Atención este capítulo puede contener algunas escenas con contenido sexual explícito. Leer bajo su propia responsabilidad.

Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.

Silencio, solo para. No hay nada que puedas decir o hacer, cariño. Tuve suficiente, no soy tu propiedad a partir de hoy cariño. Puedes pensar que no la haré por mi cuenta, pero ahora soy más fuerte que ayer, ahora no hay nada más que mi camino... — Stronger, Britney Spears.

No hay plazo que no se cumpla y a pesar de lo bien que se lo pasó esos días, por fin había llegado el momento de partir. El saiyajin tuvo que irse a cumplir sus obligaciones como soberano.

Él junto con Nappa, partieron en compañía del rey de ese lugar para conocer al resto de potenciales aliados. Mientras dejaba a su hermano y a dos Saiyajines más al cuidado de la peliazul y de Trunks.

El príncipe saiyajin no se fue satisfecho hasta haber amenazado con arrancarles la cola y dárselas de comer a su propio hermano y a quienes se quedarían a cargo de la seguridad de aquellos que más le importaban. Si la humana o su cachorro llegaba a sufrir algún atentado y se veían lastimados, más valía que la razón fuera porque ellos tres hubieran muerto.

En los últimos días, antes de su partida. Había logrado que aceptara que Trunks y ella durmieran en su cuarto. Se sentía correcto y natural para él.

E incluso si él no estaba, se sentía mejor si ella dormía en la que era la cama destinada al saiyajin. —Duerman aquí mujer, es el cuarto más seguro, nadie intentará entrar a mi recámara, y la cama es más suave.

Intentó no sonar tan desesperado, pero para él era importante saber que su mujer descansaba en el que fue asignado como su cuarto y su cama. Era un pensamiento irracional lo sabía pero así lo sentía.

—Dormiremos al lado— fue todo lo que ella confirmó antes de ser interrumpida por el saiyan.

— No seas necia humana, nadie te molestará en mi habitación.

—Mami, tú aquí, papá aquí y Tunks aquí ¿si?

Bulma miró enojada a Trunks —Jovencito deja de querer chantajearme, tú y yo dormiremos en la otra habitación. Tu padre no estará aquí así que dormiremos en la recámara de al lado.

Se mostró impasible mientras hacía frente a esos dos.

El pequeño Trunks miró a su papá confundido, él no quería que su papá se fuera sin ellos, odiaba cuando su papá no estaba cerca.

—Tunks y mami van contigo, ¿Si papá?

El peliflama por primera vez quería decir que sí y llevárselos con él, aunque en ese punto era mejor que ellos se quedaran, no sabía si las negociaciones se volverían hostiles y si tenía que convencer con la fuerza a sus futuros aliados.

—Tengo que estar algunos días fuera Trunks, ¿Cuidarás a tu mamá por mí? — Trataba de sonar serio mientras el pequeño semisaiyan sentía que su padre le dejaba la misión más importante.

—Tunks cuida a mami— su firmeza al contestar derritió el corazón de la ojiazul e hizo que el saiyan le diera una leve sonrisa.

—Se quedarán en esta habitación mujer, o prefieres que avise a Tarble para que se asegure que sea así.

La sonrisa petulante del saiyan le decía que sabía que ella lo haría. La emoción en la cara de Trunks por dormir en la habitación de su padre la hizo ceder.

«Deja que Trunks tenga buenos recuerdos de él»

La culpa la golpeó, en un futuro cercano lo único que su hijo tendría del saiyan, serían esas memorias con su padre, debía dejarlo tener los mejores recuerdos que pudiera.

Y así sin saber cómo se comprometió a dormir ahí...

Sekket había visto partir a la comitiva que llevaría al príncipe saiyajin lejos de Zerk y de la peliazul. En un principio creyó que ambos príncipes se irían, lo que le facilitaría el trabajo, por desgracia se había percatado que el príncipe menor se había quedado a cuidar de las científicas.

Eso le complicaba un poco los planes pues tendría que buscar tiempo de trabajo de la Ojiazul para lograr hacer contacto y evitar levantar sospechas. Mientras Vegeta estuvo ahí, él se mantuvo muy alejado arreglando otros asuntos de su reino.

Tener que trabajar con las científicas no era algo que hubiese planeado, aunque no sería complicado. Para cualquier otro tal vez no sería tan fácil, sin embargo en su caso no era tan difícil, estaba a cargo del área científica de su planeta así que no se vería sospechoso que él pasara tiempo con ellas.

Tarble aprovecharía ese "tiempo fuera" de su hermano para empezar su propia investigación, comenzaba a tener cada vez más curiosidad por aquella humana, y a pesar de no querer reconocerlo le emocionaba el saber qué tal vez las cosas podrían ser diferentes, y si su hermano iba en contra de la tradición, él también tendría una oportunidad de llevar a cabo sus propios planes, aquellos a los que había renunciado en pos de la grandeza saiyajin.

Bulma estaba tomando un descanso, había estado todo el rato junto con Suzuke aprendiendo de la ingeniería espacial de Zerk.

Le dolía un poco la cabeza y quería ver a su pequeño, sabía que en ese momento estaba en entrenamiento con Radditz. Así la halló Tarble mientras ella estaba meditabunda, sentada enfrente de una fuente de agua, descansando.

—¿Como va tu día? — Fue todo lo que alegre preguntó Tarble. Esa mirada, aunque más amable era tan parecida a la de Vegeta, le daban escalofríos a la peliazul.

No quería reconocerlo, pero se había acostumbrado a tener al peliflama cerca, merodeándola y ahora a pesar de no querer aceptarlo ni a ella misma, lo echaba de menos.

— Todo lo que aprendemos aquí es fascinante— sonrió alegre. Tarble devolvió la sonrisa con simpatía.

—Mi hermano dijo que estarías bastante contenta de aprender de esta tecnología y como siempre no se equivocó— alegre opinaba el joven príncipe.

—Vegeta sabe lo curiosa que soy — fue todo lo que ella dijo encogiendo los hombros en forma indiferente. A pesar de lo bien que Tarble le caía no bajaba la guardia, para ella el joven hermano de Vegeta era aliado de Kale, por tanto no sabía cuán confiable podría ser.

De pronto la sacó de sus pensamientos cuando decidió sincerarse con ella — Quiero aprovechar para disculparme contigo Bulma— La seriedad en la voz del saiyan le hizo saber que él hablaba en forma honesta.

Confundida lo miró, intentando obtener más información de él y del motivo por el cuál se estaba disculpando.

— No he sido muy amable contigo y te he juzgado, eres una víctima de la situación, no es justo que hayas quedado en medio de la pelea que Kale y Vegeta tienen. Tuve miedo por ti y por Trunks, no quiero que salgan lastimados... Pero no sé como ayudarte.

La peliazul estaba perpleja, claramente era una muy honesta confesión del joven saiyajin, no había maldad en su voz ni en su mirada. Aún así no se confiaba, no entendía que pretendía con esa confesión.

— Tú no tienes la culpa de las decisiones de tu hermano.— fue lo único que ella fue capaz de decir.

Él la miró apenado y culpable —Se que no me he portado bien contigo Bulma, se que no confiarás en mi disculpa ni en mi palabra porque no me lo he ganado, pero solo quiero tu bienestar y el de Trunks. No empezamos bien pero quiero enmendar mi pésimo comportamiento, déjame darte la bienvenida, mi hermano te ha reconocido y tu estatus es el mismo que el de Kale.

Ella lo miró atónita, francamente no entendía porque Tarble le decía eso, si bien nunca fueron muy cercanos, desde que se presentó ante ella en el laboratorio la primera vez que lo conoció, se portó amable y cortés.

—No tengo nada que disculpar, Tarble... —Trató de sonar lo más sincera posible pero fue de nueva cuenta interrumpida por el joven príncipe —Hay mucho por lo que tienes que disculparme Bulma, he estado en todo momento en contra de tu permanencia y del estatus que quería darte mi hermano para protegerte. No te pido que confíes en mi, solo quiero que sepas que velaré por ustedes dos.

Fue todo lo que Tarble dijo antes de levantarse e irse tranquilamente para dejarla seguir descansando sola.

Suzuke aprovechó que la peliazul había salido para ir a buscar al príncipe Sekket, horas antes había recibido el encargo por parte de Kale y era de suma importancia entregárselo a él. A pesar de lo tímida que era, haría frente a sus miedos y lograría que él aceptara el regalo que la Saiyajin enviaba, de eso dependía el bienestar de Sook.

—Príncipe tiene visita de la comitiva saiyajin — fue la forma en que fue anunciada. Una mueca casi se formó en el rostro de Suzuke, ella realmente odiaba ser relacionada a ellos, solamente había conocido malos tratos y dolor con esa raza, pero haría lo necesario para la supervivencia de la persona que amaba.

Sekket se soprendió al ver a la tímida científica Tsufur frente a él, despidió a las personas que estaban con él, para que pudieran hablar a solas. —Hola Suzuke, no espera una visita tuya, ahora estoy curioso, ¿En qué te puedo ayudar?

El príncipe zerkiano era alguien sumamente hermoso, y eso lo reconocía hasta la tímida y siempre indiferente científica tsufur, ella consideraba que ese "regalo" que tenía que entregarle, estaba demás y que él bien podría seducir a la ojiazul sin necesidad de ayuda extra, pero su función no era cuestionar las decisiones de Kale.

—Traigo un regalo por parte de la princesa saiyajin, lamenta no haber podido venir en esta ocasión pero le mandó esto— fue lo que dijo, mientras hacía una reverencia y extendía la mano mostrando una pequeña botellita con un líquido incoloro adentro.

Él la miró con curiosidad —Agradezco el regalo, pero me podrías decir ¿Qué és? — Fue todo lo que comentó mientras tomaba la pequeña botella ofrecida.

—Es para "apoyarlo" con su propósito de obtener el favor de la científica terrestre — fue lo que comentó formal la Tsufur, y antes que él dijera algo más ella continuó —Su majestad piensa que si bien usted puede perfectamente llevar a cabo las cosas por si solo, también es cierto que la humana tiende a ser a veces testaruda y en caso de que las cosas se dificulten eso le ayudara a ponerla en mejor disposición a sus deseos — La científica tsufur incómoda no sabía cómo decirlo – Es decir en una disposición más servicial... — terminó de decir sin verlo a los ojos pues a pesar de tener que hacerlo le horrorizaba el hecho de que quisieran usar una droga sobre la otra científica.

—Entiendo —comentó Sekket, guardó en su estudio lo entregado y siguió hablando como si nada hubiera pasado — Pensaba acudir al laboratorio justo antes de que llegaras para poder explicarles gran parte de los planos pues quién hizo esas mejoras fui yo, ¿Vamos? — comentó tranquilo sin volver a mencionar nada con respecto al regalo enviado por Kale.

Al llegar al laboratorio la ojiazul ya estaba ahí esperando a Suzuke, se sorprendió al verla llegar con el príncipe de ese lugar. —Majestad — fue todo lo que dijo a modo de saludo, mientras hacía una reverencia respetuosa.

El príncipe sonrió al verla, había intentado acercarse días antes sin éxito pues nunca habia estado sola y realmente había evitado correr más riesgos de los necesarios, sabiendo que con cualquier paso en falso el Principe saiyajin podría sospechar algo.

—Un placer volver a verte Bulma — sonrió al decir su nombre en forma galante, ella le devolvió la sonrisa. La científica seguía siendo un ser de carne y hueso y ver aun hombre tan atractivo siempre la ponía de buen humor, el tipo era una oda a la belleza.

—Estaba esperando a Ukle, pero aún no ha regresado — comentó tranquilamente la ojiazul — Suzuke ¿La has visto? – Se le hacía extraño a la ojiazul que la científica zerkiana no estuviera cerca, había estado muy solícita todo el tiempo.

—Tuvo que ir a atender algunos problemas con unos reactores, pero seré yo quién siga con ustedes explicando los planos y los procesos — comentó Sekket tranquilamente. La ojiazul lo miró pasmada, si bien él le había comentado que llevaba el área científica de su planeta, no pensaba que estuviera tan metido hasta ese detalle, lo miró con mayor respeto.

Siguieron con las lecciones sin mayor tema. Los días iban pasando y poco a poco el acercamiento natural entre la peliazul y el príncipe de ese lugar se iba dando, a pesar de su forma galante de ser, él no estaba apresurando nada, se había dado cuenta que la terrícola era una mujer con carácter, le había llamado más poderosamente la atención por eso mismo, no solo era un cuerpo y una cara bonita sino que tenía un muy brillante cerebro y una personalidad arrolladora.

Él sabía que una de las razas más inteligentes por toda la galaxia conocida, además de la suya había sido la Tsufur. Así que, al percatarse que la científica terrícola era capaz de darle competencia a Suzuke y seguirle el paso en lo que él explicaba, le dejaba francamente anonadado y con una cada vez mejor opinión de ella.

A los pocos días de que Sekket comenzó a ser quién explicara a las científicas, Tooma se percató de este curioso hecho, y a pesar de no ser un Saiyajin demasiado sagaz ni desconfiado, el ver al príncipe de esa raza pasar tanto tiempo con las científicas comenzó a ponerlo nervioso. Sobre todo por el status de Bulma y no era tonto esa mujer solía llamar la atención aún sin quererlo.

Usualmente era Tooma quien se mantenía apostado cerca del laboratorio cuidando principalmente a la peliazul, por tanto al ver por quinto día consecutivo que el príncipe zerkiano llegaba al laboratorio, decidió que lo mejor era advertirle al Tarble.

Fue a buscarlo a la sala de entrenamiento donde Radditz, Tarble y Trunks estaban. Usualmente Tooma no sería un ser tan desconfiado, sin embargo tenía muy presente lo que Pepper le dijo, antes de que dejaran Vegita.

Pepper... sonrió al pensar en ella, poco antes de viajar por fin las cosas se habían movido. Desde que esos saiyans llegaron a vivir con ellos, él había notado una química ente el y la saiyan, misma que no había avanzado hasta que sucedió aquel mal entendido.

"...Tooma escuchó mientras avanzaba por el

Pasillo de la nave la voz de la menuda saiyan, pero siguió caminando a paso firme, ignorando su llamado.

— Y ahora ¿por qué eres tan rudo conmigo?—molesta comentó Pepper, mientras seguía al Saiyajin quién continuó ignorando a la guerrera deliberadamente cuando ésta amablemente fue a saludarlo.

Había seguido a Pepper y a Nappa cuando ésta fue a su encuentro después de que todos hablaron y se sintió estafado al verla tan "amigable" con el otro saiyan, a sus ojos ella le estaba coqueteando

— ¿Que quieres?— molesto comentó, Pepper se indignó con la forma en que la trataba, si alguien últimamente estaba llamando su atención era ese saiyajin y que se portara así con ella no le gustaba y no iba a tolerarlo. — ¿Qué demonios te pasa por que me hablas así?

Tooma no pudo más y la encaró, —no intentes engañarme, vienes y coqueteas conmigo y con Nappa y con quién se deje, no estoy interesado en tus juegos Pepper— fue todo lo que dijo cuando una sonora bofetada cruzó su mejilla.

El fuerte golpe le dolió pero no se quejó, la miró impasible, mientras ellas le devolvía altanera la mirada. —No se de donde sacas tus tonterías pero no tengo nada que ver con Nappa, no le gusto ni el a mí me gusta y solo trataba de hacer un amigo, tú si me interesabas pero eres un idiota— fue todo lo que la Saiyajin enojada dijo antes de irse.

Ante tremenda confesión que además fue dicha en pasado, Tooma se dio cuenta de su error y fue tras ella, la tomó del brazo —Espera— fue todo lo que dijo cuando ella furiosa estalló contra él. —¡Vete al diablo!— molesta contestó antes de soltarse.

—¡Pepper! — gritó el saiyan tratando de detenerla, pero ella estaba furiosa y no pensaba perder más tiempo con él.

Rápidamente la alcanzó y en un rápido movimiento la cargó sobre su hombro a pesar de las protestas de la fémina. La llevo a su cuarto, —Pero qué demonios crees qué haces ¡Quítame las manos de encima — furiosa dijo, él la bajó. Una mirada de enojo cruzó la cara de la fémina — Eres un idiota y no quiero hablar más contigo...— fue todo lo que alcanzó a decir antes de ser besada desesperadamente por el saiyan, callándola de esa manera.

A pesar de la resistencia inicial, pronto ambos estuvieron inmersos en una batalla cuerpo a cuerpo intentando dominar al otro entre beso y beso.

La ropa fue quedando regada casi destrozada, la saiyan estaba más que asombrada de sí misma. Siempre fue vanidosa y pagada de sí misma, jamás hubiera creído que ella cedería tan pronto a la urgencia de ningún hombre, pero al sentir los fuertes brazos de ese Saiyajin la había dejado sin defensas.

Su olor la había poseído y solo quería poder seguir estando entre sus brazos, recibiendo esas pasionales caricias... Pasaron largas horas complaciéndose mutuamente, antes de volver a hablar.

Cuando por fin pudieron detener un poco la pasión que los consumía, descansaron tranquilamente acostados. Las colas de ambos se trenzaban entre sí.

—Quisiera ir con ustedes— Se quejó la saiyan. Él sólo resopló, —no sabes lo que dices la última vez con Kale y Vegeta fue realmente terrible —El saiyan se puso nuevamente sobre ella, mientras comenzaba a besarle el cuello, las firmes manos del hombre masajeaban sus senos con una delicadeza que jamás creyó que el poseería y con maestría le pellizcaba suavemente el pezon sacándole gemidos involuntarios a la saiyan.

Ella sentía que la virilidad de Tooma comenzaba a endurecerse de nuevo, pero antes de perder la cordura de nuevo, entre beso y beso tomó la cabeza del hombre con sus manos.

—Mantén la vista sobre Bulma, sobre todo cuando Vegeta esté fuera del planeta, Tooma ella es su punto vulnerable, si vez algo sospechoso avísale a Radditz, él sabrá que hacer...— fue todo lo que alcanzó a decir antes de que volviera a penetrarla y comenzarán otra ronda de sexo salvaje..."

Sonrió al recordar eso, extrañaba tener en su lecho a la saiyan, pero nada se podía hacer, regresando al presente caminó meditando qué decir. Pepper le había insistido en eso y le había pedido cuidar mucho a la terrícola.

Si bien el saiyajin no creía que existieran malas intenciones por parte del príncipe zerkiano, se le hacía extraña la presencia de este a diario con las científicas y eso es lo que notificó a Radditz y a Tarble.

Los saiyans luego de escucharlo se quedaron en silencio, Radditz no estaba seguro de lo que eso significaba pero no quería alertar a Vegeta aún, tal vez no era nada. Quería hablar con Nappa para pedir su opinión pero Tarble se le adelantó.

—Gracias por avisarnos Tooma, hiciste lo correcto. Yo me encargo. — Fue lo que en tono tranquilo indicó el príncipe menor. Y de esa forma zanjó el tema.

Al acabar el día de revisiones, Sekket se despidió de las científicas y se quedó un rato más en el laboratorio, estaba revisando algunos otros avances cuando sintió la presencia de alguien más con él.

—¿A qué debo el honor de tu visita Tarble?— Preguntó tranquilamente sin inmutarse ni voltear a verlo. El príncipe saiyajin más joven avanzó tranquilamente hasta llegar a la mesa donde el zerkiano trabajaba.

—No sabía que la "lealtad y devoción" que ustedes profesaran a mi hermano fuera tanta como para que el mísmisimo príncipe de Zerk, quien en ausencia de su padre debe de tener muchas otras cosas por hacer, decida dejar de lado todas sus actividades para asegurarse que nuestras científicas aprendan todo de su tecnología. ¡Me honra tanta lealtad hacia la raza saiyajin!

Aunque la voz de Tarble era amable, el dejo irónico estaba ahí, Sekket sabía que el príncipe si bien no era tan fuerte como su otro hermano era endemoniadamente astuto y en eso era igual de peligroso que el príncipe saiyajin mayor.

Sonrió amable, —Sólo trato de asegurarme que ellas estén aprendiendo lo correcto, después de todo quién mejor que la persona que desarrolló la tecnología que genera una ventaja considerable con respecto a las naves, para enseñarles— fue la tranquila forma de contestar, como buen príncipe, él también sabía jugar al mismo juego. Intimidarlo no sería fácil.

—Esa preocupación que tienes de asegurarte que aprendan lo suficiente nuestras científicas, ¿Acaso tiene ojos y cabello azul y se llama Bulma? — comentó tranquilo Tarble, mientras sonreía arrogantemente y se sentaba en el lugar como si el fuera el dueño del planeta.

El príncipe de Zerk sonrió también y reprimió un escalofrío que sintió al ver al saiyajin tan confiado. Si no fuera por que era un poco más bajo y algunos rasgos diferentes, estaría viendo a Vegeta, aunque el aura de éste último podría ser tan amenazadora que definitivamente no se comparaba a la del príncipe menor.

—No te negaré que es hermosa, pero mi intención solo tiene que ver con la ciencia —indiferente contestó el zerkiano. Tarble no era ningún estúpido y sabía que Kale había hablado con el zerkiano, así que decidió de alguna forma detener las pretensiones que el otro príncipe tuviera.

No sabía la reacción violenta que su hermano pudiera tener si se percataba de las intenciones del zerkiano y podrían en peligro no sólo la relación con los reyes de Zerk sino también sería un riesgo para la ojiazul y su hijo. Se maldijo por haber apoyado en poner a la científica en peligro al concordar con ese plan disparatado.

—Sé que sabes que la científica humana es de gran valor para nosotros y en especial para mi hermano, pues es su científica personal — comentó Tarble tranquilamente, Sekket le prestó atención, eso era algo que él sabía, pero no entendía a donde quería el saiyajin llegar.

—Pero hay algo que Kale no te comentó y que deberías de considerar si pretendes seguir con tus planes— Le dijo Tarble mientras clavaba sus ojos cual carbones que refulgían con el peso del poder que su sangre le otorgaba. El príncipe de zerk por un momento se quedó sorprendido, no esperaba que él supiera, después de todo era el hermano menor de Vegeta.

—Bulma no solo es la científica personal de Vegeta, era también hasta hace poco su concubina y ahora es considerada la segunda consorte de Vegeta y su hijo, es considerado un príncipe bajo la línea de sucesión. Cualquiera que ponga un dedo sobre ella con cualquier intención y que ofenda a mi hermano, será considerado en alta traición...

Sekket se sorprendió con la información, sin embargo como buen príncipe la máscara estaba puesta y ninguna emoción se reflejó.

«¡Vaya!, así que ese es el motivo de tanta amabilidad e interés por parte de la princesa saiyajin, solo quiere quitarse de encima a la científica...»

—No estaba enterado, pero no ha sido jamás mi intención eso que sugieres Tarble, lamento si mis intenciones se malinterpretaron— fue lo que en tono cordial comentó el zerkiano, ya luego en calma meditaría esa información...

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Vegeta estaba aburrido, habían llegado hacía poco a Has-140. Un gran planeta con una fuerza militar considerable, que usualmente era el líder bélico de ese cuadrante, los otros 8 líderes de los planetas más avanzados tecnológica y militarmente, había acordado la reunión ahí.

Desde el momento en que vieron que otros grandes planetas se habían aliado a los saiyajines, comenzaron a sentirse intimidados y comprendían que debían de tratar de llegar a un acuerdo también para no ser obligados por la fuerza.

El príncipe saiyajin sonrió, ellos creían que por verse en ese lugar podían tener una ventaja sobre la negociación.

«¡Insectos patéticos!» Muy tarde se darían cuenta de su error.

Solo Nappa lo acompañaba, pero no necesitaba más, ninguno de ellos realmente eran luchadores, eran grandes planetas con fuerza militar para repeler y con grandes ejércitos adiestrados pero que dependían de la tecnología para poder defenderse, por lo que sus armas no serían oponentes para él. Resignado suspiró, serían largas y aburridas sesiones. Se maldijo por no traer a Tarble, a él se le daba la diplomacia mejor, pero prefería lidiar con esto y que la peliazul estuviera bien resguardada, no confiaba en nadie y al menos saber que tres saiyajines custodiaban a su mujer y a su hijo lo mantenían tranquilo en esas aburridas visitas...

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—¡Trunks ya sal de la bañera! — ordenaba seria la ojiazul, el pequeño se había entusiasmado al ver el tamaño del baño de su padre, amaba pasar horas jugando en él. —No mamá, Tunks juega— decía feliz el pequeño. Ella solo sonrió al menos lo veía relajado, los primeros días que el príncipe saiyajin se había ausentado notó a su hijo triste y le rompió el corazón pues próximamente se alejarían por completo de él.

Toc Toc

Escuchó el llamado a su puerta, decidió ir a ver quién era, excepto por lo saiyajines, nadie más sabía en forma oficial que ellos dormían en la recámara de Vegeta, pues siempre entraba por su recámara y de ahí pasaba a la del príncipe.

Revisó por la mirilla de la puerta, y se extrañó de ver a Tarble ahí. Al abrir él le sonrió amablemente. —¿Puedo pasar?— Tranquilamente preguntaba.

Comenzaron una charla amable, que si bien la distraía de sus pesares le hacía cuestionarse el verdadero motivo de esa visita. —Sé que debes de estar aburrida aquí. No haces más que ver cosas de la nueva tecnología, pero últimamente no has salido a ningún lado y es mi culpa pues he descuidado esa parte. ¿Quieres que planeemos un día de descanso para ti y que vayamos a pasear a la ciudad? — preguntaba amable Tarble.

No quería que en sus ratos libres ella estuviera sola, quería evitar lo más que pudiera que Sekket tuviera oportunidad de acercársele, sabía que si bien había entendido el mensaje, el zerkiano era alguien muy listo y Tarble comenzaba a sospechar que tal vez el amable príncipe de ese planeta tuviera su propia agenda, esa alianza era conveniente por el momento para ambas razas pero como todo lo mejor era desconfiar.

Bulma emocionada le sonrió, había estado buscando una forma de volver a ir a la ciudad, necesitaba enviar más drones a recorrerla y liberarlos en otros puntos de la misma, pero sin Vegeta no sabía como lograr salir por su cuenta sin ser altamente custodiada.

Así que sonrió emocionada —¡Me encantaría Tarble! — Feliz confirmó la ojiazul.

¡Sí! Definitivamente este cambio de actitud de Tarble le ayudaría a sus propósitos sin que él lo supiera...

Al día siguiente mientras estaba en el laboratorio, Suzuke aprovechó para dejar un tiempo a solas a la científica con el príncipe, lo cual Sekket agradeció, había estado pensando bastante después de la interesante plática con Tarble.

Si bien odiaba que lo quisieran usar tan burdamente para los propósitos de Kale, y le irritaba que lo creyeran tan idiota como para forzar a la peliazul con una droga, además le ofendía que creyeran que un príncipe cómo él se prestaría a semejante bajeza. Adicional conocía lo que él podía provocar en una mujer, no necesitaba una estúpida droga para cobardes para conseguir lo que quería.

Y fue precisamente esa advertencia del príncipe menor lo que activó sus deseos con mayor ahínco, además si lo veía fríamente, si lograba hacerse de la mujer tendría en su poder no solo a una mujer muy atractiva y sumamente inteligente sino también al hijo del príncipe saiyajin lo cuál lo podría poner en ventaja en esa alianza, ahora debía buscar una forma de lograrlo sin llegar a una guerra.

—Debo decir que estoy gratamente sorprendido por ti Bulma — comentaba Sekket, su voz era grave y varonil, aunque tenía un dejo de seducción, siempre la hacía sentirse nerviosa, pues el príncipe era condenadamente guapo. Vegeta era varonil, Sekket era hermoso.

—Me halagan tus palabras Príncipe, aunque no entiendo a qué se debe esa admiración— Alegre contestaba Bulma sin dejar de mirarlo, realmente era bastante agradable para disfrutar el verlo tan de cerca.

—Ya te dije que dejes los formalismos de lado. No cualquiera podría entender todo lo que hemos revisado, ninguna raza realmente puede competir contra la de Suzuke y realmente veo que tu rapidez mental es igual o mayor a la de ella. Además, me impresiona que no solo eres muy inteligente, además eres extremadamente hermosa.

La peliazul no pudo evitarlo, la forma en que el príncipe decía las cosas la turbaba, sin poderlo evitar su corazón se aceleró y un leve rubor sobre sus mejillas la delató y le hizo saber a él, que después de todo no le era tan indiferente a la fémina terrestre.

«¡Kami! este hombre es tan malditamente hermoso que ¡Me voy a desmayar!»

—Agradezco tus palabras aunque sean mera cortesía— fue todo lo que ella dijo para tratar de salir de la situación, sentía que se mareaba de tenerlo cerca.

—No es ninguna cortesía Bulma, eres muy hermosa, muchos príncipes darían su reino por ti...— fue todo lo que en forma sensual dijo el zerkiano para después acomodar un mechón rebelde del cabello de la ojiazul atrás de su oído, que la puso mas sonrojada de la cara al sentir esa suave caricia inocente dada por el atractivo príncipe.

—Cuando nos conocimos te prometí que si venías a Zerk te mostraría la ciudad y los placeres que este lugar puede ofrecer... — fue todo lo que sensual comentó antes de acercarse y sentarse en unos sillones del área de descanso dentro de la unidad científica.

La peliazul, estaba más que contenta con esa propuesta de salir con él, pues así no solo tendría la salida con Tarble, podría tener una con el príncipe de esa raza que le permitiera más libertad para terminar de hacer lo que Tights le había pedido. Bulma estaba tan metida en su emoción por tener la oportunidad de ir a la ciudad, no una sino dos veces más en total, que pasó por alto la implícita invitación en doble sentido que las palabras del zerkiano podrían contener.

Ella sonrió emocionada, definitivamente tomaría la invitación, sin embargo no quería verse tan desesperada, así que trato de fingir modestia. —Agradezco su ofrecimiento majestad ... — Y antes de poder seguir él la interrumpió —En qué quedamos hermosa Bulma, solo dime Sekket — Ella sonrió, —Claro, será un poco difícil pues no estoy acostumbrada pero como te decía, agradezco tu ofrecimiento, pero ya fui a recorrer la ciudad con Vegeta y mañana Tarble me llevará nuevamente. No es necesario que gastes tu tiempo en mí — comentó levemente sonrojada.

Ella le gustaba mucho, cualquier otra mujer habría aceptado a la primera, pero se notaba que ella se daba su lugar, entendía porque tal vez le agradaba al príncipe saiyajin no era una presa fácil de atrapar a pesar de lo delicada y femenina que era. Y si alguien tan orgulloso como Vegeta se había permitido no solo tener un hijo con ella sino que además lo consideraba legítimo y a ella como una segunda consorte, considerada al más mismo nivel de Kale, no cabía dudas que la mujer era malditamente valiosa en más de un sentido. Su deseo se incrementó por ella.

—Me alegra saber que has conocido mi planeta, pero quién mejor que el príncipe de este lugar para darte el mejor tour de todos... ¿No lo crees? – decía mientras una sensual sonrisa era dada a ella, y sus miradas conectaban. Ambos sintieron la electricidad recorrerlos.

Bulma se mordió el labio, mientras sentía su corazón latir con fuerza, hacía mucho que nadie que no fuera Vegeta la hacía acelerarse así. Aun así solo sonrió — Lo pensaré... — Fue toda respuesta que dio, antes de que entrara de nuevo Suzuke al laboratorio para seguir con el estudio que estaban realizando.

Para la salida con su cuñado, Bulma había aprovechado y mientras arreglaba a su pequeño niño, decidió medirle un nuevo traje que le había confeccionado.

Si bien ella nunca usaba nada que tuviera la estampa del escudo real, había visto lo emocionado que se había puesto su pequeño cuando le hizo un traje de entrenamiento tan parecido al de su padre y le había agregado el escudo saiyajin que su pequeño retoño ya identificaba.

Cuando el puso el nuevo traje, lo vio erguirse recto y caminar pavoneándose por toda la recámara con éste puesto, ella se echó a reír. Sin embargo, nunca previó que cuando intentara quitárselo el pequeño niño se rehusaría. —Venga Trunks, ¡Es un traje de combate no es para que salgas con él!

—¡No mamá! Es taje de Tunks — Enfufurruñado se quejaba mientras la miraba con gesto adusto. Cuando decidió darle el traje de pelea, no pensó que el niño se emocionara tanto, pues así su parecido con Vegeta se incrementaba, el pelilila estaba tan feliz que ahora no había forma de quitárselo de encima.

—Trunks, Tarble viene pronto para llevarnos de paseo, vamos a ponerte otra ropa y mañana usarás ese traje en tus entrenamientos con Radditz, ¿Sí?

—¡No mamá, taje igual al de papá, tunks se queda con él! — Escuchó que tocaron la puerta, sabía que era Tarble. Suspiró resignada y abrió la pueta.

—¡Hola Bulma! ¿Ya estás lista? — preguntaba el pelinegro con una gran sonrisa en los labios, ella lo vio con una mirada cansada. —Lo lamento Tarble, aun no estamos listos, se me ocurrió medirle a Trunks un traje de entrenamiento como el de tu hermano, que hice para él y ahora se niega a quitárselo.

Tarble sonrió al imaginarse eso —¿Puedo pasar?— Preguntó curioso — Tal vez pueda ayudar. — Al entrar vio aun pequeño peli-lila con los brazos cruzados a la altura de su pecho mientras miraba con el ceño muy fruncido por el enojo hacia su mamá y él.

La sonrisa del saiyajin se amplió. Definitivamente ese niño tenía la sangre de su hermano y era igual de voluntarioso que él. Miro con asombro el traje que le había confeccionado la ojiazul a su hijo. Sin duda los materiales eran los mismos con los que ella hacía los trajes de su hermano. Y le llamó la atención el emblema saiyajin.

—¿Por qué no lo dejas que se lo lleve puesto?— Preguntó curioso el hermano de Vegeta. Bulma abrió los ojos — no quiero que se piensen cosas que no son — Tarble solo sonrió. —Mi hermano ha dado la protección sobre ustedes, no discutas con el pequeño, si quiere llevarse el traje déjalo— Tranquilo comentaba Tarble.

Sin darle tiempo a replicar Tarble se acercó a Trunks, — ¿Quieres salir a pasear? — Trunks lo miró emocionado, aunque no sabía como dirigirse a él, su mamá siempre le pedía que se refiriera como príncipe. —Si pincipe —Fue todo lo que él dijo cuando Tarble lo cargo.

—Eres mi sobrino, no necesitas ser formal, ni tu ni tu mamá —Fue todo lo que dijo mientras Trunks emocionado veía a su mamá, quien le confirmaba con su mirada que estaba bien.

Mientras caminaban por la ciudad, el príncipe menor por fin halló el valor para poder hablar con la Ojiazul. A pesar de la incipiente amistad que se comenzaba a forjar entre ellos Tarble sentía la desconfianza de la científica, no podía culparla él era absolutamente responsable de su falta, pero si realmente ella significaba algo para su hermano era importante lograr conocerla y comprenderla y de ser posible apoyarla.

No dejaría que lastimaran a Kale pero tampoco permitiría que atentaran contra la vida de la ojiazul no sabía cómo podrían salir de esa situación pero definitivamente se dio cuenta de su error al juzgarla, lo que sea que había entre esta y su hermano era algo real e importante para Vegeta, y el respetaba eso.

Todavía recordaba perfectamente, la reacción de su hermano cuando la vio en peligro, eso por fin le dio la claridad a Tarble sobre lo que debería hacer.

—¿Sabes Bulma? — Preguntó dudoso, la ojiazul que en ese momento le daba de comer algo parecido a un helado a Trunks mientras descansaban en un tipo de banca, en una zona frondosa dentro de los jardines centrales de la ciudad, volteó a verlo con curiosidad.

La mirada amable de la ojiazul lo alentó a seguir —Sé que me he disculpado antes pero quiero volver a hacerlo, lamento haber sido tan pesado al conocerte, eres una gran persona y si aun no es tarde quiero ser un hermano para ti, yo debí ser imparcial y mantenerme al margen — Bulma vio con sorpresa la mirada amable del saiyan, pudo ver que no mentía.

Antes de contestar se dirigió al hermano de su mejor amigo —¿Radditz puedes llevar a Trunks a conocer esa fuente de agua? — Una vez que vio que el pelinegro estaba a buena distancia de ellos y que su hijo no podía escuchar la conversación, decidió contestar al saiyan.

—Tarble, no fuiste tú quien hizo todo este enredo, Kale es la legítima pareja de Vegeta y yo...— Trató de que no se rompiera su voz, hasta el momento no lograba dejar de sentir dolor cada vez que regresaba a pensar en la traición de ese infame y egoísta saiyajin que la llevó con engaños ahí. Continuó hablando — Y yo solo era una mujer, una científica que tu hermano tomó y que para asegurar su lealtad tuvo un hijo con ella.

Odió la mirada de lástima y simpatía de Tarble, detestaba de verdad que alguien le diera "esa" mirada, ella no era alguien de quien deberían sentir pena, ella era la gran Bulma Brief — Así que no te disculpes Tarble no hiciste nada malo, lo entiendo. Y si quieres que seamos amigos, no me opongo, al contrario me harías muy feliz — Terminó de decir con una amplia y blanca sonrisa en la boca.

El Príncipe menor se sintió culpable por la manera en que en forma indirecta al principio la acusó, y ahora que se había percatado del interés de su hermano hacia ella, sentía como su deber el tratar de ayudar de alguna a reparar un poco del daño que él ayudo a ocasionar.

—Sé que tal vez Vegeta es alguien difícil de entender, pero Bulma conozco a mi hermano y lo que ha hecho por ti, jamás lo haría por alguien más. Realmente de alguna forma que no entiendo le importas, tanto como para pasar por encima de su pareja vinculada.

La ojiazul miró al cálido cielo de colores dorados que era adornado con nubes color pastel, de día los anillos que rodeaban al planeta le daban al cielo una vista de ensueño, preciosa.— Tu hermano es suficientemente grande para poder defenderse solo. — Fue todo lo que la científica dijo.

El joven príncipe solo la vio, el perfil triste de la ojiazul le generaba pesar, y Tarble se preocupó, se comenzaba a cuestionar el hecho de lo que pasaría su un día ella desaparecía o algo le pasaba. Estaba seguro que eso podría desestabilizar a su hermano.

—No es justificación para lo que Vegeta hizo pero nosotros nos vinculamos entre razas fuertes, y aunque no fue correcto tomarte de tu planeta y traerte sin decirte la verdad, él se preocupa por ti Bulma...— Ella miró con una sonrisa cálida al saiyan.

—Bueno eso ya no importa, ahora vivo aquí atrapada con él y con Kale...— El escucharla tan resignada no le gustaba, —Sé que tal vez Vegeta no ha hecho las cosas de la forma adecuada, pero Bulma no intentes ninguna tontería, no aceptes ayudas que no podrán mantener su palabra, hay muchos seres que fingirán querer ayudarte para poder tener una moneda de cambio para negociar sus propios intereses ante mi hermano. Él jamás te expodría, solo no hagas algo precipitado...

Bulma simplemente miró al joven príncipe y sin contestar abiertamente solo dijo —Creo que Trunks está inquieto, ¡Vamos!

Tarble asintió ante el pedido de Bulma, deseando que con esa críptica advertencia ella se mantuviera lejos de problemas, por algún motivo no confiaba en el príncipe de Zerk, no había visto nada que lo hiciera realmente sospechar pero algo le hacía estar alerta con ese sujeto.

El recorrido fue bastante agradable, aunque había sido complicado para la peliazul pues junto con Tarble los acompañaron Radditz y Tooma, absolutamente nadie se les acercaba, si un saiyajin imponía, varios de ellos juntos debían hacer temblar a cualquiera.

Todos los extraterrestres miraban curiosos a la menuda mujer y al pequeño niño que acompañaba a los saiyajines, era evidente que ellos dos no pertenecían a esa raza, aun así el emblema real del pequeño en su vestimenta los hacía dudar.

Cuando por fin regresaron a su habitación, Bulma aprovechó que Trunks quería jugar en la tina del baño nuevamente para irse al otro cuarto, el que originalmente le pertenecía a ella, para poder hablar con su hermana.

—Hola T.B —Comentó alegre, la peliazul — Hola B.B ¿Has logrado un avance? — la alegre voz de su hermana la hizo sonreír.

—¡Sí!— liberé los drones que me pediste, ya están en posición, ¿Cuánto tardarás en poder actualizar el mapa de la ciudad? Me gustaría verte pronto y ver como escaparemos —feliz decía la ojiazul, su corazón se aceleraba de pensar que estaba ya a nada de lograr su cometido.

—Espero acabarlo en los próximos días, te marcaré para decirte el mejor lugar para vernos, lleva contigo una cápsula con cosas y lleva contigo a Trunks, posiblemente ese mismo día lo logremos.

La emoción hizo casi llorar de felicidad a Bulma.

«¡Oh Kami! Ayúdanos a lograrlo»

La voz de su hermana la sacó de sus pensamientos —B.B te enviaré las coordenadas del lugar, si puedes intenta ir una última vez cerca de ahí, para que sepas ubicar el sitio y cuando sea la fecha no existan fallas en el plan.

Bulma sonrió pues para su buena suerte, aún tenía una carta que no había usado

«Sekket...»

—Me encargo de eso —fue todo lo que la científica contestó antes de cortar la comunicación.

Al día siguiente se arregló un poco más de lo habitual, sonrió para si misma, sabía lo sensual que podía ser cuando se lo proponía y necesitaría que la salida se hiciera bajos sus términos. Entregó a su pequeño hijo a Radditz para que fueran entrenar, había acondicionado en un cuarto amplio una de las cámaras de gravedad movibles, para que el pelinegro tuviera donde entrenar a Trunks. El pequeño se fue feliz portando su traje de entrenamiento idéntico al de su papá.

Le rompía el corazón a la científica saber que pronto tendría que alejarlo para siempre de él. Algún día cuando fuera lo suficientemente mayor se lo explicaría a Trunks.

Se fue junto con Tooma rumbo al ala científica. El saiyajin no entendía el motivo de su recelo pero no le gustaba ver al príncipe de ese lugar cerca, a pesar de que no había visto nada raro estaba alerta.

No era ciego, la terrícola era muy bonita, pero era la mujer de su príncipe, así que era parte de su orgullo saiyajin evitar que cualquier otro macho se acercara a ella. Así que odiaba ver que realmente comenzaba a molestarle que el otro príncipe entrara al ala científica. Sin embargo al saber que no estaban solos sino que Suzuke estaba con ellos, lo hacía tranquilizarse un poco.

Además cada vez que entraba el al laboratorio los hallaba a los tres siempre enfrascados en discusiones científicas, hasta ahora no había hallado un motivo real a su recelo.

Mentalmente se repetía el Saiyajin, y de esta forma buscaba tranquilizarse.

Durante el día, Suzuke se apartó de ellos con la excusa de revisar algunas cosa que Kale le había pedido. Una vez a solas, el príncipe de Zerk comenzó nuevamente sus avances. —¿Has pensado en mi propuesta Bulma? — A pesar de lo inocente de la pregunta, la forma tan malditamente sensual en que le hablaba y la veía la hacía marear, casi la hacían dudar de su capacidad de raciocinio pues por un momento la hizo creer que había una doble intensión fuertemente cargada en esa inocente pregunta.

«Deja de pensar disparates Bulma y concéntrate»

Ella le sonrió al príncipe, —me encantaría... — fue todo lo que dijo. Sin embargo el ambiente se sentía eléctrico, había más intenciones que se callaban de lo que se decía en esas palabras.

—Me haces muy feliz que aceptes ir a recorrer la ciudad conmigo hermosa Bulma, me ocuparé que quedes muy satisfecha con la misma... — Una sonrisa se plasmó en ese seductor rostro mientras besaba con delicadeza el dorso de la mano de la fémina.

La científica tuvo que reprimir el gemido que casi salió de sus labios pues esa acción no la esperó y casi la hizo caer, pues por un momento sus piernas le fallaron. Solo atinó a morderse el labio inferior y a sonreírle.

Para esa salida que planeaba con Sekket, ella ya había decidido que Trunks no podría acompañarla, su pequeño podría ser muy territorial, había pensado dejárselo a Tarble y a él le diría una pequeña mentira para poder fingir que estaba encerrada descansando en su habitación mientras salía a escondidas a ese paseo con el príncipe de ese lugar.

—¿Muy bien entonces paso mañana a tus aposentos por ti? — Preguntó sonriente Sekket. —Lo mejor sería si te veo en los jardines, no creo que a mis acompañantes les agrade que vaya solo contigo de paseo — Trató de sonar los más inocente que pudo, sin embargo le daba miedo que él se arrepintiera.

—Comprendo... es muy inteligente de tu parte pensar eso, no te preocupes hermosa Bulma, te veré ahí entonces.

Ambos sonrieron, ella sentía que el corazón palpitaba más fuerte, le gustaba esa emoción que ese atractivo príncipe despertaba en ella, pero sobre todo la adrenalina de todo lo que estaba en juego y el motivo ulterior por el cuál estaba aceptando ese paseo...

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Hola a tod@s

¿Qué les pareció el cap? No se ustedes pero yo todo el tiempo estuve con el estrés, esa salida con Sekket no me gusta y ¿Qué tal Tarble enfrentándose a ese príncipe?¿No lo amaron? ¡Porque yo si!

Aprovecho para agradecer a todos los que cada actualización están conmigo, mil gracias por e seguir este fic, sus comentarios y votos son el motor que me hace continuar. Quisiera volver al semana pero por desgracia me está siendo imposible pero si me comprometo que en dos semanas estaré publicando el próx capítulo .

Déjenme saber sus comentarios y teorías de lo que creen que pasará .

Rápida contesto comentarios:

Yenaiv Brief: Estoy de acuerdo contigo la verdad que coraje ver que por las burradas de Vegeta estén en ese predicamento y si baby Trunks sin querer une asus papás, pero ahora que Vegeta está lejos y Sekket tan cerca... me preocupa. Y de acuerdo Baby Chard no merece tan horribles padres :(

Xalalulu solo dire: que creo que Kale cantaría la de: A mi me gustan mayores de esos que llaman señoreeees jajajajaja

Invitado 1: de acuerdo Baby Trunks inocentemente esta ayudando sin querer a su papá. Fue muy adorable!

Invitado 2: Yo también ya deseo que lo perdone pero creo que Bulmita tiene otros planes y no me gustan :(

Nos leemos pronto!