente llamó para que le permitiera estar con ella, pero luego de unas cuantas veces más, Sally decidió simplemente pasar, al ver a Cala, la cuál estaba sobre la arena llorando, sabía que todo estaba mal.