Capitulo 13: Cadena de errores.


El pequeño Asim Dice vivió los primeros años de su vida con una bella familia que lo quería y lo amaba, en su familia tenía a sus dos padres a su abuela materna y a una linda hermanita que lo quería y lo idolatraba en demasía, pues este cuando estudiaba magia con su abuela siempre lograba hacer todo perfectamente al primer intento, mientras que Edelyne, su hermana menor nunca lo conseguía, pero dicen que lo bueno no dura para siempre y así es como fue para Dice, pues a sus nueve años perdió todo, su familia, sus amigos y su pueblo, pues la pequeña isla donde este vivía fue saqueada y destruida por unos piratas, el pueblo fue quemado junto con sus integrantes y se preguntaran, si esto paso ¿Cómo es que Dice sobrevivió? Pues la respuesta es sencilla. Su abuela puso un hechizo burbuja alrededor de Dice, este no podía ver nada de lo que ocurría afuera, así como nadie podía ver lo que había dentro de esta.

Ese día él se encontraba solo con su abuela en el estudio, la mujer le prometió que en unos momentos más regresaría con sus padres y su hermana, pero esto nunca sucedió, inclusive después de que la conjuración se desvaneciera, en ese momento Dice vio que todo a su alrededor estaba completamente destruido consumido por el fuego, él buscó desesperadamente por todas partes a su abuela, su familia e incluso a alguno de sus amigos sin resultado alguno, Desde entonces se dedicó a vagar de una isla en otra consiguiendo uno que otro trabajo para poder comer y cuando no podía conseguir nada llegaba hasta a robar, esta fue su vida por alrededor de año y medio; ahora Dice con casi once años estaba completamente muerto de hambre pues tenía ya más de tres días sin poder probar bocado y más de un año sin una comida decente, por lo que este tomo la iniciativa de robar, su idea era robar al tipo más rico de esa isla, EL MISMÍSIMO DIABLO.

Ese día Dice se armó de valor y entro al burdel que llevaba el Diablo en aquella isla, el entrar y saquear fue fácil y más porque, sin que el dado lo supiera, el Diablo ya había vislumbrado al chico haciendo aquello, así que lo dejo seguir, pero obviamente no le dejaría salir de ahí, no sin claro, mínimamente un "precio razonable" por lo robado, al tratar de salir del lugar, Dice fue detenido por uno de los peones del diablo y llevado hasta la oficina de este, el chico muerto de miedo frente al diablo en persona aun llevaba algunos de los tesoros robados a este entre sus manos, ambos estaban en silencio lo que ponía aún más nervioso a Dice y aun a pesar de ello, este se mostraba firme ante él, finalmente, después de una rápida inspección al chico el Diablo soltó el humo de su puro y comenzó a hablar.

— Vaya niño, veo que tienes el suficiente valor como para tratar de robarme a MI — dijo el Diablo viendo aquellas cosas que llevaba Dice entre los brazos.

Dice seguía temblando de miedo pensando en lo que aquel hombre le podría hacer, siendo su muerte uno de los mejores escenarios y una tortura continua el peor de estos, pero, de igual forma, el fingido valor del chico seguía presente, al final de una breve platica el joven Dice se sorprendió el escuchar al diablo ofrecerle un trabajo, pues él finalmente se metió al lugar a robar algunas cosas para poder sobrevivir por un lo menos un año, jamás espero salir con un "empleo", si es que se le podía decir de aquella forma. Aunque al oír el precio que tenía que pagar por lo que había hecho comenzó a dudar sobre esto, pero, finalmente este podría no solo sobrevivir, sino que podría tener una nueva vida por lo que sin pensarlo más tiempo acepto el contrato del Diablo.

Desde aquel día Dice dejo de ser "Asim Dice" o "Six" (como lo apodaron en las calles) para transformarse en "Prince Dice" pues en su contrato el diablo le había otorgado un puesto bastante alto debido a sus anteriores acciones, con el pasar de los años Dice se fue ganando no solo la confianza del Diablo sino que también el respeto de muchos otros, esto se podía observar en que este que empezó como casi un "don nadie" y ahora tenía más de cien seguidores de los cuales solo nueve se ganaron la confianza del ahora conocido "King Dice".

Aunque "King Dice" decidió abandonar el nombre que le dieron sus padres, está claro que eso no significaba que este ya no recordara a su familia o a toda su gente, pues contrariamente a lo que muchos harían, Asim Dice opto por guardar este nombre en lo más profundo de su corazón pues este significaba y le recordaba que hubo un tiempo en el que él era feliz y lo tenía todo. Ahora el destino hacía que ese nombre volviera a surgir, de igual forma que lo haría un fénix, pues de algún modo, el Diablo logro descubrir que su adorada hermana, Edelyne Dice, aún seguía viva y no solo eso, sino que este amenazaba de nueva cuenta la vida de su familia, el trato era simple y sin muchos rodeos: "TU HERMANA POR CUPHEAD".

En ese momento Dice estaba a punto de tomar una decisión que podía costarle todo por lo que nuevamente había trabajado, para volver a tener aquello que hace tanto tiempo quería y tenía, no quería traicionar a Cuphead, pero finalmente podría volver a estar con el último miembro de su familia y poder traerle paz a su hermana. Por desgracia o suerte para este, alguien más escucho aquella conversación que tuvo "Asim" con el Diablo, esta era ni más ni menos que Pirouletta, la ahora mejor amiga de Cuphead, la chica sabía que sería imposible hablar en esos momentos con la taza mayor, pues, este simplemente no le escucharía una sola palabra, no solo por lo ocupado que estaba, sino también porque ella estaba más que segura de que este solamente negaría todo lo que esta dijera, ya que la joven taza estaba más que convencido de que Dice jamás podría traicionarlo y menos ahora que estos tenían una relación bastante cercana. Por esta razón la chica acudió a la única persona que estaba más que segura no solo le escucharía, sino que también comprendería la situación por la que "King" Dice estaba pasando, siendo este ni más ni menos que el hermano menor del chico que estaba a punto de ser parte de un sucio trueque, Mugman.

En cuanto la joven le dijo todo aquello a la pequeña taza azul este primeramente se alteró pues obviamente su hermano se encontraba en un gran peligro, tras ir con su novio y recuperar la compostura, los tres fueron por aquellas personas que, no solamente eran sus amigos, sino que también los consideraban fuertes para poder luchar contra el Diablo nuevamente, en una lucha que no sabían si ganarían.

Por su parte Dice en esos momentos con un enorme dolor en el pecho fue a ver aquella persona que, desde hace ya más de unos años, no solo lo había ayudado a rehacer su vida, sino que además ahora era la persona que más le importaba en esta. Dice tomo la decisión más difícil de toda su vida, su hermana o la persona que amaba, finalmente, él eligió tomar la decisión de "Asim Dice" y no la de "King Dice", prefiriendo entonces la vida de su preciada hermana menor. Por eso en estos momentos Dice se encontraba ya delante de la sala de descanso donde sabia encontraría a la taza roja, sin pensarlo más tiempo se adentró en está viendo como aquella persona que tanto quería estaba atendiendo algunos asuntos del restaurante, por su parte Cuphead se encontraba completamente inmerso en que estaba haciendo que no noto la presencia de Dice en el lugar, no fue hasta que este se acercó lo suficiente a él como para que este lo notara y al hacerlo este dio un saltito en su lugar.

— ¡Dice me asustaste! — soltó Cuphead volteando a ver al dado.

— Lo lamento Cups, es solo que no te quería interrumpir — respondió Dice desviando la mirada de la taza, cosa que obviamente este noto rápidamente.

— Dice — soltó Cuphead con un poco inseguridad — ¿Te pasa algo?

— ¿Por qué dices eso?

— Es solo que... bueno de hecho no te vez muy bien que digamos y eso no va contigo.

— Lamento preocuparte Cups, no es nada grave, pero de hecho... — Dice se detuvo un momento para después respirar profundo y luego volvió a hablar con completa seguridad — necesito que me acompañes, por favor.

— Claro, no hay ningún problema — después de decir esto la taza acomodo todo lo que tenía en la mesa para después levantarse de su lugar y seguir al dado fuera del restaurante.

Ambos caminaron uno al lado del otro sin pronunciar palabra alguna por más de la mitad del camino recorrido, ambos pasaron por toda la tercer isla y gran parte de la segunda y al casi al llegar a donde se encontraba Quadratus había una pequeña barca al lado de la orilla de la isla; Dice subió a esta sin pensarlo más tiempo y extendió la mano para ayudar a Cuphead a subir a esta. Una vez ambos se encontraron sentados en el pequeño bote Dice comenzó a remar.

El tiempo pasaba y a Cuphead se le hacía eterno el camino, pues además estaba el punto de que ya se había mareado un poco por el movimiento de la embarcación y pensaba que ya no aguantaría mucho más, por desgracia para este el viaje duro todavía quince minutos más de lo esperado por lo que se pasaron más de una hora en el pequeño bote hasta llegar a su destino; Cuphead desgraciadamente no lo soporto y vomito tres veces en el trayecto, por lo que al encallar en la costa de una pequeña isla este tuvo que ser llevado en brazos pues, se sentía muy mal. Nuevamente el camino de la costa a el centro de la pequeña isla ambos se mantuvieron en silencio hasta que llegaron a unas ruinas de lo que antes había sido un pueblo pequeño, estas se encontraban completamente consumidas por un viejo fuego, Cuphead, aun en brazos de Dice vio lo que se encontraba a su alrededor y sin más preámbulos le pregunto al dado donde se encontraban, este demoro un tiempo en contestar aquella pregunta, pero en cuanto tomo el valor suficiente comenzó a hablar.

— El lugar donde nos encontramos en este momento es, no, mejor dicho, fue el lugar al que alguna vez considere mi hogar — dijo con tristeza en su voz — este pueblo destruido es la aldea que me vio crecer, quería mostrártelo para que finalmente conocieras todo sobre mi, pero lamento hacerlo en esta situación.

— ¿Situación? ¿De es estás hablando? — Cuphead volteo a ver a Dice el cual de igual forma lo estaba mirando, al hacerlo sus miradas se cruzaron en los ojos de ambos se veía reflejado el amor mutuo que se tenían, pero no confesaban, además de eso en los orbes color verde del dado se vislumbraba una inmensa tristeza.

— Lo siento — Sin decir más palabras Dice acorto las distancias de sus rostros, posando sus labios sobre los del menor dándole así un casto beso, el cual primeramente sorprendió a la taza, pero después de unos momentos así, correspondió el beso que el dado le proporcionaba.

Se mantuvieron de esa forma por un tiempo, hasta que nuevamente Dice volvió a moverse separándose de su amado, al hacerlo Dice observo el rostro ajeno con un leve sonrojo, Cuphead, contrariamente al suyo, la cara del dado no reflejaba vergüenza o nerviosismo, sino que había unas gruesas lágrimas recorriendo por sus mejillas; Cuphead sorprendido por esto tomó el rostro ajeno entre ambas manos y enjugó sus lágrimas para después posar nuevamente sus labios sobre los ajenos en un beso fugaz.

— No tienes por qué llorar, tampoco tenías que disculparte — dijo viendo con dulzura al mayor — ¿es que pensabas que ese beso era algo malo?

— Jamás pensé que el beso fuera algo malo — se sinceró el dado — lo malo es que es un beso de despedida.

— ¿Qué? ¿De que estas...

Y así sin siquiera esperar a que Cuphead terminase de hablar Dice ocupó un hechizo para que este se desmayara, una vez el dado vio a su amado inconsciente, su fuerza y todo el valor que reunió se desmoronó y este cayó sobre sus rodillas y comenzó a llorar desconsolado sobre el pecho de la taza.

Desgraciadamente al poco tiempo a la distancia se escucharon unos aplausos a manera sarcástica, seguido por una risa, qué, contrariamente a lo anterior, esta estaba cargada de diversión, ante aquellos sonidos Dice detuvo sus sollozos y tomo más fuerte a la taza entre sus brazos e inmediatamente volteó hacía donde provenía el sonido, y en su rostro se reflejaba una enorme ira.

— ¡Bravo! Eso fue increíble, jamás pensé que mi "buena para nada" mano derecha se viera tan patética — Soltó divertido el Diablo — me disté un increíble espectáculo, digno de un drama.

— Cállate — susurro Dice

— Debo de admitir que nunca pensé que aceptarías el trato — el Diablo seguía hablando en tono burlesco, mientras Dice volvía a soltar un leve "cállate" — incluso llegué a creer que me enfrentarías.

— Maldición, cállate — Volvió a decir sólo que un poco más fuerte.

— Al parecer mi "bueno para nada" King Dice sigue siendo sólo un estúpido...

— ¡DIJE QUE TE CALLARAS! — gritó finalmente consumido por la ira.

— ¡Vaya! Al parecer alguien se enojó — volvió a soltar el Diablo en sorna — Dice, creo que tú, mejor que nadie sabes que no es una idea muy prudente enfrentarme tu sólo.

— Eso no me quita la idea, de que por lo menos podría darte un par de golpes.

— Quisiera ver que lo intentaras —Soltó el Diablo desafiante.

En ese momento Dice finalmente soltó a Cuphead, recostándolo suavemente sobre el piso e inmediatamente volteando hacía el Diablo para así comenzar una pelea, lucha que era bastante reñida, pues ambos adversarios eran extremadamente fuertes, pero aún a pesar de esto, la fuerza de Dice se veía mermada debido a que detrás de él estaba Cuphead y el dado se negaba a que algo le pasará a este.

Por otro lado, estaba Cuphead, el cual a pesar de su inconsciencia había podido escuchar todo lo que pasaba a su alrededor, por ello al desmayarse escucho claramente a Dice llorar, Cups en ese momento pensaba solamente en por qué el mayor lloraba e incluso sufría por no poder hacer nada para consolarlo; desgraciadamente en cuanto escuchó hablar al Diablo, primeramente no reconoció la nueva voz, pero después de oír sus palabras, no solamente supo de quién se trataba sino que incluso comenzó a preguntarse de que se trataba aquel trato.

Mientras tanto al mismo tiempo no muy lejos de ahí se encontraba Mugman, si bien, no con todos los habitantes de Inkwell por lo menos eran la gran mayoría, todos estos fueron siguiendo a King Dice por un buen rato en el barco del capitán Brineybeard y en cuanto llegaron a la isla fueron a paso lento hacia dónde se dirigían Dice y su hermano. Mugman y todos sus acompañantes llegaron justamente después de que el mayor dejase inconsciente a la taza, se mantuvieron a una prudente distancia del dado viendo así la pelea de este con el Diablo.

Todos los habitantes de Inkwell tenían un poco de miedo al ver tal batalla, pero no fue hasta que vieron a la pequeña taza azul salir a pelear, (acompañado de su novio) que todos decidieron ir a ayudar a aquella persona que hace tiempo atrás consideraban un enemigo, pero que ahora también era un gran amigo y colega, alguien que trabajó duro para ganar no sólo la confianza sino también la amistad de todos aquellos que se encontraban ahí, por su lado, en cuanto King Dice vio las características balas azules que poseían los hermanos, se alarmó, pensando en que estas le pertenecían al mayor de estos, grande fue su sorpresa al ver a la pequeña taza azul disparando sin parar al diablo, aunque al momento de distraerse su adversario asestó un golpe bastante fuerte a Dice el cuál casi lo deja noqueado.

Mugman siguió disparando aún después de haber visto aquello, pues sabía que si dudaba aunque fuese solo un momento podría pasarle algo incluso peor y no sólo al dado, sino también a su hermano o incluso a cualquiera de los demás que vinieron a ayudarle, Mugman pensó que con tanta gente ayudando en la batalla sería muy fácil derrotar al Diablo, pero no fue así, el diablo incluso se había hecho más fuerte que la última vez que peleo contra él junto a su hermano, tenía incluso nuevos y mejores ataques y aunque eran varios los que lo golpeaban, uno a uno fue dejándolos fuera de combate.

— ¡Dice! — le gritó Mugman al dado al ver aquella situación — llévate a mi hermano de aquí.

El dado al oír aquello se levantó rápidamente y corrió hacia donde se encontraba el mayor de los hermanos y una vez lo tuvo entre sus brazos corrió al barco en donde habían llegado a la isla, lo que Dice no planeo fue que el hechizo que hizo sobre Cuphead se esfumara tan pronto y este se despertara a pocos metros de la batalla, sorprendiendo al contrario que paró en seco al oírle hablar, Dice por inercia le preguntó ¿por qué está despierto? Cosa que la taza no respondió y sólo le dio una bofetada al dado, esté se quedó atónito ante aquella acción, por ello reaccionó tardé cuándo Cuphead saltó de sus brazos y salió corriendo hacía aquella batalla.

Al llegar la tácita mayor vio como su hermano y Cagney estaban haciéndole frente al Diablo, sin mucho éxito, cabe decir, por esa razón inmediatamente él también se unió a ésta causando una nueva distracción, está vez hacia el clavel, el que volteó a verlo y terminó siendo golpeado y salió volando, golpeándose la cabeza al momento de caer, Mugman, claramente molesto por aquello descargó su ira en contra de su agresor, si bien fue de ayuda su molestia, esto no duró mucho pues un ataque del diablo lo sacó del combate, fue en ese momento que Dice volvió a la pelea desconcertando a Cuphead, el cual apenas si logró esquivar un golpe gracias a que el dado le aviso.

La batalla terminó gracias a un "ataque sorpresa" de una persona la cual se había negado fervientemente a ir cuando Mugman se lo pidió, Hilda que aun a pesar de tener un enorme odio y resentimiento hacia King Dice, decidió ir a ayudar, ella al llegar volando pudo ver todo el esfuerzo que los habitantes hicieron por derrotar al diablo, sin resultados y al ver que Dice y Cups lo tenían medianamente acorralado ella con sus poderes lo electrocuto dejándolo finalmente noqueado.

Todos al ver como el diablo caía inconsciente sintieron un enorme alivio, rápidamente King Dice lo encerró en un domo que lo mantendría hay por un tiempo y con la idea de encerrarlo en aquella isla en cuanto salieran del lugar, aunque claro antes de que esto pasara, Cuphead miro todo a su alrededor, viendo como todos aquellos que de alguna forma fueron a ayudar estaban heridos o inconscientes, volteo a ver hacia donde estaba Dice, pero el ya no estaba en el mismo lugar, ahora se encontraba al lado de una joven, una chica muy parecida a dice, esto molestó un poco a la taza que rápidamente apartó la vista, posando esta accidentalmente en Mugman.

— Dice ¿por qué hiciste eso? — pregunto Cuphead en voz baja viendo como su hermano lloraba escandalosamente en el pecho de su inconsciente novio, el menor espero bastante tiempo por la respuesta ajena y volvió a preguntar, pero esta vez gritando y volteando a ver al responsable de todo aquello — ¡Dímelo! ¡¿Por qué lo hiciste?! ¿Por qué me... ¿Por qué nos traicionaste?

— Lo siento — dijo apartando la vista de Cups esto fue lo único que pudo salir de la boca de Dice en ese momento.

— ¡Lo sientes! — Soltó Cuphead con la cabeza hirviendo — ¡Causaste todo esto, me querías entregar al diablo, por tu culpa Cagney está mal herido y Mugman está llorando desconsolado y tu solo dices ¿lo siento?! En serio crees que después de esto un simple "lo siento" lo arreglará todo.

— No... — soltó finalmente después de un largo silencio — pero, él tenía a mi hermana, no podía volver a ver como ella podía morir — al terminar de decir aquello el dado volteo a ver a su hermana que se encontraba aún inconsciente entre sus brazos — la perdí una vez, no quería que pasara de nuevo.

— ¡Porque no solo me pediste ayuda! ¡podríamos haber preparado un plan! — grito colérico — ¡Podíamos haberlo hecho juntos!

Aquellas palabras saliendo de la boca de Cuphead lo herían de sobremanera pues finalmente aquella primera decisión de su hermana o el amor de su vida fue difícil, pero, siempre hubo otra opción, como podía haber sido tan estúpido, la respuesta siempre estuvo delante de sus ojos y no la pudo visualizar, él siempre se había vanagloriado de su inteligencia, pero al parecer esta vez había caído en la estupidez de la obviedad de "lo uno por lo otro" y jamás pensó en "ambos"

— Lo lamento — volvió a decir Dice esta vez con lágrimas en los ojos — Lo lamento mucho, solo... no pensé en ello, él ni siquiera me dio más de un día para decidirlo — declaraba Dice completamente arrepentido de su decisión — ¡¿Qué habrías hecho tú?! ¿A quién habrías elegido, a Mugman o a mí?

Ante aquella declaración, Cuphead se mantuvo un rato en silencio apretando los puños, pensando en lo que había pasado Dice en ese momento, pues este tenía razón era una difícil decisión, pero, aun así, estaba más que seguro que podría haber otra salida, finalmente la taza se preparaba a hablar cuando fue interrumpido por su hermano.

— Vamos Cuphead, perdónalo — comentó Mugman con la voz rasposa por tanto llorar — ambos sabemos que tu hubieras hecho lo mismo en su situación, además lo de Cagney no fue su culpa, nada de esto es culpa de Dice, todo fue nuevamente por el diablo.

— Pero Mugs...

— No digas nada, lo entiendo — expresó el menor con los ojos hinchado y aun llenos de lágrimas — ambos lo sabemos, las heridas sanan mientras estemos vivos, Cagney estará bien y yo igual, así que ya no digas más cosas desagradables, y Dice, entiendo porque lo hiciste, pero es como dice Cuphead siempre hay una mejor solución a las cosas, solo no des más las cosas por hecho.

— Lo siento Mugman — soltó Dice viendo al hermano menor — lamento lo que pasó, todo fue por mi culpa, realmente no merezco esa gratitud tuya, espero que Cagney se recupere rápido y Cuphead — dijo el dado volteando ahora hacia el mayor de los hermanos, el cual al oír su nombre le dirigió unos ojos llenos de ira — tranquilo, no tienes por qué perdonarme, ni siquiera yo mismo creo que pueda hacerlo, así que en cuanto Edelyne esté completamente curada me iré de Inkwell junto con ella, no los volveré a molestar, por última vez te pido perdón por lo ocurrido, adiós Cupface — soltó finalmente con una sonrisa llena de dolor y tristeza.

Esas fueron las últimas palabras de Dice antes de que este se marchara con completo arrepentimiento y con su hermana entre los brazos, el dado desapareció del lugar por un orificio en la tierra de la misma forma en la que lo hizo en la Die House hace ya casi cuatro años.

Desde ese día, Dice no volvió a casa, ni a la habitación que le pertenecía en la parte trasera del restaurante o a su cuarto en casa de Elder Kettle, de hecho, nadie sabía en donde se había metido el dado y su hermana menor, pues desde el día de aquella pelea con el Diablo y al final con taza mayor, este se había sentido mal por todo aquello que le había dicho al dado, incluyendo el hecho de que su mejor amiga le habló de lo que pasó entre Dice y el diablo el día anterior, por lo que casi al final del día fue a buscarlo por todas partes, incluyendo su residencia en su lugar de trabajo, claro, sin resultados exitosos, regresando así a su casa una vez dieron las dos y media de la mañana, luego de haber esperado al lado de la puerta de entrada y buscado por toda la isla por más de doce horas.

La taza siguió con los intentos de búsqueda del dado por más de una semana sin encontrar ni un solo rastro del dado hasta que a mediados de la tercera semana de búsqueda, en su ya usual rutina de "levantarse, cambiarse e ir a buscar al dado", como de costumbre tocó la puerta de la casa de Dice sin recibir respuesta e inmediatamente abrió está para cerciorarse de que se encontraba realmente vacía y al no ver a nadie, tomó su, ya usual lugar al lado de la puerta; no fue más de media hora después que el menor llegase, cuando un agujero se abrió del suelo delante de la puerta del cual Dice salió rápidamente vislumbrando así a la taza delante de él.