Aviso: Este fic cuenta con dos posibles finales, el final A y el final B. Cada uno es independiente del otro, pueden leer el A o el B, ambos, sin importar cual lean primero ya que los dos son continuación del capítulo 38, tanto el A como el B son/podrían ser "canon" en el universo de este fanfic. Son libres de elegir cuál de los dos es su favorito, así como también hacer sus teorías de cuál es mi predilecto o cual era el final que planee desde el inicio para esta historia. Sin más que añadir, disfruten de la lectura.
Las cosas habían pasado muy rápido y le había sido imposible procesar todo en ese momento, quizá el dolor era lo que le impedía concentrarse completamente en lo que sucedía en su entorno. Recordaba a Alistair apareciendo de pronto junto a Judy, tenía un recuerdo muy vago del camino hasta el laboratorio dónde siempre la había llevado Alistair cada que él consideraba que ella necesitaba alguna intervención quirúrgica, la diferencia de esta ocasión era que si la necesitaba urgentemente.
Alistair estuvo haciendo llamadas la mayor parte del camino, mientras que Judy se había quedado en Krei Tech dando explicaciones de lo ocurrido (ocultando gran parte de la verdad obviamente) así como también se había encargado de restringir el acceso a los laboratorios y a Baymax.
Elsa escuchó de pronto la voz de Alistair pronunciando el nombre de Hans, asumía que le llamaba para ponerle al corriente de lo ocurrido, no recordaba muchos detalles.
Su siguiente recuerdo era estar en el laboratorio sobre una camilla, Hans, Naveen y Alistair estaban allí, el último estaba al teléfono mientras caminaba en círculos por el lugar, mientras que Hans y Naveen discutían por alguna razón, ninguno de los tres se percató que ella estaba despierta (Ni siquiera ella sabía en qué momento se había dormido), hasta que ella soltó un quejido de dolor al intentar moverse.
—Elsa — Fue Hans el primero en acercarse — ¿Cómo te sientes preciosa? — Preguntó el pelirrojo con genuina preocupación.
Ni siquiera tuvo oportunidad de responder cuando Alistair se acercó.
—La prótesis se puede reparar, pero tomará tiempo, tenemos que conseguir piezas — Informó.
—Ya entiendo por qué ella te dejó, es claro que la sutileza no es lo tuyo — Intervino Naveen. Alistair hizo un gesto de poco amigos.
— ¿Qué va a pasar? — Preguntó Elsa sabiendo que debía ser un momento delicado si los tres estaban allí — ¿Alistair?
—No tenemos mucho tiempo — Dijo el mencionado —. Escucha Elsa, Naveen, Hans y yo nos hemos encargado de que puedan irse a Nueva Orleans en cualquier momento, puedes irte ahora y me encargaré de intentar ayudarte desde aquí con el problema de la prótesis, es posible que me arresten después de hoy, sin embargo, tengo influencias y conozco a personas que podrían ir a Nueva Orleans a atenderte o podrías volver cuando las cosas se calmen y sea seguro…
—No pensarás que ella tome una decisión de esta magnitud en este momento ¿O sí? — Preguntó Hans con evidente enojo.
— ¿Qué decisión? — Cuestionó algo nerviosa a pesar de imaginarse de que era lo que trataba.
-o-
—Es para hoy Anderson — Dijo Naveen a sus espaldas mientras ella realizaba unos últimos arreglos a una publicación para las redes sociales del restaurante.
—Cálmate, pareces mi jefe — Rió ella, encontrando gracioso la poca paciencia que en ocasiones tenía su amigo.
—Soy tu jefe — Remarcó él.
—En teoría, el restaurante es de tu esposa así que ella es mi jefa — Le recordó Elsa —. Jamás imaginé que el chico que me metió en tantos problemas cuando fue mi compañero de trabajo se convertiría en un jefe cascarrabias.
—Entonces admites que soy tu jefe — Elsa puso los ojos en blanco.
—No tienes remedio alguno Naveen Grimm — Aseguró la rubia —. Intenta no acostumbrarte porque te tengo noticias, no durará mucho.
— ¿Vas a renunciar? — Preguntó sorprendido — No me digas que dejarás todo por ser ama de casa y vivirás a la sombra de un imbécil.
—Número uno; Hans no es un imbécil — Habló ella —, dos; decidí expandir mis horizontes profesionales — Mencionó —. Iniciaré mi propia agencia de publicidad y diseño, en realidad los registros legales están en orden, incluso ya rente el local en dónde empezaré y dentro de unas semanas la página estará en la web, pero no te preocupes, siempre podrás contratar mis servicios para crear publicidad para la cadena de restaurantes — Dijo.
—Me alegro por ti ¿Quién diría que la pueblerina sería capaz de convertirse en una gran empresaria? — Comentó Naveen — Me alegro por ti, sé que te irá muy bien, siempre y cuando siempre tengas papel para la impresora al alcance.
—No me simpatizas en lo absoluto — Fingió molestarse —. En fin, sé que vas a extrañarme y suplicarás mi regreso porque no puedes vivir sin mí, me extraña que hayas logrado subsistir con mi ausencia.
—Empiezo a extrañar a la Elsa sin autoestima ¿Puedo tenerla de vuelta? — Bromeó el moreno — Esta Elsa empieza a tener aires de diva y no sé si pueda soportarla por mucho más tiempo.
—Me adoras, yo lo sé — Agitó su cabello tan sólo para molestarlo.
—Sólo apresúrate porque quiero llegar a la fiesta y le prometí a Westergard que yo te llevaría así que no puedo dejarte aquí a menos que quiera que él me rompa la cara y comprenderás que no puedo permitir que este bello rostro sufra de algún daño — Comentó vanidosamente.
—Sólo dame un segundo, no desesperes Reina del drama — Dijo ella —. Llegaremos a tiempo y podrás lucirte en la pista de baile.
—Tú también incendiarás con fuego la pista esta noche — Aseguró Naveen — Ya no puedes usar la excusa de tener dos pies izquierdos.
—Muy gracioso Naveen, muy gracioso — Dijo con sarcasmo —. Sólo para que lo sepas, yo y mi prótesis podríamos derrotarte en una competencia de baile.
-o-
Una vez en casa Elsa se dejó caer sobre el colchón, sintiendo una paz que le era difícil de describir, había echado de menos su cama a pesar de no haber estado separada de ella por mucho tiempo, la fiesta la había dejado agotada.
Se sentó sobre la cama para quitarse la prótesis y sintió una gran liberación, al inicio perder parte de su pierna había sido un golpe duro, sin embargo tenía que reconocer que apreciaba que al menos no tenía que lidiar con la molesta sensación de tenerla las 24 horas del día ya que no estaba unida a ella.
La puerta de la recamara de abrió y el pelirrojo entró, deshaciéndose de sus zapatos justo al entrar.
—Estoy muerto — Aseguró agotado —. Creo que las fiestas de Charlotte van a acabar conmigo tarde o temprano — Se dejó caer en la cama mientras Elsa negaba con la cabeza; divertida ante la reacción de su pareja.
La rubia se quitó la media que protegía su muslo de ser lastimada por la prótesis, permitiendo así que su piel respirase por completo.
—Aun no puedo creer que Naveen te haya convencido de bailar con él aunque le agradezco profundamente por ello — Rió al recordar aquel momento tan gracioso —. Lo atesoraré por siempre en mi memoria — Dijo ella —. Sin duda será algo que les contaré a tus hermanos cuando vayamos de visita.
— ¿Iremos a visitar a mis padres? — Preguntó desconcertado.
— ¿No piensas acaso presentarme a tus padres? — Pretendió sentirse ofendida, colocando su mano derecha sobre su pecho para dramatizar la escena — Me entristece saber que no me consideras digna de conocer a tu familia y a tus…vacas.
— ¿Vacas? — Soltó una carcajada — No sé si te lo han informado querida que hay más que sólo vacas en las granjas — Se arrastró por la cama para acercarse a ella.
—Crecí en un pueblo Hans, mi familia no tenía una granja, pero sé lo que es ser perseguida por las gallinas a las seis de la mañana — Comentó ella con falsa seriedad —. No soy una inexperta, además no es por presumir, pero mi granjita en FarmVille era una obra de arte.
—Un consejo que puedo darte es que no le digas eso a mi hermano Klaus o te dará una muy seria plática del cómo esa clase de videojuegos demerita el trabajo que se realiza en una granja — Advirtió el pelirrojo.
—Me estás dando consejos para lidiar con tus hermanos, creo que empiezas a ceder e iremos a la granja de tu familia en algún momento — Hizo aquella observación provocando que Hans soltará un resoplido; admitiendo de cierta manera su derrota.
—Mis sobrinos no tardarían en tomar prestada tu prótesis — Advirtió.
—Puedo lidiar con eso — Dijo ella desafiantemente —. Además será divertido mentirles a tus sobrinos diciéndoles que perdí mi pierna porque un tiburón de la comió.
— ¿Un tiburón? — Se burló.
—Eso me haría como diez mil veces más interesante — Se justificó —. Podría decirles que pelee cuerpo a cuerpo con el tiburón y que quizá yo perdí parte de mi pierna, pero que el tiburón perdió la vida.
— ¿Estás ebria? — Intuyó de pronto el pelirrojo.
Ambos estallaron en carcajadas.
—Sólo bebí un par de copas de vino, yo diría que estoy perfectamente sobria — Respondió la rubia.
—Interesante — Le dio una mirada seductora antes de acercarse aún más a ella, la tomó por la cintura y la hizo recostarse en la cama tan sólo para poder colocarse sobre ella y besarla en los labios mientras con sus manos buscaba el cierre de su vestido.
— ¿No estabas cansado? — Preguntó con una ceja alzada cuando Hans terminó con el beso.
—Se me escapó el sueño — Respondió el pelirrojo antes de volverla a besar apasionadamente en los labios.
-o-
Elsa cerró los ojos mientras se deleitaba con uno de los cupcakes de Tiana, eran de chocolate y tenían un relleno de crema de maní que le sabía a gloria, muy probablemente sería ella quien comería la mayor parte de ellos ese día.
—Creo que me he enamorado de estos pastelitos — Dijo en voz alta, algo que provocó que Hans riera —. Son la perfección hecha cupcake.
—No pensé que te gustaran tanto los pasteles — Comentó Hans.
—Espero que Tiana incluya estas cosas en el nuevo menú del restaurante porque enserio, amo estas cosas — Añadió ella —. En fin, creo que todos están sospechando que algo sucede — Cambió de tema repentinamente.
—Invitaste a todos a esta fiesta para celebrar nuestro 3er aniversario de bodas, es evidente que algo sucede — Opinó —. Tú no eres precisamente la mayor fanática de organizar fiestas, mucho menos de hacer una para celebrar tres años de matrimonio.
—Bueno, quería darles la noticia de que seremos padres de manera especial — Comentó ella —. He visto muchas fiestas de baby shower y quería tener una, quizá no pueda embarazarme, pero eso no iba a detenerme — Colocó una de sus manos sobre su cintura —. Hemos pasado por un largo y agotador proceso de adopción, realmente quería celebrar que finalmente nos dijeron que aprobaron la adopción, seremos padres — Parte de ella seguía sin poder creerlo, estaba nerviosa y emocionada, había soñado con convertirse en madre por mucho tiempo, pero lo había creído fuera de su alcance hasta hacía años cuando Hans le propuso adoptar y tuvieron largas conversaciones al respecto.
Tendrían un niño y no podía esperar a revelárselo a todos los invitados. Dentro de unas semanas si todo salía conforme al plan, le darían la bienvenida a un pequeño de 3 años a sus vidas, habían convivido con Daniel en el orfanato y ambos ya se habían encariñado con el niño.
Elsa había elegido las decoraciones para la recamara con muchísima emoción y guardar el secreto la había estado carcomiendo por dentro ya que enserio quería gritarlo, dudaba mucho poder ser capaz de mantenerlo en secreto hasta el momento en que partirían el pastel.
Abrazó a Hans.
Se sentía afortunada y sumamente feliz. Si años atrás le hubiesen dicho que se sentiría de esa manera lo hubiese creído una mentira o una tontería; algo imposible, sin embargo allí estaba, todo era real y hermoso. Había soltado su pasado, se sentía libre, plena, alegre, era ella misma después de tanto tiempo.
A veces sentía curiosidad de saber que había sido de su ex esposo, sin embargo desde su llegada a Nueva Orleans había evitado leer o escuchar cualquier cosa que mencionase a Alistair Krei, no le guardaba rencor, pero tampoco deseaba correr el riesgo de que tener algún contacto con él volviese a derrumbarla.
Era Hans quien le informaba ocasionalmente a Judy sobre cómo se encontraba ella de salud, estaba segura de que ella le decía todo a Alistair. Su ex esposo había prometido que si en algún punto ella le necesitaba estaba dispuesto a ayudarla, Elsa no dudaba de su palabra, tan sólo esperaba no encontrarse en necesidad de recurrir a él.
—En fin, vamos con los demás o sabrán que tenemos algo entre manos — Dijo ella terminando con el abrazo —. Hay que ser discretos y actuar con normalidad, nada puede arruinar este día.
FIN
