II. FIN DE TURNO
-Shaun se tuvo que ir. Morgan necesitamos que entres a quirófano. La llamó la Dra. Lim. Su jefa.
Aun cuando ya no podía realizar cirugías la idea entrar al quirófano y asistir en una la emocionaba. El caso clínico era especial también, se trataba de un niño con herida de bala. La tensión estaba por los cielos y pasaron varias horas tratando de encontrar un procedimiento adecuado para tratarlo.
Hacia las nueve de la noche por fin lograron estabilizar a su pequeño paciente, Morgan hizo las anotaciones pertinentes en el expediente. Alex se encargaría de hablar con los padres, se le daba bien eso y ella se lo admiraba. No es fácil hacerlo, pero es parte de la belleza de esta profesión, te pone de frente con la fortaleza y fragilidad humana; a veces ambas cosas en un mismo día.
Finalmente había terminado su turno fue a los casilleros por sus cosas y Alex estaba sentado en la banca, escribiendo en su teléfono. (¡ah que Ganas de plantarle un beso! ¡Olvídalo, Morgan! Se reprendió mentalmente)
-Sigues aquí. ¿Como va el asunto con la de pediatría? Le pregunto ella socarronamente.
El respondió dándole una mirada de medio reproche -Me quedare de guardia. ¿tuviste suerte con algún paciente? ¿O volviste a desempolvar al Ex de closet? Él también podía ser sarcástico.
Morgan le hizo una mueca. – ¡nos vemos! se despidió y salió del lugar.
