En una cama destendida, en un cuarto lleno de amor y de algunas prendas en el piso, un chico despertó, como muchas otras veces antes que el hombre a su lado, suspirando levemente al verlo a su lado, se quedó observándolo, mientras sus manos traicioneras dibujaban el contorno del perfil del bello hombre que dormía.

Souichi está soñando.

Souichi está soñando, está teniendo una pesadilla y está recordando, todo al mismo tiempo.

Primero, ve una mujer, la mujer más hermosa que sus ojos han visto, tiene una larga cabellera castaña, y un rostro triste, algo inusual, esa mujer sonríe, sonríe sin parar, es feliz, tanto que no le cabía en el pecho, pero un día el doctor dio una noticia inesperada, la mujer ese día fue al médico solo con su hijo mayor, no había necesidad en su corazón para ir con su esposo, eran estudios de rutina, pero el médico pidió que el chico esperará afuera, al salir su madre estaba furiosa y llorando, paso junto a su hijo y le miro, esa mirada se clavó muy hondo en el pecho de Souichi, en ese momento él se levantó y fue detrás de ella, no dijo nada, sabía que debía decir algo, que debía preguntar, pero no dijo nada, tomaron un taxi, en el que el iba observándola detenidamente, sorprendido, y ella, la bella mujer solo miraba por la ventana.

Ese día Souichi no fue a la escuela, sus hermanos menores se encontraban en casa con su padre.

La mujer no quería llegar.

En cuanto llegaron la mujer dejo pasar a su hijo primero, sin mirarlo, paso por la sala y fue observada por su esposo y sus hijos, la mujer comenzó a llorar, y Souichi escucho la voz de su padre ordenando que cuidará de los niños un segundo.

La más pequeña dormía plácidamente, y el otro miraba unas caricaturas por la TV, ese día no vio a su madre, no se atrevió a cruzar la puerta y preguntar qué pasaba.

Y luego llegó la noche, todos en su respectiva habitación, pero él no podía dormir, no con ese pesar, no sin hablar con su madre, no así, fue por eso que se levantó, y al escuchar unos sonidos intuyo que alguien estaba despierto, fue al lugar solo para ver a su bella madre frente al espejo, cepillado su cabello fuertemente, él se quedó en la puerta sin hacer ruido, y luego observó cómo tomo unas tijeras, corto su cabello, quedo a la altura de sus hombros, vio su cabello caer al suelo como en cámara lenta, ella giro un segundo y lo vio, ella no sonrió, lo jalo hacia ella y lo abrazo fuertemente, terminó por hincarse para llegar a su altura, la mujer comenzó a llorar en el hombro de su hijo y después dijo con la voz apenas audible

—Perdón, perdón hijo, perdóname

Souichi no dijo nada, sabía que debía decir algo, pero no pudo, no supo que decir, así que solo levanto una mano y la puso en la espalda de su madre, una lágrimas comenzaron a salir de sus brillantes ojos, silenciosamente, ella no dijo nada más. Sus padres no se lo dijeron hasta el día siguiente en la sala como si no se conocieran, pero su madre, su madre se lo dijo en la noche anterior mientras lloraba desconsolada, ante un chico que solo supo colocar una mano en su espalda.

Un día estaban en el hospital, se volvió costumbre ir continuamente, Souichi miraba molesto como sus hermanos empezaban a reconocer enfermeras y doctores, y veía triste como su madre no presentaba mejoras, ese día su madre fue internada, en la tarde tuvo un serio problema que Souichi no pudo comprender del todo, pero pudo ver como corrían los doctores y su padre, y los niños comenzaron a llorar, estaba confundido, pero aun así fue a comprar un emparedado para sus hermanos, en la noche llego su tía, con un rostro problemático, tomo en brazos a Kanako y le dio un poco de leche, su padre aprecio momentos después, tomo a sus hijos y le pidió a Souichi que fuera con él, entraron a la habitación y pudo verla, estaba acostada, con unos cuantos tubos saliendo de ella, y unas máquinas, Tomoe corrió a ella y comenzó a llorar, Kanako fue colocada en la cama y solo jugaba, y Souichi, él se quedó parado unos segundos en la puerta, hasta que vio cómo su madre levanto una de sus manos a su dirección, el camino unos pasos y la tomo, la agarro con fuerza, se quedó parado así, un par de horas, sin más que ver la mano de su madre entre la suya, momentos después su padre y su tía se llevaron a sus hermanos, tenían que dormir, Souichi no quiso ir, y se quedó ahí en silencio, esperando a que su padre regresará, hasta que la débil voz de su madre lleno la habitación

—Hijo, mi niño, mira que hermoso estas

—...

— ¿Me puedes hacer un favor?

— ¿Que necesitas?

—Necesito, necesito que seas fuerte, que cuides de tu padre y de tus hermanos, deberás ser bueno con Matsuda

—No entiendo

—Promételo, ¿sí?

Souichi asintió

—Lo prometo

—Otra cosa, hijo necesito que seas feliz, tus hermanos son muy jóvenes, confío en que serán felices los tres, por favor, se cómo eres, inteligente y apuesto, y noble, pero se feliz, necesito que veas por ti, nada me haría mejor que verles enamorados, y acompañados, quiero que entiendas que nada importa cuando se trata de amor, pero sin importar nada quiero que sean felices, trabajando en lo que sea, casados o no, quien sea, con hijos o no, juntos, felices

— ¿feliz?, ¿amor?, y-yo no entiendo, lo veras, claro que lo veras, podrás ver a Tomoe en su boda, y a Kanako saltando contenta, me veras a mi estudiando, y cargaras nietos, ya verás que si

Souichi comenzó a llorar, y noto que su madre al escucharlo también, se sintió como una basura por decir eso cuando su madre estaba aceptando todo, hacerla sentir así no ayudaría en nada, se inclinó ante su vientre, y comenzó a besar su mano fuertemente, con lágrimas en los ojos, le abrazo y pronunció decidido, sin dudar, pero llorando

—Lo prometo, no te preocupes por ello, me encargaré de ello, lo haré, lo prometo, te lo prometo

Ambos se abrazaron entre lágrimas

Cinco meses después su madre no volvió a casa, ni se encontraba en la habitación de un hospital, cinco meses después ella se fue, con una sonrisa en sus labios un día de verano al ver el sol salir y su familia bajar del auto para verla, cinco meses después ellos bajaban del auto contentos, incluso Souichi sonreía porque su madre al fin parecía estar mejor, pero su madre murió en cuanto los vio bajar del auto, al entrar al hospital todos vieron como un doctor se dirigía a ellos, dando su fúnebre noticia, el mayor se molestó y salió corriendo a la habitación de su madre, su familia comenzó a llorar y el entro a la habitación, ahí estaba ella, aún estaba caliente, tenía los ojos cerrados, y una ligera sonrisa en su rostro, parecía estar soñando algo maravilloso, volvió a sostener su mano, mientras se tragaba sus lagrimas

—Lo prometo, te lo prometo

Camino hasta su familia y tomo a sus hermanos para dejar a su padre y tía llorar tranquilos, el solo se dedicó consolar a los menores, que comprendían algo de lo que pasaba

Souichi se vio en su casa como adulto y vio triste como la imagen de su madre se esfumado y quedo vacía, la vio caminar lejos e intento seguirla, se vio corriendo por un paisaje nublado con dos niños en brazos, vio a su madre girar y señalar atrás, giro por instinto y se vio, así mismo, como en un espejo, era el, de más joven, cargando a sus dos hermanos, volvió la mirada a su madre y entonces pudo verla, tan bella como antes, sonriendo tiernamente y con el alma brillando, no pudo evitar reír y llorar.

Despertó de momento, de golpe se sentó en la cama, dio un pequeño grito, su respiración estaba acelerada, estaba angustiado, toco su pecho con una mano y luego su rostro, luego vio otra mano tocar su pecho y hombro

— ¿Senpai estas bien?

No giro a verle, se sentó en la orilla de la cama con la sabana cubriendo un poco su cuerpo, trato de calmar su respiración y término tocando su cabello y su rostro con frustración, limpio sus lágrimas

— ¿Senpai?, ¿se siente bien? ¿Que soñó?

—Nada, estoy bien, solo fue un sueño, no tienes que hacer una exageración de todo ¿sabes?

La voz de Souichi sonaba inusualmente triste, Morinaga se acercó por el desde atrás y lo rodeo en un abrazo, Souichi pudo sentir su abrazo, sentado bajo la mirada y vio las manos de su compañero abrazarlo fuertemente

—Está bien, está bien Senpai, todo está bien

Al escuchar eso Souichi levanto la mirada y comenzó a llorar, lágrimas bajaban por su rostro y quedaban un poco en las sábanas, mientras dedico un pensamiento a ella con el fin de hacerle saber

"Estoy bien madre, estamos bien, Kanako es muy feliz, Tomoe está casado, el viejo viaja por el mundo, y yo, yo tengo un idiota a mi lado, me hace feliz, estoy feliz, estamos felices"

—Lo sé, sé que todo está bien, gracias Morinaga, me has ayudado a cumplir una promesa que imaginaba imposible de cumplir, me has hecho feliz...