Serie de historias cortas que relatan las aventuras de Ler (OC) siendo una Mugiwara, después de la muerte de Ace, antes de los Juicios del Nuevo Mundo. Spin-off de Guiones del Destino. Historia Alternativa del universo de OP.


Aventuras con los Mugiwara.

Vol. Indefinido: Como no decir adiós (Versión Mugiwara)

- Lo siento, Lu. Es algo que debo haber por mi misma- Ler apretó los puños, respirando con fuerza mientras el cuerpo le temblaba al intentar mantenerse firme en su postura y decisión.

El Rey Pirata cerró los ojos un momento antes de soltar un golpe sonoro contra la mesa, el cual sobresalto a todos debido a la fuerza que utilizó aún sabiendo que se encontraba dentro del barco. Nadie podía culparlo, estaba increíblemente enfadado.

La tripulación entera se encontraba perturbada, molesta, preocupada. Habían un millar de cosas en el aire que debían, querían decirse, pero no podían. Como si el decir algo más cortase completamente la línea de protección que ambos bandos habían establecidos.

Los Mugiwara opuestos a Ler.

Porque si, al parecer Leriana estaba dejándolos. Y a Luffy la razón le parecía estúpida, y a pesar de ser ya un adulto, y el rey, le daba igual actuar sin pensarlo, así que lo dijo.

- ¿Acaso eres estúpida?- dijo entre dientes, volviendo a abrir los ojos para mirarla directamente, reprochandole , riñiendole- acepté que fueses, pero no de esta forma.

- Espera, Luffy...Tampoco deberías tratarla así...- Nami intervino poniéndole una mano en el pecho, tratando de calmarlo, de relajar la tensión en el ambiente.

El Capitán nunca se atrevería a ponerle una mano encima a su hermana, pero tampoco se atrevería a dejar que nadie más le hiciera daño otra vez, por lo que no llegaba a comprender lo que ella le estaba diciendo, lo que le pedía.

- Estoy seguro de que es una confusión...- afirmó está vez Ussop, parándose entre Ler y Luffy, pero volteandose únicamente a la chica- ¿Verdad, Ler? Tu no vas a dejarnos.

La ex- marine quiso responder de forma automática para cerrarlo todo, para dejar las cosas claras. Pero pese a haber tomado una decisión, aquello aún le dolía como mil cuchillas en el pecho: - Ussop...

- Capitán, lamento decírtelo, pero tenemos que escucharla - el cocinero se encontraba apoyado en la pared de la habitación, jugando con un cigarrillo que no se había atrevido a encender debido a que bastaba una pequeña llama para hacer explotarlo todo- ella no ha dicho que quiere dejar la banda, como Ussop mencionó.No deberías reaccionar así.

Los ojos de Ler se desviaron un momento hacia el cocinero, hacia el tirador. Sus amigos se habían acercado, poniéndose levemente a su alrededor para verla de cerca. A ella se le estrujó el corazón con vergüenza:

- No, no quiero dejarla- respondió hablando bajito, notando como todos parecían más relajados, excepto Luffy, quién la conocía mejor- Pero mantengo lo que he dicho. Iré...Y ustedes no pueden venir conmigo.

Una nueva ola de indignación se levantó en la sala de navegación, donde la reunión se llevaba a cabo, custodiada por Carrot y Jinbei. Todos comenzaron a hablar al mismo tiempo, logrando la confusión e incomodidad de Ler.

Zoro y Robin se mantuvieron en silencio, la morena parecía entender mejor que nadie la situación, y la respetaba por tener el valor para tomar aquel camino. El espadachín, por su parte, le puso una mano en el hombro a la menor.

- Pues ve tú sola, pero si Luffy decide seguirte iremos con el aunque tú no quieras.

- ¡Quítale las manos de encima, marimo salvaje!

- Vete a la mierda, cejillas. Ya dijo que se va a ir, pero no puede impedirnos que vayamos tras de ella.

- Bah, tienes razón.

Otro revuelo se levantó. Nunca antes Sanji y Zoro habían coincidido, mirándose de la forma en que lo hacían.

- No te vas a ir. Asunto arreglado- Luffy volvió a hablar, sentenciando a la chica para luego darle la espalda e intentar salir como si hubiese terminado la discusión- son órdenes de tu Capitán.

Ler miró el techo de madera, frustrada. Habían cientos de pensamientos en su cabeza, mil emociones saltando salvajemente en su corazón y un millón de cosas que quería decirle para explicar su decisión. Porque si, ya estaba tomada, pero no había forma de hacerle entenderlo.

- Lo lamento entonces, Lu...- respondió sacándose la libreta que tenía guardada entre su falda y camisa, dejándolo encima de la mesa. La libreta de anotaciones de un práctico- pero tendré que renunciar.

Aquella fue la gota que derramó el vaso para Luffy.

- ¿Y A TI QUE TE IMPORTA SI VAMOS CONTIGO O NO?- la reacción del Capitán fue contundente. Se regresó sobre sus pasos para encararla.

Su hermana siempre fue pequeñita, pero en aquella ocasión le pareció que era la Ler que el conoció y debía protegerla a de lugar.

Se negaba a perder a otro hermano.

- Ler-san, podemos seguirla y esperar por usted hasta que el juicio acabe, o que vengan con nosotros en sus descansos- el esqueleto parlante trato de consolar el evidente decaimiento de la chica, así como amenizar la tensión- le prometo tocar para usted siempre- Ella lo miró con una leve sonrisa, pero negó con la cabeza.

- ¿Porque no nos dejas acompañarte, Ler?- la chica se obligó a no mirar al renito porque sabía que se le rompería el corazón al notar sus ojos tristes, unos evidentes al únicamente escuchar el tono de su voz.

-Podemos esconder el Sunny cerca de la Isla Judicial, estarás más segura por si algo rrreeesulta mal. ¡Nos encargaremos!

- Gracias, Franky, Brook, todos...Pero de verdad he tomado ya mi decisión. No quiero dejarlos, no quiero perder lo que nunca pensé tener otra vez, una familia, un hogar...Y por eso mismo no pueden ir conmigo. Necesito hacer esto para tener mi redención y no quiero arrastrarlos voy a poner mi libertad sobre la suya.

- ¿Tienes miedo de que también nos veamos involucrados? Porque si se trata de ti o de cualquiera de nosotros, todos estaremos allí, y lo sabes- Sanji recordó cuando la chica lo abrazó y disculpó en Wano después de todo lo que había ocurrido, quería hacerla entender que no debía ir más allá sola como un día fue el.

Ella no respondió. Mantuvo un largo silencio que se prolongó cuando ninguno de los demás habló, hasta que el Capitán le tomó la mano con decisión.

- No voy a perderte, me niego a volver a perder a alguien más después de todo este recorrido, de las guerras...Ya cayeron muchos y no estoy dispuesto a ver caer a alguien más, menos a uno de mis nakamas, a mi hermana...Pero no puedo prohibirte ir si realmente quieres hacerlo- respirando con fuerza, buscó los ojos oscuros que reflejaban un alma entrelazada con la suya, con la de Sabo y Ace- No es necesario que renuncies, ve. Pero prométeme que volveras por esta libreta a tomar tu lugar cuando termine, incluso si resulta mal, se...Se que podas arreglartelas sin nosotros.

Ler ya no pudo contener las lágrimas, y pese a que ninguno había terminado de sanar completamente, se lanzó a los brazos de el, rodeándolo con fuerza, llorando y le prometíendole en voz baja que confiara en ella, que tampoco rompería la promesa que le hizo a el.

" Te seguiré hasta el final, incluso si es mucho después de que alcance el mío."

Los demás Mugiwara, incluso Zoro, que fue jalado por el cocinero pese a una posible oposición, incluso Jinbei, que estaba custodiando la puerta desde afuera junto a Carrot, o Robin, que normalmente se mantenía sería, se acercaron a rodearlos tambien en un abrazo sincero, lleno de emociones y promesas que cada uno hizo en sus mentes y aseguró con el corazón.

Estarían bien.

Ningún Mugiwara, ya sea desertor, traidor u obligado, había podido dejar la banda después de entrar en ella porque pese a las circunstancias y dificultades que les pusiese el mundo, los otros no se rindieron. Tampoco lo harían esta vez.


.- Luffy- San- le llamó Jinbei- Ler acaba de salir, ya está fuera del barco y se dirige a hablar con su abuelo.

- ¿De verdad creen que va a volver?- Carrot se mordía las garras, mirando nerviosamente el piso. Seguía siendo una niña después de todo aunque en la guerra hubiese asemejado el papel de un demonio destructor.

El Capitán no contestaba, solo se mantenía pensativo en si mismo.

- Luffy...¿En verdad vamos a dejarla ir sola?- la pelirroja se acercó al muchacho, tomándolo por el brazo para llamar su atención.

Este se encontraba cabeza abajo, apoyando sus manos en la mesa de cartografía de ella, sin embargo, levantó la cabeza y les sonrió.

- Ni de chiste- respondió, generando un virotero triunfal por parte de los demás.

- ¡Los Mugiwara nunca dejan un nakamas atrás!- gritó Chopper alegremente, para luego calmarse debido a sus heridas frescas- Auch.

- Vamos a seguirla- declaró el Rey con decisión.

- Se va a enojar cuando se de cuenta de lo que planeas- Franky miró la puerta por donde la chica había salido hace no mucho- pero solo si se da cuenta... Me encargaré que el Sunny sea un supeeeeeerrr barco espía.

Ussop, Chopper y Brook saltaron hacia el, acosandolo con preguntas y exigiendo adelantos del futuro trabajo del carpintero.

-Creo que tengo una mejor idea para ayudarla, Capitán- esta vez fue Robin quién se acercó, tomando la libreta de la joven y analizandola- ¿Crees que podamos volver al East Blue antes de que inicien los juicios?

- ¿De qué hablas, Robin?- el de sombrero de paja volteó a ver a su nakama, quién se encontraba pensativa y cruzada de brazos- ¿Porque volveríamos si planeamos ir tras de ella?

La arqueóloga golpeó con su mano la libreta, sonriendo, luego se la lanzó al muchacho. Nami abrió los ojos con sorpresa, comenzando a dar saltos de emoción.

-¡ Claro!- lanzándose nuevamente hacia Luffy, le tomó de las solapas de su capa para bajar su rostro hasta el de ella- ¡Luffy, podemos ayudarla aún sin estar con ella! ¡Podemos dejar que vaya al juicio sola, pero no lo estará!

El inclinó la cabeza, aún sin comprender. Era el rey y el pirata más fuerte de todos, había vencido en la guerra y ganado el respeto del mundo, pero seguía siendo el mismo idiota en ciertas cosas.

- Tal vez si te explicas, bruja, los demás te entenderíamos- Zoro replicó mientras se cruzaba de brazos y miraba a la pelirroja refunfuñar- yo aún apoyo la idea de estar listos para destrozar la Isla Judicial.

- Por eso no eres el estratega de la banda- lo insultó el cocinero, ganándose un golpe del peliverde que el esquivó, encendiendo finalmente su cigarrillo para devolverle la patada.

Nami los golpeó a ambos, haciéndolos parar

- Ni tú tampoco lo eres- le reprendió, ganadose corazones por su "actitud dominante". Lo cierto es que Sanji si había ejecutado aquel papel muchas veces- una de nuestras estrategas acaba de salir por esa puerta. Tendremos que dejarlo todo está vez para hacerlo bien sin que ella se de cuenta.

- Es difícil, pero creo que lo podemos hacer...- llevándose una mano a la barbilla, Robin miró pensativa a su Capitán, buscando explicarle su idea- ¿Sabes que en los juicios hay pruebas verdad? - el hizo una mueca- son documentos que sirven para probar la inocencia o culpabilidad de alguien.

- Pero Ler es inocente.

- Eso no lo decides tú, Luffy- aclaró Ussop palmeandole la espalda.

- Soy el rey. Puedo hacer lo que quiera- exigió el levantando su brazo mientras todos lo miraban preguntándose como ese idiota había cambiado al mundo.

- Mira, Luffy...Ler se someterá a la Justicia de un tribunal para que los cargos por lo que la culparon en el pasado le sean retirados. Para eso debe probar los argumentos que usara para defenderse. Allí entramos nosotros- la pelirroja levantó la libreta que el muchacho tenia en su otra mano y la puso frente a sus ojos- no podemos testificar a su favor, pero hay otros medios para que incluso las personas que se fueron lo hagan.

Luffy finalmente abrió los ojos, comprendiendo.

- Te refieres al diario de...- las dos mujeres restantes, además de la Mink, asintieron.

- No solo su diario, también sus cartas. Tu las conservas en Foosha, ¿Verdad?- Robin le sonrió al Capitán que asentía sorprendido, mientra los demas se acercaban a la mesa también, viendo como Nami dejaba encima de esta un mapa del East Blue- si podemos conseguirlas antes del Juicio, podrían ayudarla a respaldar su testimonio.

- ¡Y no solo eso!- agrego Nami, demasiado emocionada como para contenerse- aprovechando que viajaremos allí, puedes hacerte con otros documentos que puedan ayudarla...Aquí, mira, podemos pasar recogiendo esto y...- la chica siguió explicando mientras marcaba puntos y trazaba rutas ante los ojos de todos.

Sanji se asomó, pensativo: -Pero eso solo sería una recopilación de pruebas por parte de piratas, creo que aunque podamos conseguir muchos, no le ayudarían del todo- habló, disculpándose con la mirada- pero no es una idea del todo mala si la mejoramos un poco.

- ¿Escribimos todos nuestras aventuras con ella?- propuso ilusionada la joven Mink, Sanji negó la cabeza.

- El cocinero tiene razón Yohohohohooho, creo que deberíamos conseguir personas con peso para la justicia.

Luffy golpeó su puño contra su palma abierta, el resto lo miró preguntándose a que conclusión había llegado.

- Marines. El abuelo podría dejarme sus documentos, el viejo Kuzan también- sorprendiéndolos a todos, el joven realmente parecía haber pensado en buenas opciones, aunque no en como llevarlas a cabo- si no quieren hacerlo, les patearemos el trasero SHISHISHISHI.

- Creo que no será necesario, Luffy-san- el gyojin, calmado como siempre debido a la experiencia y los años, trató de aportar también- Kuzan dijo que le debía mucho después de la guerra y ya que entrenó a Ler, le tiene mucho aprecio. Su abuelo, por otro lado, no creo que vaya a negarse, además...Tiene a su hermano y a su padre, ambos con peso en el nuevo gobierno, estoy seguro de que ellos van a colaborarle si usted se lo pide.

Todos los demás le apoyaron y aplaudieron, avergonzado al pobre Jinbei que solo pudo agradecer con reverencias los halagos que le daban.

- Mihawk- esta vez fue Zoro el que habló, confundiendo a la tripulación debido a la falta de contexto. Cuando todos lo miraron, cerró los ojos meditando para explicar- el dijo que Shanks tenia muchas fotografías y cartas que involucraban a Ler. También dijo que era un enfermo por estar enamorado de alguien que podría ser su hija y...- Nami le volvió a soltar otro golpe para que fuese al punto-...no dudo que el pelirrojo vaya a ayudarte si se trata de ella. Según Dracule, el tiene muchos documentos que le pertenecen a la Marina y un registro que llevó acerca de ella en sus años como marine. Al parecer, le robó la mayoría de expedientes y reportes de su trabajo en el Cipher Pol y la Marina a Sengoku.

La imagen de un pelirrojo desvergonzado, levantando un pulgar y sonriendo de la forma en que Luffy lo solía hacer, se les vino a todos a la mente, estremeciendolos por lo aterradoramente similares , egoístas y arriesgados que eran ambos.

- ¿Cuánto tiempo tenemos?- el rostro del moreno volvió a ser serio. Sus nakamas eran los mejores en lo que sabían hacer, y en lo que no, se las arreglaban siempre. Sabía que incluso de sentirse perdido, ellos podían mostrarle el rumbo. No les iba a fallar, a ninguno.

- Ler partirá mañana en la madrugada junto a la marina- explicó Ussop, ajustando su reloj- dado a que nos encontramos en el Grand Line, ella tardará unos 3 días en llegar a la Isla Judicial en el Nuevo Mundo. Si usamos los atajos que encontró Nami podríamos llegar en 2 días.

- Día y medio- aseguró la pelirroja, las manos en sus caderas, dándole un aire de confianza y superioridad- pero si queremos conseguirlo todo a tiempo, considerando que su juicio iniciará en 4 días y que debemos recorrer todo el East Blue, ir a por Shanks, Kuzan y todos los demás...tendremos que separarnos.

- No solo eso, Nami. Podemos llegar al East Blue y usar los nuevos mini-barcos del Sunny, pero...Habrá que despistar a la marina. No creo que le convenga a Ler si se dan cuenta que estamos ayudándola- les recordó el Cyborg- tendremos que cubrir el rastro. Y si es mejor, que no seamos vistos con quiénes la van a ayudar.

- ¿Y como vamos a entregarle la información a Ler-chin?- todas las cabezas se voltearon en dirección a la Mink, quién lucía ofuscada por darse cuenta del detalle que ninguno había pensando.

- ¡AHHHHH DEBIMOS PENSAR ESO PRIMERO!- Chopper comenzó a correr en círculos con las manos en la cabeza hasta que Zoro lo tomó de su camisa y lo levantó.

- Cálmense, creo que eso puede solucionarse de la misma forma en que nos podemos encargar de no ser vistos- el peliverde abrió los ojos con decisión.

Luffy se cruzó de miradas con su segundo al mando, y asintieron. Conservaban esa clase de complicidad y entendimiento que tenían al ser solo dos, y que fortalecieron con el tiempo y la experiencia.

- Ojalá hayan descansado lo suficiente después de la guerra- el Capitán se hizo con la atención otra vez, levantando su sombrero con confianza- porque es momento de convocar a la Flota y nuestros aliados.


El banquete de despedida comenzó con normalidad, pero Ler los miró a todos, confundída.

¿Porque la miraban con esa sonrisa?