V.-Consecuencias
Por la tarde Alex se le apareció a Morgan en los casilleros. ¿hay algo que quieras compartir con la clase? Ella estaba de espalda, respiro hondo y volteo asumiendo una actitud relajada: -No es nada. Alex le puso cara de "no te creo" entonces ella tuvo que cambiar su respuesta. -Todavía nada…, el entendió. -Te veo en tu casa esta noche. La expresión en el rostro de Morgan se suavizó, pero su actitud no. - ¡No! No tienes que. Respondió con su característica aspereza. -No me debes nada. Además ¿qué harías? ¿Proponerme matrimonio? ¿una casa en los suburbios con tres hijos y un perro? Él no sabía si reír o enojarse. "¡Que mujer tan obstinada!" - ¿Matrimonio? ¡no! Si no es "Diario de una pasión" dijo el Dr. Park con sorna. y adoptando un tono más serio continuo -lo que resulte y cual sea la decisión que tomes no deberías estar sola.
ella negó con la cabeza y se fue. El la vio partir preocupado.
En la noche tocaron a la puerta de su casa. No hacia falta ser adivina para saber quién. Abrió la puerta. –Te dije que no tenías que venir. Lo dejó pasar de todos modos. – yo no te estaba pidiendo permiso. Dijo Alex. "¡Como siempre!" Morgan sonrió un momento, pero luego volvió a ponerse seria. -Como sea, ya no tienes de que preocuparte. El la observo un momento tratando de discernir ¿se sentía aliviada? ¿contenta? ¿triste? Opto por ir a lo seguro y preguntarle- ¿Estas Bien? Ella asintió con la cabeza y agregó: llego mi periodo. Ahora fue Alex quien sonrió. -Suerte que vengo preparado. ¿Cherry García? Dijo entregándole el contendor de su helado favorito. Ella lo tomó con una sonrisa de aprobación y caminó hacia la cocina. Mientras tanto el preguntó: - ¿Entonces quieres que me vaya? Ella regresó de la cocina con dos cucharas, le entrego una. -No.
Se sentaron a comer helado y ver cualquier tontería en la televisión. -Solo quiero aclarar algo. dijo Alex -Yo no estaba preocupado. Ella volteo a verlo con los ojos llenos de amor, para luego golpearlo con un cojín. El entonces la besó. La noche terminó con la gran cabeza de Morgan apoyada en su pecho, esta vez se dejó abrazar, hasta podría jurar que derramo algunas lágrimas, pero El pretendió no darse cuenta. Ya habría oportunidad de definir los términos. Ahora mismo era feliz así.
FIN
