Capitulo final: Destinos separados.


Ha pasado un año desde el día en que Dice trató de entregar a mi hermano al Diablo, un año en el que todos mis amigos, luego de aquélla batalla finalmente se sintieron libres de ese hombre, un año desde que Cuphead y Dice son novios y un año que Cagney lleva dormido. Al inicio, mi amado novio se encontraba postrado en mi cuarto, cosa que Cuphead acepto, pues él pensaba que aquello no duraría más de una semana, pero al errar Hilda y yo decidimos que lo mejor seria llevarlo al hospital, desde entonces ella y yo no salimos de aquel horrible lugar, desde ese entonces Hilda odia aún más King Dice y aunque dentro de mi está creciendo ese sentimiento de desprecio, aún pienso en que en parte no fue culpa de él, sino mía, pues, al final yo le pedí a Cagney que me acompañase a pesar de sus negativas.

Mis esperanzas de que mi novio despertará cada día eran menos, pero eso no significa que estas muriesen, pues como se dice "la esperanza es lo último que muere", esa era la razón por la cual todos los días le llevaba flores, claro qué sabía el significado de cada una, algunos entre las cuales estaban una maceta de Violetas azules, que significan confianza, desvelo y fe, también lleve un ramo con prímulas, de varios colores por cierto, estas flores simbolizan la confianza , incluso llegue a llevar una pequeña ramita de las flores del ciruelo de mi abuelo, pues el significado de estas es "mantén tu promesa", estas son solo unas cuantas de las muchas más flores que le lleve.

El último día que lo fui a ver le llevé una maceta de campanillas de invierno, cuyo significado es la esperanza, de eso ya ha pasado una semana y desde ese día no he podido ir nuevamente al hospital y no es porque no hubiese querido, sino que mi abuelo no me ha dejado, me ha dejado en cama y aunque debo admitir que en parte lo entiendo, pues la verdad últimamente no me he sentido del todo bien, incluso Hilda lo noto (aunque claro yo se lo negué en cada ocasión), el día de hoy me siento un poco mejor, pues tanto mi abuelo como mi hermano me han ayudado así que esperó hoy ir nuevamente con mi bella flor durmiente.


Nuevamente estoy en el hospital, el día de hoy no estoy solo por voluntad propia, pues ya había estado aquí antes este mismo día, el problema está en que dos o tres horas después de que llegase a casa llamaron del hospital, me comentaron sobre una urgencia que tenían, por lo que salí inmediatamente hacia allá, claro le avise a Hilda pues ella también estaba preocupada por la salud de Cagney, al llegar primeramente me llamaron a mí para dar un pequeño informe de la situación, me dijeron que en aquellos momentos sus signos vitales estaban bajando poco a poco y que probablemente ni siquiera podría sobrevivir hasta mañana, incluso cuando pregunté si podría pasar a verle, pero me lo negaron, pues en aquellos momentos estaba en terapia intensiva y solo los médicos podrían estar ahí dentro.

En cuanto me dejaron solo le informé a Hilda lo que me dijeron, ella al igual que yo no reaccionó del todo bien, ambos lloramos un poco al pensar que podríamos perderlo ese mismo día. Al cabo de unas horas el doctor nuevamente apareció en la sala de espera, desde el momento en que lo vi supe que no traería buenas noticias y justo como sospeche el doctor nos dijo que no había nada que hacer y que a lo mucho él tendría una o dos horas más de vida y que si gustábamos podríamos ir a verle una última vez. Al entrar a su cuarto lo vi más hermoso que nunca, a pesar de lo demacrado que se le veía, Hilda y yo nos pusimos uno a cada lado de la cama y comenzamos a decirle muchas cosas, palabras de apoyo, de esperanza e incluso varias razones por las que lo queríamos de vuelta, pero claro, jamás le dijimos nada de despedida, pues ambos creímos que aquello significaba aceptar aquel destino inminente.

Finalmente, ninguna de nuestras palabras sirvió por que unos momentos más tarde vi como la persona más importante en mi vida, la que más amé, la que me hizo tan feliz en poco tiempo y con la que creí pasaría el resto de mi vida, se fue. En ese momento ya no sentí nada, todo el dolor, la tristeza, la agonía y los malos pensamientos que pensé que tendría no estaban, me sentí completamente vacío, como si nunca hubiesen estado ahí, no derrame ni una sola lágrima, Hilda por el contrario no dejaba de hacerlo, en cuanto ella se hubo calmado nos fuimos del lugar, ese día me quede en su casa, aunque se supone que era para consolarme, más bien fue al revés.

Dos días después de la muerte de Cagney, después de hacer su funeral, Hilda decidió que el mejor lugar para sepultarle era, al lado de aquel árbol del que consideraba su hogar, ese día tampoco logré llorar, es como si dentro de mi algo se hubiese apagado, algo faltaba dentro de mí y no podía hacer nada por recuperarlo, porque sabía que lo que me provocaba aquel vacío era provocado solamente por la ausencia de mi amado.

Luego del funeral de Cagney paso una semana, una semana en la que no volví a salir de mi cuarto, bueno mejor dicho, del cuarto de invitados, pues solamente quería estar solo y en esos momentos Cuphead no dejaba de seguirme y simplemente no quería verlo, no, es mentira, no era a mi hermano a quien no quería ver, era más bien a su nueva sombra, solo no quería ver a King Dice, sabía que si lo veía no resistiría por más tiempo y finalmente, explotaría, le diría todo aquello que pensé después de la muerte de Cagney, aquellas palabras que guardaba dentro de mí para evitar un problema, uno que estoy seguro jamás se arreglaría.


Dos meses y medio han pasado desde la muerte de Cagney, aunque haya pasado tanto tiempo aun no puedo sentir algo, contrariamente a lo que pensaba, creía que con el pasar del tiempo, lo superaría o volvería a sentir algo, o simplemente sentiría su muerte, pero hace un par de días finalmente, sentí algo, solamente que por desgracia hice lo que jamás me hubiese gustado. Ese día Cuphead me obligó a salir, ambos estábamos, bueno, tratando de pasar el rato, él solo trataba de animarme, por mi parte, bueno aprendí a sobreponerme "máscaras" y en ese momento estaba usando la "máscara de diversión", ya que al sentirme vacío y ya no querer preocupar a mi familia, solo "ocupo" la que necesitan ver para que se sintieran satisfechos.

Bueno continuando con el relato, aquel día salí con mi hermano usando mi "máscara de diversión", todo iba muy bien hasta que él apareció, claramente eso no estaba en los planes de Cups y se reflejó en su cara al verle, pues al divisarlo salió corriendo a donde estaba y trato alejarle, pero al parecer no funciono, pues al poco rato ambos se acercaron a mí, Cuphead con cara de nerviosismo y King Dice con una de arrepentimiento, en cuanto el dado estuvo delante de mí nuevamente se volvió a disculpar por lo de Cagney, en ese momento mi máscara se rompió y por primera vez en tanto tiempo volví a sentir algo, me sentí lleno de ira, por ello comencé a gritarle, le dije todo lo que guarde por meses, le dije palabras que jamás pensé que saldrían de mi boca, pero lo hicieron, palabras desagradables que siempre quise decir pero nunca lo hice.

Cuando finalmente termine de decir todas aquellas atrocidades Cuphead me veía con culpa y Dice, bueno la mirada de Dice me sorprendió, pues era una mirada compasiva, una mirada de llena de... ¿empatía?, es como, si supiera lo que sentía en aquellos momentos y el acerco su mano y enjugó unas lágrimas fugitivas que jamás sentí salir y en ese momento me lo volvió a decir, repitió aquellas palabras que no quería oír "Lo siento", odiaba esas sus palabras tanto y todos en Inkwell me las habían dicho aunque sea una vez, iba a reclamar nuevamente, pero Dice comenzó a hablar nuevamente sorprendiendome por sus palabras

— Mugman,é por lo que pasas y lo lamento, sé que fue mi culpa y entiendo tu odio hacia mí — en ese momento finalmente llore, llore por todo, por la muerte de Cagney, por ver a mi mejor amiga tan decaída, por engañar a mi familia y también por decirle aquellas palabra a Dice, sé que no lo merecía, sé que él mismo se tortura por lo que pasó ese día, lo sabía y aun así no logré contenerme.

Luego de aquel arranque de ira y del drama de lágrimas volvía a lo cotidiano, a ya no sentir nada, pero esa vez era un poco diferente, me sentía un poco menos pesado, pero aun así volví a mis "mascaras" y a evitar a todos y a todo lo más posible.


Un año, ha pasado un año y sigo sin asimilarlo, ahora finalmente me acostumbre a mis "máscaras" tanto así, que incluso que a veces ya no sé si estoy ocupando una o realmente siento aquello verdaderamente, cada vez es más difícil de distinguir eso, aunque cada que a pesar de todo yo seguía sin una pizca de sentir, el día del aniversario de muerte de Cagney fue uno de los más difíciles pues al final no sabía si mi "máscara de tristeza" era verdaderamente eso, una máscara, pues ese día, a pesar de que en aquellos momentos no lloré, me sentía... raro, algo dentro de mí se movía como si fuese un pequeño bebé, pero nunca supe que fue, ese día volví a aquel lugar donde comenzó aquel bello sentimiento que tuve por mi amado, al lugar que solo me mostró solo a mí.

Sin muchos rodeos entre al bosque y pase todo ese día ahí, recordando, recordando que en ese lugar sentí por primera vez inquietud por él, el lugar en el que le enseñe a nadar, el lugar en el que nos besamos por primera vez y qué me pidió ser su novio por segunda ocasión y yo acepte gustoso, también que en ese mismo lugar hicimos el amor por primera vez y que en ese mismo lugar nos juramos amor eterno, entre todo eso, nuevamente lagrimas salieron de mis ojos y aunque nuevamente no sentí la menor pizca de tristeza, llore sin saberlo y me pregunte el por qué, ¿Por qué salían lágrimas de mis ojos si estaba completamente vacío? ¿Por qué mi interior no podía sentir nada? ¿Por qué se había ido? ¿Por qué me dejó solo? ¿Por qué no peleo más por despertar y volver a mi lado? ¿Por qué no podía simplemente sacarlo de mi cabeza? ¿Por qué seguía en este mundo sin él?

Mi cabeza se llenó de preguntas, preguntas las cuales sabía jamás tendrían respuesta, pues, sabía que todas eran preguntas que le hacía a la nada o a alguien que ya no estaba para responderlas, ese día dormí a la intemperie con esas preguntas en mi cabeza, a la mañana siguiente el peso que sentí libre al desquitarme con Dice volvió, solo que esta vez era aún peor que el anterior, ya no tenía siquiera ganas de levantarme de donde estaba, pero sabía que tenía que hacerlo pues mi abuelo y Cuphead ya estarían buscándome, por ello me levante y emprendí mi andar a casa y al llegar a esta el abuelo, mi hermano, Dice e incluso Hilda estaban ahí completamente angustiados por mi ausencia y al verme debajo de la puerta de entrada todos se alegraron, En ese momento no entendí el porqué de su alegría, pero aun así fingí para calmarles y así volver a mi cuarto sin más preguntas.


Cuatro años, en este año volví a lo cotidiano, aunque claramente mis "máscaras" jamás desaparecieron desde el día en que Cagney murió, finalmente en este año volví a mis viejas actividades y aunque la mayor parte del tiempo me la pasaba con

Hilda, por lo menos al fin volvía a salir más seguido, claro esto no significaba que yo me encontrase mejor, al contrario, salía ya que yo lo veía como distracción, incluso cosas tan simples como leer un libro era una nueva forma de distracción y una forma de tratar de retomar sentimientos perdidos, (aunque esto último era casi nulo). Supongo que a Cagney no le gustaría verme de esta forma, pero no tengo otra forma de vivir, ahora sin él, Hilda es el apoyo más grande que tengo y aunque ella también está triste por la muerte de nuestra querida flor, sé que su dolor no es tan grande como el mío, pues ella es muy sincera con sus sentimientos y contrariamente a mi ella aun sabe lo que era ser sincera consigo misma.

Al igual que los años anteriores, el aniversario de la muerte de Cagney lo pasaba solo, todos entendían que aquello pasara, incluso creo que ya habían dejado de buscarme ese día, pues sabían que estaría bien o eso es lo que suponía, pues, luego de que hace dos años me preguntaran dónde estaba, yo les contestara la frase más cursi que se me ocurrió, (está siendo "sólo estaba acompañando a Cagney en nuestro lugar secreto") dejaron de molestarme más ese día, cosa que me alegro pues ese era el día en que el peso en mi pecho se hacía cada vez más grande y no quería llevar puesta una máscara para los demás, solo mi propia "máscara" la que ya había adoptado para mí mismo.


Seis años sin él, este año supongo yo será el mejor que tendré en mi vida después de que él se hubiera ido, luego de repasar varias veces las preguntas que me hice el primer año sin Cagney, al fin todo es esclareció, si me pregunté ¿Por qué vivir en un mundo sin él? La respuesta era más que obvia, ¡solo tendría que volver con él!, las maneras eran infinitas pero al final elegí una de las más bellas, iría a su lado con flores y no con cualquiera, elegí una bella flor que nos simboliza, la azalea roja, el bello significado de esta es simple, "un amor que trasciende los tiempos", ¡así como el nuestro!, pero como sabía que el veneno de aquella flor probablemente no me llevaría con él nuevamente, busque la flor que simbolizaba mi deseo a la muerte, el acónito, que como dije significa eso, "deseo la muerte", (o algo parecido) por ello estas dos flores eran perfectas.

Planee todo ello desde hace unos meses atrás y hoy en el aniversario de muerte de Cagney lo haré y finalmente volveremos a estar juntos, las flores están esperándome en el mismo lugar al que voy cada año, en el lugar donde comenzó todo y, donde ahora todo terminará.

Al salir de casa finalmente mis máscaras desaparecieron y mis sentimientos volvieron, esta vez no ocupe la "máscara de alegría" al despedirme del abuelo ni de Cups, esta vez desde hace años sentí felicidad propia, antes de ir a concluir todo, deje una carta, está la deje delante de la tumba de mi amado y aunque no me gustaba la idea de que todos supieran la ubicación de nuestro lugar secreto, está la puse al final del escrito, pues quería que nuestros cuerpos estuvieran juntos aún después de la muerte.

Ahora en cuanto hube llegado al lugar comencé con mi "gran hazaña" convertir ambas flores en una poción mortal (algo que fue muy rápido, por cierto), una vez estuvo listo lo bebí, con demasiada facilidad esta se deslizo por mi garganta y sin muchos problemas me uní a él, lo malo es que cuando creí que por fin estaríamos juntos eternamente, nunca lo hallé, es como Cagney nunca hubiese estado en aquel lugar, pues jamás logré volver a reunirme con él.


El séptimo aniversario de la muerte de Cagney y el primero de la de Mugman ese día algo raro pasó, algo que nadie esperaba, aquel día, cerca del mediodía, una flor salió de entre la tierra, renaciendo cual fénix de sus propias cenizas, nadie jamás notó aquel pequeño tallo que crecía año con año, nadie jamás pudo ver que aquel destino que sufrió la flor hace tanto tiempo era inevitable por una simple razón, era tiempo de un nuevo ciclo, el cual estaba dando comienzo nuevamente, aquella misma tarde en cuanto Cuphead fue a visitar la tumba de su hermano vio algo que lo puso iracundo, algo que no esperaba ver, pues la flor causante del suicidio de su hermano se encontraba ahí, llorando arrodillado delante la tumba de su amado tanto como de la propia.

Cuphead al verle ahí, parado delante suyo, solamente quería volver a matarle, pero al ver el rostro de este no pudo, sabía que de igual forma que él, Cagney sufría, y más sabiendo que era mayormente su culpa, una culpa de la cual siquiera fue consciente, Cagney se responsabilizó de aquellos actos tomados por su fallecido novio, actos que jamás pudo prevenir, de los cuáles nunca supo y de los que le hubiese gustado estar a su lado para evitarlo.

Al final Cagney tomó la decisión de vivir en un mundo sin aquella persona que amaba, decisión que fue más casi una orden de la taza, pues este quería que la flor viviera en un infierno peor que el que sufrió su hermanito, uno dónde él sabía que era el mismo causante de la abrupta partida de aquella persona a quién más amó...


Hey! ¿Qué tal me quedo?, la verdad hice esto como final, porque AMO las historias trágicas (No por nada mi manga/anime favorito es -man).

Por otra parte, la verdad esto surgió "de repente", me lo puse a escribir un día que estaba, bueno pues, deprimida y esto salió, (me ayudo bastante por cierto :v)

Por cierto debo admitir que esto salió muy de imprevisto al escribirlo sin embargo me gusto tanto que lo deje, también debo decir que tengo pensado hacer un "final feliz", pero no estoy del todo segura de como terminar eso, pero ya tengo el epílogo de esto (también lleno de sentimentalismo y tristeza).

Por último, esa parte al final de que Cagney vuelve me la saque de un fic de esta misma pareja que leí ya hace tiempo y la verdad no me acuerdo como se llama, pero de todas formas le daré su crédito, pues si no hubiese sido por su fic no se me hubiera ocurrido el dejar a Cagney y a Mugman "separados"